Está en la página 1de 4

Historia de los antibióticos.

A pesar de que los potentes compuestos antibióticos para el tratamiento de


enfermedades humanas causadas por bacterias, tales como la tuberculosis, o la
lepra, no se aislaron e identificaron hasta el siglo XX, el uso más remoto de los
antibióticos tuvo lugar en China hace más de 2500 años.11 Se sabía entonces que
la aplicación de la cuajada mohosa de la soja sobre ciertas infecciones traía
beneficios terapéuticos.
Muchas otras culturas antiguas, entre ellos los antiguos egipcios y griegos usaban
moho y ciertas plantas para el tratamiento de infecciones debido a que contenían
antibióticos. Este fenómeno recibe del nombre de antibiosis. El principio de
antibiosis fue descrito en 1877 cuando Louis Pasteur y Robert Koch observaron
que un bacilo en el aire podía inhibir el crecimiento de la bacteria Bacillus
anthracis.
El primer antibiótico descubierto fue la penicilina, en 1897 por Ernest Duchesne,
en Francia, quien trabajaba con hongos del género Penicillium, aunque su trabajo
no recibió la atención de la comunidad científica. La investigación en el campo de
la terapéutica antibiótica moderna comenzó en Alemania con el desarrollo del
antibiótico de corto espectro Salvarsan por Paul Ehrlich en 1909. Ese
descubrimiento permitió el tratamiento efectivo de la sífilis, un amplio problema de
salud pública en la época. Ese medicamento, efectivo también para combatir otras
infecciones por espiroquetas, ya no se emplea en el presente. Más adelante
Alexander Fleming (1881-1955), un médico británico, estaba cultivando una
bacteria (Staphylococcus aureus) en un plato de agar, el cual fue contaminado
accidentalmente por hongos.
Un antibiótico, considerando la etimología (del griego ἀντι anti, ‘opuesto’ o ‘con
propiedades contrarias’; y el latín tardío biotĭcus ‘de la vida ordinaria’, y este del
griego βιωτικός biotikós, ‘de los seres vivos’ o ‘de la vida), es una sustancia
química producida por un ser vivo o derivado sintético, que mata o impide el
crecimiento de ciertas clases de microorganismos sensibles. Generalmente, son
fármacos usados en el tratamiento de infecciones por bacterias, de allí que se les
conozca como «antibacterianos».
Los antibióticos se utilizan en medicina humana y animal y en horticultura para
tratar infecciones provocadas por gérmenes. Normalmente, los antibióticos
presentan toxicidad selectiva, que es muy superior para los organismos invasores
que para los animales o los seres humanos que los hospedan, aunque
ocasionalmente puede producirse una reacción adversa medicamentosa, como
afectar a la Microbiota normal del organismo. Los antibióticos generalmente
ayudan a las defensas de un individuo hasta que las respuestas locales sean
suficientes para controlar la infección. Un antibiótico es bacteriostático si impide el
crecimiento de los gérmenes, y bactericida si los destruye,6 pudiendo producir
también ambos efectos, según los casos.
Los antibióticos son medicamentos que combaten infecciones causadas por
bacterias en los seres humanos y los animales ya sea matando las bacterias o
dificultando su crecimiento y multiplicación.
¿Qué tratan los antibióticos?
Los antibióticos SOLO tratan ciertas infecciones causadas por bacterias, como:
Infección de garganta por estreptococos
 Tosferina
 Infección urinaria (IU)
Los antibióticos son necesarios también para tratar afecciones potencialmente
mortales causadas por bacterias, como la septicemia, que es la respuesta extrema
del cuerpo a una infección.
¿Cuáles son los efectos secundarios de los antibióticos?
Cada vez que se usan antibióticos, estos pueden tener efectos secundarios. Los
efectos secundarios comunes varían de problemas de salud menores a muy
graves y pueden incluir:
 Sarpullido
 Náuseas
 Diarrea
 Infecciones por hongos
¿Por qué es importante tomar antibióticos solamente cuando se necesitan?
Los antibióticos son importantes para tratar infecciones y han salvado
innumerables vidas. Sin embargo, cada vez que se usan antibióticos, estos
pueden tener efectos secundarios y contribuir a la resistencia a los antibióticos,
una de las amenazas más urgentes para la salud del público.
Pero cuando los antibióticos son necesarios, los beneficios generalmente superan
el riesgo de que provoquen efectos secundarios o de que lleven a la resistencia a
este tipo de medicamentos. Sin embargo, demasiados antibióticos se recetan en
forma innecesaria y se usan incorrectamente, lo cual amenaza la utilidad de estos
importantes medicamentos.
Los antibióticos más frecuentes son:
1. Ampicilina
La ampicilina es un antibiótico bactericida, es decir, que mata a las bacterias. Su
mecanismo de acción está basado en inhibir la síntesis y la reparación de la pared
bacteriana. Al ser algo común a muchas especies bacterianas, es un antibiótico de
amplio espectro.
2. Amoxicilina
La amoxicilina es un antibiótico similar a la ampicilina, pues su mecanismo de
acción se basa en lo mismo. Impide la síntesis de la pared bacteriana, por lo que
mata a las bacterias responsables de la infección. También es de amplio espectro.
3. Penicilina
La penicilina fue el primer antibiótico descubierto y a día de hoy se sigue utilizando
con frecuencia. Se trata también de un bactericida que bloquea la síntesis y
reparación de la pared bacteriana, por lo que es de amplio espectro.
4. Tetraciclina
La tetraciclina es un antibiótico bacteriostático, es decir, no mata a las bacterias
(como sí hacen los bactericidas) pero inhibe su crecimiento. Su mecanismo de
acción consiste en detener la síntesis de proteínas, por lo que no pueden
desarrollarse ni reproducirse.
5. Estreptomicina
La estreptomicina es un antibiótico bactericida que daña a los ribosomas, unas
estructuras celulares encargadas de sintetizar las proteínas. Esto hace que las
bacterias mueran.
6. Piperacilina
La piperacilina es un antibiótico bactericida que basa su acción en inhibir la
síntesis de los componentes de la pared celular de las bacterias, por lo que
terminan muriendo.
7. Ticarcilina
La ticarcilina es un antibiótico bactericida que también inhibe la síntesis y la
reparación de la pared celular, provocando la muerte las bacterias. En este caso,
su acción se limita a las bacterias gran -, especialmente a “Pseudomonas” y
“Proteus”, aunque también es útil para “Escherichia coli”, “Salmonella”,
“Klebsiella”, etc.
8. Oxacilina
La oxacilina es un antibiótico bactericida que también inhibe la síntesis de la pared
celular, haciendo que las bacterias mueran. Suele utilizarse para tratar infecciones
provocadas por estafilococos y estreptococos.
9. Azitromicina
La azitromicina es un antibiótico bactericida que daña los ribosomas, por lo que no
tiene lugar la síntesis de proteínas, las cuales son imprescindibles para la bacteria,
que acaba muriendo. Se trata de un antibiótico de amplio espectro.
10. Gentamicina
La gentamicina es un antibiótico bactericida que daña los ribosomas e inhibe la
síntesis de proteínas, haciendo que la bacteria inevitablemente muera. Es útil para
tratar infecciones por parte de bacterias gram -, especialmente “Pseudomonas”,
“Klebsiella” y “Proteus”.

También podría gustarte