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Nuestros inicios en la práctica docente

Objetivo específico del componente:

 Que las y los futuras/os instructoras/es reflexionen acerca del oficio docente,
analicen experiencias propias y ajenas para potenciar su planificación
programática.

1.1 Introducción

¡Bienvenidas y bienvenidos al primer componente de este cuarto y último curso!

Comenzar este trayecto, La Práctica de la Enseñanza en la Formación Profesional, supone


un profundo análisis, una reflexión constante y una puesta en práctica de lo hasta aquí
trabajado.
Como recordarán, en los últimos tres cursos hemos abordado en lo referido a
la Organización Institucional de la Formación Profesional, su estructuración y marco
normativo, los lineamientos que materializan y definen las políticas educativas que nos
interpelan como parte del sistema educativo de la ETP y que allí confluyen además todas
las representaciones sociales y políticas que vinculan la educación, el trabajo y la
economía.  
Por su parte, en Aproximación al sector socioproductivo trabajamos sobre las principales
características de las regiones de nuestro país y los sectores socioproductivos que
configuran el mundo del trabajo y la formación profesional desde la perspectiva de la
vinculación con nuestro instructorado y los perfiles profesionales adecuados.
Y, por último, en La Enseñanza de la FP, trabajamos sobre las estrategias didáctico -
pedagógicas más adecuadas para nuestra área, contribuimos a la formación de la
profesionalidad docente con el objetivo de promover mejores entornos formativos y
trayectorias dinámicas y potentes que produzcan las enseñanzas y los aprendizajes en las
instituciones de Formación Profesional.

Ahora bien, en esta oportunidad no toca comenzar a trabajar sobre la Práctica


profesionalizante ¡todo un desafío incluso si lo pensamos desde los entornos virtuales!
¿Se han preguntado cómo será la práctica en entornos virtuales? ¿y cómo será la
observación de una o más prácticas?

Esperamos tener encuentros que nos permitan intercambiar sobre las respuestas esbozadas.
En esta primera instancia, les acercamos un material que versará sobre el oficio de las y los
instructores y la gestión de la experiencia y la dinámica grupal en el aula taller y se
encontrarán con dos foros, uno con una propuesta de actividad y el otro para un espacio de
consultas; en ambos buscamos propiciar el intercambio. Por último hallarán el link para
nuestro primer encuentro virtual.
1.2 El oficio de la Instructora y el Instructor - Parte 1
La creatividad docente frente a los desafíos cotidianos
El ejemplo suele ser un buen recurso para pensar, organizar y crear. A partir de otras
experiencias se puede reflexionar, analizar y proyectar en función de los propios intereses y
necesidades.
Para comenzar este nuevo componente se presenta un relato en primera persona en el cual
el Ing. Alejandro García Daneluz comenta acerca del programa pre-universitario Entropía,
dictado por la U.T.N - F.R.B.A., donde concurren estudiantes del último año de escuelas
secundarias técnicas y mediante actividades y uso de las TIC, adquieren las herramientas
básicas que les facilitan el ingreso y transcurso de los primeros años en la carrera de
ingeniería que elijan. El objetivo es aumentar la cantidad de ingresantes, disminuir la
deserción y formar más ingenieras/os. En este resumen podemos observar diferentes tomas
de decisiones, con sus fundamentos, combinando estrategias y recursos para alcanzar la
meta propuesta.

Video de entropía INET

En el trabajo que realizan a diario las y los docentes existe una constante búsqueda. Este
proceso implica considerar aquello con lo que se cuenta a partir de requerimientos
puntuales acomodando las piezas que intentarán armar un rompecabezas que tiene como
límite a la propia creatividad de la profesora y el profesor.
Ahora bien, ¿han observado similitudes y diferencias con los entornos educativos de la
Formación Profesional? ¿Cuáles son nuestros recorridos formativos? ¿Qué tenemos en
cuenta a la hora de planificar, proyectar y ejecutar una clase para la FP?
¡Avancemos!

La definición de lo que se enseña: un desafío permanente


Las preguntas sobre ¿qué enseñar? y ¿qué enseñar en la Formación Profesional? son otros
de los interrogantes que se reiteran con frecuencia a la hora de planificar y que se repite
nueva y cíclicamente a lo largo del año.
Pensar en los contenidos, en aquellos saberes que se pretende que las y los estudiantes
adquieran, implica la realización de diferentes tareas que es posible resumir en algunos
pasos. El primero de ellos es, necesariamente, la lectura de la normativa vigente para el
espacio curricular en el cual se está trabajando-¿recuerdan que lo abordamos en el primer
curso de este trayecto? En tal sentido, contar con los Diseños Curriculares Jurisdiccionales
se vuelve fundamental.
Allí, se encuentran detallados todos los contenidos. Sin embargo, es necesario que las y los
instructoras/es realicen un análisis crítico reflexivo de esta información porque la selección
no será la misma para todos los grupos de estudiantes en todas las instituciones y a lo largo
de los años. Vuelve el contexto, la situación del mercado laboral y el sector socio
productivo de la zona a ser protagonistas de esta decisión.

De una articulación tanto vertical como horizontal pueden surgir buenos indicadores a la
hora de realizar los “recortes” necesarios, contemplando también aquellos acuerdos que se
realizan hacia el interior de las organizaciones. Conocer el modo en el cual se puede trabajar
conjuntamente con otros espacios, reconocer contenidos nodales e internalizar el perfil de
egresada/o y recuperar los saberes previos de las y los estudiantes pueden ser acciones
válidas para aportar claridad a las actividades ayudando también a encontrar la mejor manera
de jerarquizarlos.

Más allá de esto, queda un tercer momento en el cual los contenidos deben entramarse para
concebir a los cursos como un todo y borrar los límites que tienden a generar fracturas
internas alejando a las y los estudiantes de la mirada continua y articulada de los
conocimientos. Esta trama no sólo se debe tejer entre los contenidos, sino que debe
contemplar también a los supuestos didácticos (generales y específicos) que subyacen a las
decisiones docentes.
Otro interrogante cuya respuesta puede ser útil en este momento se refiere a las
dimensiones de los contenidos, ¿cuáles son?, ¿existe algún modo de clasificarlos?
Para dar respuesta a lo anterior y construir un organizador gráfico de simple lectura, la
propuesta es que puedan armar la siguiente imagen interactiva.

Como es sabido, no es lo mismo enseñar un contenido que otro y por este motivo resulta
fundamental que la o el docente lo conozca en profundidad para determinar los métodos,
estrategias, actividades y recursos que serán necesarios para promover su aprendizaje. En
este punto, otro tema fundamental será el entorno formativo con el contamos para desplegar
las acciones mencionadas.
En tal sentido es interesante considerar el modo en el cual estas cuestiones dan lugar a la
necesidad de contar con didácticas específicas, que se refieran a cada disciplina en
particular. Alicia Camilloni (2008) brinda una valiosa definición:

Las didácticas específicas desarrollan campos sistemáticos del conocimiento didáctico que se
caracterizan por partir de una delimitación de regiones particulares del mundo de la
enseñanza. Los criterios de diferenciación de estas regiones son variados, dada la
multiplicidad de parámetros que se pueden aplicar para diferenciar entre clases de situaciones
de enseñanza (p.1).

Material de lectura

El texto completo se encuentra disponible en:


https://www.palermo.edu/ACI/trabajos/Alicia-Camilloni.pdf
Se recomienda su lectura para ampliar.

Gvirtz y Palamidessi (de acuerdo a la selección realizada por Rosa Rottemberg, 1998)
sostienen en cuanto a los contenidos:

 La ampliación de las funciones de la escuela ya no se trata de una selección de saberes académicos,


sino de promover formas elaboradas de pensamiento, sentimiento, acción y expresión.
 Las instituciones escolares deben transmitir cultura, preparar para el mundo del trabajo, educar a los
futuros ciudadanos, formar especialistas en diversos campos de la producción de bienes materiales y
simbólicos, fomentar el bienestar y la salud del individuo, brindar elementos para el desarrollo
personal. Se trata de funciones muy diferentes con contenidos muy variados.
 La explosión del saber, el crecimiento acelerado de las informaciones y las comunicaciones y las
posibilidades de acceder a conocimientos fuera del universo de la escuela torna difícil establecer qué
se entiende como ‘básico’.
 La redefinición de las etapas vitales y el fin de una idea estática de la adultez han terminado con la
idea de que la educación es un proceso acabado, que se realiza en una etapa determinada de la vida.
Surge la concepción de la educación permanente, que plantea problemas complejos a la selección de
elementos básicos y comunes. ¿Qué cosas no pueden dejar de ser enseñadas en las primeras etapas
del proceso educativo teniendo en cuenta la prolongación de la formación?
 ¿Es la selección básica y común de contenidos respetuosa de las diferencias culturales? ¿El
currículum básico debe ser multicultural? ¿Es posible que las escuelas transmitan una visión plural
de las culturas y distintas definiciones artísticas, científicas, políticas? ¿Qué grupos sociales y qué
culturas están reflejados en los contenidos básicos y quiénes están excluidos? ¿Qué visión de la
sociedad se promueve? (p. 52).

1.3 El oficio de la Instructora y el Instructor - Parte 2


El otro gran desafío: ¿cómo enseñar en la fp?
Determinar las estrategias de enseñanza y de aprendizaje en la Formación Profesional suele
ser otro de los grandes retos. Este concepto implica pensar en procedimientos más amplios
que no se limiten a una serie de pasos fijos a modo de receta. Recordando las palabras de
Gvirtz y Palamidessi (1997) ya expuestas y que nos son de suma utilidad para pensar
nuestra especificidad:

“La idea de estrategias permite salir del universo de las soluciones universalmente válidas para
entrar en la cuestión de los juicios propios de cada profesor en su contexto. La idea de
estrategias permite ver a la enseñanza -más que una actividad técnica y de “aplicación”- es un
arte complejo no exento de decisiones políticas respecto del cómo, por qué y para qué enseñar”
(p.19).

Es en este arte complejo donde las y los docentes deben poner en juego sus conocimientos
y herramientas, considerando también lo que se espera de las y los estudiantes; aquí
creemos valorable  recordar las particularidades de las y los sujetos que asisten a la
formación profesional.
Para esto último pueden valerse de otro de los documentos que forman parte de la
normativa vigente y que establecen entre sus líneas algunos propósitos que se
transformarán en recursos para la toma de decisiones y del cual creemos que sirve de gran
aporte para la FP.
Un claro ejemplo de ello es el Plan Estratégico Nacional 2016 - 2021 “Argentina Enseña y
Aprende”, aprobado por el CFE:

Este plan se asienta sobre una “concepción integral del aprendizaje continuo […], que contempla el
desarrollo cognitivo, socioemocional, estético-artístico, físico y cívico-social de los estudiantes”
(Res. CFE Nº 285/16) y, con el objetivo de mejorar los aprendizajes para el desarrollo integral de
los/as estudiantes en todos los niveles y modalidades educativos (Ministerio de Educación y
Deportes, Presidencia de la Nación, 2017, p.3).

Entre sus principales líneas de acción se mencionan:

 Implementación de acciones tendientes a fortalecer los aprendizajes prioritarios para el desarrollo de


capacidades complejas, con énfasis especial en capacidades para el dominio de la comprensión
lectora y la escritura, la resolución de problemas, el trabajo en equipo, el uso activo de conceptos y
modelos de las ciencias para interpretar el mundo y el desarrollo socioemocional de los/as
estudiantes. 

 Fortalecimiento de saberes y capacidades vinculados a la creatividad, el gusto y la comprensión de


los distintos lenguajes artísticos, las lenguas extranjeras y los nuevos lenguajes de las tecnologías de
la información y la comunicación (Ministerio de Educación y Deportes, Presidencia de la Nación,
2017, p.3).

Conociendo estos datos, aparece un marco de trabajo que puede dar sustento a las
estrategias que se propongan. Las y el docente de la FP, sabiendo lo que se espera, puede
generar un nexo imaginario entre lo que se tiene, lo que se desea y lo que se hará para unir
a estos dos puntos.
Si se buscara un nombre para este proceso, es posible pensarlo como una meta-
planificación, la planificación dentro de la planificación. Esto se da porque se repite el
proceso a un nivel micro.

Algunos ejemplos de estrategias de enseñanza:

 Demostraciones.
 Preguntas.
 Elaboración de conjeturas.
 Estudio de casos.
 Metacognición.
 Simulaciones.

Es momento entonces de relacionar lo trabajado hasta aquí y para ello, es posible referir a
los aportes de Alicia Camilloni (1998) en cuanto a la relación de los contenidos con las
estrategias:
“...La relación entre temas y forma de abordarlos es tan fuerte que se puede sostener que ambos,
temas y estrategias de tratamiento didáctico son imprescindibles. Esto se debe a que las estrategias
de enseñanza que elige e implementa efectivamente el docente son determinantes del carácter que
adquiere la información que entrega los alumnos, el trabajo intelectual que éstos realizan, el papel
que asumen los valores que se ponen en juego y la interpretación resultante de los procesos sociales
estudiados y vividos” (p.186).

Material de lectura

Para ampliar la mirada en relación al rol del docente en la ETP se sugiere la lectura del
punto 7 del siguiente documento:

 Notas sobre la Educación Técnico Profesional (ETP) en la Argentina.

1.4 La gestión de la experiencia y la dinámica grupal en el aula taller


Es posible iniciar el recorrido con el interrogante: ¿qué significa gestionar?
De acuerdo a las definiciones tradicionales, se puede mencionar que implica efectuar los
trámites necesarios para conseguir o realizar algo.
Si se lleva esta definición al plano educativo, es la o el docente quien tiene a su cargo la
realización de esta tarea, pensando en generar un espacio propicio para el aprendizaje con
características especiales para ello.

Es un proceso que conlleva la anticipación de lo que puede suceder, considerando los


diferentes momentos, las condiciones de trabajo en cuanto a recursos y materiales
disponibles, (re)conociendo al grupo particular para el cual se están diseñando las
actividades, pensando en las posibles respuestas que los estudiantes puedan elaborar, no
descuidando el tratamiento de los errores que podrían aparecer, entre otros.
Cuando se habla de gestionar la clase se hace situándose en las acciones propias que se
llevarán adelante. A modo de analogía se la puede comparar con la tarea de una o un
directora/or técnica/o. Este debe conocer a su equipo y a su contrincante. En función de
aquello con lo que cuenta y, observando sus fortalezas y debilidades, piensa las jugadas,
diagrama estrategias y anticipa lo que puede llegar a ocurrir. Cuando la pelota comienza a
rodar, en esos 90 minutos, puede que lo planificado resulte tal como se esperaba, pero, en
realidad, lo que ocurre generalmente es la aparición de algunas situaciones imprevistas que
lo hacen pensar en cambios de último momento y en toma de decisiones que no deben
demorarse. Una vez finalizado el partido se debe analizar lo ocurrido. No sólo el resultado
es importante, sino que el proceso en sí es lo que debe captar la atención para entenderlo
como un todo en función de cada una de sus partes.
Si se quisiera ampliar la analogía, se podría recurrir a un artículo en el cual se presentan las
voces de los entrenadores argentinos y en uno de ellos se lee:

Si terminará todo en un 4-4-2 o un 4-3-3 sería todo más fácil. Pero es un trabajo más profundo. Hay
días en los que vas en el auto al entrenamiento y no sabés con qué te vas a encontrar: problemas con
la infraestructura, jugadores que trabajan, que tienen problemas en la casa, que no cobran. Siempre
te falta algo. Y tu tarea es también hacer un poco de contención a muchos chicos, casi como si
fueras un maestro, porque la realidad social está brava. En el Ascenso se ven cosas que no se ven en
la Primera División. (Ferraresi, 2018).

Entonces, ¿cómo se prepara la o el docente para enfrentar este partido diario?


La respuesta, en parte, se encuentra en la planificación de la gestión de la clase. Es por ello
que a continuación se detallan algunos interrogantes que pueden guiar esta tarea:

 ¿Cómo se organizará la clase?


 ¿Qué impacto se espera que generen las actividades seleccionadas?
 ¿Cuánto tiempo les demandará a las y los estudiantes la resolución de las actividades?
 ¿De qué manera se abordarán las diferentes trayectorias?
 ¿Qué tipo de interacciones podrán generarse?
 ¿Cuál será el rol del docente? ¿De qué modo realizará sus intervenciones?
 ¿Qué tipo de dificultades pueden aparecer?
 ¿Cómo se abordará al error?

¿Qué otras preguntas creen pertinentes para pensar la gestión de clase en la FP?

Es posible continuar con este listado, pero solo con mirar lo expuesto hasta el momento se
puede afirmar que el trabajo de anticipación involucra un análisis a priori completo y
bastante complejo en el cual se prevé lo que puede ocurrir al llevar a cabo la hipótesis de
trabajo plasmada en la planificación.
Además de lo dicho anteriormente, es necesario pensar en el espacio en el cual se llevarán a
cabo los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Hoy en día el aula dejó de ser el sitio por
excelencia en el cual se construye el conocimiento y se establecen distintos escenarios
propicios para esta actividad, siendo esto posible gracias al avance de las tecnologías. Un
concepto que refleja claramente esta idea es el de Aprendizaje Ubicuo.
Jones y Jo (citado por Leida Torres Alcalá, 2015) sostienen que:
El desarrollo de un ambiente de estudio ubicuo combina las ventajas de un ambiente de enseñanza
adaptativa con los beneficios de la informática ubicua y la flexibilidad de los dispositivos móviles.
Los estudiantes tienen la libertad de aprender dentro de un ambiente de aprendizaje que les ofrece la
adaptabilidad a sus necesidades individuales y a sus estilos de aprendizaje, así como la flexibilidad
de sistemas informáticos penetrantes y discretos.

Hasta acá hemos abordado, cómo enseñar y cómo gestionar las clases teniendo en cuenta
las particularidades de la FP. Por este motivo, las y los invitamos a realizar la siguiente
actividad y a que puedan participar en el foro de consultas si es que así lo requieren.

Referencias bibliográficas

Camilloni, Alicia y otras. (1998). La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico


contemporáneo. Buenos Aires: Paidós.
Camilloni, A. de. (2008). Didáctica general y didácticas específicas. En A. de Camilloni, El saber
didáctico (pp. 23-39). Buenos Aires: Paidós.
Dirección de Cultura y Educación de la Pcia. de Bs. As. (2009).  La planificación desde un
curriculum prescriptivo. La Plata.
Gvirtz, S., Palamidessi, M., & Pironio, S. (1997). El ABC de la tarea docente: Currículum y
enseñanza (1ª ed.). Buenos Aires: Aique Grupo Editor.
Ministerio de Educación y Deportes, Presidencia de la Nación. (2017). Marco Nacional de
Integración de los aprendizajes: Hacia el desarrollo de capacidades.
Rottemberg, Rosa (2007). Estrategias de enseñanza y diseño de unidades de aprendizaje. Carpeta
de trabajo - Rosa Rottemberg y Rebeca Anijovich. Bernal. Universidad Nacional de Quilmes.
Wall, Alejandro. (2018). Director Técnico, el peor oficio del mundo. Revista Anfibia. Universidad
Nacional de San Martín.
Ley 26.058. Ley de Educación Técnico Profesional. 2005. Argentina.

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