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El perfil profesional de las y los egresadas/os

de la Formación Profesional.

Objetivos

 Definir las características de los perfiles profesionales de las y los estudiantes.


 Establecer las diferencias entre los perfiles profesionales de las y los
formadoras/es y de las y los estudiantes.
 Presentar las funciones de las y los formadores en el trayecto constitutivo de los
perfiles de las y los estudiantes.

Les damos la bienvenida a esta segunda instancia del curso Instructor/a de


Formación Profesional. En el encuentro anterior trabajamos sobre nuestro perfil
profesional: identificamos cuál es el alcance, las funciones que se ejercen y las
áreas ocupacionales incumbentes de las y los instructores.

Desarrollamos su importancia en conducción y coordinación de procesos de


aprendizaje, la habilidad para vincularse con el sector socio productivo, la
contribución a la mejora en la calidad educativa e institucional, la proyección y
gestión profesional, como así también la actualización, diseño e implementación
de situaciones de enseñanza y aprendizaje, entre otras.

En esta oportunidad trabajaremos sobre las y los destinatarias/os de nuestras


formación que, como las y los instructoras/es, también tendrán su alcance,
función y área ocupacional.

3.1 ¿A qué llamamos “perfiles profesionales de las y los estudiantes


de la FP”?

En Formación Profesional, el perfil de las y los estudiantes será de lo más diverso y


variado; serán personas que desarrollen tareas, oficios y/o profesiones siempre y
cuando reúnan los requisitos correspondientes a la normativa vigente. Por tal motivo,
concebimos necesarias, a la vez que prioritarias, tener presentes estas concepciones
descriptivas que harán de nuestra formación y educación un trayecto aún más
fructífero.

Harto conocido es comentar la necesidad de una formación y aprendizaje constante


de las personas que desempeñan la función de formar y enseñar. Las y los
estudiantes serán las/os destinatarias/os de la proyección de su formación para y en
el trabajo, como así también las que posean y pongan juego las competencias nuevas
y adquiridas. Las y los formadores, en la Formación Profesional debemos prestar
atención a las dificultades que presenten y a descubrir y potenciar sus características,
aunque ello implique un cambio radical en nuestra organización y tarea formativa.
No debemos limitarnos a facilitar el acceso a la adquisición de conocimientos, saberes
y competencias técnicas específicas sino que debemos promover el análisis crítico, el
desarrollo de destrezas en clave de aptitudes para el desarrollo en el mundo del
mercado laboral.

Como Instructoras e Instructores de la Formación Profesional debemos comprender e


interiorizar que no detentamos el saber absoluto, de la misma manera que el aula y/o
el taller no son los únicos espacios para desandar las formaciones educativas. Por lo
tanto, nuestra preocupación no se limita a la enseñanza y la transmisión de
contenidos teórico - prácticos, sino a conducir y acompañar con herramientas y
estrategias pedagógicas el trayecto educativo y formativo de los perfiles de las y los
estudiantes.

El enfoque de competencias apunta a identificar, desarrollar y reconocer aptitudes y


actitudes que les permitan a las y los egresadas/os de la FP una búsqueda adecuada
a la vez que ajustada a la demanda laboral del mercado y del sector productivo.

De este modo, las competencias laborales son un punto de referencia para la


conformación de los perfiles de las/os egresadas/os a través de la implementación de
las políticas educativas necesarias y las decisiones instituciones adecuadas.

Cabe destacar que las condiciones del ejercicio profesional se establecen en el


Artículo 21 de la Ley 26.058 de Educación Técnico Profesional.
ARTÍCULO 21. — Las ofertas de educación técnico profesional se estructuran
utilizando como referencia perfiles profesionales en el marco de familias
profesionales para los distintos sectores de actividad socio productivo, elaboradas
por el INET en el marco de los procesos de consulta que resulten pertinentes a
nivel nacional y jurisdiccional.

En la siguiente imagen observaremos una serie de preguntas que nos guiarán a lo


largo de este encuentro.

3.1.1 La construcción del perfil profesional de las y los estudiantes.

Retomando lo visto en el encuentro anterior, llamamos perfiles profesionales al


conjunto de actuaciones y procedimiento profesionales que una persona demostrará
en las situaciones de trabajo acordes a su área ocupacional, al desempeño de
competencias y a las funciones y alcances del ejercicio profesional.

Tomamos el documento “Proceso de Homologación y Marco de Referencia de Títulos


y Certificaciones de la Educación Técnico Profesional” citado en el el informe
de Evaluación de Capacidades Profesionales de la ETP de Nivel Secundario, que
describe de manera exhaustiva los perfiles profesional:

 A los requerimientos de los procesos productivos aplicables a todo un sector o


actividad productiva.  Los estándares con los que se define el trabajo
profesional bien hecho en los campos o áreas socio productivas con los que
se relacionan.
 A la pertinencia en función de las demandas actuales y prospectivas del
mundo del trabajo, así como la de las trayectorias formativas asociadas a
ellos, garantizan la significatividad de la ETP.
 A la referencia fundamental para la ETP porque orienta su diseño y desarrollo
curricular.
 A la fuente principal para identificar las situaciones problemáticas que los
estudiantes deberán enfrentar y resolver en su práctica profesional
 A las/os distintos actores del mundo del trabajo y la producción cuáles son las
capacidades profesionales que el sistema educativo certifica y que posibilitan
un desempeño competente.

Ahora bien, los componentes del perfil profesional son:

 El alcance del perfil profesional: implica lo que se espera que la/el profesional
realice en situaciones específicas y concretas de trabajo en su sector y/o
actividad socioproductiva una vez que haya finalizado el proceso formativo.
 Las realizaciones profesionales: comprenden la toma decisiones, la resolución
de conflictos, el aporte de ideas innovadoras.
 La competencia de acción: abarca los criterios generales y la responsabilidad
que la/el profesional debe contar en su área específica de trabajo y ocupación
así lo requieran.
3.2 Reflexión

¿Cómo se identifican las competencias profesionales?

Para responder a esta pregunta, nos acercamos al INET, que de manera sistemática desarrolla
un enorme proceso de relevamiento y sistematización de datos, estudios pormenorizados de
los sectores y de consulta a representantes de los sectores productivos y del trabajo, que le
permite identificar las áreas y familias profesionales participantes como así también zonas
estratégicas para el desarrollo socioeconómico de nuestro país.

Luego, el INET identifica quiénes son las figuras profesionales relevantes que acompañarán el
proyecto socioeconómico y productivo del país, definiendo así cómo y en cuáles el Estado
intervendrá para garantizar la formación en los distintos ámbitos y niveles de la Educación
Técnico Profesional.   

Finalizada esta etapa, es el turno de proceder a la elaboración y validación de los perfiles


profesionales. Para ello, determinarán las competencias profesionales que las y los
trabajadoras/es expondrán de manera situada en sus ámbitos de trabajo, las normativas
vigentes, entre otros.  

¿Conocían todas las implicancias que tiene el INET en la validación de las competencias
profesionales?

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