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BUENAS PRACTICAS DE MANUFACTURA (BPM)

Las BPM son una herramienta básica para la obtención de productos seguros para el

consumo humano, que se centralizan en la higiene y forma de manipulación, en la

actualidad las industrias que procesan preparan, envasan, almacenan, transportan,

distribuyen y comercializan cualquier tipo de alimentos se han dado cuenta de la

importancia de asegurar la calidad de los productos siguiendo la cadena alimentaría desde

la producción primaria hasta el consumo final. Todo esto está basado en la implementación

de las buenas Prácticas de Manufactura y en el uso de las normas y decretos vigentes que

permiten que el producto cumpla con los requerimientos tanto de la empresa como del

cliente.

Para todas las industrias de alimentos que operan en el país, existe una legislación sanitaria

la cual contempla los reglamentos técnicos y sanitarios, para su aplicación y vigilancia.

El ministerio de protección social y del trabajo es el organismo normativo en Colombia de

políticas en materia de calidad e inocuidad de los alimentos y elaborador de reglamentos

técnicos para ser aplicados. Uno de los decretos más importantes es el 3075 del 23 de

diciembre de 1997 emanado por el ministerio de protección social y vigiladas por el

Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).

El Invima es la institución oficial de vigilancia y control, de carácter técnico-científico, que

trabaja en la protección de la salud individual y colectiva de los colombianos, mediante la

aplicación de las normas sanitarias como: decretos y resoluciones para alimentos,

medicamentos, cosméticos, productos de aseo, bebidas alcohólicas, dispositivos médicos,

homeopáticos, entre otros.


Todas las materias primas y demás insumos para la fabricación, así como las actividades de

fabricación, preparación y procesamiento, envasado y almacenamiento deben cumplir con

los requisitos para garantizar la inocuidad y salubridad del alimento.

Una empresa que aspire a competir en los mercados de hoy deberá tener como objetivo

primordial la búsqueda y aplicación de un sistema de aseguramiento de la calidad de sus

productos. El fin primordial que tiene este concepto consiste en lograr disminuir la cantidad

de material defectuoso procesado, con el fin de disminuir el costo respectivo, también se

busca hacer un uso más racional de la mano de obra y equipo, para lograr niveles de calidad

más competitivos, disminuir los gastos de inspección, mejorar la moral del trabajador al

participar en la elaboración de productos de mayor calidad, disminuir y, de ser posible,

eliminar los reclamos y las devoluciones de productos. (Acuña, 1996).

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