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8) Elabora un análisis sobre la Ley de Instrucción pública, gratuita y obligatoria.

El 27 de junio de 1870, el entonces presidente Antonio Guzmán Blanco, promulgó


el Decreto 1.723 de Instrucción Pública Gratuita y Obligatoria para toda
Venezuela. El texto de este instrumento jurídico fue redactado por el ministro
Martín J. Sanabria, y buscaba el ordenamiento del sistema educativo venezolano.
Su importancia radica en el impulso que se le da a la educación en el país, con la
inclusión de la población de escasos recursos económicos y la incorporación de
los padres o representantes como responsables junto al Estado de la educación.

La educación que se estipulaba en el Decreto de Instrucción Pública Gratuita y


Obligatoria comprendía principios generales de aritmética, el sistema métrico, la
enseñanza de la lengua castellana, educación moral ciudadana y fundamentos de
la Constitución Federal. Para ello los padres y tutores debían instruir a sus hijos en
estas temáticas, contratar un maestro para tal fin, o enviarlo a la “escuela pública
de la localidad”. Se creó además la Dirección Nacional de Instrucción Primaria con
juntas seccionales en los Estados, y un impuesto especial para la “dotación
material de las escuelas que se crearían”. De igual manera, este Decreto fue
estructurado en dos títulos: Título Primero, comprendía los artículos del 1 al 10;
Título Segundo, con los artículos del 1 al 66. Para un total de 76 artículos. Lo que
constituía un importante instrumento jurídico de avanzada para su época.
Resumiendo lo tratado, se puede decir que Antonio Guzmán Blanco busca dar
sentido a la instrucción pública con un instrumento legal que pretendió incorporar
todas las clases sociales de la época a la escuela primaria sin discriminación
alguna. El decreto 1723 del 27 de junio de 1870, es un referente histórico, además
de un aporte a los posteriores gobiernos para llevar a cabo sus políticas
educativas. De igual manera, se considera importante por su alto contenido social
en beneficio de las grandes masas populares que no tenían acceso a la educación
pública gratuita y obligatoria.

9) Investiga sobre el decreto de establecimiento del matrimonio


Decreto-Ley expedido por el general Antonio Guzmán Blanco durante su primer
período de gobierno, conocido bajo el nombre de Septenio (1870-1877). La
instauración del matrimonio civil en Venezuela había sido una vieja aspiración de
los grupos liberales que veían en esa disposición legal una de las formas de lograr
la separación de la Iglesia y el Estado. Lanzada en 1851, la iniciativa de una ley
sobre el matrimonio civil fue reactualizada en 1858 por el licenciado Luis Sanojo y
frustrada resueltamente por el presidente Juan Crisóstomo Falcón cuando se le
propuso llevarla a la Asamblea Constituyente de 1864. Las circunstancias que
dieron lugar a la promulgación del Decreto-Ley sobre el Matrimonio civil estuvieron
vinculadas a un incidente de carácter personal que opuso, en 1868, a Diego
Bautista Urbaneja con el arzobispo de Caracas monseñor Silvestre Guevara y
Lira. Urbaneja, destacada figura del Partido Liberal y de la francmasonería, había
enviudado de una viuda quien, a su vez, tenía una hija de su anterior matrimonio;
había resuelto casarse con su hijastra y Guevara y Lira se había negado a otorgar
las dispensas necesarias para la celebración del matrimonio, obligando así a
Urbaneja a casarse en Curazao “por otro rito que el católico”.

En tal virtud, monseñor Guevara y Lira consideraba que este último vivía en
concubinato y en la ocasión del Jueves Santo de 1868, durante las ceremonias de
la catedral de Caracas, se colocó ostensiblemente al cuello la llave del templo en
vez de entregársela, como era la costumbre, a Urbaneja quien, como gobernador
del Distrito Federal, representaba allí al gobierno del entonces presidente Falcón.
El gesto de monseñor Guevara y Lira provocó un escándalo cuyas consecuencias
se pudieron medir, a mediados de 1870, cuando Urbaneja, ministro de Relaciones
Interiores del recién instaurado gobierno de Antonio Guzmán Blanco, le solicitó a
Guevara y Lira, bajo instrucciones del propio presidente, la celebración de un
tedéum conmemorativo de la batalla de Guama, uno de los hechos de armas de la
Revolución Liberal. El prelado, quien había sido simpatizante del derrocado
gobierno de los “azules” y a quien probablemente indisponía el hecho de tener que
obedecerle a Urbaneja, condicionó la realización del acto a la concesión de una
“franca y perfecta amnistía”, iniciando así una crisis entre la Iglesia y el Estado
venezolano.
Guevara y Lira fue expulsado del país (28.9.1870) y entre 1870 y 1873, Guzmán
Blanco llevó a cabo un proceso de sometimiento de la Iglesia Católica al poder
civil, uno de cuyos aspectos fue el Decreto-Ley sobre el Matrimonio Civil, expedido
el 1 de enero de 1873. Según las disposiciones del decreto, los matrimonios civiles
precederían a los religiosos y se celebrarían por ante los presidentes de los
concejos municipales y en los salones de sesiones de estos, salvo en el caso de
que uno de los contrayentes estuviese in artículo mortis, circunstancia por la cual
se podría celebrar la ceremonia en casas particulares. Al mismo tiempo, se
preveía la figura jurídica de la separación de cuerpos sin llegar, sin embargo, a
sancionar el establecimiento del divorcio. La ley comenzó a cumplirse en Caracas
el 16 de enero de 1873, día en que contrajeron matrimonio civil Manuel María
Martínez con la viuda de Germán Paz Castillo, José Ignacio Cardozo con Carmen
Núñez de Cáceres y el general Aníbal Marott con Ramona España, la viuda del
general Manuel Ezequiel Bruzual. El 14 de febrero, el propio presidente Guzmán
Blanco legalizó civilmente su matrimonio eclesiástico con Ana Teresa Ibarra
Urbaneja. Se comentó entonces que el matrimonio civil de Guzmán Blanco y de su
esposa obedecía al propósito de disimular el que necesariamente deberían
contraer Urbaneja y su cónyuge para regularizar su situación. La Ley de
Matrimonio Civil fue objeto de protesta por parte del clero, particularmente en la
voz de monseñor Juan Hilario Bosset, obispo de Mérida, quien, en una pastoral
del 27 de febrero de 1873, explicaba que, al acatar la nueva ley, los curas
párrocos debían instruir “a los fieles en la necesidad de elevar ese contrato a
sacramento, celebrándolo a presencia de la Iglesia por medio de la asistencia del
propio párroco y de dos o tres testigos” El 19 de marzo de 1873, monseñor
Bosset, quien en 1828 había sido el oficiante del matrimonio eclesiástico entre
Antonio Leocadio Guzmán y Carlota Blanco, los padres del propio presidente
Guzmán Blanco, era a su vez, expulsado de Venezuela, falleciendo en el trayecto
entre Mérida y la ciudad colombiana de Cúcuta. Cabe señalar, finalmente, que el
Decreto-Ley sobre Matrimonio Civil se expidió simultáneamente con el decreto
sobre la organización de los registros civiles. Venezuela, en ese sentido, fue uno
de los primeros países del continente iberoamericano en contar con ambas
instituciones.

10) Breve descripción sobre el código de procedimiento civil penal.

E n Venezuela el CPC es uno de los pocos instrumentos jurídicos anteriores a la


Constitución de 1999, que aún permanece vigente; las demás competencias
(procesal penal, procesal laboral, protección de niños y adolescentes, contencioso
administrativo) cuentan con regulaciones más recientes adaptadas al marco
constitucional. El CPC venezolano vigente es del año 1986, con reformas
parciales en los años 1987 y 1990 (Gaceta Oficial nº 4.209 del 18 de septiembre);
sin embargo, el código esencialmente se remonta al Código de Procedimiento 1
Mestrando em Direito Processual na Universidade Federal do Espírito Santo
(UFES). Bolsista OEA/PAEC/CAPES. O labirinto da codificação do Direito
Internacional Privado Anais do II Congresso de Processo Civil Internacional,
Vitória, 2017. 131 Civil de 1873 (reformado parcialmente en los años 1897, 1894 y
1916, este último, reformado en 1986 y aún vigente en sus instituciones
fundamentales). Ese contexto ubica al código en una fase metodológica superada
en la mayoría de los ordenamientos jurídicos contemporáneos que también han
avanzado en sus modelos de Estado (Estado Social, Estado Liberal, Estado
Democrático Constitucional). El código diseña un proceso ordinario dividido en
espacios para la admisibilidad, conocimiento y ejecución; y ocho procedimientos
especiales que normalmente tienden a seguir las normas del procedimiento
ordinario. Lo habitual son los procesos que se extienden durante años. El proceso
es totalmente escrito y excesivamente técnico; se desarrolla bajo el principio
dispositivo y aunado a la posibilidad de recusación del juez, la posibilidad
promoción de medios adecuados a la resolución de conflictos es mínima. Se
prohíbe la actividad probatoria del juez, salvo el “auto para mejor proveer” que se
puede dictar únicamente en determinados casos y en estado de sentencia. Lo
resultante es un proceso civil que se mantiene en una época superada de
relaciones jurídicas y sociales, que precisa con urgencia ser actualizada para un
sistema de tutela de los derechos de las personas adecuada, tempestiva y efectiva
mediante el proceso que es instrumento para la realización de la justicia, para así
afirmar la existencia de un Estado Democrático Constitucional. Venezuela, que
desarrolla un proyecto para un nuevo código procesal civil (aprobado en segunda
discusión por el legislativo nacional), debe observar la experiencia de Brasil, que
cuenta con el CPC de 2015 (Ley 13.105 del 16 de marzo de 2015), elaborado con
base en un sistema flexible construido sobre el paradigma de la colaboración,
preocupado por la tutela de los derechos de las personas, que propugna la
primacía del juicio de mérito, el deber de estímulo a la autocomposición y la
autonomía de voluntad para la celebración de negocios procesales, la prohibición
de decidir sin audiencia de las partes, la buena fe objetiva y la cooperación en el
proceso, la gestión racional del tiempo en los procesos e os casos repetitivos y los
precedentes normativos formalmente vinculantes.

11) Realiza una breve explicación de lo que es el caudillismo.

Se conoce como caudillismo a una tendencia política y social, especialmente


latinoamericana, que consiste en el ejercicio autocrático del poder mediante el
prestigio o el carisma de un hombre fuerte, conocido como caudillo (del latín
capitellus, “pequeña cabeza”, relacionado con caput, “cabeza”, del mismo modo
que capo, capitán, entre otro.) y el control de las fuerzas militares.

En el caudillo recae todo el poder del Estado, que es ejercido de manera


paternalista. Así, doblega todas las instituciones a su voluntad bajo la premisa de
que él sabe lo que es mejor para la sociedad entera.

El caudillismo latinoamericano surgió en el siglo XIX, luego de obtenida la


independencia de España, cuando las jóvenes naciones hispanoamericanas
daban sus primeros pasos hacia el republicanismo.

Era típico de la época que los caudillos regionales, muchos de ellos antiguos
héroes de la guerra independentista, torcieran la mano a los gobiernos
democráticamente electos. De esa manera tiraban de los hilos de la política o
directamente se hacían elegir presidentes, cargo que luego ocupaban de manera
vitalicia.
Sin embargo, lo que distingue al caudillismo de otros tipos de dictadura, es que el
caudillo solía ser inmensamente popular entre la población, que le otorgaba de
entrada la mayor suma de poderes políticos bajo la promesa de que los ejerciera
con mano firme pero amorosa.

La identificación entre el caudillo y el padre en este sentido era plena. Por otro
lado, era también característico el desengaño masivo una vez instaurado el
gobierno caudillista, por lo que el pueblo seguía a otro caudillo que derrocaba al
primero y así sucesivamente.

Aunque el término prácticamente se inventó para el estudio de la historia de


América Latina, en sentido estricto el caudillismo puede hallarse en cualquier
cultura y geografía, especialmente en las eras premodernas o en las de profunda
crisis política e institucional. Por ejemplo, el shogunato de la historia japonesa o el
gobierno de los Señores de la Guerra en China son casos de caudillismo en la
historia de dichas naciones asiáticas.

12) Elabora un análisis sobre las características del caudillismo.

El caudillismo, en general, puede caracterizarse por lo siguiente:

 Se centra el poder político en una única figura: el caudillo. Este suele


ejercer el poder de manera despótica, vertical, y está usualmente vinculado
a las artes militares y a la guerra.
 El gobierno del caudillo no es democrático y es normal la persecución de la
disidencia. Aunque sí suele ser (al menos durante un tiempo) popular, en el
sentido de que se confía en la voluntad del caudillo para conducir la nación
hacia un mejor destino.
 El caudillo en algunos casos puede convivir con instituciones democráticas
y otras instancias de organización política, pero al final su voluntad siempre
está por encima y acaba imponiéndose. En el caso latinoamericano, no
obstante, lo normal era que los caudillos cerraran el congreso apenas
asumir el poder.
 Los caudillos habitualmente llegan al poder a través de la fuerza, y se
sostienen en él mediante los mismos mecanismos, hasta que un caudillo
distinto tenga mayor influencia sobre la tropa y acabe destronándolo.

13) Explica cuales fueron las consecuencias del caudillismo.

Similarmente, las consecuencias más frecuentes del caudillismo fueron:

 La concentración del poder político y económico en el caudillo y sus


lugartenientes, lo cual socava cualquier forma de democracia y acaba
convirtiéndose en dictadura.
 El enriquecimiento del caudillo y sus partidarios cercanos, y el
empobrecimiento y marginación de sus detractores, lo cual hace todavía
más complejo sacar al caudillo del poder. Esto, sin embargo, puede en
ocasiones acarrear distribuciones forzosas de bienes a las clases más
bajas.
 A menudo se refuerzan los regionalismos y las identidades locales,
haciendo luego más difícil la labor de consolidar una nación estable y
organizada.
 Se deja de herencia una forma despótica de ejercer el poder político y la
tendencia a entronizar líderes o a comprender el Estado de manera
paternalista.
 La imposición a través de la fuerza de un orden político estable, unificado,
aunque injusto y feroz.

14) Investiga sobre cuales eran los principales caudillos venezolanos y Explica 3.

Durante la Guerra de Independencia de Venezuela (1810-1823) se incluyen a:

 José Tomás Boves


 José Antonio Yáñez
 José Antonio Páez
 Santiago Mariño
 Manuel Carlos Piar
 José Félix Ribas

Durante el período de las guerras civiles venezolanas (1830-1903) se incluyen a:

 Julián Castro
 José Tadeo Monagas
 Ezequiel Zamora
 Juan Crisóstomo Falcón
 Antonio Guzmán Blanco
 Joaquín Crespo
 Cipriano Castro
 Carlos Rangel Garbiras
 José Tomás Boves (1782-1814). Militar y caudillo de origen español,
conocido en la Venezuela del siglo XIX como “el León de los Llanos”, “el
Urogallo”, “la Bestia a Caballo” o el “Taita”, fue comandante del Ejército
Real de Barlovento, apodado la “Legión Infernal”, en el transcurso de la
independencia venezolana (1813-1814). Fue un caudillo popular, que se
valió del enorme resentimiento de las clases sociales más bajas contra las
élites de la época, para alzarse en armas contra la Segunda República
venezolana.
 José Antonio Yáñez fue un caudillo realista que participó de la Guerra de
Independencia de Venezuela.
 José Cipriano Castro Ruizfue un militar y político venezolano que se
convirtió en jefe de estado entre 1899 y 1908, primer presidente de
facto tras el triunfo de una guerra civil y desde 1901 como presidente
constitucional de Venezuela.

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