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REGULACIÓN DE LA INGESTA DE ALIMENTO

El peso corporal depende del equilibrio entre la ingesta y el gasto


energético. La obesidad aparece cuando la ingesta excede al gasto y la
disminución de peso aparece cuando el segundo excede a la primera.
La ingesta de alimentos está regulada no sólo de comida a comida sino
también de forma tal que en general se mantiene el peso corporal en un punto
determinado. En esta regulación participan tanto factores centrales como señales
periféricas de saciedad.

Control central de la ingesta de alimento.


La regulación de la ingesta de alimentos es una de las funciones
hipotalámicas más importantes. Las primeras investigaciones mostraron que la
lesión electrolítica bilateral del hipotálamo ventromedial (VMH) causaba una
marcada hiperfagia y obesidad en ratas, mientras que lesiones bilaterales en el
hipotálamo lateral (HLA) causaban anorexia y muerte. Estas observaciones dieron
lugar al planteamiento de la existencia de un centro hipotalámico responsable de
la saciedad localizado en el VMH y uno de hambre localizado en el HLA.
La lesión del centro del hambre en ratas ya lesionadas en el centro de la
saciedad provoca anorexia, señalando que el centro de la saciedad funciona
inhibiendo al centro del hambre. El centro del hambre estaría activo todo el tiempo
y sólo es inhibido periodicamante el centro de la saciedad. Así pues se supone
que los animales siempre tienen hambre, a menos que haya una señal de
saciedad.
Otro dato que apoya esta hipótesis es que existe una buena correlación
entre la cantidad de comida ingerida y el tiempo en que el animal come
nuevamente, es decir que la ingesta parece ser inhibida por una señal de saciedad
generada en proporción a la cantidad ingerida.
Estudios subsecuentes han mostrado que la lesión en los núcleos
hipotalámicos hipotalámicos antes señalados induce cambios en la función
gastrointestinal y en el equilibrio entre lipólisis y lipogénesis en el tejido adiposo
que pueden explicar los efectos observados sobre la ingesta de alimento sin
ubicarlos como únicos centros responsables del control de la ingesta. Actualmente
se acepta que participan además otros núcleos hipotalámicos como el arqueado y
el paraventricular (PVN).
Por ejemplo el núcleo arqueado responde a señales periféricas capaces de
atravesar la barrera hematoencefallica como a insulina, leptina, grelina y péptido
YY. En este núcleo coexisten dos circuitos neuronales con efectos opuestos sobre
el apetito que envían sus proyecciones hacia el PVN y hacia otros núcleos
hipotalámicos.
El circuito que estimula el apetito secreta neuropeptido Y (NPY) y péptido
relacionado al agouti (AGRP), ambos incrementan el apetito, el NPY actúa sobre
el PVN y promueve el apetito directamente, mientras el AGRP lo hace
indirectamente inhibiendo al receptor de melanocortina 4.
El circuito inhibidor de la ingesta incluye al transcrito regulado por cocaina y
anfetamina (CART) y a la pro-opiomelanocortina (POMC), precursor de la alfa-
MSH, la cual actúa a través del receptor a melanocortina 4 para de inhibir el
apetito.
La leptina y la insulina incrementan la expresión de la alfa-MSH y suprimen
la de NPY y AGRP.
Asi mismo el peptido YY que es liberado por el intestino después de la
ingestion de comida inhibe la expresión de NPY y de AGRP
Las neuronas del núcleo arquedo ricas, tanto en NPY/AGRP como en
POMC/CART proyectan hacia diversas áreas hipotalamicas que incluyen al PVN,
la zona incierta, el area perifornical (PFA) y el HLA que pueden funcionar como
señales de 2º. Orden. Por ejemplo la estimulación del PVN inhibe la ingesta de
comida y su lesión la incrementa, mientras que la estimulación del LHA y PFN
incrementan la ingesta y su lesión la disminuye. Estos datos son consistentes con
el hecho de que neuropeptidos que se sintetizan en el PVN son anorexigénicos y
aquellos sintetizados en el HLA/PFN son orexigénicos.
Por ejemplo en el PVN se sintetiza CRH, que admninistrado centralmente
produce anorexia, estimula al Sistema Nervioso Simático (SNS) además de
regular al eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. También en el PVN se sintetizan
TRH y oxitocina que ademas de sus funciones hormonales reconocidas (regular el
eje hipotálamo-hipófisis-tiroides y eyección de leche) reducen la ingesta de
alimento.
En el LHA/PFA se sintetiza la hormona concentradora de melanina (MCH)
que incrementa la ingesta de alimento y cuya síntesis se incrementa con
restricción de energía y deficiencia de leptina
Otros dos péptidos que se sinteizan exclusivamente en el LHA/PFA y zona
incierta son las orexinas o hipocretinas, que incrementan la ingesta de alimento
además de inducir alertamiento. Su deficiencia se asocia con narcolepsia
Además del hipotálamo, otro sitio de integración de señales que modifican
la ingesta de alimento lo constituye el tallo cerebral. El núcleo del tracto solitario
(NTS) y el área postrema adyacente reciben fibras de receptores gustativos de la
boca y garganta así como información aferente del estómago, del intestino, del
páncreas y del hígado. Estas áreas emiten y reciben proyecciones del hipotálamo
la amígdala y otras porciones del sistema limbico así como del tálamo y la corteza
gustativa, integrando de esta manera información emocional y cognitiva que
participa en el control del ingesta.

Señales periféricas de saciedad


La distensión gástrica que ocurre tras la ingesta de comida es una de la
primeras señales de saciedad. Esta señal, es transmitidas por fibras vagales hasta
el NTS y al área postrema adyacente. Vías directas del NTS y relevos via el
núcleo parabraquial inervan los núcleos hipotalamicos PVN, dorsomedial y al HLA,
y finalmente esta información llega a la corteza cerebral donde se percibe la
distensión gástrica de manera consiente. Estas señales de saciedad son
potenciadas por la colecistocinina (CCK).que es secretada por las células I de la
mucosa del duodeno en respuesta a productos de degradación de grasas durante
la digestión.
La vagotomía reduce tanto el efecto de saciedad de la distensión gástrica
como del CCK
Otra señal periferica de saciedad la constituyen los niveles hepáticos de
glucosa y lípidos, señales tambien transmitidas por via vagal.
La liberación de insulina tambien cosntituye otra señal de saciedad asi
como el incremento en la osmolalidad del plasma.

Influencia del peso corporal.


La ingesta de comida normalmente está estrechamente ligada al peso
corporal, en animales de experimentación se ha visto que posterior a periodos de
sobrealimentación o de restricción calorica, modifican sus patrones de consumo
hasta volver a tener el peso anterior. Esta regulación parece estar dada por la
liberación de leptina del tejido adiposo, asi como por la de insulina del páncreas.
La insulina fue la primera señal hormonal reconocida que participaba en la
regulación del Sistema Nervioso Central (SNC) sobre el peso corporal. La insulina
se secreta en respuesta a la ingesta de alimento aún antes de que éste sea
ingerido, durante la fase cefalica de la digestión, posteriormente su liberación es
estimulada por la secreción del péptido gástrico inhibidor en respuesta a la
presencia de carbohidratos y grasas en el duodeno, durante la fase
gastrointestinal de la digestión. Finalmente cuando los nutrientes son absorbidos
por el intestino hay una mayor liberación de insulina por un efecto directo de la
glucosa sobre el páncreas. Una concentración elevada de insulina, tanto a nivel
periférico como central es señal de saciedad
Los niveles plasmáticos de insulina están directamente relacionados con la
cantidad de tejido adiposo. A medida que incrementa el peso corporal, la
secreción de insulina debe incrementar, tanto en el estado basal como en
respuesta a una comida rica en carbohidratos para compensar la resistancia a la
insulina, y poder mantener la homeostasis normal de glucosa; ya que se ha
observado una disminución en el número de receptores activos a insulina tanto en
el músculo esquelético como en los adipocitos en individuos obesos.
Leptina. La hiperfagia y obesidad observada en ratones en los que
posteriomente se encontro un gen defectuoso que codifica para la leptina revivió el
interes por el control hormonal de la saciedad. La leptina es secretada por el tejido
adiposo en proporción directa a la masa de tejido adiposo, y entra al SNC en
relación directa a su concentración en sangre. Posee receptores en núcleos
hipotalámicos que regulan la ingesta de alimento.
La leptina administrada en ratones deficientes de leptina redujo su peso
hasta en un 40 %, disminuyó la ingesta de alimento e incrementó la tasa
metabólica. En ratones normales fue menos eficiente. En humanos, sólo en un
pequeño porcentaje de obesos se han encontrado mutaciones del gen de leptina.
En general los niveles de leptina están elevados en la obesidad sugiriendo que
hay resistencia a la leptina, bien por un receptor defectuoso o por defectos en el
transpotrte a través de la barrera hematoencefalica.
Si bien la leptina no es la única hormona que secreta el tejido adiposo, la
adiponectina también secretada por el tejido adposo actúa incrementando la
sensibilidad a la insulina. Sus niveles en sangre están disminuidos en diabetes tipo
II y en obesidad. En humanos se ha visto que se correlaciona de manera inversa
con el peso corporal, la cantidad de grasa y los niveles de insulina.
Otro peptido secretado por el tejido adiposo es la resistina, su acción
parece ser disminuir la sensibilidad a la insulina y se encuentra incrementada en
modelos animales de obesidad. En humanos hay muy pocos estudios y no
parecen apoyar el que la resistina medie la resistencia a la insulina.
Otra señal periférica que participa en la regulación de la ingesta es la
grelina, ésta es secretada por células enterocromafines localizads en el fundus
estomacal, tiene efectos metabolicos opuestos a los de la leptina, incrementa la
ingesta de comida y el uso de carbohidratos y disminuye la utilización de las
grasas. En humanos se ha visto que sus niveles se incrementan antes de cada
comida y caen después de comer. También se ha visto que sus niveles se
encuentran bajos en en estados de balance energético positivo y en obesidad e
incrementados en el ayuno y en la anorexia.

Bibliografía:

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