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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA BENITO

JUÁREZ DE OAXACA

Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

JOSÉ CAMPILLO SÁINZ

“DIGNIDAD DEL
ABOGADO”

Estudiante : FIGUEROA TERÁN MANUEL DE JESÚS.

Asignatura : METEOROLOGÍA DE LA
INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS
SOCIALES.

Profesor : ZARETH VEGA LÓPEZ.

1
Oaxaca, 14 de septiembre de 2021.

2
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN............................................................................3
CAPITULO I...................................................................................4
CAPITULO II..................................................................................5

CAPITULO III..................................................................................9
CONCLUSIÓN................................................................................10
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS....................................................11
INTRODUCCIÓN

Para comenzar con este ensayo debemos dejar en claro lo que es la dignidad y lo que es
un abogado.
DIGNIDAD:

La dignidad es un sentimiento de valor propio, el ser humano en su actuación debe ser


libre y respetado, sobre todo por sí mismo, lo que le brinda el poder de autonomía sobre
sus capacidades y acciones, partiendo del hecho de que los hombres son seres racionales.
El hecho de actuar correctamente bajo los valores morales y preceptos jurídicos
impuestos por la sociedad provoca en el ser humano una reacción en donde se siente
valioso, digno de respeto y admiración, hasta puede sentir que puede ser un modelo a
seguir.
ABOGADO:
El término abogado es utilizado en el contexto jurídico, para referirse al profesional que
fundamenta su formación en el estudio de las normas o preceptos, que guían la conducta
ciudadana de cualquier nación. Su principal función es la de ofrecer asesoría jurídica a sus
clientes y servir de representante legal en casos de litigios.
DIGNIDAD DEL ABOGADO:
Dejando estos puntos en claro ¿Qué podemos entender como la dignidad de un abogado?
La dignidad de un abogado para mí entender “la dignidad del abogado” es un tema ético,
“bajo el puente de nuestra profesión pasan todas las miserias del mundo. Se dice por ello
que la abogacía puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”.
Couture. Los abogados debemos de abstenernos de participar en actos ilícitos como por
ejemplo la corrupción o retardar deliberadamente los litigios mediante la presentación de
incidentes ya que debe prevalecer la buena fe.
Un abogado que se presente en una audiencia inicial o una audiencia preliminar en
materia penal, lo que anda buscando es justicia; este trabajo es remunerado a través de
un honorario profesional y no el lucro, ya que los abogados no somos comerciantes.
Siempre le debemos recodar a la Fiscalía el principio de “presunción de inocencia”. El
problema está cuando muchos abogados no ejercen la profesión libremente y pasan a ser
servidores públicos. En este caso no se somete a las reglas del libre ejercicio profesional
sino al Código de Conducta de los servidores públicos.
CAPITULO I

Después de leer y analizar el libro “DIGNIDAD DEL ABOGADO”, cuyo autor es José Campillo
Saínz, aprendí muchas cosas desde un punto de vista diferente, lo primero de lo que nos
habla el autor es de como la dignidad del abogado se puede apreciar si tomamos en
cuenta que el valor de un acto humano se mide por la elevación del fin que éste persigue.
“El derecho persigue fines enlazados entre sí como la justicia el orden la seguridad la
libertad y la paz que finalmente se concretan en servir al perfeccionamiento y realización
del hombre en toda su plenitud e integridad”.
En el libro nos dicen que sin el orden y sin la seguridad una sociedad no podría existir y,
que por ello se dice que el derecho es un instrumento indispensable para la convivencia
humana. Pero un orden que no fuera justo sería un grave desorden moral que no
realizaría los fines del derecho y una seguridad fundada en la arbitrariedad sería mera
violencia injusticia.
El autor también nos habla de como el abogado debe ser no sólo el soldado la justicia sino
también el defensor de la libertad, ya que por lo que nos dicen en párrafo que le sigue, el
hombre fue creado con el don de la justicia para que no se destruyeran unos a otros,
cuando la justicia se aleja de una sociedad su lugar lo ocupa la violencia la violencia que
ejercen los fuertes y los poderosos sobre los débiles y la violencia la que acudir a los
débiles como recurso supremo contra la explotación o la opresión, es por eso que la
justicia es también otro nombre de la paz que puede definirse como la justicia en el orden
justicia orden seguridad libertad y paz son pues términos independientes e íntimamente
entrelazados que deben darse conjuntamente para lograr su fin último qué es el de
permitir el pleno desenvolvimiento y perfección del hombre.
CAPITULO II

Para comenzar con el segundo capítulo se nos habla de el cambio y al derecho en el libro si
nos dice como Diego Valadez es el notario de la historia en tanto que recoge en las leyes e
instituciones El progreso de la humanidad y de su marcha ascendente hacia formas más
elevadas de justicia y Libertad.
El abogado puede ser también un factor de cambio y debe hacer del derecho un
instrumento útil para el progreso y desenvolvimiento de la humanidad. Sólo cuando el
cambio se institucionaliza a través del derecho tiene efectividad y permanencia.
Por ello podemos darnos cuenta de como el cambio y el derecho están estrechamente
entrelazados ya que el abogado debe estar atento demasiadas cosas como su tiempo y la
sociedad en la que vive, por qué hay nuevas necesidades nuevas convicciones, datos
morales y sociales que se despiertan en la conciencia colectiva y a las aspiraciones de los
hombres.
En cuanto a la Caridad y la justicia, debemos hacer una comparación entre estas ya que la
justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, mientras que la caridad consiste en estar
dispuesto a dar de lo suyo a los demás; a darse a sí mismo si es necesario y darse con
amor.
Un abogado debe ser una persona caritativa y justa ya que debe dar a cada uno lo suyo y
estar dispuesto a darle de lo suyo a los, sin esperar recibir algo a cambio, ya que el
abogado es un fiel defensor de la justicia y la debe proteger hasta la última de sus
instancias tal como lo puede hacer un soldado por su país.
Un abogado debe ser quién usa el derecho para servir a la justicia, siendo así un
procurador de la justicia y un curador de la libertad, podemos decir en este caso que los
abogados pueden cambiar el curso de las estrellas si así lo desean, pero deben tener una
causa justa y luchar por ella.
Él abogado es aquel que jura tener siempre en cuenta que las personas ponen en sus
manos la defensa de su fortuna, de su honor, de su libertad y, tal vez, de su propia vida,
confían no solo en su saber sino también y, acaso más en su lealtad y honradez estimando
que serían incapaces de anteponer a sus legítimos intereses, los nuestros personales o
nuestras pasiones.
Los abogados tienen sus propios deberes y códigos de ética profesional que se han
expedido en muchos países del mundo.
El primer deber del abogado es el de tener presente qué es un servidor del derecho y un
coadyuvante de la justicia y que la esencia de su deber profesional es defender
diligentemente y con estricto apego a las normas morales los derechos de su cliente.
A los abogados se les impone también como deber mantener el honor y la dignidad
profesionales y combatir por todos los medios lícitos la conducta reprobable de jueces
funcionarios públicos y compañeros de profesión.
Es por ello que el honor y la dignidad del abogado están íntimamente ligados con su
independencia. Su independencia es señal de una conciencia recta y puede resumirse
diciendo que ese sentimiento del deber.
El abogado debe obrar con probidad y buena fe, el abogado debe saber derecho; pero
principalmente debe ser un hombre recto. Un abogado debe abstenerse del empleo de
formalidades y de recursos innecesarios, de una gestión puramente dilatoria que
entorpezca injustamente el normal desarrollo del procedimiento, como el cohecho.
¿Qué es el cohecho? El cohecho es un delito contra la administración pública que
constituye un acto bilateral que ataca a la rectitud y buen proceder propios del
funcionario o servidor público en el cumplimiento de sus funciones, corrompiéndole a
base de dinero, dádiva o promesa, para obtener el cohechador un beneficio justo o injusto
a través de la acción u omisión de dicho funcionario. Íntimamente ligado a la prohibición
del cohecho se encuentra el deber del abogado de no tratar de ejercer influencia sobre el
juzgador apelando a vínculos políticos o de amistad usando recomendaciones o
recurriendo a otro medio que no sea el de convencer con razonamientos.
“A los tribunales debe enterarse con espíritu puro y confiar en que sobre cualquier
influencia o recomendación el mejor medio para lograr el éxito es sencilla oscura y
modestamente tener razón” (Calamandrei).

También se nos deja en claro que el abogado tiene la libertad para aceptar o para rechazar
asuntos, dependiendo de si tenga que sustentar tesis contrarias a sus convicciones o
cuando no esté de acuerdo con el cliente la forma de plantear o desenvolver el asunto. El
abogado tiene la obligación de juzgar sobre la justicia y procedencia jurídica el asunto que
se le encomienda, de igual manera está obligado a ilustrar al cliente sobre la justificación
moral de su causa y las posibilidades de éxito, se le debe hacer entender a los clientes que
los abogados no han sido creados para poner trampas a la justicia.
Un abogado está obligado a defender gratuitamente a los clientes cuando así lo soliciten y
cuando recaiga nombramiento de oficio. la profesión de abogado es un ministerio que se
ejerce de alguna manera En beneficio del público para que la justicia se completa y el
derecho se aplique. Ligado a esto ligación se encuentra el derecho que el abogado tiene
para hacerse cargo de la defensa de un acusado, cualquiera que sea su opinión personal y
habiéndola aceptado, deben pelear en ella todos los medios lícitos por el mejor resultado
de su gestión.
El abogado tiene también el deber de guardar un secreto profesional qué es para el al
mismo tiempo un deber y un derecho. Es deber a que obliga aún en el caso de que el
abogado no haya aceptado patrocinar el negocio y aún para aquellos hechos que le
hubiesen sido informados por terceros o de los que se hubiese enterado con motivo del
asunto en que hubiera intervenido.

En casos como estos se puede incluir confesiones de delitos o indicios, amenazas,


intenciones de cometer uno.
En mi opinión personal el secreto profesional no debería existir o por lo menos debería
sufrir algún de cambio, ya que siempre se debe buscar la justicia y en este caso el secreto
profesional puede ser utilizado por algunas personas que hayan cometido un delito y
quedan impunes.
Otra de las normas de ética profesional derivan sencillamente del deber primordial de
cuidar el honor y la dignidad de la profesión. Entre estos deberes se encuentra el de dictar
la búsqueda y clientes mediante publicidad y gestiones excesivas o sospechosas. No debe
nunca el abogado permitir que se usen sus servicios profesionales o su nombre para
facilitar o hacer posible el ejercicio de la profesión por los que no estén legalmente
autorizados para ejercerla.
El libro también nos habla de los deberes que tiene un abogado para con su cliente los
cuales son:
Es deber del abogado para con su cliente servirlo con eficacia y empeño, y hacer valer sus
derechos sin temor a la animadversión de las autoridades ni a la impopularidad; no debe
supeditar su libertad ni su conciencia su cliente; ni exculparse de un acto ilícito
atribuyéndolo a instrucciones del mismo.
Nunca debe el abogado asegurar a su cliente que su asunto tendrá buen éxito, ya que
influyen en la decisión de cada caso numerosas circunstancias imprevisibles, sino sólo
opinar, según su criterio, sobre el derecho que le asiste. Debe siempre favorecer una justa
transacción
Está obligado, también, a reconocer espontáneamente la responsabilidad que le resulte
por su negligencia, error inexcusable o dolo, allanándose a indemnizar al cliente por los
daños y perjuicios que le hubiere ocasionado.
El abogado deberá siempre revelar al cliente si tuviera algunas relaciones con las partes o
se encontrase sujeto a influencias adversas a los intereses del cliente.
El abogado a desvelar porque su cliente guarde respeto tanto a los jueces y a otros
funcionarios cuanto a la contraparte ya sus abogados ya los terceros que intervengan en el
asunto y por qué no ejecute actos indebidos. Si el cliente persiste en su actitud reprobable
el abogado debe renunciar a su patrocinio.
Cuando el abogado descubra una equivocación que beneficie injustamente a su cliente o a
una impostura, deberá comunicárselo para que rectifiqué hora enuncie al provecho que
de ellos pudiera obtener. Si el cliente no está conforme, el abogado debe renunciar el
patrocinio.

De igual manera el abogado tiene obligaciones frente a los jueces entre ellas está que el
abogado debe guardar respeto a los tribunales y a otras autoridades y ha de apoyarlos
siempre que en forma injusta o irrespetuosas se les ataque o se falte el acatamiento que
manda la ley.
También es deber del abogado luchar por todos los medios lícitos porque el
nombramiento de jueces se deba exclusivamente a su aptitud para el cargo y por qué no
se dediquen a otras actividades distintas de la judicatura, que pudieran privarles su
imparcialidad en el cumplimiento de funciones.

Tema de los honorarios es tratado en los códigos de ética profesional y, en general, se


considera que el abogado debe recordar que su profesión lo obliga, ante todo, a colaborar
en la aplicación del derecho y a favorecer “el triunfo de la justicia” y que la retribución por
sus servicios no debe constituir el fin principal del ejercicio de aquella. La remuneración no
ha de pecar por exceso o por defecto, contrarios ambos, a la dignidad profesional.
Existen diversos criterios que se dan para la estipulación de los honorarios los cuáles son la
importancia de los servicios, el éxito obtenido, su trascendencia, la cuantía del asunto, la
novedad, la dificultad de las cuestiones debatidas, la experiencia, la reputación, entre
muchas otros.
En lo personal pienso que los honorarios se deberían de establecer por las posibilidades
económicas del cliente ya que el abogado debe velar por la justicia y no buscar su bien
propio.
CAPITULO III

Durante mucho tiempo se consideró que el pacto de cuota litis era contrario a la dignidad
profesional, porque así a depender el honorario del abogado de resultado del negocio y
significaba que el abogado aceptaba de antemano que sus honorarios no le fueran
cubiertos a pesar de que hubiera puesto en el asunto sus conocimientos, su dedicación, su
tiempo y su esfuerzo. Aún a día de hoy son frecuentes los casos en que la capacidad del
cliente para pagar los servicios del abogado depende, precisamente, de los resultados que
tenga el negocio que le encomienda.
Esto nos habla de la dura vida que llevaba los abogados hace mucho tiempo ya que sí
perdieron caso no iban a ser remunerados y tenían que ir con ese miedo presente a
defender a su cliente.
El abogado ¿Puede tener interés en el asunto?, No es correcto que el abogado convenga
con el cliente en expresar los gastos del juicio, aunque puede anticipar los sujetos a
reembolso.
Tampoco es correcto que adquiera interés precario de alguna clase respecto del asunto
que patrocina o ha patrocinado ni que adquiera bienes relacionados con el litigio en los
remates judiciales que sobrevengan.
Falta gravemente a la ética profesional, el abogado que dispone de fondos de sus clientes.
¿Existen deberes entre los abogados? Entre los abogados debe haber fraternidad y
respeto recíproco, sin que influya en ellos la animadversión de las partes; deben ser
caballerosos con sus colegas y facilitarle la solución de inconvenientes momentáneos
cuando por causas que no le sean imputables, cómo ausencia, duelo o enfermedad o
fuerza mayor como estén imposibilitados para prestar sus servicios.
El abogado no ha de entrar en las relaciones con la contraparte, sino que por conducto de
su abogado y solo con la intervención de este debe celebrar convenios o transacciones.
De igual manera el libro nos habla de las asociaciones de abogados, los abogados podrán
asociarse para ejercer la profesión con otros abogados; pero en ningún caso deberán
hacerlo con el propósito ostensible implícito de aprovechar indebidamente sus influencias
para conseguir asuntos.
Las normas del código regirán todo el ejercicio de la abogacía y en su observancia y
aplicación se atenderá el espíritu de elevada moral y superior justicia qué le inspiró.
Al resolver las quejas acusaciones que se presenten por infracción de precepto se tomarán
en cuenta todas las circunstancias del caso para determinar la inconsciencia si se ha
violado dicho espíritu.
El juez Es parte importante no solo en la aplicación si me la creación y transformación del
derecho. El desempeño de su cometido requiere, sin embargo, tanto o más que en el del
abogado litigante de una conciencia recta, de una imparcialidad absoluta, de lealtad, de
una vez, del examen cuidadoso del espíritu de la norma; de la realidad del caso concreto.
El derecho es un instrumento al servicio de la justicia. No hay justicia si no se respetan la
libertad y el orden. La seguridad y los medios que el derecho escoge para realizar su
función deben estar también al servicio del hombre como fin último de toda colectividad;
para enaltecerlo y que se realicen plenitud.

CONCLUSIÓN

Cómo conclusión puedo firmar que debido a la lectura este libro pude conocer más acerca
el derecho, el abogado, del juez y sobre las funciones de estos últimos, entre muchas otras
cosas.
Yo al querer ser un abogado en algún futuro, tome esto como un claro ejemplo de las
cosas que enfrentaré en un futuro, de todas las complicaciones que conlleva ser un
abogado, un defensor de la libertad de la justicia, de la humanidad inclusive, pero sobre
todo de la paz y el orden.
Ahora sí muchas más cosas sobre lo que puede o no puede ser un abogado como por
ejemplo exigir honorarios que sería algo muy mal visto o también como el de ofrecer mis
servicios a indigentes que nos puedan pagarlos que sería una un acto de caridad muy
grande, ya que yo no busco mi propio bien sino el de las personas.
Aprendí de cómo los abogados no tenemos que vernos entre nosotros como
contrincantes como enemigos sino como compañeros, como colegas como hermanos,
que debemos apoyarnos si se llegan a necesitar. Nunca debemos de asociarnos para
aprovecharnos de las personas que requieran nuestros servicios sino asociaron los para
llegar a un bien mayor para el cliente.
Sé que el camino será difícil, pero gracias a este tipo de conocimiento que llevo
adquiriendo podré sobrellevarlo de mejor manera cosas como la dignidad la justicia
incluso como el simple término de abogado que no tenía un concepto tan claro ahora
mismo puedo esclarecer muchas de esas dudas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Dignidad. (s. f.). ConceptoDefinición. Recuperado 16 de septiembre de 2021, de


https://conceptodefinicion.de/dignidad/
ABOGADO. (s. f.). ConceptoDefinición. Recuperado 16 de septiembre de 2021, de
https://conceptodefinicion.de/abogado/
Cohecho. (s. f.). S/N. Recuperado 16 de septiembre de 2021, de
https://www.corteidh.or.cr/sitios/tesauro/tr1836.htm

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