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Problemas y desafíos del Perú actual (16149)

Integrantes:

● Alessandra Arlitt Chero Rodríguez U20301812

● Adela Roshell Ayala Robles U20203011

● Manuel Mavila Perez Albela U20303099

● Christina Nunes - Curto Chavez U20219346

● Juan Pablo Zapana Berrospi U20307273

Docente:

Diana Luz Montes Alvarez

Tema:

Ideologías racistas durante la República Aristocrática

Curso:

Problemas y desafíos en el Perú actual


2021

Lima- Perú

IDEOLOGÍAS RACISTAS DURANTE REPÚBLICA ARISTOCRÁTICA

¿Consideras que las ideologías racistas usadas durante la República Aristocrática

permitieron consolidar un Estado-Nación? Explica en qué medida lo permitieron o no

lo permitieron.

El Perú logró salir de una serie de conflictos bélicos y luchas para poder atravesar un proceso

histórico social, el cual fue la independencia, lo que dio como resultado el surgimiento de la

República Peruana. Los comienzos de la República Aristocrática se dieron entre 1845 y

finalizaron en 1919. Durante este periodo, el país fue gobernado por un sistema de

organización oligárquica violenta, conformada por veinticuatro familias quienes tenían el

control absoluto del manejo social, económico y político. De ese modo, esta elite llevó al país

a una serie de eventos que desfavorecieron de sobremanera a la población obrera e indígena,

puesto que vivían en un sistema de opresión que los neutralizaba mediante la explotación,

esclavización y una mentalidad oligarca que les quitaba cualquier derecho u oportunidad,

debido a que este sistema solo beneficiaba a los integrantes de dicha organización. Debido a

esta serie de sucesos, surge la siguiente interrogante: ¿Consideras que las ideologías racistas

usadas durante la República Aristocrática permitieron consolidar un Estado-Nación?

Consideramos que las ideologías racistas usadas durante la República Aristocrática no

permitieron consolidar un Estado-Nación. A continuación, defenderemos nuestra postura con

los siguientes argumentos.


Se considera que las ideologías racistas durante la República Aristocrática no permitieron

consolidar un Estado - Nación, puesto que la oligarquía orientó su poder para beneficiar sus

intereses particulares, impuso la violencia, el menosprecio en las clases populares y, en

consecuencia, los excluyó de la participación ciudadana y el desarrollo completo de sus

derechos.

Primero definiremos Estado y Nación. Javier Ribera Palomino (2018) mencionaba que “El

Estado es una sociedad política jurídicamente organizada e institucionalizada en donde

participan las diversas culturas, naciones y etnias en la distribución y usufructo y ejercicio

legítimo del poder político en beneficio de todos los peruanos”. Mientras que “la Nación es

un conjunto de ciudadanos ligados por una historia, una cultura en común, pero sobre todo

por la voluntad de vivir juntos y regirse por las mismas leyes e instituciones”. (Aróstegui,

2015, p.48)

Entonces, a partir de lo mencionado y en relación con la realidad histórica peruana, esto no se

logró debido a que los oligarcas no tuvieron como objetivo un plan de unificación total

nacional en los diferentes ámbitos.

Segundo, la oligarquía civilista orientó su poder para incrementar sus intereses particulares.

Pues esta retornaba al poder con un dominio supremo, junto con el Estado de un pequeño

grupo de familias con tradición aristocrática colonial sobre la sociedad, y también de la mano

de la iglesia, recuperando así protagonismo tras la Guerra del Pacífico. Según Burga y Flores,

autores de “Apogeo y Crisis de la República Aristocrática”, la Oligarquía tuvo presencia

Durante las dos primeras décadas del siglo XX, con la excepción del gobierno de

Billinghurst y en cierta manera, del periodo de Benavides, la oligarquía ejerció


directamente el poder político. Este ejercicio se caracterizó, como lo ha señalado

Francois Bourricaud, por una fuerte tendencia a monopolizar el poder con la siguiente

neutralización de las capas medias y la marginación casi completa de las clases

populares. Uno de los instrumentos empleados para este propósito fue el Partido Civil.

(Burga y Flores,1986, pg.84)

La sociedad oligárquica era privatizada y monopolizada, un ejemplo era la familia Aspíllaga,

propietario de la hacienda llamada Cayaltí, se beneficiaban de la tercera parte de cultivo de la

caña de azúcar. Lideraba la familia Antero Aspíllaga, quien según su biografía trascendía los

marcos locales y alcanzaba una dimensión nacional.

Tercero, se impuso la violencia y el menosprecio en las clases populares. Al respecto, las

ideas racistas tuvieron su máxima expresión en esta época por una cuestión de “naturaleza”.

Así Manrique (2004), menciona que “las desigualdades sociales y económicas existentes

como una consecuencia de la biología, de la existencia de razas superiores e inferiores”

(p.24).

Esta creencia del orden natural generó la desconsideración de los que no pertenecían a los

nobles; es decir, en su mayoría los obreros, indígenas y negros; los cuales eran maltratados

por medio de trabajos forzosos, violentados y hasta muchas veces exterminados. Un ejemplo

de ello fue la matanza en la Selva, durante la explotación del caucho.

Asimismo, se dio origen a la “guerra de castas”, término utilizado para denominar a los

movimientos o protestas dadas de la sociedad indígena hacia la clase alta u oligarca. La

propuesta que daban los indígenas era contraria a la forma como la clase alta idealizaba al

Perú: El país no podía cohabitar con estos racismos enfrentados.


Por último y en consecuencia del argumento anterior, las clases populares fueron excluidas de

la participación ciudadana y el desarrollo total de sus derechos. Como se ha mencionado con

anterioridad, los prejuicios existentes de la época impidieron a los indígenas y demás clases

populares ejercer su ciudadanía, como por ejemplo el derecho al voto o en la participación de

algún cargo político relevante. Además de ello, la explotación de estas clases excluidas en

trabajos forzosos era casi de por vida, puesto que los hacendados le quitaban sus tierras a

muchos de los campesinos y los obligaban a trabajar gratuitamente, con una justificación de

“protección”; también muchas de las mujeres eran violentadas y abusadas sexualmente y todo

ello sin poder hacer nada para hacer valer sus derechos.

En conclusión, se reafirma la postura de que las ideologías racistas usadas durante la

República Aristocrática no permitieron consolidar un Estado-Nación. Al respecto, es

oportuno citar a Manrique (2004), “los negros y los descendientes de su mezcla con otras

razas están marcadas por un racismo exacerbado que considera su presencia en el Perú como

un factor regresivo que frena y degrada la civilización” (p.25). Dicha organización

aristocrática se encargaba del manejo total del país y la prosperidad solo velaba por el

progreso de sus integrantes, puesto que dicha agrupación oligarca neutralizaba a las clases

populares mediante reformas que debilitaban toda actitud revolucionaria. De este modo,

implementaron la exclusión total de la clase obrera, indígena y negra, teniendo como

consecuencia el levantamiento de dichas masas.


Bibliografía

Burga, M., & Flores Galindo, A. (1991). Apogeo y crisis de la República Aristocrática. Lima:

Rikchay Perú.

Manrique, N. (2004). Enciclopedia temática del Perú: Sociedad (Vol. 7). Lima: Empresa

Editora El Comercio.

Juan Rivera Palomino. (2018). Problema de la Nación, República y Estado en el Perú. Lima:

Ideele Revista.

Pease, H., y Romero, G. (2014). La política en el Perú del siglo XX, (2º ed.). Lima; Fondo

Editorial de la Pontificia Universidad Catolica del Perú. 

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