Está en la página 1de 5

La esencia se guarda en botes pequeños(FIFA.

com) Viernes 8 de mayo de 2009


Imprimir Enviar a un amigo Compártelo

Andrés Iniesta, Lionel Messi, Sebastian Giovinco y Marko Marin tienen algo en
común: ninguno de estos extraordinarios futbolistas alcanza el 1,70 de
estatura, lo cual no les impide descollar entre sus compañeros sobre el terreno
de juego.

También en el pasado ha habido jugadores que, a pesar de su pequeña


estatura, brillaron con luz propia en los estadios del mundo. Entre ellos cabe
destacar a Diego Armando Maradona, Pelé, Alain Giresse o Thomas Häßler.

FIFA.com presenta a algunos de los jugadores más bajitos de todos los tiempos
que, a pesar de su estatura, se encuentran entre lo mejorcito de su gremio.

Magia brasileña

Si nos fijamos en las décadas pasadas, llama la atención el hecho de que en el


fútbol mundial siempre ha habido jugadores sudamericanos de escasa estatura
que han destacado por sus actuaciones tanto con sus clubes como con sus
selecciones. Pelé (1,73 m), Diego Armando Maradona (1,66) o el legendario
Garrincha (1,69) impresionaron a entrenadores, compañeros y aficionados con
su increíble talento.

Garrincha, por ejemplo, fue campeón del mundo en dos ocasiones (1958 y
1962) y marcó 232 goles en 581 partidos con el Botafogo. Todavía hoy muchos
brasileños consideran que el ariete fallecido en 1983 ha sido el mejor futbolista
de todos los tiempos, por delante incluso de Pelé. El propio Pelé posee unas
cifras incluso mejores. Sus 470 goles en 412 partidos con el Santos FC
constituyen un récord para la eternidad, como lo son también todos los tantos
que anotó de cabeza esta leyenda que ha cumplido ya los 68 años. Un tercer
campeón del mundo brasileño a tener muy en cuenta entre los pequeños
grandes hombres es Romario. A pesar de su 1,69 m de estatura, el goleador
fue elegido Jugador Mundial de la FIFA en 1994 y forma parte de la lista "FIFA
100", que incluye a los 125 mejores futbolistas de todos los tiempos.
Pasado y presente en Argentina

No sólo Brasil es famoso por sus bajitos inmensos. También Argentina ha dado
jugadores que han maravillado al mundo del fútbol a pesar de su escasa
estatura. Diego Armando Maradona (1,65) y Lionel Messi (1,69) son los más
conocidos de entre los nacidos en este país, cuya selección absoluta ha alzado
en trofeo de la Copa Mundial de la FIFA en dos ocasiones.

Maradona, actual seleccionador de la Albiceleste, ha sido sin lugar a dudas uno


de los mejores futbolistas de todos los tiempos. El argentino jugó con su
selección entre 1977 y 1994 y logró su mayor éxito en la Copa Mundial de la
FIFA México 1986 al proclamarse campeón del mundo. Con alcanzar cotas tan
altas en el futuro sueña el excepcional jugador del Barcelona Lionel Messi. Los
problemas de crecimiento que sufrió durante su infancia obligaron a su familia
a trasladarse a España, donde el club catalán se interesó por el joven talento.
El delantero, de 63 kg de peso, agradece ahora tanta dedicación con sus
grandes actuaciones en la Primera División y en la Liga de Campeones de la
UEFA. Cabe destacar aquí también a Maximiliano Moralez (1,61) y Diego
Buonanotte (1,57), que semana tras semana brillan en la Primera A con Vélez
Sársfield y River Plate, respectivamente.

Pequeños artistas franceses

Si comparamos a Bixente Lizarazu (1,69) con Alain Giresse (1,62), al ex lateral


del Bayern de Múnich hay que contemplarlo desde una órbita distinta. No en
vano, Giresse, actual seleccionador de Gabón, es con diferencia el mejor de
entre los jugadores bajitos que ha dado Francia. El galo jugó en el FC Toulouse,
Olympique de Marsella y Girondins de Burdeos, y en la década de 1980, junto
con Michel Platini y Jean Tigana, formó parte de la selección francesa que se
proclamó campeona de Europa en 1984.

También Lizarazu ha protagonizado una exitosa trayectoria. Aún hoy el francés


puede considerarse uno de los mejores laterales zurdos que el fútbol ha
conocido. En 1998 se proclamó campeón del mundo en su país, y dos años
después conquistó la Eurocopa. Ludovic Giuly (1,64) juega como profesional
desde 1994 y ha defendido los colores de clubes de la talla de AS Mónaco, al
que capitaneó hasta la final de la Liga de Campeones, y FC Barcelona, con el
que ganó dos ligas españolas.
Grandes de las islas

Uno de los jugadores más populares y queridos de Escocia fue Jimmy


Johnstone, conocido cariñosamente como Jinky. En 2002, el escocés fue elegido
mejor jugador de todos los tiempos por la afición del Celtic de Glasgow. Este
centrocampista de 1,57 de estatura formó parte del equipo que conquistó en
1967 la Copa de Europa. El ex internacional escocés falleció el 13 de marzo de
2006 a la edad de 61 años.

Con su metro sesenta y ocho, Alan Ball no forma parte de los "grandes"
futbolistas de Inglaterra, pero eso no le impidió proclamarse campeón del
mundo en 1966 en su país. A lo largo de sus 22 años como profesional, el
inglés anotó más de 180 goles y fue internacional en 72 ocasiones.

Grandes talentos en pequeños alemanes

También de Alemania han salido pequeños jugadores que han llegado a lo más
alto: Thomas Häßler (1,66) y Pierre Littbarski (1,68). Los dos se proclamaron
campeones del mundo en Italia 1990 y triunfaron tanto en la Bundesliga como
en el extranjero.

En la actualidad, el más pequeño entre los "grandes" del fútbol alemán se


llama Marko Marin, actualmente el internacional alemán de menor estatura
(1,69) junto con Piotr Trochowski. Con sólo 20 años, Marin, de cuya capacidad
para convertirse en profesional dudaron en las categorías inferiores del
Eintracht de Fráncfort, es actualmente una de las grandes esperanzas del
Borussia Mönchengladbach en su lucha por mantener la categoría.

Pequeños diamantes del resto del mundo

También en otras partes del amplio mundo del fútbol brillan con luz propia
jugadores bajitos. Allan Simonsen, ex internacional danés e integrante del
legendario Borussia Mönchengladbach de los setenta, medía sólo 165
centímetros, lo que no le impidió convertirse en el único jugador que ha visto
puerta en tres finales europeas: la final de la Copa de Europa, de la Copa de la
UEFA y de la Recopa.
El portero bajito más famoso es de México. Nada menos que en 130 ocasiones
defendió Jorge Campos la portería de la selección de su país, casi siempre
ataviado con una llamativa vestimenta multicolor. A pesar de su 1,73 de
estatura, el guardameta era uno de los puntales de su equipo.

Zhao Dayu fue en su época el mejor delantero de la RP China. Pese a que sólo
medía 162 centímetros, alcanzó con su selección el subcampeonato de la Copa
Asiática 1984 y el título de máximo goleador de la competición.

¡Que se oiga tu voz!

¿Qué otros jugadores "bajitos" nombrarías tú? Haz clic en "Añade tu


comentario" y envíanos el nombre de ese futbolista de escasa estatura que tú
destacarías.

Rene Drucker Colin: Una muestra de la vida nacional.. El 4 de junio del presente año, Carolina Aranda
Cruz, de 11 años, estudiante de quinto de primaria, fue invitada a dar un discurso en el World Trade
Center ante cientos de pediatras y del secretario de Salud. Su discurso terminó con una frase
devastadora: 'Pobre México nuestro, tan cerca del futbol y tan lejos de la ciencia'. Algunos extractos
de su discurso son apabullantes. Carolina dice:' ¿Por qué apoyar más a los futbolistas que a los
científicos? ¿Son mejores personas? ¿Producen mayor riqueza? ¿Nos divierten más? No creo, gracias a
los científicos también nos divertimos, ellos inventaron las computadoras, los ipods, los simuladores.
Además, salvo algunos casos, los jugadores de futbol nos hacen ver muy mal mundialmente y
nuestros científicos, que nadie apoya, no'. Y en otro segmento de su discurso expone: 'Me da pena que
nuestro gobierno y nuestros empresarios inviertan tanto en futbol y seamos tan malos. Me da pena
que inviertan tan poco en ciencia y seamos tan buenos. Tenemos la mejor universidad de
Hispanoamérica, según la revista Time, y cada vez le damos menos recursos a la UNAM o al IPN. ¿Por
qué no apoyar a lo que ya dé resultados? Un país que no invierte en ciencia y educación siempre será
un país pobre. ¿Queremos un México pobre?' ¡Qué les parece! Carolina le dio al clavo, y por demás,
pues tiene razón.

Ya lo vimos, por poco perdemos en futbol con Cuba, país donde ese deporte casi no se juega, y
perdimos con Honduras. Pero ejemplos de ésos abundan en la historia del futbol mexicano. Por otro
lado, cabe mencionar otra vergüenza. El discurso de Carolina sólo tuvo eco en un medio de
comunicación escrito y en uno televisivo. La pobreza noticiosa de los medios de comunicación también
se evidenció. Y las cosas no cambian. Hace más o menos seis años, tres jóvenes mexicanos ganaron
medallas de plata y bronce en una olimpiada científica en Dinamarca, donde compitieron 52 países.

Ningún medio de comunicación vio importancia alguna en mencionarlo en algún segmento. Estaban
muy ocupados con señalar las medallas de Ana Guevara, de quien también estamos muy orgullosos.
Pero tanta diferencia, ¿se vale? Yo pienso que no.

La semana que acaba de pasar Televisa llevó a cabo su foro anual llamado Espacio. Creo que cerca de
5 mil universitarios asisten para escuchar a diversos personajes de la vida académica y política. Entre
los invitados estuvo el actual director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Juan
Carlos Romero Hicks. La ocasión hubiera sido perfecta para hablar sobre los proyectos que tendría el
Conacyt para impulsar las oportunidades en la ciencia para los jóvenes, o de las estrategias para
desarrollar la tecnología que requiere el país en los próximos años y que podría abrir abanicos de
oportunidad para la juventud. Pero no, habló sobre la moral. Yo no tengo nada en contra de la moral,
pero hubiera sido moralmente más correcto para el director del Conacyt explicar, presentar o
desarrollar temas sobre los cuales cientos de jóvenes en el país están preocupados y que se
relacionarían con su futuro como mexicanos con oportunidades.