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3 mujeres “insignificantes” que Dios usó en gran manera

Muchas de nosotras cometemos el error de pensar que Dios no nos


puede usar para Su obra porque no estamos “preparadas”. Pensamos
que solo aquellos que tienen un título o una calificación tienen el
derecho y el deber de servir. 

Y nos olvidamos de que lo más importante para servir no es saber,


sino querer. 

Dios capacita al que llama.


Dios nos ha dado a cada una de nosotras dones y talentos que quiere
que usemos para Su obra, para la extensión de Su reino. 
Efesios 2:10
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas
obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas.”

Dios no te salvó y te dijo algo como “bueno, busca qué hacer ahora”. No.
Él se tomó el tiempo de planificar lo que quería que cada una de
nosotras hiciéramos. ¿Te das cuenta de que tus dones y talentos no son
producto del azar o de la casualidad sino del detalle amoroso de tu
Creador? 

Hoy te traigo el ejemplo de tres mujeres y tres cosas “insignificantes”


que Dios usó en gran manera para recordarte que Dios te quiere usar a
ti. Sea cuales sean tus dones, sean cuales sean tus talentos, sea cual
sea el lugar en el que te ha puesto, Dios te quiere usar. 

1 – Un gesto “insignificante” – Lidia


Hechos 16:13-15, 40

¿Has oído hablar de Lidia? Ella no es el nombre más conocido en la


Biblia, pero Lidia era una tremenda mujer de fe e influencia.

Lidia establece un ejemplo poderoso que todos podemos aprender hoy


de aprovechar sus recursos e influencia para la gloria de Dios.

Lidia era el equivalente de un representante de una fábrica quien se


especializaba en tela púrpura. La tela púrpura era popular entre la élite,
la clase aristocrática. Eso quería decir que Lidia estaba familiarizada con
la alta sociedad y era claramente muy exitosa.

Pablo conoció a Lidia mientras ella oraba con un grupo de mujeres.


Aunque no era judía, Lidia estaba buscando a Dios. Fue, entonces,
cuando Pablo comenzó a compartir las buenas nuevas del Evangelio de
que Jesús pagó el castigo por nuestros pecados, murió en la cruz y
resucitó en tres días. Mientras Lidia escuchaba, Dios abrió su corazón,
convenciéndola de la verdad y en ese momento, ella entregó su vida a
Dios por fe. Pero su transformación no terminó allí; Todos los miembros
de su familia siguieron su ejemplo y se convirtieron en creyentes,
formando la primera iglesia de la región en su hogar.

Lidia respondió abriendo su casa para que Pablo y sus compañeros se


hospedaran en ella. De ese gesto insignificante nació la iglesia de
Filipos. 
Los gestos “pequeños” abren la puerta a grandes respuestas de
Dios. 

Entonces, ¿qué podemos aprender de Lidia, esta exitosa e influyente


mujer de carrera? Lidia aprovechó su influencia y éxito para Dios. Ella
utilizó sus dones y talentos para la gloria de Dios, impactando las vidas
de las personas a su alrededor. ¿Qué podemos decir de ti? ¿Cómo usas
tus recursos e influencia? ¿Cuál es tu motivación para tu trabajo?
Pídele a Dios que te muestre cómo puedes usar tus recursos e influencia
para Su reino.

2 – Un talento “insignificante” – Dorcas


Hechos 9:36-41

Dorcas era una mujer, aunque no podemos confirmar si era joven o


mayor, que vivía en Jope, Su nombre significa “gacela”, que es símbolo
de belleza.

¿Quizás Dorcas era una mujer hermosa? No sabemos, pero lo que sí


sabemos es que era hermosa en su interior, así como lo demuestran sus
obras. Con lo que ella sabía hacer, que era coser, mantenía una
comunidad unida y mostraba amor de manera práctica.

Déjame que te pregunte ¿eres tú discípula de Cristo? ¿Has sido


perdonada, salvada por su obra en la cruz? No basta con ir a la iglesia,
ni con leer la Biblia sino que tiene que haber una transformación en el
corazón. Y esta operación solo la puede hacer el Espíritu Santo, así que
si todavía no lo has experimentado deja que Él te cambie y te de vida
eterna por medio de la sangre de Jesús. En nuestras propias fuerzas no
vamos a poder lograrlo, es con el Espíritu santo de Dios. Zacarías 4:6

Cuando se dice que Dorcas abundaba en buenas obras, es que hacía


muchas. No era solo alguna ayuda de vez en cuando, o tener muy
buenas intenciones, sino que ella realmente las hacía y en abundancia.
Ella comprendía lo que quiere decir usar y trabajar con el talento que su
Señor le dio, sus manos y su aguja. Ella era modista y tenía un corazón
tan agradecido a Dios por haberla salvado, que lo mostró ayudando y
sirviendo a los más necesitados. Ella con su talento de coser, le hacía
túnicas y vestidos a las viudas, a las personas más necesitadas.

Su talento tal vez “insignificante” dejaba ver un corazón que amaba al


Señor y a los demás de una manera que impactaba a aquel que recibía
una de sus túnicas.

 ¿Cómo estás usando tus talentos?


 ¿Tienes miedo y los escondes?
 ¿O los estás usando para el servicio de tu Señor?
 ¿Está tu corazón agradecido por lo que Dios ha hecho en tu vida
y por su salvación?
 ¿Cómo demuestras esta fe y esta gratitud que hay en tu corazón?
 ¿Pueden decir los demás que abundas en buenas obras y
limosnas (La limosna en la biblia es una ayuda voluntaria es un
acto, que se da, sin esperar nada a cambio)?
 ¿Haces lo que puedes por aliviar el sufrimiento de los demás y por
ayudar a los más necesitados?

Quiera el Señor que cuando hablen de nosotras no digan cosas malas,


sino al revés, que nos conozcan por ser discípulas de Jesús y por
abundar en buenas obras y limosnas. NO PODEMOS CONFUNDIR
OFRENDA CON LIMOSNA, LA OFRENDA ES LA QUE NACE DE LA
FE, DE CORAZÓN.

No hay talento pequeño para Dios. Él puede usar todo lo que sabes
hacer, cada don, cada talento, cada habilidad. Tan solo tienes que estar
dispuesta a que Él te utilice en Su obra. 

 Dorcas fue conocida por su abundancia de buenas obras y


limosnas, ¿por qué eres tú conocida?
 ¿Estás poniendo en práctica los dones o el don que Dios te ha
dado?
 ¿Lo pones al servicio del Señor y de los demás?

 ¿Eres generosa con los más necesitados?

La vida de Dorcas es un ejemplo de un corazón transformado y


agradecido a Dios y sus obras era el resultado de una fe genuina en el
Señor Jesucristo. Que así se vea nuestra fe por nuestras buenas obras.
3 – Una persona “insignificante” – Rut

Rut 1-4

Ruth, es un nombre femenino de origen hebreo que significa la


compañera fiel. Era moabita es decir gentil. (No conocía de Dios)

¿Qué había más abajo en la escala social de la época que una


extranjera, una mujer, viuda y sin hijos? Pero a esta mujer
“insignificante” Dios la usó para traer de vuelta a Noemí a la fe y para ser
parte de la línea genealógica del Mesías Rut 4:14-17
Esa mujer a la que nadie consideraba, entregó su corazón a Dios y eso
fue lo que hizo toda la diferencia en su vida y en la vida de las personas
a su alrededor. 

Cinco cosas que debemos aprender de Rut:

1- Le dijo adiós a su pasado.

Rut era moabita, lo que probablemente implicaba que había crecido en


un hogar donde el incesto y otro tipo de prácticas inmorales eran
ofrecidas como sacrificio a dioses paganos. No tenía una historia familiar
muy digna de contar. Posiblemente creció en un hogar donde lo normal
era el abuso y el desenfreno. Y aunque su pasado no era muy bueno,
ella pudo escudarse en algo como: “más vale malo conocido que bueno
por conocer”, Cuantas veces no hemos dicho esta frase; pero ella
decidió darle un vuelco a su vida.

2- Tuvo determinación.

Muchas personas eligen seguir a Cristo, pero no todos están dispuestos


a tomar su cruz a diario. Muchas veces nos agarramos del Señor con
una mano pero con la otra sostenemos nuestro pasado. Tratamos de
adorar a Dios, aun viviendo en Moab. Rut tuvo la determinación de dejar
todo atrás y salir de la opresión. Para ella Moab era su país, su historia
familiar, para ti puede significar una relación, un hábito dañino, un
trabajo. Etc...
3- Tuvo una mentora.

Rut encontró una mentora en Noemí. Dios no nos creó para ser seres
ermitaños, al contrario nos diseñó como seres gregarios. Para toda
mujer en crecimiento espiritual es indispensable tener una mentora,
alguien que le guíe y pueda ayudarle en este viaje. Si no tienes una
mentora, pídele a Dios que te ponga una en el camino. Rut nunca
hubiese llegado a Belén si Dios no hubiese puesto a una Noemí en su
camino, mucho menos hubiese conocido a Booz y se hubiesen casado.

4- Descubrió la misericordia de Dios.

Rut descubrió la misericordia de Dios cuando estaba en los campos de


Booz. Ella no tenía idea de lo bueno que era el Dios de Israel hasta que
Booz y sus parientes demostraron generosidad con ella. Ella había
escuchado de Dios por su suegra, pero ella experimentó su bondad en
Belén. La única forma de conocer al Señor es pasando tiempo con Él.
Debes convencerte de que Él está contigo y no en tu contra. Debes
edificar tu confianza sobre la bondad de Jesús.

5- Rut estaba desafiando la tradición al hacer esto.

Además, ella estaba arriesgando su vida, ella puso su confianza en


Dios, y también confió en Booz, que era un hombre moral el cual la
protegería. Se armó de gran valor y tomó su decisión.

En definitiva, Rut decidió abandonar sus hábitos de vida, que aunque


posiblemente eran muy malos, era lo único que ella conocía. Cambió lo
que para ella era familiar y seguro por algo aparentemente incierto.
Abandonó su tierra, dejó atrás su situación, sus prácticas, le creyó a
Dios y optó por un modo de vida diferente. No debió ser fácil, pero ella
se arriesgó. Ella decidió darle un vuelco a su historia. Cambió su pasado
triste y doloroso por un mejor porvenir. Después de todo para Dios no
hay pasado vergonzoso que no merezca una segunda oportunidad.
Dios es experto en hacer cosas extraordinarias con mujeres normales y
corrientes. ¿Sabes por qué? Porque el extraordinario es Él. Porque te
quiere usar. Porque Él no se preocupa por nuestros “no puedo” o “no
sé”.

1 Pedro 4:10

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como
buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

¡Usa lo que Dios te ha dado!

Eclesiastés 9:10

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas;
porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni
sabiduría.”

No esperes el momento perfecto, las condiciones adecuadas o que todo


esté en orden para servir al Señor. Eso no va a pasar. El tiempo es
ahora.

Si no sabes qué hacer pasa tiempo en oración y deja que el Señor te lo


muestre.

Si no sabes cómo hacerlo acércate a personas que puedan ayudarte y


capacitarte.

Si no te sientes capacitada pasa tiempo en la Palabra y cobra ánimo


viendo lo que Dios hizo con personas imperfectas.

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