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International Water Resources Association Water International, March 2000

Appraisal and Assessment of World Water Resources


Igor A. Shiklomanov, State Hydrological Institute, St.Petersburg, Russia

VALORACIÓN Y EVALUACIÓN DE LOS RECURSOS


HÍDRICOS EN EL MUNDO

RESUMEN: Se ha llevado a cabo un análisis crítico sobre la situación actual de los


recursos hídricos globales. Para la evaluación y predicción de los recursos hídricos,
del uso del agua y de la disponibilidad de dichos recursos hídricos a escala global,
el autor utiliza datos básicos y enfoques metodológicos que son brevemente
descritos. Sobre la base de la generalización de datos de la red mundial
hidrológica, se han dado nuevos datos sobre los recursos hídricos renovables
disponibles de los continentes, de las áreas fisiográficas y económicas y de los
países seleccionados, así como de las afluencias de las aguas fluviales a los océanos.
Son presentados también, los resultados de las evaluaciones para el siglo XX y
para el futuro próximo (2010-2025) sobre el abastecimiento de agua para
necesidades municipales, industriales y agrícolas, así como una evaporación
adicional de los embalses. Las cargas sobre los recursos hídricos y la
disponibilidad de agua son analizadas dependiendo de factores socioeconómicos y
fisiográficos; descubriéndose las regiones de escasez de agua y el déficit de recursos
hídricos. Y por último se comentan los caminos posibles de mejora del
abastecimiento de agua y la eliminación del déficit de recursos de agua en distintas
regiones diferentes y países.

Antecedentes y situación presente


Durante los últimos 20 años se ha hecho patente que los recursos naturales, y más
concretamente el agua, son limitados y por tanto han de usarse de forma racional y
sostenible para el desarrollo de la sociedad humana en el presente y en el futuro, sin
dañar, en la medida de lo posible, el medio ambiente.

La evaluación de los recursos hídricos del planeta es muy complicada debido al carácter
cambiante del agua (se presenta en forma de gas, de hielo…). Se estima que existen
1.386 millones de km3 de agua en la hidrosfera, de los cuales el 97.5% son agua salina
y sólo un 2.5% es agua dulce. Del agua dulce el 68.7% está en forma de hielo y nieve,
el 29.9% es agua subterránea y un 0.26% aparece en lagos y sistemas fluviales (siendo
de este último grupo del que mejor puede disponer el hombre).

El ciclo hidrológico del agua provoca que estos porcentajes estén continuamente
variando durante los distintos periodos temporales (estaciones). Sin embargo el periodo
de abastecimiento al completo del agua de la hidrosfera (recarga completa) es de 2.500
años para océanos, 1.000 años para el agua en hielo, 1.500 para agua en las
profundidades y en los glaciares montañosos, mientras que los lagos tardarían en
rellenarse 17 años y los ríos 16 días.

Existen dos conceptos usados continuamente para el cálculo de estos recursos:


-almacenaje de agua dulce su uso intensivo es peligroso para el equilibrio natural,
puesto que tardaría cientos de años en recuperarse;
-recursos de agua que se renuevan ríos y agua subterránea que desemboca en los
ríos. La calidad de esta agua se recupera con la recarga completa y se podría obtener su
pureza natural si se detuviera la contaminación de los ríos. La recarga anual de los ríos
es el componente más importante del ciclo hidrológico para la ecología terrestre y el
desarrollo humano.

La cantidad de recarga de un río sirve como base para determinar la disponibilidad y el


déficit de los recursos hídricos en una región. La valoración y la evaluación de los
recursos hídricos renovables se basa en el descubrimiento de las fuentes de agua, en los
inventarios de la distribución espacial y temporal de las recargas fluviales (ambos
durante un año y periodos de varios años) y en la evaluación de la calidad del agua que
es la base para determinar las posibilidades de los usos del agua.

Un importante aspecto es el descubrimiento de que los factores antropológicos ya que


cambian los parámetros tanto cualitativos como cuantitativos del agua fluvial. Esto es
importante para optimizar el uso de los recursos hídricos en el presente y en el futuro.
También es importante para cada región o país el control, del uso y operación, de los
recursos hídricos como medida para su protección contra el agotamiento y la
contaminación. Se han preparado guías especiales para informar a los países en la
valoración de los recursos hídricos nacionales (UNESCO/WMO 1988,1997).
Se han recogido datos de muchos estudios desde mitad del pasado siglo y en diferentes
países del mundo, estos datos pueden verse detallados en los monográficos construidos
por Gleick (1993-1998). Los datos pueden diferir entre los distintos continentes
alrededor de un 30 o un 40%; esta diferencia se atribuye a los diferentes métodos usados
para estimar el total de las recargas fluviales.

Los datos de los recursos hídricos citados en los estudios del autor (Shiklomanov 1990,
1993) están basados plenamente en los materiales de 2 monográficos anteriores
(Korzoun, 1974, 1978), estos datos representan una recopilación de diferentes fuentes
referidos a diferentes años de valoración (desde 1970 a 1987); los datos se refieren a las
cantidades medias de los recursos hídricos renovables para muchos países, incluso la
disponibilidad del agua per cápita en 1955, en 1990, y en 2025 (basándose en este
último caso en pronósticos demográficos). Las publicaciones del Instituto Mundial de
los Recursos son muy usadas por muchos autores para analizar los recursos hídricos
globales y la disponibilidad hídrica.

Las evaluaciones más detalladas sobre valoración de recursos hídricos en el presente


siglo, fueron llevadas a cabo y publicadas conjuntamente por el autor Shiklomanov y
Kalinin en 1974. Además el autor presentó 1987 un monográfico con datos más
detallados dividiendo los mismos por continentes y por regiones económicas.En el IHP-
IV UNESCO se incluyó un proyecto especial que trataba del análisis de nuevos datos
sobre los recursos hídricos mundiales. La implementación de este proyecto dio lugar al
monográfico “Recurso Hídricos Mundiales en los Principios del Siglo XXI”, bajo la
responsabilidad de la Federación Rusa (los resultados están reflejados en la siguiente
figura):
Datos iniciales y metodología.
Estos datos provienen de la red mundial hidrológica y de la información metereológica.
Los datos observados (valores mensuales y anuales), sobre los recursos hídricos
renovables provienen de alrededor 2.500 emplazamientos hidrológicos; estos
emplazamientos han de cumplir las siguientes condiciones:
• La disponibilidad de series de observaciones a largo plazo, que se han de llevar a
cabo en periodos suficientemente largos, lo cual es un principio metodológico.
• Que los emplazamientos en ríos medios y largos, estén extendidos de manera
uniforme a través de la región, si es posible.
• El régimen de recarga debe de ser natural o lo más cercano a serlo.

Un periodo de tiempo que sirvió para este cometido fue el de 1921-1985. Los datos para
años anteriores fueron imposibles de obtener en muchas regiones de Asia, África y Sud-
América. En muchos casos las observaciones de precipitaciones y de temperaturas del
aire, se utilizaron para obtener resultados más fiables. Una porción considerable de la
masa terrestre (entre el 15 y el 20%) no tiene datos sobre los modelos hidrológicos y
métodos para plasmar en los mapas la recarga hidrológica. La media de los valores
comparables entre regiones de los recursos hídricos y las estimaciones de sus valores
extremos, así como las características de la variabilidad a largo término, permiten
obtener resultados fiables.

En aquellas regiones cuyas fronteras no coinciden con las cuencas de los ríos, utilizan
las observaciones de las recargas hidrológicas y de los flujos de agua de los territorios
adyacentes para determinar las principales características de los recursos hídricos
renovables naciones y regionales.

Los valores de los recursos hídricos renovales son equiparables a la recarga hídrica
anual. Para evaluaciones globales, esto es bastante admisible, desde que los recursos
hídricos subterráneos renovables que no son drenados por los ríos comprenden
únicamente un pequeña porción del total de las recargas fluviales, por ejemplo el 5% en
África. En los países localizados en regiones áridas el agua subterránea renovable
puede representar una parte muy significativa del volumen global de los recursos
hídricos renovables. Para analizar los recursos hídricos en general, es necesario conocer
la distribución mensual de los flujos.
El uso del agua para servicios públicos, producción industrial (incluyendo generación
de energía), agricultura (riego) y la perdida de agua por evaporación de los embalses
causa decrementos en las recargas hídricas provenientes de la superficie y del subsuelo,
lo cual produce efectos importantes en los recursos hídricos.

Existen varios factores básicos que determina las características cuantitativas del uso del
agua: el nivel de desarrollo de socioeconómico, la población, las condiciones
fisiográficas (incluyendo los climáticos), y el área territorial. Para cada región, país o
cuenca, se ha podido estimar el agua total utilizada para consumo por las necesidades de
las poblaciones urbanas (usos domésticos o municipales del agua) industria (incluyendo
energía térmica) y el riego en granjas y para la agricultura. Estas estimaciones datan de
años anteriores desde 1900, hasta el tiempo presente (1995) y para el futuro (2025).
Gracias a ellas podemos tener un seguimiento de la distribución de los usos del agua en
el mundo distribuidos por territorios y a los largo del tiempo.

El uso del agua fue estimado en primer lugar para alrededor de cien países, pero en el
presente estos datos están disponibles para la mayoría de los países de todos los
continentes, y cuando los datos no están disponibles se utilizan aproximaciones
metodológicas desarrolladas especialmente, utilizando como modelos países con
condiciones fisiográficas similares y con los mismos niveles de desarrollo económico y
de similares características.

Usos del agua municipal.


En este caso los consumos del agua los realizan los servicios públicos y domésticos, y
las empresas, además de las necesidades de la población urbana que consume agua de
alta calidad y también hay que incluir el agua empleada en el riego de jardines.

El volumen consumido depende de la población, del nivel de los servicios, de la


disponibilidad de las redes de abastecimiento, del drenaje y del suministro centralizado
de agua caliente. Además depende en gran medida de las condiciones climáticas. En
ciudades bien equipadas estos consumos rondan los 300-600 litros por día y por
habitante. En países desarrollados industrialmente de Europa y Norteamérica es de
alrededor de 500-800 litros por día y por persona En países de Asia, África y
Latinoamérica, en vías de desarrollo y basados en la agricultura, se estima un consumo
de 50 a 100 litros por día y por persona; mientras que en regiones con recursos hídricos
insuficientes, no se superan los 10-40 litros por día y por persona.

Una gran parte del agua suministrada se devuelve a la red hidrográfica (depurada o no)
después de ser utilizada. La principal parte del consumo consiste en pérdidas de agua
por evaporación, filtraciones de la red de distribución, uso del agua para riego, para
limpieza de calles, para zonas recreativas y para zonas privadas. El consumo de agua
para usos personales es insignificante comparado con las pérdidas debidas a la
evaporación.

Los valores relativos del consumo de agua se expresan normalmente en porcentaje del
agua suministrada. En las grandes ciudades modernas y bien equipadas el consumo no
excede, normalmente, del 5 al 10% del total del agua suministrada. En ciudades
pequeñas este consumo aumenta del 40 al 60% del agua suministrada. Los valores más
reducidos tienen lugar en las regiones situadas más al norte, mientras que los valores
más altos corresponden a las ciudades situadas más al sur donde el clima es más seco.

El desarrollo de las redes de abastecimiento de las ciudades, está siguiendo tendencias


modernas basadas en la construcción de suministros de agua y sistemas de drenaje
centralizados y su conexión a un gran número de edificios y de áreas densamente
pobladas. Se espera que en el futuro el consumo de agua per cápita aumente.

Usos industriales del agua.


El agua en la industria es usada para enfriar, transportar, como un disolvente y como un
ingrediente de los productos finales. El principal uso del agua en la industria es el de la
generación de energía térmica y atómica, ya que requiere una gran cantidad de agua
para su enfriamiento. Los volúmenes difieren en función de las ramas industriales, tipos
de producción o procesos tecnológicos de manufactura, así como las condiciones
climáticas, ya que en las regiones del sur (como ya se ha dicho) el consumo es mayor.

Las principales características del uso industrial del agua, dependen en gran parte del
sistema de suministro. Existen dos esquemas básicos: flujo único y flujo en circulación.
Con el sistema de flujo único el agua extraída de la fuente se descarga en los arroyos de
agua después de su uso (depurada o no). Con el sistema de circulación, el agua usada se
enfría, se trata, y se devuelve de nuevo al sistema de suministro, con la ventaja de que el
agua dulce necesaria para el flujo de circulación es insignificante.

Los valores en el consumo de agua industrial varían en gran medida dependiendo del
tipo de industria, de la naturaleza del abastecimiento, del proceso tecnológico y de las
condiciones climáticas. En la generación de energía térmica, el consumo varía entre el
0,5 y el 3% del agua suministrada. En muchas industrias este porcentaje es del 5 al 20%,
alcanzando en algunas valores del 30 al 40%.

El uso de agua en la industria es variable debido a la influencia de diversas tendencias;


además la tendencia es hacia su incremento debido al crecimiento industrial y al
crecimiento de la producción de energía térmica.

Como se ha venido diciendo, el consumo de agua en la industria y en la creación de


energía térmica, depende del tipo de sistema de abastecimiento de agua. El sistema de
flujo directo tiene un menor consumo de agua de abastecimiento, pero con el sistema de
agua en circulación el gasto de agua dulce decrece drásticamente. En el futuro los
sistemas de agua en circulación deberían desarrollarse por todos los medios posibles, ya
que harían posible el reciclaje de agua en la industria, porque, como ya se ha dicho, el
consumo de agua se incrementará en el futuro.

Existen datos disponibles sobre el consumo de agua en la industria en las diferentes


regiones del mundo y se aplican por analogía para cualquier país del mundo; estos datos
están separados en los consumos de agua para generación de energía térmica, y para el
resto de industrias en general, además se han recapitulado para cualquier región.

La generación de energía térmica consume del 1 al 4% del agua disponible. En otras


industrias este porcentaje aumenta del 10 al 40% del agua disponible, dependiendo del
nivel de desarrollo industrial, de la disponibilidad del agua de abastecimiento en los
sistemas de agua en circulación, y de las condiciones climáticas. Se han hecho
evaluaciones para el periodo futuro del 2025 para cada país, haciendo ajustes
significativos del nivel de desarrollo de cada uno de los países.
Uso agrícola del agua

El uso del agua por la agricultura está determinado por el desarrollo del regadío.
En muchos países y regiones del mundo, el riego es el principal uso del agua. El riego
ha sido una práctica milenaria, sin embargo la mayor parte de las tierras de regadío
fueron introducidas en el siglo XX.

A finales de 1970, casi todos los países desarrollados y en desarrollo de todos


continentes, iniciaron el desarrollo del riego intensivo.
El riego intensivo podría proporcionar el crecimiento de las áreas de riego y garantizar
el incremento de la producción de cultivos.

En la década de los 80, el ritmo global del incremento de las áreas de regadío se
redujo considerablemente. Esto ocurrió tanto en países desarrollados como en los países
en desarrollo. La primera causa, era el elevado coste de construcción de los sistemas de
riego, la salinización de la tierra, el agotamiento del suministro de agua, y los problemas
de la protección del medioambiente. Se ha disminuido o estabilizado la cantidad de
tierras de riego en ciertos países desarrollados.

Considerando el problema a escala global, es importante mencionar que el


desarrollo del regadío de las tierras secas sigue por la necesidad de incrementar el
suministro de alimentos.

Ahora, sobre el 15% del total de las tierras cultivadas están siendo regadas. Sin
embargo, la cantidad de producción en áreas de riego supone casi la mitad de la
totalidad de la producción de cultivos en términos de valor. En el mundo moderno, la
población está creciendo rápidamente. Al mismo tiempo, hay un critico déficit de
alimentos, ahora experimentado casi de 2/3 de la población mundial.

Por lo tanto, el riego está teniendo un papel importante en el incremento del uso
de la tierra y en la eficiencia de la reproducción del ganado. Así, de esta manera, espera
que la agricultura de regadío se expanda rápidamente en el futuro.

Las áreas de regadío podrían expandirse principalmente en países con un rápido


crecimiento de población y suficientes recursos hídricos y de la tierra. La totalidad de
las áreas de riego están esperando aumentar, aunque no de la misma manera que en
1970.
Posteriormente, el uso del agua para riego, se espera que crezca. El
requerimiento de agua de riego, está determinado por el área de riego, los valores del
consumo de agua en m3/ha/año y el agua de retorno (renovable) en porcentaje de
consumo de agua. Ello depende en general de las condiciones fisiográficas, de los
sistemas de riego, técnicas hidráulicas y composición de los cultivos.
La información sobre consumos de agua y áreas de riego disponibles en
diferentes países, permiten el cálculo del uso del agua para riego bajo diferentes
condiciones fisiográficas. Después de los análisis adecuados, puede ser incluido dentro
de cálculos del total de consumo de agua por las regiones naturales-economicas y
continentes.
Es natural que los valores más pequeños del uso del agua, sean observados en
los países y regiones del norte. Por ejemplo, en el norte de Europa, los usos del agua son
de 300-5000 m3/ha, mientras que en el este de Europa ellos son de la cantidad de 7000-
11000 m3/ha.
El agua renovable es del 20.30% del consumo del agua. En los EEUU, la
evaporación de las extracciones de agua es estimada por diferentes autores de 8000-
10000 m3/ha, y el agua renovable del 40-50% del agua consumida.

En los países de Asia, África y América del Sur y Central, hay una gran variedad
de condiciones climáticas, composición, cultivos y técnicas de riego. Por tanto, los
valores de los usos del agua anuales varían mucho de 5000-6000 m3/ha a 15000-17000
m3 /ha y en regiones individuales de África de 20000-25000 m3/ha.

En el futuro, la cantidad de extracciones de agua, cambiará considerablemente


porque los avances de los sistemas de riego, mejoran los requerimientos de agua,
regimenes y técnicas. Todo esto necesita ser tenido en cuentas para pronosticar el uso
del agua de riego en grandes regiones de la tierra.

Una considerable economía del agua puede ser alcanzada a través del uso
eficiente de métodos de ingeniería hidráulica (riego por aspersión, riego por goteo) que
incrementan la productividad de los cultivos y disminuya el volumen del agua de riego.
En términos de economía del agua, los sistemas más eficientes del riego por goteo son
demasiados caros y no extensamente usados en el mundo. Sin embargo, estas técnicas
reducen el coste del agua aproximadamente a la mitad y aumentan su productividad.

Por lo tanto, hay esperanzas que sean extendidas su uso en el futuro, lo cual
podría resultar en descenso de cantidad del uso del agua. El mismo resultado está
logrado mejorando la disponibilidad de sistemas de riego, elevando su eficiencia u
eficacia generalmente.

En la agricultura, además del riego, el agua es consumida en usos domésticos de


la población, en usos ganaderos y en la modernización de zonas rurales. El problema del
suministro de la población rural y el ganado con agua dulce de alta calidad, es de gran
importancia en muchos países desarrollados del mundo, especialmente en las regiones
áridas.
Sin embargo, cuantitativamente, el total del agua que contribuye a otros usos
agrícolas son insignificantes cuando comparas con los del riego (aproximadamente del
5-8%). El gran uso del agua en la agricultura es el riego.
Un análisis del uso del agua para riego fue llevado a cabo para analizar la
dinámica de algunas características de los 30-40 años antes. Incluye población, área de
tierra de regadío (como ha/cápita) y PIB (producto interior bruto), expresados en dólares
per cápita.
En este caso, los valores de las extracciones específicas de agua y composición
fueron tomados de datos de estimaciones nacionales o por países semejantes. Los
cálculos de las extracciones de agua desde el año 2000-2020, y 2025, fueron
principalmente basados en pronósticos de áreas de tierras de regadío.

Para este fin, el análisis estaba principalmente basado en tendencias desde años
anteriores en combinación factores determinantes. El análisis fue llevado a cabo
separadamente para cada país.

Fueron encontradas cambios semejantes de población y PIB en áreas de riego.


Estas tendencias sirvieron como bases para el futuro pronóstico de población y PIB en
áreas de riego.
Los factores restrictivos son el área de la tierra adecuada para riego y las
cantidades de recursos hídricos accesibles para el uso.
En evaluaciones futuras de extracción de agua para riego, las tendencias de riego
disminuyen debido a la mejora tecnológica producida por la ingeniería.

- Agua Embalsada

La construcción de grandes embalses puede conducir a una transformación


fundamental en el tiempo de la escorrentía de los ríos y puede aumentar los recursos de
agua en regiones durante periodos de flujo bajo y los años de sequía.

Como resultado de las inundaciones de extensos territorios, los embalses


contribuyeron a la evaporación del agua superficial en regiones áridas.

Esto conlleva a una disminución en el total de los recursos hídricos de las


regiones. De este modo, los embalses son uno de los más grandes consumos de agua
dulce. Este papel de los embalses debía de haberse tenido en cuenta en las valoraciones
del consumo total del agua por países y continentes, aunque muchos autores no lo han
tenido.
Hace miles de años, los embalses estaban siendo construidos. Sin embargo,
como objetivo a escala global, ellos aparecieron sólo en la segunda mitad del siglo XX.
Todos los grandes embalses, con un volumen total de más de 50 Km3, han sido
construidos hace 40 años. En la actualidad, el volumen total de embalses en el mundo es
sobre los 6000 Km 3 y el total de la superficie del área alcanza los 500.000 Km 2 .
En los países desarrollados, la construcción de embalses fue más intensa durante
los años 1950-1970. En ese tiempo, la escorrentía fue casi totalmente regulada en
muchas regiones. Posteriormente, los valores de los embalses construidos disminuyeron
considerablemente.
Sin embargo, en los países ricos en recursos naturales, escorrentía de los ríos, el
ritmo de construcción es todavía alto.
En los países desarrollados los valores más altos de regulación de escorrentía de
los ríos fueron documentados durante 1970-1980. De acuerdo con tendencias modernas
y planes futuros disponibles durante las siguientes décadas la construcción de los
embalses avanzará en diferentes regiones del mundo.
Esto es debido al incremento del papel de la ingeniería hidráulica durante la
escasez de combustibles líquidos y sólidos.
Además, los embalses son usados por la industria y estaciones térmicas y
nucleares y la agricultura. Ellos son la base a gran escala de los sistemas de gestión
regulando la extensión y duración del agua superficial, tanto como protegiendo a la
población de sequías y de inundaciones.
Sin embargo, en el futuro, los tipos de embalses construidos necesitarán ser
modificados en cuanto a su localización territorial y objetivos. Los embalses serán
construidos en montañas, a pie de montañas y en regiones escasamente pobladas, sin
inundaciones y áreas extensas de tierras fértiles adecuadas para uso agrícola.
En los países desarrollados serán construidos predominantemente pequeños y
medianos embalses. La construcción de embalses en diferentes regiones resultará una
disminución de la cantidad de recursos de agua dulce. Esto ocurrirá por las pérdidas
adicionales de la evaporación.
Estas pérdidas de agua serán significantes en el consumo de agua total de una
región individual. Las pérdidas adicionales de agua por la evaporación de los embalses,
fueron calculadas para todos los embales principales del mundo, con un volumen de
más de 5 Km 3 usando la diferencia entre el promedio de la evaporación del agua y la
superficie de la tierra.
Los valores iniciales del embalse (área, volumen, localización, año
construcción, y otras características), fueron tomadas generalizando monográficos
internacionales y otras publicaciones describiendo países y regiones individuales. Las
normas de evaporación del agua y de la superficie de la tierra fueron determinadas por
las cartas del Atlas del Balance de Agua del Mundo. Las futuras pérdidas debidas a la
evaporación de los embalses fueron estimadas para cada región.

Estas estimaciones, fueron tomadas en cuenta de las tendencias en las décadas


recientes, programas disponibles a largo plazo para construir grandes embalses en
diferentes países y regiones, y características fisiográficas de esas áreas.

- Recursos Hídricos Renovables

Variabilidad espacial y temporal.

El valor medio de los recursos renovables del agua mundial se estima en 42750
3
Km /año, y varía en gran medida en el espacio y en el tiempo. La tabla 1, presenta la
distribución de los recursos hídricos y la disponibilidad del agua en la tierra de los
continentes.
En términos de valor absoluto, los grandes recursos hídricos se encuentran en
Asia y América del Sur (respectivamente 13500 y 12000 Km3/año). Los pequeños
volúmenes se encuentran en Europa y Australia con Oceanía (respectivamente (2900 y
2400 Km3/año).
Durante años individuales, las cantidades de los recursos hídricos varían en el
rango de +/- 15-25% de los valores promedios. Los valores absolutos no reflejan
plenamente la disponibilidad de agua de los continentes, ya que difieren mucho en zona
y especialmente en población. La disponibilidad de agua de los continentes en m3 agua
por Km2 y por persona se presentan en la tabla 2.
Debido al rápido crecimiento global de la población entre 1970 y 1994, la
disponibilidad de agua potencial para la población de la tierra se redujo de 12900 a 7600
m3/año/persona. La mayor reducción en el suministro de agua anual per cápita se llevó a
cabo en África (2,8 veces), Asia (un 2) y el Sur de América (1,7 veces).
El abastecimiento de agua en Europa disminuyó solo el 16%. Los estudios han
demostrado que las variaciones en el total de escorrentía en los continentes y en la tierra
en su conjunto son cíclicos.
Como se observa en la fig.2, los ciclos de años húmedos y secos se alternan, y
las desviaciones de los valores medios difieren considerablemente en la duración y
magnitud.
Por ejemplo, los períodos bajos de agua (1940-1944, 1965-1968, 1977-1979), se
ven claramente en las variaciones de la escorrentía total de los ríos del mundo. Durante
esos periodos, los valores de escorrentía fueron de 1600 a 3900 Km3 debajo de los
valores medios. Sin embargo, los periodos de 1926-27, 1949-52 y 1973-75 tuvieron un
incremento de escorrentía.
Tratadas claramente definidas las variaciones cíclicas en la totalida de la
escorrentía de los ríos, la no disponibilidad de algunas tendencias detectadas del año 65
(periodo totalmente típico).
Esto pertenece a todos los continentes, especialmente de las 2 décadas más
recientes de África y América del Sur son despreciadas (fig.2).
La escorrentía de los ríos del mundo está distribuida de manera poco uniforme durante
un año, en casi todas las regiones del mundo. Del orden del 44-45% de esa escorrentía
ocurre durante los periodos de inundaciones.
Por lo tanto, los valores de los recursos hídricos renovables en los continentes
varía notablemente durante un año. De acuerdo con recientes estimaciones, la mayor
parte de la escorrentía de los ríos en Europa ocurren durante Abril-Julio (46%), en Asia
durante Junio-Octubre (54%), en África durante Sep-Diciembre (44%), en América del
Sur durante Abril-Julio (45%), Australia –Oceania durante Enero-Abril (46%).
Por término medio, sobre el 46% del total anual de la escorrentía de los ríos
ocurre entre Mayo y Agosto.
Las irregularidades de la distribución de la escorrentía de los ríos durante el año,
conducen a la necesidad de la regulación por el ser humano o por diferentes tipos de
embalses.
Lo más importante del suministro de agua es el equilibrio (estabilidad) de la
escorrentía real, el cual varia poco durante el año, el cual su uso es posible con
regulación no artificial. Es el 37% aproximadamente del volumen total de escorrentía de
los río o sobre 16000 Km3 por año. Las variaciones espacio-temporal en los recursos
hídricos renovables, necesitan ser analizadas en más detalle a escala global.
A propósito de esto, grandes regiones económicas-naturales con condiciones
fisiográficas homogéneas y con un nivel económico similar fueron seleccionadas dentro
de muchos continentes. Fueron seleccionadas un total de 26 regiones, entre 3 u 8 de
cada uno de los continentes.
En la mayoría de los casos, los limites regionales coinciden con las
delimitaciones administrativas, y de este modo regiones incluidas de territorios enteros
y de países individuales (uno de cada 15-17 países). Esto fue debido a la necesidad de
analizar las cantidades de recursos hídricos así como también la dinámica de la
población y el uso del agua.

Los datos sobre esos valores son publicados solo por distintos países. Una
excepción fue la de los principales países en el mundo: Rusia, China y EEUU, cuyas
partes individuales se han integrado en diferentes regiones económicas-naturales.
La fig. 1, muestra un mapa esquemático del mundo con los límites y los números de las
regiones. Las áreas de las regiones seleccionadas varían ampliamente, desde 12-13
millones de Km2 (Liberia y el lejano Oriente de Rusia, Canadá y Alaska) a 0,19
millones de Km2.
En la fig.3 y la tabla 2, se presentan los valores medios de los recursos hídricos
renovables. Fueron obtenidos por cada región desde 1921-1985 como los recursos
hídricos locales, originados en el territorio de la región, y como la entrada de agua dulce
en los territorios vecinos. Como se observa en la fig.3, en la mayoría de las regiones,
los recursos hídricos básicos originados en los territorios y los flujos de entrada y salida
son insignificantes.

Las excepciones son las regiones 3, 5, 10, 18 y 25, donde los valores de los
flujos alcanzan el 20-25% de los recursos hídricos locales. En las regiones 9 y 24 (Norte
de África y América del Sur y Central), los flujos de entrada son comparables con las
cantidades de los recursos hídricos locales, o hasta sobrepasarlos varias veces.
Año tras año, las variaciones considerablemente importantes, sobrepasan la
media de todos los continentes. Esto pertenece a regiones áridas y semiáridas, donde los
valores de recursos son pequeños. Ahí, un año individual, sus volúmenes pueden ser de
1,5-2 veces menor que la media de un largo periodo, mientras que en las regiones
húmedas esta diferencia es de entre el 15 y el 25%.
Las posibilidades de la utilización de los recursos hídricos para las necesidades
económicas se determinan no sólo por su variabilidad interanual, sino también por la
variabilidad temporal y mensual.
Muchas regiones, se caracterizan por una extremada distribución desigual de la
escorrentía del río, cuando la temporada de inundaciones es de 3-4 veces, se produce el
60-80% de escorrentía anual. Por ejemplo, el 64% de la escorrentía se produce durante
los 3 meses de inundaciones en la parte norte y sur de Europa de la antigua Unión
Soviética.
Del mismo modo, en la parte central de América del Norte y en el Sur de Asia,
la escorrentía de inundación es igual al 57%, en Liberia y el lejano Oriente 59%, en
Australia 68% y en el este de África del 80%.

Al mismo tiempo, durante periodos de flujo bajo, con una duración de tres y
cuatro meses en algunas regiones, la escorrentía equivale sólo del 2 al 10 % de la
escorrentía anual. Por ejemplo, para los 3 meses de flujo bajo, la escorrentía es del 8-
9% de la anual en el norte de Europa de la antigua Unión Soviética, Canadá y Alaska y
Norte de China y Mongolia. El 6-7% en América Central, 4-5% en Liberia, lejano
Oriente y sur de asi y hasta el 0,8% en el oeste de Africa.

Además de las regiones naturales –económicas, fueron estimados los recursos


hídricos renovables de 60 países. La selección de los países incluye países desarrollados
y en desarrollo de todos los continentes, así como países con economías en transición, y
los más grandes y pequeños en cuanto a área y población.
También fueron incluidos países del sur con diferentes recursos hídricos y
excedentes. Los países incluidos en el análisis contienen el 71% de las fuentes del total
de los recursos hídricos y suponen el 70% de la población de la tierra.

La tabla 3 ,muestra los valores de los recursos hídricos renovables de estos


países seleccionados. La mayoría de los recursos hídricos renovables están concentrados
en 6 países principales del mundo: Brasil, Rusia , Canadá, EEUU, China y la India. Los
orígenes de más del 40% del total de la escorrentía de los ríos anual, está en estos
países.
Una evaluación de los recursos hídricos renovables de los países y regiones y de
los continentes, están basados en la escorrentía de las cuencas de los ríos, calculados
por la observación de datos hidrológicos. La información de los recursos hídricos es
conseguida de todos los principales ríos del mundo.

El río más grande del mundo, el Amazonas, contribuye el 16% de la escorrentía


anual del global de los ríos.

El 27% de los recursos hídricos del mundo están formados por los 5 ríos más
grandes: Amazonas, Ganges con Brahmaputra, congo, Yantze y Orinoco. Ríos con un
volumen de escorrentía superior a la media, sobre 100 Km3 comprende el 46% de los
recursos hídricos renovables.

- Flujos de entrada en los Océanos del mundo

Utilizando datos globales de escorrentía de la red hidrológica, fue posible


evaluar las entradas de agua dulce a los océanos del mundo. Este flujo es muy
importante para el estudio del balance de agua dulce y los procesos dinámicos. Vale la
pena mencionar que la afluencia de agua dulce a los océanos del mundo simplemente no
puede ser equiparada con la escorrentía global por 2 razones:

En primer lugar las cuencas fluviales endorreicas no están conectadas a los


océanos del mundo. El área total de las regiones endorreicas es de 30 millones de Km2
(20% del total del área). Sin embargo, sólo el 2,3% (sobre 1000 Km3 /año) de la
escorrentía anual es originada en estas regiones.

Esto es debido por la baja precipitación en la mayoría de los territorios de las


regiones secas, desérticas y semiáridas. Las regiones más secas se incluyen la cuenca
del Mar CAspio en el territorio de Europa y Asia , la mayor parte de Asia Central el
noreste de China y Asustralia, asi como el de Arabia y el Norte de África. Pequeñas
regiones secas también se producen en otras regiones, incluyendo América del Norte y
del Sur.

En segundo lugar, en las regiones de drenaje exorreicas directamente


conectadas con los océanos del mundo, las estimaciones de los recursos hídricos de las
fuentes de las cuencas de los ríos, no siempre coinciden con estimaciones de
escorrentías en la desembocadura del río. Éste en especial, contiene a las regiones de
climas cálidos. Ahí, los recursos hídricos vienen de las zonas de montaña con grandes
cantidades de precipitaciones. A medida que avanza hacia la desembocadura, la
escorrentía se pierde por evaporación en los llanos y partes bajas de la cuenca.

El Ganges y el Indo en Asia, Níger y Zambeze en África, Missisipi y Colorado


en América del Norte, son ejemplos de este tipo de cuencas. En las regiones exorreicas,
1100Km3 de escorrentía se pierde por evaporación y no llegan a la desembocadura. De
esta cantidad, 380 Km3 se pierde en Asia, 300 Km3 en África y 340 Km3 en América del
Norte.

Así, la totalidad del agua que entra en los océanos, será algo menos que el valor
del agua renovable de los recursos de los continentes de la tierra. Los valores a largo
plazo del agua que entra en los océano desde 1921-1985, se muestra en la fig.4.

Aproximadamente la mitad del total del agua que entra en los océanos cae sobre
el océano Atlántico, que recibió las aguas de cuatro de los 6 ríos más grandes del mundo
(Amazonas, Congo, Orinoco y Parana). El aporte más pequeño de las entradas de agua
de los ríos son al Océano Ártico (5,000 Km3 por año). Sin embargo, las aguas de los
ríos son de mayor importancia para el régimen de este océano, porque el océano Ártico
contiene hasta un 1,2% del almacenamiento total de agua de los océanos del mundo,
mientras que recibe el 11% de la escorrentía fluvial global.
Para simular los procesos dinámicos en los océanos, es muy importante tener en
cuenta no sólo el volumen de entrada de agua de los ríos, sino también su distribución
en los océanos del mundo.
La escorrentía entra en los océanos de manera muy desigual. Los datos
presentados en la fig.5 lo demuestran de forma muy clara, ello presenta la distribución
del flujo de entrada en los océanos del mundo por zonas latitudinales. Por término
medio, sobre el 42% del total de la escorrentía de los ríos entra en los océanos en la
zona ecuatorial entre 10º N y 10ºS. Esta observación de los datos por años individuales
o estaciones del año obtenidas de las redes hidrológicas globales, son de gran interés
para los oceanólogos, quienes desarrollan modelos de circulación del agua en los
océanos.
- La Dinámica del uso del agua en el mundo.

La tabla 4. y la Fig.6 muestran la dinámica del uso del agua por continentes en el
siglo actual y en el futuro hasta el 2025. En 1995 las extracciones de agua globales están
comprendidas sobre 3790 Km3 /año, con un consumo de 2070 Km3 /año (61% de la
extracción). En el futuro, la totalidad de extracciones de agua crecerán alrededor del 10-
12% por cada 10 años, y para el 2025, alcanzará aproximadamente 5240 Km3 /año. El
consumo de agua aumentará lentamente, por 1,33 veces. En la actualidad, sobre el 57%
del total de las extracciones de agua y el 70% del consumo total de agua ocurre en Asia,
donde se localizan la mayor superficie de riego del mundo.
Durante las siguientes décadas, el mayor crecimiento de extracciones de agua se
espera que ocurra en África y el América del Sur (1,5-1,6 veces), el menor en Europa y
América del Norte (1,2 veces).
La tabla 5 y la fig.7, muestran el papel de los usos individuales del agua en la
dinámica de la totalidad de las extracciones de agua y consumo.
En la actualidad, la agricultura percibe el 66% del total de las extracciones de agua y el
85% del consumo del mundo.
En el futuro el papel de la agricultura disminuirá lentamente en relación a otros
usos, debido al crecimiento intensivo de otros usos del agua, principalmente la industria
y el uso doméstico del agua.
Para el 2025, la agricultura se espera que aumente los requerimientos de
extracción de agua por 1,3 veces, la industria 1,5 y los usos domésticos de 1,8 veces.
Además, la evaporación de los grandes embalses contribuye a las pérdidas de agua.
Éstas son mayores que el consumo total de agua de la industria y suministro público.
El área de riego mundial en 1995 fue de 253 millones de ha. Para el 2010, se
espera que crezca bastante hasta cerca de 290 millones de ha, para el 2025 a 330
millones de ha.
Las estimaciones anteriores, se refieren a la predicción de condiciones climáticas
(sin tener en cuenta los posibles cambios antropogénicos mundiales) y a los escenarios
reales de una economía mundial en desarrollo.
Teniendo en cuenta las incertidumbres en el desarrollo de la economía,
crecimiento de la población y la situación climática, en el año 2025 la extracción total
de agua se espera que esté dentro del orden del 10-12% por encima del valor de la
media, es decir 4600-5800 Km3 /año.
La dinámica de extracción de agua por regiones económicas-naturales del
mundo se muestra en la tabla 6. Las cantidades de extracciones de agua son distribuidas
de modo poco uniforme por las regiones de los continentes y no coinciden con la
disponibilidad de recursos hídricos.

Por ello, en Europa el 95% de la extracción de agua ocurre en el sureste y partes


centrales del continente, en América del Norte, los EEUU usan el 73% del total de
extracciones de agua en Australia y Oceanía, 89% del agua extraída ocurre en Australia.
En el continente asiático, los grandes volúmenes de extracción de agua del
sureste de Asia, incluyendo India, Pakistán, Bangladesh y Sureste de Asia, la mayor
parte de áreas de riego en China.
En África, la mayor extracción de agua tiene lugar en el norte, 50% de las
extracciones de agua en el continente ocurren en esta región. En América del sur, está
más uniformemente distribuida.

En países desarrollados y en países con recursos limitados de agua, la extracción


de agua se espera que aumente en un 15%-35%. En regiones con países en desarrollo
con suficientes recursos hídricos, el crecimiento de extracción de agua puede llegar a
50-200%
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