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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA

VICERRECTORADO ACADÉMICO

FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES

ESCUELA DE PSICOLOGIA

SAN JOAQUÍN DE TURMERO - ESTADO ARAGUA

PSICOGERONTOLOGIA

Prof. Henry Guillen Autor(a)

Sección 1 V- 29.547.006 Adriana Arzola

15/10/2021
Introducción

El progresivo envejecimiento de la población es una de las principales


características de la sociedad actual. Este envejecimiento obliga a entender y
atender las nuevas necesidades sociales, psicológicas, etc., que se están
generando, así como a poner la mirada en los aspectos preventivos. En este marco,
la Psicogerontología se configura hoy día como un campo aplicado de gran
relevancia para poder contribuir, desde el conocimiento psicológico, al bienestar y la
calidad de vida de los ciudadanos.

Para dar cuenta cumplida de cuales quiera de esos objetos de conocimiento, se


requiere dedicar especial atención a las interacciones que ocurren entre el individuo
envejeciente en sus distintos contextos, teniendo en cuenta que el ser humano es
un individuo activo (y no sólo respondiente) en un ambiente activo. Así, las
relaciones entre la persona y su ambiente (a los niveles de complejidad necesarios:
macro, meso o micro) son también un objeto importante de estudio para el psicólogo
que se ocupe de las personas mayores. El progresivo envejecimiento de la
población es una de las principales características de nuestra sociedad actual. El
envejecimiento es un proceso que produce cambios a nivel biológico, psicológico y
social.

La caracterización del adulto mayor por la psicología del desarrollo constituye un


reto en la actualidad, ya que regularmente la mayoría de los investigadores de esta
rama no continúan el estudio y caracterización del desarrollo psíquico después de la
edad juvenil, pues ello requiere de grandes esfuerzos teóricos que permitan abordar
la adultez y en particular al adulto mayor desde una posición auténticamente
derivada del desarrollo humano.

En sentido general, es necesario señalar que los rasgos de la personalidad del


adulto mayor se caracterizan por una tendencia disminuida de la autoestima, las
capacidades físicas, mentales, estéticas y de rol social. No obstante estas
características pasan por el prisma individual de cada sujeto, las mismas pueden
asumir un matiz personológico que tiene que ver con la historia personal de vida de
cada sujeto y la calidad con que se ha vivido las etapas anteriores de la vida.
Psicogerontologia

La psicogerontología es una subdisciplina de la psicología que se ocupa del


estudio del envejecimiento, diferencias individuales atribuidas a la edad y las
aplicaciones de estos conocimientos para promover el bienestar de las personas
mayores y sus cuidadores. Esta disciplina se encuentra muy ligada históricamente a
la psicología del desarrollo y al modelo del ciclo vital. El profesional experto en
psicogerontología se encarga de promocionar la salud cognitiva y bienestar
emocional en el proceso de envejecimiento.

Estos mismos profesionales intervienen en la población mayor como ya se


mencionó anteriormente, los cuidadores formales e informales por un lado,
encontramos los cuidadores externos, es decir, aquellos profesionales cuya función
es asistir, acompañar y rehabilitar a personas mayores. Estos profesionales además
asisten también a otros trabajadores que se encuentran cerca o en contacto con
personas mayores. Pueden ser auxiliares de enfermería, médicos, terapeutas
ocupacionales, fisioterapeutas, enfermeros, trabajadores sociales, etc. Por otro lado
tenemos a los cuidadores domésticos que con frecuencia son familiares aunque
puede ser cualquier persona a cargo de la persona mayor en situación de
dependencia. La diferencia con los anteriores es que éstos no poseen cualificación
profesional. La intervención con el cuidador doméstico tiene como objetivo la
satisfacción de necesidades detectadas y/o demandas planteadas a través de
psicoeducación y apoyo emocional.

Continúa el ambiente, En general, los factores ambientales influyen en la calidad


de vida de las personas. Pero, en el caso de las personas mayores, aún más. Un
ambiente dotado de los recursos adecuados y suficientes con respecto a las
demandas de la persona mayor, facilitará su ajuste y adaptación. Esto repercutirá
en un aumento en su calidad de vida. Por el contrario, si los recursos son
insuficientes o inexistentes, o si la persona no dispone de los recursos personales
necesarios para afrontar cambios, pueden aparecer consecuencias como estrés,
baja autoestima o incluso síntomas depresivos.
El Desarrollo Histórico del Estudio del Adulto Mayor

Al analizar el abordaje histórico de los estudios en el campo de la psicología de


la vejez, se puede enmarcar diferentes etapas históricas que comienzan desde el
siglo XVIII. En el siglo XVIII, la obra de Nicolás Tetens (1777), citada por L.
Galvanoski, es el primer trabajo serio en el campo del desarrollo adulto y
envejecimiento; pone de relieve la importancia de encontrar leyes generales de
desarrollo que no se encuentran en otros períodos de edad. Es considerado
precursor por dos razones:

1. Presenta una revisión comprensiva de las distintas formulaciones sobre el


desarrollo a través de la vida.
2. Enfatiza la necesidad de atender el desarrollo y los cambios de conducta del ser
humano en la vejez.

F. A. Carus (1808) fue el primero en ofrecer una descripción psicológica del


desarrollo humano a lo largo de la vida; distinguió cuatro períodos generales:
infancia, juventud, edad adulta y vejez. Además señaló que la edad cronológica no
es un determinante psicológico del desarrollo.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, el clima político, social y la evolución
general de pensamiento crearon las bases del interés en el estudio de los grupos
sociales definidos en intervalos de edad, y surgieron así los primeros estudios
científicos sobre el desarrollo del niño, el adolescente y el adulto. A partir de 1920,
comienzan a ser más frecuentes los trabajos sobre el desarrollo adulto y el
envejecimiento. Stanley Half es reconocido como uno de los pioneros en la
psicología de la vejez en los Estados Unidos. En 1922, publicó su
libro Senectute:The Last Half of Life, en el que apunta la dependencia de las
particularidades psicológicas de la edad o las causas biológicas.

Crowdry, en 1939, publica su libro Problems of aging y hace importantes


contribuciones acerca del envejecimiento y abarca los aspectos culturales,
psicológicos y específicos para la psicología de la vejez, que hasta el momento no
habían sido abordados de manera integral y con una visión amplia.El interés
científico sobre el tema permanece adormecido hasta finales de la década del 50 y
principios de la década del 60, etapa donde surge y se desarrolla la Psicología
evolutiva del ciclo vital. Este enfoque sostiene que durante la adultez y la vejez
ocurren importantes hechos evolutivos, por lo que el estudio del desarrollo tiene que
salir de los primeros años de vida y extenderse a todo el ciclo vital.

Fundamentos de La Psicología Evolutiva del Ciclo Vital

1. El desarrollo se concibe como un proceso que tiene lugar durante toda la vida,
desde el nacimiento hasta la muerte.
2. El desarrollo es tanto expresión de principios ontogenéticos individuales como de
los principios del cambio histórico o evolucionista.
3. La importancia de los efectos generacionales en la naturaleza del desarrollo a lo
largo del ciclo vital completo.
4. El desarrollo tiene lugar e interactúa con una macroecología cambiante.
5. Los antecedentes del enfoque del ciclo vital surgen desde finales del siglo XVIII y
no tienen eco en el mundo científico precisamente hasta la década del 60, etapa
que enmarca el comienzo de una psicología evolutiva contemporánea.

Erick Ericsson (1902-1994) es considerado el autor más relevante, de tradición


psicoanalítica que supone una reconceptualización de la dinámica evolutiva del ser
humano. En su teoría del desarrollo psicosocial, identificó todas la etapas en función
de las crisis del yo que describe para cada una de ellas; denominó la fase final con
el término de vejez y señaló como crisis característica de esta etapa la relación
entre la integridad del yo versus la desesperanza. Describe la vejez como la fase
que prepara al Hombre para la etapa final, la muerte y la experiencia de soledad.
Muchas han sido las investigaciones que han asociado la vejez con la experiencia
de soledad como una característica de la edad; sin embargo, estudios recientes
sobre el tema, realizados por T. Oroza (2001), confirman que la soledad no es un
patrimonio de la vejez, que puede aparecer en otras etapas del ciclo vital de la
familia o como resultado de diferentes eventos vitales como crisis circunstanciales
de la vida.

En la investigación realizada en los Estados Unidos por Neugarten y Weinstein,


encontraron cinco estilos principales asociados con el papel de abuelos:
• El formal: los abuelos dejan toda la crianza del niño a los padres y limitan su
interés por aquel a ocasionales cuidados y al ofrecimiento de agasajos
especiales.
• El buscador de bromas: llega a ser un compañero de juego para el nieto en
una relación mutua que ambos disfrutan.
• El progenitor sustituto: que asume la responsabilidad de cuidador real,
usualmente debido a que ambos progenitores trabajan fuera del hogar y tienen
que dejar los niños a su cuidado.
• El receptáculo de sabiduría de la familia: asume un papel autoritario, en el que
dispensa habilidades o recursos especiales.
• El distante: tiene contacto ocasional con los nietos en celebraciones o
cumpleaños, pero básicamente alguien remoto respecto a sus vidas.

Reichars y P.G.Paterson estudiaron el problema de la adaptación a la vejez y


encontraron cinco tipos de perfiles, por sus características:

• Ancianos constructivos: Se encuentran bien integrados en el ángulo personal,


familiar y social. No presentan indicios de neurosis o de cualquier otra forma de
ansiedad.
• Ancianos dependientes: Son menos autosuficientes, experimentan confianza
en los otros, en sus relaciones, con una mezcla de tolerancia pasiva y
desconfianza a nuevos contactos, son relativamente muy interesados, no
presentan síntomas de ansiedad.
• Ancianos defensivos: los ancianos sin control emocional, con comportamientos
estereotipados y absolutamente convencionales. Son muy prejuiciados con los
grupos minoritarios. En su mayoría, son pesimistas en las imágenes que
proyectan sobre la vejez.
• Ancianos hostiles: Reflejan pocas condiciones en lo que respecta a
realizaciones futuras, en su mayoría tuvieron una vida profesional inestable y se
atormentan con sentimientos de fracaso. Acostumbran culpar al mundo y, sobre
todo, a otras personas, por las dificultades personales.
• Ancianos pesimistas: Este grupo lo constituyen los individuos que dirigen toda
hostilidad hacia sí mismos, con comportamientos conflictivos, vivieron un pasado
desagradable, por lo que jamás expresan el deseo de volver atrás. Presentan
una tendencia a exagerar sus faltas de capacidad física y psicológica

El denominador común de todas las investigaciones referidas anteriormente está


en la tendencia de caracterizar a las personas mayores de 60 años de forma
homogénea, haciendo énfasis en rasgos comunes y poco en los diferenciales.

Dejando el énfasis en la tipología de personalidad en la vejez, G. Quintero centra


su atención en los aspectos que hay que considerar en el trabajo clínico diario y que
apuntan a una desintegración, más o menos rápida de la personalidad, de modo
que puedan ser observados y tratados precozmente. Los cambios más frecuentes
que considera con los siguientes:

1. Cambios en el pensamiento, en la afectividad o la conducta diaria del


anciano.
2. Insatisfacción por la vida.
3. Pérdida de autonomía.
4. Insatisfacción y desajustes sexuales.
5. Pérdida de papeles familiares y sociales.
6. Rechazo e inadaptación a la vejez.
7. Inconformidad con su imagen corporal.
8. Procesos de aislamiento o disminución de las relaciones humanas.

En la vida del ser humano, existe una continuidad en su desarrollo, lo cual no


excluye cierto cambio, comparativamente menos importante en el conjunto de su
personalidad, que lo estable. Los cambios que se dan en esta etapa no tienen que
ver necesariamente con los cambios del envejecimiento, sino con el cambio de
papeles sociales. Desde esta perspectiva, la vejez se considera una etapa
desarrolladora y se identifican necesidades y formaciones psicológicas que lo
pueden potenciar como individuo en esta última etapa de la vida humana.
Desarrollo Biomédico

Surge una serie de modificaciones morfológicas, psicológicas, funcionales u


bioquímicas que se originan al paso del tiempo sobre los seres vivos y se
caracteriza por la pérdida progresiva de la capacidad de adaptación antes los
cambios, es un proceso multifactorial con pérdidas de las funciones, un incremento
de la morbilidad y la disminución de la fertilidad con el alcance de la edad. En esta
etapa se aprecia las discapacidades físicas y mentales de la naturaleza creciente
que influyen los problemas de la salud más importantes a los que se enfrenta en
adulto mayor.

Desarrollo Psicológico

El envejecimiento psicológico de una persona es la consecuencia de acción del


tiempo vivido y percibido por él, sobre su personalidad. Uno de los factores
comunes que debe enfrentar una persona en la tercera edad es adaptarse en las
perdidas de energía, vigor físico, de amigos y parientes. En muchos casos del
trabajo y relaciones trechas con los hijos. Para una superación correcta debe haber
un enfrentamiento de los duelos. Que le generan malestar y sufrimiento.

Desarrollo Social

Se presenta a continuación algunas de las teorías para concebir la identidad y


desarrollo que ocurre en la vejez desde la expectativa social:

 La teoría de la actividad: describe cómo el proceso de envejecimiento de las


personas es más satisfactorio cuanto más actividades sociales realiza el
individuo. Es el contrapunto a la anterior teoría de la desvinculación que,
igualmente, se investiga dentro de una sociedad moderna avanzada.

Havighurst, 1961, partiendo de un estudio realizado en Kansas City con una


población entre 50 y 90 años concluyó que las personas que vivían más años libres
de discapacidad coincidían con las personas que realizaban alguna actividad, ya
fuera ésta la misma que habían mantenido anteriormente u otra actividad nueva que
les resultara gratificante. Concluye que las personas más activas se encuentran más
satisfechas y mejor adaptadas. Maddox, 1963, en un estudio con 250 personas
ancianas demostró que su satisfacción estaba directamente relacionada con su nivel
de actividad. Incluso llega a afirmar que el incremento de actividad en la edad
madura predice una moral alta y un descenso de actividad indicaría una moral baja
en la ancianidad. Existe un sentir popular que la actividad en las personas mayores,
no solamente ayudan a un buen envejecimiento, sino que también ayudan a
sobrevivir ante determinados procesos de enfermedad. La teoría de la actividad es
muy conocida y sirve de argumento teórico a muchas prácticas de animación entre
los mayores y a otros programas de envejecimiento activo.

 Teoría de los roles: En primer lugar, recordemos dos conceptos claves: rol y
socialización. El rol es la función que una persona representa en un grupo social
o en la vida misma. Y la socialización implica la interiorización de normas y
valores sociales que contribuye a conformar la personalidad del individuo y su
imagen social.

La fuente principal que tiene la sociedad occidental para la asignación de roles


provienen de su estructura en grupos familiares, de la ocupación profesional y de la
dedicación a actividades lúdicas. Si bien, actualmente existen otros agentes
socializadores como son los medios de comunicación masiva que acosan a los
individuos con modelos de comportamiento sociales que son interiorizados por las
personas que los reciben. Irving Rosow en 1967 elaboró su teoría de roles aplicada
al proceso de envejecimiento en base a los conceptos anteriores. Plantea que a lo
largo de la vida de una persona, la sociedad le va asignando papeles o roles que
debe asumir en el proceso de socialización: rol de hijo/a – rol de estudiante – rol de
padre/madre- rol de trabajador/a-etc. De esta manera, el individuo va adquiriendo un
status o posición social a la vez que conforma su autoimagen y autoestima personal.
Estos roles por los que atraviesa una persona van cambiando según la distintas
etapas de su desarrollo cronológico. Es decir, los papeles que la sociedad va
asignando a un mismo individuo y también la responsabilidad exigida para su
cumplimiento se modifican a lo largo del proceso de evolución de la vida.

 Teoría de la subcultura: Teoría postulada por Arnold Rose en 1965. Su


fundamento estriba que las personas mayores coincidentes en una cierta edad,
habitualmente personas de más de 65 años, comparten determinadas
circunstancias biográficas como la pérdida de seres queridos, viven solos, u
otras circunstancias comunes respecto a la necesidad o cuidados para la salud,
situación económica, intereses culturales y sociales, etc; que les impulsa a
reunirse e interrelacionarse entre sí con mayor frecuencia que con otras edades,
generando así una “subcultura de la edad”. Esta afinidad de rasgos comunes
conlleva el presentimiento de encontrar mayor comprensión entre iguales a los
problemas individuales porque también son vividos o experimentados en alguna
dimensión por los otros. Unos y otros depositan en este grupo la posibilidad de
llevar a cabo un envejecimiento satisfactorio utilizando o aprendiendo de los
recursos personales que sirven a otros para afrontar sus dificultades, y que por
sí solos, en su aislamiento y soledad no podrían desarrollar. De esta manera, se
constituye un grupo social aparte y diferente a los clásicamente ligados al género
o a la clase social, cohesionado por parámetros de afinidad positiva.

Desarrollo Interdisciplinario

El equipo interdisciplinario (es el tipo de equipo asistencial en geriatría) está


constituido por diferentes profesionales que trabajan en un área común de forma
interdependiente e interactúan entre ellos de manera formal e informal. El trabajo
con adultos mayores demanda una visión integral e integradora, la que únicamente
puede ser asumida por un equipo interdisciplinario.

La composición del equipo debe adaptarse a las funciones que éste cumple y su
estructura dependerá de sus objetivos específicos y de las posibilidades y
características del centro y del nivel asistencial en que se trabaje. El funcionamiento
del equipo exige de la participación y la responsabilidad compartida de sus
miembros; sin embargo, ningún equipo puede ser operativo sin un coordinador. En
muchos casos, el médico es el que asume este papel, aunque no siempre es así y
algunos equipos delegan esta función en otro miembro (por ejemplo, en algunos
Hospitales de Día este papel lo desempeña la enfermera o el terapeuta ocupacional)

Principales funciones de los diferentes profesionales del equipo


Médico geriatra • Realizar la valoración del estado clínico,
funcional, mental y social básico (incluyendo
aproximación diagnóstica y estimación
pronóstica) del paciente.
• Realizar un correcto manejo terapéutico.
• Adecuar la transmisión de la información
médica esencial al resto de los profesionales
para el establecimiento de un plan conjunto.
• Comunicarse con el Equipo de Atención
Primaria para informar de la evolución del
paciente y asegurar la continuidad de
cuidados al alta.

Personal de enfermería • Funciones específicas de los tratamientos y


cuidados de enfermería.
• Prevención de complicaciones (úlceras por
presión, contracturas, etc.).
• Manejo de problemas como la incontinencia,
disfagia, etc., que tanto pueden influir en la
recuperación funcional

Terapeuta ocupacional y • Puesta en marcha del plan terapéutico


fisioterapeuta rehabilitador establecido.
• Valoran y trabajan la movilidad, fuerza, tono
de extremidades, rango de movimiento
articular, equilibrio, coordinación, posibles
apraxias, agnosias, etc., y, lo que es más
importante, su traducción en funcionalidad,
es decir, en la capacidad para la realización
de actividades básicas e instrumentales de
la vida diaria (transferencias, marcha y uso
adecuado de ayudas técnicas, escaleras...).

Trabajador social • Evaluar a fondo las necesidades sociales del


paciente, sus recursos y red de apoyo.
• Plantear si los cuidados necesarios podrán
mantenerse en el futuro.
• Conocer los recursos disponibles, gestionar
e informar al paciente y a la familia sobre los
mismos, facilitando el acceso a aquellos
dispositivos que el paciente requiera tanto
en el momento inmediato como a largo
plazo.
• Planificación del alta, desarrollando un plan
de soporte y gestión de ayuda social, si se
requiere

Ventajas del Trabajo en Equipo Interdisciplinario en el Cuidado del Adulto


Mayor

 El adulto mayor y/o su curador sabrán a quien recurrir ante diversas situaciones.
 Optimizar los canales de comunicación dentro de la institución.
 Dar mayor seguridad al adulto mayor y/ su curador.
 Perseguir objetivos comunes hablando todos con una comunicación asertiva.
 Permitir el desarrollo de la institución en la consecución de nuevos objetivos.
Conclusión

La vejez es el destino de todos; una fase natural del ciclo vital humano que tiene
sus peculiaridades, sus posibilidades de desarrollo y crecimiento humano, y, por
tanto, no es una etapa de involución. Los mitos, sentimientos y expectativas
negativas que pesan sobre ella forman parte de una representación social que
define negativamente lo que es ser viejo y cómo debe serlo, interfiriendo en el “buen
envejecer de las personas”.

El objetivo para con el paciente siempre será alcanzar el mayor grado de


autonomía posible, de forma que pueda sentirse bien consigo mismo y con su
evolución.

Asimismo, aunque el psicólogo se convierta en un apoyo psicológico importante


para el paciente, la labor de psicoeducación y formación a la familia y otros
profesionales será de vital relevancia a la hora de trabajar con personas mayores y
la adaptación que requiere su edad. Disfrutar de la vejez de manera satisfactoria y
placentera es esencial para elevar la calidad de vida de estas personas.

Muchos adultos mayores no son exentos de tener problemas de salud mental.


Pero esto no significa que los problemas de salud mental sean una parte normal del
envejecimiento. Los estudios evidencian que la mayoría de las personas mayores se
sienten autorrealizados con su vida, a pesar de que pueden tener más
enfermedades o problemas físicos. Sin embargo, los cambios importantes en la vida
a veces pueden provocar molestias, estrés o tristeza.

Este tema a tratar ha pasado por evolución, etapas y estudios de diferentes


autores que han generado modelos psicológicos para la comprensión del mismo.
Posee como objetivo que el individuo que se encuentra en etapa de la vejez posea
un bienestar mental más saludable y al mismo tiempo promoviendo la comprensión
de los malestares tanto físico y mental que se puedan evidenciar en el paciente.
Referencias

Bello Dávila, Zoe y Cásales Fernández, J (2003). Psicología Social. La Habana Ed.
Félix Varela.

Ceballos Díaz, J (2001). Bioética de la tercera edad. Material en soporte digital. La


Habana. UCCFD.

Duran Gondar, A, Chávez Negrín, E (2000). Una sociedad que envejece retos y
perspectivas. Temas. La Habana.

Espinosa López, E. (2008). Estrategia de promoción de salud para la atención al


adulto mayor. Tesis en opción al título de Máster en Ciencias de la actividad
física en la comunidad. UCCFD.

Estévez Cullell, M. y cols. (2004). La Investigación Científica en la Actividad Física:


su metodología. Ed. Deportes. La Habana.

Fernández Guerra, Natalia. (2000) Ética de la inclusión geriátrica y envejecimiento


poblacional cubano. La Habana. Editorial Ciencias Médicas.

Malagón Cruz, Yuselis; Guevara, Adialis (2004) Enfoque de la situación de salud del
adulto mayor. La Habana.

Orosa Fraiz, Teresa (2003). La tercera edad y la familia. Una mirada desde el adulto
mayor. La Habana. Ed. Félix Varela.

Prieto Ramos, O. Vega García, E. (2001) Atención al anciano en Cuba, desarrollo y


perspectiva. Segunda edición. La Habana. Edición Palco.
Glosario

A
 Adaptación

Un estado de equilibrio entre las necesidades internas y las exigencias externas, y


los procesos utilizados en el logro de esta condición.

C
 Crisis

Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un


proceso.

 Cualificación

Preparación necesaria para el desempeño de una actividad, especialmente


profesional.

D
 Desarrollo

Significa crecimiento, aumento, reforzamiento, progreso, desenvolvimiento o


evolución de algo.

M
 Macroecología

Se definió como un programa de investigación enfocado a describir y entender los


patrones de biodiversidad en escalas espaciales y temporales amplias.
 Matiz

Un rasgo que no es demasiado notorio pero que confiere un cierto carácter a algo.
La noción suele usarse para mencionar las variaciones o grados que puede exhibir
un elemento.

 Morbilidad

Cantidad de personas que enferman en un lugar y un período de tiempo


determinados en relación con el total de la población.

 Morfológicas

Es la disciplina encargada del estudio de la estructura de un organismo o taxón y


sus componentes o características. Esto incluye aspectos físicos de la apariencia
externa así como aspectos de la estructura interna del organismo como huesos y
órganos.

P
 Principios Ontogenéticos

Es el conjunto de procesos ontogenéticos que abarca desde que el cigoto comienza


a segmentarse hasta que se consuma la organogénesis.

 Psicoeducación

Es una aproximación terapéutica en la cual se proporciona a los familiares del


paciente información específica acerca de la enfermedad.

S
 Subdisciplina

Divisiones o fracciones de una disciplina o profesión. Es sinónimo de Especialidad,


especialización, maestría, etc.

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