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¿Las universidades deben centrarse solo en su función educativa o en

promover la investigación?

La universidad en épocas recientes viene perdiendo su rol único de proveedor de educación.


Esto debido a que en los últimos años se van creando numerosas páginas por internet, que
contienen cursos académicos que contribuyen al proceso de aprendizaje que anteriormente
solo se veía en instituciones de educación superior. En los últimos años la mayoría de las
universidades viene negándose a separarse de las clases presenciales, negando la efectividad
de las alternativas a la educación tradicional mientras estas evolucionan. Este es solo uno de
los problemas a los que están enfrentando las universidades. Estas, llevan adaptándose a un
modelo de libre mercado el cual va de la mano con un proceso de globalización lo que lleva a
que muchas universidades a su vez, prioricen las investigaciones con fines lucrativos para así
poder alcanzar los tops en las listas globales y obtener un buen financiamiento o , en caso
contrario, las universidades se ven obligadas a formar asociaciones con distintas industrias
y/o compañías, también para adquirir financiamiento, creando así convenios donde sus
estudiantes podrán trabajar en estas, aplicando sus conocimientos adquiridos directamente al
acabar la universidad, sin embargo, cuando esto sucede, se abandona de cierta manera el rol
investigador y los estudiantes solamente trabajan para complacer las exigencias de la
industria. Si una universidad abandonara su rol investigador, que la haría distinta a las
nuevas alternativas de educación, y si se abandonara el rol educacional, ¿no se vería afectada
la investigación?

 ¿Realmente la universidad debe centrarse en solo uno de estos roles?

Ya anteriormente Colbeck (1998), hablando de la fusión de ambas actividades en la


dedicación del profesorado, señalaba que la política de evaluación investigadora de una
universidad bien puede limitar lo que es “investigación” a lo que constituye
únicamente la ‘erudición propia de la investigación en la frontera del conocimiento’ en una
disciplina, pero la tendencia que se está implantando actualmente en algunas
universidades es la de abrazar una noción más amplia de investigación, que englobe la
‘erudición propia del descubrimiento, integración, aplicación y enseñanza’ según el
concepto de ‘erudito’ de Ernest Boyer (1990). La universidad no debería separar estas
dos funciones puesto a que ambas están estrictamente relacionadas en el sentido de que una
es necesaria para el correcto desarrollo de la otra. Los educadores deben desarrollar
metodologías más centradas en el alumno y con estas promover en estos el interés por la
investigación. Sembrando esta base, los alumnos se verán capaces de realizar una buena
investigación futura creando así nuevos informes los cuales serán de ayuda para las nuevas
generaciones.

La idea de defender el modelo binómico educación-investigación, como ya planteamos


anteriormente, proviene principalmente de la idea de que la educación y la investigación
llevan una relación estrecha. Si profundizamos más sobre esto, podremos ver como en el caso
de que se deje la educación de lado para priorizar las investigaciones, asegurar buenos
puestos en los rankings y así obtener el financiamiento que todos desean, la calidad de las
investigaciones futuras se verá afectada debido a que la población estudiantil estaría siendo
dejada de lado de cierta manera. Pero en caso de que no se promoviera la investigación y las
nuevas generaciones solo trabajarán para satisfacer las necesidades de la “globalización”, se
podría notar claramente el daño que esto podría ocasionar en distintos ámbitos, entre ellos el
tecnológico y científico, temas ya abordados en distintos artículos como <<La globalización
del conocimiento científico tecnológico y su impacto sobre la innovación en los países
menos desarrollados>>(2006) donde se habla de cómo en los países menos desarrollados las
ciencia se somete a la industria para así generar desarrollo económico en estos países. Esta
subordinación de la ciencia a la industria permite desarrollo económico, mas retrasa el
desarrollo tecnológico y algo similar sucedería si es que en las universidades se dejara de
promover la investigación.
Estos últimos puntos sirven para dar cuenta de que la universidad debe renovarse, reafirmar
sus roles y adaptarse a los cambios para no desaparecer en un futuro.

Como se viene mencionando anteriormente, el objetivo principal del sistema educativo debe
orientarse en fomentar la investigación y formación académica de calidad en los estudiantes,
sin embargo, esto no será posible si no redefinimos también el rol y actividad del docente en
dicho proceso, los docentes deben ser guías y tutores en el proceso de aprendizaje,
promoviendo la investigación e innovando los métodos de enseñanza tradicional. Otro factor
clave para lograr esto, es que las autoridades que integran el sistema educativo (autoridades
del gobierno y las universidades) deben contribuir en la formación de una universidad
emprendedora. Esto respaldado por artículos académicos como <<Una perspectiva sobre el
binomio enseñanza–investigación en la universidad del s. XXI>> (2012) Donde también se
menciona como en caso el compromiso de las autoridades universitarias, así como
gubernamentales no se dé, posiblemente las universidades se encuentren en riesgo de
desaparecer a causa de las nuevas alternativas a la “educación superior” que vienen
renovando el sector educacional.

En conclusión, la universidad al verse sometida a los cambios de la nueva era debe consolidar
su función como promotora de aprendizaje e investigación fomentando estos de manera
conjunta. Esto es la que la distinguirá de otros medios de aprendizaje que están ganando
terreno en Internet. No estaría bien enfocarse solo en el aprendizaje o solo en la
investigación, ya que el desarrollo de uno involucra al otro. Si se dejará la investigación de
lado, nada distinguiría la universidad de otras fuentes de aprendizaje y si se dejara el
aprendizaje de lado, esto terminaría afectando significativamente a las labores de
investigación. Por ello, recordando el punto principal, “La universidad se ve en la necesidad
de mantenerse en la labor de mantener sus roles característicos para sobrevivir a las nuevas
eras”. A partir de esto solo queda plantear ¿Cómo podríamos asegurar que las universidades
cambiarán sus modelos de investigación? Sin embargo, este tema se abordará en futuros
proyectos.

GRUPO
- Fuentes Rivera, Diego Esaú Huaraz
-Alexandra Milagros Jesús de Paz
-Moya Vasquez Nicole Armandina
-Gonzales Camarena Dylan Bruno
- Vigilio Salas, Leydi Tifinia
-Rojas Gala Nicolas Alonso
Bibliografía
BOYER. «Scholarship reconsidered: Priorities of the professoriate.» Princeton, 1990.
Ceballos, Neelson Rúa. «La glorablización del conocimiento científico-tecnoloógico y su
impacto sobre la innovación en los países menos desarrollados.» 2006.
https://www.oei.es/historico/memoriasctsi/mesa6/m06p28.pdf.
Colbeck. «Merging in a seamless blend: How faculty inegrate teaching and research .» 1998.
Kindelán, Paz. «Una perspectiva sobre el binomio enseñanza-investigación en la universidad
del s-XXI.» Julio de 2012.
https://revistas.ucm.es/index.php/RCED/article/view/41190/39391.

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