Está en la página 1de 6

Saint Vincent School

— Trabajo Escrito

— Profesora: Jessica A. Gómez Goicoechea

— Química

— Investigación sobre los Quarks

— Anthony I. Toro Castillo (junto con Juan G


Fernández)

— Décimo año

— Trabajo de Exposición

— Jueves 28 de abril del 2011



Calificación____________________________________

Prólogo: El presente proyecto tiende a


demostrar una teoría previamente propuesta y
aún puesta en duda por entidades extranjeras
administradoras de la materia, espero no influir
o incluso cambiar la materia del curso lectivo
con este proyecto, tampoco quiero darme aires
de superioridad en sabiduría pero hay que
recordar que todos saben algo que otros no
saben y el conocimiento siempre esta a
disposición de todos. Con la ayuda del
estudiante Juan Gabriel Fernández construimos
una maqueta la cual explica nuestras 2
investigaciones sobre avances y
descubrimientos de la química
respectivamente llamados: Partículas alfa
(propuesto por Juan) y los quarks. Sin más
preámbulos, he aquí el proyecto de dicha
exposición
Quark
En física de partículas, los quarks, junto con los
leptones, son los constituyentes fundamentales de la
materia. Varias especies de quarks se combinan de
manera específica para formar partículas tales como
protones y neutrones.

Los quarks son las únicas partículas fundamentales


que interactúan con las cuatro fuerzas
fundamentales. Los quarks son partículas parecidas a
los gluones en peso y tamaño, esto se asimila en la
fuerza de cohesión que estas partículas ejercen
sobre ellas mismas. Son partículas de espín 1/2, por
lo que son fermiones. Forman, junto a los leptones, la
materia visible.
Hay seis tipos distintos de quarks que los físicos de
partículas han denominado de la siguiente manera:

• up (arriba)
• down (abajo)
• charm (encanto)
• strange (extraño)
• top (cima) y
• bottom (fondo).

Fueron nombrados arbitrariamente basados en la


necesidad de nombrarlos de una manera fácil de
recordar y usar, además de los correspondientes
antiquarks. Las variedades extraña, encanto, fondo y
cima son muy inestables y se desintegraron en una
fracción de segundo después del Big Bang, pero los
físicos de partículas pueden recrearlos y estudiarlos.
Las variedades arriba y abajo sí se mantienen, y se
distinguen entre otras cosas por su carga eléctrica.

En la naturaleza no se encuentran quarks aislados.


Estos siempre se encuentran en grupos, llamados
hadrones, de dos o tres quarks, conocidos como
mesones y bariones respectivamente. Esto es una
consecuencia directa del confinamiento del color. En
el año 2003 se encontró evidencia experimental de
una nueva asociación de cinco quarks, los
pentaquark1 aunque su existencia aún es
controvertida.2

La noción de quark teórica nace del intento de


clasificar a los hadrones, ahora explicados gracias al
modelo de quarks. Murray Gell-Mann y Kazuhiko
Nishijima realizaron esa clasificación de manera
independiente en 1964.3
Los quarks son la conclusión de los intentos para
encontrar los fundamentos de la construcción de la
materia. Con el triunfo de la teoría atómica en el
siglo XIX se concluía que los átomos eran los
componentes últimos de la materia y de ahí su
nombre por ser indivisibles. Con el modelo atómico
de Rutherford se demostró que el átomo no era
indivisible, constaba de un núcleo y de una nube
electrónica. El núcleo atómico se demostró
posteriormente que estaba conformado de protones
y neutrones. Con sólo cinco partículas elementales,
fuera de los protones, neutrones y electrones, en la
década de 1930 comenzaron a aparecer los muones
de alta radiación y algunos neutrinos de forma
indirecta. La confirmación de más mesones y
bariones, primero en experimentos con alta radiación
y luego en aceleradores de partículas, dieron la
impresión de que nos enfrentábamos a un zoológico
de partículas y fueron el impulso para buscar cada
vez más partículas elementales.

El esquema usado por Gell-Mann para unir a las


partículas era mediante su isospín y su extrañeza.
Utilizó una unidad simétrica derivada del álgebra
actual, que se la conoce como una aproximación de
la simetría quiral de la cromodinámica cuántica
(QCD). Esta es una simetría global de sabor SU(3)
que no debe confundirse con la simetría gaugeana
de la cromodinámica cuántica. En este esquema, los
mesones ligeros (de espín 0) y los bariones (espín
-1/2) estaban agrupados juntos en octetos de
simetría de sabor. Una clasificación de los bariones
de espín -3/2 en una representación 10 arrojó la
predicción de una nueva partícula, la Ω-. Su
descubrimiento en 1964 llevó a la aceptación de este
modelo. La representación 3 que faltaba fue
identificada como los quarks.[cita requerida]

El esquema fue llamado por Gell-Mann como de ocho


maneras (eightfold way en inglés), una inteligente
asociación de los octetos del modelo con los ocho
caminos o maneras del budismo.