Está en la página 1de 20

Diligencias preliminares en juicios de mala práctica.

Prueba anticipada

1. Diligencias preliminares

En materia de mala praxis médica, por ejemplo, cobra especial relevancia


averiguar los elementos y requisitos indispensables, de la futura demanda, y asegurar
la prueba con prelación a la iniciación del juicio.

A. Diferencias entre las diligencias preparatorias, la prueba anticipada


y las medidas cautelares

Aunque los códigos procesales, tanto de Nación como de la provincia de Buenos


Aires, tratan, promiscuamente, las diligencias preliminares y la prueba anticipada i,
debe señalarse que se trata de medidas diferentes y de distinta naturaleza ii. Las
diligencias preliminares o preparatorias, son anteriores al pleito iii y tienen por finalidad
determinar los requisitos o elementos de una demanda, así como los legitimados, el
objeto, etcétera. La prueba anticipada, en cambio, se trata de un medio para asegurar
la prueba, es una medida conservatoria de prueba, para evitar su pérdida. Como
medida conservatoria que es se asemeja a las medidas cautelares y tienen como
común denominador el peligro en la demora (periculum in mora), pero se diferencia de
ellas, pues éstas últimas tienen por télesis asegurar el resultado de un juicio iniciado o
a iniciarse y no asegurar una pruebaiv. Desde este punto de vista se dijo que, cabe
hacer una clara distinción entre las medidas preliminares estatuidas por el código y la
prueba anticipada. Si bien son tratadas en el mismo capítulo, por un lado están
aquellas que se orientan a recabar la información y elementos necesarios para que el
futuro accionante de un proceso de conocimiento pueda iniciarlo, sin el cual ni siquiera
sería viable la conformación del libelo inicial y que no podría ser obtenido de otra
manera mas que por este medio, y por otro lado el pedido de producción de prueba en
forma anticipada, la cual es una medida preventiva y que tiende a asegurar su
cumplimiento fuera de la etapa procesal pertinente, en tanto la espera en su
producción reviste el peligro de hacer imposible o infructuosa su efectivización. El
rasgo diferenciador entre ambas está en que mientras las primeras obstan al inicio
mismo del proceso cuando no se dispone de los elementos necesarios para su
conformación, la segunda no es indispensable para tal finv.

B. La enumeración del artículo 323 del CPCC no es taxativa (cerrada o


de clausura)

La enumeración de medidas del artículo 323 es meramente enunciativa y no


taxativa o clausavi. No es cerrada, hay más medidasvii que las enunciadasviii. Pero eso
no significa un inútil dispendio jurisdiccional cuando la cuestión puede ser resuelta de
otra manera. Así de dijo que, si bien es cierto lo consignado por el apelante, en torno a
que la normativa contenida en el artículo 323 del Código Procesal C y C. no reviste
carácter taxativo, pudiéndose disponer la práctica de otras diligencias no previstas

1
expresamente cuando concurran circunstancias análogas a las tenidas en cuenta por la
ley o cuando la denegatoria pueda frustrar los eventuales derechos de las partes; no lo
es menos que, la petición de marras (obtener la remisión de una IPP), puede
encarrilarse con la simple presentación de la parte por ante la UFI en cuestión a fin de
que tome contacto con el material requerido, evitando, de esa forma, la remisión de
una causa que pueda estar en pleno trámite con todas las concomitancias que ello trae
aparejadoix.

C. Las diligencias preliminares y el tema de la Historia Clínica

Uno de los problemas es saber quiénes intervinieron en la presunta mala


práctica y cómo fueron las circunstancias en que se desarrolló la misma. Por eso es de
especial relevancia que se acerquen al expediente la Historia Clínica y el
Consentimiento Informado del paciente para la práctica. A pesar de que, tanto la
Historia Clínica como el Consentimiento Informado son del paciente y la Clínica o el
galeno son los depositarios la cuestión no es sencilla pues las Historias se cambian y el
consentimiento informado termina siendo un simple documento de adhesión que, a
veces, se extrae del paciente en el momento de entrar en la cirugía.

A nuestro juicio la HC es un verdadero camaleón jurídico ya que bien puede ser


una diligencia preparatoria (necesito saber los médicos que intervinieron en la
operación, el objeto de la operación, los partes quirúrgicos, etcétera, para preparar la
demanda), una prueba anticipada (para asegurar la misma y evitar que la destruyan o
la cambien) o, también, una medida cautelar (la debo secuestrar sin oir a la parte
contraria, por razones obvias –evitar su cambio o desaparición-). A nuestro juicio se
trata de una medida preparatoria y de prueba que debe tomarse sin oir a la parte
contraria, por ser también cautelar (o bien designar al Defensor Oficial). Se ha dicho
que, asiste la razón a la apelante ya que tratándose de un juicio por responsabilidad
médica, la historia clínica y el protocolo médico llevados por la institución demandada
constituyen prueba instrumental de importancia capital que bien puede alterarse o
extraviarse una vez notificada la demanda. Habida cuenta de ello y en orden a lo
normado por el artículo 326 inciso 2º del CPCC, se revoca la resolución recurrida
ordenándose el reconocimiento judicial en el domicilio de la demandada para hacer
constar la existencia de la historia clínica y el protocolo médico correspondiente a la
actora de las que extraerán fotocopias que, previa certificación, se agregarán a autos x.
También se consideró al pedido de HC como diligencia preliminar y así se expresó que,
procede obtener, como diligencia preliminar, los originales de las historias clínicas
confeccionadas con motivo de la atención médica de un paciente, (acerca de la cual se
entiende ha existido negligencia e impericia) en orden a evitar tachas, agregados o
modificaciones de los mismos. En tal sentido, ello no puede interpretarse como
anticipo preventivo de prueba o que no haya "motivos serios" para temer una
realización imposible o muy dificultosa en el período probatorioxi.

2
Debemos aclarar varias cosas, la primera que la Historia Clínica no es un
documento único sino que consta de varias partes y se deben pedir todas.

Supongamos, por vía de ejemplo, que se realice una operación complicada y lo


más importante, en el post operatorio sea la administración de antibióticos para evitar
infecciones. Del parte quirúrgico no ha de surgir nada, sin que hay que pedir un parte
u hoja de enfermería. Se adjuntan dos modelos:

2- Modelo de diligencia preliminar para secuestro de Historia Clínica

3
SOLICITA DILIGENCIA PRELIMINAR – CAUTELAR – SECUESTRO DE HISTORIA
CLÍNICA

Señor Juez:

Juana López, por sí y en representación de sus hijas menores Eusebia


González López, de 3 años, y Matilda Beatriz González López de 10 años de edad,
por su propio derecho, argentina, DNI 34.654.432, nacida el 16 de mayo de 1989,
viuda de Gabriel González, de 28 años de edad, domiciliada realmente en …., piso 1,
Departamento 4° de Morón, Partido de Morón, provincia de Buenos Aires, con el
patrocinio jurídico del Doctor…., Tomo….Folio….CPACF, constituyendo domicilio
procesal en la calle……Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con domicilio electrónico…, a
V.S. me presento y como mejor proceda en derecho respetuosamente expongo:

I. Objeto

Que con motivo de tener que iniciar un proceso de conocimiento vengo a solicitar
diligencias preliminares en los términos del artículo 323 del CPCC. En el caso solicito de
la Clínica Privada …. , con domicilio en Cucha-Cucha 37 de Gobierno Autónomo
de la Ciudad de Buenos Aires, la remisión de la Historia Clínica, parte de
enfermería si los hay y toda la documentación anexa a los mismos. Como es probable
que la demandada trate de cambiar y/o alterar la Historia Clínica solicito que se
imprima all presente el trámite de cautelar y se proceda al secuestro de Historia
Clínica, con intervención del Defensor Oficial, en su caso (artículo 327 del CPCC).

II. Competencia

Conforme el artículo 6, inciso 4, del CPCC, se aclara que V.S. será competente en
el proceso principal a iniciarse en razón del territorio y materia.

III. Presupuestos fácticos

El día 7 de noviembre del año 2.016, mi esposo Gabriel González, a la sazón de


40 años, manifestó tener fuertes dolores en su pecho que motivaron la llamada de
emergencia a la prepaga Sigem, la que inmediatamente envió un médico José… , quién
llegó a las 16.30 horas, el que revisando a mi esposo diagnosticó un pre infarto y
manifestó, sin medicarlo, que había que trasladarlo en una ambulancia de alta
complejidad la que fue solicitada a traslados Udem, la que cubre este servicio para la
prepaga. Se aclara que el paciente se encontraba en nuestro domicilio de la localidad
de Morón.

Aduciendo que, todas las ambulancias, de alta complejidad con equipo adecuado
para realizar electro cardiogramas, con desfibrilador, etcétera, estaban en servicio y
que, además, no había lugar para la atención, en el destino final la Clínica… debía
esperar la conformidad de la supervisora Nélida Fernández, dependiente de la Clínica
Privada, para poder enviar la ambulancia, cuando la tuviera disponible.

Todo esto le fue informado por el médico, que era José Pérez, que, sin embargo,
no dio ninguna medicación al paciente ni lo canalizó. La ambulancia tardó 2 horas (a

4
las 18,30) en llegar y trasladar al enfermo, que ya respiraba mal a la Clínica Privada.
Allí fue recibido y hubo otra demora de media hora en tratarlo. Mi esposo hizo un paro
y fue llevado a la Guardia donde le practicaron maniobras de reanimación y utilizaron
el desfibrilador, con resultado negativo. A las 20 horas falleció el paciente. Todo ello
por la absoluta negligencia de toda la cadena interviniente, que tardaron en 3 horas en
atender a un infartado (tenía un infarto en curso, no era un pre infarto) y, encima, sin
ninguna medicación. Se acompaña certificado de defunción debidamente legalizado.

Es de suma importancia la Historia Clínica para documentar las falencias de la


atención y debe tenerse en cuenta que, conforme a la ley de derechos del paciente, e
mencionado documento es de propiedad del paciente o de sus deudos. Según el
artículo 14 de la ley 26.529 el paciente es el titular de la historia clínica. A su simple
requerimiento debe suministrársele copia de la misma, autenticada por autoridad
competente de la institución asistencial. La entrega se realizará dentro de las cuarenta
y ocho (48) horas de solicitada, salvo caso de emergencia.

Conforme el artículo 19 de la ley citada estoy plenamente legitimada para


requerir la Historia Clínica. Dice la norma que, se encuentran legitimados para solicitar
la historia clínica:

a) El paciente y su representante legal;

b) El cónyuge o la persona que conviva con el paciente en unión de


hecho, sea o no de distinto sexo según acreditación que determine la
reglamentación y los herederos forzosos, en su caso, con la autorización del
paciente, salvo que éste se encuentre imposibilitado de darla;

c) Los médicos, y otros profesionales del arte de curar, cuando cuenten con
expresa autorización del paciente o de su representante legal.

A dichos fines, el depositario deberá disponer de un ejemplar del expediente


médico con carácter de copia de resguardo, revistiendo dicha copia todas las
formalidades y garantías que las debidas al original. Asimismo podrán entregarse,
cuando corresponda, copias certificadas por autoridad sanitaria respectiva del
expediente médico, dejando constancia de la persona que efectúa la diligencia,
consignando sus datos, motivos y demás consideraciones que resulten menester.

El decreto 1.089 del año 2.012, al reglamentar el transcripto artículo 19 de la ley


26.529 establece que: Mientras la Historia Clínica se encuentre en poder del prestador
de salud que la emitió, ante la solicitud del legitimado para pedir una copia, se deberá
entregar un ejemplar de la misma en forma impresa y firmada por el responsable
autorizado a tales efectos. Los costos que el cumplimiento del presente genere serán a
cargo del solicitante cuando correspondiere. En caso de no poder afrontar el solicitante
el costo de la copia de la historia clínica, la misma se entregará en forma gratuita.

a) El paciente y su representante legal o quienes consientan en nombre del


paciente por representación podrán requerir la historia clínica por sí mismos, sin

5
necesidad de expresión de causa, la que deberá ser entregada en los tiempos que
establece el artículo 14 de la ley y este decreto reglamentario.

b) El cónyuge, conviviente o los herederos universales forzosos sólo podrán


requerir la entrega de una copia de la historia clínica presentando autorización escrita
del paciente. El cónyuge deberá acreditar su vínculo con la documentación que la
legislación determine. El conviviente acreditará su vínculo mediante la certificación de
la unión de hecho por parte de la autoridad local, información sumaria judicial o
administrativa. Los herederos universales deberán acreditar su vínculo con la
documentación correspondiente y les será requerida en su caso, la autorización del
paciente.

Los casos en los que el paciente se encuentre imposibilitado de dar la


autorización requerida deberán ser acreditados mediante certificado médico o prueba
documental, para que pueda ser entregada la copia a las personas enunciadas en los
artículos 4° y 6° de la Ley Nº 26.529, modificada por la Ley Nº 26.742 y esta
reglamentación.

c) Quedan eximidos de la obligación de presentar autorización aquellos


profesionales de la salud que al momento de requerir la Historia Clínica sean los
responsables del tratamiento del titular de la misma.

La autoridad sanitaria que debe certificar las copias es el director médico del
establecimiento o personal jerárquico por él determinado.

Cuando el original de la historia clínica sea requerida judicialmente, deberá


permanecer en el establecimiento asistencial, una copia de resguardo debidamente
certificada por sus autoridades, asentándose en el original y en la copia de resguardo
los datos de los autos que motivan tal solicitud, el juzgado requirente y la fecha de
remisión.

En el caso ya se ha producido la muerte del paciente, y existe premura en


evitar el reemplazo o cambio de la Historia Clínica, a la vez que soy la
sucesora del causante, titular de la Historia Clínica. Debe tenerse en cuenta
que, al estar informatizada la Historia Clínica, la volatilidad de la información
es más elevada y debe actuarse con a premura del caso, acompañando a la
diligencia un perito informático o similar.

IV. Acompaña instrumental

Acompaño certificado de defunción, * partida de casamiento, * partida de


nacimiento de las menores,* Carné de afiliación de la Obra Social,* Constancias de
ingreso a la Clínica, * certificado médico de defunción de la Clínica para la presentación
al Registro Civil (en copia certificada).

V. Petitorio

Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

6
l) Me tenga por presentada, parte en el carácter invocado, y por constituido el
domicilio procesal y electrónico.

2) Por incoada diligencia preliminar (artículo 323 del CPCC) e indicadas las
razones de la misma e individualizada una de las futuras partes demandadas (a que
tiene en custodia la Historia Clínica).

3) Se ordene el secuestro de Historia Clínica, con intervención del Defensor Oficial


(artículo 327 del CPCC). Se acompañe asistente informático.

4) Se tenga presente que…. se encuentran autorizados a….

5) Oportunamente se tenga por preparado el proceso de conocimiento.

Proveer de conformidad,

SERA JUSTICIA

3. A pesar de ser auto creada la Historia Clínica es muy relevante para


resolver una mala práctica

La insistencia con que indicamos la importancias de conseguir o no la Historia


Clínica es, en virtud, de que su ausencia puede deerminar una presunción en contra
del médico tratante o de la Clínica que debe custodiarla. Su presencia, si bien es de
tituaridad del paciente y un derecho del mismo, por ser, a la vez, auto creada por los
médicos no puede probar en su favor, salvo que sea corroborada por otros elementos
de juicio o por una pericia.

Sin embargo, cabe destacar que la prueba o la carga de la misma recae,


principalmente, en quién demanda por cuanto el médico responde por culpa subjetiva
y no compromete un resultado (la cura del paciente) sino poner los medios, que como
profesional dispone para mejorar, curar o salvar la vida del enfermo.

Las ausencias, deficiencias, inexactitudes de la Historia Clínica, si bien no


prueban la mala práctica pueden ayudar a hacerlo y, en caso de una mediana prueba
puede llegar a una completa acreditación de la culpa médica por aplicación de las
cargas dinámicas de la prueba. Pues el profesional, que está en mejores condiciones
de demostrar la práctica, conforme las reglas de su arte o profesión, debe hacerlo,
aportando elementos para su exculpación.

Se ha dicho que, la historia clínica es, desde el punto de vista médico, un


documento en el que se dejan constancias de los acontecimientos principales del acto
médico y de la enfermedad del paciente y, desde el punto de vista jurídico, siendo
que el médico tiene un deber de información, esta es la documentación del
mismo, en tanto que, desde el punto de vista procesal, se trata del deber de
cumplimiento de una carga informativa en el proceso derivada de aquel deber

7
secundario de conducta. Así, la historia clínica prueba contra el autor, es
decir, el médico firmante, pero no respecto al paciente, quien podrá
demostrar por otras vías la falsedad del instrumento o su corrección, lo cual
indica que la experticia practicada en función de la historia clínica no puede
ser en modo alguno menoscabada en tanto no se pruebe en contra de la
mismaxii.

La historia clínica, en cuanto relación ordenada y detallada de todos los datos y


conocimientos, tanto anteriores, personales y familiares, como actuales, relativos a un
enfermo, que sirve de base para el juicio acabado de la enfermedad actual, constituye
-antes que una mera formalidad administrativa o aún de un medio de preconstitución
de prueba frente a una eventual y futura controversia-, una herramienta indispensable
para el adecuado y eficaz desarrollo de la prestación sanitaria. De allí su inocultable
relevancia para el diagnóstico, tratamiento, pronóstico y epidemiología, circunstancias
que exigen que su confección refleje una información clara y precisa, completa y
metódicamente realizadaxiii.

4. Prueba anticipada

Como venimos advirtiendo la prueba anticipada también es de suma


importancia en esta materia. El supuesto más común es que exista la necesidad de
volver a operarse o bien un nuevo tratamiento. El objetivo es evitar las defensas
basadas en que la culpa es de la nueva intervención o del nuevo tratamiento.

Par que el juez anticipe la prueba (que es un aseguramiento de la misma) hay


que demostrarle la necesidad del adelantamiento (antes de inicida la demanda o antes
de la etapa probatoria) y que no se quiere conseguir alguna ventaja indebida. Hay que
tener en cuenta que, en la prueba anticipada, a diferencia de las diligencias
preliminares, intervienen las futuras partes o partes contrarias y, en caso de urgencia,
el Defensor Oficial por lo que existe un contralor probatorio.

Generalmente, se convence al magistrado con certificados médicos serios,


Historias Clínicas y alguna otra prueba documental.

5. Modelo de prueba anticipada

8
Sumario:

Actor:

Domicilio:

Futuros demandados:

Domicilio:

Materia: Prueba anticipada

Monto:

Acompaña:

Copias:

SOLICITA PRUEBA ANTICIPADA – PROMUEVE POR SEPARADO BENEFICIO DE


LITIGAR SIN GASTOS

Señor Juez:

XXXX, por mi propio derecho, domiciliada realmente en la calle…,


provincia de Buenos Aires, con el patrocinio jurídico del Doctor YYY, abogado inscripto
al Tomo, Folio del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de, Legajo
previsional, Monotributista, CUIT , constituyendo domicilio procesal en la calle…, de…,
partido de…, provincia de Buenos Aires, con domicilio electrónico…a V.S. me presento
y como mejor proceda en derecho respetuosamente expongo:

I. Objeto

Que vengo a solicitar prueba anticipada, en los términos de los artículos


326, inciso 2xiv y 327xv del Código Procesal Civil y Comercial, consistiendo esta prueba
en la realización de una pericia de medicina legal y psiquiátrica, en razón de tener la
suscrita que iniciar un juicio de mala práctica médica y tener, por otra parte, que ser
sometida a una intervención quirúrgica que acarrea el riesgo de muerte lo que motiva
el peligro en la demora que autoriza la anticipación de la prueba, aun antes de iniciada
la litis, lo que se corrobora con la documental que se anexa.

II. Futuras partes demandadas

Que la suscrita iniciará juicio contra a) b) en su carácter de entidad a la


que estoy afiliada y es contratante (estipulación en favor de terceros; artículo 1.027
del nuevo Código Civil y Comercialxvi) de los servicios, c) en su carácter de médico
interviniente, d) de profesión médica, con domicilio en… e) de profesión médico, con
domicilio en... Este juicio tendrá por objeto el cobro de sumas de dinero derivadas de

9
los daños y perjuicios, consecuencia de la mala praxis médica en que incurrieron los
codemandados médicos, y será por las sumas que se determinarán en la demanda.

III. Reseña de hechos y fundamentos del pedido de prueba


anticipada

a) La operación estética

La suscrita, decidió realizar una operación de prótesis mamaria


(implantes) y una dermo-lipectomía abdominal (para eliminar las acumulaciones de
grasa) con los hoy accionados. La intervención se realizó en la Clínica…, con
intervención del médico… y su equipo, hoy futuros demandados, el día 28 de febrero
de 2.016, y empezaron a surgir problemas en el post operatorio inmediato. A raíz de
una infección tuve que ser re-operada, a los cinco días, y se me sacaron los implantes,
como consecuencia de un verdadero error médico. Al mismo tiempo, la lipectomía
abdominal desarrolló una reacción dérmica que determinó una horrenda cicatriz,
circunstancia que no me fue advertida por los médicos tratantes.

A la fecha necesito una re operación, en otro lugar obviamente, para


cambiar mi estética, ya que no puedo usar mallas ni ropas determinadas por la cicatriz
y el retiro de las prótesis. Ante estas circunstancias quiero dejar correctamente
asentado mi estado actual, para evitar que en el futuro se culpe a la nueva
intervención del problema y establecer el porcentaje de incapacidad y la relación
causal entre las lesiones y la intervención de los futuros demandados.

b) Falencias del consentimiento informado

No se me informó de la posibilidad de una cicatrización queloide ni de la


posibilidad de infección en las prótesis, provista por la Clínica demandada y que
resultaron, además, inapropiadas

c) Necesidad de re operación

Ante los efectos di valiosos de las operaciones me veo en la necesidad de


volver a operarme y este es el motivo de la anticipación probatoria. La nueva
operación, conforme certificado debiera realizarse, a más tardar, dentro de dos meses.

IV. Se resalta el tema de la ausencia de consentimiento


informado relativa a la cuestión y las deficiencias de lo que se me hizo saber

La jurisprudencia ha asignado mucho valor, a la falta del consentimiento.


Así la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires ha dicho que, el
incumplimiento del deber de obtener el consentimiento informado es una violación de
la libertad del paciente, a quien debió hacérsele saber exactamente las ulterioridades
de la operación para, sobre la base de ese conocimiento, inclinarse por concretarla o
no. Son distintos los alcances de la responsabilidad si media culpa en el tratamiento
propiamente dicho, o por el contrario la prestación ha sido correcta, o bien cuando no
se puede probar claramente la culpa en el acto médico (SCBA, Acuerdo 82684,
sentencia del 31-3-2004, Juez DE LAZZARI (SD), “Abdelnur de Molina, Amalia Beatriz

10
c/ Meroni, José y otro s/ Incumplimiento de contrato y daños y perjuicios”, Juba, Civil y
Comercial, B27189).

En parecido sentido se explicó que, entre los derechos fundamentales de


los pacientes corresponde destacar información médica completa sobre su diagnóstico,
tratamiento y pronóstico, en término que pueda entender en grado razonable y el
derecho del paciente a esta de rechazar el tratamiento sugerido, de las consecuencias
médicas de su decisión, y si desde el punto de vista médico no fuere conveniente
informar al paciente mismo, estas informaciones deben ser trasmitidas a cualquier otra
persona apropiada de sus familiares o que goce de la confianza del paciente. Cuando el
médico actúa sin obtener debidamente la voluntad previamente informada del
paciente, asume unilateralmente los riesgos propios de su intervención al no haberse
desarrollado adecuadamente la información. Por ende, la carga de la prueba de la
preexistencia del consentimiento informado corresponde al médico. No es un mero
capricho la exigencia de un consentimiento informado por escrito, ya que la existencia
de una expresión de voluntad con discernimiento, intención y libertad en ciertas
situaciones y especialmente referidas a la decisión del paciente de someterse a un
tratamiento médico determinado tiene particularidades que afectan notoriamente tanto
el campo del discernimiento como el de la libertad. El consentimiento informado es
indispensable para justificar las consecuencias de una intervención quirúrgica como la
del caso, y su ausencia torna ilegítimo el hecho del médico (CC0102 LP, 241194, RSD-
156-3, S, 23-9-2003, Juba Civil y Comercial, B152587, B152589,152590 y B152591).

El artículo 13 de la ley 24.193, de trasplante de órganos, establece con


absoluta claridad el consentimiento informado. Dispone la norma que los jefes y
subjefes de los equipos, como asimismo los profesionales a que se refiere el artículo 3,
deberán informar a cada paciente y a su grupo familiar en el orden y
condiciones que establece el artículo 21, de manera suficiente, clara y
adaptada a su nivel cultural, sobre los riesgos de la operación de ablación e
implante –según el caso- sus secuelas físicas y psíquicas, ciertas o posibles, la
evolución previsible y las limitaciones resultantes, así como de las
posibilidades de mejoría que, verosímilmente puedan resultar para el
receptor. Luego de asegurarse de que el dador y el receptor hayan
comprendido el significado de la información suministrada dejarán a la libre
voluntad de cada uno de ellos la decisión que corresponda adoptar. Del
cumplimiento de este requisito, de la decisión del dador y de la del receptor,
así como de la opinión médica sobre los mencionados riesgos, secuelas,
evolución, limitaciones y mejoría, tanto para el dador como para el receptor,
deberá quedar constancia documentada de acuerdo con la normativa a
establecerse reglamentariamente. De ser incapaz el receptor, o el dador en el
caso de trasplante de médula ósea, la información prevista en este artículo
deberá ser dada, además, a su representante legal. En los supuestos
contemplados en el Título 5, el lapso entre la recepción de la información y la
operación respectiva no podrá ser inferior a cuarenta y ocho horas.

Es responsable el médico por el daño sufrido por el paciente que no fue


informado del alto riesgo que cabría esperar de la operación a la que fue sometido -en

11
el caso, presentaba un quiste cerebral y luego sufrió demencia vascular que lo llevó a
ser declarado insano- ni sobre la existencia de otros abordajes y técnicas quirúrgicas
por las que pudo razonablemente optar. La prueba del consentimiento informado del
paciente está a cargo del médico que repele la acción (CNCI M, CAPITAL FEDERAL,
16-9-2002, LL 2003 B, 315-105122 | JA 2003 I, 604, Fana Civil y Comercial, 20363).

Por último, la ley 26.529 de Derechos del Paciente establece la


obligatoriedad tanto de la Historia Clínica xvii, como del Consentimiento
Informadoxviii.

V. Jurisprudencia relativa al tema de la prueba anticipada

La jurisprudencia se ha inclinado por la procedencia de la medida. Así se


ha dicho que las medidas preliminares de prueba –en el caso la pericia médica pedida
por la presunta víctima de un accidente de tránsito, aduciendo que dicho evento habría
precipitado las consecuencias de una enfermedad terminal y que su vida correría
riesgo actual- deben apreciarse con criterio amplio, pues tienden a preservar
elementos de convicción indispensables o ventajosos desde el punto de vista
de la economía procesal para fundar adecuadamente una eventual pretensión
u oposición y asegurar la regularidad del trámite de tales actos (Cámara
Nacional Civil, Sala A, 19 de diciembre de 2.001, Farkas, Desiderio c. Línea 234 Tarsa
S.A., La Ley 2.002-A, página 556, fallo 103151, Fana Civil y Comercial, 17.577).

En general, la jurisprudencia se ha demostrado muy amplia en materia


de secuestro de Historias Clínicas aunque no surja de la enumeración legal del 323,
que por otra parte, no es taxativa. Es que, asiste razón a la apelante ya que
tratándose de un juicio por responsabilidad médica, la historia clínica y el protocolo
médico llevados por la institución demandada constituyen prueba instrumental de
importancia capital que bien puede alterarse o extraviarse una vez notificada la
demanda. Habida cuenta ello y en orden a lo normado por el artículo 326, inciso 2, del
CPCC, se revoca la resolución recurrida ordenándose el reconocimiento judicial en el
domicilio de la demandada para hacer constar la existencia de la historia clínica y el
protocolo médico correspondiente a la actora de las que extraerán fotocopias que,
previa certificación, se agregarán a autos (CC, Sala I, San Isidro, Resolución
Interlocutoria 799 del año 1991, Interlocutoria del 3 de diciembre de 1991, “Tedesco c.
Centro Médico Paraná s. Daños y perjuicios”, Juba Civil y Comercial, B1700188).

VI. Prueba documental relativa al pedido de prueba anticipada

Se acompaña la siguiente prueba documental: A) Historias Clínicas de la


actora, B) Historia Clínica actual de la actora con la necesidad de someterla a una
operación.

VII. Prueba anticipada solicitada

Prueba pericial médica: Se designe perito médico legista, único de


oficio, a efectos que dictamine acerca de los siguientes puntos de pericia:

1. Describa el estado físico y psíquico de la futura actora.

12
2. Teniendo a la vista las Historias Clínicas, acompañadas a la presente,
partes y protocolos quirúrgicos y demás documentación médica
establezca el
3. …
4. Todo otro dato de interés pericial para la presente causa.
En su caso, el médico legista deberá requerir los servicios de psicólogos
y psiquiatras para que le brinden su informe particular que agregará a la
pericia.

Se propone como perito de parte a….

VIII. Caso constitucional

En la presente causa a iniciarse y en esta prueba anticipada están en


juego muchos derechos fundamentales de mi persona, amparados por las
declaraciones derechos y garantías de la Constitución Nacional, así como por el artículo
43 de la misma. El mismo derecho a la vida está en juego. Por lo tanto y en los
términos de los artículos 14 a 16 de la ley 48 (artículo 256 y siguientes del CPCC) hago
expreso planteo de la cuestión federal para ocurrir a la Corte Suprema de Justicia de la
Nación por vía del recurso extraordinario federal.
Se tenga ello presente.

IX. Inicia por separado beneficio de litigar sin gastos

Por separado se inicia beneficio de litigar sin gastos por el procedimiento


de los artículos 78 y siguientes del CPCC, lo que se debe tener presente a los fines del
anticipo de gastos periciales y eventuales costas del presente juicio.

XI. Petitorio

Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

l. Me tenga por presentada, parte en la presente incidencia en que se pide prueba


anticipada y por constituido el domicilio procesal y electrónico.

2. Por iniciado el pedido de prueba anticipada, por ofrecida la prueba documental y a la


vista de la misma, se designe de oficio perito médico legista a fin de que dictamine
sobre los puntos propuestos.

3. Se notifique a los futuros demandados para que controlen la pericia.

4. Se tenga presente la cuestión federal.

5. Se tenga presente el beneficio de litigar sin gastos, impetrado por separado, a los
fines de la concesión del beneficio provisorio.

6. Se tenga presente que los Doctores…. se encuentran expresamente autorizados


para intervenir en la procuración de la presente causa, con las más amplias facultades,
pudiendo dejar constancia en los libros de Asistencia conforme el artículo 133 del
CPCC, librar cédulas y oficios, realizar desgloses, consultar el expediente aunque esté

13
reservado y demás actos concernientes a su intervención. Pueden asistir a la pericia y
actos preparatorios, entre otras facultades.

7. Se tenga presente lo demás expuesto.

Proveer de conformidad,

SERA JUSTICIA

Punto 10. Diligencias preliminares y prueba anticipada en daños y perjuicios

Es de una importancia vital, para establecer, entre otras cosas, la


determinación del responsable genérico y otras cuestiones que hacen a la reparación y
sus pautas, a la prueba, etcétera.
La falta de preparación de la demanda es lo que conlleva a su rechazo o bien a
obtener una reparación mucho menor a la que podría obtenerse.

Punto 11. Desarrollo íntegro de un procedimiento en diligencias preliminares


y prueba anticipada. Recursos, caducidad y utilización en el proceso principal

Esto es motivo de la explicación en este curso de Actualización, en forma


práctica y describiendo cada situación.

A. Diligencia preliminar

I. No hay contraparte

Hay que tener en cuenta que, en la diligencia preliminar no hay contraparte,


con lo que sólo el futuro litigante debe luchar contra el juez.

Ojo, muchas veces, so pretexto de preparar, se puede madrugar al adversario y


conseguir elementos, incluso probatorios, por vía de una actuación, sin partes y sin
oposición.

II. Pagar tasa de justicia, bono y jus previsional

Para iniciar la diligencia hay que pagar la tasa de justicia por monto
indeterminado. Frente a la diligencia preliminar solicitada, cabe considerar a las
presentes actuaciones, a los fines del pago de la tasa de justicia, como de monto
indeterminado y ha de ser, en todo caso, en el ámbito de una eventual acción de
contenido patrimonial a deducirse donde corresponderá estimar el valor económico de

14
las licencias involucradas y no en este proceso (arts. 292 Cód. Fiscal y 46 ley
impositiva 2007, 13.613)1. Debe acompañar bono y jus previsional2.

III. No hay mediación previa

No se requiere mediación.

IV. No hay que acompañar copias

No hay que acompañar copias, porque no hay que dar traslado.

I. No hay substanciación. Recursos

El juez debe resolver, sin substanciación, hacer lugar a la medida o no hacerlo.


En su caso se puede plantear revocatoria y/o apelar. El magistrado puede, así
también, limitar la medida o sustituirla si no es la adecuada. Podría presentarse la
futura parte contraria y oponerse y, en su caso, recurrir.

II. Efectos de la preparación

Una vez realizada la medida queda preparado el proceso de conocimiento y


puede o no iniciarse la demanda. Es que, la medida puede que nos convenza de la no
iniciación del pleito.

III. Caducidad de instancia

En provincia no existe caducidad de as medidas, en Nación existe conforme el


último párrafo del artículo 323, con el que no estamos de acuerdo. Dice la norma:
Salvo en los casos de los incisos 9, 10 y 11, y del artículo 326, no podrán invocarse las
diligencias decretadas a pedido de quien pretende demandar, si no se dedujere la
demanda dentro de los TREINTA (30) días de su realización. Si el reconocimiento a que
se refieren el inciso 1 y el artículo 324 fuere ficto, el plazo correrá desde que la
resolución que lo declare hubiere quedado firme.

IV. Responsabilidad

En cuanto a la responsabilidad por incumplimiento el Código de Nación es más


severo que el de la provincia. Dispone el artículo 329 CPCCN que:
1
CC0201 LP 110867 RSI-64-9 I 17/03/2009, “Microsoft Corporation c/Building S.A. s/Diligencias preliminares,
Juba B257062.
2
ARTICULO 13° ley 6716: (Texto según Leyes 10.268 y 11.625) Al iniciar su actuación profesional en todo
asunto judicial o administrativo, con la única excepción de las gestiones que no devenguen honorarios, el
afiliado deberá abonar como anticipo y a cuenta del diez (10) por ciento a su cargo que fija en inciso a) del
artículo anterior, la cantidad de un "jus previsional" cuyo valor monetario móvil representará una suma
que no podrá ser superior a un 3 % del monto de la jubilación ordinaria básica normal.
Al hacer efectivo el mencionado aporte del diez (10) por ciento el afiliado deducirá la suma abonada por
este anticipo actualizada al valor del "jus previsional" vigente a esa fecha.
En ninguna oportunidad ni bajo concepto alguno procederá la devolución total o parcial de la suma
percibida como anticipo de aporte, salvo el caso de pago por error.

15
Art. 329. - Cuando sin justa causa el interpelado no cumpliere la la orden del
juez en el plazo fijado, o diere informaciones falsas o que pudieren inducir a error o
destruyere u ocultare los instrumentos o cosas cuya exhibición o presentación se
hubiere requerido, se le aplicará una multa que no podrá ser menor de PESOS
CUARENTA MIL ($ 40.000) ni mayor de PESOS SIETE MILLONES ($ 7.000 000) sin
perjuicio de las demás responsabilidades en que hubiere incurrido.

(Nota Infoleg: por art. 1° de la Resolucion N° 497/1991 de la Corte Suprema de


Justicia, B.O. 02/05/1991, se actualiza el monto establecido en el presente artículo en
₳ 117.415,91 y ₳ 21.233.251,42. Vigencia: Los montos reajustados regirán a partir de
la publicación de la presente en el Boletín Oficial. Actualizaciones anteriores:
Resolución General N° 1220/1981 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 21/9/1981;
Resolución 285/1982 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 23/3/1982; Resolución
1185/1982 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 17/9/1982; Resolución 265/1983 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 23/3/1983; Resolución 1511/1983 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 26/9/1983; Resolución 217/1984 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 22/3/1984; Resolución 982/1984 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
25/9/1984; Resolución 117/1985 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 26/3/1985;
Resolución 511/1985 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 30/09/1985; Resolución
122/1986 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 31/03/1986; Resolución 650/1986 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 01/10/1986; Resolución 130/1987 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 30/03/1987; Resolución 746/1987 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 29/09/1987; Resolución 196/1988 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
29/03/1988; Resolución 886/1988 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 16/09/1988;
Resolución 135/1989 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 21/03/1989; Resolución
931/1989 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 02/10/1989; Resolución 221/1990 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 27/03/1990; Resolución 1099/1990 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 16/10/1990; Resolución 1441/1990 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 21/11/1990; Resolución 1663/1990 de la Corte Suprema de Justicia,
B.O. 02/01/1991; Resolución 6/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
08/02/1991; Resolución 93/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 28/02/1991;
Resolución 243/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 26/03/1991).

La orden de exhibición o presentación de instrumento o cosa mueble, que no


fuere cumplida, se hará efectiva mediante secuestro y allanamiento de lugares, si
resultare necesario.

Cuando la diligencia preliminar consistiere en la citación para el reconocimiento


de la obligación de rendir cuentas y el citado no compareciere, se tendrá por admitida
dicha obligación y la cuestión tramitará por el procedimiento de los incidentes. Si
comparece y niega que deba rendir cuentas, pero en el juicio a que se refiere el
artículo 652 se declarare que la rendición corresponde, el juez impondrá al demandado
una multa que no podrá ser menor de PESOS CINCUENTA MIL ($ 50.000) ni mayor de
PESOS OCHOCIENTOS MIL ($ 800.000) cuando la negativa hubiere sido maliciosa.

(Nota Infoleg: por art. 1° de la Resolucion N° 497/1991 de la Corte Suprema de


Justicia, B.O. 02/05/1991, se actualiza el monto establecido en el presente artículo en

16
₳ 146.772,86 a ₳ 2.348.328,30. Vigencia: Los montos reajustados regirán a partir de
la publicación de la presente en el Boletín Oficial. Actualizaciones anteriores:
Resolución General N° 1220/1981 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 21/9/1981;
Resolución 285/1982 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 23/3/1982; Resolución
1185/1982 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 17/9/1982; Resolución 265/1983 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 23/3/1983; Resolución 1511/1983 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 26/9/1983; Resolución 217/1984 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 22/3/1984; Resolución 982/1984 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
25/9/1984; Resolución 117/1985 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 26/3/1985;
Resolución 511/1985 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 30/09/1985; Resolución
122/1986 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 31/03/1986; Resolución 650/1986 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 01/10/1986; Resolución 130/1987 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 30/03/1987; Resolución 746/1987 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 29/09/1987; Resolución 196/1988 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
29/03/1988; Resolución 886/1988 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 16/09/1988;
Resolución 135/1989 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 21/03/1989; Resolución
931/1989 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 02/10/1989; Resolución 221/1990 de
la Corte Suprema de Justicia, B.O. 27/03/1990; Resolución 1099/1990 de la Corte
Suprema de Justicia, B.O. 16/10/1990; Resolución 1441/1990 de la Corte Suprema de
Justicia, B.O. 21/11/1990; Resolución 1663/1990 de la Corte Suprema de Justicia,
B.O. 02/01/1991; Resolución 6/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O.
08/02/1991; Resolución 93/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 28/02/1991;
Resolución 243/1991 de la Corte Suprema de Justicia, B.O. 26/03/1991).

Si correspondiere, por la naturaleza de la medida preparatoria y la conducta


observada por el requerido, los jueces y tribunales podrán imponer sanciones
conminatorias, en los términos del artículo 37.

En provincia la cuestión no es tan severa. Dice el artículo 329 CPCCBA (Texto


según Ley 14365) Responsabilidad por Incumplimiento. Cuando sin justa causa el
interpelado no cumpliere la obligación del Juez en el plazo fijado, o diere informaciones
falsas o que pudieren inducir a error o destruyere u ocultase los instrumentos o cosas
cuya exhibición o presentación se hubiese requerido, se le aplicará una multa que no
podrá ser menor de un valor equivalente a dos (2) Jus, ni mayor de la equivalente a
ochenta (80) Jus, sin perjuicio de las demás responsabilidades en que hubiere
incurrido. La orden de exhibición o presentación de instrumento o cosa mueble que no
fuere cumplida, se hará efectiva mediante secuestro y allanamiento de lugares, si
resultare necesaria.

B. Prueba anticipada

I. No hay mediación. Tasa de justicia, bono y jus

En el caso de la prueba anticipada tampoco se requiere mediación. Hay que


acompañar tasa de justicia por monto indeterminado. Bono y jus.

II. Hay contradicción

17
Es necesaria la contradicción y garantizarse que pueda concurrir la parte
contraria o, por lo menos, que esté enterada (pues puede no cumplir con la carga
procesal).

III. Intervención, en su caso, del Defensor Oficial

Si la parte no concurre o no se la puede hallar para notificarla y existe urgencia


se nombra a un Defensor Oficial.

Puede intervenir la parte contraria, según el tipo de medida. Y pueden plantear


recursos.

IV. No hay caducidad

La prueba anticipada no caduca. En el proceso puede ampliarse la prueba


realizada como anticipo.

18
iLas diligencias preliminares engloban dos categorías procesales que difieren en cuanto a su objeto; por un lado las
medidas preparatorias del juicio a promover -artículo 323 del CPCC- y por otro la producción anticipada de prueba -artículo
326 del CPCC-; por las primeras se pretende obtener algún dato indispensable para el correcto planteamiento de la
demanda, y por las otras el aseguramiento de ciertos elementos probatorios cuya producción en la etapa legal pertinente
pudiere resultar dificultosa o imposible (CA0100 MP, C 1612 RSD-8-10 S 4-2-2010, “Puentes, Roberto Gustavo c/
Consorcio Centro de la Provincia de Buenos Aires s/ Anulación de rescisión contractual”, Juba Contencioso administrativa,
B3700271).
ii Couture tenía una concepción distinta, pues entendía, por diligencias preparatorias de la demanda, aquéllas de carácter
probatorio o cautelar , solicitadas por el demandante antes de la iniciación del juicio, con el objeto de asegurar la
demostración de su derecho o el resultado del proceso (Vocabulario jurídico, 3ª edición ampliada y actualizada por Ángel
Landoni Sosa, B de F, Montevideo Buenos AiresJulio César Faira editor, año 2.006, página 275.
iii Nosotros entendemos que pueden pedirse, pendiente el pleito, si no hay todavía traslado de la demanda o bien se
encuentra pendiente la notificación de un responsable genérico. Todo lo que se haga en beneficio de una correcta traba de
la Litis, nos parece adecuado.
iv Cabe puntualizar que tanto las medidas cautelares y la prueba anticipada tienen un común denominador -el peligro en
la demora- no es menos cierto que la medida cautelar se practica sin presencia del contradictor, mientras la prueba
anticipada requiere el necesario contralor de la contraparte y su incorporación al proceso suele ser definitiva e imposible
de rever en el futuro, a diferencia de las medidas precautorias susceptibles de sustitución o modificación, que pueden
dejarse sin efecto en etapas posteriores del juicio. La prueba anticipada también se ordena sin previa audiencia del
eventual contradictor, luego se lo cita para su control (CC0203 LP 101626 RSI-250-3 I 2-10-2003, “Giovannini c/ Tundis s/
Materia a categorizar”, OBS. DEL FALLO: Esta Sala, causa 91333, reg. int. 227/99, Juba Civil y Comercial, B353571).
v CC0002 MO 53915 RSI-341-6 I 6-7-2006, “Palavecino, Lidia Rosa s/ Diligencia Preliminar”, Juba Civil y Comercial,
B2351588.
vi La enumeración legal que contiene el artículo323 del código ritual no es taxativa, sino que queda a criterio del juez la
admisión de otras diligencias preparatorias distintas a las contempladas por la norma, cuando se justifique que ellas
resultan imprescindibles o necesarias para emplazar correcta y útilmente la demanda (CC0201 LP 110626 RSI-33-9 I 19-
2-2009, “MICROSOFT CORPORATION c/ CERAMICA CTIBOR S.A. s/ DILIGENCIAS PRELIMINARES”, Juba Civil y Comercial,
B257177).
vii La enumeración legal del art. 323 del rito no resulta numerus claussus, quedando a criterio del juez la admisión de
otras diligencias distintas de las mentadas, cuando se justifique que ellas resultan imprescindibles o necesarias para poder
emplazar correcta y útilmente la demanda (CC0100 SN 7806 RSI-125-6 I 28-3-2006, “Ríos Jesús Manuel c/ La Caja Cía.
de Seguros s/ Cumplimiento de contrato”, Juba Civil y Comercial, B857390).
viii La admisión de las diligencias preparatorias debe hacerse en forma amplia y coherente respecto de sus fines, evitando
circunstancias que podrían convertirse en abusos. En la mayoría de los casos tienden a fijar en forma inequívoca la
legitimación procesal, simplificando el trámite del proceso futuro, recogiéndose de esta manera los elementos necesarios
para promover los actos constitutivos del proceso judicial (CC0001 QL 3881 RSI-199-00 I 7-11-2000, “Coppola, Andrea c/
Titular tenencia del inmueble s/ desalojo”; CC0001 QL 5132 RSI-72-2 I 28-5-2002, “Bensey, Jorge c/ Fernández, Alberto J.
s/ Incumplimiento de Contrato”; CC0001 QL 9973 RSI-141-7 I 18-7-2007, “Lampi, María c/ Bisachia, Isabel s/ Diligencias
preliminares”; CC0001 QL 10680 RSI-41-8 I 31-3-2008, “Traversaro, Selva L. c/ García, Gustavo del Socorro s/ Diligencias
preliminares”; Juba Civil y Comercial, B2901348).
ixCC0003 LZ 1926 RSI-256-10 I 3-11-2010, “Rojas, Elba Dionicia s/ Diligencias preliminares”, Juba Civil y Comercial,
B3750599.
x CC0001 SI 56969 RSI-799-91 I 3-12-1991, “Tedesco c/ Centro Médico Paraná s/ Daños y perjuicios”, Juba Civil y
Comercial, B1700188.
xiCC0100 SN 940472 RSI-377-94 I 1-9-1994, “Giménez Juan Carlos y otra s/ Diligencia preliminar”, Juba Civil y
Comercial, B854023.
xii CC0203 LP 120182 RSD-203-16 S 06/12/2016 Juez LARUMBE (SD), “Espinosa, Viviana Noemí c/ Jacod, Juan José y
otros s/ Daños y perj. deriv. resp. por ejerc. Prof (Sin Resp.Estado)”; CC0203 LP 118188 RSD-128-16 S 05/09/2016 Juez
LARUMBE (SD), “Canevari, Rodolfo Iván y otros c/ Gómez, Miguel Ángel y/o Pcia. Bs. As. s/·Indemnizacion de daños y
perjuicios”; CC0203 LP 116524 RSD-12-14 S 06/03/2014 Juez LARUMBE (SD), “Barbis, David Alejandro c/ Hospital
Español de La Plata s/ Daños y Perjuicios”; Juba B355768.
xiiiSCBA LP C 111009 S 12/03/2014 Juez HITTERS (SD), “B., M. N. c/Municipalidad de Malvinas Argentinas y otro
s/Daños y perjuicios”, Juba B3904669.
xiv Dice el inciso 2° del artículo 326: Reconocimiento judicial o dictamen pericial para hacer constar la existencia de
documentos, o el estado, calidad o condición de cosas o de lugares.
xv ARTÍCULO 327°: Pedido de medidas preliminares, resolución y diligenciamiento. En el escrito en que se solicitaren
medidas preliminares se indicará el nombre de la futura parte contraria, su domicilio si fuere conocido y los fundamentos
de la petición.
El juez accederá a las pretensiones si estimare justas las causas en que se fundan, repeliéndolas de oficio en caso
contrario.
La resolución será apelable únicamente cuando denegare la diligencia.
Si hubiere de practicarse la prueba se citará a la contraria, salvo cuando resultare imposible por razón de
urgencia, en cuyo caso intervendrá el defensor oficial. El diligenciamiento se hará en la forma establecida para cada clase
de prueba, salvo en el caso de la pericial, que estará a cargo de un perito único, nombrado de oficio.
xvi ARTÍCULO 1027.- Estipulación a favor de tercero. Si el contrato contiene una estipulación a favor de un tercero
beneficiario, determinado o determinable, el promitente le confiere los derechos o facultades resultantes de lo que ha
convenido con el estipulante. El estipulante puede revocar la estipulación mientras no reciba la aceptación del tercero
beneficiario; pero no puede hacerlo sin la conformidad del promitente si éste tiene interés en que sea mantenida. El
tercero aceptante obtiene directamente los derechos y las facultades resultantes de la estipulación a su favor. Las
facultades del tercero beneficiario de aceptar la estipulación, y de prevalerse de ella luego de haberla aceptado, no se
transmiten a sus herederos, excepto que haya cláusula expresa que lo autorice. La estipulación es de interpretación
restrictiva.
xvii ARTÍCULO 12. — Definición y alcance. A los efectos de esta ley, entiéndase por historia clínica, el documento
obligatorio cronológico, foliado y completo en el que conste toda actuación realizada al paciente por profesionales y
auxiliares de la salud.
xviiiARTÍCULO 6º — Obligatoriedad. Toda actuación profesional en el ámbito médico-sanitario, sea público o privado,
requiere, con carácter general y dentro de los límites que se fijen por vía reglamentaria, el previo consentimiento
informado del paciente.

También podría gustarte