Destino del derecho romano después de Justiniano

Desde Alejandro Severo hasta Justiniano Destino del derecho romano después de Justiniano. Aunque los libros del derecho de Justiniano se compusieron en Oriente y principalmente, al menos, para el Oriente, el porvenir les reservaba la más notable acogida en la Europa occidental. En Oriente, en efecto, como sólo se usaba de la lengua griega, no se tardó en traducir los textos latinos del Digesto y del Código, y estas versiones contribuyeron mucho a hacer olvidar los originales. A este primer inconveniente vinieron a agregarse otros. Los sucesores de Justiniano publicaron gran número de novelas para modificar una legislación aún muy remota de los hábitos de sus, pueblos, y los jurisconsultos de Constantinopla y de Berito, no teniendo en cuenta la prohibición hecha por Justiniano de comentar estas colecciones, escribieron en griego multitud de paráfrasis y de comentarios, a los cuales se hizo rererencia en la práctica, con preferencia a los textos abandonados. Este estado de cosas necesitó una revisión general del cuerpo del derecho, y su publicación auténtica en la lengua usual. Este trabajo, emprendido por orden de Basilio Macedonio y acabado en tiempo de su hijo León el Filósofo, se publicó hacia el año 890, con el título de Basilicase hizo caer en desuso las colecciones de Justiniano. Cerca de cincuenta años después de la promulgación de este código griego, el emperador Constantino Porphirogéneto hizo publicar una nueva edición, revisada y aumentada: Basilicae repetitae praelectionis. Esta segunda edición es la única que ha llegado hasta nosotros, y aun de un modo incompleto Las Basílicas, modificadas por numerosas órdenes dadas por los sucesores de Basilio, de León y de Constantino, permanecieron como la base del derecho común en Occidente hasta la toma de Constantinopla (1435). En esta época dejaron los turcos a los griegos el uso de su antigua legislación, como habian hecho antiguamente los germanos con los romanos de Occidente. Pero auuque se hayan considerado siempre las Basílicas por los griegos modernos como la fuente teórica de su jurisprudencia, un compendio del derecho, compuesto por Harmenópulo, jurisconsulto, que murió en Constantinopla en 1382, con el título de Promptuarium juris, obtuvo desde luego entre ellos tal autoridad, que todas las cuestiones del derecho civil en la Grecia otomana se han decidido hasta nuestros días según las doctrinas de este manual. En Occidente. Las colecciones de Justiniano fueron introducidas y declaradas obligatorias en Italia, cuando las tropas de este emperador expulsaron de ella a los ostrogodos. Y aunque esta victoria haya sido de corta duración, como no se destruyó el Derecho romano en este país, ni por los lombardos, ni más adelante por los francos que se apoderaron de él, la obra jurídica de Justiniano no debía perder enteramente en él su autoridad. Más aún: es cierto que libros de Justiniano se propagaron en las Galias. M. de Savigny, y antes de él Caseneuve, han reunido sobre todo estos testimonios lrrecusables; pero en medio de la especie de retroceso que imprimió la conquista al antiguo mundo, en el seno de las tinieblas que cubren los primeros siglos de la Edad Media, el Derecho romano debió revivir, como todas las artes y todas las ciencias, con una vida obscura que sólo ha dejado débiles e inciertas señales. Los libros de derecho de Justiniano, aunque

Las obras que acabamos de mencionar y algunas otras. Los principales discípulos de Irnerio fueron Búlgaro. que profesó el Derecho romano en Montpellier a fines del siglo XII.conocidos en Italia y en Francia. Acursio (Accursius). dos compendios del derecho de Justiniano. y las difundieron. de población y de poderío. Solo era preciso buscarlo en este derecho. del Código y de las Novelas. el código Teodosiano y los demas monumentos de la antigua legislación romana. La fama de este jurisconsulto atrajo más allá de los Alpes multitud de jóvenes que llevaron a su patria las doctrinas desarrolladas de la jurisprudencia clásica. La obra de la civilización moderna comenzaba. Jacobo y Ugo. El primero. se ha valido de las Instituciones. Seis siglos habían transcurrido.Los glosadores. Martino. a principios del siglo XII. M. sino también el de Justiniano). Pero sería un error imperdonable en el estado actual de la ciencia histórica creer que el Derecho romano (y por él entendemos no solamente el derecho de Teodosio. en Lombardía. bien haciéndolas pasar a la práctica como jueces o abogados. de donde irradió en breve sobre toda la Europa la ciencia rejuvenecida del Derecho romano. se haya jamas abandonado completamente. bien por medio de escritos. Numerosos documentos atestiguan lo contrario. Es una exposición metódica del derecho. de Savigny ha dado una nueva edición de esta obra a continuación de su Historia del Derecho romano en la Edad Media.. Azon y. A principios de este siglo fundó Irnerio en Bolonia una escuela célebre. para la cual el autor. apenas se hallaban al alcance de los entendimientos incultos que. conocido con el nombre de Petri exceptiones legum Romanarum. Placentino. se hallaban en estado de entender las letras latinas. Así se comprendió. en us manuscrito de la biblioteca de Viena. . fue compuesto en el territorio de Valencia (en el Delfinado) a mediados del siglo XI. ha sido compuesto. y el estudio de estas fuentes fecundas ofrecía con qué satisfacer plenamente todas las necesidades jurídicas de la época. que se remontan al año 1000. El segundo. según toda verosimilitud. de quien sólo se conoce el nombre (Petrus). sus sucesores inmediatos. eran los preludios de la renovación que se manifestó con brillo en la ciencia del Derecho romano a principios del siglo XII. especialmente las Quaestiones ad monita. pero que es conocido generalmente con el título de Brachy-logus. Este desarrollo no podía evidentemente pedirse a las legislaciones de las antiguas tribus germanicas. finalmente. y se comprende que se haya preferido a ellos por largo tiempo en la práctica compendios como el Breviarium y fórmulas como las que nos ha conservado Marculfo. y esto explica como se dirigió hacia el Derecho romano la mas grande actividad científica del siglo XII. lleva el título de Summa novellarum constitutionum Justiniani imperatoris. bien por la enseñanza en escuelas formadas a imitación de la de Bolonia. que. de que debemos decir aqui algunas palabras. Vacario. Renovación del Derecho romano en el siglo XII. de las Pandectas. pero existía en los libros del Derecho romano. que fundó una escuela en Inglaterra. habían llegado a un alto grado de riqueza. fuera de los claustros. entre otros. y después Burgundio. y especialmente de la Lombardia. cuyo origen se refería a la buena edad de la jurisprudencia romana. durante los cuales se había operado la fusión de las dos razas germánica y romana y ese laborioso alumbramiento de las nuevas sociedades. en las Pandectas particularmente. La vida nueva que animaba su comercio y sus negocios exigían un derecho civil más desarrollado que el que bastaba a las relaciones comprimidas de los primeros tiempos de la Edad Media. Las ciudades de la Europa meridional.

el abuso de las divisiones y subdivisiones.que cerró a mediados del siglo XII la serie de estos primeros y laboriosos intérpretes del Derecho Romano. . En el siglo XIV. desde mediados del siglo XIII había perdido el estudio del Derecho romano su carácter de originalidad y de fuerza A la investigación activa de las fuentes. Escribió tratados que han ejercido influencia por largo tiempo. las sutilezas del método filosóficoescolástico. Este trabajo tuvo un grande éxito y adquirió tal autoridad. ha debido desacreditar más adelante. Bartolo (Bartholus. añadiendo a ella sus propias observaciones. de saxo ferrato) dió alguna vida a la jurisprudencia romana. En efecto. a la exégesis viva y penetrante de los primeros glosadores. había sucedido una ciega deferencia por las autoridades. Habiase llegado entonces a una de esas épocas de decadencia en que una compilación cómoda es preferida a las obras del genio. en la cual coleccionó las glosas de sus predecesores esparcidas en gran número de manuscritos. porque acostumbraban a redactar en notas o glosas interlineales o marginales sus trabajos sobre los textos del Digesto. pero que la falta de ciencia crítica. de las Instituciones o del Código Acursio debe su gran celebridad a la compilación conocida con el nombre de Glosa ordinaria o Glosa magna. que en los tribunales se invocó por largo tiempo la glosa con preferencia a los mismos textos. que se han llamado glosadores.

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