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Dr.

JOSÉ LUIS MARTI GARCÍA

El estilo de vida
cardiosaludable
Consejos prácticos para vivir más
y con más calidad de vida
Dr. JOSÉ LUIS MARTI GARCÍA

El estilo de vida cardiosaludable


Consejos prácticos para vivir más y con más calidad de vida
SOBRE EL AUTOR

DR. JOSÉ LUIS MARTI GARCÍA 5


Cardiólogo

El Dr. José Luis Marti García nació en Granada el 6 de marzo de 1940. Se


licenció en Medicina en 1965 y cuatro años después, completó el Doctorado
con sobresaliente “cum laude”. Desde el inicio de sus estudios tuvo interés
por la Cardiología, especialidad que cursó en el Hospital Clínico de Madrid. En
1967, con tan sólo 27 años, empezó a dar clases en la Facultad de Medicina
como Profesor Asociado y en 1970 obtiene una beca del Rectorado Instituto
de Cardiología de México.

En 1972 fue nombrado Jefe de Servicio de Cardiología en el Hospital Clínico


de Granada, cargo que ocupa durante más de 30 años. En ese transcurso, el
Dr. Marti publica libros, es ponente en numerosos Congresos, mesas redon-
das y se convierte en un referente de la Cardiología en España, como pone de
manifiesto la obtención del Premio de la Real Academia de Medicina en 1986.
A este médico granadino se le debe la creación del Centro de Cardiología Pre-
ventiva (en 1986), la puesta en marcha del servicio de Prevención Secundaria
y Rehabilitación de enfermos cardiovasculares y el desarrollo del programa de
Prevención Primaria Coronaria.
© Puleva Food, S.L. 2007.
© José Luis Marti García

Diseño y maquetación: Manuel Barreda Terán


Fotografías: JupiterImages Corporation

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tos legalmente previstos, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier
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alquiler o cualquier otra forma de cesión de la obra sin la autorización previa y por escri-
to de los titulares del copyright.

Printed in Spain – Impreso en España

Depósito Legal: S.1396-2007

Impreso en Globalia Artes Gráficas, S.L.


Severo Ochoa, 9. Polígono Industrial “Los Villares”
Villares de la Reina (Salamanca)
Índice
Prólogo 9
1. Introducción 11
2. El estilo de vida cardiosaludable 13
3. ¿Qué debemos saber? 15
4. ¿Para qué sirve el corazón? 17
5. ¿Qué es la enfermedad coronaria? 19
6. ¿Se puede calcular el riesgo coronario? 21
7. La dieta mediterránea, una alimentación cardiosaludable 23
8. ¿Sabemos para qué comemos? 25
9. ¿Qué y cuánto debemos comer? 27
10. Menús cardiosaludables 33 7
11. Aceite de oliva y enfermedad coronaria 35
12. Los omega 3 y la enfermedad coronaria 37
13. Los frutos secos y la enfermedad coronaria 41
14. El pan y la enfermedad coronaria 43
15. El pescado cuida de nuestro corazón 45
16. Las leguminosas y la enfermedad coronaria 47
17. Las grasas saturadas y trans son peligrosas 49
18. El corazón de los mayores y su prevención 51
19. La enfermedad coronaria en la mujer 57
20. Rehabilitación cardiaca en el mayor 63
21. Consejos prácticos 67
¿A qué edad comienza la arteriosclerosis? 67
¿La grasa abdominal eleva el riesgo cardiovascular? 68
¿La obesidad es una epidemia silenciosa? 69
¿Merece la pena el sacrificio de la dieta? 71
¿Cómo se alimentan los niños hoy? 72
¿Los niños sedentarios serán adultos sedentarios? 74
¿El ejercicio físico es necesario a todas la edades? 75
¿Es bueno el chocolate para el corazón? 77
¿Cómo controlar su tensión arterial? 78
¿Se pueden comer huevos todos los días? 80
¿Qué leche debe tomarse? 81
¿Es mala la grasa abdominal? 81
¿Existen pastillas mágicas para adelgazar? 82
¿Cómo influye la contaminación atmosférica? 82
¿El catarro común o gripe puede producir infartos? 82
¿El PCR es un factor de riesgo coronario? 83
¿Qué son los radicales libres? 83
¿Es importante tomar antioxidantes? 84
¿Son recomendables las frutas, verduras y legumbres? 84
¿Las grasas son alimentos peligrosos? 84
¿Hay que suprimir la carne? 86
¿Qué se debe comer más, carne o pescado? 87
¿Carne roja o blanca? 87
¿Los carbohidratos engordan? 88
¿El vino es bueno o malo para el corazón? 90
¿Cómo abandonar el tabaco? 93
¿El estrés es un factor de riesgo coronario? 94
¿La disfunción eréctil puede ser producida por pastillas? 95
¿Todo infartado debe hacer rehabilitación cardiaca? 95
¿Podré volver a mi antigua vida y trabajo? 95
¿Podré conducir o viajar en avión? 96
¿Cuándo debe acudir un infartado a urgencias? 96
22. Bibliografía 97
Prólogo

La enfermedad cardiovascular constituye la primera causa de mortalidad


en los países desarrollados. El control de los factores de riesgo predispo-
nentes constituye una de las estrategias más efectivas para la prevención
de esta enfermedad. En este sentido, numerosos estudios científicos han
puesto de manifiesto la importancia de la nutrición y estilos de vida saluda-
bles como imprescindibles para cuidar bien nuestro corazón. Entre los nu-
trientes con efectos beneficiosos demostrados para la salud cardiovascular
están los ácidos grasos omega 3 de cadena larga (EPA y DHA), el ácido
oleico y ciertas vitaminas como, por ejemplo, el ácido fólico.

En el departamento de Nutrición de la empresa Puleva Biotech, S.A. he- 9


mos trabajado en los últimos 8 años en la evaluación nutricional de un pro-
ducto lácteo bajo en grasa saturada y enriquecido con una combinación de
nutrientes de la dieta mediterránea (ácido oleico, ácidos grasos omega 3 y
vitaminas A, B6, B12, D, E y ácido fólico -Puleva Omega 3-). Los efectos
beneficiosos de este producto lácteo se han estudiado y demostrado en
diversos grupos de población con distinto perfil cardiovascular y los resul-
tados obtenidos constituyen la base científica para su recomendación, ya
sea en personas sanas, sujetos con factores de riesgo o pacientes con
enfermedad cardiovascular diagnosticada.

Uno de estos estudios, publicado en enero de este año 2007 en la revista


americana “The Journal of Nutrition”, se llevó a cabo en el Servicio de Car-
diología del Hospital Clínico “San Cecilio” de Granada con pacientes que
tenían historia clínica de haber sufrido al menos un infarto de miocardio y
que estaban en fase de rehabilitación. Corría el año 2002 cuando tuve el
gusto de conocer al Dr. Marti, entonces Jefe del Servicio de Cardiología del
Hospital Clínico “San Cecilio” de Granada.

Fue en su despacho de la cuarta planta donde escuchó nuestro interés por


realizar un estudio de prevención secundaria de un año de duración con
PRÓLOGO
El estilo de vida cardiosaludable

sus pacientes y, desde ese momento, comenzó una colaboración que dura
hasta nuestros días. Recuerdo que por aquel entonces el Dr. Marti estaba
luchando por introducir la rehabilitación cardiaca en el hospital y a duras
penas, y debido a la falta de espacio, había conseguido una habitación
para que los pacientes hicieran algo de gimnasia.

Me llamó la atención que después de varias reuniones para establecer el


diseño del estudio, sólo me pidió a cambio de su participación, que finan-
ciásemos la compra de bicicletas estáticas y un desfibrilador para poner en
la famosa habitación, que fue el germen de la actual Unidad de Rehabili-
tación Cardiaca del Hospital Clínico. Gracias a los resultados del estudio,
a la importancia de la rehabilitación cardiaca y gracias a los consejos del
Servicio de Cardiología de Hospital y del Dr. Marti en particular, muchos de
los participantes en ese estudio constituyeron la Asociación de Pacientes
Cardíacos de Granada y Provincia (http://www.vivirconcorazon.auna.com),
que hoy día cuenta con unas instalaciones inmejorables que distan mucho
de aquella habitación pequeña en una esquina del Hospital.

10 Si bien antes el Dr. Marti se dedicaba a la asistencia cardiológica en el


Servicio de Cardiología, en la actualidad se dedica a la prevención de la en-
fermedad coronaria en la ciudad de Granada. Y es que si antes estaba muy
ocupado con sus tareas asistenciales, ahora lo está mucho más. Siempre
le veo de un lado para otro cargado de folios, de la radio a la casa de la cul-
tura, de un Ayuntamiento a una asociación de vecinos… y en todos esos
lugares habla de salud, nutrición, estilo de vida saludable y de la prevención
de la enfermedad cardiovascular.

Esta monografía es un fiel reflejo de la actividad actual del Dr. Marti en el


ámbito de la prevención primaria y coincide con la puesta en marcha de
un programa de prevención primaria coronaria en la ciudad de Granada,
patrocinado por su Excmo. Ayuntamiento. Espero que disfruten de la obra
y que les ayude a mejorar su salud, que es nuestro trabajo de todos los
días.

Dr. Eduardo López-Huertas


Puleva Biotech, S.A.
1 Introducción

Lo más importante que puede hacer un cardiólogo hoy es trabajar por


la Prevención Coronaria, pues las cifras que nos ofrece la OMS son
aterradoras: en 1990 murieron 14 millones de personas en todo el mundo
y para el 2020 se prevé que estas cifras sean de 25 millones. En España
mueren al año 125.000 por infarto de miocardio y 5 millones de personas
ingresan en hospitales por enfermedades coronarias y sus complicaciones.

Hoy los médicos somos capaces de “salvar” casi el 100% de los infartos
que llegan a Urgencias, pero no somos capaces de prevenirlos antes de 11
que lleguen. Es cierto que el Ministerio de Sanidad elaboró un Plan Integral
(2004-07), para lo que reunió a expertos y que yo sepa nada se hizo. En
marzo de 2007 el Ministerio de Sanidad anunció un estudio que medirá la
cintura a 14.000 españoles, en el mayor estudio contra la obesidad.
1. Introducción
El estilo de vida cardiosaludable

Todos (SAS, médicos, enfermeros, empresas, colegios, profesores, etc.)


debemos colaborar. Es necesario para evitar no ya la epidemia del siglo
XXI, sino la catástrofe sanitaria, como ha sido definida. Puleva así lo enten-
dió hace tiempo y en Granada ya hemos realizado dos estudios de Preven-
ción Primaria Coronaria, dirigidos a trabajadores de empresas granadinas y
a mujeres jóvenes y menopáusicas. Igualmente en un pueblo de Granada
-Churriana de la Vega-, se ha terminado un estudio observacional longitu-
dinal de factores de riesgo coronario en 510 personas.

El objetivo de esta guía es concienciar


a la población sana para que adquiera
un estilo de vida cardiosaludable

El Ayuntamiento de Granada a través de 3 concejalías ha aprobado un


plan de Prevención Primaria Cardiovascular para desarrollarlo a través de
12 las Asociaciones de Vecinos, haciendo especial énfasis en el estudio de
los factores de riesgo en los mayores, que no se habían considerado en
muchos estudios, como tampoco en la población de mujeres, lo que ha
supuesto una discriminación involuntaria en todos los estudios de Preven-
ción.

Por mi conocimiento de la materia, a través de mi dedicación desde 1986


en la Caja de Ahorros, pretendo informar, formar y concienciar a la po-
blación sana para que adquiera un estilo de vida cardiosaludable, que no
prohíbe nada, que no impone nada, sólo tiene como finalidad que la gente
sepa lo que le va bien o mal a su salud cardiovascular. No es recomendar
una dieta, que suele resultar monótona y aburrida con el abandono consi-
guiente, sino adquirir un estilo de vida que incluye comer de todo tras una
formación adecuada en nutrición, abandonar los hábitos tóxicos (tabaco,
alcohol, drogas) y saber que el ejercicio físico es fundamental para el ser
humano en sus diferentes modalidades (andar, natación, bicicleta…)

Por todo ello, propongo una asignatura opcional para impartir en diferentes
foros, partiendo desde la sede central de Puleva y del Centro Artístico, Li-
terario y Científico, en forma de seminarios prácticos, con el título de “Estilo
de vida cardiosaludable”.
2 El estilo de vida
cardiosaludable

El estilo de vida cardiosaludable no consiste en seguir una dieta,


que siempre resulta monótono, aburrido y donde siempre se
suprime algún alimento, razón por la que mucha gente desiste y
abandona.

Es una forma de vida donde no se impone nada, no se suprime nada,


sino que se propone cómo tener salud cardiovascular y calidad de vida,
mediante el cuidado de las arterias de todo nuestro cuerpo: arterias coro-
narias, periféricas (piernas) y cerebrales (ictus). Prevenir la arteriosclerosis
es el objetivo. Dedichen (1956) dijo: “El hombre vive con arteriosclerosis 13
pero muere de trombosis”.

Para alcanzar este tipo de vida debemos:

1. Tener información:

• Conocer qué es la arteriosclerosis/ate-


rotrombosis.
• Saber qué son los fac-
tores de riesgo co-
ronario.
• Calcular el riesgo
de cada persona
a padecerla, que
hoy es posible.
• Conocer la en-
fermedad coro-
naria: angina de
pecho, infarto
de miocardio.
2. El estilo de vida cardiosaludable
El estilo de vida cardiosaludable

2. Conocer la importancia de la alimentación:


Menús cardiosaludables

• Para qué comemos.


• Qué debemos comer.
• Cuánto debemos comer.

3. Conocer la importancia del ejercicio físico y del abandono de la


vida sedentaria.

• Cuál, cuánto y a qué hora.
• Jóvenes, niños, mujeres, adultos y mayores.
• Beneficios cardiosaludables.

El estilo de vida cardiosaludable es una


forma de vida que propone cómo tener
14
salud cardiovascular y calidad de vida

4. Abandonar los hábitos tóxicos. Son enfermedades cerebrales


(drogadicción).

• Tabaco, vino, drogas.

5. Prevenir, que siempre es mejor que curar:



• Carnet con factores de riesgo de cada persona sana.
• Visitar al médico estando bien.
• Sepa sus factores de riesgo y acuda a su médico para controlarlos
3 ¿Qué debemos saber?

entradilla
La educación sanitaria cardiovascular nos debe permitir el conocimiento
de las cifras más relevantes para la Prevención Primaria en sanos

1. Debemos conocer nuestro peso. No debe constituir una


neurosis ni desvíos patológicos (anorexia, bulimia…) El índice
de masa corporal se calcula fácilmente. Es la relación entre el
peso en kilogramos dividido por la altura en m2. Lo normal es
estar por debajo de 25,10; lo ideal, tener un valor de 22. La
medición de la cintura abdominal ha cobrado importancia por 15
el fuerte incremento en las cifras de obesidad. La medida nor-
mal con cinta métrica es de 88 centímetros para las mujeres y
de 102 centímetros para los varones.

La persona que en un día no tiene


media hora o una hora para hacer
ejercicio físico, se puede decir que no
tiene aprecio por su salud
2. Debemos conocer la cifra de presión arterial normal, que
es de 120/90 mm Hg. Esta cifra puede variar de una persona
a otra, cada minuto, y puede verse afectada si el paciente pa-
dece el síndrome de bata blanca. El médico debe conocer las
desviaciones de la presión arterial, tanto de la sistólica como de
la diastólica. Es muy importante comenzar siempre con un tra-
tamiento no farmacológico, consistente en la disminución de la
sal, el abandono del tabaco, la reducción del vino en la dieta y un
aumento en la práctica del ejercicio físico. Cuando todas estas
medidas no sean suficientes para controlar la tensión arterial, su
3. ¿Qué debemos saber?
El estilo de vida cardiosaludable

médico le pondrá el tratamiento oportuno, que actualmente está basado


en la utilización de IECAS o ARA II (dos familias de antihipertensivos de uso
frecuente), y que deberá seguir bajo su control.

3. Debemos conocer nuestras cifras de análisis de sangre:


• Colesterol total = 200 mg.
• HDL-colesterol (bueno)= 40 mg. Cuanto más alto, mejor; es protector.
• LDL-colesterol (malo): 120 mg. Cuanto más bajo, mejor.
• Glucemia basal =100 mg. Triglicéridos: 150 mg.

4. Debemos conocer los beneficios del ejercicio físico no competi-


tivo. Hay muchas modalidades: andar, nadar, montar en bicicleta, etc.
No vale la excusa habitual de “no tengo tiempo”. La persona que en 24
horas no tiene media hora o una hora para hacer ejercicio físico, se puede
decir que no tiene aprecio por su salud, pues están demostrados sus
beneficios para prevenir el sobrepeso o la diabetes, reducir el colesterol,
cuidar la salud del corazón y de las articulaciones, o mejorar la capacidad
física.
16
5. La alimentación es fundamental. Una buena cultura general, el conoci-
miento de idiomas o gozar de habilidades artísticas o técnicas es enrique-
cedor en la vida cotidiana de cualquier persona. Sin embargo, ampliar los
conocimientos de nutrición es fundamental, pues en ello va nuestra calidad
de vida. Las grasas saturadas son nuestros enemigos cardiovasculares.
Las grasas insaturadas son nuestros amigos cardiovasculares: pescado
azul (fuente de omega 3), frutas, verduras, leguminosas... No hay que pro-
hibir ningún alimento, sólo saber y estar informado sobre qué debemos
comer.

6. Las drogas (tabaco, alcoholismo, cocaína…) no tienen cabida en la sa-


lud cardiovascular. Hay medios para abandonar toda drogadicción, aun-
que la fuerza de voluntad es lo más importante. Animo a cambiar hábitos
tóxicos por saludables.

7. La persona que haya tenido ya una enfermedad cardiovascular (infarto,


ictus, trombosis arterial periférica) debe saber que la prevención es vital
y que existen los servicios de Rehabilitación Cardiovascular, donde puede
controlar sus factores de riesgo para un nuevo evento, además del trata-
miento médico-quirúrgico-angioplastia-stent.
4 ¿Para qué sirve
el corazón?

El cuerpo es como una máquina, muy compleja, que trabaja


entradilla
continuamente incluso cuando estamos en reposo. Como toda
máquina, necesita combustible. Éste procede de los alimentos
y del oxígeno presente en el aire que respiramos. Es decir, que
a través del aparato digestivo (alimentos) y de los pulmones
(oxígeno) obtenemos el combustible, que pasa a la sangre y sirve
como vehículo para distribuirlo por todo el cuerpo.

El corazón impulsa la sangre para que llegue a todas las células de nuestro 17
organismo. Cuando se dilata (diástole), se llena de sangre y cuando se con-
trae (sístole), expulsa toda la sangre hasta el último rincón del cuerpo a través
de un sistema de conductos o tuberías,
que se llaman arterias. Una vez cumpli-
da su misión (llevar alimentos y oxígeno El mejor consejo es acudir
disueltos en sangre), vuelve la sangre a un Hospital cuanto
por las venas al corazón derecho.
antes ante el síntoma de
El corazón (músculo) se contrae sin dolor en el pecho
descanso, día y noche, a una frecuen-
cia variable alrededor de 70 latidos por
minuto, lo que representa más de 100.000 latidos por día. En 24 horas se
expulsan más de 7.000 litros de sangre, que llevan el combustible necesario
para vivir. Cuando hacemos ejercicio, se necesita más combustible y el cora-
zón debe bombear más sangre, bien aumentando la frecuencia de contrac-
ción (latidos por minuto), bien aumentando la cantidad de sangre por latido.

¿Qué origina su contracción?

Sabemos que cuando se contrae un músculo del brazo, pierna o cadera,


este movimiento obedece a una orden que da nuestro cerebro, a través de
4. ¿Para qué sirve el corazón?
El estilo de vida cardiosaludable

los nervios que van a esos músculos. En el corazón no sucede así. Dispone
de su propio sistema eléctrico (automatismo), que se encarga de que se
produzca una contracción cada cierto tiempo y que se adapte a lo que el
organismo requiere en cada momento.

Para ejercer su función, el corazón recibe sangre por un extremo (venas) y


18 la impulsa por el otro (arterias). La energía o combustible le llega al corazón
a través de las arterias coronarias que, saliendo de la raíz aórtica (derecha
e izquierda), rodean al corazón en forma de corona.

Estas arterias coronarias tienen unas paredes constituidas por células llamadas
endoteliales. Cuando se lesionan (lesión endotelial), se origina una inflamación
y se acumulan leucocitos, colesterol, colágeno y calcio, causando un engro-
samiento o placas de ateroma, que constituyen la lesión fundamental de la
insuficiencia coronaria. Cuando deja pasar poca sangre, se produce una in-
suficiencia coronaria (angina de pecho), que el enfermo nota como dolor en
el pecho (área de la corbata). Cuando la lesión es más grande y obstruye la
arteria, no puede pasar sangre y el combustible no puede llegar a una zona del
músculo-corazón, que se muere (es el infarto); el enfermo lo percibe como dolor
más intenso en el pecho y más duradero.

Si se restablece pronto el paso de la sangre, no pasará nada y para ello el mejor


consejo es acudir a un Hospital cuanto antes ante el síntoma de dolor en el
pecho. El tiempo es oro para el músculo-corazón. Allí con fibrinolíticos (destruir
el trombo) o con angioplastia (dilatar arteria), salvarán el músculo. Si la zona afec-
tada muere (necrosis), esa zona no contribuye a la contracción del corazón, hará
tener una mala calidad de vida, no podrá hacer esfuerzos, etc.
5 ¿Qué es la enfermedad
coronaria?

Es la falta de “alimento” al corazón, porque las arterias coronarias


que le llevan el alimento a través de la sangre se van cerrando como
consecuencia de la arteriosclerosis o aterotrombosis. El corazón
“protesta” ante esta falta de oxígeno de dos formas: dolor de
minutos en el pecho (angina de pecho) y dolor de horas en el pecho
con irradiación o no a brazos (infarto de miocardio). A veces esta
protesta del corazón debuta como muerte súbita.

El proceso de engrosamiento de las paredes de las arterias (arteriosclero- 19


sis) a partir de la lesión endotelial origina la obstrucción parcial (angina) de
la arteria o la obstrucción total (infarto). Estas lesiones en las paredes de las
arterias se inician en edad pediátrica y no suelen dar síntomas (enfermedad
silenciosa) hasta edades avanzadas. Detectarlas precozmente es un objeti-
vo médico todavía no solucionado, si bien se vienen desarrollando trabajos
de investigación con ecodopler, resonancia magnética nuclear, etc.

Hoy sabemos que la enfermedad coronaria no está producida por una sola
causa, sino por un conjunto de factores de riesgo (multifactorial). Los fac-
5. ¿Qué es la enfermedad coronaria?
El estilo de vida cardiosaludable

tores de riesgo son un hallazgo o descubrimiento muy importante de la


medicina actual y se pueden definir como aquellos signos biológicos, estilos
de vida o hábitos adquiridos y ambientales, hallados frecuentemente en las
personas que desarrollarán la enfermedad coronaria en próximos años. Es-
tos factores de riesgo se pueden detectar precozmente en cada persona, a
través de un rutinario y fácil chequeo médico. Con ello podemos calcular el
riesgo que cada persona tiene de padecer la enfermedad coronaria. Es muy
importante que cada persona conozca su riesgo individual, para actuar en
consecuencia.

Los factores de riesgo han sido descubiertos a través de muchos estudios


longitudinales prospectivos. Una clasificación actual es:

No modificables: edad, sexo, raza y genética (por el momento).


Modificables y causales: colesterol, tabaco, hipertensión arterial y diabetes.
Predisponentes/desencade-
nantes: estrés, obesidad abdo-
Hoy sabemos que la minal, vida sedentaria, persona-
20 enfermedad coronaria no lidad, PCR (proteína C reactiva),
triglicéridos, LpA, fibrinógeno,
está producida por una sola marcadores de coagulación,
causa, sino por un conjunto homocisteína, etc.

de factores de riesgo En prevención coronaria se va im-


poniendo el slogan: “Dime cómo
vives y te diré cómo te irá”. Me-
rece la pena adquirir un estilo de
vida cardiosaludable, en el que
no esté prohibido nada, sino que
favorezca la adopción de hábitos
saludables tanto para el corazón
como para todo el organismo. Se-
ría importante aprender a rellenar
nuestras despensas de alimentos
cardiosaludables y la reconversión
en restaurantes cardiosaludables,
de aquellos establecimientos que
hoy ofrecen comidas rápidas
poco saludables.
6 ¿Se puede calcular
el riesgo coronario?

Sí. A través de los factores de riesgo coronario podemos calcular el


riesgo alto, medio y bajo que tiene una persona sana de padecer la
enfermedad coronaria.

En un principio se utilizó la tabla de riesgo coronario de Framingham, que


fue la elegida por el Consenso del Colesterol en España en el año 2000.
Posteriormente, el CEIPC (Comité Español Interdisciplinario para la Preven-
ción Cardiovascular) recomienda el modelo Store, que difiere del propuesto
por Framingham en tres aspectos fundamentales: 21

• Valora el riesgo de padecer cualquier evento cardiovascular de tipo ate-


rotrombótico (ictus y no sólo el riesgo coronario).
• Valora el riesgo de padecer eventos cardiovasculares mortales.
• Está basado totalmente en poblaciones del Norte, Centro y Sur de Europa.

El CEIPC continúa analizando las nuevas evidencias científicas disponibles con


la idea de actualizar y adaptar las recomendaciones de prevención cardiovas-
cular en España. Además del modelo de Store, existe la tabla de Framingham
calibrada con los datos del estudio Regicor para el riesgo coronario.

En nuestros estudios observacionales hemos seguido la tabla de riesgo


del Dr. Javier Machado Santiago, que en su tesis doctoral leída en la Uni-
versidad de Granada, nos pareció más práctica y fácil, y la utilizamos en el
Hospital Clínico de Granada. Posteriormente la simplificamos en el estudio
de prevención hecho en mujeres jóvenes y menopáusicas, realizado con
Puleva, basándonos en el estudio mundial Interheart, que trabajó con nue-
ve factores de riesgo coronario.

Lo importante es que cada persona debe conocer sus factores de riesgo coro-
nario y debe controlarlos con la ayuda de su médico en revisiones periódicas.
6. ¿Se puede calcular el riesgo coronario?
El estilo de vida cardiosaludable

Varones Mujeres
NO FUMADOR FUMADOR NO FUMADORA FUMADORA

150 200 250 300 150 200 250 300 mg/dl mg/dl 150 200 250 300 150 200 250 300
180 180
EDAD
160 160
140 70 140
120 120

180 180
160 EDAD 160
60
Presión arterial sistólica (mmHg)

Presión arterial sistólica (mmHg)


140 140
120 120

180 180
160 EDAD 160
140 50 140
120 120

180 180
160 EDAD 160
140 40 140
120 120

180 180
EDAD
160 160
140 30 140
120 120
4 5 6 7 8 4 5 6 7 8 mmol/l mmol/l 4 5 6 7 8 4 5 6 7 8
COLESTEROL COLESTEROL COLESTEROL COLESTEROL

Muy alto > 40 % Tabla de riesgo coronario en prevención primaria de las Sociedades Europeas de Cardiología, Aterosclerosis,
Hipertensión, Medicina de Familia/General y de la Sociedad Internacional de Medicina del Comportamiento, adap-
Alto 20 - 40 %
tadas en el Consenso para el Control de la Colesterolemia en España, 2000. A) Varones. B) Mujeres. El riesgo
Moderado 10 - 20 %
coronario es mayor que el indicado en la tabla para las personas que presentan hiperlipemia familiar, diabetes,
Ligero 5 - 10 % antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular temprana, concentraciones de colesterol unido a lipoproteí-
Bajo <5% nas de alta densidad (cHDL) bajas (estas tablas asumen un cHDL de 39 mg/dl en varones y 43 mg/dl en mujeres),
concentraciones elevadas de triglicéridos (>180 mg/dl) y personas próximas a la categoría superior.
Tomada de Control de la Colesterolemia en España, 2000.

No debemos olvidar que además de los factores de riesgo, están los estudios
genéticos que nos harán avanzar en la prevención. También están en desarrollo
las investigaciones para detectar precozmente la lesión inicial endotelial, la infla-
mación y la placa de ateroma, por medio de la ecocardiografía-dopler, resonan-
cia magnética en carótidas, coronariografía y ecocardiografía. Estas técnicas no
están al alcance de todos los hospitales y sí de grupos de investigación de alto
nivel, que nos irán facilitando información.

El alto riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular remite a personas


que ya han tenido una enfermedad coronaria, enfermedad arterial periférica o
ictus. En este caso, ya estaríamos hablando de la Prevención Secundaria. La
Prevención Primaria abarca a personas asintomáticas que presentan varios fac-
tores de riesgo o valores muy elevados de un solo factor de riesgo.
7 La dieta mediterránea, una
alimentación cardiosaludable

Es una forma de alimentación basada en un elevado consumo de cereales,


frutas, verduras, hortalizas y legumbres, incluyendo los pescados y el aceite
de oliva, como fuente principal de grasas y con bajo consumo de carnes y
grasas saturadas, todo ello en el contexto de un estilo de vida saludable
que también incluye la actividad física.

Los hermanos Kays (1963) escribieron el libro “Coma bien y consérvese


sano”, fruto de la experiencia de su estancia en los países mediterráneos
(Italia, Grecia, Francia, España) durante un año sabático. Estudiaron “in 23
situ” la alimentación de los habitantes y su relación con el colesterol. Este
viaje fue muy importante, entre otras cosas, para la incorporación al pro-
yecto de trabajo norteamericano de nuestro compatriota Francisco Grande
Covián (1954). Sus estudios experimentales describieron la relación entre
la composición de los ácidos grasos de la dieta y su efecto sobre las con-
centraciones de colesterol en sangre. En dicho libro indican las principales
características de la dieta mediterránea:

1. Uso del aceite de oliva.
2. El pan como alimento básico.
3. Vino en las comidas.
4. La fruta como postre.
5. Otros alimentos: tomate, ajo, cebolla, frutos secos, pescado.

Actualmente las características de la dieta mediterránea son:


1. Bajo contenido en grasas saturadas y proteínas de origen animal.
2. Consumo elevado de grasas insaturadas y procedentes principalmente
del aceite de oliva, rico en ácido oleico (ácido graso monoinsaturado) y
de los pescados azules ricos en ácidos grasos de cadena larga (ácidos
grasos poliinsaturados).
3. Rica en hidratos de carbono procedentes de los cereales.
7. La dieta mediterránea, una alimentación cardiosaludable
El estilo de vida cardiosaludable

4. Alto contenido en fibra, vitaminas, minerales y otros antioxidantes presen-


tes en todo tipo de frutas, frutos secos, verduras y legumbres.
5. Utilización de técnicas culinarias sencillas como son las ensaladas, el her-
vido y los asados con aceite de oliva.

Los beneficios que nos aporta la dieta mediterránea son variados y aún poco
conocidos:

1. El aceite de oliva, el pescado azul y algunos frutos secos (como las nueces)
reducen el nivel de colesterol total y del LDL-colesterol (malo), aumentando el
HDL-colesterol (bueno), previniendo el riesgo cardiovascular.
2. La fibra procedente de cereales, leguminosas, frutas y verduras tienen un
efecto beneficioso favoreciendo el tránsito intestinal y contribuye a equili-
brar el perfil calórico de la dieta.
3. Las vitaminas, minerales y antioxidantes se relacionan con un menor riesgo
de padecer enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Alimentos recomendados a diario: Cereales, leguminosas, aceite de


24 oliva, frutas, verduras, hortalizas, lácteos y derivados desnatados, vino en
cantidades moderas.
Alimentos limitados 2-3 días a la semana: Pollo, pescado, patatas, huevos.
Alimentos limitados 2-3 días por mes: Dulces, carnes rojas, leche entera.

La dieta mediterránea se
caracteriza por la utilización
de técnicas culinarias
sencillas como son las
ensaladas, el hervido y los
asados con aceite de oliva
8 ¿Sabemos para
qué comemos?

Esta pregunta tal vez suene infantil pero mucha gente no sabe
responderla, de acuerdo con un estudio observacional realizado
recientemente. Cuando comemos, no sólo saciamos nuestro apetito y
disfrutamos con ello, sino que estamos aportando a nuestro cuerpo los
nutrientes que necesita para la vida, para llevar a cabo distintas funciones
y que sólo puede adquirir a través de alimentos.

Así pues, el objetivo de la alimentación es satisfacer nuestras necesidades


energéticas, el mantenimiento y crecimiento de nuestras estructuras corpo- 25
rales y la regulación de los procesos vitales para un buen funcionamiento del
organismo.

Las necesidades energéticas del cuerpo van a proceder de los hidratos de car-
bono, las grasas y las proteínas de los alimentos que comemos. La cantidad de
energía que debemos ingerir es para compensar el gasto calórico. Si comemos
más que gastamos o si nos excedemos en uno de los tres componentes des-
critos, vendrán el sobrepeso y la obesidad, verdadera epidemia del siglo XXI.

Las proteínas son necesarias para el crecimiento y desarrollo de los hue-


sos y músculos de nuestro cuerpo. Intervienen en la producción de hor-
monas, enzimas, anticuerpos del sistema inmunitario y en la coagulación.
8. ¿Sabemos para qué comemos?
El estilo de vida cardiosaludable

Debemos aportar entre el 12% y 15% de las calorías totales de la dieta a


través de las proteínas, que están constituidas por aminoácidos. Las en-
contramos en la leche, huevos, carnes, pescados y también, aunque con
una calidad menor, en las legumbres, cereales y frutos secos.

Las grasas o lípidos aportan fundamentalmente energía, forman parte de


las estructuras celulares, transportan las vitamina A, D, E, K (liposolubles)
hasta las células y almacenan una gran cantidad de energía. Son necesarias,
según el tipo y la cantidad de grasa que comamos. Pueden ser nuestros
aliados o uno de los principales enemigos para la salud. Las grasas satura-
das proceden principalmente de la grasa animal (mantequilla, queso, carnes
grasas, leche entera, yema de huevo). El consumo excesivo de grasas sa-
turadas sube el colesterol, los triglicéridos, y es un factor de riesgo mayor a
nivel cardiovascular. Las grasas “trans” son peores que las saturadas.

No todas las grasas son nocivas para nuestro corazón. Las grasas insatu-
radas son buenas para la salud y se dividen en monoinsaturadas (aceite de
oliva, frutos secos y semillas) y poliinsaturadas (pescado azul). Omega 6 y
26 omega 3 son ácidos grasos esenciales (ácido linoléico y linolénico), que no
pueden ser sintetizados por nuestro organismo, por lo que deben ser aporta-
dos a través de los alimentos. Las grasas deben aportarnos el 30-35% de las
calorías totales de la dieta, en la proporción de un 7% de grasas saturadas,
un 15-20% de grasas monoinsaturadas y un 5% de grasas poliinsaturadas.
El colesterol necesario es de 300 mg/día.

Los hidratos de carbono son la principal fuente energética alimentaria, tam-


bién tienen poder edulcorante y alto contenido en fibra. Aportan el 50-55% de la
energía (calorías) de la dieta. Son los cereales, legumbres, frutas y hortalizas.

Las vitaminas y minerales son necesarias en menor cantidad, pero su caren-


cia puede provocar enfermedades. Las vitaminas contribuyen a la prevención
de enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, cáncer e incluso pro-
cesos de envejecimiento. Los minerales (hierro, cinc, calcio, fósforo, magnesio)
desarrollan importantes funciones reguladoras en el cuerpo.

La fibra es una sustancia de origen vegetal. Se recomienda consumir entre


30 y 35 gramos diarios. Puede ser fibra insoluble (cereales), muy útil para
evitar el estreñimiento. La fibra soluble la encontramos en las frutas, verduras
y legumbres, que actúan disminuyendo la absorción de grasas y glucosa.
9 ¿Qué y cuánto
debemos comer?

En el XLII Congreso Nacional de Cardiología, celebrado en Málaga


en 2006, un ex-Presidente de la Sociedad Española de Cardiología
manifestaba que la población, en general, no se toma en serio lo que
decimos los cardiólogos: “Con buena dieta y ejercicio físico adecuado, el
número de infartos descendería a la mitad”.

Carnes y embutidos
La carne está constituida por agua (65-80%), proteínas (16-22%), grasa
(2-13%), minerales, carbohidratos y vitaminas. Es conveniente una inges- 27
ta moderada de carne y derivados por ser buena fuente de proteínas de
elevado valor biológico, de
hierro, cinc y de vitaminas
del grupo B.

Cuando su consumo es
excesivo, se incrementa el
riesgo de padecer enferme-
dades cardiovasculares por
los aportes de grasas satu-
radas, colesterol y sodio.

Es conveniente una
ingesta moderada
de carne y
derivados por ser
buena fuente de
proteínas
9. ¿Qué y cuanto debemos comer?
El estilo de vida cardiosaludable

El pescado y marisco
poseen un contenido
importante de ácidos
grasos omega 3
(pescado azul), que
pueden reducir el
riesgo de enfermedad
cardiovascular

Pescados
Son una buena fuente de proteínas y yodo. El pescado y marisco poseen
un contenido importante de ácidos grasos omega 3 (pescado azul), que
28 pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular por sus propieda-
des antitrombóticas, antiinflamatorias y vasodilatadores. Mejoran el perfil
lipídico (colesterol), reducen la tensión arterial, se relacionan con la pre-
vención del cáncer y con otras enfermedades inflamatorias y de la piel. El
pescado blanco contiene muy poca cantidad de vitaminas A y D.

Conviene alternar el consumo de carnes y pescados, utilizando formas de


cocina que requieran el uso de poca grasa. Se recomienda consumir 700 g
de pescado a la semana, lo que equivale a unas tres o cuatro raciones.

Huevos
Aportan grandes cantidades de proteínas, vitaminas (A, B2, B12, D) y mine-
rales. Aportan grasas (10,8%) y fosfolípidos, que son esenciales para las
membranas celulares. Un huevo tiene 200 mg de colesterol, y las necesi-
dades de colesterol diarias son 300 mg. El consumo de 3-4 huevos a la
semana es una buena alternativa gastronómica a la carne y el pescado,
alimentos con los que comparte cualidades nutritivas similares.

Leche y derivados
Proporcionan nutrientes de alto valor biológico como son proteínas, lactosa
y vitaminas (A, D, B12), y constituyen una excelente fuente de calcio. Por su
alto contenido en grasas saturadas, se recomienda el consumo de lácteos
semidesnatados o desnatados.

• Se recomienda tomar 2-4 raciones diarias en función de la edad.


• Primera infancia 500-800 mg.
• Escolares: 800-1.000 mg.
• Embarazo-lactancia: 1.500-1.700 mg.
• Mayores de 60 años: 800 mg.

Legumbres
Contienen: almidón, que se digiere
muy lentamente en el aparato di-
gestivo; fibra; ácido linoleico (ácido
graso insaturado), que reduce los
niveles de colesterol y el valor bio-
lógico de las proteínas presentes
en alubias, guisantes, garbanzos,
habas y lentejas cocidas.
29
Es recomendable que se consu-
man al menos dos raciones (60-
80 g/ración) por semana como
platos cocinados y otras dos
raciones como guarniciones de
otros platos.

Cereales y patatas
Deben constituir la base funda-
mental de nuestra alimentación.

Se recomienda el
consumo de aceite
de oliva virgen por
sus propiedades
cardioprotectoras y
antioxidantes
9. ¿Qué y cuanto debemos comer?
El estilo de vida cardiosaludable

Las harinas integrales son más ricas en fibra, vitaminas y minerales. Ade-
más de energéticos por su contenido en hidratos de carbono, son muy nu-
tritivas, ya que contienen almidones, proteínas, fibra insoluble, poca grasa,
bajo contenido en azúcar y no tienen sodio.

El pan es recomendable en todas las comidas del día, siendo preferible el


pan integral, rico en vitaminas B6 y B12. También es aconsejable consumir
pasta alimenticia y arroz como plato principal una vez a la semana, no la
industrial, rica en grasas trans (aceites vegetales hidrogenados)

Se recomienda consumir de 4 a 6 raciones de cereales o derivados al día.

Verduras y hortalizas
Son una fuente importante de vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes.
Se recomiendan dos o más raciones al día, siendo preferible que una de
ellas se consuma en crudo. En total 300 g/día.

30
Se recomiendan dos o más raciones diarias
de verduras y frutas, siendo preferible que
una de ellas se consuma en crudo.

Frutas
Están formadas en un 90% por agua, hidratos de carbono (fructosa, glu-
cosa y sacarosa), ricas en ácido fólico y vitamina C, flavonoides, selenio,
fibra y antioxidantes. Se recomienda el consumo de tres o más raciones
de fruta al día.

Frutos secos
El contenido en ácidos grasos saturados es mínimo, mientras que los áci-
dos insaturados representan alrededor del 91% y fibra insoluble. Se reco-
mienda consumir entre 1 y 5 raciones por semana.

Aceites y grasas
Es recomendable limitar el consumo de grasas saturadas de origen animal
que se encuentran en las carnes, embutidos, productos de pastelería y
bollería industrial. Hay que evitar las grasas trans que se encuentran en
margarinas y aceites vegetales.

Por el contrario, se recomienda el consumo de aceite de oliva virgen que


tiene propiedades cardioprotectoras y antioxidantes.

Azúcar, dulces y bebidas azucaradas


Un elevado consumo aumenta la obesidad. Se aconseja un consumo oca-
sional de este tipo de productos.

Agua
Es esencial en la dieta. Un adulto debería consumir seis o más raciones de
agua al día (dos litros) y un anciano, ocho litros. Deportista y embarazadas
deben aumentar el consumo de agua.

Alcohol
Cantidades moderadas. Vino, cerveza o sidra, 20 g diarios. Dos copas de
vino o dos cañas, siempre acompañadas de comida. Y no al “botellón”,
que dejará importantes secuelas en nuestros jóvenes, ya que suman otras 31
sustancias tóxicas.
9. ¿Qué y cuanto debemos comer?
El estilo de vida cardiosaludable

RECOMENDABLES LIMITADOS DESACONSEJABLES


ALIMENTOS (todos los días) (máx. 2-3 veces/sem.) (excepcionalmente)
Manteca de cerdo,
ACEITES Y Aceites de semillas, margari- mantequilla, margarinas
Aceite de oliva
GRASAS nas no hidrogenadas hidrogenadas, tocino, aceite
de coco y palma

Leche desnatada, yogur


Leche o yogur
desnatado, leche enriquecida Leche entera, nata, cremas,
HUEVOS Y semidesnatados, queso
en ácidos grasos omega 3, flan, quesos curados y
LÁCTEOS fresco. Huevo entero (máx. 3
oleico y vitaminas (Puleva grasos
semanales)
Omega 3), clara de huevo

Pan, arroz, pastas


Pasta con huevo, bollería Bollería industrial,
preferiblemente integrales,
CEREALES y galletas preparadas con magdalenas, croissants,
maíz, harinas, cereales y
aceite de oliva o de semilla snacks
galletas integrales

FRUTAS,
Aguacate, aceitunas (sal), Patatas tipo chips, patatas
HORTALIZAS,
TODAS patatas fritas en aceite de o verduras fritas en aceites
VERDURAS Y
oliva o de semilla no de oliva o de semillas
LEGUMBRES

Pescado en general,
Pescado rebozado,
especialmente el azul, ya sea
sardinas, atún y caballa
hervido, a la parrilla, al vapor, Bacalao, huevas, mojama,
PESCADOS, en conserva (en aceite de
32 al horno, frito en aceite de pescado frito en aceites
MARISCOS oliva), calamares, gambas,
oliva. Sardinas y atún en inadecuados
mejillones, cangrejo,
conserva en aceite de oliva,
langostinos
almejas, chirlas y ostras.

Vaca, buey, ternera, cordero,


Salchichas, hamburguesas,
Pollo y pavo sin piel, conejo, cerdo y jamón (partes
CARNES embutidos, pato, beicon,
embutidos sin sal magras), salchichas de pollo
vísceras, patés
o ternera

Bollería industrial, pasteles,


Flan sin huevo, caramelos,
helados, flanes, natillas,
Azúcar, miel, mermelada, chocolate, bizcochos y
postres que contienen
POSTRES repostería casera hecha con dulces caseros elaborados
leche entera, huevo, nata
leche desnatada con aceite de oliva o
o mantequilla, tartas
semillas, sorbetes
comerciales

Almendras, avellanas, Frutos secos salados, coco,


FRUTOS SECOS Cacahuetes
castañas, nueces, dátiles pipas de girasol saladas

Salsas con mantequilla,


SALSAS Y Pimienta, mostaza, hierbas
Mayonesa y bechamel margarina, leche entera y
ESPECIAS aromáticas, vinagre
grasas animales

Agua, refrescos sin azúcar, Agua rica en sodio, zumos


zumos naturales, café y refrescos azucarados, Bebidas alcohólicas
BEBIDAS
filtrado o soluble y té (3 café no filtrado, bebidas (> 3 unidades día)
por día) alcohólicas
10 Menús
cardiosaludables

Llevar la salud a los restaurantes es un objetivo de la Prevención Coronaria,


que coincide con lo manifestado por el Director de la Escuela de Hostelería de
Sevilla (Pedro Oliver): “Los restauradores tenemos un importante compromiso
con la sociedad española: ofertar cada vez más platos cardiosaludables,
máxime cuando España es el país europeo donde más se sale a comer fuera,
representando el 19% del total de salidas a almorzar en Europa”.

La Fundación Española del Corazón comunica que en 2007 se produci-


rán unos 15.000 infartos en Andalucía, que se reducirían a la mitad si hi- 33
ciéramos una dieta cardiosaludable rica en pescado azul y frutos secos,
alimentos que poseen un alto contenido en ácidos grasos omega 3, con
efectos vasodilatadores, antiinflamatorios y antitrombóticos, que ayudan a
controlar la tensión arterial y reducen las arritmias. Además, claro, de no
fumar y de hacer ejercicio físico diario.
10. Menús cardiosaludables
El estilo de vida cardiosaludable

La importancia de adecuar la dieta alimentaria a los nuevos hábitos de


vida cobra especial relevancia cuando conocemos que cerca de 24.500
personas mueren al año en España a causa de una parada cardiaca, lo
que supone una parada cada 15 minutos y cinco muertes más de las que
provocan los accidentes de tráfico.

España es el país europeo donde más se


sale a comer fuera, representando el 19% del
total de salidas a almorzar en Europa

No es sólo la alimentación lo que puede afectar a la salud del corazón. La


gran paradoja del nuevo siglo, según Valentín Fuster, es un mundo que
avanza a velocidad increíble pero en el que nosotros no nos movemos. Lo
primero se traduce en trastornos de ansiedad y lo segundo, en problemas
de obesidad. Ambos, factores de riesgo coronario mayores.

34 La expectativa de vida está aumentando de tal manera que la vida media


para quienes están naciendo ahora será de casi 100 años, lo que significa
un gran progreso, pero las enfermedades cardiovasculares siguen siendo
la principal causa de muerte en España y en el mundo. Necesitamos pre-
vención Primaria y Secundaria para tener calidad de vida.

Por todo ello es loable la aportación de menús cardiosaludables a través de


las Escuelas de Hostelería, restaurantes, tabernas, colegios, etc. Hacemos
una invitación en Granada a su colaboración, adaptando nuestra dieta a las
necesidades de la vida rápida que llevamos y valorando en su justo precio
las comidas basuras.

Nuestro pobre corazón nos lo agradecerá. El corazón late 70 veces por


minuto, lo que supone 100.000 latidos diarios, con lo que consigue bom-
bear en un minuto 5 litros de sangre y en un día 7.500 litros, que recorren
unos 100.000 kilómetros de arterias y venas que tiene cada cuerpo hu-
mano. La sangre lleva todos los alimentos y oxígeno a todas las células y
músculos del organismo.

Por todo ello debemos de cuidar nuestro corazón, que es el músculo-órga-


no que impulsa a la sangre para alimentar y purificar todo nuestro cuerpo.
11 Aceite de oliva y
enfermedad coronaria

El aceite virgen de oliva es el aceite obtenido por procedimientos


mecánicos, que no produzcan alteraciones del aceite, sin más tratamiento
que el lavado, la decantación, la centrifugación y el filtrado.

35
La legislación actual no per-
mite el envasado de aceites
de oliva virgen con acidez
superior a 1,5º, ni el consu-
mo directo de los aceites
lampantes. Los tipos de
aceites de oliva son:

• Extra: cuya acidez


puede ser como
máximo 1º.
• Fino: debe ser de una
acidez entre 1º y 1,5º.
• Semifino o corriente:
acidez comprendida entre
1,5º y 3º.
• Lampante: con acidez superior
a 3º.

El aceite de oliva virgen es un zumo na-


tural de una fruta madura: la aceituna. El pro-
11. Aceite de oliva y enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

ceso de elaboración se realiza a través de operaciones mecánicas o


físicas únicamente, sin sufrir ningún tipo de agresión química ni térmica
que le haga perder calidad nutricional.

El aceite de oliva contribuye a la


disminución del LDL-colesterol (malo),
de los triglicéridos y al aumento del HDL-
colesterol (bueno), entre otros beneficios

El aceite de oliva ha tenido muchas aplicaciones desde la antigüe-


dad: efectos beneficiosos sobre la piel, el sistema endocrino (como
por ejemplo, la diabetes y también sobre los triglicéridos), ungüentos,
base de perfumes, lubricante, úlceras, obesidad, ayuda a una menor
secreción de jugo gástrico, mejora el nivel cognitivo en las personas
36 mayores de 60 años, etc.

Entre los efectos beneficiosos cardiovasculares descritos para el aceite de


oliva, se encuentran:

1. Disminución del colesterol total.


2. Disminución del LDL-colesterol (malo).
3. Aumento del HDL-colesterol.
4. Disminución de los triglicéridos.
5. Reducción de la tensión arterial.
6. Mejoría de la lesión endotelial de las arterias.
7. Disminuye la trombosis y favorece la fibrinolisis. Antiinflamatorio.
8. Efectos beneficiosos sobre radicales libres por los polifenoles.
9. Efectos beneficiosos en diabetes y síndrome metabólico. Antiagregante.
10. Disminución del riesgo de enfermedad coronaria.

Es evidente que todavía faltan estudios que demuestren la influencia del


consumo de aceite de oliva sobre la morbimortalidad en la salud cardiovas-
cular. Mientras tanto, hay suficientes evidencias para recomendar el consu-
mo de aceite de oliva virgen.
12 Los omega 3 y la
enfermedad coronaria

En los años setenta, un grupo de científicos daneses hizo la curiosa


observación de que la enfermedad coronaria es muy rara entre los
esquimales de Groenlandia, a pesar de que su dieta es muy rica en grasa
de pescado, alimento rico en ácidos grasos poliinsaturados omega 3.

Tras estos hallazgos, vinieron una serie de investigaciones básicas y


clínicas, que han confirmado de manera abrumadora el efecto cardio-
protector de los ácidos grasos omega 3. Estos abundan en el pescado
azul (sardina, bonito, atún, caballa, salmón) y los principales represen- 37
tantes son el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosa-
hexaenoico), que son muy recomendables. Los ácidos grasos omega
3 también se encuentran en algunos frutos secos como las nueces.
En este caso, el ácido graso más abundante es el alfa-linolénico, que
12. Los omega 3 y la enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

es un ácido graso omega 3 de cadena corta, cuyos efectos cardiovas-


culares no son los de los omega 3 del pescado y se recomiendan en
caso de dieta vegetariana o donde no se consuma pescado. (OMS-
Teach Report 916, 2003).

Los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 pueden ejercer efectos


beneficiosos en la aparición y desarrollo de la enfermedad coronaria
ya que:

• Mejora la función endotelial de la pared arterial (lesión inicial).


• Genera un efecto antiinflamatorio de la placa de ateroma, estabilizándola.

Son numerosos los estudios clínicos


que han demostrado beneficios
cardiovasculares producidos por el
consumo de ácidos grasos omega 3
38
procedentes del pescado (EPA y DHA)
• Genera un efecto antitrombótico, reduciendo la agregación pla-
quetaria.
• Genera un efecto antiarrítmico, previniendo la aparición de arritmias.
• Causa efectos en la variabilidad de la frecuencia cardiaca.
• Reduce los triglicéridos.

Son numerosos los estudios clínicos que han demostrado beneficios


cardiovasculares producidos por el consumo de ácidos grasos omega
3 procedentes del pescado (EPA y DHA). Estas evidencias han servido
de base para las recomendaciones de numerosas sociedades científi-
cas y autoridades sanitarias, como es el caso de la Asociación Ameri-
cana del Corazón (American Heart Association), que recomienda:

• El consumo regular de pescado, al menos 2 veces por semana,


especialmente el pescado azul o graso.
• Para pacientes con enfermedad coronaria diagnosticada, recomien-
da el consumo de 1 g de EPA y DHA al día de pescado azul o de
suplementos.
• Para pacientes con triglicéridos elevados, un suplemento de DHA y de 39
EPA de 2 a 4 gramos puede ayudar a reducirlos de un 20% a un 40%.

La leche omega 3 y la enfermedad coronaria

La leche es un alimento fundamental y un vehículo válido para que


los ingredientes funcionales puedan incorporarse. Los omega 3 son
ácidos grasos poliinsaturados que encontramos principalmente en el
pescado azul. También se conocen como ácidos grasos esenciales o
indispensables, porque nuestro organismo no puede fabricarlos por sí
mismo y son imprescindibles para que éste funcione correctamente y
para prevenir distintas enfermedades (enfermedad coronaria).

Del total de grasas que se ingiere al día (que debe constituir el 30%-
35% de la energía calórica total), las grasas saturadas no deben supe-
rar el 10%; el ácido oleico (monoinsaturado), propio del aceite de oliva,
significará del 15% al 20% y el restante corresponderá a los ácidos
grasos esenciales, entre ellos los omega 3.

Diversos estudios epidemiológicos han apuntado la capacidad de los


omega 3 para prevenir enfermedades cardiovasculares: reducción del
12. Los omega 3
y la enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

40

riesgo de sufrir arritmias cardiacas, mejora del perfil lipídico (grasas),


disminución del LDL-colesterol (malo) y de los triglicéridos, aumento
del HDL-colesterol (bueno) y control de la presión arterial.

Según datos aportados por el Dr. Mata en el “Libro Blanco de los


omega 3”, con una alimentación basada en la dieta mediterránea que
incluya un alto contenido en omega 3, se podría reducir hasta en un
70% la incidencia de la enfermedad coronaria. En el mismo sentido
concluye el estudio de Prevención GISSI, en que un grupo de infarta-
dos recibió 850 mg al día de leche omega 3 junto a la dieta medite-
rránea, registrando un 21% de reducción en la mortalidad total y una
disminución de alrededor del 44% en el riesgo de muerte súbita.

Las investigaciones con los ácidos grasos omega 3 y el ácido oleico


pueden intervenir también en otros aspectos de nuestra salud: mejora
de la función pulmonar, procesos inflamatorios, hipertensión arterial,
cáncer de colon y mama.
13 Los frutos secos y la
enfermedad coronaria

El efecto beneficioso del consumo de frutos secos sobre la prevención de


la enfermedad coronaria cuenta con el respaldo de múltiples aportaciones
científicas. Se sustenta, en parte, en la evidencia de que los colectivos con
un consumo habitual de dicho tipo de frutos (área mediterránea y población
vegetariana) presentan un bajo riesgo de enfermedades coronarias.

Cuando se sustituyen productos ricos en ácidos grasos saturados (anima-


les) por frutos secos ricos en ácidos grasos insaturados, la dieta mantiene
idéntica energía, pero se favorece la reducción del colesterol y, en conse- 41
cuencia, la protección frente a enfermedades coronarias.

Los colectivos con un consumo


habitual de frutos secos presentan
un riesgo bajo de padecer
enfermedades coronarias

En este tipo de frutos se incluyen los productos de los denominados ár-


boles de frutos secos (almendras, nueces, avellanas, piñones, pistachos
y cacahuetes). También se engloban las pepitas de girasol y castañas. Se
puede diferenciar un grupo de frutos ricos en ácidos grasos monoinsatura-
dos (ácido oleico), como avellanas, almendras y pistachos, y otros grupos
ricos en ácidos grasos poliinsaturados (ácido linoleico), como nueces y
pepitas de girasol.

Sus efectos sobre las enfermedades coronarias pueden ser: reducción del
colesterol total y del LDL-colesterol (malo), protección antioxidante de las
LDL y disminución del riesgo cardiovascular.
13. Los frutos secos y la enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

Hay que tener en cuenta que por ser ricos en lípidos, tienen un alto valor
calórico que puede provocar un aumento del peso corporal. Por ello, los
frutos secos deben reemplazar a otros alimentos ricos en lípidos, con lo
cual el aporte energético total se mantiene estable y se reduce el riesgo de
exceso de peso. Recordemos que 1 g de fruto seco aporta unas 6 kcal.
Como la dieta cardiosaludable suele tener un 35% de la energía en forma
de lípidos, con menos de un 10% en ácidos grasos saturados es fácil incluir
hasta unos 50 g de frutos secos.

Algunos de sus componentes pueden influenciar en las enfermedades car-


diovasculares: alto contenido en ácidos grasos mono y poliinsaturados,
sin presencia de colesterol, vitamina E, ácido fólico, magnesio, arginina y
esteroles vegetales. La recomendación es incluir frutos secos en la dieta e
incrementar la frecuencia de consumo, no estando definida aún la cantidad
precisa.

42
14 El pan y la
enfermedad coronaria

La diferencia entre nuestra dieta mediterránea y la de otras regiones


del mundo reside en el menor consumo de carnes rojas, ricas en grasas
saturadas. La obstrucción de las arterias se produce principalmente por
consumir dietas ricas en grasas saturadas, situación que provoca una
elevación del nivel de colesterol en sangre que irá depositándose en las
paredes de las arterias coronarias.

Una vez allí, tiene lugar una reacción inflamatoria que deriva en la formación
de una placa de ateroma (lesión fundamental). El proceso puede durar 30- 43
40 años e iniciarse en la infancia. Esta placa de ateroma se puede romper,
formándose un trombo que puede tapar parcialmente (angina de pecho) o
totalmente la arteria (infarto de miocardio).

El pan es bueno, en especial los panes integrales, ricos en fibra. Por eso,
ha sido el pilar fundamental de la dieta mediterránea. Es un alimento vital
para la salud. Hablar de pan significa hablar de cereales, hidratos de car-
bono, almidón, vitamina B, hierro, zinc y de otros minerales. Los hidratos
de carbono que lleva representan el 24% de la energía total que consume
una persona en su funcionamiento diario. Europa con el trigo, América
con el maíz, Asia con el arroz… todas las culturas están ligadas a un
cereal que forma parte de su dieta básica.

Un reciente estudio publicado en “Circulation” dice que


el pan de centeno tiene un efecto protector contra
los ataques al corazón. El informe, realizado
por un equipo de investigadores es-
tadounidenses de la escuela
de Harvard, concluye que
los ancianos que consu-
mieron 10 g más de fibra
14. El pan y la enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

No hay alimentos que


engorden o adelgacen, el al día (3 rebanadas de pan de
centeno), redujeron en un 17%
secreto está en no excederse su riesgo de morir de enferme-
ni abusar de ninguno de ellos dad coronaria. El Dr. Pirjo Pieti-
nen, del Departamento de Nu-
trición del Instituto Nacional de
Salud Pública de Finlandia, dice que todos los tipos de fibra son buenos
para el corazón, pero el pan de centeno es el “grano maravilloso”.

Al pan se le acusa de ser el responsable de engordar por lo que fue des-


terrado de forma drástica en las décadas de los 70 y 80. Hoy día el pan se
sigue identificando con el sobrepeso y el sobrepeso con riesgo coronario. Y
no es así, salvo mejor opinión de mis colegas endocrinos, porque no es tan
importante el peso que se gana o se pierde, sino el tipo de grasas que se
consume. El pan no contiene grasa y, por lo tanto, previene todas aquellas
enfermedades cardiovasculares.

No hay alimentos que engorden o adelgacen, el secreto está en no ex-


44 ceder1se ni abusar de ninguno de ellos. Cuando se comienza una dieta,
en general, el primer alimento que se elimina es el pan, que sólo aporta
258 kcal/100 g, una cifra muy por debajo de las grasas, que aportan 900
kcal/100 g, del alcohol con 700 kcal/100 g y las carnes 357/100 g. Ade-
más de aportar menos kcal por unidad de peso, el pan tiene otras ventajas
adicionales. Tiene un efecto saciante mayor que los alimentos ricos en gra-
sas y, por lo tanto, retrasa la aparición del apetito.

Los hidratos de carbono que lleva el pan contribuyen a equilibrar los por-
centajes de proteínas, grasas y glúcidos que necesitamos diariamente.
Mucha gente busca una fórmula mágica para quitarse los kilos de encima,
pero no existe. Prescindir del pan no tiene fundamento. La educación sani-
taria nos dice que en la moderación y en una dieta sana y equilibrada está
la base de lo cardiosaludable, además de en el gasto que hagamos con el
ejercicio físico.

Finalmente, las panaderías tienen en la actualidad un muestrario con todas


las variedades de pan: panes de pita (sin miga), con cereales y fibra, con
aceite de oliva, de especias, negros, tostados… Toda una oferta que per-
mite elegir el pan más sano y nutritivo para nuestra dieta. No condenemos
el pan y el vino, componentes esenciales de nuestra dieta mediterránea.
15 El pescado cuida
de nuestro corazón

Las enfermedades cardiovasculares están relacionadas con la dieta y


especialmente con las grasas, que cuando son saturadas (leche entera,
quesos, carne, embutidos, bollería industrial, platos precocinados),
elevan el colesterol y favorecen las enfermedades coronarias. Las grasas
insaturadas tienen el efecto opuesto y protegen a las arterias coronarias:
monoinsaturadas (aceite de oliva) y poliinsaturadas (pescado azul).

Se sabe de antiguo que los japoneses y esquimales tienen baja incidencia


en enfermedades cardiovasculares porque comen mucho pescado. Los 45
esquimales 700 m/día y los japoneses 200 g/día.
15. El pescado cuida de nuestro corazón
El estilo de vida cardiosaludable

El pescado es integrante de la
dieta mediterránea y, por todos sus
efectos, es muy recomendable en
prevención coronaria

Los pescados se clasifican en blanco (merluza, lenguado, gallo), que tiene


escasos ácidos grasos; azul (sardina, boquerones, caballa), que es muy
rico en ácidos grasos omega 3; y semigraso (salmonete, besugo). Esta
clasificación es simple y discutible, pues influye la época de desove y hace
oscilar la cantidad de grasa presente.

46 Los efectos cardiovasculares del pescado son:

• Reducción de la incidencia y mortalidad total por enfermedades cardio-


vasculares.
• Descenso de arritmias y muerte súbita.
• Disminución de los triglicéridos y LDL-colesterol (colesterol malo)
• Control de la tensión arterial.
• Eleva el HDL-colesterol (colesterol bueno).
• Reduce el riesgo de formación de trombos.

El pescado es integrante de la dieta mediterránea y, por todos sus efec-


tos, es muy recomendable en prevención coronaria. Se aconsejan varias
raciones semanales de pescado, con un mínimo de 2 que incluyan pes-
cado azul. Existen alimentos funcionales y fármacos que contienen grasa
de pescado.

Los pescados contienen, además, minerales, yodo, calcio, vitaminas del


grupo B y en los azules, importantes cantidades de vitaminas A y D, agua
(75%), proteínas de muy buena calidad y grasa insaturada. No se debe
abandonar la carne, pero sí se debe comer más pescado que carne, pues
ésta lleva grasa saturada.
16 Las leguminosas y la
enfermedad coronaria

En la actualidad, y cada día más, se considera que la alimentación no


sólo tiene la función de nutrir, sino que también puede tener un papel
importante a la hora de prevenir o curar enfermedades.

La mayoría de las investigacio-


nes que apoyan el efecto de las
leguminosas frente a enfermeda- 47
des coronarias, cáncer, diabetes,
colesterol, se basan, en su gran
mayoría, en estudios “in vitro” o
epidemiológicos, que si bien son
importantes, es imprescindible
complementarlos con estudios “in
vivo”.

De acuerdo con las recomenda-


ciones dietéticas de la FAO-OMS
del 2000, se ha establecido que
las proteínas no deben superar
el 15% del aporte calórico total,
las grasas el 25% y los hidratos
de carbono el 60%, de los cua-
les se recomienda que un 3%
sea en forma de fibra. Además,
se recomienda que los alimentos
vegetales representen un 75% de
la dieta y los alimentos de origen
animal un 25%.
16. Las leguminosas y la enfermedad coronaria
El estilo de vida cardiosaludable

Las legumbres ayudan a reducir el colesterol


y son buenas aliadas para combatir la
diabetes tipo 2 y la obesidad, así como para el
funcionamiento del intestino
48 Según datos de MERCASA (2004), España consume 4,6 kg de legumbres
por persona y año. De esa cantidad 1,7 kg son garbanzos, 1,5 kg judías y
1,4 kg lentejas. Las leguminosas se consideran un alimento básico, ya que
proporcionan un buen aporte de nutrientes: proteínas (15-40%), hidratos
de carbono (25%-60%), grasas (1%-7%), fibra (2%-13%), minerales (CA,
Fe, K, P, Zn, Cu) y bajo en vitaminas (B y E).

Sus efectos beneficiosos se deben a las lectinas, que inhiben el crecimien-


to tumoral; los fitatos, que inhiben la glucemia y actúan como antioxidan-
tes; los galactósidos, que son responsables de la flatulencia, disminuyen el
colesterol, glucemia y tienen efecto prebiótico sobre la fibra intestinal; y la
vicina, convicina y L-Dopa, que pueden prevenir arritmias y el tratamiento
del Parkinson.

Deben ser consideradas como integrantes de la dieta mediterránea y son


buenas para el corazón por reducir el colesterol, para la diabetes tipo 2, para
la obesidad y para el intestino porque ayudan a prevenir el cáncer de colon.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomienda un consumo


de 2-4 raciones por semana, considerándose una ración entre 60-80g de
legumbres crudas.
17 Las grasas saturadas
y trans son peligrosas

Es muy conveniente conocer las recomendaciones nutricionales para


reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. Las grasas son alimentos
necesarios, pero hay que conocer sus efectos ya que influyen en la
arteriosclerosis (formación de la placa de ateroma en las arterias), que es
la causa subyacente de los infartos, ictus y de enfermedades vasculares en
miembros inferiores (extremidades sin pulso).

La grasa saturada es el componente dietético que más influencia tiene en


la elevación del colesterol total y del LDL colesterol (malo). Su consumo 49
está relacionado directamente con el aumento de riesgo cardiovascular.
Por ello es aconsejable que la dieta contenga un 10% de la ingesta de
calorías totales diarias y menos de un 7% en el caso de individuos con
factores de riesgo. Alimentos ricos en grasas saturadas son: mantequi-
lla, queso, carne roja, salchichas, hamburguesas, leche entera, tartas,
manteca, sebo de vaca, margarinas y grasas para la pastelería, aceite de
coco y de palma.

La grasa saturada es el componente dietético


que más influencia tiene en la elevación del
colesterol total y del LDL colesterol (malo)

Otro tipo de grasa no saludable son las grasas trans, obtenidas a partir del
proceso de hidrogenación de algunas grasas vegetales (aceites hidroge-
nados). Está demostrado que el consumo de estos ácidos trans es incluso
más peligroso (aterogénico) que el de los ácidos grasos saturados, pues
no sólo incrementan el colesterol LDL (malo), sino que además reducen el
colesterol HDL (bueno).
17. Las grasas saturadas y trans son peligrosas
El estilo de vida cardiosaludable

Estas grasas se utilizan mucho en las comidas rápidas, precocinadas y en


la bollería industrial, consumidas diariamente por millones de personas en
todo el mundo. En Estados Unidos la legislación obliga a poner la presencia
de grasas trans en las etiquetas de los alimentos. En Europa, en algunos
países como Dinamarca están prohibidos.

En España la dieta mediterránea excluía las grasas trans. Últimamente nos


estamos incorporando al consumo de precocinados, comidas rápidas
(basura) y de ahí, el peligro. Por ello recomendamos nuestra alimentación
mediterránea rica en grasas insaturadas, existiendo tres tipos de grasas
insaturadas: monoinsaturadas (aceite de oliva), poliinsaturada omega 6
(ácido linoleico) y poliinsaturada omega 3 (pescado azul, salmón, caballa,
boquerón, trucha, atún).

Hay que seguir con nuestra dieta mediterránea, no suprimiendo nada


que nos guste, alternando los alimentos, reduciendo las calorías, supri-
miendo las grasas trans y cuidando que no falten nutrientes esenciales
y vitaminas.
50
18 El corazón de los
mayores y su prevención

En los siglos XX y XXI se está produciendo lo que se llama “transición


epidemiológica”, que consiste en un cambio sustancial en las principales
causas de muerte y de enfermedad. Así, las enfermedades transmisibles
(infecciosas) han cedido su lugar a las enfermedades no transmisibles, a la
cabeza de las cuales se encuentran las enfermedades cardiovasculares y, a
continuación, el cáncer.

Esta transición coincide con la puesta en marcha en Estados Unidos del


estudio epidemiológico que traza un antes y un después en la historia del
abordaje global de la enfermedad cardiovascular: estudio Framingham. En 51
él se acuña el término factor de riesgo y se demuestra el papel de los clási-
cos factores de riesgo cardiovascular (tabaco, hipertensión, colesterol, dia-
betes, etc.) Como consecuencia, la mortalidad debida a las enfermedades
cardiovasculares empezó a disminuir, lenta pero consistentemente, hasta
nuestros días, gracias tanto al mejor tratamiento de la enfermedad como
al de sus factores de
riesgo. Así es cómo
surge la necesidad de La enfermedad cardiovascular
la Prevención Primaria
y Secundaria.
es la primera causa de muerte
en las personas mayores
El envejecimiento, por
sí solo, no condiciona
la aparición de enfermedad y más importante aún, los cambios del proce-
so de envejecimiento en su mayoría son prevenibles o reversibles, ya que
obedecen en su mayor parte a factores ambientales y a estilos de vida más
que a condicionantes genéticos.

Es ampliamente conocida la importancia que los factores de riesgo cardio-


vascular tienen sobre la población en general. Es mucho menos conocido
el papel que estos mismos factores ejercen sobre la salud cardiovascular
18. El corazón de los mayores y su prevención
El estilo de vida cardiosaludable

de las personas mayores. No vale el dicho popular de “todo el daño está


hecho en el viejo” y que, por tanto, no merece la pena controlar la hiperten-
sión, diabetes, colesterol y tabaquismo en ellos. Hoy se sabe que el riesgo
asociado a los factores clásicos es mucho mayor en los ancianos que entre
la población adulta.

Los estudios de intervención realizados sobre este grupo poblacional,


desgraciadamente muy escasos, han mostrado su eficacia al controlar
la hipertensión, diabetes, colesterol y tabaquismo. La prevención de la
enfermedad cardiovascular en los mayores a través del control de los
factores de riesgo debe ser una realidad en los hábitos de vida de la po-
blación adulta y anciana.

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en las per-


sonas mayores, pero además se encuentra entre las dos causas de in-
capacidad y deterioro funcional en este sector de edad. Su prevención
está justificada por dos razones fundamentales: por la eficacia demostrada
desde edades adultas y por la mayor dificultad en reponerse que tienen los
52
ancianos, debido a una menor reserva funcional de la que tirar y recuperar-
se de la enfermedad.

¿Qué podemos hacer con nuestros mayores?

En primer lugar, realizar los mismos estudios poblacionales y de interven-


ción que en el resto de adultos. En segundo lugar, recomendar medidas
generales que sabemos que van bien:

Ejercicio físico moderado: paseos de 60 minutos por terreno llano, diario,


poca sal, abundantes frutas y verduras.
Nunca es tarde para dejar de fumar.

Si ponemos en práctica estos consejos rutinarios y favorecemos la detec-


ción precoz de hipertensión, diabetes y colesterol, tendremos andado un
gran trecho para prevenir las
enfermedades cardiovascu-
lares y con ello tener calidad
Paseos de 60 minutos por
de vida. terreno llano cada día es una 53

El problema más importante


medida preventiva básica
del mayor es sentirse margi-
nado, aislado, en soledad y por ello desde la prevención, queremos incluir-
los en los programas de estudio de sus factores de riesgo, así como contar
con ellos y con sus cuidadores para una mejor salud cardiovascular. Es
posible y necesario.

Importancia de los factores de riesgo coronario en el mayor

En la población geriátrica durante muchos años ha venido admitiéndose que


los factores de riesgo conocidos (tabaco, colesterol, hipertensión, diabetes,
obesidad y sedentarismo), con relación a la enfermedad coronaria, desempe-
ñaban un papel menor que en las personas más jóvenes. Esto se atribuía al
hecho de tratarse de un grupo de población que se consideraba que había
superado ya la edad en la que estos factores actúan de forma más agresiva.

Diferentes estudios epidemiológicos (y a su cabeza el estudio Framingham),


han aportado en los últimos años información suficiente para invalidar
aquella información. Los análisis más actuales nos confirman que, aunque
18. El corazón de los mayores y su prevención
El estilo de vida cardiosaludable

54

de forma tanto más atenuada cuanta más alta es la edad, los factores
de riesgo más corrientes también continúan siéndolo. Probablemente por
tratarse de un grupo que ha superado ya la edad en que dichos factores
actúan de forma más agresiva.

Los efectos del tabaco sobre la patología coronaria del mayor parecen ser
claramente menores que en los jóvenes. La vida ya ha hecho la selección
natural. Algunos estudios han demostrado que sigue siendo un factor de
riesgo, incluso en edades comprendidas entre los 75-85 años. Un trabajo
reciente pone de manifiesto que los mayores que fuman, tienen un 52% de
mayor riesgo de mortalidad por enfermedad coronaria, que aquellos que
no son fumadores y que dejar de fumar a estas edades va asociado a una
disminución rápida y mantenida en la mortalidad por esta enfermedad.

La diabetes tipo I, según el estudio Framinghan, no constituye por sí misma


un factor de riesgo coronario para el varón de edad avanzada. Sí lo es, y
muy importante para la mujer. Además, la mujer diabética por encima de
los 65 años multiplica por 5 sus posibilidades de presentar un infarto. La
diabetes tipo II sí lo es.

Los lípidos (colesterol), tanto el aumento de LDL-colesterol (malo) como el


descenso del HDL-colesterol (bueno), se asocian con un aumento importan-
te en el riesgo de presentar enfermedad coronaria. No así los valores de co-
lesterol total determinados de forma aislada. Tampoco tienen ninguna signifi-
cación los triglicéridos. A estas edades la modificación de los niveles de HDL
y LDL no parecen ejercer, en líneas generales, efectos importantes, proba-
blemente porque los efectos de la arteriosclerosis están ya lo suficientemente
desarrollados. No existen estudios especialmente diseñados para valorar si
la corrección de estas
alteraciones lipídicas
revierte en el riesgo de El ejercicio físico parece deseable
la población mayor.
en el mayor, pero se carece de
Del conjunto de es- cifras que puedan evidenciar un 55
tudios sobre la hiper-
tensión arterial sistóli-
descenso de morbilidad o de
ca en mayores, cabe mortalidad coronaria
deducir que aumenta
2-3 veces la inciden-
cia de enfermedad cardiovascular y alrededor de 2 veces la incidencia de
infarto de miocardio. También está demostrado el beneficio que representa
un buen control de las cifras de tensión.

La relación obesidad-enfermedad coronaria en estas edades es compleja,


por lo tanto se requiere un mínimo de 10 años de obesidad para que ésta
pueda ser considerada un factor de riesgo. Hoy se tiende a admitir que tan
sólo lo sería en la medida en que resulta favorecedora de otros factores
de riesgo, como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia y la propia
diabetes.

La hipertrofia ventricular izquierda constituye, a estas edades, un factor


de riesgo cardiovascular modificable e independiente de cualquier otro. La
regresión de la hipertrofia ventricular izquierda se asocia con una reducción
de todas las complicaciones cardiovasculares.
18. El corazón de los mayores y su prevención
El estilo de vida cardiosaludable

El ejercicio físico parece deseable en el mayor, pero se carece de cifras que


puedan evidenciar un descenso de morbilidad o de mortalidad coronaria.
Diferentes trabajos han puesto de manifiesto el carácter de factor de riesgo
de la vida sedentaria en los mayores, incluso en mayor magnitud que en
individuos jóvenes.

Factores de riesgo en infartos de miocardio


(Hospital Clínico de Madrid)

Menores Mayores
Grado de obesidad de 65 años de 65 años
HTA 35,7 % 43,4 %
Diabetes 23,1 % 33 %
Colesterol alto 24,2 % 17,4 %
Fumadores 75,6 % 49,4 %
Obesidad 18,8 % 23,4 %
56
19 La enfermedad
coronaria en la mujer

La enfermedad coronaria ha sido históricamente considerada como una


enfermedad “de hombres”, por lo que no se han realizado campañas de
prevención e información enfocadas a las mujeres.

La incorporación de la mujer al mercado laboral ha supuesto una ver-


dadera revolución y la dignificación de su papel en la sociedad. Las
áreas encomendadas a la mujer durante siglos (cuidado y educación 57
de los hijos, gestión de la economía doméstica, labores de hogar, mu-
jer, madre…) se han sumado a las del trabajo actual, lo que en muchas
familias puede hacer que la mujer cuide a sus hijos pequeños y a sus
padres mayores.

En la actualidad, las mujeres de los países desarrollados desconocen, por


falta de información, el riesgo real que representan en ellas las enferme-
dades cardiovasculares. En la Comunidad Europea constituyen la prime-
ra causa de mortalidad y
discapacidad en mujeres,
alcanzando cifras del 56% La enfermedad coronaria es la
frente al 43% en hombres.
Específicamente, enferme-
primera causa de muerte en la
dad coronaria el 23% e ic- mujer, más que el cáncer
tus el 18%.

Los factores de riesgo coronario (tabaco, hipertensión, colesterol, diabetes


y obesidad) son similares en ambos sexos, pero existen diferencias que hay
que conocer y por ello decidimos esta campaña de información. En gene-
ral, se recomiendan cambios en el estilo de vida (no fumar, ejercicio físico,
dieta cardiosaludable, control del peso y de los factores de riesgo).
19. La enfermedad coronaria en la mujer
El estilo de vida cardiosaludable

58

La enfermedad coronaria es la primera causa de muerte en la mujer, más


que el cáncer. Los síntomas aparecen más tarde que en el hombre, diez
años después, desarrollan cuadros clínicos más graves, son más inespe-
cíficos o atípicos, por lo que es habitual que las mujeres lleguen al hospital
una hora más tarde que el hombre.

Las enfermedades cardiovasculares en las mujeres son un problema


de Salud Pública (epidemia), que aumentará en las próximas décadas.
Por ello debemos colaborar en su Prevención Primaria (en individuos
sanos), informando y concienciando a las mujeres de su capacidad
Existen 3 momentos importantes en la vida
de la mujer en los que hay que prestar
especial atención al corazón: uso de
anticonceptivos, embarazos y menopausia

para prevenirlas a través del conocimiento y del control de los factores


de riesgo.

¿Qué deben tener en cuenta las mujeres para mejorar su riesgo


coronario?
59
• Saber que es la primera causa de morbi-mortalidad, superior a la de los
hombres y 10 veces mayor que el cáncer de mama.

• Saber que existen 3 momentos importantes en la vida de la mujer en los


que hay que prestar especial atención al corazón: uso de anticoncepti-
vos, embarazos y menopausia.

• Saber que es necesario conocer cuántos son los factores de riesgo co-
ronario y controlarlos. Es necesario que cada mujer sepa su riesgo de
padecer en unos años la enfermedad coronaria, que se puede calcular
con tablas específicas.

• Saber que los síntomas de la enfermedad coronaria (angina, infarto) pue-


den en algunos casos ser distintos o atípicos y que debe acudir cuanto
antes a urgencias.

• Saber que existe, además de la Prevención Coronaria Primaria (en sa-


nos), la Prevención Secundaria y Rehabilitación, para las que ya han te-
nido un infarto, cuyo objetivo principal es evitar un segundo infarto y una
plena integración social y laboral.
19. La enfermedad coronaria en la mujer
El estilo de vida cardiosaludable

Factores de riesgo coronario en la mujer

Hay ciertas diferencias con el varón y se sabe que la combinación de varios


factores en la misma persona es más grave en las mujeres.

Colesterol

Valores bajos de HDL-colesterol en mujeres por encima de 65 años son


mayores predictores de enfermedad coronaria que en el hombre. Un ob-
jetivo será elevarlos por encima de 50 mg, sin que hoy sepamos cómo.
Los triglicéridos altos son más predictores de riesgo que en el varón. El
objetivo debe ser tenerlos por debajo de 150 mg. El colesterol total tiene
mayor riesgo en mujeres postmenopáusicas, igual que el LDL-colesterol,
por lo que se recomienda tener el colesterol total por debajo de 200 mg y
el LDL-colesterol por debajo de 100 mg. Hay trabajos discordantes sobre
el efecto diferencial de los triglicéridos entre mujeres y hombres. Se sabe
que aceleran la aterosclerosis, por lo que la cifra óptima debe estar por
debajo de 150 mg.
60
Hipertensión arterial

Es un factor de riesgo más prevalente en las mujeres y tiene más causas


(embarazo, toma de anticonceptivos, displasia fibromuscular de las arterias
renales, menopausia…)

Cuando se asocia a la toma de anticonceptivos, se incrementa el riesgo de


infarto hasta 6 veces tomándolas durante más de 5 años, con tabaquismo
y sobrepeso. La hipertensión que se presenta durante el embarazo debe
controlarse precozmente y con exhaustividad, por el riesgo doble madre-
feto. Con la menopausia, hay un 80% de mujeres que padece hipertensión
sin saber bien la causa (nervios, hormonal…) Por lo menos triplica el riesgo
en mujeres, por lo que la cifra óptima debe ser inferior a 120/80, depen-
diendo de circunstancias (edad, peso, talla).

Tabaco

Un estudio de enfermeras estadounidenses demostró que el riesgo de pa-


decer enfermedad coronaria en las mujeres fumadoras, fue 6 veces mayor
que en las no fumadoras. Potencia el riesgo a las que toman anticonceptivos
El tabaco es el principal
factor de riesgo evitable

61

(trombosis). Es el principal factor de riesgo evitable. En España un 27% son


fumadoras, el 40% ya lo es entre los 14 y 18 años. Y el 70% sigue fumando
durante el embarazo. Son más las universitarias que fuman (68%) con res-
pecto a los universitarios que lo hacen (30%). Más de la mitad de los ataques
de corazón en mujeres menores de 50 años se relaciona con el tabaco.
19. La enfermedad coronaria en la mujer
El estilo de vida cardiosaludable

Diabetes Mellitus

Es el factor de riesgo más importante en la mujer, incrementando en 3-7


veces la enfermedad coronaria, frente a 2-3 veces en el varón. La mujer
diabética debe tener cifras de presión y colesterol inferiores a las normales,
ya que el riesgo cardiovascular es 4 veces superior en ella. Debe mantener-
se la glucosa en ayunas por debajo de 100 mg y la hemoglobina glicosilada
en valores inferiores al 7%.

Historia familiar

Es de igual o más importancia en las mujeres que en varones. Los estudios


genéticos nos ayudarán bastante.

Estrógenos

Su papel protector no es sólo porque mejora el perfil lipídico (aumento


de HDL-colesterol), sino por sus efectos vasculares (vasodilatación) en el
62 sistema de coagulación (antitrombótico y fibrinolítico) y por sus efectos sis-
témicos (antioxidante). La terapia hormonal sustitutiva despertó un gran
entusiasmo inicial. Estudios recientes ponen en duda su eficacia preventiva
debido a sus efectos secundarios. Sigue estando indicada en mujeres con
síntomas menopáusicos severos que tienen riesgo cardiovascular. El gine-
cólogo tiene la palabra.
20 Rehabilitación cardiaca
en el mayor

El continuo envejecimiento de la población, junto con la alta prevalencia


de la enfermedad coronaria en edades avanzadas, obliga a incrementar
las medidas de Prevención Primaria y Secundaria, para una población que
representa hoy el 17% (7 millones).

Los programas de rehabilitación cardiaca han demostrado sus beneficios


logrando mejorar la calidad de vida y disminuyendo la morbi-mortalidad. En
sus inicios se excluían los pacientes mayores de 65 años y en la actualidad,
se considera totalmente indicada su inclusión, describiéndose mejorías si-
milares en pacien- 63
tes más jóvenes.
Los programas de rehabilitación
En Estados Unidos son sistemas terapéuticos
el 50% de los pa-
cientes coronarios multifactoriales compuestos de
accede a estos varios protocolos
programas. En Es-
paña la Rehabilita-
ción Cardiaca está poco extendida. Basta reconocer que en Granada sólo
existe un Hospital que tenga Rehabilitación.

La OMS (1964) la definió así: “La Rehabilitación Cardiaca es conjunto de


métodos que tienen como objetivo asegurar a los cardiopatas una condi-
ción física, mental y social óptimas, que les permita ocupar por sus propios
medios un lugar tan normal como les sea posible en la sociedad.”

Los Programas de Rehabilitación son sistemas terapéuticos multifactoria-


les compuestos de:

1. Protocolo de entrenamiento físico.


2. Protocolo psicológico.
20. Rehabilitación cardiaca en el mayor
El estilo de vida cardiosaludable

3. Consejo laboral.
4. Control de los factores de riesgo.
5. Protocolo antitabaco.
6. Protocolo de educación sanitaria.
7. Consejo sexual: disfunción eréctil.

En el mayor, el ejercicio físico tiene que tener unas características específi-


cas en función de la edad:

1. Eliminar saltos y trotes y carreras si hay problemas osteoarticulares.


2. Eliminar juegos o ejercicios con riesgo de traumatismos.
3. Evitar ejercicios competitivos.
4. Instaurar periodos de calentamiento y enfriamiento prolongados.
5. Entrenamiento aeróbico individualizado: caminar, nadar, bicicleta.

Los efectos beneficiosos de un programa de


Rehabilitación Cardiaca se obtienen también
64
psicológicamente y socialmente

Los objetivos de la Rehabilitación Cardiaca son:

1. Sobre la calidad de vida: aumentar la capacidad física, controlar trastor-


nos psicológicos (miedo, ansiedad, depresión), normalizar la actividad
social y sexual y fomentar la reincorporación laboral.
2. Sobre el pronóstico:disminuir la incidencia de reinfartos y reducir la mor-
talidad y muerte súbita.

Las indicaciones de la Rehabilitación Cardiaca son:

1. Enfermos coronarios: infarto, angina, bypass coronario.


2. Trasplante coronario (cardiaco).
3. Pacientes vasculares operados.
4. Con insuficiencia cardiaca controlada.
5. Pacientes con marcapasos y DAI (desfibriladores autoimplantables).
6. Sujetos sanos con:
a. Factores de riesgo coronario.
b. Los que quieran iniciar actividades deportivas.
65

Los efectos beneficiosos de un programa de Rehabilitación Cardiaca se


obtienen en tres niveles:

1. Controlando los factores de riesgo de cada persona.


2. Nivel psicológico y social: disminuyendo el nivel de estrés, intentando
modificar el patrón de personalidad tipo A.
3. Nivel físico: el entrenamiento físico produce diversos cambios y efectos
beneficiosos:

a. Nivel muscular: aumento de mitocondrias, mayor contenido en mioglo-


bina y mayor contenido en enzimas oxidativas.
b. Nivel cardiocirculatorio: menor frecuencia cardiaca y presión arterial a
esfuerzos submáximos, aumento en el umbral de angina, incremento
en la circulación colateral, mejoría en la función ventricular, menor inci-
dencia de arritmias y regresión de la aterosclerosis.
20. Rehabilitación cardiaca en el mayor
El estilo de vida cardiosaludable

c. Nivel hemático: descenso del del colesterol total, LDL (malo) y trigli-
céridos. Aumento del HDL (bueno). Mejor control de la glucemia en
diabéticos. Aumento de la actividad fibrinolítica.
d. Nivel respiratorio: disminución del trabajo respiratorio y mejoría de la
cinética diaframática.
e. Nivel psicológico: disminuye la ansiedad y la depresión. Aumenta la
autoconfianza y las ganas de vivir.
f. Disminuye la obesidad, la incidencia de arritmias, la hipersecreción
neurohormonal y la hipersecreción catecolamínica.

La historia de la Rehabilitación Cardiaca es muy antigua, pues ya Heberden


en el siglo XVIII, que fue quien describió la angina de pecho, tiene un texto
que decía: “Un leñador de la campiña inglesa sufría de angina de pecho y
mejoró de la misma serrando madera durante media hora diaria”.

Posteriormente durante los siglos XIX y XX se tiende a utilizar el reposo en


cama prolongado. Hoy no cabe duda de que promover la movilización pre-
coz y el ejercicio físico controlado es lo mejor que podemos hacer por los
66 enfermos coronarios. Son pocos los estudios que hay en mayores (Opa-
sich, Williams, Lavies) y en España (Maroto y De Pablo). No obstante, todos
demuestran los beneficios de la Rehabilitación Cardiaca.
21 Consejos prácticos

De mi contacto con las personas sanas que han intervenido voluntaria-


mente en mis estudios de Prevención Primaria Coronaría, he conocido el
grado de “desconocimiento” o “desinformación” que tienen. Los médicos
somos en parte responsables de ese desconocimiento, ya que siempre
hemos asistido a los pacientes lo mejor posible, pero nunca o casi nunca
nos ha preocupado su formación e información.

Sin embargo, el paciente tiene derecho a la Prevención de la principal


enfermedad actual en lo que se refiere a mortalidad y morbilidad. De ahí 67
ha nacido esta serie de consejos prácticos, para lo que me ha servido
mucho la lectura detenida del libro “La ciencia de la Salud”, del Dr.
Valentín Fuster, al que tanto debemos los cardiólogos y la Prevención
Coronaria.

¿A qué edad empieza la arteriosclerosis?

Hoy se habla de que empieza en la edad pediátrica, por lo que la dieta


adquiere importancia desde la infancia. La lesión endotelial de las paredes
de las arterias es lo primero que acontece, siguiendo la estría grasa, placa
fibrosa, placa aterosclerótica (ateroma), rotura o fisura de la placa, trom-
bosis e isquemia aguda (infarto). La primera fase es silente clínicamente
y la última fase es dolorosa: angina de pecho, infarto, síndrome coronario
agudo, claudicación intermitente e ictus cerebral.

Hoy se sabe que la arteriosclerosis/aterotrombosis es una enfermedad in-


flamatoria y multifactorial. En Estados Unidos se ha realizado recientemen-
te un estudio en 760 jóvenes entre 15-34 años muertos en accidentes: uno
de cada tres tenía un exceso de colesterol malo, uno de cada seis tenía
hipertensión arterial, uno de cada siete era obeso y uno de cada 25 tenía
diabetes tipo 2. Esto explica la importancia de que cada persona sana
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

conozca sus factores de riesgo coronario, para controlarlos y prevenir la


arteriosclerosis desde los 20 años.

En España teníamos la dieta mediterránea, que sabemos es buena no


sólo para el corazón, sino para la salud en general. La comida rápida
(basura) se inició en Estados Unidos y hoy se va imponiendo en nuestro
país, debido a una serie de razones: familiares, trabajo, consumismo,
etc. El resultado es que hoy un alto número de niños españoles tie-
ne sobrepeso (30%), concretamente uno de cada tres. El número de
adultos con obesidad es del 15%, uno de cada seis. Deben ser datos
preocupantes para todos, pues la obesidad está en la mayoría de los
casos y es el origen de la arterosclerosis. Puede haber arteriosclerosis
sin obesidad en personas que fuman, pero difícilmente hay obesidad
sin arteriosclerosis.

¿La grasa abdominal eleva el riesgo cardiovascular?

Tener un perímetro abdominal superior a los 102 cm en el caso de los


68 varones y más de 88 cm en las mujeres, es un signo clave para
evaluar el riesgo cardio-metabólico. Actualmente hay una enor-
me controversia en torno a una enfermedad conocida como
síndrome metabólico, que puede identificarse fácilmente a
través de la aparición de 5 parámetros: obesidad abdomi-
nal, aumento de los triglicéridos, aumento de la glucemia,
hipertensión arterial y descenso del HDL-colesterol (bueno).
Cuando en una persona coinciden 3 ó más parámetros,
estamos ante una persona con alto riesgo de padecer la
enfermedad cardiovascular.

La arteriosclerosis se dice
que comienza en edad
pediátrica, de ahí que la dieta
ya cobre suma importancia
en los más jóvenes
La obesidad abdominal es uno de los elementos más peligrosos, pues
llega a triplicar el riesgo de sufrir un infarto o ictus. No es pues un problema
estético. La grasa denominada visceral es activa hormonalmente, pues a
través del adiposito produce sustancias que pueden alterar las funciones
de los órganos vitales: tubo digestivo, páncreas, hígado y riñones, además
de crear resistencia a la insulina y de elevar el riesgo de sufrir arteriosclero-
sis. Por el contrario, la adiposidad subcutánea es saludable.

La comunidad europea ha marcado la obesidad como prioridad médica


del año 2007. El 20% de los adolescentes españoles presenta factores
de riesgo cardiovasculares, debido a la vida sedentaria y a las dietas ricas
en grasas saturadas o trans (bollería industrial). Los niños obesos tienen
hasta un 50% más de posibilidades de convertirse en adultos obesos. En
la Unión Europea hay 2 millones de personas obesas y cada año 400.000
niños se unen a esta lista.

La obesidad infantil necesita una “medicina” dada en forma de dieta cardiosa-


ludable y los padres tienen gran responsabilidad: no más hamburguesas indus-
triales de 1.200 calorías para merendar, bollería industrial, golosinas, etc. Junto 69
a la buena dieta, hay que ofrecerle alternativas para estar en contacto con la
naturaleza a través del ejercicio físico y evitar tanta TV, ordenador y sillón.

¿La obesidad es una epidemia silenciosa?

Sí y ataca al corazón desde varios frentes al mismo tiempo: aumenta el


colesterol malo (LDL), disminuye el colesterol bueno (HDL), aumenta la
tensión arterial, conduce a la diabetes tipo 2, etc.
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

Es mucho más que un problema de apariencia: es una enfermedad. Debe


saberse prevenir desde niños; si hacemos caso al estribillo de la canción
“tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor”. La salud es el bien más
preciado y viene condicionado por los
cambios de costumbres, modo de
La obesidad abdominal es vivir y de alimentarnos, que nos han
uno de los elementos más sobrevenido por la dinámica econó-
mica de nuestra sociedad.
peligrosos, pues llega a
triplicar el riesgo de sufrir La obesidad es el incremento de peso
debido al aumento de la grasa cor-
un infarto o ictus poral, siendo la más grave la grasa
abdominal, que eleva el riesgo cardio-
vascular. Las asociaciones médicas
recomiendan que todo el mundo se controle el peso a partir de los 20 años.
Si hay tendencia a ganar peso, lo ideal es saber su índice de masa corpo-
ral, que indica si su peso es adecuado según la altura de cada persona:
IMC = peso en Kg dividido entre la altura (en metros) al cuadrado.
70 Para un individuo que pese 70 Kg y mida 1,70 metros, el IMC = 70 /1,702 ,
lo que daría 24,2 Kg/m2.

La obesidad es el
incremento de peso
debido al aumento
de la grasa corporal,
siendo la más grave
la grasa abdominal,
que eleva el riesgo
cardiovascular
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición ha establecido la si-
guiente escala que permite conocer a partir de qué punto se es obeso y
cuál es la severidad de la afección:

Grado de obesidad Valor del IMC


Normalidad 20-25
Obesidad grado I 27-29,9
Obesidad grado II 30-34,9
Obesidad grado III 35-39,9
Obesidad mórbida 40

¿Merece la pena el sacrificio de la dieta?

No hay que verlo como un sacrificio, sino como un beneficio que le esta-
mos haciendo a nuestras arterias, del cual va a depender nuestra calidad
de vida. Si somos capaces de comer menos y andar más sin dieta alguna, 71
ya habremos dado un gran paso. Añada algo más de dieta o de ejercicio
cada día y verá cómo mejora su autoestima, su confianza en sí mismo/a.

Si somos capaces de comer menos y


andar más sin dieta alguna, ya habremos
dado un gran paso
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

Se sabe que entre 3 semanas y 3 meses mejorará su peso. Si tiene fuerza


de voluntad, verá ascender su calidad de vida.

Las Asociaciones Americanas del Corazón, Diabetes y Cáncer nos dieron


4 consejos básicos en 2004: cuidar la dieta, hacer ejercicio físico diario,
no fumar y acudir al médico no sólo cuando se esté enfermo, sino para
consultar dudas, consejos, etc.

¿Cómo se alimentan los niños hoy?

En general mal. Los expertos en nutrición piden a los padres que desa-
yunen con sus hijos al menos durante 20 minutos, pues el ejemplo es

72
la mejor manera de inculcar a los niños del
valor y las ventajas de un desayuno com-
pleto. Es la principal comida del día y en
muchos se hace mal, con el tiempo justo e
incluyendo en exceso bollería industrial. El
desayuno debe caracterizarse por: durar
al menos 20 minutos, hacerlo en compa-
ñía y combinar, cuando menos, fruta, lác-
teos y cereales. Una correcta alimentación
desde niños es un factor determinante
para la prevención de enfermedades en la
edad adulta.

La comida rápida, bollería, refrescos


de cola… no hay que prohibirla,
sólo ofrecerla como complemento
73
ocasional de una dieta equilibrada

Les solemos dar demasiada comida. La


vieja idea de que un niño “gordito” es un
niño sano, tendría su lugar antiguamente
por la desnutrición. Hoy podemos hablar
de sobrenutrición infantil. La dieta ideal
para niños y adolescentes debe basarse
en frutas, vegetales, cereales integrales,
legumbres, pescados, leche desnatada
o semidesnatada, carnes magras o pollo
sin piel, aceite de oliva y frutos secos. No
conviene privarles de los refrescos, bolle-
ría industrial, hamburguesas, pizzas… ya
que su prohibición aumentaría el deseo
de consumirlos. En todo caso, una bue-
na alternativa será ofrecer estos alimentos
como complemento ocasional de una ali-
mentación equilibrada.
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

¿Los niños sedentarios serán adultos sedentarios?

Sí, en general, y está demostrado en numerosos estudios. La Asociación


Americana del Corazón recomienda que todos los niños mayores de 4 años
practiquen por lo menos 30 minutos al día de una actividad divertida (bici-
cleta, pelota, columpios…) y por lo menos 30 minutos de actividad intensa
deportiva no competitiva, por lo menos 3 veces a la semana.

Hay numerosas investigaciones sobre los efectos de la TV y de los ordena-


dores. Cuantas más horas pasan los niños frente al televisor u ordenador,
más posibilidades tienen de desarrollar sobrepeso y obesidad. Además de
ver anuncios con alimentos hipercalóricos que después exigen que se les
compre, aceptan la violencia del consumismo y aprenden otros defectos
de nuestra sociedad, sin estar formados. La Asociación Americana de Pe-
diatría recomienda a las familias que los niños no pasen más de
una hora al día frente al televisor y recomiendan que se les
ayude a elegir programas.

74
Cuantas más horas pasan
los niños frente al televisor u
ordenador, más posibilidades
tienen de desarrollar
sobrepeso y obesidad
75

¿El ejercicio físico es necesario en todas las edades?

Haciendo ejercicio físico se encuentra uno cada día mejor. Si me lo permi-


ten, puedo aconsejar ser adictos al ejercicio físico. No valen excusas de
que no hay tiempo, mucho trabajo, niños, abuelos, etc. Quien en 24 horas
que tiene el día no tiene una hora para comprar “salud” con el ejercicio
físico, debe plantearse su trabajo, que puede ser la causa no de no hacer
ejercicio, sino la causa de su enfermedad.

Hacer ejercicio físico no cansa sino que


descansa, se siente uno más vigoroso y
con más energía

Es válido para hombres, mujeres, niños y mayores. Existen estudios en


personas mayores de 65 años que demuestran que cuando baja el coles-
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

terol malo (LDL), se reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y


la mortalidad. Lo mismo ocurre cuando se trata de hipertensión arterial en
mayores. En cualquier edad podemos frenar la progresión de la arterioscle-
rosis. Nunca es tarde y nunca es pronto, pues se sabe que la prevención
coronaria empieza en la infancia.

• Nuestro cuerpo está diseñado para andar, algunos dicen que para co-
rrer.
• La actividad física no debe ser un sacrificio sino un beneficio, que el
cuerpo humano agradece por muchos motivos:
• Aumenta el colesterol bueno (HDL).
• Disminuye los triglicéridos.
• Favorece el control de la hipertensión arterial.
• Favorece la actividad de la insulina.
• Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
• Es un magnifico preventivo para los que ya han tenido infarto.
• Es un magnifico antiestrés.
• Previene la osteoporosis, al fortalecer los músculos menos
76 fracturas.

Hacer ejercicio físico no cansa sino que descansa, se siente uno más vi-
goroso y con más energía. Simplemente, andar es bueno. La duración y la
frecuencia son más importantes que la intensidad, que también es buena.
Es bueno llevar pulsómetro y saber hasta qué frecuencia se puede llegar,
que se calcula así:

Frecuencia máxima = 220 – edad. Para una persona de 40 años = 180 l/m.
Lo recomendable es andar o correr con la frecuencia submáxima, que es el
75% de los 180 latidos por minuto (135 l/m).

Es aconsejable andar al aire libre, que además nos hará disfrutar de la


naturaleza, también es aconsejable conocer cómo está su corazón antes
de hacer algún deporte (chequeo médico) y realizarlo igualmente en los
mayores.

Hay que reorganizar el tiempo libre de tal manera que sin imponer nada
se llegue a un pacto inteligente: menos televisión, menos videojuegos,
menos ordenadores y más deporte y ejercicio físico, porque es lo mejor
para ellos.
¿Es bueno el chocolate para el corazón?

El chocolate es en su origen un producto vegetal. Su ingrediente básico


son las habas de cacao, una fruta compleja que a fuerza de añadirle azú-
car, suavizarlo con leche y rebajarlo con manteca de cacao. La cultura
occidental ha convertido al chocolate en poco más que una golosina. Los
investigadores sobre las propiedades nutritivas del cacao y su impacto so-
bre la salud están llevando a rehabilitarlo.

Se ha calculado que tomar chocolate negro a diario puede reducir el riesgo


de infarto en un 21%, aunque es indispensable que el chocolate tenga un
alto contenido en cacao.

Los productos a base de cacao


poseerán estos beneficios en
función de la cantidad de cacao
que contengan 77
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

Aparte de los componentes nutritivos (hidratos de carbono, proteínas y


grasas), el cacao destaca por su composición en flavonoides, en particular
catequizas y antocianidinas, que tienen actividad antioxidante, por lo que
no se oxida el LDL (malo) y por lo tanto no contribuyen a la formación de la
placa de ateroma. Además, el cacao posee fitoesteroles y esteroles vege-
tales, que tienen una estructura similar al colesterol, por lo que ejercen un
efecto de bloqueo de la absorción del colesterol alimentario en el intestino
y poseen, una vez absorbidos, un efecto hipocolesterolemiante.

En resumen, los productos a base de cacao poseerán estos beneficios en


función de la cantidad de cacao que contengan. En algún caso se puede
potenciar el valor nutritivo del chocolate con otros alimentos como puede
ser la leche.

¿Cómo controlar su tensión arterial?

La OMS informa de que más de 7 millones de personas mueren cada


año de hipertensión arterial, por delante del tabaco, con sus 5 millones de
78
víctimas y los 4,5 millones que mueren del colesterol. Las cifras normales
varían de una persona a otra, edad, sexo, estado emocional, pero es válido
conocer que 120/80 es la habitual, variando minuto a minuto y día a día.

Si repetidamente se superan estas cifras debe acudir a su medico, pro-


curando evitar el efecto “bata blanca”. Si una persona tiene 130-140
puede tener un riesgo del 2% de sufrir una enfermedad cardiovascular
en diez años. Si se tiene más de 45 años, el riesgo será del 4%; a los
55 años, será ya del 20%; y a partir de los 60 años, será del 25%. Un
25% significa que una de cada 4 personas, sin ningún otro factor de
riesgo, sufrirá una enfermedad cardiovascular por culpa de la hiperten-
sión. Y si le añadimos cualquier otro factor de riesgo (tabaco, diabetes,
obesidad o colesterol), el porcentaje de riesgo llega al 50%, lo que
significa una de cada dos.

Todo el mundo a partir de los 20 años debe saber su cifra de presión arte-
rial y repetirla cada año. Si se confirma que la presión está alta en sucesivas
tomas, lo primero que debe hacer, antes de tomar pastillas, es dieta sin sal,
ejercicio físico, controlar el peso, disminuir o suprimir alcohol y no abusar 79
de azucares ni grasas (la cafeína tiene una importancia menor, por lo que
no es desaconsejable tomar uno o dos cafés).

Todo el mundo a partir de los 20


años debe saber su cifra de presión
arterial y repetirla cada año
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

80

El huevo es un alimento
muy completo porque
contiene todos los
nutrientes que un embrión
necesita para su desarrollo

¿Se pueden comer huevos todos los días?

La yema contiene 250 mg de colesterol y nuestro cuerpo necesita 300 mg


de colesterol diarios para tener sus necesidades cubiertas, tanto a nivel
del sistema nervioso como del hormonal, y para la creación de nuevas
membranas celulares. La clara no tiene colesterol. El huevo es un alimento
muy completo porque contiene todos los nutrientes que un embrión ne-
cesita para su desarrollo. Por todo ello, se puede tomar un huevo en días
alternos.
La leche entera tiene
grasa saturada,
motivo por el cual
se aconseja tomar
leche desnatada o
semidesnatada

¿Qué leche debe tomarse? 81

La leche entera tiene grasa saturada, motivo por el cual se aconseja tomar
leche desnatada o semidesnatada. Hoy, la leche es utilizada como vehícu-
lo para incorporarle ácidos grasos esenciales, que no los fabrica nuestro
cuerpo, como es el caso de los ácidos grasos omega 3. También es un
vehículo para el calcio y la soja, que están indicados para prevenir la osteo-
porosis y los síntomas asociados a la menopausia.

¿Es mala la grasa abdominal?

Hasta hace poco se creía que la grasa abdominal era un tejido pasivo,
que se limitaba a almacenar energía por si algún día se necesitaba. A
partir de 1994 la Universidad de Rockefeller descubrió que las células
grasas producen leptina, una hormona que actúa como termostato de
la grasa del cuerpo. Hoy sabemos más. Las células de la grasa man-
tienen un diálogo permanente con múltiples órganos (cerebro, híga-
do, músculos, corazón y sistema inmunológico) y se cree que pueden
comportarse como glándulas de secreción interna a través del adipo-
cito. Es lo que se está investigando en el síndrome metabólico en su
relación con el sistema cardiovascular.
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

¿Existen pastillas mágicas para adelgazar?

No existen ni dietas mágicas, ni pastillas y según las recomendaciones


de la OMS, no se debe perder más de cuatro kilos al mes. Ojo con las
pérdidas bruscas de peso, pues no es el primer infarto que da ante
esta situación.

¿Cómo influye la contaminación atmosférica?

Las partículas de contaminación se sabe que provocan una reacción


inflamatoria que favorecen la coagulación de la sangre. Todos sabe-
mos que se pueden dar infartos en personas con niveles de colesterol
normales o con una tensión arterial normal, pero no se pueden dar
infartos sin inflamación y sin alteraciones de la coagulación. De ahí que
la contaminación atmosférica (polución) se pueda considerar factor de
riesgo cardiovascular.

¿El catarro común o gripe puede producir infartos?


82
En el Congreso de Cardiología Preventiva celebrado en Madrid en 2006
se expusieron unas comunicaciones interesantes sobre la conveniencia de

Puede ocurrir que


una persona tras
una infección o
gripe tenga un
infarto, existiendo
varias hipótesis
para explicarlo
la vacunación anticatarral como preventivo de infartos. Puede ocurrir que
una persona tras una infección o gripe tenga un infarto, existiendo varias
hipótesis para explicarlo y siendo la más lógica la activación del sistema
inmunitario, que provoca una inflamación que puede conducir al infarto. La
teoría infecciosa del infarto no está clara, aunque se sabe que una infección
origina una respuesta inflamatoria (monocitos), que aumenta el riesgo de
formación de coágulos.

¿El PCR es un factor de riesgo coronario?

No. La proteína C reactiva (PCR) es un test o marcador de inflamación.


Pero es un marcador imperfecto, porque un PCR alto no siempre refleja
un riesgo cardiovascular elevado. A la espera de encontrar un marcador
ideal, el PCR se debe determinar a personas que tienen antecedentes
de enfermedades coronarias, diabetes, hipercolesterolémicos, etc. En
ellos un nivel alto de PCR es una señal de “alarma” adicional, pero la
prueba no se aconseja a personas sanas. Hoy se sabe que el éxito de
nutrientes como los ácidos grasos omega 3 y de fármacos como la as-
pirina, clopidogrel o de las estatinas es por su acción antiinflamatoria, 83
además de su acción principal. No existe el antiinflamatorio ideal.

¿Qué son los radicales libres?

El cuerpo humano se nutre de alimentos a través del tuvo digestivo y del


oxígeno a través de los pulmones. Todo se procesa a través de reaccio-
nes complejas en las que se obtiene la materia prima para regenerarse y
la energía necesaria para funcionar. Es como una máquina química que
genera residuos, que son los radicales libres, que se forman por el propio
metabolismo del cuerpo humano.

Se trata de moléculas a las que le faltan electrones, son agresivas y se


convierten a su vez en radicales libres, que van a robar electrones a otras
moléculas. Los radicales libres están implicados, según los conocimientos
de hoy en día, en la arteriosclerosis, el alzheimer, la osteoporosis, la diabe-
tes, el cáncer y en todo el proceso de envejecimiento.

Para combatirlos, están los antioxidantes que ingerimos con la dieta en


alimentos como el cacao, vino, ajo, fruta, verduras, etc. En las enfermeda-
des cardiovasculares los radicales libres oxidan el LDL-colesterol (malo),
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

factor de riesgo muy importante en la formación de arteriosclerosis. Por


ello, cuanto más LDL-colesterol oxidado circula por la sangre, mayor es el
riesgo de sufrir un infarto.

¿Es importante tomar antioxidantes?

Sí. Existen antioxidantes liposolubles, como la vitamina E, que es el


que ha mostrado una relación más estrecha con la prevención cardio-
vascular, que abunda en aceites vegetales como el de oliva, girasol y
algunos frutos secos como almendras y avellanas. Otros antioxidantes
son hidrosolubles que están presentes en las frutas, verduras, siendo
el más importante la vitamina C (naranjas, fresas, kiwi, col, coliflor, bró-
coli), aunque pueden perderla durante la cocción, por lo que se deben
cocinar al vapor en lugar de hervirla en agua. Un tercer tipo de antioxi-
dantes son los carotenoides, que abundan en zanahorias y tomates.
Cuanto más colorido tiene una fruta, más rico es en antioxidantes. La
sandía contiene más licopeno que el melón. El brócoli, verde oscuro,
tiene más que la coliflor. La manzana y pera (de color pálido) tiene me-
84 nos antioxidantes aunque sean ricas en fibra.

¿Son recomendables las frutas, verduras y legumbres?

Sí, son muy importantes en la dieta cardiosaludable. Son antioxidantes


y aportan minerales, vitaminas y ácido fólico. Aportan flavonoides, po-
lifenoles, glucosinolatos, terpenos, etc. Y aportan una buena cantidad
de fibra. Se ha puesto de moda tomar 5 raciones al día. Existen dos
tipos de fibra: soluble, con pectina, que se disuelve en agua y que
ayuda a controlar los niveles de azúcar y de colesterol en sangre, y la
insoluble, que ayuda a combatir los estreñimientos (frutas, verduras,
garbanzos, lentejas, cereales integrales). Sería aconsejable tomar entre
20 y 40 gramos diarios de fibra.

¿Las grasas son alimentos peligrosos?

Algunas sí (las saturadas), aunque sean necesarias y agradables de comer.


Otras, las insaturadas son saludables. Sin colesterol no podemos vivir, con
demasiado colesterol tampoco. La salud es un estado de equilibrio que hay
que conocer para no dañar con excesos a las arterias.
85

De los antioxidantes hidrosolubles que están


presentes en las frutas y verduras, el más
importante es la vitamina C
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

Las grasas se dividen en 5 grupos: insaturadas (aceite de oliva), poliinsa-


turadas omega 6 (aceite de girasol), poliinsaturadas omega 3 (pescado
azul), saturadas (carne de ternera) y bollería industrial (grasa trans). Las 3
primeras son grasas saludables. Las 2 últimas son poco saludables por lo
que deben tomarse con moderación.

¿Hay que suprimir la carne?

No. La carne es una de las principales fuentes de proteínas en la dieta.


Y dado que el cuerpo humano está siempre en “obras”, porque cada día
mueren millones de células que deben ser sustituidas, necesitamos siem-
pre nuevas proteínas para regenerarlas. Tal vez podamos vivir sin carne,
pero no podemos vivir sin proteínas.

Cada una de las proteínas del cuerpo humano es un complicadísimo me-


canismo tridimensional construido por unas piezas llamadas aminoácidos.
Existen 22 aminoácidos distintos que nuestras células necesitan para fabri-
car las miles de proteínas del cuerpo.
86
Viene a ser como el lenguaje que con 27 letras podemos escribir todas las
palabras. Con 22 aminoácidos podemos construir todas nuestras proteí-
nas. Y lo más importante que conviene saber antes de hacerse vegetaria-
no, es que 14 de estos 22 aminoácidos los tenemos que ingerir con los
alimentos. Son los llamados aminoácidos esenciales. La falta de alguno de
ellos sería catastrófica para el cuerpo igual que la falta de una letra para el
idioma. Y estos 8 aminoácidos esenciales están en alimentos de origen ve-
getal que aunque llevan algunas proteínas, y por lo tanto aminoácidos, no
los contienen todos. La única excepción es la soja, que es vegetal y tiene
los 8. Se necesita 1 mg de proteína por kg de peso.

¿Qué se debe comer más: carne o pescado?

La carne es rica en proteínas y grasas que en abundancia son dañinas


para las arterias. Los pescados aportan proteínas de alto poder biológico,
que contienen los aminoácidos esenciales y todos, más los azules aportan
grasas omega 3. Las grasas de pescado grande tienen un inconveniente,
porque se acumulan sustancias tóxicas como el mercurio y compuestos
clorados, por lo que deben tener preferencia pescados azules más pe- 87
queños: sardina, caballas y boquerones. Debe comerse más pescado que
carne a la semana.

El marisco contiene muy poca grasa, por lo que no ofrece los mismos
beneficios cardiovasculares que el pescado azul. Se le ha criticado su
alto contenido en colesterol y es verdad. Las distintas especies de ma-
risco tienen la misma ventaja que el pescado blanco, que ofrecen pro-
teínas de alta calidad sin perjudicar los niveles de colesterol en sangre.
Por ejemplo: 100 g de calamares contiene 170 mg de colesterol, que
es más de la mitad de 300 mg diarios que ser recomiendan en una
persona sana.

¿Carne roja o blanca?

Carne de ternera se recomienda una vez por semana, pero no por las gra-
sas saturadas que tiene, entre ellas el ácido palmítico, que elevan el LDL-
colesterol (malo). Las carnes de pollo, pavo y otras aves presentan un perfil
de grasas más saludables y se pueden tomar dos días a la semana. Son
aconsejables las pechugas, porque contienen menos grasas que muslos y
alas. Se les debe quitar la piel.
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

No son recomendables los pollos fritos de las cadenas alimenticias, pues


la grasa del pollo es escasa, pero las que se emplean para freírlos pueden
ser “dinamita” para las arterias. La carne de cerdo ni tiene grasas tan ne-
gativas como la de ternera ni tan buenas como las del pollo, por lo que es
recomendable que se consuma una o dos veces a la semana.

La carne es una de las principales


fuentes de proteínas en la dieta

Los embutidos contienen más cantidad de grasa saturada que el lomo o la


chuleta. El jamón ibérico criado con bellotas tiene grasa insaturada como el
aceite de oliva. Tomarlos con moderación es aconsejable.

¿Los carbohidratos engordan?

Según la Asociación Americana del Corazón una dieta equilibrada ideal


88 no debe ser restrictiva con los carbohidratos sino más bien generosa. Los
carbohidratos complejos deberían ser el pilar de la gran mayoría de comi-
das, ocupando la base de la pirámide alimentaria. Al pan se le critica que
engorda, igual que si hay demasiadas proteínas o grasas. En realidad lo
que engorda es el exceso.

Puestos a comer un solo plato (por la prisa), es preferible tomar un pla-


to rico en carbohidratos y prescindir de uno abundante en proteínas. Y
si se toma un segundo plato, es preferible un pequeño trozo de carne
con gran cantidad de arroz, que mucha carne y poco arroz. Las patatas
y garbanzos se van comiendo menos, alrededor de un 17%, mientras
que las golosinas siguen aumentando a más de un 40%, tanto en niños
como adultos.

Los dulces contienen los carbohidratos simples o azúcares, que se digie-


ren rápido, pasan inmediatamente a la sangre y aportan calorías, pero no
se acompañan de vitaminas, minerales ni de nutrientes. Las chucherías
aportan calorías vacías, porque son energía sin nutrientes. En el pan, pata-
tas y arroz predominan los carbohidratos complejos que se utilizan como
fuente de energía. Su digestión es lenta y no producen subida del nivel de
azúcar en sangre, como los caramelos.
Los carbohidratos simples (pasteles y caramelos) aportan calorías vacías y
provocan un aumento súbito del nivel de glucosa en sangre. Ejemplos hay
muchos: postres azucarados, pasteles, helados, flanes, cremas de choco-
late o dulces de leche. ¿Se pueden comer todos los días? No, pues tienen
exceso de azucares y grasa, y sobre todo porque cuanto más dulces de
postre, menos fruta se tomará y por lo tanto menos fibra, menos vitaminas,
menos antioxidantes y menos salud habrá para las arterias. El niño tiene
que saber lo importante que es tomar fruta y leche desnatada a diario y los
caramelos de vez en cuando.

89

Puestos a comer un solo plato


(por la prisa), es preferible tomar uno
rico en carbohidratos y prescindir de
uno abundante en proteínas
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

¿El vino es bueno o malo para el corazón?

El vino puede ser bueno para el corazón y malo a la vez, depende de cuán-
to se beba. Un consumo moderado de alcohol (uno o dos vasitos) reduce
el riesgo arterial coronario en un 25% en personas sanas. En enfermos
cardiovasculares se reduce la mortalidad en un 25%.

En los años ochenta se empezó a hablar de la paradoja francesa, con su


tradición de que con una dieta a base de quesos grasos, croissants de

90
mantequilla y de carne de vacuno, y con un consumo de grasas saturadas
similar al de Estados Unidos, tenía, sin embargo, unas tasas de enferme-
dad coronaria mucho más bajas. Si las grasas saturadas son decisivas en
el riesgo cardiovascular, ¿dónde estaba la diferencia? Una parte podría ex-
plicarse por el mayor consumo de frutas y hortalizas, no suficientes a juicio
de autores, por lo que el vino y la menor cantidad de las raciones podrían
ser la hipótesis más real.

Se ha demostrado que el vino tiene una potente acción anticoagulante,


comparable a la de la aspirina. Es un potente antiinflamatorio, capaz de
reducir los niveles de PCR y de apaciguar la reacción de los monocitos (cé-
lulas sanguineas relacionadas con la inflamación) para que no se produzca
un infarto. Incrementa en un 12% los niveles de HDL-colesterol (bueno),
contiene sustancias antioxidantes y es un vasodilatador periférico que pue-
de ayudar a controlar la tensión arterial.

Se aconseja una copa de vino de 10 mg para las mujeres y dos para el


hombre, que equivale a una caña de cerveza. Hay personas que beben
mucho y no llegan a tener problemas de salud, y otros que bebiendo poco 91
ya tienen problemas (cirrosis, miocardiopatía alcohólica, arritmias). No se
sabe a qué se deben estas diferencias.

Son muchas las incógnitas en torno al alcohol, por ello y mientras no


sepamos más, recomendamos las dosis moderadas descritas y que las
personas que no hayan bebido nunca, que no se inicien. Los principales
beneficios de un consumo moderado de vino se deben sobre todo a las
sustancias con gran poder antioxidante, cómo los taninos, los flavonoides
y el resveratrol que actuan inhibiendo el colesterol malo (LDL). Hay un dicho
medico: “Copas de más, salud de menos”
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

92
¿Cómo abandonar el tabaco?

Lo mejor sería no iniciarse en esta drogadicción y para ello nada mejor


que hacer campañas prácticas en los colegios y a los profesores. En
los mayores, por desgracia, sé que la mejor manera de abandonar el
tabaco es tener un infarto y estar ingresado en una UVI. Para el que sin
infarto quisiera dejar de fumar, le informo de que al ser una drogadic-
ción (enfermedad cerebral), cuesta mucho y rara vez se consigue a la
primera. Es necesario tener fuerza de voluntad y buscar apoyo psico-
lógico en Unidades Antitabaco.

Igual da cigarros, puros, pipas, light... Sus principales componentes pató-


genos son la nicotina y el monóxido de carbono, que tienen demostrado
su acción sobre las paredes de las arterias, pulmón, cáncer, coagulación
de la sangre, etc.

El tabaquismo pasivo es un hecho demostrado, así como el intrauterino. La


OMS calcula que convivir con fumadores aumenta el riesgo de sufrir infarto
en un 25% y el riesgo de cáncer de pulmón en un 26%. 93

El síndrome de abstinencia se presenta casi siempre, durando meses.


Se gana peso, pues la nicotina inhibe el apetito, por lo que se reco-
mienda ejercicio físico y cuidar la dieta. Las recaídas son frecuentes,
por lo que hay que animar a estas personas y apoyarlas en lo que po-
damos. Existen personas que después de intentarlo todo se declaran
abatidos y derrotados, y el único consejo saludable que se le puede dar
es que “cuanto menos, mejor”.

Es necesario tener fuerza de voluntad


y buscar apoyo psicológico en
Unidades Antitabaco
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

¿El estrés es un factor de riesgo coronario?

Sí. En 1980 un conjunto de expertos del Instituto Nacional del Corazón de


EEUU concluyó: “El estrés es un factor de riesgo coronario independiente
y de la misma magnitud que el riesgo asociado a cualquiera de los factores
de riesgo biológicos” (colesterol, tabaco e hipertensión arterial).

Por sí solo no debe producir infartos, pero puede desencadenarlos en per-


sonas que tienen otros factores de riesgo cardiovascular. Los enfermos
que ya han tenido infarto opinan, en numerosas encuestas, que para ellos
el principal factor de riesgo es el estrés (distres), pues sucedió su infarto en
época de gran tensión emocional laboral o de otro tipo.

El mejor antiestrés consiste en la


combinación de ejercicio físico, técnicas
de relajación y apoyo psicológico
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El mejor antiestrés consiste en la combinación de ejercicio físico, técnicas
de relajación y apoyo psicológico, aparte claro de buscar la causa y pro-
curar ordenar ideas.

¿La disfunción eréctil puede ser producida por pastillas?

Sí, puede ser pero también puede deberse a otras causas. Mantener una
actividad sexual adecuada es importante como componente de la calidad
de vida. Las causas son diversas.

La ansiedad que provoca el saberse enfermo y el miedo a los efectos de


la práctica del coito sobre el corazón (que exige un esfuerzo físico), tanto
en el enfermo como en su pareja, son las causas principales, si bien las
pastillas (betabloqueantes, calcioantagonistas) también pueden afectar a
la sexualidad. Es normal que un paciente que haya tenido infarto, durante
los primeros meses de su convalecencia, sienta inapetencia o miedo. Si el
problema persiste durante más tiempo, debe consultarlo con su cardió-
logo, quien le hará las preguntas oportunas y llegará a una decisión o no
de modificar el tratamiento, que puede ser responsable del problema, o le 95
autorizará a tomar algún tipo de medicación específica, que no se debe
tomar por cuenta y riesgo, pues puede tener graves complicaciones.

¿Todo infartado debe hacer rehabilitación cardiaca?

Los beneficios de la rehabilitación cardiaca son indiscutibles y no sólo es


por el ejercicio físico. Con las charlas que se dan, se aprende a cuidar su
corazón: lo que le viene bien y lo que le viene mal, la dieta a realizar, control
de peso, de su tensión arterial, de su colesterol, de su diabetes, cuánto
ejercicio físico puede hacer… Al hacerlo en grupos de personas con la
misma enfermedad, se intercambiarán opiniones, experiencias, se apoya-
rán psicológicamente, se consolarán y harán amistades para toda la vida.
Contarán siempre con apoyo psicológico que unos necesitarán más que
otros por personal especializado.

¿Podré volver a mi antigua vida y trabajo?

Sí, en la mayoría de los pacientes en poco tiempo. Su cardiólogo con los


medios de que hoy dispone está capacitado para orientarle en volver a su
antiguo trabajo, cambiar a otro o a tramitar su incapacidad total y absoluta.
21. Consejos prácticos
El estilo de vida cardiosaludable

¿Podré conducir o viajar en avión?

Sí, dependiendo de cómo haya quedado de su enfermedad. Si es conductor


profesional y ha tenido un infarto, deberá cumplir con ciertas normas legales,
que recomiendan comenzar a conducir entre la cuarta y décima semana tras
el episodio agudo, en trayectos cortos, descansos periódicos y siempre y
cuando no sufra estrés emocional con la conducción. Si existieran arritmias,
mareos o pérdidas de conciencia, se retrasará la conducción hasta superar la
enfermedad. En virtud de la responsabilidad de conductores de autobuses,
se debe exigir más, pues los viajeros lo merecen. Los aviones actuales tienen
acondicionada la cabina de manera que preserva a los pasajeros de cambios
bruscos de presión y pueden viajar a partir de los primeros meses del infarto.
Se desaconseja viajar a los pacientes con insuficiencia cardiaca descompen-
sada, infarto reciente o angina inestable. Consulte a su cardiólogo.

Se desaconseja viajar a los


pacientes con insuficiencia cardiaca
96 descompensada, infarto reciente
o angina inestable

¿Cuándo debe acudir un infartado a urgencias?

Cuando tenga algún nuevo dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar
(disnea), mareos, pérdida de conocimiento o palpitaciones rápidas e irregulares.
Cumpla bien su tratamiento prescrito por su médico, no lo cambie sin su autori-
zación y no tome nunca lo que tome su vecino sin saberlo su médico.
22 Bibliografía

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