REVISIÓN FUNCIONES EJECUTIVAS

Funciones ejecutivas: necesidad de una integración conceptual
J. Tirapu-Ustárroz a, J.M. Muñoz-Céspedes b, C. Pelegrín-Valero c
EXECUTIVE FUNCTIONS: THE NEED FOR THE INTEGRATION OF CONCEPTS Summary. Introduction. The new cognitive neuropsychology approachs have aroused an increasing interest in understanding the higher cognitive processes as well as the neural substrates linked to them. Particularly, the executive functions, reckoned to be essential to control the information processing and to co-ordinate behaviour, have received preferential treatment from specialised literature on the subject. Development. From obsessive-compulsive disorder to schizophrenia, from Parkinson’s disease to multiple sclerosis, there are many reports that show the affectation of these functions in all these morbid processes. On the other hand, the part that the prefrontal cortex plays in human behaviour in general, and in executive functions in particular, constitutes one of the most important fields of research of neurosciences nowadays. Thus, this cortical area appears closely linked to the executive processes, affecting different respects of the cognitive functions. Working memory, supervisory attentional system, somatic marker, information processing, behaviour planning, social judgement, are processes which have been related to the prefrontal cortex activity as a structure, and to the executive processes as a function. Conclusions. The aim of this article is to revise the concept of executive functions, and give rise reflections about the usefulness of the aforementioned concept and its practical applicability. It is essential that we understand the difference between structure and function, cognition and emotion, brain activity and behaviour, category and dimension, and between mind and brain, to achieve a more comprehensive approach to this concept of ‘executive functions’ we all use, and many times find difficult to define and to understand. [REV NEUROL 2002; 34: 673-85] Key words. Executive functions. Hierarchical model. Integrator model. Somatic markers. Supervisory attentional system. Working memory.

INTRODUCCIÓN La reciente eclosión de las neurociencias cognitivas ha generado un creciente interés por comprender las funciones y los sustratos neurales de las denominadas funciones cognitivas de alto nivel [1]. En las dos últimas décadas, la neurología conductual y la neuropsicología han evolucionado a pasos agigantados bajo el influjo de los modelos teóricos provenientes de la psicología cognitiva, pero también por el avance de nuevos y sofisticados métodos que permiten estudiar la actividad cerebral durante los procesos cognitivos [2]. Así, las técnicas de neuroimagen y los modelos computacionales de las funciones cognitivas de alto nivel han arrojado nuevos datos y modelos sobre el intrincado mundo del funcionamiento cerebral. El córtex prefrontal es la región cerebral con un desarrollo filogenético y ontogénico más reciente y, por ello, la parte del ser humano que más nos diferencia de otros seres vivos y que mejor refleja nuestra especificidad; constituye aproximadamente el 30% de la corteza cerebral [3]. Desde un punto de vista funcional puede afirmarse que en esta región cerebral se encuentran las funciones cognitivas más complejas y evolucionadas del ser humano; se le atribuye un papel esencial en actividades tan importantes como la creatividad, la ejecución de actividades complejas, el desarrollo de las operaciones formales del pensamiento, la conducta social, la toma de decisiones y el juicio ético y moral [4,5]. En esta línea, los tipos de déficit que –tanto en la clínica
Recibido: 22.08.01. Aceptado tras revisión externa sin modificaciones: 22.09.01.
a

Neuropsicólogo. Clínica Ubarmin. Fundación Argibide. Pamplona, Navarra. b Neuropsicólogo. Unidad de Daño Cerebral. Hospital Beata María Ana. Facultad de Psicología. Departamento de Psicología Básica II. UCM. Madrid. c Psiquiatra. Hospital Miguel Servet. Zaragoza, España. Correspondencia: Dr. Javier Tirapu Ustárroz. Clínica Ubarmin. E-31486 Elcano (Navarra). E-mail: jtirapuu@cfnavarra.es  2002, REVISTA DE NEUROLOGÍA

como en la investigación– se atribuyen a lesiones del córtex prefrontal incluyen una interacción de alteraciones emocionales, conductuales y cognitivas. Dentro de estas alteraciones en el funcionamiento cognitivo destacan los déficit ejecutivos. Las funciones ejecutivas (FE) se han definido como los procesos que asocian ideas, movimientos y acciones simples y los orientan a la resolución de conductas complejas [6]. Luria [7,8] fue el primer autor que, sin nombrar el término –el cual se debe a Lezak–, conceptualizó las FE como una serie de trastornos en la iniciativa, la motivación, la formulación de metas y planes de acción y el autocontrol de la conducta, asociados a lesiones frontales. Lezak [9,10] define las FE como las capacidades mentales esenciales para llevar a cabo una conducta eficaz, creativa y aceptada socialmente. A su vez, Sholberg y Mateer [11] consideran que las FE abarcan una serie de procesos cognitivos entre los que destacan la anticipación, elección de objetivos, planificación, selección de la conducta, autorregulación, autocontrol y uso de retroalimentación (feedback). Mateer, en esta misma línea cognitivista, refiere los siguientes componentes de la función ejecutiva: dirección de la atención, reconocimiento de los patrones de prioridad, formulación de la intención, plan de consecución o logro, ejecución del plan y reconocimiento del logro [12]. En los años 1980 y 1989, Fuster [13,14] publicó su teoría general sobre el córtex prefrontal y consideró que éste era fundamental en la estructuración temporal de la conducta. Según Fuster, dicha estructuración se llevaría a término mediante la coordinación de tres funciones subordinadas: a) una función retrospectiva de memoria a corto plazo provisional; b) una función prospectiva de planificación de la conducta; y c) una función consistente en el control y supresión de las influencias internas y externas capaces de interferir en la formación de patrones de conducta.

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con el fin de establecer una taxonomía funcional que nos permita distinguir las ejecuciones. las dificultades que exhiben algunos pacientes con una marcada dificultad para centrarse en la tarea y finalizarla sin un control ambiental externo [18.27].. Este modelo lo ha desarrollado posteriormente el propio Baddeley [41-44]. parece necesario distinguir las FE de aquellas que no lo son. Dada la multiplicidad de manifestaciones de este síndrome disejecutivo. lectura. la enfermedad de Parkinson [26. que basan sus definiciones en aproximaciones más o menos afortunadas de los modelos de procesamiento de la información. mente y conducta compleja. por lo que interviene en la realización de importantes tareas cognitivas tales como comprensión del lenguaje. hemos de reconocer con humildad que cuando nos referimos a las FE y pretendemos establecer una relación clara entre estructura. los sujetos son capaces de resolver adecuadamente tareas rutinarias. se ha acuñado el término ‘síndrome disejecutivo’ para definir. El bucle fonológico incluye un almacén fonológico a corto plazo asistido por un proceso de control basado en el repaso articulatorio.19]. presentan dificultades en el establecimiento de nuevos repertorios conductuales y una falta de capacidad para utilizar estrategias operativas. En la neuropsicología clásica no resulta demasiado complicado describir los diferentes cuadros afásicos y su relación con lesiones cerebrales específicas. 1). Todas estas descripciones señaladas sugieren que la psicología cognitiva tiene dificultades para proveer una adecuada caracterización de los procesos ejecutivos que conforman una de las principales funciones de los lóbulos frontales.23].32]. la alteración de las FE no resulta un buen ‘marcador cerebral‘ –algo así como lo que ocurre con la serotonina y la psicopatología–. 34 (7): 673-685 . MEMORIA DE TRABAJO Y FUNCIONES EJECUTIVAS En 1974. fundamentalmente de las lesiones o disfunciones que afectan a la región prefrontal dorsolateral [16. Esto sugiere que el término ‘funcionamiento ejecutivo’ describe de forma inadecuada una función y. Esquema de memoria de trabajo. no poseemos una teoría neuropsicológica firme. ET AL Parece evidente que tanto el propio concepto (‘ejecutivo’) como sus descripciones emanan de modelos predominantemente cognitivistas. los accidentes cerebrovasculares [24. y las definiciones sobre lo que contiene no parece reflejar que se trate de un sistema unitario sino. además. los traumatismos craneoencefálicos [22. en el autismo [37] y en el trastorno por déficit de atención [38. incremento de la distracción. por lo que actúa como un sistema de almacenamiento que permite utilizar el lenguaje subvocal para mantener la información en la conciencia durante el tiempo deseado. dificultad para captar la totalidad de una realidad compleja [. Baddeley y Hitch [40] presentaron un modelo de memoria operativa que pretendía una reconceptualización de la memoria a corto plazo y que se basaba en la descripción y análisis de sus procesos y funciones. aunque el término pueda resultar novedoso. mas bien. Conviene destacar que son muy numerosas las patologías neurológicas y los trastornos mentales en los que se han descrito alteraciones en alguno o en todos los componentes del funcionamiento ejecutivo. En tercer lugar. las alteraciones en las FE se han considerado prototípicas de la patología del lóbulo frontal. en el trastorno obsesivocom- Agenda visuoesp Sistema tem ejecutivo centra central Bucle fonológico Figura 1. se da por hecho que la simple ejecución deficitaria en uno o varios ‘tests frontales’ refleja trastornos en determinadas áreas de la conducta y que esa conducta depende de una localización concreta en el cerebro. con falta de flexibilidad cognitiva. la esclerosis múltiple [28. con el fin de intentar aproximarnos a una clarificación conceptual. muestran limitaciones en la productividad y creatividad. Estos nuevos modelos de la neurociencia cognitiva tratan de explicar el sustrato de las funciones cognitivas de alto nivel y. podemos destacar los tumores cerebrales [21].25]. como un sistema que mantiene y manipula temporalmente la información. las alteraciones disejecutivas se han estudiado.29] y el síndrome de Gilles de la Tourette [30]. En este artículo nos proponemos revisar los modelos explicativos sobre el funcionamiento y control ejecutivo. pensamiento. sino un marcador neuropsicológico excesivamente inespecífico. capacidades y conductas que son características de un adecuado funcionamiento ejecutivo [20].].. Dicho de otro modo. en la esquizofrenia [31.34]. Respecto a la patología psiquiátrica.J. lo que provoca una mayor impulsividad o incapacidad para posponer una respuesta. Ante esta falta de un modelo único que establezca una relación más sólida entre cerebro. el término resulta excesivamente genérico en su intención de describir funciones metacognitivas y de autorregulación de la conducta. TIRAPU-USTÁRROZ. en primer lugar. etc. Rylander ya señalaba en 1939 que ‘el síndrome frontal produce alteraciones en la atención. No podemos negar que el concepto de FE se ha utilizado excesivamente. el bucle fonológico y la agenda visuoespacial (Fig. en la clínica cotidiana hallamos demasiados ejemplos que ponen de manifiesto la alteración del funcionamiento ejecutivo en ausencia de afectación frontal. Entre los primeros.39]. Así. En este sentido.36]. en el trastorno disocial de la personalidad [35. se postula la existencia de este subsistema particular para explicar 674 REV NEUROL 2002. La memoria de trabajo (MT) se define. pero incapaces de resolver tareas novedosas’ [15]. pulsivo [33. la conducta de los sujetos afectados por alteraciones en el funcionamiento ejecutivo pone de manifiesto una incapacidad para la abstracción de ideas y muestra dificultades para anticipar las consecuencias de su comportamiento. de un sistema supramodal de procesamiento múltiple. En cuarto lugar.17]. así. Como se ha señalado anteriormente. sin embargo. En segundo lugar. estos modelos ‘inestables’ plantean dificultades importantes para el estudio del funcionamiento cerebral. función y conducta. no depende de una estructura anatómica única. quien ha fragmentado la memoria a corto plazo (MCP) en tres componentes diferenciados: el sistema ejecutivo central (SEC). entre otras. además.

depende de procesos atencionales. sensorial y mnésico. Otra red se compondría de áreas de asociación sensorial (temporal y parietal). EL MODELO JERÁRQUICO A mediados de la pasada década. Modelo ejecutivo central de Goldman-Rakic. Stuss y Benson [51. que se basa en las implicaciones de la arquitectura funcional del córtex prefrontal. como el modo en que la información se combina en el cerebro y cómo se seleccionan y operan las estrategias para resolver una determinada situación. parece emplearse en la creación y utilización de mnemotécnicas de imágenes visuales. dependen de códigos centrales de control del habla. o bien dos sistemas independientes. y realiza operaciones de selección de estrategias y control. como señala el propio autor. En cierto modo. De forma genérica. podemos afirmar que el SEC es un sistema atencional. Esto indica que el término ‘bucle fonológico’ es más adecuado que el de ‘bucle articulatorio’. Aunque el sistema parecía ser de carácter espacial en lugar de visual. Los estudios psicofisiológicos. Sin embargo. En primer lugar. por las clásicas aportaciones de W. mientras que la MT responsable de las formas de los objetos conectaría el córtex prefrontal inferior con el lóbulo temporal. 34 (7): 673-685 675 . El segundo gran sistema subordinado postulado por el modelo de MT es la agenda visuoespacial. La mayor parte de la investigación de la MT se ha centrado en estos dos sistemas subsidiarios. a su vez. hemos de tener en cuenta que el bucle y sus procesos de repetición no son meramente un lenguaje subvocal. en segundo lugar. por medio del cual se llevan a cabo tareas cognitivas en las que interviene la MT. con dimensiones tanto visuales como espaciales. ya que este último parece implicar una participación directa de la articulación. aunque los resultados apuntan a la existencia de un sistema encargado de crear y manipular imágenes. el córtex prefrontal desempeñaría un papel preponderante en las funciones de la MT y debería entenderse como una red de integración de áreas. no son numerosos los estudios experimentales que han intentado clarificar el papel de la agenda visuoespacial en la cognición cotidiana. Este sistema tiende a convertirse en un ‘paraguas’ conceptual para intentar explicar procesos mentales complejos. ello desembocaría en lo que denominamos procesos cognitivos de alto nivel. Este sistema. Aunque existen múltiples trabajos sobre las imágenes visuales procedentes de la psicología cognitiva. Este procesamiento lineal deja entrever la existencia de una red neural cortical independiente para cada subsistema de la MT. un sistema cuyo cometido fundamental es crear y manipular imágenes visuoespaciales. el ejecutivo central puede considerarse una propiedad emergente que coactiva múltiples procesadores de dominio específico.52]. el bucle fonológico se utilizaría para el almacenamiento transitorio del material verbal y para mantener el ‘habla interna’ implicada en las tareas de la MCP. el ejecutivo central funciona más como un sistema atencional que como un almacén de información [46]: ‘el término MT es un nombre inapropiado.FUNCIONES EJECUTIVAS Sensorial Sistema ejecutivo central Motor Figura 2. Este modelo alternativo plantea que el resultado del procesamiento del SEC es el resultado de la interacción de múltiples módulos de procesamiento de la información independientes. las técnicas de neuroimagen y la literatura neuropsicológica sugieren componentes visuales y espaciales independientes de las imágenes. que refleja el hecho de que el modelo evolucionó del concepto más limitado de MCP. Ya que hemos planteado si el bucle debería considerarse fonológico o articulatorio. Los trabajos realizados por Logie et al [45] con pacientes disártricos o afectados por anartria han evidenciado que los procesos de control articulatorio no dependen para su funcionamiento de la musculatura periférica del habla. sin tener ningún cometido en el efecto de la imaginabilidad en la memoria verbal a largo plazo. se encuentra influido por la organización anatómica del sistema nervioso central y. principalmente porque pare- cen más accesibles a los trabajos experimentales que el ejecutivo central y porque pueden definirse de forma más operativa. pero interconectados con regiones posteriores que contienen información relevante para dicho dominio específico (Fig. cada una de las cuales se especializaría en un dominio específico. como señala el propio Baddeley. ¿por qué no denominarlo sistema atencional de trabajo? Goldman-Rakic [47-50] propone una nueva comprensión de la MT de Baddeley. en apariencia. sí arroja algo de luz sobre cómo estos subsistemas independientes pueden cooperar para dar lugar a una conducta compleja. Este sistema sería análogo al bucle fonológico y podría alimentarse directamente de la percepción visual o indirectamente mediante la generación de una imagen visual. que pueden mantenerse en funcionamiento en ausencia de retroalimentación periférica. Para esta autora. al plantear que la coactivación de los diferentes subsistemas de la MT y su capacidad para recibir información de la memoria y de otras áreas corticales le permiten procesar información en paralelo. James respec- REV NEUROL 2002. cada uno de los cuales contendría sus propios sistemas de control motor. podemos igualmente plantearnos si la agenda es más visual o espacial. Si este sistema. Su modelo sobre el funcionamiento del SEC se basa en estudios experimentales con primates no humanos y. De este modo. cada subsistema de la MT se encontraría asociado e interconectado con diferentes e independientes áreas corticales: las áreas prefrontales relacionadas con la MT espacial se conectarían con porciones del lóbulo parietal posterior. estos se localizan en el córtex prefrontal. 2). premotora (cingulado) y límbica. Aunque no resuelve las zonas de penumbra existente en lo referente al SEC. ahora parece probable que represente un sistema de múltiples facetas. la importancia de la codificación del lenguaje en la MCP. con localizaciones anatómicas diferenciadas en el cerebro. pues. de acuerdo con el mismo. propusieron un modelo jerárquico de las funciones mentales. ya que este sistema depende de forma crucial de los sistemas de control atencional’. sino que dichos procesos de repetición se encuentran en funcionamiento mucho más profundamente. en su libro sobre el lóbulo frontal. Así.

la planificación y la selección adecuada. y contendría un dominio para cada módulo específico. Según este modelo. sino del control de la activación de las acciones (en inglés.Figura 3. aunque con una relación interactiva entre ellas. executive cognitive control) mediante la anticipación. selección de objetivos. que traduce los resultados de la evaluación comparativa hacia un tipo determinado de respuesta (Fig. independientes pero interactivas. El tercer nivel corresponde a las funciones siguientes: a) El impulso (drive). 4) El input del primer componente corresponde al sistema sensorial y perceptual. que hace referencia a la capacidad metacognición de mantener secuencias de información y percibir el orden Entrada temporal de los sucesos. y un sistema de salida. En 1991. En un segundo nivel se encontrarían las funciones que realizan el control ejecutivo o cognitivo del resto de funciones mentales. automáticas y rápidas. Estas funciones son las siguientes: anticipación. que analiza la información en relación con las experiencias pasadas del sujeto. 676 REV NEUROL 2002. En el vértice de esta pirámide se encontraría la autoconciencia o autoanálisis. la elección de objetivos que se desea conseguir. TIRAPU-USTÁRROZ. que podemos definir como la energía necesaria puesta a disposición para lograr algo deseable o evitar algo Salida indeseable y que se relaciona con el estado emocional del sujeto. El análisis perceptual y su correspondiente respuesta pueden ser simples o complejos. Marco conceptual de Stuss. que tendrá su especificidad en función del nivel de representación de la información. controla la propia actividad mental y utiliza el conocimiento adquirido para resolver nuevos problemas Posterior/ y guiar la toma de decisiones para el futubasal ro. pacidad de iniciar y mantener una actividad mental y una conducta motora. el córtex Prefrontal prefrontal realizaría un control supramoAutoconciencia dal sobre las funciones mentales básicas localizadas en estructuras basales o retrorrolándicas (Fig. Para Stuss y Benson. el propio Stuss [53-55] redefine su modelo de sistema de control ejecutivo y mantiene la premisa de que las funciones del córtex prefrontal componen un sistema con funciones jerárquicas. Este control lo llevaControl ejecutivo ría a cabo a través de las FE. ET AL to a la conciencia en su libro Principios de psicología. Validació Autorreferencia. un sistema comparador. mediante el cual se representan las Prefrontal experiencias subjetivas actuales en relamedial/basal ción con las previas. con control de la misma y de sus consecuencias. formuConducta lación y planificación previa de posibles humana soluciones e iniciación de la respuesta. 34 (7): 673-685 . que engloba la ca. 3). también se distribuirían de manera jerárquica.J. Esquema de Stuss y Benson. que supone la selección de una respuesta y la inhibición de otras. que. b) La organización temporal. a su vez. Este tipo de procesos no ón Comparador Valores Principios Representación mental abstracta Salida ón de mú Funciones ejecutivas Entrada ódulos Comparador Principios de organización Asociaciones Patrones complejos Salida Programa de acción Sen ón Conocimiento b o Entrada Comparador Hechos de referencia Sensopercepción exterior/interior Figura 4. estas funciones no son de ejecución. Cada uno de los tres componentes descritos contendría sus subsistemas y un mecanismo de control que utiliza tres elementos básicos: entrada de información. este concepto se relaciona con la noción de motivación. pero siempre son conductas sobreaprendidas.

pero cuando la conducta se interioriza o pasa a formar parte del repertorio conductual del individuo. Este sistema se activaría ante situaciones novedosas. ya que este sistema de bajo nivel puede realizar acciones de rutina complejas. c) La distinción entre procesos de control automático y procesos de control consciente es insuficiente porque no logra explicar la complejidad de dichos mecanismos de control. ya que la mayoría de estudios presentan problemas metodológicos y conceptuiales: a) Las muestras de pacientes estudiados no siempre presentan lesiones frontales focales. 5). desarrollo personal. mediante un sistema de inhibición recíproca. Por sí mismo. El tercer componente de la jerarquía incorpora el concepto de autoconciencia y autorreflexión. el SAS puede impedir una conducta perseverante. El segundo componente de este sistema jerárquico se asocia con el control ejecutivo o función de supervisión de los lóbulos frontales.FUNCIONES EJECUTIVAS Sistema atencional supervisor Percepción Sistema efector Dirimidor de conflictos prender las FE. suprimir las respuestas a los estímulos y generar acciones nuevas en situaciones donde no se desencadena ninguna acción rutina- REV NEUROL 2002. en ausencia de señales ambientales. Estas FE de control se han dividido conceptual y experimentalmente en subfunciones específicas tales como anticipación. Este sistema no necesitaría la participación del córtex prefrontal. Sin embargo. Así. un sistema de este tipo sólo es capaz de realizar conductas elicitadas por un estímulo. Esta descripción presenta muchas similitudes con el concepto de ‘programación de contienda’ de Shallice. el córtex prefrontal debe mantenerse activo. en este sentido. el sistema límbico y el cerebro anterior proveen de las bases neurales necesarias para este control ejecutivo. En un artículo más reciente. donde todo el comportamiento humano se mediatiza por ciertos esquemas mentales que especifican la interpretación de las entradas o inputs externos y la subsiguiente acción o respuesta. el sistema se mantendrá inactivo o perseverará. en la medida que estén lo bastante especificadas por el ambiente. hay que planificar y tomar decisiones o es preciso inhibir una respuesta habitual. participa de la conciencia. en 1982. b) No existe una definición unitaria de FE. Stuss y Alexander [56] reconocen que nos encontramos con múltiples problemas para com- Tanto Baddeley como Goldman-Rakic. estos autores postulan la existencia de dos mecanismos adaptativos: el dirimente de conflictos (DC) –en inglés. y su output influye en la naturaleza y el grado del control ejecutivo. El DC evalúa la importancia relativa de distintas acciones y ajusta el comportamiento rutinario con arreglo a ella. cada conducta puede desencadenarse por un estímulo ambiental y. El SAS puede modificar las fuerzas de acción rivales o puede activar un sistema de acción concreto cuando el modelo de estímulos ambientales no ha seleccionado ninguno. contention scheduling– y el SAS [57-60]. por lo que carece de acceso a respuestas rutinarias. el mecanismo de dirimidor de conflictos se modula desde un nivel superior por el SAS. Norman y Shallice presentaron un modelo teórico de la atención en el contexto de la acción (Fig. cuando intentan explicar el funcionamiento del SEC recurren al modelo de sistema atencional supervisor (SAS). depende de los inputs que recibe de los sistemas sensorial-perceptual y de control ejecutivo. Este componente se relacionaría con la capacidad de ser consciente de uno mismo y con la capacidad de reflejar en pensamientos y conductas patrones individuales y propios del yo. selección de objetivos y elaboración de planes. Sin embargo. e) El principal papel de los lóbulos frontales puede tener relación con el componente afectivo y emocional. La autoconciencia. Estas conductas. pasan posteriormente a subsistemas donde pueden controlarse de forma automática. juicio social y autoconciencia. Para regular la relación entre estos esquemas. que en un principio precisan de control y deliberación. este sistema resulta muy útil para llevar a cabo acciones rutinarias aunque sean complejas. 34 (7): 673-685 677 . Se trata de tareas novedosas donde no existe una solución conocida. EL SISTEMA ATENCIONAL SUPERVISOR Información sensorial Respuestas Figura 5. Por tanto. Durante la adquisición de una conducta compleja (como conducir). que se activa cuando la selección rutinaria de operaciones no resulta apropiada. Las conexiones recíprocas entre las áreas de asociación multimodal retrorrolándicas. la participación del córtex prefrontal disminuye. Modelo de sistema atencional supervisor (SAS) de Shallice. por lo que podíamos denominarlos implícitos y son la base de muchos comportamientos que exhibimos en nuestra vida cotidiana. la acción más activada ‘gana’: se lleva a cabo mientras el resto se suprimen temporalmente. Así. d) La diferencia entre tareas complejas (lóbulo frontal) y tareas simples (otras áreas cerebrales) no puede explicar la diferencia de funciones entre los lóbulos frontales y otras regiones cerebrales.

ya que la posición neuroanatómica de éstas favorece ese propósito por las siguientes razones: a) Reciben señales procedentes de todas las regiones sensoriales en las que se forman las imágenes que constituyen nuestros pensamientos. sus dificultades son obvias en el funcionamiento cotidiano y presentan graves dificultades en el dominio personal y social. debemos poseer un mecanismo de memoria funcional básica. Esto significa que el cerebro reiteraría. el dominio personal y social es el más afectado. Si pretendemos buscar relación entre los diferentes modelos e hipótesis sobre el funcionamiento ejecutivo es importante detenerse en la asunción básica ‘b’. en las cuales se representan los estados corporales pasados y actuales. toma de decisiones. Los MS se cruzan con las FE en el campo de la deliberación. En este sentido. d) El conocimiento se puede clasificar en: conocimiento innato y adquirido –estados corporales y procesos biorreguladores. el MS forzaría la atención hacia las consecuencias a las que puede conducir una acción determinada. EL MARCADOR SOMÁTICO La hipótesis del marcador somático (MS) postulada por Damasio trata de explicar la implicación de algunas regiones del córtex prefrontal en el proceso de razonamiento y toma de decisiones [61-65]. Para Damasio. Este grupo particular de pacientes no se puede explicar en términos de defectos en el razonamiento. con lo que nos guiará hacia otras alternativas. posibles resultados y conexiones entre opciones y resultados. de ahí el término de MS. debemos ser capaces de hacer uso de mecanismos de atención básica que permite el mantenimiento de una imagen mental en la conciencia y la exclusión relativa de otras. en términos neurales. b) Todas las operaciones mentales dependen de algunos procesos básicos como la atención y la MT. funcionando como una señal de alarma automática ante lo inadecuado de algunas decisiones. 34 (7): 673-685 . algunas de las cuales ocurren en la mente. ET AL ria. incluidas las cortezas somatosensoriales. sobre las distintas opciones de acción y sobre las consecuencias inmediatas y futuras de cada una de estas opciones. ya que resultan fundamentales a la hora de tomar decisiones y resaltan unas opciones sobre otras. Sin embargo. c) Representan categorizaciones de las situaciones en las que el 678 REV NEUROL 2002. Según Shallice. incluidas las emociones–. El sistema neural crítico para la adquisición de señales de MS se hallan en las cortezas prefrontales. las funciones del SAS se afectan cuando existe patología en las áreas prefrontales de la corteza cerebral. Las observaciones de Damasio señalaban que pacientes con daño cerebral adquirido en la corteza prefrontal ventromedial realizaban adecuadamente los tests neuropsicológicos de laboratorio. ya que el organismo constituido por la asociación cerebro-cuerpo interactúa con el ambiente como un todo. Si las emociones se relacionan con el cuerpo (¿dónde sino sentimos las emociones?) y estas emociones señalan caminos a las decisiones. Esta hipótesis se desarrolló al querer dar respuesta a una serie de observaciones clínicas en pacientes neurológicos afectados de daño frontal focal. las representaciones organizadas topográficamente que sostienen estas imágenes separadas (¿qué relación tiene esto con la MT de Baddeley o el procesamiento lineal de Goldman-Rakic?). La unión entre conocimiento innato y conocimiento ‘acerca de’ refleja la experiencia individual. Segunda. y la categorización de este conocimiento otorga la capacidad de razonamiento. el dominio biorregulador y social parece tener afinidad por los sistemas del sector ventromediano. mientras que se reduce otra pauta neural contigua (¿puede relacionarse con el SAS?). así. esto depende probablemente de la potenciación de la pauta de actividad neural que soporta una determinada imagen. Es probable que los diferentes campos de conocimiento se representen en sectores prefrontales diferenciados. que mantiene imágenes separadas para un período relativamente extendido de décimas de segundo a varios segundos consecutivos. lenguaje. la categorización contribuye a la toma de decisiones. así como la amígdala. y conocimiento acerca de hechos. el cingulado anterior y el hipotálamo. El planteamiento del MS parte de algunas asunciones básicas que deben aceptarse para dotar de cierta verosimilitud a esta hipótesis tan sugerente: a) El razonamiento humano y la toma de decisiones dependen de múltiples niveles de operaciones neurobiológicas. Desde la perspectiva de Damasio podemos plantear algunas reflexiones de indudable interés para un acercamiento más adecuado al estudio de las FE: algunas lesiones que afectan a la corteza prefrontal se asocian de manera consistente con alteraciones en el razonamiento-toma de decisiones y con la emoción-sentimiento. al clasificar tipos de opciones. sucesos y acciones –que se explicitan como imágenes mentales–. a lo largo del tiempo. cuando el deterioro en razonamiento-toma de decisiones y en la emoción-sentimiento destaca sobre un perfil neuropsicológico conservado. capacidad intelectual. puede llevarnos a rechazar inmediatamente el curso de acción. Cuando hablamos de FE o de toma de decisiones damos por sentado que quien decide posee conocimientos sobre la situación que requiere una decisión. sino que deben existir otros aspectos o factores que inciden en el problema. c) El razonamiento y la toma de decisiones dependen de una disponibilidad de conocimiento acerca de las situaciones y opciones para la acción. y este conocimiento se almacena en forma de disposiciones en la corteza cerebral y en núcleos subcorticales.J. como la rigidez conductual o perseverancia –se produciría un error en la inhibición de esquemas dominantes– o la distracción –fallo en la inhibición de esquemas parásitos. Si ante un perfil cognitivo conservado el sujeto presenta dificultades en la toma de decisiones. Esta señal. la disfunción de este sistema permite explicar algunas conductas que se relacionan con disfunción ejecutiva. En la práctica clínica. Existe una relación íntima entre razonamiento (cerebro) y emoción (cuerpo). las operaciones mentales dependen de imágenes sensoriales que se sustentan en la actividad coordinada de áreas corticales primarias. hemos de deducir que el problema no sólo compete al mero procesamiento de la información. pero acepta que este despliegue de conocimiento sólo es posible si se cumplen dos condiciones. TIRAPU-USTÁRROZ. b) Reciben señales desde varios sectores biorreguladores del cerebro. La hipótesis del MS debe entenderse como una teoría que trata de explicar el papel de las emociones en el razonamiento y la toma de decisiones (muy relacionado con las FE). básicamente emocional. MT o atención básica. entre los que se encuentran los núcleos neurotransmisores del tallo cerebral y del prosencéfalo basal. pero tenían afectada su capacidad de expresar emociones. Primera.

En términos neuroanatómicos se sugiere que los MS. no se enfatiza el fracaso. Stroop [68]. Acker [77] plantea una serie de diferencias entre esta situación de laboratorio y la vida real: en la primera situación. se establecen ordenaciones de dichos resultados y se elaboran inferencias. En esta hipótesis se propone que un estado somático –positivo o negativo–. y no tanto a los procesos de resolución implicados. – Los resultados obtenidos en los tests pueden generar falsas REV NEUROL 2002. se precisa criterio. Lo reseñado anteriormente conduce a plantearnos que cada paciente debe tratarse como un caso único. influyen sobre las operaciones de atención y de memoria operativa dentro del sector dorsolateral. después. el ambiente se protege y no hay competencia. En la vida cotidiana es frecuente enfrentarse a tareas no estructuradas y espontáneas. Los acontecimientos se energizan por señales indicativas de que el proceso ya se evalúa –positiva o negativamente– en función de las preferencias del individuo. el ambiente no es punitivo. en líneas generales. causado por una determinada representación. el medio se encuentra menos protegido y existe competencia. los cuales demostraron la falacia de la solidez de la relación existente entre la ejecución en los tests neuropsicológicos y la localización de la lesión. por preferencias y objetivos adquiridos sobre la base de las inherentes. Trail Making Test [69]. También hemos de reconocer la existencia de graves problemas para medir las FE. SOBRE LA EVALUACIÓN DE LAS FUNCIONES EJECUTIVAS Como señala Mesulam. test de las torres [72]. se da cierto temor al fracaso. es decir. mientras que otros pacientes con lesiones retrorrolándicas los pueden ejecutar de forma inadecuada. desde que en 1985 Eslinger y Damasio publicaron el conocido caso de EVR [73. Las zonas de convergencia localizadas en las cortezas prefrontales son. como son la complejidad de la estructura y funcionamiento del lóbulo frontal. el peso que se concede en la evaluación a lo cuantitativo. No olvidemos que el objetivo de un test es provocar una conducta que –se supone– tiene su traducción en el funcionamiento cotidiano del individuo. – La interacción entre demanda y recursos del paciente puede compensar o exacerbar sus déficit. que surgen a partir de una contingencia determinada. entonces éstas deben jerarquizarse. fluidez verbal fonética [70]. o ambas. En lo referente a la situación artificial de la validez de pruebas. ha quedado patente que algunos pacientes con lesiones prefrontales pueden ejecutar las pruebas neuropsicológicas dentro de límites normales. verificaron lesiones cerebrales focales (49 frontales. resultado de su naturaleza específica. Una cuestión especialmente problemática es la evaluación de los déficit en el funcionamiento ejecutivo. ninguno de ellos ha probado ser específico para medir disfunciones del sistema ejecutivo. la atención y la memoria probablemente se requieren de manera habitual. difíciles de definir en términos técnicos e imposibles de cuantificar con los tests disponibles en la actualidad’ [66]. la motivación la aporta el examinador. Sin embargo. sin un sistema atencional y la memoria operativa no hay perspectiva de una actividad mental coherente y los MS no podrían operar porque no existiría un campo de actuación estable para que realizaran su función. Sin embargo. La atribución y el mantenimiento de la atención y de la memoria se motivan. Esto deja abierta la posibilidad de que los MS. algunos pacientes con daño cerebral frontal ejecutan adecuadamente estas pruebas. la poca operatividad de su descripción. Así. durante el cual se comparan posibles resultados. así. sino también como un amplificador para la atención y la memoria funcional continuadas. variables. 24 no frontales y 18 difusas) y no encontraron diferencias significativas entre grupos en la ejecución del WCST.74].FUNCIONES EJECUTIVAS organismo se ha visto implicado. la planificación es individual. fluidez de diseños [71]. b) Si han de jerarquizarse. el estímulo no es persistente. la automotivación resulta necesaria. la estructura la da el examinador. a ello hemos de añadir la considerable variabilidad en la ejecución entre controles normales. el depósito de representaciones disposicionales para las contingencias adecuadamente categorizadas y únicas de nuestra experiencia vital. expandan la atención y la memoria por todo el sistema cognitivo. Son necesarias para el proceso de razonamiento. y. se centra en tareas concretas. Todo lo expuesto nos lleva a plantearnos la validez ecológica de los tests neuropsicológicos que miden las FE. 34 (7): 673-685 679 . ya que esta validez ecológica se mediatiza por algunas premisas de gran relevancia. por preferencias inherentes al organismo. Para valorar estos déficit ejecutivos se han propuesto múltiples pruebas o tests neuropsicológicos. de este sector dependen operaciones en otros ámbitos del conocimiento. a ello añadiríamos el trabajo de Anderson et al [75]. se da cierta persistencia del estímulo. – Las condiciones en la validez del test son determinantes para plantear la generalización. que requiere una explicación independiente. opera no sólo como un marcador para el valor de lo representado. según Damasio no podemos ignorar el problema de orden y propone la siguiente solución: a) Si debe crearse orden entre las posibilidades disponibles. Mientras estos tests han mostrado alguna sensibilidad para captar disfunción cerebral frontal. Ya sea que concibamos que las FE se basan en la selección automática o que lo hagan en procesos de deducción lógica mediada por un sistema simbólico. y. Como hemos señalado anteriormente. Examinaron a 91 pacientes mediante resonancia magnética (RM) y tomografía axial computarizada (TAC). en primer lugar. que han mostrado. ya que estos cambios son excesivamente complejos. incluso después de que el MS opere. por último. – Debemos asumir que las demandas son variadas e idiosincrásicas. ‘la evaluación de los cambios conductuales asociados con lesiones del córtex prefrontal introduce dificultades adicionales. la estructura de los tests y de la situación de validez de pruebas. clasificaciones de las contingencias de nuestra experiencia vital. etc. c) Los MS proporcionan criterios que expresan las preferencias acumulativas que hemos adquirido y recibido. como son: – Debe existir una relación funcional y predictiva entre ejecución en test y conducta del paciente en situaciones de la vida real. que operan en el ámbito biorregulador y social alineado con el sector ventromediano del córtex prefrontal. su utilidad para detectar disfunciones del córtex prefrontal: test de clasificación de cartas de Wisconsin (WCST) [67]. cada uno de ellos representaría un test independiente de la teoría cognitiva [76].

pero a través de la MT. En los últimos años se han desarrollado nuevos tests y pruebas especialmente diseñadas para intentar valorar con más precisión estos déficit ejecutivos. elabora una lúcida reflexión sobre lo que él denomina ‘the mind data problem’. hoy día existe un gran consenso entre los profesionales respecto a la necesidad de utilizar cuestionarios fenomenológicos que aporten información sobre el funcionamiento de estos pacientes. 7. UN MODELO INTEGRADOR Hemos tomamos como base los modelos descritos y hemos intentado elaborar un esquema que refleje el funcionamiento ejecutivo y que recoja. Neurobehavioral Rating Scale– [88. el test de preferencias [82]. Nosotros entendemos que el DC actúa de forma rápida y con programas habituales. – Los protocolos utilizados y la extensión y complejidad de los tests pueden afectar a los resultados. compuesto por dispositivos neurales que nos ayudan a sentir ‘como si tuviéramos un estado emocional’. ET AL expectativas en cuanto al funcionamiento del sujeto en la vida real. la limitada capacidad de autoconciencia constituyen dos capacidades centrales asociadas a las funciones del córtex prefrontal. las tareas de ejecución dual [80. al ser sobreaprendidas. Además de estas pruebas. b) La selección de los instrumentos de exploración neuropsicológica debe basarse en su capacidad para ofrecer información sobre los mecanismos subyacentes alterados. 2. como si el cuerpo se activara o modificara. 5. podemos plantear las siguientes recomendaciones: a) Los resultados de los tests y baterías neuropsicológicas deben considerarse como elementos complementarios e integrarlos en un marco comprensivo. las tareas de planificación financiera [84]. las respuestas correspondientes pueden ser simples o complejas. junto a la identificación de los principales procesos cognitivos implicados. Reducir una realidad compleja y dinámica a pequeñas realidades incompletas nos aparta de la comprensión de la realidad global. en un magnífico capítulo sobre validez ecológica de los tests neuropsicológicos que miden los déficit ejecutivos. 6. automáticas y rápidas. por lo que serían implícitos y son la base de muchos comportamientos que exhibimos en la vida cotidiana. las pruebas de cambio [85] y el test de competencia cognitiva [86]. 4. Cuando los objetos estáticos son más complejos en su diseño y estructura. Cabe destacar. etc. Se pueden citar. Las medidas no son el objeto. 34 (7): 673-685 . pero siempre son conductas sobreaprendidas. Múltiples objetos y realidades en continuo movimiento y que interactúen en un sistema dinámico son muy difíciles de medir y describir. ahora bien. La dificultad para entender la complejidad de algunas afirmaciones y. c) La evaluación neuropsicológica tienen que llevarla a cabo personas especializadas. las tareas de juego [83]. nivel cultural premórbido. – Los rendimientos en los tests pueden verse afectados por una gran variedad de factores: toma de psicofármacos. sino una representación simbólica de éste. La necesidad de una orientación más ecológica en la evaluación neuropsicológica de las FE ha dado relevancia a que. Estas conductas. sobre todo. las funciones jerarquizadas de Stuss y Benson. El acto mental como producto de una interacción dinámica de múltiples y complejos sistemas dinámicos se conocerá mejor cuanta más información seamos capaces de recabar y de integrar en un modelo comprensivo. Los simples resultados en un test excluyen mucha información acerca de los procesos subyacentes en la conducta. 6). 8. Objetos estáticos y simples pueden medirse con un razonable grado de fiabilidad. Cripe [90]. Los presupuestos básicos de Cripe son los siguientes: 1. el SAS de Shallice y la hipótesis del MS de Damasio. por el cual algunas reglas simples sobre la importancia relativa de las tareas se incorporan al sistema y operan de forma automática. lo que puede afectar a la fiabilidad y validez de la información que proporcionan dichos cuestionarios.J.89]. 9. asimismo. lo que entendemos como principales aportaciones de cada uno de los modelos. entre estos cuestionarios. Cuanto más complejas son las realidades que deseamos medir. el test de selección de clases [79]. Si el estímulo se reconoce al acceder a la memoria a largo plazo (declarativa o procedimental). mientras en ese momento hablamos con nuestro compañero? Norman y Shallice sugieren que las decisiones a este nivel pueden tomarse de manera automática mediante el DC. en su validez ecológica. El primer componente representa el sistema sensorial y perceptual. TIRAPU-USTÁRROZ. Para elaborar este modelo que figura a continuación nos hemos basado en los modelos de MT de Baddeley. Un buen ejemplo de este primer componente es la conducción de un vehículo. no precisarían de la participación del MS porque no dejan lugar a ‘la voluntad’. se dificulta más la medida. La realidad es más fácil de comprender cuanta más información y de más informadores la obtengamos. la necesidad de interpretar con cautela los datos proporcionados por las pruebas de autoinforme o los cuestionarios. Los objetos en movimiento son más difíciles de medir. el test de evaluación conductual del síndrome disejecutivo [78]. ya que las puntuaciones en los tests constituyen meras represen- taciones simbólicas reduccionistas. Se puede entender como un modelo que explica el proceso al tener en cuenta los distintos componentes y sus subsistemas (Fig. por lo que actuarían a través del ‘bucle como si’. y deben ser sensibles a los avances que se producen. 3. ¿qué ocurre si vemos a un ciclista por el carril lateral. a su vez. que mantiene la imagen mental en la agenda visuoespacial u opera con el bucle fonológico. más alta es la fiabilidad si empleamos múltiples medidas. nosotros aconsejaríamos la escala de Iowa modificada [87] y la NRS –del inglés.81]. resulta esencial la identificación del impacto de estos problemas en los aspectos funcionales de la vida diaria y la determinación de la capacidad que tiene el individuo para llevar una vida independiente. A modo de sugerencias. que interpreten los datos en función de un corpus de conocimiento sólido sobre las relaciones entre cerebro y conducta. entre otros. sugiere que la dificultad para medir el funcionamiento ejecutivo es un problema metafísico y epistemológico. 10. ansiedad. 680 REV NEUROL 2002. Este tipo de procesos pueden darse sin la participación de la conciencia. déficit sensoriales. autónoma o con recursos personales para integrarse en una actividad profesional normalizada. – La interacción examinador-paciente puede condicionar los resultados.

estas FE pueden agruparse en torno a una serie de componentes: las capacidades necesarias para formular metas (motivación. Este proceso se daría en el bulbo raquídeo y nos permitiría ser más rápidos y consumir menos energía. No olvidemos que el SAS actúa ante tareas novedosas. La mayoría de descripciones de las FE comparten los procesos básicos que señala Lezak.FUNCIONES EJECUTIVAS Marcador somático MLP Anticipación Selección de objetivos en Ag Planificación Monitorización Bu Bu Bu Bu Acción no rutinaria Sistema fluido Sistema cristalizado Acción rutinaria (especificada por ambiente) e Ag e Ag e Ag cl e cl e cl e SAS SAS SAS cl e SAS nd a nd nd da a a Agenda Dirimidor de conflictos Bucle Información sensorial MLP Declarativa y procedimental Bucle "como si" Respuesta Figura 6. Cuando se leen con detenimiento las distintas definiciones de FE puede observarse que existe acuerdo en señalar que dicho término se refiere.10] para referirse a una constelación de capacidades implicadas en la formulación de metas. a través del sistema efector. las facultades empleadas en la planificación de los procesos y las estrategias para lograr los objetivos (capacidad de adoptar una actitud abstracta. este término se ha empleado para describir un conjunto demasiado amplio de procesos. conduzcan hacia la respuesta deseada. Ahora bien. Ahora. ¿cómo se realza una pauta de actividad neural y se reduce la pauta del resto? En nuestra opinión. se ha señalado con acierto que el término se ha convertido en un ‘paraguas’ conceptual o cajón de sastre. como la resolución de problemas. de forma genérica. esa imagen determinada dispara un dispositivo de desvío que nos permite ser más eficaces. la intensidad y otros aspectos cualitativos de la ejecución). Muñoz-Céspedes y Pelegrín. planificación y control. De acuerdo con esta autora. ver en televisión el anuncio del atropello a un ciclista). En términos neurales. La asociación entre esa percepción (ver al ciclista) y la conducta (dejar de hablar) se habría adquirido al asociar esas imágenes con emociones negativas (por ejemplo. la planificación o la memoria prospectiva. El segundo componente se activaría cuando la acción se reconoce cono novedosa o no rutinaria. podemos entender las FE como un sistema extendido donde el funcionamiento del SAS y de la MT crea posibilidades y el MS fuerza la atención hacia una de ellas. SAS: sistema atencional supervisor. De esta manera. Ahora bien. entonces se ponen en marcha los procesos de anticipación. valorar las diferentes posibilidades y desarrollar un marco conceptual que permita dirigir la actividad). Modelo integrador de Tirapu. lo que permite extender la MT y la atención hacia el proceso siguiente. ya que fuerza la atención y la memoria operativa hacia las consecuencias a las que puede conducir una acción determinada. al control de la cognición y a la regulación de la conducta a través de diferentes procesos cognitivos relacionados entre sí. selección de objetivos. Una vez realizado el proceso se pondrán en marcha las conductas motoras que. conciencia de sí mismo y modo en el que percibe su relación con el mundo). las capacidades implicadas en la ejecución de planes (capacidad de iniciar. CONCLUSIONES El término ‘funciones ejecutivas’ lo acuñó Lezak [9. a su vez. en los últimos años. el MS resalta una posibilidad. proseguir y detener secuencias complejas de conducta de un modo ordenado e integrado) y las aptitudes para llevar a cabo esas actividades de un modo eficaz (controlar. esto depende probablemente del realce de las pautas de actividad neural –que soporta una determinada imagen mientras se reduce la pauta neural del resto– y de la actividad de la memoria operativa –que mantiene imágenes durante un período necesario para crear representaciones organizadas–. cuando no existe una solución conocida y se precisa tomar decisiones. y así sucesivamente. planificación para su logro y ejecución de la conducta de un modo eficaz. MLP: memoria a largo plazo. planificación y control. ya que contiene un ‘resumen’ de REV NEUROL 2002. a través de los procesos de anticipación. 34 (7): 673-685 Sistema efector Percepción 681 . con un conjunto tan amplio y variado de capacidades cognitivas que ha perdido toda operatividad. En cada uno de estos procesos actuaría la MT y el SAS (como SEC). selección. el MS es el responsable de tal función. se precisa reconocer que. esto permite expandir la atención y la memoria operativa hacia el siguiente proceso de deliberación. donde. corregir y autorregular el tiempo. de objetivos. pero esta definición dista mucho de asentarse en terreno firme. De hecho.

En los últimos años se ha producido un importante avance en la comprensión de los sistemas neuronales y. pues cuando se evalúa el funcionamiento ejecutivo se hace de forma conjunta con otras funciones. se ha establecido una estrecha relación entre el córtex prefrontal dorsolateral y las FE. arousal. a través de estudios con técnicas de neuroimagen. En cada nivel de complejidad emergen nuevas propiedades y nuevas funciones. en concreto. Tal afirmación ejemplifica el error lógico definido por Aristóteles como ‘petición de principio’. sino el acto mental complejo por excelencia. la división conceptual de las capacidades ejecutivas en una serie de componentes precisa una mayor verificación. y tal vez las FE constituyen capacidades cognitivas que emergen cuando el ser humano adquiere la capacidad adaptativa de la anticipación. En este sentido. ya que no resulta infrecuente encontrar a ponentes de un congreso que exceden su tiempo de intervención en muchos minutos o que no cambian el discurso en función del feedback externo que reciben. En este sentido. y así hasta el infinito [91].J. cuando una estructura alcanza un nivel determinado de complejidad. tal vez porque no se estudia una función. De hecho. lo cual llevaría a planear una inconsistencia del funcionamiento ejecutivo. de forma aislada. uno debe preguntarse si estas funciones pueden verse afectadas en diferentes circunstancias. b) Corteza orbital lateral → núcleo caudado → globo pálido (medial-dorsomedial) → tálamo → corteza orbital lateral. no es posible realizarlo de otro modo. Otro aspecto conceptual relevante es el que plantea que las FE deben concebirse desde una perspectiva más ‘dimensional’ que ‘categorial’. así. Esto parece lógico porque analizar cada uno de los componentes de las FE y su peso factorial es una tarea que puede generar cierta confusión. Desde un planteamiento cognitivo. es decir. etc. 34 (7): 673-685 . de los circuitos frontosubcorticales. Montgomery [92] señala que las personas afectadas por daño cerebral muestran esta inconsistencia en su funcionamiento ejecutivo en diferentes circunstancias. dicha inconsistencia debe atribuirse a una interacción de déficit neuropsicológicos con otros factores de índole personal (pensamientos negativos. TIRAPU-USTÁRROZ. estructuras límbicas como la amígdala y el hipocampo. el uso de técnicas de neuroimagen in vivo ofrece nuevas posibilidades de intentar relacionar los cambios funcionales cerebrales con los déficit neuropsicológicos. la formación de creencias. son pocas las teorías. lo cual se asume y se demuestra ‘evidentemente’ por la propia ejecución en los tests. el núcleo estriado. tensión. el cerebelo y los sistemas monoaminérgicos y colinérgicos ascendentes. también puede existir una creencia implícita e ingenuamente tautológica respecto al supuesto papel causal de los déficit ejecutivos en la ejecución de los tests frontales. La emergencia aplicada al tema que nos ocupa puede entenderse como el fenómeno por el cual. Esta nueva aproximación al sustrato anatómico de una realidad tan compleja como las FE. la toma de decisiones. clasificados de la siguiente manera [98]: a) Corteza prefrontal dorsolateral → núcleo caudado → globo pálido (lateral-dorsomedial) → tálamo → corteza prefrontal dorsolateral. distracciones externas o focalización de la atención en aspectos preferentes de la conciencia). c) Corteza cingulada anterior → núcleo accumbens → globo pálido (rostrolateral) → tálamo → corteza cingulada anterior. SAS: sistema atencional supervisor cir. Esta reflexión concuerda con las afirmaciones de Fodor [100]. Como ya hemos señalado. Figura del elefante. Algunas de estas interacciones neurales asocian el córtex prefrontal con módulos de procesamiento en el córtex posterior como los lóbulos temporal y parietal.– 682 REV NEUROL 2002. tanto neurofisiológicas como cognitivas. observamos que la definición es un tanto vaga e imprecisa allí donde el argumento de regresión al infinito se aplica perfectamente. si bien la relación entre ambos hechos parece más o menos contrastada. demandas de procesamiento rápido. no resulta del todo admisible establecer una relación de causaefecto si se sigue una argumentación del tipo ‘se ha producido una mala ejecución en las pruebas por la existencia de disfunciones ejecutivas previas’. pero algunos autores [93-97] consideran la posibilidad de distinguir diferentes formas de funcionamiento disejecutivo en el contexto de las múltiples conectividades existentes entre el córtex prefrontal y otras regiones corticales y subcorticales. plantea algunos problemas metafísicos que han de tenerse en cuenta [99]: a) ¿Qué relación existe entre el estado cerebral y sus manifestaciones en el comportamiento? b) ¿Cómo pueden relacionarse las variaciones en neuroimagen con variaciones en medidas externas? c) ¿De un patrón de actividad cerebral ‘X’ resulta siempre un patrón de conductas ‘Y’? d) El estudio de neuroimagen en ausencia de hipótesis sólidas previas del funcionamiento cerebral puede llevar a la interpretación de los resultados en direcciones espúreas. síntomas físicos) y de situación (demandas que requieren atención compleja. nuevas capacidades y nuevos trastornos. Nosotros añadiríamos que no es necesario afectarse por un daño cerebral para que esto ocurra. fatiga. para que el funcionamiento ejecutivo se ponga en acción. En esta línea de identificación del sustrato anatómico de las FE es importante considerar que estas funciones complejas deben entenderse como una realidad emergente. precisa de un ejecutivo interior previo. cada uno de sus componentes. ET AL las funciones cognitivas de alto nivel. La aparición de las modernas técnicas de neuroimagen representan una oportunidad de progresar en la evaluación de las relaciones entre el funcionamiento de las distintas áreas o regiones cerebrales y las diversas capacidades neuropsicológicas. es de- Memoria de trabajo SAS Funciones ejecutivas Modelo jerárquico Marcador somático Figura 7. que se han acompañado de diseño de pruebas o tareas específicas que permitan estudiar. En esta línea. quien sugiere que los procesos de pensamiento de alto nivel –como los implicados en el razonamiento. emergen nuevas propiedades que no eran posibles de predecir por muy bien que se analizaran componentes de estructuras inferiores.

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Pribram KM. de la aparición de una gran teoría o descubrimiento. se observa que cada autor ‘arrastra’ el concepto hacia sus supuestos de partida. 298: 199-290. 20. 10. Birkett DP. 16. The problem of assesing executive functions. social disturbances and physical disability following traumatic brain injury. Goldman-Rakic MD. Muñoz-Céspedes JM. 1997. evaluative functions of the anterior cingulate cortex. Mateer CA. Monografías de Psiquiatría 1995. 1988. Ashley MJ. 7: 425-9. Pdijasvaara T. 43: 392-4. Prohasca ML. Luria A. Anderson CV. Int J Psychol 1982. un trabajador eficiente y capaz que. Ylikoski R. 1986. Daffner KR. Quaghebeur G. 232-63. physiology and neuropsychology of the frontal lobe. Davie CA. p. 97: 1944-8. and neuropsychological functioning in TBI patients. Executive functions and speed of mental procesing in elderly patients with frontal or no frontal ischemic stroke. 18. p. Acta Psychiatrica Neurologica 1939. 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Stern RA. tras sufrir un accidente que afectó a la región frontal de su cerebro. Subcortical dementia: the neuropsychological evidence. Working memory. 4. Este proceso de descripción y definición comporta pérdidas y transformaciones de información mediadas por teorías o supuestos de los que no se necesita ser consciente. Carter AC. el conocimiento de uno mismo y de los demás. En el verano de 1848. Eur J Neurol 1999. 6: 653-61. New York: Raven Press. podrá convenirse que las diversas definiciones de FE son descriptivas. Behavioral neurology and neuropsychology. en el fondo. pero nadie podría discutir que también desconocemos verdaderamente cómo funciona el cerebro. 5. etc. Relationship between personality disorders. Malloy PF. Farah MJ. se obvia una parte de esa realidad. Azouvi P. Madrid: Síntesis. Homskaya ED. Stenger VA. 2001. 8. a clinical study of 32 cases. 28. 7: 11-21. In Dickstein LJ. Heitanen M. 1996. Kartsounis LD. 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Functional anatomy of neurospychological deficits after TBI. 401-9. neuronas y circuitos. lo que puede compararse con la historia del elefante y los cuatro hombres ciegos [101]: el hombre ciego que se acerca y toca la trompa dirá que el elefante es como una serpiente pitón. Remy P. BIBLIOGRAFÍA 1. Botvinick M. In Sholberg MM. Introduction to cognitive rehabilitation. 2: 57-69. tal vez no se refieran a lo mismo. desde el modelo jerarquizado de las funciones mentales de Stuss y Benson. J Head Trauma Rehabilitation 1987. 14. Barcelona: Martínez Roca. Price BH. Parsing executive processes: strategic vs. Frontal amnesia and dysexecutive syndrome. 7. 3: 186-94. 7: 212-30. Huber SJ. 19. que trata de desvelar. 43-99. Personality changes after opertion on the frontal lobes. Bellchambers MJ. Farah MJ. 21. 15. 26. Marsden CD. pero no ayudan a comprender la etiología funcional de las actividades cognitivas que las sustentan. Este hecho deja entrever la existencia en el cerebro humano de sistemas dedicados al razonamiento y a las dimensiones personales y sociales del individuo. Riba MB. p. In Feinberg TE. 24. Oxford: Clarendon Press. por lo que nos encontramos ante múltiples descripciones que no acaban de definir los procesos responsables de una conducta ejecutiva. 5ª ed. 30: 3-327. Lezak MD. Review of psychiatry: neuropsychiatry for clinicians. Aún no se ha realizado un esfuerzo por consensuar una definición operativa que sea de utilidad en la clínica y en la investigación. Wilson BB. 27. múltiples casos como el de Phineas Gage indican que algo en el cerebro humano concierne a la condición humana. Neuropsiquiatría del daño prefrontal traumático. hemos de reconocer que se trata de un constructo teórico todavía no suficientemente validado. McDonald T. y el control de la propia existencia. como la capacidad de anticipar el futuro y de actuar en un mundo social complejo. Brown RE. Desde este punto de vista. 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Es propósito de este artículo realizar una revisión del concepto de funciones ejecutivas y plantear algunas reflexiones sobre la utilidad de dicho concepto y su aplicación práctica. Pelegrín-Valero C. Ennis KE. Madrid: Alianza. Introdução. 1995. Handbook of clinical and experimental neuropsychology. Rhimer Z. Taylor & Francis. Neuropsiquiatría del daño prefrontal en los TCE: validación española de la entrevista de Iowa [tesis doctoral]. Berrios GE. planificação da conduta. entre cognição e emoção. consideradas imprescindíveis para controlar o processo da informação e coordenar a conduta. 91. Psicothema 2000. In Sbodorne RJ. esta región cortical aparece íntimamente unida a los procesos ejecutivos y afecta a diversos aspectos del funcionamiento cognitivo. e que em muitos momentos parece-nos difícil de compreender. Desde el trastorno obsesivo-compulsivo hasta la esquizofrenia. entre cognición y emoción. 50: 183-93. Cano A. Así. Cerebral Cortex 1999. Levin HS. Funciones ejecutivas. 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[REV NEUROL 2002. Os novos modelos da neuropsicologia cognitiva geraram um crescente interesse por compreender os processos cognitivos superiores e os substratos neuronais associados aos referidos processos de alto nível. Cummings JL. como função. The contribution of the anterior cingulate cortex to executive processes in cognition. consideradas como imprescindibles para controlar el procesamiento de la información y coordinar la conducta. A multi-factor account of disability after brain nijury: implications for neuropsychological counselling. Ecological validity of neuropsychological testing. Sistema hierárquico. esta região cortical aparece intimamente unida aos processos executivos e afecta diversos aspectos do funcionamento cognitivo. Berns GS. Fuster JM. Rhoades HM. 34: 673-85] Palavras chave. Arch Neurol 1993. 10: 49-57. El problema cerebro-mente. Von Cramon DY. 50: 873-80. eds. 94. 93. 92. The prefrontal cortex: anatomy. Marcador somático. Quemada JI. Gross Y. como estrutura e aos processos executivos. 1999. In Uzzell B. Faglioni P. han recibido un trato especial por parte de la literatura especializada en este tema. da doença de Parkinson à esclerose múltipla. Memoria de trabajo. 6: 3-11. 1868. Memória do trabalho. 96. Introducción. ou entre mente e cérebro é fundamental para conseguir uma aproximação deste conceito que todos utilizamos. Desarrollo. Compreender a diferença entre estrutura e função. REV NEUROL 2002. Assim. Mathew MB. eds. eds. FUNÇÕES EXECUTIVAS: NECESSIDADE DE UMA INTEGRAÇÃO CONCEPTUAL Resumo. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1987. El papel que desempeña la corteza prefrontal en la conducta humana en general y en las funciones ejecutivas en particular es una de las más importantes áreas de investigación de las neurociencias en la actualidad. são processos que se ligaram ao funcionamento do córtex pré-frontal. Sistema atencional supervisor. FUNCIONES EJECUTIVAS: NECESIDAD DE UNA INTEGRACIÓN CONCEPTUAL Resumen. 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Relevance of the cerebellar hemispheres for executive functions. 102. 87. en muchos momentos. From perception to action: temporal integrative functions of prefrontal and parietal neurons. 86. receberam tratamento especial por parte da literatura especializada neste tema. 89. planificación de la conducta y juicio social son procesos que se han ligado al funcionamiento de la corteza prefrontal como estructura y a los procesos ejecutivos como función. 21: 606-19. Dysthymic disorder: implications for diagnosis and treatment. Cripe LI. 101. sistema atencional supervisor. Brain Injury 1995. 1986. sistema atencional supervisor. J Clinic Experimen Neuropsychology 1999. The modularity of mind. Modelo integrador. physiology and neuropsychology of the frontal lobe. Evaluación de las alteraciones emocionales en personas con TCE. Asarnow RF. 9: 213-21. Harlow JM. Modelo integrador. Competency assessment in clinical populations: an introduction to the Cognitive Competency Test. 9: 453-69. 90. In Denes G. entre lo categorial y lo dimensional o entre mente y cerebro se nos antoja fundamental para lograr un mejor acercamiento a este concepto que todos utilizamos y que. 95. as assim chamadas funções executivas.

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