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ORACION

PANEGIRICA
EN HONOR
DEL E S C L A R E C ID O P R O T O - M A R T IR
D E L SIGILO S A C R A M E N T A L

SAN JUAN NEFOMUCENO,


QU E EN LA F IE ST A SOLEMNE

Q Ü E C E L E B R o SU IL U S T R E C O F A D R IA
el D om ingo 19 . de M ayo de 1 7 6 5 . en la Parro­
quial Iglefia de San Andrés Apoftol de la
Ciudad de Valencia,
D IX O

E L 2)r. 2). A3\(T0^h(K) T E L E C m ,

EN VALEN CIA:

Por Salvador Faulijjunto al Real Colegio de Corpus ChriíU.


M .D CC.LX VIII.
APROBACION
ÍD E L M . %. <P. U . F r .J O S E F M O L L A , ©0-
tor Theologo en ejhx Unherfidad ? Calificador del
Santo Oficio tf^etor del Colegio de San Fulgen­
cio del Orden del & t S* Agufitn,

DE O R D E N

{D E L K I L U S T R E S E ñ O ^ T>0K J A Y M E
- Ahare^ de Miranda , Dotor en ambos (Drecbos5
Oficialyy Vicario General de efie Ar^oblf^ado^ í?c,

M . I. S.

N cumplimiento de ia Orden de V . S. lie


leído un Papel intitulado : Oración Pane­
gírica que en honor del Efclarecido P r oto-Martir
del Sigilo Sacramental San Juan ISLepomuceno , di­
jo el (Drt £>. Antonio Pelecha , Cura de la Parroquial
de (Burjafot, el Domingo i de Mayo de i y 6$. en
la Parroquial Iglefia de San Andrés Apoflol de efta
Ciudad : Y doy a V . S. mil gracias, afsi por el ho­
nor que recibo en la confianza de efte encargo,
como por el guík) que él me facilita en,la inf-
tru£tlva, y agradable letura de un E logio , a m i
corto entender, cabal en todas fus partes a qual-
quiera luz que fe confidere.
El Orador fe propone manifeílar : que San
uan Nepomuceno fue un Varón excelente en el
A z buen
buen ufo de la lengua , tanto en lo que dijo,
com o en lo que callo 5 y de aquí tom a'o ca*
fion de perfnadir ; que fue Predicador celoíif-
fím o , y admirablemente facu n d o, y Confeííor
prudentísim o , y prodigiofamente taciturno;
que e s , a mi v e r , la jufta idea , que debía darfe
de un Infigne Operario Evangélico , cuyo ca-
ra£ter de fantidad confíftió predfamente en el
exacto defempeño del doble minifterio de C o n ­
fesonario , y Pulpito a cuyo efe&o hizo contri­
buir todo el reño de fus hcroycas virtudes , las
quales coronó el Señor con una tan nueva co­
mo preciofa diadema de martirio. Y efto es lo
que demueítra el Orador en el cuerpo de fu
Sermón con maravillofo orden , folidcz , y ma-
gifterio , tomando las pruebas de multitud de fu-
ce (Tos de la vida del Santo M á rtir, que trae al
aííunto con tal verofim ilitud , y propriedad , que
leídos en fu Sermón , parece no acontecieron,
fino para convencer al mundo de aquella ver­
dad fundam ental, que conftituye la m ateria, y
el obgeto de efte Panegírico 5 conformandofe en
efto con el exemplo del Orador R om ano, el qual
decía’ (¿i) que acoftumbrava en fus difcurfos, no
tanto amontonar razones, y argumentos fin elec­
ción
(a) Gum tolligo argumenta , non tam ea numerare foleQy
quam extendere. Cíe. de Orat.lib.%. n.2$6>
cíon alguna , c o m o , defpues de examinados a l a
luz de un c la ro , y juiciofo difcernim iento, fer-
virfe de ellos con medida , y darles todo el ner­
vio , y pefo neceíTario para perfuadir a los Jue­
ces la verdad de fu propuefta.
Y efte es el temperamento , que guarda igual­
mente nueftro Orador en el ufo de los paífages
de erudición fagrada, y profana, que derrama
por todo el Panegírico, haciéndolos fervir a la
Mageftad ^ fuerza , y hermofura de fu Oración,
fin rozarfe no obftante > o por un exceífo de
abundancia con una enfadofa, y afeitada often-
tacion, contra lo que previene el m ifm o Tullio(íi)
o por la falta de una colocacion bien ordenada
con la confufslon , y obfcuridad 5 fino que an­
tes bien con lentitud , método , y templanza
vierte en fu Sermón una juila parte de lo m u­
cho , que , a lo que fe echa de v e r , ha bebido
en las fuentes mas puras de Autores antiguos,
y originales : con lo que fe le ve ufar oportuna­
mente del drecho , que da el G. P. S. Aguftin (¿)
á los Predicadores del Evangelio de traíladar a
fus Sermones todo lo que lean útil en las pro­
ducciones de la Antigüedad , para convencer las
ver-

. (a) Vitanda ejl m genii, oftentAtionifqw fufj?icto> C íe,


Qrat. num. 333. .
(b) Lib. 2. de DoBr* Chr. cap. 40.
verdades de la Religión ; defpojando por efte
medio á E g y p to , y Samaría de fus mas preciofos
teforos, y ricas prefeas , a fin de enriquecer el
Pueblo de Dios ? y hermofear el Santuario de fu
augufta Cafa.
Pero en lo que me parece mas admirable que
im itable nueftro Autor , es en el feliz talento de
eítablecer , y explicar fus penfamientos con tan
delicado artificio, que fin dejar de ferio , pare­
ce todo naturaleza; ufando de un len gu age, pu­
ro a la verdad , y caftizo , pero fencilio , y fami-^
lia r , echando mano de voces claras 5 y ufadas,
y de exprefsiones perceptibles ai mas rudo v é
ignorante de fus oyentes ? a quienes por la ma­
yor parte fuelen efcaparfeles los penfamientos
m uy fu b lím es, y las fraífes figuradas 5 de modo
que el Autor parece ayer eñudiado con particu^
lar cuidado las maneras mas naturales 5 de que
fe valen los h om b res, para entenderfe , y per-
fuadir los unos a los otros ? de cuya obfervacion
nació el Arte de la E loquen cia, fegun lo advier­
te (¿*) el mas hábil M aeílro de eíta Facultad.
- A fsi en efto, com o en el tino, y pulfo con que
pone en praótlca las Reglas de la Rhetoríca , fe
echa de ver , que el Autor, fobre poííeer el buen

(a) Notatio natura ,& animxdverjio peperit Artem,


Cic. Orat.». .
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g u it a , ha fabido aprovecharfe bien de la letura
de los mejores Oradores an tigu o s, y modernos;
pues a la manera que ellos nada dicen» que no fe
les entienda bien , y que no parezca com o naci­
do de la bondad m ifm a , ó juíticia de la caufa
que defienden , al paíTo que en la realidad , y en
el fondo hacen un perfeóto ufo de los preceptos
de la eloquencía; afsi también el A u to r , aunque
bien enterado en las R e g la s , parece com o que
las dio al o lv id o , y que ora por un cierto ha­
bito con que convirtió el Arte en naturaleza: no
de otra fuerte , diré con Q uintíliano (¿i) que el
buen Efcriviente pone la pluma en el papel, y lo
faca bien efcrito , fin hacer atención al numeró
de las letras, ó al orden que ha de guardar en la
colocacion debida de las filabas.
Y para bolver ya a lo que llevo arriba dicho,
y reducir a pocas palabras m i dictamen 5 digo,
S eñ o r, que la O ración Panegírica ? que V . S. fe
ha férvido, remitir a m i cenfura y es un todo per-
feto , en el qual no advierto defeto , ni vicio al­
guno 5 y cuyas partes 5 afsi en lo ingeniofo de la
in ven ción , com o en la arm oniofo de la Difpofi-
c io n , y te rfo , y natural de la dicción ? o elocu­
ción,.

. (a) Retinencia funt oratoria regula Jtne· contentione ¡Ó*


,
applicánd& eo intui'tu qua qui fcrib it non cogitaní qulbnt
fyliabis Jit utendum. Quint. . tf.io.
lib, 5 In ji.
d o n 3 confpiran todas a la integridad * b elleza, y
folidez de un Sermón , para aísi decirlo , hom o­
géneo 3 pero m ageíluofo, y excelente j por mane­
ra que fe le ve al Orador pra£Hcar á la letra lo
que el Gran Gerommo ordenava a Nepociano (a)
quando le efcrívia, que predlcaííe , no com o un
groííero Declamador,o com o un Decidor parlero,
y enfadofo , que no fe firve en fus difcurfos fino
del eftruendo de las voces, fui hilo de oracion,
ni gravedad de fentencias, fino com o un fabio,
y juiciofo Difpenfador de los documentos de la
m o ra l, y de los myílerios de la Fe.
C on eflo tengo ya dicho, que efle Sermón, no
folo no tiene cofa alguna contra laRelicrion , o
las buenas coñum bres, fino que antes bien es pro-
prio a Infpirar refpeto a los dogmas mas fagrados
de aquella , y la imitación de las mas fantas ma-
ximas de eítas, que es todo el fruto, que también
defea facar de fu Sermón iiueílro Orador. Afsi V .
S. puede concederle la licencia que folicita para
darle a la luz publica. T a l es mi fen tír, fa h o fem -
per , & c. que firmo en eíle Colegio de S. Futgen-
cio del Orden del G. P. S. A guílin de V alencia;
a 1. de Junio de 1 7 6 8 . ;. .
F r .J o f e f M o lll

(a) Nolo te declamAtorem ejje , garrulumque Jim oratio-


W : Jed Myjíeriorum peritum , ó" Sacramentorum Dei tai
eruditifyimvm, S. Hieron. Ep.adNep.
# ( I ) #

T? of u i o r i m eo cu jlo d ia m 5cu m co n jtjle r e s


p e c c a to r a d v er/u m m e .P f a l m . 3 8. v . 2 .

V quatro vicios co­


einte y
dos diferentes eftá fugeta la
lengua del hombre , fino fe
enfrena : Por eífo la llam ó
el Apoílol S. Jaym e (¿) Uni~
^erfidad de maldades. Es la
lengua el índice de todas las
pafsiones, y coftumbres del
hombre , com o lo es la faeta de todos los m o­
vimientos internos en el Relo.x ¿ y ílendo tan­
tos los vicios de los peccadores, la lengua les
feñala to d o s, y como que participa de todos
ellos. A ñ ad efe, que el hablar bien pende de
B tan-

(á) Univerjitas iniqiútaús. Jacobi cap, 3. v, 6 .


# ( % ) #
tantas circunftancias de el tiempo , de el lugar*
de la p erfon a, que fe necefsita de una fuma
prudencia para atender a todas; y com o fe ha­
llan muy pocos dotados de gran prudencia y por
éfto fe hallan tan p o co s, que hablen bien. Fi­
nalmente , es tan grande la inclinación , que
reyna en cada uno de los hom bres, de alabarfe
á sí m ifm os, de abominar de los o tro s, de fin-
dicarles fus acciones, de efcufarfe , de mentir,
de burlarfe, de vender fabulas, de decir chan­
zas , que raro es el d i a , y aun la hora en que
no fe nos efcape alguna palabra ofenfiva , ya
de la caridad , ya de la verdad, ya de la juíticia,
ya de la honeffcidad. Y ved a i , oyentes , tres
razon es, que convencen fer la lengua unher-
Jidad de maldades.
Efta es fin duda la razón , porque díxo el
m lfm o San Jaym e (a) que aquel que refrena la
lengua de fuerte ^que a nadie ofenda yf e puede lla­
mar yaron perfeElo. A l que no f e dejtiza en erro­
res de la lengua , canonizadle '»hto , dice el Ecle-
fiaftico (b) porque efte es perfeBo en fanudad. C o n -
f i -

(d) S í qu'ts in verbo non offendit : ble perfeBus efi vir.


Jacobí 3. v. 2.
(b) Beatus, qul llngua fuá non eji lapfhs. Eccleíiaftlci
25. V. 11.
# ( 3 ) #
ñdetando efto San A g u ftin , buelto al Señor, le
. habla en ellos fentimientos de termfsima com-
; !
paísion (a) 0 mt ÍDios y que fragua es la len­
gua del hombre 9 de la qual Jale a roda hora o hti-,
mo ^que tixna^o fuego que abrafa. Y en las vi­
das de los Padres, fegun Cornelio Alapíde (b) fe
le e , que el Abad Sifois, por efpacio de treinta
años no pidió a Dios otra gracia, que efta: S e ·
nor enfrenad mi lengua ; y á efta oracion anadia
una drcunfpeccion exa&ifsitna en fus'palabras:
y con tan continua oracion , y tan exactas di­
ligencias , decia defpues (¿) : En medio de tanta
,
advertencia todos los dias f e me efeapa alguna pa­
labra inconftderada ¿y que no deloia decirJ e % T an
difícil com o efta es el ufar bien de la lengua,
porque fi calla , quando devia explicarfe , falta
a fu o b lig a ció n , y fi habla lo que devia que^
dar en filencio , yerra : Por efto Sócrates, in-
íigne O rad or, a tierto J o b e n , que le fupli-
caba fer admitido en fu Efcuela , le pidió dos
B 2 ef-

(d) Tentamur tentat'iontbus lingua , quotldie Doming,


fine cejfatione tentamur , quotidians fornax nof ir л eft bu­
rnana lingua. S. A nguft. libл о , Confejf.
(b) Demine Jefu Chrifte , protege me a lingua, mea.
Cornel. a L a p id e in Epijl. Jacobi , cap. 3. v. 2.·
00 Ufque nunc per Jinguhs dies in lingua corruo j
delinquQ. Ibid.
* ( 4 ) *
eftipendios, uno para enfeñarle a hablar b ie n , y
otro para enfeñarle a callar.
Y fi el hablar bien es can d ifíc il, y el callar
á fu tiempo tan arduo , que San Jaym e tiene
por Iparon perfeBo d que no ofende con le% len­
gua (a) j qué deverémos decir de aquel varón,
que no folo no ofende , fino que edifica , no
folo con lo que habla , fino también con lo
que calla ? Quan -perfecto , y excelente es pre­
d io que fueíTe , el que con fu lengua hizo con­
tinua guerra al Infiern o, y con fu filencio fe
hizo fam ofo en el mundo , y en el Cielo ? Pues
efte e s, C a to lico s, aquel dignifsimo C anóniga
de la Metropolitana Igiefia de Praga , Lim ofne-
ro mayor de Venceílao Q uarto , Em perador, y
R ey de Bohemia, Confeífor de la exemplar R ey-
n a , y Emperatriz D oña Juana , varón verdade­
ramente A p o fto lico , Clarín E van gélico, O ra­
dor eloquentifsim o, y zeloflfsimo del bien de
las alm as, honra del Sacerdocio Secular , Efpe-
jo del Clero , defpreciador de las mundanas glo­
rias , amante purifsimo de la gran Reyna M a­
ría Señora nueftra , Guia , y Maeftro de las bue­
nas Confefsiones, Defenfor fidelifsimo de la fa­
m a,

(a) Qal non offendit verbo: bk perfe Bus efi vir% Ep.
Jaeabi clt.
* ( 5 ) *
m á , y de las caufas ju ila s , invencible a las prb-
m efas, pacientifsimo en los tormentos, y conf-
tantifsimo en guardar inviolable el fecreto de
la Confefsion, hermofeando la Iglefia con una
preciofifsima corona de martirio , nueva por ef-
ta caufa. Y afsi aun no le aveis conocido por
eftas gloriofas caracterifticas feñ a s: Efte es el
grande Juan N epom uceno, cuyo mérito excede
a todos los elogios referidos.
San Juan Nepom uceno es el objeto glorío-
fo de eftos c u lto s , y de quien he de texer eíla
mañana el elogio : y para que por él fe defcu-
bra de algún modo fu perfección , y fu virtud,
os le he de manifeftar varón excelente en el
buen ufo de la le n g u a , tanto en lo que dixo5
com o en lo que callo : os le he de manifeftar
Predicador zeloíifsim o , y admirablemente fa­
cundo 3 y ConfeíTor prudentifsimo, y prodigio-
famente taciturno. Mas antes de comenzar a re­
ferir vueftras glorias, permitidme , o Santo Már­
tir , que os hable con aquellas palabras de San
Juan Chrifoftom o (a)'. Con qué términos celebra­
ré tú admirable, lengua ? Que elogios y que fean con-


(a) Qua tándem lingua-m tu&m convenienti appsllatio~
ne dgcorabo ? Quo nomine linguam tuam exornaba ? S. Joan.
Chryfoft. Hora, de S . Romano ¡>t* 6%
^ ( 6 ) ^
dignos 5 podré decir de tu lengua , guando tanto
en lo que h ablafíe, como en lo que callafte te
acreditarte varón perfe£tÍfsÍmo, ganando con lo
que hablafte muchas almas para Dios 5 y gran-
geandote con lo que callafte una nueva coro­
na en el C ielo , Tiendo Proto-M artlr del Sigilo?
Y para que la lengua de nueftro infigne M ártir
os firva de .modelo para regular las vueftras, y
y o pueda elogiarle com o defeo para gloria dé
D io s , y fu y a , ayudadme a .fuplicar á M aría me
alcanze la gracia dé que necefsito: A v e M a r í a .
Tofui ori meo 'cußodiam , cum conßßeret
peccator adverfum 3 8.v. 2.
LORECio en Athenas un celebre Gran­
dor llamado Berofo, ä quien la Re­
pública en monumento de perpetua
gratitud, mandó erigir Lina Eftatua
de m e ta l, y colocar en fu boca una
lengua de oro finifsimo. Pero calle la fuperíli-
ciofá gentilidad, y a nueftro iníigne Juan Nepo-
m u cen o , O rador m ucho mas eloquente, cedale
la lengua de o r o , tanto mas acrehedor á ella,
quanto es mas noble la caridad, que propagó
con fu predicación. SÍ Señores, fi *. Juan fue el
que para hacerfe míniftro apto para la conver-
fion de las g e n te s d e fd e fus tiernos años cul­
tivó una virtud muy fuperior ä fu edad , y fe
aplicó con indecible tesón a las letras. H lzofe
con efto un paraífo , en que fe admiraban jun­
tos el árbol de la ciencia , y el de la vida 5 for­
mó fe con efto arca tan foberana , que contenía
en si el mana , y las tablas de la ley , hacien­
do de fu efpiritu un nido tan p ro d ig io fo , que
# ( 8 ) #
en él fe hallaban la fimpiicídad de la paloma,
y la prudencia de la ferpiente. Adornado afsi
con los efmaltes de una excelendfsima doctri­
na , y con el oro de la mas fina candad empre-
hende el arduo minifterio de la Predicación con
tan fublime efp iritu , y copiofo fr u to , que en
breve tiempo logro el primer grito de la fama
por toda B oh em ia, mereciendo el honor de Pre­
dicador de el R ey , y el de Canonigo de la M e­
tropolitana Igtefk de Praga.
Colocada ya fobre el candelera la prodigio-
fa antorcha de Juan , qué brillantes efpkndo-
res no arrojo de si , difsipando nieblas mas
denfas que las de Egipto , de que fe veía in­
felizmente ocupada toda la Bohemia ? Porque
deveis faber , oyentes , que en aquellos tiem­
pos Bohemia , y principalmente ’Praga , era to­
da una fentína de maldades. Dom inaban fu-
riofamente la gula , y la embriaguez , y con
efte dom inio , qué vicio dexaria de reynar en
los corazones? Prevalecía la inmodeftia en las
conversaciones , la defverguenza en las cof-
tu m b res, la diífolucion en los jovenes , la def-
templanza en las com idas, las mas fangrien-
tas enemíftades entre las fám ilias, y los odios
mas irreconciliables aun entre los hermanos;
Ni
■# ( 9 ) *■'
N i os cauíe admiración , que afsi corrieíte
todo vicio fin freno v porque V en ceílao , que
era la cabeza de aquel >Reyno , precipitandofe
de ün abifmo en otro , de una maldad en otra,
fe hacia mas defpreciable por fu vida relaxa­
da , que refpetable por fu dignidad. N o avía
injuffcicia , que no executaífe por feguir el an­
tojo de fus pafsiones , y lograr fus furiofos de-
fignios , firviendofe de el poder para facilitar
á fu antojo las injuíiicias. Tenia por regla fu
capricho , y por arbitro fu gufto , y afsi no
refpetando, .ni ia n o b le za , ni el parentefco
de fus mas díftlnguidos vaííallos, hizo eftra-
gos en muchos nobles de fus R e y n o s , hafta
roziar fu mefa ’ con la fangre de fus patricios,
firviendole de deley te el luto ageno. Era en fin
un monftruo tan defenfrenado , que como fi­
no fuera chrifliano·, foltó la rienda a fus per-
verías inclinaciones, y eftas eran decretos irre­
fragables : todo fu R eyno obedecía al Cetro,
y el Cetro íervia al. apetito ; poíTeía quanto
amaba , mataba quanto ■ aborrecía 5 tenia en fus
manos fu amor el logró , y el odio en las Tu­
yas el cu ch illo : Te d ic e , que imitaba com o
a,, exemplares fuyos a Sardanapalo , y a N erón,
emulando , y aun excediendo al primero en fus
*. " * - C feas
# ( 10 ■ ) #
feas diffoluciones , y en crueldad al fegundo.
C on efte perverfo excmplo del. Principe , los
fubditos corrían tras fus apetitos, y deforde-
nados afeótos fin la menor vergüenza j pues
por f e a , que fueífe la maldad que com etían,
fe veia com o apoyada con el exemplo del R ey.
O ! y con quanta razón fe podia llamar V en -
ceílao , com o fe llamava el R ey Antioco (a) :
del pecado 5 porque com o dice Mendoza:
{!?) A la manera que de la ral^ del árbol brotan
fu s ramas ¿ hojas aflores , y frutos 5 a/s! del pecado
de un f e dilatan , y propagan muchos pecados
en la (República·
. Q ué os parece, Señores, de un tal dom inio
cóm o avia tomado el Infierno de toda la Bo­
hemia ? Q ué os parece del lamentable eftado,
en que fe hallaban gim iendo los pueblos baxo
el yu go cruel de Venceflao ? H a , oyen tes, y qué
miferia ! T a l era que fuperava á la m ifm a com -
pafsion : pero muy inferior , con fer tanta , a la
fortaleza de nueftro infigne Juan.. Y á la ver­
dad bien conocio nueftro Santo lo arduo de efta
em-
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.■.
(d) Radix peccati. 1. Machab. 1. v. 11.
(b) Stcut rami, frondes aflores, <&fruBus a radice ar-
iqris germinant5 ita db uno Regis peccato , multa tn R e -.
publica peccata propagantur. M endoza, in 1. R eg. 2. m -
not, ig .fec. 3.
# ( II ) #

emprefía , que era no m en os, que facar el ve-:


neno á los in fectos, fatisfacer mal contentos,
componer entre los Ciudadanos pertinacifsimos
litig io s, é irreconciliables odios. Pero revefKdo
de un ardiente zelo de la gloria del Señor en­
tra con pie intrépido entre tanta zizaña 5 com o
el demonio avia fembrado en toda B ohem ia, y
la arranca de raíz.
Y o , Señores, ya avia le íd o , que nueftro Juan
nació de Padres eñeriles, y ancianos , Tiendo co­
mo otro Samuel fruto de Tus oraciones 5 que el
C ielo honró Tu nacimiento cón un íingüíar pro­
digio , baxando portentoTas llam as, que rodea­
ron la cafa donde; nacia, dando á entender con
efto el incendio del zelo , y caridad , en que avia
de arder defpues Tu efpiritu: portento, que ob-
Tervado por los dom efticos, y vecinos, les llenó
de una admiración Temejante a la de los m on-
tañefes en'el nacimiento de otro Juan , el Pre-
cnrTdr del Verbo *, que deTde Tu tierna edad aT-
Tiftiendo con devocion a los T em p lo s, y al San­
to Sacrificio de la MiíTa, dio mueftras de una
virtud; antes robufta, que adulta; que educado
entre los eftudios en Zatecio , y P raga, avia he­
cho en la eloquencia , y eftudios mayores pro-
-greífos admirables; que no apreciaba las rique-
• C z zas
xas por otro 5 que para focorrer con ellas a los
xnenefterofos; que con penitencias, aufterida-
des, y rigores avia procurado defenderfe de to­
da culpa con aquel cuidado , y aun m a y o r, con
que los Arminios procuran confervar el candor,
que les dio naturaleza. T o d o e flo , y mucho mas
tengo leído de Juan 5 pero ciertamente era pre­
d io , que en él refplandecieííen otros talentos,
y otros dotes, para que en unos tiem pos, en que
fe veía toda la Bohemia cafi anegada en vicios,
y m aldades, com o dieftro Piloto, pudiera llevar
á puerto de falvacion a tantos com o fluctuaban
en mar tan turbulento.
Pero gracias al C ie lo , que en la lengua de
nueílro Santo dio un inftrumentó eficaz , y po-
derofo a remediar tanto daño. Lo creereis Seño­
res? L o m ifm o era dexarfe ver nueftro efclare-
eido Juan en el Pulpito , que verfe extática to^
da la multitud de los oyentes, puedo en ojos^
y oídos quanto tenían de fenfitivas fus almas,
dexandofe llevar dulcemente ázia donde quería
impelerlas* Juan con el dorado rau d al, que falla
de fus labios.: A llí era donde principalmente la
v o z , y la acción , animadas de fu fervorofo ar­
diente z e lo , exerdan un dom inio verdaderamenr
te defpodco fobre los ánimos de los oyentes.
" ; Ni
# ( l 3 ) #

N i Demoftenes en Athenas , ni Cicerón en R ó v x


nía experimentaron jamas tan dóciles las almas.
A fu arbitrio fe excitaban los afeótos quando que­
ría , y com o queria : ya esforzaba al cobarde , ya
aterraba al ofíado 5 ya encendía al tibio , ya ef-
timulaba al perezofo, ya enternecía al duro , ya
humillaba al fobervio , y ya confundía al obíti-
nado. Mezcladas con fus voces la valentía, y la
dulzura fe entraban por las puertas de todos los
corazones donde las encontraban abiertas , y las
rom p ían ■>fi las hallaban cerradas.
Mas qué mucho lografíe Juan por medio de
fu predicación tan glorlofas conquiftas, fi ha­
blaba por fu boca el efpirítu del Señor ? Por qué
.quien no fe dexaria arraítrar de aquella lengua^
que exhalaba luces pronunciando letras? D e
aquel armoniofo eüilo , en que hallaba fubli-
midad el mas difcreto 5 y claridad el mas rudo?
D e aquellas exprefsiones tan vivas ■ >que como
en un efpejo prefentaban á ías almas los obje­
tos ? D e aquella agradable modeítia , que ha­
blaba tan eficazmente con los ojos , com o la
vo z con los oídos ? D e aquella humanidad apa­
cible, para todos igualmente agradable ? D e aquel
noble pudor , que vertiendo en fu femblante la
‘gran belleza , y candidez de fu efpiritu hermq-
fea- :
* ( i4 ) * '
feaba fu ro ftro , fia embarazarle el labio ? D e
aquella ::: Mas donde voy á quereros defcrivir
los prodigiofos efectos de la lengua de Juan ?
(pablo Jpo/iol 5 efcrivio S. Geronímo en fus Epíf-
tolas ( t í) no habla , truena : y lo m ifm o podía
también decirfe de nueítro Juan. Porque cada
palabra fuya era un trueno ? cada afeito un ra­
yo , que arrojaba al r o ílro , y de el roftro al co­
razón de quien le oia : y fi la lengua á manera
de índice ea el R elox ? manifieíla la bien orde­
nada harmonía del alma , inferid Señores, quan­
tas, y quan heroyeas virtudes adornarían la gran­
de alma de nueítro Juan N epom uceno , fiendo
tantos los p ro d igio s, que obraba con fu len-
gua ?
Pero qué vofotros dífeurrís, que folo con las
palabras huviera podido hacer Juan tan glorio-
fas conquiftas ? Q ué huviera podido componer
enemiftades de muchos años ? Q ué huviera con­
vertido los lafeivos en ca íto s, los avaros en li-
m ofneros, los obítmados en penitentes, y á to­
da la Bohemia de pervertida en fanta ? N o por
cierto. Si alcanzó con fu lengua tan plaufibles
triu n fo s, fue porque iban de acuerdo con las
570-

-(a) Pauíum Apojlolmn quotiefeumque lego, videor mibi


non verba audire ,fed tonitrua.S.Hieron.
# ( ) # '■
apoces que profería los gritos de fu s virtudes , f e í
'gu n el expreíío fentlr del Real Profeta. (Yj Ha­
blaba al oído el fonido de fu lengua prodigio-
f a , y Hablaban á los ojos los exemplos de to­
das las v irtu d e s: un franco proceder , y un tra­
bajar fin ceíTar; un corte de hombre todo de
D io s , y todo de los proxim os; M artillo de to­
da culpa 5 porque en si mifmo era inculpable:
D ueño de los ánimos de todos ; porque fu ra^
i* zon tenia el dom inio de todas fus pafsíones.
Q ual diamante todo luz , y todo fo lid e z: qual
antorcha evangélica todo rayos azia fuera , y
todo fuego ázia dentro. En fu m a , qual fe le
fingió Seneca (¿) por idea de todo hombre gran­
de. D e fu erte, que íl era Juan el oráculo de to­
da la B oh em ia, fi le hacían arbitro en las cau-
fas de mas m o n ta , fi defterraba, y arrancaba
los v ic io s , íi plantaba las virtudes, fu e , porque
a fu acompañaba la de f u Virtud, (c)
Efeólo de fu lengua fantamente eloquente
fue el nombrarle el Emperador para la M itra
de Letom iília en Bohemia 3 y para una Prepoíl-
■■: tU-
(a) Ecce dabit voci fuá vocem virtutis. Pial.67. v.3 4.
(b) Hominem intaBum cupiditatibus > ínter adverfa
fortem yin medns tempejlatibm placidum , ex fuperiore lo~
o homims refpicientem , ex eequo Déos. Seneca,
(c) Dedit voci fu# vocem virtutis. Pial. cit.
# ( l6 ) #
tura r c[ne én aquel tiempo fe contaba entre las
primeras en honor , y rentas, pues llevaba ane­
xo el fer primer Canceller del R e y n o , y el pri­
mer voto defpues del Arzobifpo , y Primado.
Pero nueftro Apoftolíco Predicador, que no co­
diciaba fino theforos celeftiales 5 empleando á
favor de fu humildad toda la eloqu en cia, con
que peroraba á favor de las alm as, pudo con
razones favorables a fu moderación diftraer al
Emperador de efte penfamiento. Mas no en­
contró modo de evadírfe 9fin incurrir en la no­
ta de obftinado 5 y defcortés, de el cargo de
Real L im ofn ero, que el Em perador, y Empera­
triz le confirieron. Y a tenemos Lim ofnero a
nueítro Juan ? Pues bien podemos decir 5 que
oyb el Señor el deje o de los pobres (a) ; Pues aquel.
S eñ o r, que m ortifica, y vivifica > exerciendo al­
ternadamente la juíMda , y la piedad , fi permi­
tió que Bohemia fe vieífe en aquellos tiempos
tan afligida, difpufo al miftno tiempo , que fe
hallafíe nueftro J u a n , com o Iris, que ferenafíe
fus borrafcas, no folo con la lengua en fus Ser­
mones , fino con fus manos en copiofas limof-
nas.
$d-
(a) Dejíderíum pauperum exaudivit Dominus. Pfalm.
$. v. 17.
# ( i 7 ) =#
Padre mifericordiofo de pobres es llamado en
los ProceíTos de fu Canonización, y efta fu com -
pafsion, y caridad ardiente le reduxo a admi­
tir el honrofo cargo de Real L lm o fn e ro , el
que defempenó tan altam ente, que no conten­
to con diftribuír las reales iimofnas , repartía
también todas fus rentas fin referva : Bailaba
faber la agena necefsidad para focorrerla , fin
que al pobre le eoftaíTe el fonrojo de pedirla,
Y aunque todo el Pueblo eftaba no folo fatíf-
fe c h o , fino admirado también de fu caritativa
conduta : nueftro Juan profundifsimamente hu­
milde decía, que todos fus empleos le. fervlan
para avergonzar el eftado Sacerdotal, por fer in­
digno de ellos, é incapaz de defempeñarles con
decoro. Mas aunque fu humildad le. hacia ex-
plicarfe en eftos términos *. todos los pobres, y
los afligidos alababan las míferieordias de nueftro
gran Dios en averies deftinado un tan prodi-
giofo lim o fn ero, diciendo : Bendita fe a Señor
"MuéJira mifericordia , pues en Juan ha encontrad®
nuejlra necefsidad todo remedio , y cmifuelo en fu s
aflicciones. (a) Y fi hafta aora aveis oído los ad-
D m i-

(d) Mijericordia 'Domini quid non fumus confumpti?


quid non defeesrunt miferationes ejus, Threñ. Jerem. cap*
3. v. 22.
# ( i8 ) #
mirables efectos de la lengua de Juan en lo que
hablaba; atended com o calla con taciturnitud
tán portentofa , que le corona con la nueva co­
rona de Mártir del Sigilo.
P

PARTE II.
O s admirables efe&os de la do&rina , y

L exemplo de. nueftro Juan le grangearon


tanta fama , y tan alta eftim ación , que fus pa­
labras fe oían com o orácu lo s, le confultaban
todos en fus dudas , le hacían arbitro en fus
cau fas, y le elegían por fu Director en las ma­
yores , y mas importantes refcluciones de fus
conciencias. La adm irable, y virtuofa Empera­
triz D oña J u a n a , Efpofa.de Venceílao, preíTa , y
compungida de las eficaces palabras de nueftro
J u a n , a quien, avia oído muchas veces en .fus.
Serm ones, formó de fu prudencia , v ir tu d , y
letras un concepto tan alto , que le declarópor
fu Confefíor ordinario, confiándole toda fu con­
ciencia a fu conduta ; y com o íiempre los mas
distinguidos vafíallos tienen por gloria el feguir
las pilladas délos Soberanos, la primera noble­
za de aquella gran Corte folicitaba tener tam­
bién por fu Director á tan gran Sacerdote.
Las
# ( J . p ) #

Las Religiofas de San Jorge eh el Caftillo de


Praga tuvieron la fortuna de fer dirigidas tam­
bién por nueftro Juan > y lo m ifm o fue apli-
carfe éíte a fu cultura , que comenzar aquellas
candidas azuzenas a defpedir extraordinaria fra­
grancia de perfección , convirdendofe aquel
Clauftro en un ameno Jard ín , donde tenia fus
delicias el celeílíal Efpofo. D e fuerte, Señores,
que aquel que poco ha admlraíleis com o un
L e ó n , que con fus rugidos amedrentaba a to­
dos defde el Pulpito ; Suelto en el Confeííona-
rio manfo C o rd ero , lograba el copiofo fruto
de fus fudores, en las muchas conversones, que
admiraba en el tribunal de la Penitencia.
. Pero lo que mas le llenaba el corazón de
ju b ilo , era la difpoíicion de la Soberana Pro­
videncia , que al paíTo que el Emperador V en-
ceílao con fus vicios era el efcandalo de fu Rey-
no ; la Emperatriz D oña Juana , dirigida por
nueftro Juan , era el modelo de perfección , y
el exemplo de todos fus vaílallos, á quienes edi-
-ficaba con fus virtudes Pues firviendofe de la
c ru z , que padecía por las d iso lu cio n es, é in-
juítidas de fu Efpofo 5 como de efcalera para
fubir azia fu D io s , fe dedico enteramente a dar
güito al celeítlal Efpofo , ya que tanto le ofen-
D 2 dia
( 20 ) ^
día el de la tierra : Exercitabafe en obras de
piedad , vifitando a los enferm os, y focorrien-
doles con fu caridad, y perfonal afsiílencia ; fre-
quentaba los Santuarios, oraba 9 ayunaba , fe
mortificaba 5 ajuftando fu vida a una bondad
infigne 5 y com o la l u z , que el Señor la com u­
nicaba era de cada dia mayor , com enzó efta
iluftre Heroína á reparar hafta en las menores
manchas de fu alma , y a confeíTarfe con nuef­
tro Juan con lagrimas de dolor de las mas li­
geras culpas. Por e fto , y porque nueftro N epo­
muceno tomó m uy de efpacio la dirección de
fu delicada conciencia, era mas frequente el re-
curfo a fu Confe flor , deteniendofe mas en las
Confefsiones , en las quales bebia los dulces
con fuelos, que por la boca de Juan le depara-
ba el Señor.
Mas quien lo creyera Catolicos ? Venceflao
que devierá eftimar , y refpetar mas a fu Efpo-
fa á vifta de una devocion tan in fig n e, aban­
donando las pocas infubfiftentes m axim as, que
avia aprehendido defde n iñ o , la re&a educación
en que fue criado, y olvídandofe del buen exem-
plo de fu Padre, que avia fido ílngular en el
go viern o , aborrecía por lo m ifm o mas a la Em­
peratriz fu Efpofa. Com ienza á entrar en zelos.
' # ( 21 ) #
enfermedad del a n im o , bien que de un ani­
mo d é b il, é indigno j pero enfermedad tan ter­
rible, que infinuandofe con el efpeciofo titulo
de am o r, una vez que llega a fer pafsión, y
pafsion agigantada , levanta fobre los mifmos
fundamentos del am o r, un edificio horrendo
de odio cap ital, y amargando como tofígo la
dulzura de la vida n atural, y c i v i l , fomenta
defconfianzas en los parientes mas cercanos,
locuras en los mas fabios , y tiranías en los

Ocupado pues el corazon de Venceflao de


furia tan horrible, le conduce hafta el extre­
m o ( ó Cielos I ) de llamar a nueftro Juan Ne-
poniuceno á fu prefenda, pidiendo le diga , de
qué pecados fe confieíía la Emperatriz fu Efpo-
fa 5 pues le importa el faberlo para quietar fu
animo. Siglos rodos del Chriftianifmo quantos
re 1 1 1 1 1
aveis paitado levantad la ca b e za , y decidnos,
fi aveis entre vueftras abom inaciones, oído ja­
mas pregunta tan horrenda , y tan facrilega?
Horrorizof e , dice el do£to Henfchenio (a) a pro-
pue/ia tan indigna el Santo Sacerdote , quedando
al principio frío com o un marmol.
Yo

(a) Bxhorruit ad fcehjiaspreces Beatus vir. Henfchen*.


in A ¿ia SS. 16, Maji,
* ( 22 ) *
Y o me Imagino , Señores, que en efte Hor­
rendo c a fo , todas las virtudes de que fe veía
adornado nueftro Juan , formaron una glorío-
fa alianza' con fu lengua para la cuftodia del
¡Sacramental S ig ilo , al pa{Fo que todos los v i­
cios de que fe veiá pofíeido Venceflao , comba­
tían la lengua de Juan para que revelaíTe. las
confefsiones de la Emperatriz. Proponíale el po­
der de Venceflao diftinguidos prem ios, fi le re­
velaba la confefsíon de fu E fp o fa , y la humil­
dad de Juan les defpreciaba to d o s, y ampara­
ba fu filencio. Amenazabale fu fobervia con
los mas horrorófos caftigos, fino h ab lab a, y
•la con fta nc i a de J u a n , burlandofe de fus ame­
nazas , le fellaba los labios. La crueldad de Ven­
ceflao le hacia, ver ímlnentes fobre fu cabeza
los nías fieros torm entos y y la ,manfedümbrc
de Juan les efperaba con anfia por no faltar
al Sigilo. O lucha la /mas ilu ftre ! O contien­
da la mas gloríofa ■ para la Iglefia ! 0 eJpeHa-
culo el mas admirable , -dt ?no de la atención de to-
do un Dios , diré como alia Seneca a viñ a, de
C atón luchando con la afortuna. (a)
Pero oíd , que recobrado ya Juan de aquel
pri-
(a)' 0 fpeSl.aciilum dignurn } ad qiiod refplciat inten­
tas D cu s! Seneca. . „-
# ( 2 J ) #

primer horror ·, que :le.causó pregiinta tan facri-


le g a , y reveílído de aquel eípiritu , que ofre­
ció el Señor a fas D icip u l-q sq u án d o fe - verían
en la prefenda de los Reyes todo, valor , todo
z e lo , le refponde nueftro-Juan- en eftat fubftan-
cia. Venceflao , el figilo de la confefsion es tan
digno de que fe obferve , y guarde 3¡-com o es
de gloriofa la conveniencia , que de el refulta
á las almas , y a la Iglefia : Si el mifrno Dios,
que es el J u ez., y-Juez ofendido , que hace la
paz con fus fu b d ito s, una vez fugetos los pe­
cados á las llaves de la Iglefia, como que les
echa a las efpaldas, Ies arroja en lo mas pro­
fundo1 del mar ,_/m acordarje jamas de ellos , fé-
gun dice el ; mi fin ó . : (¿í) Y o que foy -un fimple
M iniftro fuyo , quieres que les faque'de aque­
lla profundidad , y defpues que eílan ya deftrui-
dos te les ponga en tu prefenda com o en pref-
peftiva? Jamas tuvo drecho Principe alguno de
la tierra para forzar las con cien cías.; D efiíle,
pues , Venceflao , de file de pretenfion tan in-
ju fta ,fm o quieres ver burlada, de mi filencio
tu facrilega curíofidad. Porque te hago faber-,
que aunque pongas a mi vifla quantos inftru-
men-
: (a) Omn'um imquitatum ejui yquas operatus €Ji ¿non-
recordabor. Ezechiel. 18. v. 23*. '
^ ( 24. ) ^
tnentos maquinó la Barbarie tirana contra íos
cuerpos a fin de abatir los án im os, no lograras
faber lo que defeas; porque para no aterrarme
los torm en tos, me baña la efperanza de la Glo­
ria eterna. N i me atemorizan los dolorofos pu­
ñales de Cefar , ni el dulce veneno' de Sócrates:
pues importa poco que entre la muerte con la
cicu ta , ó que falga con la fangre la v id a , con
tal que no falga de mi boca una palabra. N o
te canfes en amenazarme con una muerte fu-
b i t a ; pues ya ariticipadamente te refpondo,
que es dulce amenaza una fubita felicidad.
Q u é podras hacer ? Q ué deftile la vida lenta­
mente ? T en g o ya defde aora el co n fu elo , de
que nunca íe llega tarde a un bien eterno.
Y en fin , aunque me arrojes a los hornos en­
cendidos de Babilonia , no efperes lograr tu
facrilego in ten to ; que es tan poderofo el Se­
ñ o r , én cuya fe vivo , que ó burlaré con mi
filencio fus llam as, ó faldré de ellas con una
nueva gloriofa inmortal vida.
Confiderad , oyen tes, qual quedaría V e n ­
ceflao , a VÍfta de una tan eficaz refolucion r y
refiftencía ? Poco es deciros que reprefentaba
fu roftro las tres furias. Difsim uló por enton­
ces el enojo , que concibió en fu p e ch o , y
no
* ( 25 ) #
no quifo poner por obra lo que le didaba fu
corage, efperando rendirle con nuevos aíTaltos.
Pero quedó fu animo tan altamente refentido,
que montaba en colera por la mas ligera cau-
fa. Sirviéronle cierto dia ä la mefa, un Capón
mal aífado , de que fe impacientó tanto Ven-
ceñao , que hecho una furia manda con bar-
baro furor que pongan en el mifmo aíTador al
Cozinero , y que fea affado vivo en pena de fu
defeuido. Decreto tan im p lo , que era mas pro­
prio de un Nerón , que de un Emperador Chrif-
tiano. Executófe el cruel m andato, fin que hu-
vieífe quien fe le opufiera, ó intercediera por
el infeliz Cozinero.
Pero nueítro Juan ’ acordandofe de lo que hi­
zo otro Juan con H erodes, fi calló a la facri-
lega pregunta del Rey , porque afsi convenía
ä la h on ra, y gloria de D io s , y de fu Iglefia:
a vifta de crueldad femejante fe pone en fu pre-
fencia ^ y le dice : quan Indigno avia fido fu
Real Decreto , q u e' tan barbaramente fe avia
puefto en execucíon; que un defeuido tal vez
no culpable , devia caítigarfe con pena menos
atroz, que dexaífe al delínqueme efearmentado.
Ponderó la indignidad del exceífo , en el qual
fe avian violado todos los drechos de la huma-
- - j -
# ( %6 ) #
nidad , y la juftída. Y por fin , Señor , le di-
xo reveftido de un Santo z e lo , lo abfoluto de
vueftro poder es Tolo dentro de los limites de
la razón , y de las leyes; y {I Vueftra M agef-
tad no fe modera en el g o v ie rn o , aquel gran.
D ios 3 que vela fobre las cabezas de los Prin­
cipes , defeargara fobre la vueftra el golpe de
fu ju fticia, y abatira vuefiro poder.
N o ignoraba nueflro Juan que a Elias por
corregir al R ey Acab (a) , y al Bautiíla por re­
prehender á H erod es, (¿) al primero le coftó
un deftierro, y al fegundo la prífion , y la muer­
te y pero el zelo , que ardia en fu pecho le
hizo atropellar todos los peligros, Y afsi á
riueftro Juan por lo m ifm o le prenden fin
refpeto alguno al Sacerdocio, ni á la D ignidad;
colocanle en una cárcel tenebrofa, donde el hor­
r o r , el a fe o , y la congoja le firven de compa­
ñía, Mas nueftro Juan fuperior á todas las pe­
nas , no con paciencia Eftoica , fino con forta­
leza Chriftíana, mantenía tanto m ayor vigor en
fu efp iritu , quanto mas fe iba debilitando fu
cu erp o, teniendo por fingular favor de D ios pa*·

(a) 3. Reg. 21, (b) Matth. 1 6.


# ( t y ) #

decer, á imitación de los Apoftoles (a) contóme-


Has por fu nombre. Bien fabia nueftro Santo,
que todo eñe fiero temporal defcargaba fobre
fu cabeza , por no averie querido revelar al Em ­
perador las confefsiones de fu Efpofa , y que
para prenderle fe avia valido de fu reprehenfíon
como de pretexto , y efta mifma confideracion’
le hacia apreciables la carzel, el menofprecio , y
la hambre.
Viendo Venceílao, que por efte medio no po­
día faber de Juan lo que tanto defeaba , fingió-
fe arrepentido de la violencia , y facandole de la
cárcel le combidó á fu real mefa f a v o r q u e
folo le lograba el que era muy dlftinguido por
fu am iftad, y caraíter. Ponefe a la mefa con el
Emperador nueftro C an on igo, y halló en él tan­
ta blandura, que no folo no parecía el cruel Ven-
ceflao, filio que manlfeílaba averfe olvidado de
fer Cefar , creyendo rendirle con los alhagos*
por no averie podido conquiftar con los tor­
mentos. E llo es verdad , C ato lico s, que los
alhagos , y promeífas fon otras tantas fire-
n as, que encantan al corazón , y turban la ca­
beza , como lo acreditan los deplorables fu-
ceífos de los primeros figlos de la Ig lefia , en cu-
E i jo s
{a) Actor. 5. v. 41.
* ( 28 ) #
yos tiempos a lgu n o s, que fe m ofearon conf­
iantes entre los E culeos, y las efpadas , fe rin­
dieron defpues torpemente a las blanduras, y ca­
riños. Mas 110 temáis que eílo fuceda con nuef-
tro invencible Sacerdote; pues perfuadido de que
bajo lo alhagueño de las flores, fe ocultan tal
vez los A fp id es, recibía con el devido obfequio
el h o n o r, que le ofrecía la benignidad del Prin­
cipe , pero fíempre con la referva , y temor de al­
guna alevofia : y afsi fu e } porque levantada la
m e fa , fe quitó Venceflao la mafcara , y le pidió
fegunda vez le revelaíTe las confefsiones de fu Ef-
p o fa , reiterando el largo aranzel de prometías,
y am enazas, de favores , y ca ítíg o s, y que en
uno , y otro extremo , extendería fu real mano
quanto alcanzaba fu poder.
N egófe nueftro Santo con tanta valentía a
k petición del R ey , y habló con tanta eficacia,
y afluencia* que huviera podido reducir con fus
razones el animo de Venceflao , fino huviera
cerrado los oídos a e lla s, por darles a las perfua-
fiones de fu loca pafsion, que irritada de no ver-
fe fatisfecha , com o un Afpid piífado , le preci­
pitó á una refolucion la mas barbara , y facrile-
g a , que pudo inventar la crueldad mas feroz.
Manda le aprifionen el V erd u g o , y los M lnif-
trosj
^ ( %9 ) ^
tros j difpone, que le eftíendan fobre un eculeój
ordena que le quemen con hachas encendidas ya
una , ya otra parte de fu Cuerpo : y ponen lue­
go por obra quanto manda Venceílao, O qué
efpe&aculo , C a to lico s, tan digno de compaf-
fíon , y de horror ! Ver los miembros de un tan
digno Sacerdote, diílocados, quem ados, y con
tantas heridas, que eran otras, tantas bocas abier­
tas en caftigo de aquella que. mantenía cerrada
por no faltar al figilo de la Confefsion. Mas qué
penfais hacia nueftro Juan en medio de tan acer­
bos dolores ? Pueftos los ojos en el Cielo , can­
taba dulces Himnos al Señor , y le ofrecía fu- ef-
piritu , para que difpufieííe fu providencia de fu
vida, fegun mas conviníeífe para fu honor, y glo­
ria. Y viendo Venceílao, que J u a n , oro fino de
caridad , tanto mas fe purificaba, y fortalecía,
quanto mas fuego fe le aplicaba a fu cuerpo, de-
fiftíó de atormentarle, venciendo la conftancía
de nueítro Juan a la crueldad del Sacrilego Em -

Mas quien podra referir los confuelos, que


defpues de tanta carnizeria experimento en la
carzel, donde fue conducido ? Llenófe eíla de
celeftial refplandor , y no falta quien dice , que
el mifmo Señor de C ie lo , y Tierra bajó a comu-
ni-
# ( ?o ) #
fiicarle celestiales duldfsim os confuelos. A nge­
les Soberanos, vo fotro s, que fuifteis teftigos de
tan alcas dignaciones 5 decid a m i auditorio las
dulzuras, los jú b ilos, los confuelos del corazon
de Juan : que yo contemplándome inhábil pa­
ra referirles, paíío al ultim o combate 9 en que
logró nueftro Santo la corona del martirio, nue­
va por efte titulo.
Llamado otra, vez Juan a la prefenda de
V e n ce fla o , y puefto ante el ayrado Princi­
pe 3 le intimó él m ifm o efta fatal fentencia:
Juan 5 ó morir luego , ó referirme por fu orden
las confefsiones de m i E fp o fa , y quanto ha fia^
do a tu dirección : Y fi te refiftes a efta mi u 1-
tim a p etició n , juro a Dios > que beveras tan­
ta a g u a , que no tengas mas fed : efto dixo alu­
diendo a la determinación que tenia de mandar^
le arrojar 5 y fum ergir en el R ío.
A tan facrilegas, r e f o lu d o n y propuefta, aun­
que en la feverídad de fu roftro , en el g e fto , y
ayre de fu perfona manifeftó nueftro Santo fu
conftancia , y que abominaba aquella propuefta
com o facrilega 5 con todo no quifo refponderle
la menor palabra , imitando el filencio triunfan­
te de Jefus a las preguntas de Herodes. Por lo
que fuera de si por el enojo , y la rabia r manda
Y en -
# ( ?I ) *
Venceílao , que fin publicarfe fu prifion, le a u ­
guren , y que en lo mas obfcuro de la noche le
conduzgan al puente de P raga, y atado de pies,
y manos le precipiten en el R io,
O impío , y cruel Emperador ! en lo mas ccr-*
rado de la noche m andas, que le arrojen en el
R io ? Bien conoces, que le hurtas á Bohemia fu
mas preciofo teforo, y por efto te vales como la­
drón de las tinieblas ¿ prueba , prueba á mandar­
le arrojar de d ía , y veras com o el pueblo todo
burlara tu fu ro r, y pondrá en libertad á fu lí-r
bertador , á fu confuelo , a fu amado Juan:
los pobres folos fon capaces á quitarle de las
tnanos de tus fieros m iniftros, viendo que con
Juan les falta todo fu alivio, --------
En lo mas obfcuro de la noche mandas pre­
cipitarle en el R io ? Santo fue el fdencio de Juan;
pero el Hiendo de la n och e, que eliges para fu
martirio es un im p ío , y para nofotros m uy da-
ñofo filencio $ porque nos oculta los admirables
exemplos de fu eximia fortaleza, O fi huviera-
xnos podido ver los gloriofos efpeótaculos de
aquella fu ultima generofidad ! T a l vez en aquel
puente, com o otro E ftevan , vio Juan los C ie­
los abiertos. T a l v e z , y quien lo duda ? como
otro Andrés, faludo las corrientes del R i o , que
le
# ( $2 ) #
le avian de recibir. T a l vez , com o L o ren zo , in-
fultó Intrépido a los míníftros. T a l vez , como
M arco , y Marceliano , proteíló entre m il amo-
rofos fu fp iros, que jamas fe avia vifto con tanto
gozo fu efpiritu. O infauíla noche ! O cruel
Venceflao ! por qué nos privafte de tan nobles
exemplos ?
Pero lo que no pudieron ver los hom bres, lo
vio el C ie lo , lo vieron los A n geles, y baxando
precipitadas1 cinco hermofas llamas de efías ef-
feras, circuyeron fu cada ver haciendo luminarias
a fu triunfo. Eftas hermofas llamas fueron otras
tantas lenguas celeftiales, que llamaron la aten­
ción de todo el pueblo , el qual concurriendo á
las calladas vozes de aquellas1refplandecientes lu­
ces , y fabida la ocaíion , prorumpieron todos
los Ciudadanos de Praga , ya en ayradas voces
contra los executores de muerte tan Sacrilega, ya
en dolorofos fufpiros ázia el Santo Mártir'. V ed ,
decían los pobres, a nueílro am oiofifsim o Pa­
dre : O , y con qué afe£to , fiendo Real Lim of-
nero focorria nueffcras necefsidades! V e d , decían
otros el prudentifsimo Director de nueíbas con-
ciencias : O , y con qué am orofa, difcreta dili­
gencia atendía a la cultura de nueftros efp k itu s!
V ed ? decían o tro s, nuéftro zelofífsimo Predi­
ca-
cad or: O , y con qué zelo nos perfuádia á apar­
tarnos de los vicio s, y á procurar nueftra eterna
falvacion ! V ed á nueftro amado herm ano, y
com pañero, decían los Canonigos de P raga, en
quien teníamos el dechado de perfección , y el
oráculo mas fiel en nueftras dudas. O , y qué la­
grimas explicarán dignamente la notable falta,
que con fu muerte experimentará nueftro Cabil­
do ! Y derramando tierno, y copiofo llanto , ba­
jaron al Rio los C an on igos; mas todos queda­
ron aton ltos, y admirados al ver , que fe detu­
vieron las aguas todo el tiem po, que fue necef-
fario para facar fu preciofo Cadaver, que fue con
magnifica pompa conducido á la vecina Iglefía
de Santa C ruz de los Religiofos llamados de la
Penitencia, mientras fe le conftruía un magnifi­
co fepulcro en la Cathedral de P raga, donde al
prefente fe venera; fiendo tantos los prodigios,
que obra el Señor por fu intercefsión, que no
es capaz un dilatado Panegírico para referirlos.
Pero con efpecialidad es nueftro ínfigne Martin
Protector de la fama , y de las buenas confefsio^
nes: Y fe eftiende tan porten fofamente por to­
do el mundo fu n om bre, que el que antes fe
llamaba San Juan N epom uceno, que es lo mif-
mo que San Juan de N ep o m u ch , oy fe puede
F lia-
* ( ■ ? + ) *
llamar San Juan de todo el. mundo; porque to­
do el mundo le aplaude, y le venera,
Y fi fue eftllo de la Divina Providencia , con-
fervar in ta& as, enteras, y fin corrupción aque­
llas partes del cuerpo, que fueron los principa­
les inftrumentos del obrar heroyco : com o fe ve
en la mano límofnera .de Eftevan R ey de U n-
g r ia , en el ojo publico de Luis O bifpo de T o -
lo fa , y en el corazón todo caridad de San Aguf-
tin i la lengua de nueftro gran Nepom uceno,
que tanto en lo que h a b ló , com o en lo que
calló , fue el inflrum ento de fu obrar heroico,
en el a£to de la vifita , y reconocim iento , que
por autoridad Apoítolica fe hizo de ella el dia
veinte y fíete de Enero del año mil fetecientos
veinte y c in c o , no folamente fe encontró in­
corrupta defpues de trecientos quarenta y un
a ñ o s, que el Santo Mártir avia m u erto , fino
que a vifta de to d o s, con nuevo , y eftupendo
milagro , mudó de c o lo r, y de algo obfeúra, y
amoratada, fe pufo de color de rofa encarna­
d a , y purpurea, y juntamente fe entum eció, y
llenó com o fi fuera lengua de cuerpo vivo , con-
fervandofe oy en dia in ta & a , y fin corromper-
fe , de fuerte, que al rededor de eíla prodigio-
fa lengua dan tornos reverentes los fig lo s , fin
que
v ■ . * ' ( ?5 ) * .
que jamás el tiempo fe haya atrevido , ’no di-^
go á ofenderla, mas ni á tocarla con :algún o de
aquellos dientes m alignos, que roen haítade los
marmoles, las efculpidas memorias de los héroes.
A ti, p u es, fe dirigen mis afectos, lengua ad­
mirable , lengua prodígiofa, : que m ies í)eum
benedixifíi , ísp dios benedicere docuijil. T u eres
aquella bella llave de o r o , que á tantos abriíle
el Cielo , y que tuvifte cerrado el Sacramento
del Rey. T u eres aquel inocenre rayo , que no
fupiíte dañar á nadie íi no al v ic io , dexando in­
tactos los viciofos. T u 3 que prefervaíte de la
corrupción del pecado á tantas alm as, coíifer-
vate incorrupta para admiración , y exemplo á
todo el pueblo chriíliano.
Y vo fo tro s, oyen tes, venerad con tierna de­
voción Protector tan infierne. El modo de ve-
\ * · *
nerar a ios Santos es imitar fus virtudes. Hablan­
do , y callando fe opufo Juan á las maldades, y
al malvado Emperador : hablando , y callando
oponeos también vofotros á los vicios. Hablan­
do , de fuerte, que quando tengáis alguna efpe-
ranza de impedir algún pecado en vueftros pró­
ximos , y vofotros Padres para con vueftros hi­
jos , y familias, habléis con generofidad chriítia-
na. Callando, de fuerte , que los delitos, o fal­
tas
# ( ¿6 ) #
cas ocultas de vueftros p ro xim o s,n o las publi­
quen vueftros la b io s , huyendo afsi el infame
vicio de la detracción, y murmuración : con efto
lograreis el tener a San. Juan Nepomuceno por
A bogado en todas vueítras necefsidades, y efpe-
cialmente en la hora de vueílra m uerte, para
que m uriendo, por medio de una buena con-?
fefsion , en el ofculo del Señor , podáis confe-
guir la eterna Gloria, Q ¿am 9& c ·

O . S. C . S* R . E.

Jhs« Imprimatun Imprimafe.


D r. Miranda, V* G* * Caro,