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RESUMENES DE LA EXPOSICIONES SEGUNDO CORTE

RAÚL GUERRERO
DANIELA MERCHÁN
JUAN MANUEL ESCALANTE CÁRDENAS
PAULA ANDREA MANRIQUE PINILLA
ANDREA CAROLINA MANRIQUE PINILLA

DOCENTE
RODRIGO ÁLVAREZ

UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA


SECCIONAL BUCARAMANGA
2021
TEMA 1. CORRUPCION POLÍTICA EN COLOMBIA
La corrupción, tradicionalmente entendida como el abuso de un poder delegado en
detrimento del interés colectivo, toma muchas formas y se manifiesta en distintos ámbitos
de la vida pública, afectando de manera directa a los ciudadanos en todas las regiones de
nuestro país
Un problema conocido pero cada vez más difícil de enfrentar
En las últimas décadas el país ha atravesado momentos muy graves en los cuales los hechos
de corrupción han sido protagonistas desafortunados. Tal ha sido el caso del proceso 8.000
a mediados de los noventa o la parapolítica a inicios del presente siglo, junto con una larga
lista de escándalos de corrupción que han afectado gravemente sectores la salud, la
educación, el sistema pensional y de seguridad social, la defensa y seguridad nacional, el
sistema financiero, entre muchos otros.
Desde hace muchos años la criminalidad vinculada al narcotráfico y el contrabando han
permitido que en distintos lugares del país persistan entornos favorables a economías
criminales que encuentran en la corrupción un vehículo de operación muy rentable.
Más recientemente, podría decirse que el 2017 fue un año de hitos dramáticos de
escándalos de corrupción: desde la grave afectación que generó la corrupción a instancias
judiciales precisamente responsables de investigarla y sancionarla, hasta la intensificación
del abuso de los recursos destinados a la alimentación escolar en distintos lugares del país.
Sin duda la corrupción no es un problema nuevo, sin embargo, los actos de corrupción que
evidenciamos hoy son mucho más complejos que antes pues involucran una amplia
variedad de actores, se realizan de manera ágil mediante técnicas difíciles de prevenir y
rastrear, y generan impactos mucho más amplios sobre la sociedad, la democracia, los
derechos humanos y la economía.
Transparencia Internacional ha denominado estas situaciones como “gran corrupción”,
entendidas como el abuso del poder de alto nivel que beneficia a unos pocos a costa de
muchos, causa daños muy serios y extendidos sobre la toda la sociedad y los individuos, y
que usualmente queda en la impunidad.
La gran corrupción es un crimen que viola derechos humanos y por lo tanto merece un
castigo de las mismas proporciones del daño que genera.
Varios de los casos de corrupción que ha conocido el país entran dentro de esta descripción
afectaciones al programa de alimentación escolar, el cartel de la hemofilia, el desvío de
recursos del sistema de salud, la alteración ilegal de registros de tierras, el saqueo de
recursos para sistemas de acueducto y saneamiento básico, la manipulación de procesos
judiciales contra parapolíticos, entre muchos otros.
Estas situaciones persisten a pesar que nuestro país cuenta hoy con mejores condiciones
para enfrentarla: un mayor debate sobre los abusos de poder y sus responsables; unos
medios de comunicación activos en su investigación y denuncia; una mayor demanda
ciudadana a las autoridades para obtener mayores resultados en la investigación y sanción;
nuevas normas e instituciones de lucha contra la corrupción que, sin ser aun perfectas,
generan nuevas reglas del juego para la prevención y la sanción de actos de corrupción y
que incluye, por ejemplo, un marco normativo más favorable al derecho de acceso a la
información pública, procesos judiciales que favorecen la delación de crímenes contra la
administración pública, órganos de control con mayor voluntad política para atacarla, la
penalización de delitos sobre financiamiento de campañas, entre otros aspectos.
TEMA 2 LA SALUD EN COLOMBIA Y SU PROBLEMÁTICA
La salud en Colombia presenta una evaluación negativa, debido a varias situaciones, entre
las cuales algunas merecen unos breves comentarios: la corrupción generalizada; la
injusticia e inequidad biológica, social, económica y política, lo cual ha generado los más
altos índices de pobreza en el país, como los que presenta actualmente; el considerar la
prestación de servicios de salud como un negocio especulativo, que debe generar muchos
ingresos y ganancias, y la mentalidad curativa y no preventiva de empresarios, dirigentes,
directivos y profesionales de la salud.
El peor mal del país, un cáncer crónico, es la corrupción. Esto, sumado a los daños
económicos que le producen a la sociedad colombiana la guerrilla, el paramilitarismo, el
narcotráfico y la guerra oficial solapada en que vivimos, no superan a la corrupción en
montos y perjuicios graves a la población y al sistema socioeconómico. Se puede implantar
el más avanzado y maravilloso sistema de salud o crearse las entidades que deseen, pero si
en ellas impera la corrupción, no habrá ninguna posibilidad para que se genere salud y
excelentes o buenos servicios de salud.
La evaluación que han hecho expertos y entidades del sector salud, algunas sociedades
científicas, universidades públicas y privadas, Contraloría y Procuraduría, es que la
corrupción e intermediación han sido nefastas para el manejo de la salud en Colombia.
La salud resulta del bienestar individual y poblacional, así como de unas óptimas
condiciones de vida (biológicas, sociales, económicas y políticas), es decir, de una vida con
calidad. Por lo tanto, se requiere que la población disponga de unos factores condicionantes
para la calidad de vida (según la Declaración de las Naciones Unidas, de 1954), como son:
ingresos adecuados, trabajo y empleo permanente, capacidad para consumir y ahorrar,
alimentación y excelente nutrición, servicios de salud preventivos y curativos, seguridad
social, educación excelente, vivienda adecuada e higiénica, vestido apropiado,
comunicaciones y transporte rápidos y oportunos, libertades políticas y religiosas, descanso
y recreación.
De este modo, lo que produce salud son las buenas condiciones de vida. Se puede concretar
en que si hay bienestar y riqueza habrá salud, y si hay malestar o pobreza, habrá
enfermedad. La salud no se genera construyendo hospitales, clínicas, ni con reestructuras o
supresión del Ministerio de Salud, ni con reformas cosméticas o financieras del sistema de
salud en la seguridad social; ni con suprimir instituciones para después crearlas nuevamente
con otros nombres y con menos garantías para la población. En la pobreza y miseria es muy
difícil ser sano y obtener buenos servicios de salud.
La pobreza es la principal causa de enfermedad, Tampoco se produce salud volviendo un
negocio su atención y entregándole el manejo de la prestación de servicios a empresas con
ánimo de lucro o consorcios financieros y, mucho menos, a grupos de especulación e
intermediación. No se pretende que la prestación de servicios de salud sea una actividad
filantrópica.
Con los recaudos de las afiliaciones y el pago del régimen subsidiado por parte del Estado,
si se manejan con transparencia, honradez y pulcritud, sin corrupción, se pueden prestar
excelentes servicios y conservar sana a la gran mayoría de la población. Otro problema que
genera enfermedad e impide la conservación de la salud es la predominante mentalidad
curativa de las enfermedades que tienen gobiernos, empresarios y profesionales de la salud.
Estos últimos no son culpables de egresar de las universidades con esa mentalidad, porque
así son formados, capacitados, supervisadas y calificadas su eficiencia académica y
asistencial.
Esos profesionales son magníficos y valiosos para atender la enfermedad, pero no para
prevenirla, porque no tienen mentalidad preventiva, que permite conservar la salud de la
población. Tener mentalidad preventiva o hacer prevención no significa dejar de un
excelente tratadista, clínico o rehabilitador de las enfermedades. La salud es un bien y un
derecho fundamental, no una mercancía o un objeto, por lo cual requiere entidades,
directivos y profesionales interesados, comprometidos y obligados a conservarla.
Claro está que, si el Estado es incapaz de generar salud, por medio de unas excelentes o
buenas condiciones de vida lo cual se denomina promoción de salud, es difícil que los
empresarios y los profesionales honestos y honrados, con mentalidad preventiva, puedan
conservarla, porque no la hay, aunque con medidas de prevención específica se pueden
evitar y disminuir muchas enfermedades. Sin embargo, algunos expertos sostienen que, si
se hacen profundos, amplios y excelentes programas de prevención específica, en la
pobreza es posible lograr que se reduzcan las enfermedades, la población se enferme menos
y sea más sana.
Los estudios epidemiológicos realizados en centenares de países demuestran que el 90% de
las enfermedades son prevenibles. La epidemiología es una asignatura de obligatorio
cumplimiento en los programas de formación de profesionales de la salud. No hay
disculpas de ninguna clase para no realizar programas de prevención específica en todas las
áreas de la atención en salud.
Los propietarios, los directivos, los consultores y los asesores de las empresas promotoras
de salud e instituciones prestadoras de servicios de salud saben todo lo anterior, pero no han
querido aceptar que, si uno de sus objetivos y propósitos es tener cuantiosos excedentes
financieros, la forma más fácil, transparente, honesta y ética de obtenerlos es aplicando
excelentes programas de prevención específica de las enfermedades, pues podrían
reducirlas entre el 60% y el 70%, si quisieran, y así atenderían muy bien a los pocos
enfermos que existieran, sin limitarlos ni restringirlos en las necesidades que tengan, sin
suprimirles servicios, sin condenarlos a que se mueran o a que se arruinen vendiendo sus
propiedades o gastando sus cesantías y ahorros, para poder recibir los tratamientos que
requieren.
TEMA 4 DESIGUALDAD Y POBREZA EN COLOMBIA
La pobreza es el mayor mal que ha afectado a Colombia desde la Independencia. Es la
enfermedad que ha deteriorado la salud de nuestro país y el principal obstáculo que nos
impide progresar como una sociedad justa e igualitaria. Esta problemática nos ha estancado
y nos ha limitado en el propósito de competir en un mundo cada vez más globalizado e
interrelacionado. La pobreza es la madre de todos nuestros conflictos y un factor crucial
que incide en la violencia que ha carcomido
nuestra esencia como nación. Por todas estas razones, la comprensión y el análisis del
fenómeno de la pobreza tienen una trascendental importancia en el debate democrático de
ideas en Colombia.
Aunque se han hecho grandes esfuerzos para reducir la pobreza en Colombia, la realidad es
que seguimos siendo un país pobre, y una de las naciones con mayores índices de
desigualdad en el mundo. Esta realidad, sumada al hecho de que hay muchas personas que
pueden vivir tranquilamente sin pensar en que millones de compatriotas están inmersos en
una lucha diaria y cruenta para sobrevivir, es lo que me ha llevado a cuestionar el papel que
cada individuo debe ejercer en nuestra sociedad frente al reto de la pobreza.
Aunque se han hecho grandes esfuerzos para reducir la pobreza en Colombia, la realidad es
que seguimos siendo un país pobre, y una de las naciones con mayores índices de
desigualdad en el mundo.
Esta realidad, sumada al hecho de que hay muchas personas que pueden vivir
tranquilamente sin pensar en que millones de compatriotas están inmersos en una lucha
diaria y cruenta para sobrevivir, es lo que me ha llevado a cuestionar el papel que cada
individuo debe ejercer en nuestra sociedad frente al reto de la pobreza.
La desigualdad social es un problema que afecta el bienestar socioeconómico de los
ciudadanos de un estado, comunidad o país. Las desigualdades sociales están íntimamente
relacionadas con las injusticias sociales y en los casos más extremos resultan ser una
violación contra los derechos humanos.
Las personas en situación de pobreza extrema suelen encontrarse excluidas debido a la falta
de recursos para salir de esta situación. Además, la ayuda social que podrían recibir
requiere de procesos administrativos burocráticos, complicados o inaccesibles.
El aumento de jóvenes que no estudian, trabajan ni están en capacitación refleja también un
problema mundial que aumenta la desigualdad por causa del desempleo.

TEMA 5: DISCRIMINACION EN COLOMBIA


En el mundo actual se encuentran nuevas formas de discriminación que no necesariamente
están ligadas a la raza y entre ellas se pueden contemplar las doctrinas dogmáticas, sistemas
políticos excluyentes, conductas, actitudes y comportamientos hacia una persona o
colectividad bajo el falso paradigma de relaciones de inferioridad.
Se puede decir entonces que en nuestros tiempos interpretar el concepto, nos debe llevar a
ser lo suficientemente libertarios con el fin de mostrar lo más ampliamente posible, que la
discriminación es un sentido o incapacidad de aceptar al otro tal como es, es decir con su
forma de pensar, sentir y actuar; ignorando desde luego su cosmovisión, negándose a
aceptar las diferencia, que lleva como resultado el desencadenamiento de acciones de
irrespeto de la dignidad de la persona.
Entre este grupo de personas que sufren la discriminación e intolerancia las mujeres y
niñas; los migrantes, desplazados y refugiados; población negra, indígena y demás grupos
étnicos, campesinos, el antisemitismo; discriminación contra los árabes y musulmanes etc.
Un concepto ampliamente aceptado sobre la discriminación, la Convención Internacional
sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial , al definirla en los
siguientes términos: “la discriminación es toda distinción, exclusión, restricción o
preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga
por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en
condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas
política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública o privada.”
Una mirada socioeconómica y su impacto discriminatorio en Colombia prácticas de
discriminación hacia los grupos étnicos que se podrían tipificar como xenofóbicas, puesto
que se percibe menosprecio por las culturas indígenas, negras, campesinas y población
desplazada, a quienes se ven como personas que no caben dentro del marco de la cultura
dominante o elite dominante
TEMA 6: LA MEGAMINERIA Y LA MINERIA ILEGAL EL DAÑO ECOLOGICO
La explotación ilícita de yacimientos mineros en Colombia se perfila como uno de los
temas en la agenda de Gobierno de los próximos años y de la misma manera para la fuerza
pública, debido a que es un factor directo que afecta con gran magnitud.
La seguridad nacional y no solo por el impacto que puede tener en relación con el conflicto
armado interno, si no en general por el impacto en la economía nacional y las relaciones
sociales colombianas, los interrogantes obligados que aparecen se relacionan con el real
tamaño de la minería ilegal, las causas que pudieron haberla originado o desarrollado, así
como la relación causal que puede establecerse en función de la violencia ilegal en
Colombia.
MEDIDAS DE INTERVENCIÓN DEL ESTADO A LA MINERÍA ILEGAL
Se puede establecer que hay una responsabilidad compartida entre los explotadores ilegales
y el Estado que, o bien, ha sido permisivo, omitiendo el cumplimiento de sus funciones
constitucionales y legales sobre control minero-ambiental, o bien, ha tomado decisiones
administrativas legítimas y ajustadas a derecho, pero ausentes de elementos que las hagan
eficaces.
Iniciando con el sector defensa, se presentan objetivos sectoriales donde se identifica la
importancia de combatir este tipo de amenaza a la seguridad que fortalece los GAO y
grupos delincuenciales donde afectan la convivencia de las respectivas zonas e impactan
negativamente el medio ambiente.
La distinción entre minería ilegal y criminal es fundamental para la definición de las
medidas que deben implementarse para formalizar a los mineros artesanales y capturar a los
criminales. Sin embargo, esta distinción se caracteriza por su complejidad pues para el
Estado es difícil tener presencia en zonas apartadas, en particular aquellas afectadas por el
conflicto interno. De esta forma, para los grupos al margen de la ley es relativamente
sencillo llegar a estas
zonas, suplantar al Estado y buscar el control del territorio para sacar provecho de las
riquezas naturales.
El problema de distinción entre la minería ilegal y la minería criminal es uno de los
principales retos del gobierno, ya que las fronteras no son fácilmente visibles y muchas
veces los grupos al margen de la ley se escudan en los pequeños mineros tradicionales para
la realización de sus actividades delictivas incrementando los niveles de violencia.
Además, la interacción entre la informalidad y la criminalidad aumenta la complejidad de
las cadenas productivas y el proceso de generación de valor, lo que incentiva la
sobreexplotación de los recursos y el recrudecimiento de la violencia (Giraldo & Muñoz,
2012).
En el marco de la Política Andina de Lucha contra la Minería Ilegal, el gobierno nacional
anunció un paquete de medidas articulado en tres ejes.
El primero busca aumentar los controles sobre la importación de maquinaria (Decreto 2261
de 2012) para evitar que sea usada en la minería criminal.
El segundo, (Decreto 2235 de 2012) autoriza a la Policía Nacional a destruir la maquinaria
pesada y sus partes utilizada en actividades de exploración o explotación de minerales sin
las autorizaciones y exigencias previstas en la ley, esto incluye dragas, retroexcavadoras,
buldóceres y otro tipo de maquinaria similar.
Y el tercer eje consiste en la radicación de un proyecto de ley para la reforma del Código
Penal que tipifique a la minería legal no sólo como un delito ambiental sino también penal,
Además, el Ministerio de Minas y Energía trabaja en el Programa de Formalización Minera
a través de la Dirección de Formalización Minera, teniendo como eje cuatro líneas

TEMA 7 VIOLACION DERECHOS HUMANOS Y EL DIH EN COLOMBIA


Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción
alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra
condición. Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no
estar sometido ni a esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la
educación y al trabajo, entre muchos otros. Estos derechos corresponden a todas las
personas sin discriminación alguna
Los derechos humanos en materia de seguridad social en Colombia Según la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) Los derechos humanos son derechos inherentes a
todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen
étnico, lengua, religión o cualquier otra condición.
Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no estar
sometido ni a esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación
y al trabajo, entre muchos otros. Estos derechos corresponden a todas las personas, sin
discriminación alguna. Entonces, según lo anterior se puede afirmar que el objetivo de los
derechos humanos es defender a todas las ciudadanas y ciudadanos del mundo, del abuso
que otros cometan en su contra, sin distinción alguna en su beneficio.
Colombia es uno de los países miembro de las Naciones Unidas desde 1945, también de
diferentes acuerdos y tratados en pro de los derechos humanos, aunque, a pesar de sus
esfuerzos por combatir las violaciones a los derechos de las personas que suceden año tras
año, no han sido suficientes para erradicar el gran número de crímenes que azotan a sus
ciudadanos desde hace mucho tiempo atrás; además es importante aclarar que, el mayor
número de estas violaciones se han realizado durante el conflicto armado interno
de Colombia, por parte de los distintos personajes armados del mismo. Si nos remitimos a
la historia de Colombia, nos damos cuenta que dicho conflicto armado es un periodo de
guerra que se desarrolla en nuestro país desde aproximadamente los años sesenta, y que se
extiende lastimosamente hasta la actualidad.
Dentro de las violaciones alos derechos dentro del país por parte de los grupos armados
encontramos hechos como desplazamientos, desaparición, secuestro, amenaza, tortura,
violencia sexual, reclutamiento forzado de mayores y menores de edad, víctimas de
algún tipo de terrorismo y minas antipersonal, entre otras acciones más que conmueven
el corazón y que cualquier persona no desearía vivir o enfrentar en su paso por esta vida.
Solamente un cierto número de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se han
encargado del papel de recolectar y hacer público las diferentes denuncias sobre violaciones
de los derechos humanos, pero, la cantidad de la persona afectada es tan grande que un
buen número de las violaciones no llegan a ser reconocidas institucionalmente,
permanecen en la impunidad. Del mismo modo, se debe tener presente que generalmente
hay un altercado entre el gobierno colombiano y éstas organizaciones sin ánimo de lucro a
la hora de defender la realidad del hecho. Es así como varias ONG, algunas organizaciones
sociales y entre otras, han culpado al estado y a los actores armados de las muertes y
agresiones contra sus mismos ciudadanos.
La impunidad no debería perjudicar a la sociedad en su conjunto al ocultar graves
abusos de los derechos humanos, corrupción y otros crímenes; además, es que
realmente es importante entender que el tipo de noticias que son silenciadas" son
necesariamente un tipo de información que todo el mundo necesita conocer para quitarse la
venda de los ojos cuando por ejemplo creen tener el mejor y más buen gobierno”. La
impunidad trae como consecuencia más asesinatos y, también, es indicio de un
empeoramiento del conflicto, del incumplimiento de la ley y de una debilidad del sistema
judicial.
Definitivamente es toda una pena y una triste situación la que enfrenta Colombia, el que
exista un fuerte crecimiento de los homicidios a miembros de grupos sociales, a pueblos
indígenas, amenazas hacia defensores y defensoras de los derechos humanos y otros
Activistas que luchan por un mundo más justo, pues aumentan los ataques en lugar de que
con el paso y el transcurso el tiempo, disminuya a su vez la brecha de los casos. Inclusive,
el país colombiano se ha ganado un nuevo título, precisamente el de que Colombia sea el
país más peligroso del mundo para ser líder social, pues como complemento de esto,
aquellos delos líderes registrados como fallecidos, y que hoy muchas de sus muertes
son impunes, tuvieron algún tipo de amenaza previa, pues su valiente labor no era ni es de
total agrado para sus variados oponentes, ya que los lideres no solo trabajaban en
defensa de los derechos humanos, sino también de la libertad de expresión, derechos
de la comunidad LGBTI, defensa del medio ambiente y los derechos de indígenas y
campesinos.
La búsqueda de la verdad y la memoria histórica en Colombia ha estado a
cargo de: Movimientos sociales, grupos de universitarios, periodistas, etc. Asimismo, el
país ha tenido que recurrir por ejemplo a grandes marchas y cacerolazos en los últimos
años, para así poder manifestar su inconformismo hacia el gobierno, y es que
verdaderamente, Los participantes y las razones de las marchas son tan variados como una
baraja de naipes.
Dentro de las ultimas marchas, encontramos la de los universitarios, donde no hubo un final
tan feliz en algunas de ellas, y donde la gran mayoría de casos de abuso de poder que han
enfrentado las marchas en Colombia que van en contra del paupérrimo gobierno que ha
tenido el país, se gestionan los abusos como eventos extraordinarios que cometen algunas
manzanas podridas, estas manzanas han llegado a causar fuertes y múltiples golpes
apersonas también inocentes, pero hasta incluso muertes por ese mismo exceso y abuso de
autoridad, por parte de instituciones como la policía.
El gobierno y sus partidarios contribuyen siempre justificar que los escándalos no
representan la institución, puesto que son solo unos pocos quienes actúan mal. Pero, la
frecuencia de los incidentes realmente hace dudar cada día de la seguridad y hacer
llegar a pensar lo contrario. Si bien, algunas de las variaciones en el
comportamiento policial colombiano pueden deberse a factores particulares, pero la
extensión y el alcance de las prácticas abusivas dependen muy seguramente de los factores
organizacionales.
A su vez, tales abusos han sido algunos tan graves enserio, que incluso han llegado a
asesinar, pues vale recordar la muerte de Dylan Cruz, el joven de 18 años que resultó
gravemente herido en la cabeza por un disparo de escuadrón Móvil Antidisturbios
(ESMAD), durante una manifestación pacífica el sábado 23de noviembre de 2019 en
Bogotá, donde posteriormente, Dylan murió el lunes en el hospital donde había sido
trasladado, y según el estudio balístico, se identificó un cartucho de carga múltiple tipo
“bean bag” disparado desde un arma de fuego tipo escopeta, calibre 12, por consiguiente,
el informe calificó la muerte como “violenta” y “homicidio”.
Asi mismo, otra píldora para la memoria en materia de violación a derechos humanos,
como el derecho fundamental de la vida, que se cree que fue por parte de grupos armados,
se encuentra la masacre en Samaniego, Nariño; ocurrida el 15 de agosto de 2020, en la que
todo inició como un festejo de jóvenes en la zona rural de Samaniego, donde
solo se escuchaban risas, música y jóvenes que se tomaban una que otra cerveza,
cruelmente todo terminó en horror por parte de cuatro encapuchados que dispararon a
diestra y siniestra contra jóvenes en su mayoría universitarios. Según todo lo anterior, y lo
aquello que no ha sido nombrado con especificidad, acaso el estado colombiano entonces
no debería