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TEXTO ARGUMENTATIVO:

EL TRABAJO COMO DERECHO FUNDAMENTAL

Elaborado por:
MAYERLING ROMERO SALGADO

Presentado a:
Instructor transversal:
JESÚS OMAR MOLINA BARRAGÁN

Servicio Nacional de Aprendizaje – SENA.


Formación Técnico Laboral en servicios y Operaciones Microfinancieras.

SAHAGUN – CORDOBA
INTRODUCCIÓN

En la organización de los estatutos se le da la importancia al bienestar del ser


humano y se pone en el radar una examinación de las necesidades para fortalecer
mediante leyes condiciones que permitan una sana convivencia primando el bien
común de la población.

Es por esto que los derechos humanos son la guía de la sociedad y los hace
inherentes a las personas desde su nacimiento, es el estado el encargado de
ofrecer mediante leyes un bienestar común de protección y oportunidades sin
distinción, abarcando todos los aspectos que comprende una sociedad, por ello
durante la historia hemos visto la constante evolución de normatividades para
buscar la igualdad de oportunidades en los ciudadanos.

Todo ciudadano que nace dentro de la soberanía de un territorio, en este caso


Colombia, cuenta con la Constitución que exige deberes, pero también derechos
que se garantizan, priorizando las bases del ser humano desde su nacimiento,
entre ellos el derecho a la vida y el derecho al trabajo como fundamento para el
normal desarrollo social.
EL TRABAJO COMO DERECHO FUNDAMENTAL

El trabajo, es un derecho que todos los seres humanos tenemos y es


fundamental, tanto como lo es el derecho a la vida, a la libre expresión entre
muchos más, este factor tan importante en el desarrollo social del ser humano lo
vemos como el medio y la capacidad de superación para mejorar las condiciones
de vida tanto en el ámbito personal como en el entorno social.

El derecho al trabajo es la base para la realización de otros derechos humanos y


para una vida en dignidad. Incluye la oportunidad de ganarse la vida mediante un
trabajo libremente escogido o aceptado. En la realización progresiva de este
derecho, los Estados están obligados a garantizar la disponibilidad de orientación
técnica y profesional, y a tomar las medidas apropiadas para crear un entorno
propicio para existan oportunidades de empleo productivo. Los Estados deben
garantizar la no discriminación en relación con todos los aspectos del trabajo. El
trabajo forzoso está prohibido por el derecho internacional.

Con ese mismo espíritu y la declaración universal de los derechos humanos, la


Organización Internacional del Trabajo (OIT) impulsa el trabajo decente. Este es
un concepto que resalta la importancia de que los hombres y las mujeres tengan
oportunidades de un trabajo, que sea productivo y que les genere un ingreso que
les permita vivir con dignidad. El trabajo decente significa que los trabajadores
cuenten con protección social que también incluya a sus familias.

Asimismo, trabajo decente implica que la gente tenga mejores perspectivas de


desarrollo e integración a la sociedad, y que cuente con libertad para expresar
opiniones, organizarse, dialogar y participar en la toma de decisiones que afectan
sus vidas. Todo esto, con igualdad de oportunidad y de trato para las mujeres y
para los hombres.

Con respecto a esos derechos podemos expresar:


En que tanto los trabajadores como los empleadores tengan derecho a
organizarse para defender sus intereses y dialogar. Que ninguna persona sea
forzada a trabajar contra su voluntad, que los niños, las niñas y las personas
adolescentes no sean víctimas de explotación laboral y que tengan oportunidad de
ir a la escuela para así tener un futuro mejor. También si un hombre y una mujer
realizan trabajos de igual valor se les pague un igual salario. Además, en el lugar
de trabajo ninguna persona sea discriminada porque es mujer u hombre, porque
tiene una discapacidad, porque es muy joven o mayor, o bien porque pertenece a
otro grupo étnico, como por ejemplo ser indígena o afrodescendiente.

Teniendo en cuenta estas expresiones de protección, para el año 1998 con la


Declaración de la (OIT) que trata los principios y derechos fundamentales en el
trabajo comprometió a los estados miembros de la organización internacional del
trabajo a respetar y promover la libertad de asociación y sindical, la abolición del
trabajo forzoso, la erradicación del trabajo infantil y la eliminación de la
discriminación en el trabajo.

Estos principios fueron expresados en ocho convenios, declarados como


convenios fundamentales en el trabajo, los cuales han sido ratificados por los
países de Centroamérica y república dominicana.

el Estado debe comprometerse a garantizar el respeto del mismo por medio de la


adecuación de las leyes y las prácticas. Esta ratificación del convenio es
importante, pero pienso además que es más importante aún la efectivamente
ejecución de estos lineamientos.

Es por ello que en Colombia el sistema de organización del trabajo está encargado
de velar por el cumplimiento de las normas legales relativas a las condiciones de
trabajo y la protección de los trabajadores en el ejercicio de profesión como son
las horas de trabajo, salario, seguridad, higiene y bienestar.

en Colombia se vulneran día a día en algunas instituciones públicas y privadas los


derechos plasmados para la protección y cumplimiento de estas directrices, pues
en muchas ocasiones la situación laboral que se vive en nuestro país obliga al
trabajador a aceptar puestos de trabajo que no cumple con las condiciones
mínimas de prestaciones sociales que proteja su integridad como ciudadano. Esta
vulnerabilidad se da precisamente porque nuestros dirigentes han abierto una
brecha importante siendo flexibles con las normatividades y seguimiento de las
mismas, dejando a la deriva al sector laboral, con estos argumentos podemos
decir que el sector político ha dejado de lado los convenios que obligan a velar por
la dignidad del pueblo en el derecho fundamental del trabajo, olvidando que
mientras más capacidad intelectual ofrezca un país mayor será el crecimiento
económico y el progreso mejorando así las condiciones de vida.
CONCLUSION

En conclusión, podemos decir que los ciudadanos contamos con una constitución
forjada en mecanismos judiciales para la protección de nuestros derechos y
deberes, reconociéndonos y aceptándonos en la administración de justicia.

Es por esto que debemos reconocer nuestro papel como individuo o como grupo.

A todos nos concierne conocer de nuestra constitución política 91, en la cual


encontramos una serie de mecanismos de máxima importancia para exigir
nuestros
derechos y acatar nuestros deberes.

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