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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE

RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

REPÚBLICA DE COLOMBIA
JURISDICCIÓN ESPECIAL PARA LA PAZ
SALAS DE JUSTICIA
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE RESPONSABILIDAD
Y DE DETERMINACIÓN DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS

AUTO No. 244 de 2021


Bogotá D. C., 29 de octubre de 2021

Radicación Caso No. 01 “Toma de rehenes, graves privaciones de la libertad y


otros crímenes concurrentes cometidos por las FARC-EP”
(modificado por medio de este Auto).

Asunto Pronunciamiento de fondo sobre las observaciones presentadas al


Auto No. 19 de 2021 competencia de la Sala de Reconocimiento.

ASUNTO

La Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de


los Hechos y Conductas, (en adelante SRVR o Sala de Reconocimiento), en ejercicio
de sus facultades constitucionales, legales y reglamentarias, procede a resolver las
observaciones, competencia de la Sala, presentadas por las partes e intervinientes
del macrocaso No. 01 al Auto No. 19 de 2021 mediante el cual se determinaron los
hechos y las conductas atribuibles a los antiguos miembros del Secretariado de las
FARC-EP por toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad.

Contenido
I. ANTECEDENTES ........................................................................................................ 3
A. Procedimiento adelantado con ocasión del Auto No. 19 de 2021 .................. 3
B. Observaciones al Auto No. 19 de 2021 abordadas por el despacho relator . 7
B.1. Observaciones frente a la participación de las víctimas en el Caso No. 01 . 7
B.2. Observaciones frente al ejercicio de contrastación adelantado en el Caso
No. 01 ............................................................................................................................. 8
B.3. Observaciones planteadas en relación con el estándar probatorio
adoptado por la Sala en el Auto No. 19 de 2021 ................................................... 10

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Caso No. 01 SRVR

B.4. Observaciones planteadas sobre el enfoque de género y la determinación


de los hechos y las conductas de violencia sexual ................................................ 11
II. CONSIDERACIONES ............................................................................................... 15
A. Solicitud de aclaración de los efectos del auto de determinación de hechos
y conductas ..................................................................................................................... 16
B. Solicitudes de aclaración del término “escogencia” de hechos ilustrativos
formulada por la Comisión Colombiana de Juristas ................................................ 23
C. Solicitud de selección de hechos elevada por la Procuraduría General de la
Nación ............................................................................................................................. 27
D. Observaciones sobre la calificación jurídica propia realizada por la Sala de
Reconocimiento en el Auto No. 19 de 2021................................................................ 34
D.1. Observaciones y solicitudes sobre la aplicación del Estatuto de Roma en el
Auto No. 19 de 2021 .................................................................................................. 34
D.2. Solicitud de reconocimiento del carácter sistemático del desplazamiento
forzado cometido por las FARC-EP ........................................................................ 48
D.3. Observación relacionada con la posible configuración del crimen de lesa
humanidad de esclavitud ......................................................................................... 51
D.4. Observaciones presentadas por la Comisión Colombiana de Juristas CCJ
sobre los móviles de las torturas, tratos crueles o inhumanos y ultrajes a la
dignidad personal ...................................................................................................... 61
D.5. Observaciones sobre el desarrollo de algunos de los elementos de los
crímenes de guerra y de lesa humanidad en el Auto No. 19 de 2021 ................ 64
D.6. Observaciones sobre la posibilidad de que miembros de la Fuerza Pública
sean víctimas de crímenes de lesa humanidad ..................................................... 68
D.7. Observaciones de los comparecientes sobre el carácter amnistiable de las
conductas de privación de la libertad de combatientes efectuadas en
operaciones militares y liberados de manera unilateral y sobre el marco
jurídico aplicable respecto de la privación de la libertad de miembros de la
Policía Nacional ......................................................................................................... 71
E. Observaciones sobre la modalidad de comisión de las conductas .............. 80
E.1. Observaciones sobre el concepto de máximo responsable .......................... 80
E.2. Observaciones sobre la imputación realizada por autoría o coautoría
mediata en virtud del control de los aparatos organizados de poder ............... 82
E.3. Observaciones sobre la imputación realizada por responsabilidad de
mando en el Auto No. 19 .......................................................................................... 83
F. Solicitudes varias .................................................................................................... 86
F.1. Solicitud de los comparecientes sobre el reconocimiento del carácter de las
extintas FARC-EP como organización política y el derecho a rebelarse y
observaciones presentadas por el IIRESODH sobre el lenguaje utilizado acerca
de la población civil en las denominadas “zonas de retaguardia” .................... 86

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F.2. Solicitud de cambio de nombre del macrocaso .............................................. 88


F.3. Encuentros privados para la restauración de las víctimas ........................... 89
F.4. Solicitud de reconocimiento de nuevos patrones elevada por el IIRESODH
...................................................................................................................................... 90
III. DECISIÓN................................................................................................................ 92

I. ANTECEDENTES

A. Procedimiento adelantado con ocasión del Auto No. 19 de 2021

1. El 26 de enero del presente año la Sala de Reconocimiento profirió el Auto


No. 19, por medio del cual determinó los hechos y conductas atribuibles a los
antiguos miembros del secretariado de la extinta guerrilla FARC-EP dentro del Caso
No. 01. La Sala puso a disposición de estos comparecientes los hechos y las
conductas determinados, de conformidad con el mandato legal contenido en el
artículo 79 literal h) de la Ley 1957 de 219, Ley Estatutaria de Administración de
Justicia en la Jurisdicción Especial para la Paz (LEAJEP) y en el artículo 27b de la Ley
1922 de 2018 (Ley de procedimiento de la JEP)1.

2. La Sala también puso a disposición de las víctimas acreditadas en el caso y de


la Procuraduría Delegada el mencionado Auto No. 19, con el fin de que presentaran
sus observaciones, aportaran pruebas respecto de los hechos y conductas o sobre la
participación de los comparecientes individualizados si lo estimaban necesario. Para
ello, otorgó el término inicial de treinta (30) días hábiles. Este término fue ampliado
posteriormente por 30 días adicionales por medio del Auto No. 35 de 22 de febrero
del mismo año, atendiendo a solicitudes presentadas por los comparecientes, la
Procuraduría General de la Nación (en adelante, la Procuraduría), y el Instituto
Interamericano de Responsabilidad Social y Derechos Humanos (en adelante,
IIRESODH).

3. El 26 de marzo de 2021 la Sala de Reconocimiento realizó la corrección


oficiosa de errores identificados en el Auto No. 19 de 2021, mediante Auto No. 035
del mismo año.

4. El 30 de abril de 2021 se cumplió el término estipulado por la Sala para recibir


las observaciones. La Sala recibió escritos de respuesta y observaciones de los

1Ley 1957 de 219 “Ley estatutaria de administración de justicia en la Jurisdicción Especial para la
Paz”. Art. 79. Literal h; Ley 1922 de 2018 “Por medio de la cual se adoptan unas reglas de
procedimiento para la Jurisdicción Especial para la Paz” Art. 27b.

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comparecientes individualizados en el Auto No. 19; la Fundación Defensa de


Inocentes2, la Procuraduría General de la Nación3, así como por los representantes
comunes de víctimas acreditadas, a saber: la Corporación MilVíctimas 4, el Sistema
Autónomo de Asesoría y Defensa para Víctimas (SAAD-V, en adelante)5, el Instituto
Interamericano de Responsabilidad Social y Derechos Humanos6, la Comisión
Colombiana de Juristas (en adelante, CCJ)7, y por la víctima acreditada Abigail
(Abby) Sonderman Reyes, a través de su representante judicial.

5. El 6 de mayo de 2021, mediante el Auto JLR 01 No. 245 de 2021, se corrió


traslado entre los sujetos procesales e intervinientes especiales del escrito de
respuesta al Auto No. 19 de 2021 entregado por los comparecientes ex integrantes
del Secretariado de las FARC-EP, así como de los escritos de observaciones
presentados por las víctimas acreditadas y sus representantes comunes y por la
Procuraduría.

6. El 6 de julio de 2021 el despacho relator resolvió las solicitudes probatorias


insertas en los escritos de observaciones al Auto de Determinación de Hechos y
Conductas No. 19 de 2021, mediante Auto JLR01 No. 282 de 2021. Así, el despacho
negó la solicitud de inspección del proceso penal Radicado 1202 a cargo de las
Fiscalías 38 Especializada de la Unidad de Derechos Humanos de Cali y Décima
Delegada para el Tribunal Superior de Cali, la solicitud de declaración del
compareciente Rodrigo Londoño Echeverry, la solicitud de copia de solicitud de la
necropsia realizada a los cuerpos de los diputados del Valle y de declaración del
señor Pablo Emilio Morales y la solicitud de entrevista al señor Álvaro Leyva y a
miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja formuladas por algunos de los

2 Fundación Defensa de Inocentes. Observaciones al Auto No. 19 de 2021 en el marco del Caso No. 01 –
“toma de rehenes y otras graves privaciones de la libertad cometidas por las FARC-EP”- Caso secuestro y
asesinato diputados del Valle. 23 de abril de 2021. Radicado Conti: 202000274512.
3 Procuraduría General de la Nación. Observaciones Auto No. 19 de 2021 DC-PGN-JEP-LMVM-

CDHC-02. 30 de Abril de 2021.Radicado Conti No. 202101021784.


4 Corporación MilVíctimas. Observaciones -Auto No. 19: Que imputa crimen de guerra y de toma de

rehenes del crimen de lesa humanidad de otras privaciones graves de la libertad, y del crimen de
guerra de homicidio y del crimen de lesa humanidad de asesinato y de desaparición forzada y otros
graves delitos a los miembros del secretariado de las FARC-EP. Abril de 2021.Radicado Conti No.
202000273081.
5 Sistema de Autónomo de Asesoría y Defensa para Víctimas. OBSERVACIONES AUTO 19 DE 2021

Caso No. 001, a partir del informe No. 2 presentado por la Fiscalía General de la Nación, denominado
“Retención ilegal de personas por parte de las FARC-EP” ahora denominado “Toma de rehenes y graves
privaciones de la libertad cometidas por las FARC – EP”. Radicado Conti No. 202000274816.
6 Instituto Interamericano de Responsabilidad Social y Derechos Humanos (IIRESODH).

Observaciones al Auto 19 de 2021, por medio del cual se determinan los hechos y conductas atribuibles a los
antiguos miembros del Secretariado de las FARC-EP, por toma de rehenes y otras privaciones graves de la
libertad. Abril de 2021. Radicado Conti No. 202101021427.
7 Comisión Colombiana de Juristas. “Respuesta resuelve cuarto del Auto 19 del 26 de enero de 2021 de la

SRVR”. Abril 29 de 2021. Radicado Conti No. 202101021430.

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familiares de los exdiputados del Valle. Igualmente, solicitó a los comparecientes


individualizados en el Auto No. 19 de 2021 que indiquen si es de su conocimiento
quién podría ser el firmante de correos electrónicos extraídos del PC de Luis Édgar
Devia Silva, conocido en las FARC-EP como “Raúl Reyes”, o de correos electrónicos
intercambiados al interior de las FARC-EP que se identificara o que se suscribiera
con las siglas “JE” por solicitud de estas víctimas acreditadas. Adicionalmente, el
despacho accedió a la solicitud de declaración juramentada de los señores Daris
María Cristancho y Berito Kuwaru´wa, formulada por una de las familiares de los
tres indigenistas americanos secuestrados y asesinados por las FARC-EP, para lo
cual comisionó a la UIA.

7. Por otra parte, el 7 de julio de 2021 la Sala de Reconocimiento de Verdad se


pronunció sobre las solicitudes de medidas cautelares de restricción de la libertad
de los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021 y separación de
dos de ellos de sus curules como congresistas, mediante Auto No. 126 de 2021. Dicho
asunto se encuentra en trámite de apelación8.

8. El 6 de agosto del año en curso el despacho relator del caso profirió el Auto
JLR 01 No. 299. En dicha decisión, resolvió de fondo aquellos planteamientos de los
escritos que se relacionaban únicamente con aspectos metodológicos del Caso No.
01 o que implicaran una reiteración, aclaración o corrección de forma del Auto No.
19 de 2021, en el marco de su competencia como despacho relator de dicho caso. Es
decir, la referida providencia únicamente abordó las observaciones relacionadas con
(i) la participación de las víctimas en el Caso No. 01; (ii) el ejercicio de contrastación;
(iii) el estándar probatorio adoptado por la Sala en el Auto No. 19 de 2021; (iv) el
enfoque de género y las imputaciones de violencia sexual; y respecto de las (v)
solicitudes de correcciones frente al anexo de víctimas acreditadas u otras solicitudes
de correcciones de errores de digitación.

9. En ese orden de ideas, el despacho relator señaló que las observaciones sobre
(i) los hechos determinados y la construcción de patrones, (ii) la calificación jurídica
de las conductas y la atribución de responsabilidad a los comparecientes
individualizados y (iii) otras solicitudes varias, únicamente serían resumidas, pues
su conocimiento correspondía al pleno de la Sala de Reconocimiento al tratarse de
puntos que suponen reconsideraciones sobre la determinación realizada en el Auto
No. 19 o no están previamente incluidos en el. Adicionalmente, el despacho relator
del Caso No. 01 decretó la realización de una audiencia, con sesiones territoriales,
para escuchar las observaciones de las víctimas frente a la respuesta entregada por

8 JEP, SRVR, Auto No. 167 de 2021 por medio del cual se concede el recurso de apelación.

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los comparecientes al Auto No. 19 de 2021.

10. Inconformes con esta decisión, el 20 de agosto de 2021 los representantes


comunes de la CCJ, el Instituto Interamericano de Responsabilidad Social y de
Derechos Humanos (IIRESODH), la abogada contratista del SAAD-V y la
Corporación MilVíctimas, reconocidos como apoderadas y apoderados judiciales de
víctimas acreditadas en el Caso No. 01, interpusieron recurso de reposición
mediante un escrito común9. Los recurrentes reiteraron que era necesario realizar de
audiencias territoriales para escuchar la voz de las víctimas frente al escrito de
reconocimiento entregado por los comparecientes de las extintas FARC-EP, en
particular dada la falta de realización de las audiencias de observaciones de las
víctimas sobre las versiones voluntarias por la pandemia. Solicitaron que no se
realizara ninguna diligencia judicial, en particular tendiente a una audiencia de
reconocimiento, hasta que no se hicieran estas diligencias, se resolvieran las
observaciones presentadas al Auto No. 19, se aclararan las solicitudes relacionadas
con el enfoque de género y la imputación sobre violencia sexual, así como las
observaciones presentadas por los apoderados que no fueron resumidas entre
aquellas que eran competencia de la Sala de Reconocimiento. El 6 de septiembre de
2021, el despacho relator del Caso No. 01 abordó las inconformidades del recurso de
reposición de los representantes comunes, mediante Auto JLR 01 No. 302 de 2021.

11. Ante peticiones de los representantes comunes de aplazamiento de las


diligencias de escucha a las víctimas, el 15 de septiembre de 2021, el despacho
relator accedió a las solicitudes de aplazamiento elevadas por los representantes
comunes de la CCJ, el Instituto Interamericano de Responsabilidad Social y de
Derechos Humanos (IIRESODH y la abogada contratista del SAAD-V. Reiteró que
el objeto de las diligencias era escuchar de viva voz las observaciones de las víctimas
sobre lo manifestado por los comparecientes e invitó a los representantes de víctimas
a presentar por escrito sus observaciones hasta el 15 de octubre de 2021 de manera
que el tiempo de la diligencia se dedicara a la escucha de las víctimas. Así, el
despacho reprogramó las audiencias de presentación de observaciones de las
víctimas al escrito entregado por los comparecientes individualizados en el Auto
No. 19 de 2021 los días 27 de septiembre y 4, 6 y 8 de octubre de 2021.

12. El 30 de septiembre de 2021, el despacho relator adicionó el calendario de


audiencias para incluir nuevas diligencias del 11 y 12 de octubre en las ciudades de
Cali y Neiva (simultáneamente), 19, 20 y 21 de octubre en la ciudad de Villavicencio,
21 y 22 de octubre en la ciudad de Valledupar y 25 y 26 de octubre en la ciudad de

9 Recurso de reposición contra el Auto No. JLR 01 No. 299 de 2021. Radicado Conti No. 202101042165.

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Medellín. Así mismo dio parámetros para la solicitud de audiencias en la modalidad


virtual.

13. A continuación, la Sala de Reconocimiento i) presentará brevemente las


observaciones abordadas por parte del despacho relator y posteriormente (ii)
expondrá y resolverá de fondo las observaciones de su competencia.

B. Observaciones al Auto No. 19 de 2021 abordadas por el despacho relator

14. El 6 de agosto de 2021 el Auto JLR 01 No. 299 despacho relator del Caso No.
01 abordó las observaciones que consistían en aclaraciones o reiteraciones del
contenido del Auto No. 19 de 2021. A continuación, se presenta una síntesis de la
observación(es) y de lo considerado por el despacho relator del Caso No. 01.

B.1. Observaciones frente a la participación de las víctimas en el Caso No. 01

15. La Corporación MilVíctimas, la CCJ, la Fundación para la Defensa de


Inocentes y la Procuraduría se refirieron a la participación de las víctimas en el
macrocaso. La primera organización señaló que no ha sido efectiva debido que se
había hecho por escrito, y no de manera verbal en diligencias judiciales10. La CCJ
afirmó que las voces de las víctimas no se escucharon debido a la falta de audiencias
de presentación de observaciones a las versiones voluntarias11. La Fundación
Defensa de Inocentes señaló que era necesario establecer “encuentro entre víctima y
victimario” en el cual estos deben contar plenamente la verdad. La Procuraduría
General de la Nación señaló que era necesario ampliar los mecanismos de
convocatoria a víctimas y no limitar la convocatoria a la acreditación de víctimas y
su participación a la publicación de edictos12.

16. El despacho relator del Caso No. 01 reiteró que adoptó la “Estrategia Integral
Comunicación, Información, Contacto y Acreditación de las víctimas asociadas al
Caso No. 01 de la Jurisdicción Especial para la Paz” con múltiples mecanismos de
invitación a las víctimas para acreditarse13. Igualmente, el despacho reiteró que puso

10 Escrito de observaciones de la Corporación Milvíctimas. Pp. 15 y 16.


11 Escrito de observaciones de la Comisión Colombiana de Juristas. P. 8.
12 Escrito de observaciones de la Procuraduría. Pp. 26 y 32.

13 Esta estrategia contempló la fijación de un edicto emplazatorio, la posibilidad de contar con un

Formulario de Solicitud de Acreditación y la realización de 192 jornadas de atención a víctimas en


diversos municipios del país y una jornada internacional en San José de Costa Rica, con apoyo de la
Secretaría Ejecutiva de la JEP (SEJEP), de la Procuraduría General de la Nación y de la Unidad para
la Atención y Reparación Integral de las Víctimas (UARIV).

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a disposición de las víctimas tres modalidades de traslado de las versiones


voluntarias, según su preferencia. Así, las víctimas podían optar entre: (i) asistencia
a las jornadas territoriales llevadas a cabo en cinco ciudades del país o a la jornada
nacional en Bogotá14; (ii) traslado personal, y (iii) acceso al traslado en línea a través
de la plataforma virtual habilitada por la Jurisdicción15. Igualmente, el despacho
relator indicó que ordenó la realización de “Audiencias Públicas de Presentación de
Observaciones por parte de las víctimas acreditadas en el Caso No. 01”, mediante
auto de 05 de marzo de 2020, las cuales suspendió en razón a la pandemia del
COVID 19. Así mismo, el despacho recalcó que los informes, formularios,
observaciones y toda la documentación presentada de forma escrita ante la Sala ha
sido leída, analizada e incorporada al Caso No. 01 y es una pieza central de la labor
de contrastación en este caso, sin que la oralidad de una instancia de participación
otorgue mayor peso a la información aportada por una víctima.

17. Finalmente, el despacho ordenó la realización de una audiencia con sesiones


territoriales para escuchar las observaciones de las víctimas frente a la respuesta
entregada por los comparecientes al Auto No. 19 de 2021. Las fechas de las mismas
fueron referidas en los antecedentes de la presente decisión. La Sala de
Reconocimiento reiterará más adelante que las manifestaciones de las víctimas, así
como su valoración del escrito de entregado por los comparecientes en el Auto No.
19 de 2021 serán objeto de una decisión posterior que determine las decisiones a
tomar con relación al reconocimiento de los comparecientes individualizados en esa
decisión.

B.2. Observaciones frente al ejercicio de contrastación adelantado en el Caso


No. 01

18. Los escritos del IIRESODH, la CCJ, la corporación MilVíctimas y la


Procuraduría señalaron que la Sala no utilizó la información brindada por las

Adicionalmente, el despacho relator señaló la JEP desplegó una campaña de difusión y


comunicaciones al momento de ordenar el emplazamiento de las víctimas, mediante auto de 12 de
julio de 219, y fijar la metodología de traslado, mediante auto de 22 de noviembre de 219. Igualmente,
reiteró que se prepararon materiales pedagógicos sobre la naturaleza, alcance y procedimiento de la
solicitud de acreditación como víctima en el Caso No. 01 y sobre el procedimiento de traslado y
presentación de observaciones a las versiones voluntarias, como comunicados de prensa, plegables
y volantes, y videos informativos.
14 Sala de Reconocimiento, Auto de 22 de noviembre de 219. Párrafos 26 al 37 y numeral 4 de la parte

resolutiva.
15 Ibidem, párrafos 42, 43 y 44.

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víctimas en el ejercicio de contrastación16. Por su parte, la Procuraduría Delegada ya


le había solicitado que el despacho relator del Caso No. 01 que se pronunciara sobre
los formularios de acreditación de víctimas y sobre los informes de las
organizaciones de víctimas, ya que a su modo de ver la actividad de contrastación
de la Sala de Reconocimiento se habría apoyado principalmente en los informes de
la Fiscalía General de la Nación17.

19. Al respecto, el despacho se remitió a lo señalado en las consideraciones 38 a


41 del Auto de 3 de mayo de 2021 del despacho relator18, así como a las
consideraciones 26 a 37 y resuelve 4 del Auto No. 19 de 2021 sobre el uso de los
informes y las solicitudes de acreditación presentados por las víctimas al interior del
macrocaso. De este modo, reiteró que la contrastación es una actividad permanente
de la Sala de Reconocimiento y que los informes y las solicitudes de acreditación son
utilizadas al menos en: i) la concentración y priorización del macrocaso, ii) la
convocatoria a versión voluntaria, iii) la preparación de insumos para la realización
de las versiones voluntarias (perfiles de comparecientes y estructuras y la
preparación de las preguntas a formular durante la diligencia), iv) la recolección y
análisis de las demandas de verdad formuladas por las víctimas, v) la matriz de
análisis de las solicitudes de acreditación, demandas de verdad y observaciones
presentadas por parte de las víctimas, vi) la sistematización de las observaciones
presentadas por las víctimas y vii) el auto de determinación de los hechos y las
conductas. Igualmente, señaló que el ejercicio de contrastación que adelanta la Sala
está dirigido a identificar patrones y que, de acuerdo con su mandato constitucional
y legal, no está llamada a contrastar "hecho a hecho".

20. Igualmente, el despacho llamó la atención sobre la necesidad de diferenciar


los aspectos sobre los cuales algunas fuentes brindaban más información. Así, señaló
que mientras las fuentes gubernamentales y provenientes de los comparecientes
sirven en mayor medida a la contrastación sobre el funcionamiento interno de las
FARC-EP, la información sobre el trato recibido por las víctimas en cautiverio, y la

16 La corporación MilVíctimas por ejemplo, tiene dudas respecto de la forma en la que se adelantó el
trabajo de sistematización de “versiones víctimas”, por lo que solicita a la Sala dar una descripción
detallada del denominado proceso de “pedagogía con las víctimas”, para entender cómo fueron
valorados los aportes de las víctimas en el proceso de contrastación. Según la organización “pareciera
que el proceso dialógico adelantado por la SRVR tuvo como referente primordial la versión de los
comparecientes, y no los testimonios de las víctimas; una clara vulneración del proceso de centralidad en torno
a ellas”. Escrito de observaciones del IIRESODH, P. 1. “no se hizo mención del grupo relativo a las
víctimas acreditadas, y en específico a los hechos descritos en los formularios de solicitud de
acreditación, observaciones, demandas de verdad y de reconocimiento”
17 Auto de 3 de mayo de 2021, Sección C “Solicitud de pronunciamiento sobre los informes y las solicitudes

de acreditación presentadas por parte de las víctimas y organizaciones”.


18 “Resuelve las solicitudes y peticiones presentadas por la Procuraduría Delegada con Funciones de

Coordinación de Intervención para la Jurisdicción Especial para la Paz – Radicado 202001038212”.

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afectación a sus familiares, está contenida principalmente en los documentos


aportados por las víctimas.

21. Adicionalmente, el despacho ordenó al GRAI, que, de haberlos, debía extraer


los hechos de toma de rehenes y graves privaciones de la libertad cometidos por las
FARC-EP u otros hechos que puedan corresponder a tipos penales de secuestro
cometidos por esa organización de los informes presentados a la Sala de
Reconocimiento que estén bajo su análisis y que no fueron remitidos por la Secretaría
Judicial para su incorporación en el expediente del Caso No. 01. Ello dada la
afirmación de la Procuraduría de la posible existencia de hechos en informes que no
fueran remitidos por la Secretaría Judicial al despacho relator del Caso No.01.

B.3. Observaciones planteadas en relación con el estándar probatorio


adoptado por la Sala en el Auto No. 19 de 2021

22. La organización MilVíctimas valoró la implementación del estándar de


prueba de “bases suficientes” por parte de la Sala, aunque difirió con lo afirmado en
el Auto No. 19 de 2021 para señalar que esta metodología sí existe en el
ordenamiento jurídico internacional. Por su parte, la Procuraduría manifestó que el
estándar que debe emplear la Sala de Reconocimiento es el de “inferencias lógicas y
razonables y no el de bases suficientes”. Por su parte, los comparecientes señalaron
que el estándar de “bases suficientes” debía evolucionar al de “más allá de toda
duda razonable” en sede del Tribunal para la Paz.

23. Al respecto, el despacho relator manifestó que el principio dialógico supone


que la verdad será alcanzada mediante el diálogo y el encuentro de narrativas entre
los distintos involucrados19. De este modo, el despacho recogió lo señalado por la
Sala en el Auto No. 19 para señalar que el estándar de bases suficientes no tiene una
naturaleza comparativa, sino una comprensiva que buscar avanzar en la
reconstrucción de los hechos. Así, el despacho reiteró que la Sala está llamada a
armonizar la información que brindan las partes e intervinientes para llegar, hasta
donde sea posible, a una comprensión de las versiones en diálogo en vez de acoger
una versión. Igualmente, el despacho insistió en que estas fuentes son valoradas a
través de la sana crítica (las reglas de la lógica, las máximas de la experiencia y el
método científico)20 para buscar la coherencia que permita llegar a afirmar que
existen bases suficientes para entender que los hechos sucedieron, y cuál es la
responsabilidad de los comparecientes. De este modo, el despacho relator señaló que

Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de enero 26 de 2021. P. 28.


19

20Es decir, la Sala aplica, para tener suficientes elementos de juicio, las reglas de la sana crítica antes
que las de la libre convicción o la prueba predeterminada por la ley.

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la determinación de la Sala es construida a través de la contrastación de fuentes y no


surge en las preferencias subjetivas de los jueces o de otros sujetos, sino que se funda
en razones derivadas del análisis de la información contrastada21.

24. Por otro lado, el despacho reiteró lo dicho en el Auto No. 19 frente a la
valoración probatoria en el proceso de determinación de hechos y conductas es
acorde con el estándar propio de un procedimiento dialógico basado en el principio
de reconocimiento y no en la contradicción. De este modo, señaló que por la
naturaleza transicional del proceso que adelanta la Sala de Reconocimiento y por
consecuencia directa de la estrategia de investigación centrada en patrones, es
razonable afirmar que las conductas imputables en el Auto de Determinación de
Hechos y Conductas no son hechos aislados o individuales, sino que hacen parte de
un hecho global y son representativas o ilustrativas de un patrón o práctica. En ese
sentido, la descripción de la conducta no se refiere a hechos particulares, sino a una
repetición de hechos (patrón) que debe ser identificado y demostrado apelando,
entre otras cosas, a un ejercicio de contexto acotado a la comisión de crímenes no
amnistiables y a la participación de los comparecientes llamados a reconocer
conforme al funcionamiento real de la organización de la que hacían parte22.

B.4. Observaciones planteadas sobre el enfoque de género y la


determinación de los hechos y las conductas de violencia sexual

25. Los intervinientes especiales hicieron observaciones sobre la inclusión del


enfoque de género y la determinación de hechos y conductas de violencia sexual en
el Auto No. 19 de 2021. Así, la Procuraduría solicitó a la Sala aclarar cómo la
violencia sexual puede ser un crimen de lesa humanidad, pese a que no se reconoce
como un patrón de victimización23. Igualmente, la Procuraduría solicitó que se
tuvieran en cuenta comportamientos que afectaron especialmente a las mujeres: la
desnudez forzada, la violencia sexual, el abuso contra las mujeres, o la falta de
cuidado con los embarazos24. La Corporación MilVíctimas, la Procuraduría, el
SAAD-V y la CCJ señalaron que el Auto No. 19 de 2021 no aplicó un enfoque de
género, por lo que solicitaron que se declarara la existencia de un patrón de violencia
basada en género y pidieron que se realice un análisis más profundo del contexto de
ocurrencia de los hechos y conductas de violencia sexual y sus motivaciones,
incluyendo a las personas LGBTIQ+25.

21 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de enero 26 de 2021. Pp. 29-30.


22 Ibidem. Pp. 30-31.
23 Escrito de observaciones de la Procuraduría. P. 35.

24 Escrito de observaciones de la Procuraduría. P. 35.

25 Escrito de observaciones de la Corporación MilVíctimas. P. 15.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

26. De manera específica, los representantes de víctimas adscritos a la CCJ y al


SAAD- Víctimas señalaron que la Sala debió haber realizado un análisis
interseccional, lo cual habría permitido determinar que hubo un patrón de
macrocriminalidad de violencia de género frente a la violencia sexual y otras
conductas cometidas por los ex miembros de las antiguas FARC-EP. Al respecto, los
abogados de la CCJ señalaron que la Sala pudo haber analizado cómo los malos
tratos dados a las mujeres privadas de la libertad por parte de las FARC-EP fueron
diferenciados debido a su género y con ello identificar su sistematicidad y falta de
sanción efectiva26. En este sentido, identificaron al menos tres grandes grupos de
conductas que pueden considerarse una política tácita de las antiguas FARC-EP: (i)
violencia sexual contra mujeres en campamentos y en territorios controlados por las
FARC-EP; (ii) desplazamientos forzados, destierros y homicidios dirigidos contra la
población LGTBI+; y (iii) violencia reproductiva contra “militantes de las FARC-EP”
y mujeres cautivas27.

27. Adicionalmente, la defensa de los comparecientes señaló que la Sala no


argumentó con suficiencia la generalidad o la sistematicidad de las conductas de
violencia sexual cometidas en el marco de las tomas de rehenes o graves privaciones
de la libertad. Igualmente, los comparecientes individualizados en el Auto No. 19
de 2021 señalaron que la responsabilidad por violencia sexual no puede estar
únicamente justificada en el rango o jerarquía. Así, señalaron que estas conductas
estaban prohibidas en el en el régimen disciplinario cumpliendo con el deber de
prevenir28 y que “las medidas materiales para prevenir los hechos debieron
adelantarse directamente desde el órgano de autoridad de la columna, frente o
bloque que hubiere conocido el hecho de primera mano”29.

28. En un primer lugar, el despacho relator reiteró que el Auto No. 19 de 2021
determinó que el género fue determinante, en algunos casos, como motivación de la
privación de la libertad de la víctima. Así, el despacho relator recordó que a las
mujeres se les privó de su libertad por ser acusadas de ser pareja o de tener cercanía
con quienes las antiguas FARC-EP consideraban el enemigo, en cuanto al control
territorial que esa organización ejerció en distintas partes del territorio nacional.

Escrito de observaciones del SAAD-Víctimas. P. 12.


Escrito de observaciones de la CCJ. Pp. 34-36.
Escrito de observaciones de la Procuraduría. Pp. 34 y 35.
26 Escrito de observaciones de la CCJ. P. 34.

27 Ibidem. P. 44.

28 Escrito de observaciones de los comparecientes. Párrafos 1115 y 1116.

29 Escrito de observaciones de los comparecientes. Párrafos 1121 y 1122.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

29. Igualmente, el despacho señaló que el Auto No. 19, determinó cómo las
mujeres cautivas experimentaron un trato diferenciado por su condición y se les
generaron, en ese mismo sentido, afectaciones diferenciadas. El auto muestra las
afectaciones físicas y psicológicas durante y después de su embarazo, o la negación
del ejercicio de su maternidad y de la manifestación de afecto. También, se ilustró la
coerción para obligarles a la realización de labores domésticas, obligándolas a ejercer
los roles patriarcales que se reprodujeron por las antiguas FARC-EP.

30. Adicionalmente, el despacho retomó el Auto No. 19 de 2021 frente a los


hechos de violencia sexual sufridos por las víctimas y que fueron calificados como
ilustrativos de tratos especialmente graves, a pesar del bajo registro de los mismos
en las fuentes oficiales, los informes entregados por la sociedad civil, y los hechos
relatados por las víctimas al acreditarse. Así, el despacho se refirió a los apartes de
esa decisión sobre tocamientos, la realización de necesidades fisiológicas en frente
de miembros de las FARC-EP del sexo opuesto, la desnudez forzada y el acceso
carnal.

31. El despacho señaló que la Sala además tuvo en cuenta la especial afectación a
las mujeres en cuanto familiares, reconociendo que son igualmente víctimas del
crimen que sufrieron los terribles padecimientos que conlleva la incertidumbre de
saber dónde y en qué condiciones están sus seres queridos, de negociarlos como
bienes materiales por un precio en el caso de los secuestros económicos, y de la
interminable búsqueda de los restos en el caso de las buscadoras de personas dadas
por desaparecidas o de cuyo paradero no se tiene noticia.

32. En segundo lugar, el despacho relator abordó estas observaciones explicando


cómo el enfoque de género fue utilizado en la metodología de contrastación de la
Sala de Reconocimiento. Así, la providencia recordó que el Auto No. 19 de 2021 en
numerosos ejemplos visibilizó la vulnerabilidad y las afectaciones diferenciales,
ocurridas con motivo de su género, hacia las mujeres cautivas. Adicionalmente, el
despacho reiteró cómo la Sala tuvo en cuenta la especial afectación a las mujeres en
cuanto familiares, reconociendo que son igualmente víctimas del crimen.

33. Adicionalmente, el despacho relator reiteró que el Auto No. 19 únicamente


expone el resultado de la contrastación de los informes y versiones correspondientes
a la violencia sexual sufrida por los y las cautivas víctimas de hechos que fueron
tipificados en el Código Penal como secuestro o toma de rehenes y respecto a los
exintegrantes del antiguo secretariado de las FARC-EP. De este modo, señaló que la
determinación de conductas ajenas al macrocaso, como la violencia sexual intrafilas
competen a otros macrocasos de la Sala de Reconocimiento o a futuros macrocasos

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

que la misma disponga priorizar.

34. Por otra parte, el despacho reconoció que el Auto No. 19 no da cuenta de la
orientación sexual e identidad de género de los y las cautivas, y que tampoco se
preguntó por estos aspectos en los formularios de acreditación y talleres celebrados
directamente con las víctimas, si bien las víctimas podrían libremente aportar esto
en los hechos. En este sentido, el despacho aclaró que partió de considerar que la
victimización en caso de violencia sexual no corresponde a la orientación sexual si
ello no se manifiesta en elementos contextuales que permitan inferir un crimen de
odio. De este modo, el despacho relator reconoció un vacío en la documentación de
esta vulnerabilidad, en sí misma y en su aspecto interseccional (especialmente con
raza y etnia), dada la ausencia de referencias a este tipo de victimizaciones en los
informes del macrocaso, en los relatos de las víctimas acreditadas y sus
observaciones a las versiones voluntarias, y en las anteriores solicitudes, recursos y
comunicaciones interpuestas por los representantes de víctimas.

35. En este punto, el despacho le solicitó a los representantes comunes de las


víctimas aportar información diferenciada de las víctimas que representan
judicialmente en el Caso No. 01, así como cualquier información adicional que
tengan sobre afectaciones basadas en el género que sufrieron y de la cual el despacho
no tenga conocimiento30. Igualmente, el despacho solicitó a la Fiscalía General de la
Nación que allegue una ampliación del Informe No. 02 que presentaron a la Sala de
Reconocimiento de Verdad, con la información adicional, si es que la tiene, con
relación al tema de violencia basada en género en el marco de las privaciones de la
libertad cometidas por las antiguas FARC-EP31. Adicionalmente, el despacho solicitó
informes sobre violencia basada en género al International Center for Transitional
Justice (ICTJ), a Dejusticia, a La Alianza Cinco Claves y a Caribe Afirmativo.32

30 Específicamente solicitó: “reporten con perspectiva interseccional, en primer lugar, cuántas mujeres
representan, caracterizándolas por edad, discapacidad, raza, etnia y, si es relevante, si tienen una
identidad u orientación sexual y de género diversa. En segundo lugar, los bloques y frentes de los
cuales estas mujeres fueron víctimas, así como la información relacionada con son sus victimarios
directos, en caso de que cuenten con esta información o con cualquier otra información que permita
al despacho identificarlos. En tercer lugar, las modalidades y las prácticas de violencia basada en
género que identificaron y, en cuarto lugar, una descripción de las afectaciones que el secuestro tuvo
en ellas de manera diferenciada, especialmente en lo referente a su identidad de raza, a su pertenencia
étnica, a su condición de discapacidad o a su edad”. Auto JLR 01 No. 299 de 2021, párrafo 88.
31 Ley Estatutaria 1957 de 219. Artículo 79, literal k: k. “Después de recibidos los informes previstos

en los literales b) y c) de este artículo, la Sala podrá solicitar a la Fiscalía General de la Nación, a las
organizaciones de víctimas o de derechos humanos o a otros órganos investigadores del Estado, que
informen respecto de hechos sobre los cuales no se cuente con información suficiente”.
32 El 25 de agosto de 2021 la Fiscalía General de la Nación dio respuesta a la solicitud de ampliación

del Informe No. 2 mediante radicado 202101043193. La Fiscalía señaló que los anexos a sus informes
No. 01 "Retención ilegal de personas por parte de las FARC-EP" y No. 3 "Violencia basada en género

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

36. Por otra parte, el despacho relator señaló que, frente a observaciones tanto de
los representantes de víctimas como de la defensa de los comparecientes, la Sala de
Reconocimiento debe determinar la sistematicidad o la generalidad del ataque a la
población civil más no de cada uno de los actos que componen un crimen de lesa
humanidad, para lo cual retomó la jurisprudencia internacional citada en el Auto
No. 19 de 2021.

37. Adicionalmente, el despacho relator del Caso No. 01 reiteró a los


comparecientes que la Sala no imputó violencia sexual por jerarquía sino por el
control efectivo que tenían los miembros del Secretariado sobre el bloque de frentes
a su cargo, en términos de la responsabilidad por omisión en el Acuerdo Final de
Paz y la LEAJEP. No obstante, el despacho señaló que pondría a consideración de la
Sala los argumentos expuestos por la defensa para su estudio previo a la Resolución
de Conclusiones. Del mismo modo, el despacho manifestó que sobre este punto
podrían pronunciarse las víctimas en la audiencia ordenada en dicha providencia
para escuchar sus observaciones respecto del reconocimiento presentado por los
comparecientes el 30 de abril de 2021 y también podrá ser objeto de profundización
por parte de los comparecientes en la Audiencia de Reconocimiento, si la Sala
decidía convocarla.

II. CONSIDERACIONES

40. Corresponde a la Sala de Reconocimiento, a través de esta providencia,


pronunciarse sobre las observaciones presentadas por las partes e intervinientes
especiales al Auto No. 19 de 2021, que no han sido resultas por el despacho relator
del Caso No.01 en el marco de sus competencias. Así, como ya se expuso en los
antecedentes de esta decisión, las observaciones presentadas al mencionado Auto
No. 019 fueron sistematizadas en torno a diversas categorías para su estudio. En
anteriores providencias (Auto JLR01 No. 299, confirmado por el Auto JLR01 No. 302
de 2021), el despacho relator del Caso No 01 resolvió de fondo aquellos
planteamientos de los escritos que se relacionaban únicamente con aspectos
metodológicos de este o que implicaran una reiteración, aclaración o corrección de

cometidas por las FARC-EP" contenían toda la información con la que cuenta la Fiscalía y todos los
datos necesarios para que la Sala identifique los casos que son de su interés. Igualmente, la Fiscalía
señaló que el Acuerdo de Paz encargó la elaboración de informes para describir conductas, proponer
hipótesis fácticas y ofrecer casos emblemáticos por fenómeno delictivo. El 14 de octubre de 2021, la
Corporación Caribe Afirmativo dio respuesta al Auto JLR 01 No. 299 de 2021 presentó un documento
en el que i) identificó las conductas de violencia basada en genero determinadas en el Auto No. 19 de
2021, ii) argumentó que la violencia por prejuicio en contra de las personas LGBT era sistemática y
hacía parte del ataque y iii) se refirió al daño diferenciado para las personas LGBT víctimas de toma
de rehenes y otras graves privaciones de la libertad mediante radicado 202101053270 .

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

forma del Auto No. 019 de 2021. Es decir, únicamente se abordaron las
observaciones relacionadas con (i) la participación de las víctimas en el Caso No. 01;
(ii) el ejercicio de contrastación; (iii) el estándar probatorio adoptado por la Sala en
el Auto No. 019 de 2021; (iv) el enfoque de género y las imputaciones de violencia
sexual; y respecto de las (v) solicitudes de correcciones frente al anexo de víctimas
acreditadas u otras solicitudes de correcciones de errores de digitación.

41. En ese mismo orden de ideas, en tales providencias el despacho relator


explicó que las observaciones sobre (i) los hechos determinados y la construcción de
patrones; y (ii) la calificación jurídica de las conductas y la atribución de
responsabilidad a los comparecientes individualizados, únicamente serían
resumidas, pues su conocimiento corresponde al pleno de esta Sala, en tanto
incluyen puntos que no están previamente incluidos en el Auto No. 019 o que
podrían suponer una reconsideración sobre la imputación efectuada por la Sala.

42. Por estas razones, la Sala de Reconocimiento, a continuación, procederá a


pronunciarse de fondo sobre las observaciones al Auto 19 de 2021 relacionadas con:
i) los efectos del auto de determinación de hechos y conductas, ii) “escogencia” de
hechos graves y representativos, iii) selección de hechos, iv) la calificación jurídica
de las conductas, iv) la modalidad de comisión y v) otras solicitudes diversas
insertas en los escritos de observaciones presentados por las partes e intervinientes
especiales.

43. La Sala de Reconocimiento se permite aclarar que, el objeto del presente auto
es la resolución de las observaciones presentadas al Auto No. 19 de 2021
competencia de la Sala de Reconocimiento. Así, la valoración sobre el escrito de
reconocimiento entregado por los comparecientes individualizados en el Auto No.
19 de 2021 y las observaciones de las víctimas y sus representantes a tal escrito serán
abordadas en la providencia que se pronuncie sobre el reconocimiento de estos
comparecientes y que tomará las decisiones a las que haya lugar para continuar con
el procedimiento establecido por la Constitución y la Ley.

A. Solicitud de aclaración de los efectos del auto de determinación de hechos y


conductas

44. La representante judicial del Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa -


SAAD- Víctimas solicitó a la Sala de Reconocimiento establecer que el auto que
determina hechos y conductas cumple las mismas finalidades de la formulación de
imputación o en su defecto precisar el alcance procesal del mismo. Así, la
representante señaló que “[...] es importante que la SRVR precise el alcance procesal

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

del Auto 19 bajo la lupa del principio de congruencia, entendido como la


consonancia que debe existir entre los diferentes actos procesales que determinan
los hechos relevantes y la responsabilidad del implicado. Con el fin de evitar futuros
inconvenientes que retrotraigan la actuación por vicios en el proceso"33. Así, señaló
que "[p]ara cumplir este propósito y evitar futuros trastornos en la actuación, resulta
indispensable que la SRVR señale con detalle que el Auto que determina hechos y
conductas cumple las mismas finalidades de la formulación de imputación o
precisar el alcance procesal del mismo”34.

Consideraciones de la Sala

45. En relación con estas observaciones, la Sala reitera que los efectos y la
naturaleza del Auto de determinación de hechos y conductas fueron abordadas en
el aparte “A.1. La Sala de Reconocimiento es competente para proferir el Auto de
Determinación de los Hechos y Conductas al culminar la contrastación de fuentes”,
en especial, los párrafos 35 y siguientes del Auto No. 19 de 2021. Por lo tanto en estas
consideraciones desarrollará en particular el punto referente al principio de
congruencia, que no ha sido desarrollado de manera explícita en ese acápite.

46. El principio de congruencia en el procedimiento penal ordinario implica que


“el acusado no podrá ser declarado culpable por hechos que no consten en la
acusación, ni por delitos por los cuales no se ha solicitado condena”35. La Corte
Constitucional señaló que el principio de congruencia i) configura un límite a la
competencia de las autoridades judiciales al permitirles únicamente fallar sobre lo
pedido (evitando que puedan fallar ultra y extra petita) y ii) adquiere especial
relevancia en el sistema penal con tendencia acusatoria dada la separación entre
investigador y acusador y el principio de igualdad de armas36. Ello especialmente
respecto a la congruencia entre la acusación y la sentencia, que es la que hace eco
además al principio de congruencia consagrado en el inciso 2º del artículo 281 del
Código General del Proceso, que impide que, en principio, una sentencia falle ultra
o extrapetita.37

47. Con ese derrotero, la Corte Constitucional determinó además que debía haber
una congruencia de orden fáctico entre la imputación de cargos, y la formulación de

33 Escrito de observaciones de la representante del SAAD, página 19.


34 Escrito de observaciones de la representante del SAAD, página 19.
35 Ley 906 de 2004, artículo 448.

36 Corte Constitucional, Sentencia C-025 de 2010.

37 Este sin embargo no es un principio absoluto, ya que hay razones constitucionales para establecer

excepciones a esta prohibición cuando se trata de la protección de derechos fundamentales, por


ejemplo, en las sentencias de derecho laboral.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

acusación, so pena de limitar de manera desproporcionada el derecho a la defensa


del procesado. Sin embargo, a pesar de que debe existir una congruencia de orden
fáctico (es decir que los hechos que se imputan deben ser congruentes con los hechos
por los cuales se acusa), esta no se extiende a la calificación jurídica. De este modo,
la Corte permitió la variación de la calificación jurídica entre ambas audiencias al
diferenciar entre las fases de investigación y juicio, ya que la primera fase tiene como
objeto recolectar evidencia física y material probatorio que sustenten el escrito de
acusación38.

48. Así, según la Corte Constitucional, la congruencia entre los hechos imputados
y la acusación es menor que la que debe existir entre la acusación y la sentencia. Así,
se trata de una intensidad creciente en la exigencia del principio congruencia como
protección del debido proceso, por cuanto, dice la Corte Constitucional: “la
intensidad que presenta el principio de congruencia entre la acusación y la sentencia
es mayor que la existente entre la imputación de cargos y la formulación de la
acusación, precisamente por el carácter progresivo y evolutivo que caracteriza al
proceso penal” 39.

49. Este estudio realizado del principio de congruencia en la justicia penal


ordinaria realizado por la Corte Constitucional, permite entrever que la aplicación
de este principio debe considerar las características propias de la etapa del
procedimiento que se trate, e incluso del tipo de procedimiento, y se convierte en la
base para el estudio del principio de congruencia en la JEP .

50. La Sala reitera que la JEP posee dos procedimientos distintos para la
judicialización de los máximos responsables de las conductas priorizadas por la Sala
de Reconocimiento. Así, el procedimiento dialógico, de corte restaurativo, es la base
del esclarecimiento de la verdad que en la Sala de Reconocimiento se da a través de
la contrastación que, entre otras fuentes, se nutre del reconocimiento de verdad y de
responsabilidad por el compareciente. Este procedimiento dialógico conlleva a la
imposición de sanciones propias restaurativas por parte de la Sección
correspondiente del Tribunal para la Paz. Es distinto al segundo procedimiento,
adversarial, de corte acusatorio y caracterizado porque i) el esclarecimiento de la
verdad se da a través del reconocimiento tardío o de la prueba más allá de toda duda
razonable de la culpabilidad del procesado por parte de la Unidad de Investigación
y Acusación de la JEP y ii) que conlleva la imposición de sanciones alternativas u
ordinarias por parte de la Sección correspondiente del Tribunal para la Paz.

38 La etapa de juicio da inicio con la formulación de acusación. Libro III de la Ley 906 de 2004.
39 Corte Constitucional, Sentencia C-025 de 2010.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

51. Ello en cuanto los tipos de procedimiento; en cuanto al momento del


procedimiento, el proceso ante la Sala de Reconocimiento es una antesala a los
procedimientos de reconocimiento o ausencia de reconocimiento ante las dos
instancias del Tribunal para la Paz. En esta antesala el rol del compareciente no se
limita a defenderse frente un eventual fallo condenatorio y el cumplimiento de una
sanción retributiva, sino que es un activo participante del proceso que aporta
información para la contrastación de información y, paralelamente, participa de
actividades en favor de las víctimas y de la sociedad, así como en la no repetición de
los hechos. La Corte Constitucional ha señalado que el procedimiento dialógico:

“no puede equipararse con el sistema adversarial del Código de


Procedimiento Penal, pues está basado en una serie de incentivos que, bajo
un régimen de condicionalidad, persiguen maximizar los derechos de las
víctimas y facilitar la transición a la paz, centrando los esfuerzos en los
máximos responsables de los hechos más graves y representativos, aplicando
criterios de selección y priorización, y sin que sea indispensable la
judicialización caso a caso”40.

52. De este modo, el Acto Legislativo 01 de 2017 introduce un régimen especial y


diferenciado que flexibiliza los estándares ordinarios del sistema de justicia, incluso
respecto de los máximos responsables de los delitos más graves y representativos41.
Así, el cumplimiento de deberes para el mantenimiento y acceso de beneficios y
sanciones tiene como objeto adicional la realización de acciones concretas para el
logro de otros objetivos de la justicia transicional. Es por esta razón que los
comparecientes de la JEP deben cumplir con las obligaciones propias del régimen de
condicionalidad de dejación de las armas, garantizar el éxito del proceso de
reincorporación a la vida civil, aportar verdad plena, garantizar la no repetición y
abstenerse de cometer nuevos delitos, contribuir a la reparación de las víctimas y
entregar a los menores de edad42. Estos deberes se materializan, entre otros, con la
comparecencia a los mecanismos extrajudiciales de verdad (Comisión de la Verdad
y Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas), la realización de
actividades que faciliten o materialicen la reintegración a la vida civil, la asistencia a
diligencias judiciales y la preparación o ejecución de actividades de reparación en
favor de las víctimas, todas estas requieren del trabajo individual o colectivo de los
comparecientes para su cumplimiento. Adicionalmente, la Ley Estatutaria de la JEP
y la Ley de Procedimiento han facultado a la Sala de Reconocimiento para i) requerir
a los comparecientes completar el reconocimiento de verdad y responsabilidad

40 Corte Constitucional, Sentencia C-080 de 2018.


41 Corte Constitucional, Sentencia C-674 de 2017.
42 Corte Constitucional, Sentencia C-674 de 2017.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

cuando se valore incompleto so pena de enviar las conductas que no sean


reconocidas a la Unidad de Investigación y Acusación43 y ii) adoptar las medidas
que estime oportunas e idóneas para promover la construcción dialógica de la
verdad entre los sujetos procesales e intervinientes en todas las fases del
procedimiento44.

53. El procedimiento ante la Sala de Reconocimiento cuenta además con varios


momentos para realizar el reconocimiento de verdad y de responsabilidad. La
versión voluntaria45, la puesta a disposición de los hechos y las conductas46 y, el
reconocimiento realizado con posterioridad a la determinación de los hechos y
conductas que puede realizarse por escrito o en audiencia47, esto sin perjuicio de las
declaraciones orales o escritos de aporte de verdad y reconocimiento individuales o
colectivas contempladas por los literales g) e i) del artículo 79 y el artículo 80 de la
Ley 1957 de 2019.

54. La aplicación del principio de congruencia no implica que el reconocimiento


realizado por los comparecientes se limite a lo determinado por la Sala al poner a
su disposición los hechos y las conductas determinadas por esta. Como ya se
mencionó, el marco legal faculta a la Sala para solicitar que dicho reconocimiento
sea complementado. Para ejercer sus competencias con respeto a los mínimos del
debido proceso, la Sala deberá permitir a los comparecientes realizar el
reconocimiento de verdad y de responsabilidad garantizando el conocimiento
previo de lo que debe ser reconocido, de manera que, cuando ejerza la facultad de
requerir a los comparecientes completar el reconocimiento de verdad y
responsabilidad cuando se valore incompleto48, también deberá otorgar la
oportunidad para que los comparecientes reconozcan según lo requerido por escrito
o en audiencia49. Adicionalmente, los comparecientes pueden reconocer más allá de
lo determinado por la Sala.

55. Esto quiere decir que, el principio de congruencia no limita el reconocimiento


a los hechos determinados en el Auto de determinación de hechos y conductas.
Mucho menos limita la calificación jurídica a la que se haga en dicho Auto, ya que
esta calificación puede variar pues i) el compareciente puede reconocer verdad y
responsabilidad adicional con posterioridad a la determinación de los hechos y

43 Ley 1957 de 2019, artículo 79.q.


44 Ley 1922 de 2018, artículo 27.
45 Artículos 27A de la Ley 1922 de 2018 y 79 literal e) de la Ley 1957 de 2019.

46 Artículos 79 h) de la Ley 1957 de 219 y 27B de la Ley 1922 de 2018.

47 Artículo 27C de la Ley 1922 de 2018.

48 Ley 1957 de 2019, artículo 79.q.

49 Artículo 27C de la Ley 1922 de 2018.

20
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

conductas, por escrito o en audiencia50 y ii) la Sala puede requerir a los


comparecientes completar el reconocimiento de verdad y responsabilidad cuando
lo valore incompleto, so pena de enviar las conductas que no sean reconocidas a la
Unidad de Investigación y Acusación51.

56. A partir de este reconocimiento, que, como se acaba de señalar, puede ser
realizado en diversos momentos, la Sala de Reconocimiento presenta la Resolución
de Conclusiones a la que se refiere el literal m del artículo 79 de la Ley 1957 de 2019.
De acuerdo con este artículo, la Sala de Reconocimiento debe presentar una
Resolución de Conclusiones ante la Sección de Primera Instancia para casos de
reconocimiento de verdad y responsabilidad del Tribunal para la Paz, para que esta
analice la correspondencia entre las conductas reconocidas, los responsables de estas
y las sanciones a partir de la resolución proferida por la Sala52.

57. En efecto, de no haber dicho reconocimiento, procederá a remitir los hechos


que no han sido reconocidos a la Unidad de Acusación e Investigación de la JEP,
según lo establecido en los artículos 79 h) de la Ley 1957 de 219 y 27B de la Ley 1922
de 2018. Allí se adelantará un juicio siguiendo las garantías propias del proceso
adversarial, que ya empiezan a tener un impacto en el procedimiento ante la Sala
exigiendo la congruencia entre la remisión a la Unidad de Investigación y Acusación
y los hechos y conductas determinados por la Sala.

58. En suma, la Sala concluye que la intensidad del principio de congruencia en


el procedimiento ante la JEP, como en la justicia penal ordinaria, presenta
variaciones, tanto por la especificidad del proceso dialógico, como por el mismo
“carácter progresivo y evolutivo que caracteriza al proceso penal”53 al decir de la
Corte Constitucional. Retomando entonces el estudio que hace la Corte
Constitucional sobre el principio de congruencia en la justicia penal ordinaria, la
Sala de Reconocimiento concluye que el principio de congruencia también es
aplicable al proceso dialógico ante esta Sala.

59. En primer lugar, para garantizar el debido proceso de los comparecientes, la


Resolución de Conclusiones que remite los hechos y conductas reconocidos por los
comparecientes a la Sección con Reconocimiento del Tribunal para la Paz debe ser
congruente con el reconocimiento de verdad y responsabilidad realizado por los
comparecientes en los distintos momentos dispuestos para ello en el procedimiento:

50 Artículo 27C de la Ley 1922 de 2018.


51 Ley 1957 de 2019, artículo 79.q.
52 Artículo 92 de la Ley 1957 de 2019.

53 Corte Constitucional, Sentencia C-025 de 2010.

21
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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

la versión voluntaria, el reconocimiento de los hechos y conductas determinados en


el Auto de Determinación de Hechos y Conductas, y la Audiencia de
Reconocimiento. Ello permite que, en los procesos de reconocimiento de verdad y
de responsabilidad, haya a su vez una congruencia fáctica y jurídica entre el
reconocimiento de responsabilidad del que da cuenta la Resolución de
Conclusiones, y la sentencia de primera instancia de la Sección con Reconocimiento
del Tribunal para la Paz. Es decir, que los hechos y conductas por los cuales sean
sancionados en la sentencia de primera instancia de la Sección con Reconocimiento
sean efectivamente los hechos y conductas reconocidos por los comparecientes.

60. El literal m del artículo 79 de la Ley 1957 de 2019 señala además que la Sección
de Primera Instancia para casos de reconocimiento de verdad y responsabilidad del
Tribunal para la Paz analizará la correspondencia entre las conductas reconocidas,
los responsables de las mismas y las sanciones a imponer, a partir de la Resolución
de Conclusiones proferida por la Sala54. Ello implica a su vez que en los procesos de
reconocimiento de verdad y de responsabilidad debe haber una congruencia entre
la Resolución de Conclusiones, y la sentencia de primera instancia del Tribunal para
la Paz.

61. Por su parte, la remisión a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) debe


seguir el principio de congruencia entre los hechos y conductas determinados por la
Sala de Reconocimiento en el Auto de Determinación de Hechos y Conductas, y los
hechos y conductas que, al no ser reconocidos, deben ser remitidos a la UIA. Es decir,
que los hechos y conductas por los cuales sean remitidos al proceso adversarial sean
efectivamente aquellos que, luego de haber sido determinados por la Sala de
Reconocimiento, no han sido reconocidos por los comparecientes, quienes han
manifestado que se defenderán de las imputaciones hechas.

62. Aclarado el sentido del principio de congruencia en el procedimiento ante


esta Sala, es necesario reiterar que no es correcto equiparar el Auto de determinación
de hechos y conductas a la imputación propia del procedimiento ordinario. Ello
implicaría considerar que solo pueden entrar a la Resolución de Conclusiones los
hechos y conductas que fueron determinados en dicho Auto, en el mismo sentido
que debe haber una congruencia fáctica entre la imputación y la acusación en la
justicia ordinaria. Esta disposición sería ajena a la normatividad de la JEP que
permite que se hagan reconocimientos adicionales de hechos y conductas, posterior
a la adopción del Auto de Determinación de Hechos, sea por iniciativa de los
comparecientes, o en respuesta a las observaciones de los intervinientes o de la Sala

54 Artículo 92 de la Ley 1957 de 2019.

22
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

al reconocimiento hecho. Esta limitación no obedecería entonces a la naturaleza


restaurativa y dialógica de su procedimiento y a las competencias otorgadas por la
Ley, y por ello la Sala ha insistido que el Auto de Determinación de Hechos si bien
imputa responsabilidad, no es idéntico a la imputación de la justicia ordinaria. En
este sentido, y como se señaló anteriormente, el principio de congruencia en el
procedimiento dialógico ante la Sala es progresivo y evolutivo, por lo que, en
cualquier caso, la imputación fáctica y jurídica debe definirse antes de la resolución
de conclusiones y habiendo garantizado al compareciente la oportunidad de
reconocer o no los hechos y las conductas determinados.

63. En estos términos, la Sala de Reconocimiento otorgará la solicitud de


aclaración de los efectos del auto de determinación de hechos y conductas
presentada por la representante judicial del Sistema Autónomo de Asesoría y
Defensa -SAAD- Víctimas.

B. Solicitudes de aclaración del término “escogencia” de hechos ilustrativos


formulada por la Comisión Colombiana de Juristas

64. Los representantes comunes de la CCJ afirmaron que la falta de divulgación


de “la estrategia interna de priorización en el macrocaso No. 01” afectaba los
derechos de las víctimas. De este modo, señalaron que la “escogencia” realizada por
la Sala de Reconocimiento en el Auto No. 19 de 2021 no debería estar fundamentada
en metodologías de ciencias sociales “sino en criterios de priorización elaborados a
partir de la gravedad y representatividad de los delitos y del grado de
responsabilidad en los mismos”55 con el fin de que las víctimas puedan “ser
escuchadas en los supuestos de priorización y selección de casos.”

Consideraciones de la Sala

65. En primer lugar, la Sala señala que si bien algunos casos nacionales han
adoptado una estrategia de trabajo que prioriza algunos territorios, esta estrategia
no es obligatoria para los macrocasos que pueden, como hace el caso 01, investigar
de manera simultánea todos los territorios nacionales. Las normas a las que hace
referencia la CCJ se refieren a la priorización de macrocasos, no a la priorización
interna que corresponde a las dinámicas de cada proceso de instrucción, y que ha
sido socializada por los relatores que adoptan este tipo de estrategia de investigación
en los macrocasos 0356 y 0757.

55 Escrito de observaciones de la CCJ, página 28.


56 Sala de Reconocimiento, Auto 33 de 2021.
57 Sala de Reconocimiento, Auto 159 de 2021.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

66. Así, desde el inicio de su funcionamiento, el 15 de marzo de 2018, la Sala


recibe los informes señalados en los literales b y c del artículo 79 de la Ley 1957 de
2019 para analizarlos, agrupar los universos provisionales de hechos, concentrar sus
labores en la recolección y análisis de información sobre determinados casos y
priorizar macrocasos para el cumplimiento de sus funciones constitucionales y
legales58. La priorización como facultad legal y constitucional de la justicia
transicional, y los criterios de priorización adoptados por la Sala de Reconocimiento
se encuentran descritos en detalle en la Guía de “Criterios y metodología de
priorización de casos y situaciones” de la Sala de Reconocimiento. Tal y como señaló
el despacho relator en el Auto JLR 01 No. 302 de 2021, esta priorización “supone la
aplicación de criterios de carácter estratégico que le permiten a la SRVR determinar
el orden de gestión de los casos, así como la asignación diferenciada de recursos de
acuerdo con las necesidades de los mismos”59. Esta misma Guía es la que contiene
los “supuestos de priorización” a los que hace referencia la CCJ en sus observaciones
al Auto 19, y antes de su adopción fue socializada y consultada con organizaciones
de víctimas, según lo que dispone el artículo 27 de la Ley 1922 de 2019. En ejercicio
de su facultad de priorización de casos, y en aplicación de los criterios previamente
difundidos en la citada guía, la Sala de Reconocimiento priorizó el Caso No. 01
mediante Auto No. 02 de 4 de julio de 2018.

67. En lo que se refiere a la “escogencia” de hechos representativos, en el Auto 19


de 2021 la Sala señaló que los casos que ilustran los patrones fueron “escogidos” por
su capacidad de dar cuenta de repeticiones de hechos de acuerdo con su modalidad
de comisión y por su especial gravedad por el daño producido en las víctimas y
comunidades. En efecto, el Auto señala:

“232. (…) Los hechos se escogieron por su capacidad para dar cuenta de las
repeticiones, identificando los hechos que resultaran más típicos del patrón
documentado en sus finalidades, es de comisión (modus operandi),
características de las víctimas, lugares y tiempos. También se señalaron
algunos que por su especial gravedad ilustran el impacto que tuvo el patrón

58 “9. La SRVR ha estructurado el proceso de priorización de acuerdo a tres grandes etapas:


agrupación, concentración y priorización. (i) por agrupación se entiende la construcción y
delimitación de universos provisionales de casos y situaciones competencia de la SRVR, (ii) por
concentración, el conjunto de labores preliminares que le permiten a la SRVR focalizar su trabajo en
la recolección y el análisis de información sobre determinados grupos de personas o de casos, con el
fin de contar con los presupuestos necesarios para adoptar decisiones de priorización”. JEP, Sala de
Reconocimiento, Criterios y metodología de priorización de casos y situaciones, 28 de junio de 2018.
Disponible en: https://www.jep.gov.co/Documents/CriteriosYMetodologiaDePriorizacion.pdf
59 JEP, Sala de Reconocimiento, Criterios y metodología de priorización de casos y situaciones, 28 de

junio de 2018, consideración 9.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

en las víctimas y las comunidades, impacto reflejado en los mismos relatos,


así como en fuentes abiertas. Fueron escogidos luego de un análisis propio de
la investigación en las ciencias sociales, aplicado al conjunto de los relatos
hechos por las víctimas acreditadas, así como de los relatos aportados en los
informes y demás fuentes ya descritas en el acápite (A) de esta providencia”.

68. Este acápite se refiere a los hechos escogidos como ilustrativos o


especialmente graves para ser incluidos en el texto del Auto. Sin embargo, la Sala
reitera que el anexo, que incluye la descripción de todos los hechos por los cuales se
acreditaron las víctimas que participan en el caso No. 01 forman parte integral del
mismo.

69. En este sentido, la Sala de Reconocimiento reitera la estrategia de


investigación en el macrocaso No. 01 delineada en el Auto No. 19 de 2021 y en los
Autos de llamamiento a versión voluntaria. De un lado, la Sala continuará con las
diligencias de versión voluntaria colectiva e individual dirigidas a requerir de los
comparecientes su aporte de verdad y de reconocimiento solicitados por las víctimas
acreditadas. De otro lado, la Sala determinó los hechos y conductas del Caso No. 01
a nivel nacional y requirió su reconocimiento a 8 exintegrantes de las FARC-EP
mediante Auto No. 19 de 2021 incluyendo las demandas que dirigieron las víctimas
específicamente a estas personas. Así, esa decisión judicial señaló:

“25. Ahora, pese a que la etapa procesal de aporte a la verdad en el


Caso No. 01 continúa entonces con los mandos medios y guerrilleros
rasos identificados por las víctimas, la Sala de Reconocimiento ha
llegado a la conclusión de que cuenta con suficiente información y ha
realizado una contrastación suficiente de informes, versiones
voluntarias y otras fuentes de información, para determinar los hechos
y conductas del Caso No. 01 en lo que respecta a la responsabilidad
individual de los miembros del antiguo Secretariado de las FARC-EP.
Estos efectivamente ya rindieron su versión voluntaria individual y la
Sala ya culminó el ejercicio de contrastación respecto de estos. Su
responsabilidad se concentra, como se argumentará en la parte
considerativa, en la toma de decisiones y en la expedición de órdenes
que justamente serán determinados mediante este auto, en
cumplimiento del artículo 79, literal h), de la Ley 1957 de 219.

[…]

25
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

26. Luego de haber presentado la síntesis del procedimiento


llevado a cabo por la Sala en el Caso No. 01, por medio de esta
providencia la Sala de Reconocimiento determinará los hechos y
conductas atribuibles a los comparecientes que fueron miembros del
Secretariado de la extinta guerrilla FARC-EP. Estos serán
individualizados en este auto para que decidan si reconocen o no su
responsabilidad frente a dichos hechos y conductas, en los términos
aquí fijados por la Sala de Reconocimiento. Posteriormente, la Sala
emitirá sendos autos para cada bloque o comando conjunto, en los
cuales serán individualizados los máximos responsables y partícipes
determinantes de los hechos que allí se determinen, para que a su vez
reconozcan su responsabilidad frente a dichos hechos y conductas. Por
lo tanto, el presente auto se concentra en el nivel nacional de lo
sucedido, que corresponde al mando ejercido por el Secretariado,
mientras que cada uno de los autos de determinación de hechos y
conductas posteriores profundizará en su dimensión regional en lo que
corresponde a cada bloque”. (Énfasis suplido)

70. Así, la Sala retoma lo señalado por el despacho relator en el Auto JLR 01 No.
302 de 2021 frente a la afirmación de los representantes de la CCJ según la cual la
“escogencia” de casos representativos impacta negativamente la posibilidad de las
víctimas de ser escuchadas. En cambio, la Sala garantiza en la mayor medida de lo
posible que los casos que han sido puestos bajo su conocimiento sean parte de la
instrucción, sea en el texto del Auto o en el anexo que forma parte del mismo. Así
mismo, señala que en lo que se refiere a las demandas de verdad en hechos
concretos, si bien es evidente que por su participación en los hechos los
comparecientes individualizados en el Auto 19 no tienen las respuestas a cada hecho
concreto, estas demandas continuan bajo la instrucción de la Sala de acuerdo con el
progreso del macrocaso hacia el nivel territorial. Así, reitera que se trata de una
estrategia de instrucción “de arriba hacia abajo”, que primero identifica los máximos
responsables de los hechos que sucedieron de manera repetida y similar en todo el
territorio nacional, y luego identifica y profundiza en los máximos responsables de
los niveles inferiores de la organización armada, en la escala de Bloque de Frentes.

71. La Sala precisa que, a diferencia de otros macrocasos, no ha optado por


realizar una priorización interna para investigar primero algunas conductas o
regiones del macrocaso. Tampoco ha seleccionado conductas para renunciar a su
investigación. Este esquema de investigación explica el traslado de la totalidad de
las demandas de verdad y de reconocimiento presentadas por las víctimas a los
comparecientes para su análisis y aporte de verdad y de reconocimiento, según su

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

nivel de mando y control en la organización armada.

72. La Sala, además reitera su compromiso, dentro de las limitaciones propias de


una justicia transicional, con el esclarecimiento de las demandas de verdad y de
responsabilidad formuladas por las víctimas. Como manifestó en el Auto 19, la Sala
“admite que aún persisten vacíos en el esclarecimiento de algunos hechos
concretos”60, respecto a los cuales continúa su actividad de contrastación, que espera
sean satisfechos a lo largo del procedimiento y que deberán ser determinados en los
autos de determinación de hechos y conductas de los bloques de frentes. Esto, sin
perjuicio de la facultad de seleccionar que se ejercerá conforme a las normas
aplicables, referidas a los comparecientes y no a los hechos que sean crímenes no
amnistiables. A esta facultad de selección se refiere el siguiente punto que responde
a la solicitud de la Procuraduría de hacer una selección de hechos.

C. Solicitud de selección de hechos elevada por la Procuraduría General de la


Nación

73. Por su parte, la Procuraduría General de la Nación solicitó a la Sala de


Reconocimiento “que se seleccionen los casos graves y representativos en los que se
fundamenta la imputación realizada a los comparecientes”61. Para ello, señaló que la
Sala de Reconocimiento se limitó a reproducir los patrones identificados por la
Fiscalía General de la Nación62, por lo que señaló que “la fórmula debería ser inversa,
a partir de los patrones identificar la política de la organización, pues el análisis
deductivo en este caso incrementa el riesgo de agrupar todas las formas de comisión
de los actos en unas premisas predeterminadas”63. Adicionalmente, según el escrito
de la Procuraduría la Sala no señaló con claridad los criterios para mencionar o citar
algunos casos por lo que en su concepto se debe “iniciar un proceso de
racionalización en la selección y la ejemplificación, pues pareciera que se ratificaran
silencios de aquellos que no han sido reconocidos en la historia del fenómeno”64. En
tal sentido, señaló que el Auto no incorpora “los casos más graves y representativos
pues aparece tan solo una mención insuficiente (sin imputación concreta) de algunos
de los más conocidos (para retratar el comportamiento criminal) deja un vacío que
debería ser colmado, con los mínimos estándares que supone una muestra para

60 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafo 234.


61 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 100.
62 En palabras de la Procuraduría “El Auto, creemos, debe ir más allá del límite que se trazó de

ejemplificar las finalidades o hipótesis que ya había propuesto el informe de la Fiscalía y solo con los
casos más conocidos por la sociedad colombiana”. Escrito de observaciones del Ministerio Público,
página 19.
63 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 18.

64 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 31.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

representar y validar un patrón, o cuando menos una explicación al hecho de omitir


por completo su relevancia”65.

74. Dicho esto, el Ministerio Público señaló que la formulación de una política no
es en sí mismo punible, y afirmó que “[s]i la magistratura hubiera seleccionado los
casos no existiría el problema frente a la determinación de la coautoría directa u otras
formas de participación” por parte de los comparecientes individualizados en el
Auto No. 19 de 2021. Igualmente, la Procuraduría General de la Nación estimó que
la selección de casos es indispensable para la determinación de concursos de
conductas punibles. En este sentido, el Ministerio Público afirmó que la realización
de concursos de conductas punibles “solo es posible realizarlo con base en casos
concretos” ya que “es imposible saber si en la imputación realizada a cada uno de
los comparecientes había lugar o no a aplicar el concurso de delitos”66.

Consideraciones de la Sala

75. En respuesta a esta solicitud la Sala adiciona y complementa lo explicado por


el despacho relator a la Procuraduría General de la Nación sobre la metodología de
investigación en el auto de 3 de mayo de 2021 -proferido con posterioridad a la
presentación de observaciones por parte del Ministerio Público-, y en respuesta a
una solicitud similar hecha por este Ministerio a través de una observación al Auto
No. 19 de 2021.

76. La Sala reitera que el ejercicio de contrastación no consistió en una subsunción


de la información recabada en los patrones hallados por la Fiscalía General de la
Nación, ni en la implementación de un enfoque deductivo. En cambio, el proceso de
contrastación que llevó a cabo fue de carácter inductivo, a través del examen de
diversas fuentes a su disposición, explicadas en los párrafos 38 y siguientes del Auto
No. 19 de 2021, así como en su propia concepción de lo que es una política y un
patrón, referida en los párrafos 224 y siguientes de la misma providencia. El hallazgo
de patrones similares entre una y otra entidad tiene fundamento en la realidad del
fenómeno macrocriminal estudiado y sus manifestaciones a nivel nacional, lo que lo
puede diferenciar de otros fenómenos de victimización en el marco del conflicto, y
lo que no obsta para que la Sala identifique nuevos patrones de conducta a nivel
territorial en el macrocaso.

77. Por otra parte, la Sala reitera que demandó el reconocimiento a 8 ex miembros
del Secretariado de las FARC-EP respecto a políticas implementadas por esa

65 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 14.


66 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 69.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

organización, que corresponden a instrucciones y órdenes dadas por estos mismos


comparecientes. Estas políticas fueron identificadas de manera inductiva a través de
la contrastación de los hechos descritos en los informes y en los relatos de
acreditación de víctimas, constatados con las descripciones de los comparecientes
respecto a su modo de operar en estos hechos, e incluso con entrevistas a expertos y
testigos que constan también en el expediente al cual ha tenido acceso la
Procuraduría. Así describe lo que es una política el Auto No. 19 de 2021:

“231. En el mismo sentido, cuando en este Auto se refiere a una política, se


refiere al conjunto de planes o directrices de la organización armada que se
reflejan en los patrones identificados. Los patrones permiten identificar los
elementos esenciales de las políticas implementadas por un grupo armado
organizado, tanto de su implementación real como de su contenido tácito, y,
por lo tanto, permiten establecer los grados de responsabilidad penal de los
integrantes de la organización armada. Así, en el contexto de graves
violaciones a los derechos humanos, la responsabilidad penal de los
dirigentes de la organización armada surge de las políticas que ordenaron y
que resultaron en crímenes internacionales.

232. Por último, la Sala hace una aclaración respecto a la escogencia de


hechos ilustrativos en este Auto. Esta escogencia no corresponde a una
selección de hechos a imputar y de hechos que al no ser seleccionados no
serían imputados. Como se desarrollará en el acápite (D) de esta providencia,
el reconocimiento que hacen los comparecientes de su responsabilidad por
las políticas conlleva, el reconocimiento de todos los hechos por los cuales se
implementaron las políticas, siempre que dicho reconocimiento sea hecho sin
dolo y con la intención de aportar verdad plena, detallada y exhaustiva”
(Énfasis suplido).

78. De este modo, la Sala reitera que la providencia de determinación de hechos


y conductas tiene como finalidad ponerlos a disposición de los presuntos
responsables “para que por ellos se tome la decisión de comparecer o no comparecer
a efectuar el aporte de verdad y reconocimiento o no de responsabilidad o
comparecer a defenderse de las imputaciones formuladas”, según lo establecido en
los artículos 79 h) de la Ley 1957 de 219 y 27B de la Ley 1922 de 2018. En este sentido,
el auto de determinación de hechos y conductas no es una decisión de selección.

79. Por otra parte, la Sala hace especial énfasis en que los patrones nacionales de
macrocriminalidad identificados por la Sala corresponden a la implementación de
políticas de la antigua FARC-EP, en el sentido en que se usa este término en el

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

derecho penal internacional. Por lo tanto, no es correcto afirmar que se endilga la


responsabilidad a los comparecientes individualizados por el Auto No. 19 de 2021
por una política “cuya formulación en sí misma no es punible”. La providencia
demanda el reconocimiento de verdad y de responsabilidad de los comparecientes
en razón a su rol dentro de una organización, la comisión efectiva de delitos como
parte de esas políticas y el control que estos tenían en su ejecución como autores
mediatos por el control del aparato organizado de poder o por su responsabilidad
por mando, y para ello hace referencia al uso corriente del término “política” en el
derecho penal internacional.

80. Por otra parte, y en lo que se refiere a la posibilidad de seleccionar tan solo
unos hechos para el reconocimiento por estos comparecientes, la Sala de
Reconocimiento en primer lugar se permite reiterar que su procedimiento es
dialógico y restaurativo, basado en el cumplimiento de las diferentes obligaciones
del régimen de condicionalidad por parte de los comparecientes y la necesidad de
satisfacer los derechos de las víctimas y la sociedad en general. En este sentido, el
principal reto de la justicia transicional administrada por la Sala es la determinación
de las instituciones propias del proceso dialógico, para lo cual el marco jurídico
aplicable trae una normativa y permite la adopción de figuras de otros
procedimientos siempre y cuando satisfagan las finalidades particulares del
procedimiento ante la Sala.

81. Así, la demanda del reconocimiento a los comparecientes sobre las políticas
implementadas por la organización FARC-EP y la mención específica a que tal
reconocimiento implica el de “todos los hechos por los cuales se implementaron las
políticas, siempre que dicho reconocimiento sea hecho sin dolo y con la intención de
aportar verdad plena, detallada y exhaustiva” no es fortuita. La Sala de
Reconocimiento debe superar la investigación “hecho a hecho” y, a la par, debe
satisfacer los derechos de las víctimas y de la sociedad de la mejor forma posible.
Para buscar lograr estos fines dentro de los límites que corresponden a una justicia
transicional, la Sala hace referencia a la metodología de investigación en macrocasos.

82. En efecto, la metodología de investigación que corresponde a la Sala de


Reconocimiento es la de los macrocasos o macroprocesos, como lo ha adoptado la
misma Sala, y como lo ha reiterado la jurisprudencia.67 La Corte Constitucional en la
sentencia C-080 de 2018 insistió en la importancia de los macrocasos como aquella
que logra dar cuenta de la complejidad de los hechos del conflicto armado e

67En la JEP, ver por ejemplo Sentencia TP-SA 230 de 2021, asunto Moreno Jaimes. Lo mismo afirman
tanto el Auto 19 de 2021 de la Sala como este mismo Auto 125 de 2021. En esto la JEP se guía por la
jurisprudencia de la Corte Constitucional, especialmente la C-674 de 2017 y la C-080 de 2018.

30
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

identifica las “líneas lógicas de comprensión” de esta complejidad. La Corte


reconoció que el enfoque caso a caso es deseable “en condiciones óptimas, en que no
se han presentado hechos masivos y sistemáticos durante largos períodos de
conflicto armado”, pero señaló el riesgo de una “impunidad de facto” que puede
surgir en nuestro contexto de la adopción de un enfoque caso a caso, sin dar cuenta
de patrones de implementación de políticas.

83. Es precisamente esta determinación la que sirvió a la Corte Constitucional


para condicionar la interpretación del parágrafo 2 del artículo 19 de la Ley 1957 de
2019, y señalar que el ejercicio de la facultad de selección permite la atribución de
crímenes de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra a sus máximos
responsables y otras personas que determine la SRVR. Este condicionamiento
responde al tiempo limitado de funcionamiento de la Jurisdicción, la complejidad y
envergadura de los hechos, y la necesidad de cumplir con su mandato dentro de un
plazo razonable. Además, la Corte afirmó que la Constitución le da a la JEP “un
mandato de maximización de la justicia” en la que la selección es la “herramienta
orientada a la mayor garantía posible de justicia dentro de un plazo razonable”68.

84. Estas razones habían sido dadas por la Corte Constitucional en la Sentencia
C-674 de 2017 cuando afirmó que la JEP apunta “no tanto a la punición individual
de los delitos en un contexto de violación masiva y sistemática de derechos, sino a
la identificación de los patrones de macrocriminalidad”. En esa oportunidad, la
Corte reiteró que, a diferencia de la justicia ordinaria que responde al modelo de
persecución individual de los delitos, la justicia transicional creada por el Acuerdo
Final de Paz “responde a un paradigma distinto, basado en la necesidad de develar
y enfrentar las estructuras y los patrones del conflicto armado, y de sancionar a los
máximos responsables y de los crímenes más graves y representativos”.

85. En todo caso, parece ser indispensable reiterar que la Sala de Reconocimiento
está obligada a seleccionar a los máximos responsables de los hechos que, según la
Ley 1820 de 2018, y la 1957 de 2019, no sean conductas amnistiables. La Corte
Constitucional encontró esta disposición armónica con la justicia transicional, el
deber del Estado de investigar los graves crímenes sucedidos durante el conflicto
armado y la estrategia de investigación en macrocasos a través de la selección
obligatoria de los máximos responsables, atribuyéndoles “la mayor cantidad de
graves violaciones” a los derechos humanos y el DIH dentro del plazo de tiempo de
funcionamiento asignado por la Constitución. Así, la Corte Constitucional explica
en qué consiste entonces la facultad de selección:

68Corte Constitucional, Sentencia C-080 de 2018.

31
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

“[L]a selección sólo procede luego de agotados por parte de la JEP los
esfuerzos en la investigación de las graves violaciones a derechos humanos e
infracciones al Derecho Internacional Humanitario. […] Esto implica que la
JEP debe tomar en cuenta la complejidad de los hechos, el contexto en que
ocurrieron, los patrones que explican su comisión, siguiendo líneas lógicas de
comprensión de los mismos, así como definiendo el ámbito territorial y
temporal de su ocurrencia. […] Una vez definido el panorama general de las
circunstancias de ocurrencia de los hechos e identificados los patrones,
habiendo cumplido el estándar de debida diligencia, la JEP procederá a
atribuir responsabilidad a quienes participaron en los hechos. […] En función
de dicha facultad, y en este contexto, la JEP debe, como sea posible en dicho
plazo razonable, atribuir responsabilidad sobre la mayor cantidad de graves
violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional
Humanitario. En todo caso, debe ejercer la acción penal respecto de los
máximos responsables de crímenes de guerra cometidos de manera
sistemática, crímenes de lesa humanidad y genocidio”69. (Énfasis suplido)

86. En coherencia con estas directrices, la Sección de Apelación del Tribunal para
la Paz ha determinado, de la mano de la jurisprudencia constitucional, que la
instrucción de macrocasos por parte de la Sala de Reconocimiento debe obedecer a
la lógica de la doble imputación de patrones de la organización criminal y de
responsabilidad individual sobre dichos patrones a los máximos responsables de
tales conductas. Así, la Sección de Apelación ha señalado que:

“el concepto [de máximo responsable] presupone la identificación de hechos


individuales que ilustren la estructura macrocriminal y de un hecho total, el
cual describe el contexto de dicha estructura que posibilitó la comisión de los
crímenes internacionales. Razón por la cual, en su criterio, se podría dar una
suerte de doble imputación: una individual por los hechos concretos y otra
colectiva por el patrón. Bajo este entendido, “el máximo responsable es
aquella persona que tiene un rol esencial en la organización criminal para la
comisión de cada delito, es decir, que haya: dirigido, tenido el control o
financiado la comisión de los delitos de lesa humanidad, genocidio y
crímenes de guerra cometidos de manera sistemática” 70.

69 Corte Constitucional, Sentencia C-080 de 2018. Acápite citado por el Tribunal para la Paz, Sección
de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 2021 en el asunto de Jhon Jairo Moreno Jaimes.
70 Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 2021 en el asunto de

Jhon Jairo Moreno Jaimes, párrafo 30.

32
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

87. En este sentido, la Sala entiende que el escenario penal tradicional u ordinario
sería uno en el que se detallara cada uno de los hechos, el papel desarrollado por los
máximos responsables en su comisión individual, así como la determinación
puntual de concursos caso a caso. Sin embargo, la selección de hechos en este estado
del proceso para la construcción de la imputación individual y la determinación de
concurrencia entre crímenes internacionales resulta contraria a las finalidades y
deberes de la Sala de Reconocimiento y desaprovecha las formas propias de un
procedimiento dialógico y restaurativo para alcanzar los fines de justicia, verdad y
reparación de la justicia transicional. Esto, de un lado, porque desconocería el rol de
los comparecientes individualizados en la providencia como autores o coautores
mediatos por el control de un aparato organizado de poder o como responsables por
mando frente a la comisión de conductas por parte de sus subalternos respecto de
los hechos que no fueran mencionados. De otro, porque no permitiría a la Sala
continuar con el ejercicio de contrastación de información -del que hace parte la
información que deban dar los demás comparecientes del caso-. Esto conllevaría la
exclusión de varios hechos del ámbito de reconocimiento de verdad y de
responsabilidad en perjuicio de los derechos de las víctimas y de la sociedad a la
verdad, en un procedimiento en el que se espera el aporte de verdad y de
responsabilidad de conductas.

88. En cualquier caso, como lo ha señalado la Sección de Apelación, esta selección


no se realiza en el auto de determinación de hechos y conductas. En palabras de esa
Sección:

“En ese acto procesal, de naturaleza preparatoria a la resolución de


conclusiones, la SRVR imputa cargos a quienes considera deberán
comparecer ante el Tribunal para la Paz. Luego de proferirlo, si no hay otros
autos de la misma naturaleza por salir, transcurrirá poco tiempo antes de que
la Sala confirme el listado –seleccione a los máximos responsables y a otros
sujetos si así lo considera– y remita a la SDSJ el universo residual de los no
seleccionados (L 1957, art. 79, lit. m y p), una vez reciba a los imputados para
que reconozcan responsabilidad y atienda las observaciones de las víctimas y
demás intervinientes”71(énfasis suplido).

89. Así, la Sala reitera su ánimo de continuar con la determinación de hechos y


conductas atribuibles a los máximos responsables de las conductas más graves y
representantivas mediante un esquema que busca satisfacer en la mayor medida de
lo posible las demandas de verdad y de reconocimiento de las víctimas, de manera

71Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 2021 en el asunto de
Jhon Jairo Moreno Jaimes, párrafo 85.

33
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

previa al ejercicio de selección de máximos responsables. En consecuencia, niega la


solicitud de selección de hechos formulada por la Procuraduría.

D. Observaciones sobre la calificación jurídica propia realizada por la Sala de


Reconocimiento en el Auto No. 19 de 2021.

90. Los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021, las víctimas


y el Ministerio Público formularon observaciones sobre la calificación jurídica
propia realizada por la Sala de Reconocimiento en esa providencia. A continuación,
la Sala determinará cuál es la regla del derecho aplicable a cada observación. Para
ello, se referirá a i) la aplicación del Estatuto de Roma, ii) el carácter sistemático del
desplazamiento forzado cometido por las FARC-EP, iii) la configuración del crimen
de lesa humanidad esclavitud, iv) el examen de los móviles de las torturas, tratos
crueles o inhumanos y ultrajes a la dignidad personal, v) el desarrollo de algunos de
los elementos de los crímenes de guerra y de lesa humanidad en el Auto No. 19, vi)
la posibilidad de que miembros de la Fuerza Pública sean víctimas de crímenes de
lesa humanidad y vii) el carácter amnistiable de las conductas de privación de la
libertad de combatientes efectuadas en operaciones militares y liberados de manera
unilateral, y sobre el marco jurídico aplicable respecto de la privación de la libertad
de miembros de la Policía Nacional.

D.1. Observaciones y solicitudes sobre la aplicación del Estatuto de Roma en


el Auto No. 19 de 2021

91. El Ministerio Público y los comparecientes individualizados en el Auto No.


19 de 2021 formularon varias observaciones sobre el uso del Estatuto de Roma -ER-
en la determinación de las conductas no amnistiables objeto del macrocaso No. 01.

92. En primer lugar, la Procuraduría General de la Nación manifestó que el Auto


No. 19 de 2021 no señaló las razones por las cuales se aplicó el ER sobre el derecho
penal interno como norma más favorable. Así, el Ministerio Público señaló que la
aplicación del Estatuto de Roma a conductas cometidas antes de su entrada en vigor
viola el principio de legalidad sin que se haya considerado “i) a pesar de que el delito
interno pueda parecer análogo al delito previsto en el ER, la gravedad de cometer
una u otra conducta es distinta, así como las implicaciones de cada una; ii) el
argumento de la Magistratura se olvida de una de las garantías fundamentales del
principio de legalidad que es la garantía de nullum crimen sine iure; y, iii) el artículo
24 del ER prohíbe de forma explícita la aplicación de las normas del Estatuto a

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

conductas que hayan sido cometidas antes de su entrada en vigor”72. Dicho esto, el
Ministerio Público afirmó que la aplicación del ER había requerido entonces mostrar
que “a pesar de la inexistencia del Estatuto, el DPI consagraba una prohibición igual
en las normas existentes al momento y no que la prohibición similar existía en el
ordenamiento interno”73. En este sentido, la Procuraduría solicita a la Sala
determinar “i) qué define que una norma sea más favorable que otra en el marco de
la JEP; ii) cómo se aplicó el principio de favorabilidad en la imputación elaborada;
y, iii) por qué la selección de la norma que consagra la toma de rehenes fue aplicada
por encima de aquella que consagra el secuestro extorsivo en el marco del principio
de favorabilidad” 74.

93. Por otra parte, los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021
señalaron que consideran que la aplicación del principio de favorabilidad requiere
que “cuando existen diferencias entre la norma interna y la disposición
internacional, debería darle prevalencia a la norma interna, a no ser que la norma
penal internacional sea más favorable”75. Por ello lo más favorable hubiera sido
aplicar en lo que se refiere a los tipos penales el derecho interno vigente entre 1980
y 2021 y en lo que se refiere a la presunta toma de rehenes las reglas del DIH
consuetudinario “orientadas a respaldar intercambios humanitarios, los principios
de humanidad y la máxima amnistía posible”76. Dicho esto, señalaron que la
aplicación del DPI sería posible únicamente si “el sujeto cumple con las condiciones
del tipo y que dichas condiciones son igualmente satisfechas tanto en el derecho
interno como en el tipo internacional escogido"77.

Consideraciones de la Sala

94. La Sala de Reconocimiento debe determinar si reconsidera la aplicación del


Estatuto de Roma en la calificación jurídica realizada en el Auto No. 19 de 2021 en
aplicación del principio de legalidad. Igualmente, la Sala debe determinar si aplica
las normas nacionales vigentes del 1980 a 2001 y del derecho internacional
consuetudinario a la luz de su procedimiento y su facultad de hacer una calificación
jurídica propia.

95. Tal y como señalan el Ministerio Público y los comparecientes


individualizados en el Auto No. 19 de 2021, la Sala de Reconocimiento calificó los

72 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 49.


73 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 52.
74 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 60.

75 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1034.

76 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1039.

77 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1036.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

crímenes de guerra y de lesa humanidad en referencia al Estatuto de Roma. Las


razones para hacerlo pueden ser examinadas en el aparte “D.3. La determinación de
hechos y conductas no-amnistiables cometidos en el Caso No. 01 a partir del Estatuto
de Roma” contenido en los párrafos 694 y siguientes del Auto No. 19 de 2021.

96. Este aparte señaló diversas razones por las cuales la Sala estima que el
reconocimiento de verdad y de responsabilidad por parte de los comparecientes
debe hacerse conforme a los nomen iuris del derecho penal internacional, y del cual
el Estatuto de Roma es la codificación del derecho internacional penal -DIP-
consuetudinario al momento de los hechos. En un primer lugar, la Sala señaló que
éstas son las conductas no amnistiables señaladas en la Ley 1820 de 2016 -que
también incorpora otras conductas no amnistiables que no corresponden a crímenes
internacionales- y las que deben ser reconocidas ante la Sala por parte de los
comparecientes para hacerse acreedores de los beneficios del SIJVNR (párrafo 694).
En segundo lugar, la Sala hizo hincapié en la práctica de las cortes internacionales y
nacionales frente al alcance del principio de legalidad cuando se trata de la
judicialización de crímenes internacionales (párrafos 696 a 701).

97. No obstante, la Sala estima necesario hacer énfasis en dos aspectos


fundamentales frente a la calificación jurídica realizada en el Auto No. 19. De un
lado, la autorización introducida en el Acto Legislativo 1 de 2017 para usar fuentes
de derecho distintas al Código Penal nacional -lo que diferencia a la JEP en su
fundamentación normativa de la desarrollada previamente por la Corte Suprema de
Justicia en su jurisprudencia (párrafos 695, 701 y 702). De otro, la necesidad de
ponderar el principio de legalidad con otros que tienen el mismo valor para la
justicia transicional de acuerdo con lo señalado por la Corte Constitucional. En
palabras de la Sala:

“703. Ahora bien, corresponde a la JEP determinar la forma como se pondera


el principio de legalidad con otros que tienen el mismo valor para la justicia
transicional, como el principio de centralidad de las víctimas. Así, de acuerdo
con lo dispuesto por la Corte Constitucional, la JEP debe desarrollar
“complejos principios de ponderación”. Frente a este punto, la Corte dejó un
amplio margen de interpretación a esta jurisdicción para definir la forma
como debe llevarse a cabo esta ponderación. En palabras de la Corte
Constitucional, el SIVJRNR “está diseñado para garantizar una transición
estable, con respeto por los derechos de las víctimas, y sin impunidad. Por
ello, sus funciones van más allá de la verificación de tipicidad y la subsunción
de los hechos en los enunciados o tipos de un Código Penal”.

36
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

704. En todo caso, es necesario indicar que la ponderación que realiza la


Sala no se refiere a la definición de las conductas que se harían o no
acreedoras a amnistía. Esta distinción no es competencia de la JEP, pues es la
ley la que concede una amplia amnistía, salvo para los crímenes señalados
como no amnistiables por la Ley 1820 de 2016. La Sala está encargada es de
aplicar los criterios escogidos por la Constitución y la Ley para identificar los
crímenes no amnistiables, criterios que hacen referencia a los crímenes de lesa
humanidad y de guerra del derecho internacional”.

98. En este sentido, la Sala de Reconocimiento desea precisar que la calificación


jurídica propia es una facultad constitucional de la Jurisdicción Especial para la Paz
que se enmarca en diversos principios incluyendo los propios a la justicia
transicional. Así, las consideraciones de la Sala si bien incluyen el principio de
legalidad a través de la aplicación de normas prohibitivas que hayan sido
determinables al momento de la comisión del hecho punible, también obedecen a la
necesidad de satisfacer el derecho de las víctimas y de la sociedad en general a
conocer la verdad acerca de los acontecimientos sucedidos en el pasado, a sus
circunstancias y sus motivos caracterizándolas conforme a la gravedad del daño
sufrido por las víctimas. Así, la Sala enfatiza que la determinación de la calificación
jurídica aplicable en el proceso dialógico parte de la necesidad de reconocer verdad
y responsabilidad sobre las conductas no amnistiables cometidas, un asunto sobre
el cual el nomen iuris resulta de vital importancia para la determinación de la
gravedad de las conductas cometidas en el marco del conflicto armado colombiano.

99. Por otra parte, y frente a la solicitud de los comparecientes individualizados


en el Auto No. 19 de 2021, la Sala parte del principio de que no es posible establecer
una identidad entre los tipos penales del derecho nacional y los del derecho
internacional. Esto, debido a que la naturaleza de las conductas de uno y otro
ordenamiento es diferente y es precisamente el orden internacional, cuyas
limitaciones ha incorporado el derecho constitucional interno, el que determina en
gran parte qué conductas no son amnistiables. En este sentido, la Sala no desconoce
la importancia de los tipos penales nacionales para la identificación de la conducta
–razón por la cual los mencionó y desarrollo ampliamente en el auto–, pero enfatiza
en la necesidad de caracterizar la gravedad de las conductas cometidas que, por ello,
no son susceptibles de amnistía a nivel nacional e internacional. En palabras del
Auto No. 19:

“705. Así, en esta providencia, la calificación jurídica propia parte del


examen de la existencia de los elementos contextuales y materiales de los
crímenes internacionales en los hechos determinados para la primera fase del

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Caso No. 01. Al hacerlo se procede a identificar los hechos que no son
amnistiables, aplicando entonces el Estatuto de Roma en conjunción con la
Ley 1820 de 2016 y la LEAJEP. La aplicación directa del derecho internacional
no excluye señalar, como ya se hizo, el reproche y el desvalor de la conducta
propios de la tipificación hecha en el Código Penal, donde la palabra
secuestro tiene un alto valor simbólico para las víctimas. A continuación, se
procederá entonces a presentar la calificación jurídica de los hechos y
conductas no amnistiables de este caso. Conforme a esta calificación, la Sala
también modificará la denominación del Caso No. 01, cuyo conocimiento se
avocó a partir del Informe No. 2 de la Fiscalía, denominado por dicha entidad
“Retención ilegal de personas por parte de las FARC-EP”.

100. En este auto, la Sala de Reconocimiento acoge lo señalado por la Sección de


Apelación del Tribunal para la Paz frente a la necesidad de precisar cómo el Estatuto
de Roma es el reflejo del derecho internacional penal consuetudinario en cuanto a
los crímenes de guerra78. La Sección de Apelación indicó que el Estatuto de Roma
puede ser utilizado como reflejo del derecho internacional penal consuetudinario
vigente al momento de los hechos, a pesar de que no sea posible aplicarlo como
fuente convencional para establecer la configuración de crímenes de guerra antes
del 1 de noviembre de 2009 (fecha en la cual venció la declaración del Estado
colombiano, en ejercicio de la disposición de transición del artículo 124 del ER)79. De
este modo, la Sala procederá a aclarar que en el aparte “D.3 La determinación de hechos
y conductas no-amnistiables cometidos en el Caso No. 01 a partir del Estatuto de Roma” se
refirió a ese instrumento como la codificación del derecho penal internacional
sustantivo existente80.

101. Frente a este punto, la Sala de Reconocimiento señaló que la disposición del
artículo 124 del ER no afectaba su competencia de la JEP para realizar calificaciones
jurídicas propias conforme al derecho internacional penal consuetudinario y el
carácter vinculante de los crímenes de guerra contenidos en el Estatuto de Roma
pues esta disposición se refiere a la competencia de la CPI. Así, esta Sala en el Auto
de Determinación de Hechos y Conductas No. 128 de 2021 expresó que:

“634. Empero, dada la aplicación del Estatuto de Roma en la calificación de


conductas del Auto 19 de 2021 y la relevancia que tendrá este instrumento en
la calificación jurídica conforme a derecho internacional que efectuará la Sala

78 Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-AM-203 del 27 de octubre de 2020, párr. 68.4.3.2.


79 Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-AM-203 del 27 de octubre de 2020, párr. 46.
80 Marchuk, Iryna. The fundamental concept of crime in international criminal law: a comparative

law analysis, Berlin, Springer Heidelbertg, 2014, 3.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

en esta decisión, cabe recordar que este tratado proporciona una herramienta
imprescindible para los tribunales nacionales que han venido aplicando el
derecho de los crímenes internacionales. Asimismo, puede afirmarse que el
Estatuto de Roma refleja esencialmente el derecho internacional
consuetudinario81, que confirma el deber consuetudinario de enjuiciar a los
responsables de crímenes internacionales, y que aporta una fuente adicional de
reconocimiento de este deber a muchas normas nacionales.

635. El Estatuto de Roma entró en vigor para Colombia el 1 de noviembre de


2002. De acuerdo con la disposición transitoria del artículo 124 a la que se
acogió Colombia, la competencia de la CPI estuvo diferida por un periodo de
siete años con respecto a los crímenes de guerra. Esta disposición, sin embargo,
no afecta la competencia de la JEP para pronunciarse sobre las violaciones
graves al DIH en las que hayan incurrido los miembros de la Fuerza Pública ni
el carácter vinculante del derecho de los crímenes de guerra contenido en el
Estatuto de Roma. Por lo tanto, el Estatuto es fuente de derecho aplicable para
los crímenes de guerra, como mínimo, desde el 1 de noviembre de 2002, de la
misma manera que lo es con respecto a los crímenes de lesa humanidad82.

81 La aprobación de Estatuto de Roma por 120 Estados en 1998, incluido el Estado colombiano, ha sido
interpretado como evidencia de que para ese entonces los crímenes contenidos en el texto reflejaban el
derecho internacional consuetudinario. El TPIY, por ejemplo, ha sostenido que el Estatuto de Roma es
una evidencia del derecho internacional consuetudinario (TPIY, SPI, Fiscal v. Kunarac et al., Sentencia
de 22 de febrero de 2001, párr. 495, nota al pie 1210). En Furundžija, la Sala de Primera Instancia consideró
el Estatuto como prueba de opinio iuris para mostrar la posición de los Estados Parte (TPIY, SPI, Fiscal v.
Furundžija, Sentencia de 10 de diciembre de 1998, párr. 227). Esta Sala consideró que el Estatuto de Roma
puede considerarse en general como una expresión autorizada de las opiniones jurídicas de un gran
número de Estados (TPIY, SPI, Fiscal v. Furundžija, Sentencia de 10 de diciembre de 1998, se siguió en
TPIY, SPI II, Fiscal v. Simić, Sentencia de 17 de octubre de 2002, párrs. 56, 74). La Sala de Apelaciones en
Tadić siguió esta idea y aseveró que el Estatuto fue adoptado por una abrumadora mayoría de los
Estados que asistieron a la Conferencia de Roma y fue sustancialmente respaldado por la Sexta Comisión
de la Asamblea General de la ONU. Esto demuestra que el documento cuenta con el apoyo de un gran
número de Estados y puede considerarse que expresa la posición jurídica, es decir, la opinio iuris de esos
Estados (TPIY, SA, Fiscal v. Tadić, Sentencia de 15 de julio de 1999, párr. 223). Al igual que la
jurisprudencia referenciada, esta Sala considera que el Estatuto de Roma prueba la opinio iuris o, lo que
es lo mismo, la convicción de obligatoriedad jurídica de los Estados. En relación con el segundo elemento
de la costumbre, la práctica de los Estados, los tratados pueden ser muestra de la práctica internacional
(Corte Internacional de Justicia, Cuestiones referentes a la obligación de juzgar o extraditar (Bélgica
contra Senegal), Sentencia de 20 de julio de 2012, párr. 99). Véase igualmente Jurisdicción Especial para
la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-203 de 2020, párr. 55
82 Para entender el alcance de la disposición transitoria que estaba contenida en el artículo 124 del

Estatuto de Roma deben tenerse en cuenta dos cuestiones esencialmente distintas, de un lado, la vigencia
del artículo 8 del Estatuto y, del otro la competencia de la Corte Penal Internacional para conocer de las
conductas constitutivas de crímenes de guerra cometidas por colombianos o en territorio colombiano
mientras estuvo en vigor la declaración del artículo 124. La disposición transitoria del artículo 124 impide
el ejercicio de la competencia de la CPI sobre los crímenes de guerra, pero no suspende la vigencia del
artículo 8 que los define. De manera que el que Colombia se haya acogido a la declaración del artículo
124 no afecta la aplicabilidad del Estatuto de Roma como instrumento declaratorio de la costumbre

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Asimismo, nada impide, de acuerdo con el artículo transitorio 5, que el derecho


internacional consuetudinario y otros tratados internacionales sean aplicables
en la JEP”83.

102. De este modo, la Sala reitera que para la aplicación del derecho internacional
penal en la calificación jurídica propia de la Jurisdicción Especial para la Paz deben
ser considerados distintos principios propios de este sistema de justicia de
transición. Así lo señaló la Sala en el Auto No. 19 de 2021:

“670. Al respecto, la Constitución Política establece que la JEP debe hacer la


“calificación jurídica propia” a partir del Código Penal colombiano “y/o” las
normas de Derecho Internacional en materia de Derechos Humanos (DIDH),
Derecho Internacional Humanitario (DIH) o Derecho Internacional Penal
(DPI) . La Corte Constitucional, al interpretar esta expresión contenida, entre
otros, en la Ley 1820 de 2016, señaló que, al calificar las conductas, la JEP debe
armonizar estos regímenes . Para ello, los jueces transicionales deben tener en
cuenta todos los principios que irradian el sistema (centralidad de las
víctimas, seguridad jurídica, justicia restaurativa, entre otros).

671. Dentro de este marco se encuentran los principios de legalidad, y


favorabilidad. Así, como indica la Constitución Política, el derecho penal
aplicable a un caso determinado debe ser la ley vigente al momento de la
comisión de los hechos (principio de legalidad y consecuente prohibición de
retroactividad: lex praevia), a menos que haya una ley posterior que sea más
favorable (principio de favorabilidad). Ambos principios son también
aplicables en la JEP, y la aplicación de cualquier fuente de derecho debe, en
todo caso, realizarse garantizando estos principios. Igualmente, como parte
del principio de legalidad, se debe garantizar el principio de lex certa o
mandato de determinación de las normas jurídico-penales. Se trata de una
dimensión de este principio, según la cual la norma que se aplica en materia
penal debe determinar claramente la conducta punible generadora de
responsabilidad penal individual, y que tiene en consecuencia una pena. En
el ámbito nacional, el principio de lex certa se manifiesta en el principio de

internacional, sobre todo, con respecto a los crímenes allí contenidos. Por lo demás, la declaración
depositada por el Estado colombiano en su momento fue clara sobre el particular, al señalar: “El Gobierno
de Colombia haciendo uso de la facultad consagrada en el artículo 124 del Estatuto y sujeto a las condiciones
establecidas en el mismo, declara que no acepta la competencia de la Corte sobre la categoría de crímenes a que se
hace referencia en el artículo 8 cuando se denuncie la comisión de uno de esos crímenes por nacionales colombianos
o en territorio colombiano”.
83 Sala de Reconocimiento, Auto No. 128 de 2021, Determina los hechos y conductas ocurridas entre

enero de 2002 y julio de 2005 atribuibles a algunos integrantes del Batallón de Artillería No.2 “La
Popa”.

40
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

tipicidad. En este sentido, en palabras de la Corte Interamericana, el principio


de legalidad requiere una clara definición de la conducta en un tipo penal:
“que fije sus elementos y permita deslindarla de comportamientos no
punibles, o conductas ilícitas sancionables con medidas no penales” . La Corte
Constitucional también sostuvo en la Sentencia C-080 de 2018 que la conducta
debería ser determinada o determinable. Los principios de legalidad y
favorabilidad guían el funcionamiento de la JEP, en aplicación de la
normatividad especial que le corresponde, especialmente el Acto Legislativo
01 de 2017, la Ley 1957 de 2019, así como la Ley 1820 de 2016 y 1922 de 2019,
que proveen el tratamiento penal más favorable para los comparecientes en
lo que respecta a la pena”84.

103. En este sentido, la Sala aclara que el aparte “D.3 La determinación de hechos y
conductas no-amnistiables cometidos en el Caso No. 01 a partir del Estatuto de Roma” del
Auto No. 19 de 2021 hizo referencia a la jurisprudencia internacional de diversos
tribunales penales internacionales e internacionalizados que han interpretado las
conductas determinadas. No obstante, la Sala complementará este aparte con las
siguientes consideraciones sobre la existencia de estas conductas en el derecho
internacional penal con anterioridad al Estatuto de Roma:

• Crimen de guerra de toma de rehenes: La toma de rehenes es un crimen de guerra


que ha estado contemplado en instrumentos de derecho internacional como
el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 194585, la Ley
No. 10 del Consejo Aliado de Control de 194586, los Principios de
Nuremberg87, el Proyecto de Código de Crímenes contra la Paz y la Seguridad
de la Humanidad de la Comisión de Derecho Internacional de 199188 y de
199689, Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de
199390, el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda de 199491, el
Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona de 200292, la Regulación de
la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental
(UNTAET) de 200093, el Acuerdo entre las Naciones Unidas y Camboya

84 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafos 670 y 671.


85 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.b.
86 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo II.1.b.

87 Principios de Nuremberg, principio VI.

88 Proyecto de Código de Crímenes contra la Paz y la Seguridad de la Humanidad de la Comisión de

Derecho Internacional, artículo 22.2.a.


89 Artículo 20.f.iii.

90 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 2.h.

91 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 4.c.

92 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 3.c.

93 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.iii.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

relativo a la Persecución de Crímenes cometidos durante el periodo de la


Kampuchea Democrática bajo el derecho camboyano de 200194.

• Crimen de guerra de homicidio. El homicidio es un crimen de guerra que ha


estado contemplado en instrumentos como el Estatuto del Tribunal Militar
Internacional de Nuremberg de 194595, Estatuto del Tribunal Penal
Internacional para la ex Yugoslavia de 199396, el Estatuto del Tribunal Penal
Internacional para Ruanda de 199497, el Estatuto del Tribunal Especial para
Sierra Leona de 200298, la Regulación de la Administración de Transición de
las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 200099.

• Crimen de guerra de tortura. El Estatuto del Tribunal Militar Internacional de


Nuremberg contempló “los malos tratos” de manera genérica100. No obstante,
la tortura y otros tratamientos inhumanos se encontraban contemplados en
el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de 1993101.
Los Estatutos del Tribunal Penal Internacional para Ruanda de 1994102 y del
Tribunal Especial para Sierra Leona103 de 2002 contemplaron los atentados
contra la salud física y psicológica “en particular” los tratos crueles como
“tortura, mutilaciones o cualquier forma de castigo corporal”. La Regulación
de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor
Oriental (UNTAET) de 2000104 también incluía la tortura.

• Crimen de guerra de tratos crueles. El Estatuto del Tribunal Militar Internacional


de Nuremberg contempló “los malos tratos” de manera genérica105. No
obstante, el causar grandes sufrimientos intencionalmente o atentar
gravemente contra la integridad física se encontraban contemplados en el
Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de 1993106. Al
igual que con el crimen de guerra de tortura, los Estatutos del Tribunal Penal

94 Acuerdo entre las Naciones Unidas y Camboya relativo a la Persecución de Crímenes cometidos
durante el periodo de la Kampuchea Democrática bajo el derecho camboyano, artículo 9. Este artículo
permite la aplicación del derecho internacional a los crímenes de genocidio, lesa humanidad y de
guerra.
95 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.

96 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 2.a.

97 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 4.a.

98 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 3.a.

99 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.i.

100 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.

101 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 2.b.

102 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 4.a.

103 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 3.a.

104 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.i.

105 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.

106 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 2.c.

42
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Internacional para Ruanda de 1994107 y del Tribunal Especial para Sierra


Leona108 de 2002 contemplaron los atentados contra la salud física y
psicológica “en particular” los tratos crueles como “tortura, mutilaciones o
cualquier forma de castigo corporal”. La Regulación de la Administración de
Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000109
contempló la causación de grandes sufrimientos o heridas serias a la salud.

• Crimen de guerra de atentados contra la dignidad personal. El Estatuto del


Tribunal Militar Internacional de Nuremberg contempló “los malos tratos”
de manera genérica110. Los Estatutos del Tribunal Penal Internacional para
Ruanda de 1994111 y del Tribunal Especial para Sierra Leona de 2002112
contemplaron los atentados contra la dignidad personal “en particular la
humillación y el trato degradante, la violación, la prostitución forzada y
cualquier forma de asalto indecente”. La Regulación de la Administración de
Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000113
también contempló este comportamiento.

• Crimen de guerra de violencia sexual. El Estatuto del Tribunal Militar


Internacional de Nuremberg contempló “los malos tratos” de manera
genérica114. Como se vio anteriormente, los estatutos de los Tribunales
Internacionales para la ex Yugoslativa y Ruanda y el Estatuto del Tribunal
Especial para Sierra Leona comprendían estas conductas en los crímenes de
guerra de tortura, tratos crueles y atentados contra la dignidad personal. La
Regulación de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para
Timor Oriental (UNTAET) de 2000115 contempló la violación, la esclavitud
sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, la esterilización forzada
y cualquier otra forma de violencia sexual considerada grave a la luz del
artículo 3 común de las convenciones de Ginebra.

• Crimen de guerra de desplazamiento forzado. El Estatuto del Tribunal Militar


Internacional de Nuremberg contempló “la deportación para realizar trabajos
forzados o para otros objetivos en relación con la población civil de un

107 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 4.a.
108 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 3.a.
109 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.i.

110 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.

111 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 4.e.

112 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 3.a.

113 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.ii.

114 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.

115 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.e.vi.

43
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

territorio ocupado o en dicho territorio” 116


. En el caso del Estatuto del
Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de 1993 contempló la
expulsión o el traslado ilegal de un civil o su detención ilegal117. La Regulación
de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor
Oriental (UNTAET) de 2000118 contempló la deportación o transferencia ilegal
de población o su confinamiento ilegal. La Regulación de la Administración
de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de
2000119 también incluyó este comportamiento.

• Crimen de lesa humanidad de encarcelación u otra grave privaciones de la libertad.


El Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945120
contempló como crímenes de lesa humanidad “otros actos inhumanos
cometidos en contra de la población civil”, así como las persecuciones
basadas en discriminación política, racial o religiosa en conexión con otro
crimen jurisdicción de ese tribunal. La encarcelación como crimen de lesa
humanidad fue contemplada por la Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control
de 1945121, Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de
1993122, el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda de 1994123,
el Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona de 2002124. La Regulación
de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor
Oriental (UNTAET) de 2000125 se refirió al encarcelamiento u otra privación
severa de la libertad física en violación de las reglas fundamentales del
derecho internacional como un crimen de lesa humanidad.

• Crimen de lesa humanidad de asesinato. El crimen de lesa humanidad de


asesinato ha sido contemplado por el Estatuto del Tribunal Militar
Internacional de Nuremberg de 1945126, la Ley No. 10 del Consejo Aliado de
Control de 1945127, los Principios de Nuremberg128, Estatuto del Tribunal
Penal Internacional para la ex Yugoslavia de 1993129, el Estatuto del Tribunal

116 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6 párrafo 2.
117 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 2.g.
118 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.c.iii.

119 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 6.1.e.viii.

120 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c.

121 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo II.1.c.

122 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5.e.

123 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3.e.

124 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.e.

125 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.e.

126 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.b.

127 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo II.1.c.

128 Principios de Nuremberg, principio VI.

129 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5.a..

44
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Penal Internacional para Ruanda de 1994130, el Estatuto del Tribunal Especial


para Sierra Leona de 2002131, la Regulación de la Administración de
Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000132

• Crimen de lesa humanidad de tortura. El Estatuto del Tribunal Militar


Internacional de Nuremberg de 1945133 contempló como crímenes de lesa
humanidad “otros actos inhumanos cometidos en contra de la población
civil”, así como las persecuciones basadas en discriminación política, racial o
religiosa en conexión con otro crimen jurisdicción de ese tribunal. El crimen
de lesa humanidad de tortura fue contemplado por la Ley No. 10 del Consejo
Aliado de Control de 1945134. Los Principios de Nuremberg se refirieron de
manera general a “otros actos inhumanos” cometidos en contra de la
población civil135. La tortura como crimen de lesa humanidad está
contemplada en Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex
Yugoslavia de 1993136, el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para
Ruanda de 1994137, el Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona de
2002138, La Regulación de la Administración de Transición de las Naciones
Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000139.

• Crimen de lesa humanidad de otros tratos inhumanos. El Estatuto del Tribunal


Militar Internacional de Nuremberg de 1945140 contempló como crímenes de
lesa humanidad “otros actos inhumanos cometidos en contra de la población
civil”, así como las persecuciones basadas en discriminación política, racial o
religiosa en conexión con otro crimen jurisdicción de ese tribunal. La Ley No.
10 del Consejo Aliado de Control de 1945141 contempló las “atrocidades y
ofensas” comparables a otros crímenes de lesa humanidad, y “otros actos
inhumanos cometidos en contra de la población civil” como conductas
comprendidas por los crímenes de lesa humanidad. Los Principios de
Nuremberg se refirieron de manera general a “otros actos inhumanos”
cometidos en contra de la población civil142. El Estatuto del Tribunal Penal

130 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3.a..
131 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.a.
132 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.a.

133 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c.

134 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo II.1.c.

135 Principios de Nuremberg, principio VI.

136 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5.i..

137 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3.f.

138 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.f.

139 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.f.

140 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c.

141 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo II.1.c.

142 Principios de Nuremberg, principio VI.

45
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Internacional para la ex Yugoslavia de 1993143, el Estatuto del Tribunal Penal


Internacional para Ruanda de 1994144, el Estatuto del Tribunal Especial para
Sierra Leona de 2002145, la Regulación de la Administración de Transición de
las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000146 se refirieron a
otros actos inhumanos

• Crimen de lesa humanidad de desaparición forzada. Con anterioridad a su


aparición como un crimen de lesa humanidad autónomo, la desaparición
forzada era subsumida en otros comportamientos de ese carácter para su
judicialización. Por ejemplo, el ICTY señaló que la desaparición forzada
estaba comprendida por el crimen de lesa humanidad de otros actos
inhumanos de su estatuto y que podría ser catalogada como tal
comportamiento de ser cometida de forma sistemática o generalizada147. La
Regulación de la Administración de Transición de las Naciones Unidas para
Timor Oriental (UNTAET) de 2000148 se refirió al crimen de lesa humanidad
de desaparición forzada.

• Crimen de lesa humanidad de violencia sexual. El Estatuto del Tribunal Militar


Internacional de Nuremberg de 1945149 contempló como crímenes de lesa
humanidad “otros actos inhumanos cometidos en contra de la población
civil”, así como las persecuciones basadas en discriminación política, racial o
religiosa en conexión con otro crimen jurisdicción de ese tribunal. Los
Principios de Nuremberg se refirieron de manera general a “otros actos
inhumanos” cometidos en contra de la población civil150. Los Estatutos del
Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de 1993 151 y del Tribunal
Penal Internacional para Ruanda de 1994152 contemplaron la violación, la
tortura y otros actos inhumanos. El Estatuto del Tribunal Especial para Sierra
Leona de 2002153 contempló la violación, la esclavitud sexual, la prostitución
forzada, el embarazo forzado y cualquier otra forma de violencia sexual como
crímenes contra la humanidad. En similares términos, la Regulación de la
Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental

143 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5.i..
144 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3.i.
145 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.i.

146 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.k.

147 ICTY, Trial Chamber, Prosecutor v Kupreskic, Judgement, 14 January 2000, Par 566. Disponible en:

https://www.icty.org/x/cases/kupreskic/tjug/en/kup-tj000114e.pdf
148 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.i.

149 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c.

150 Principios de Nuremberg, principio VI.

151 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5 literales f, g e i.

152 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3 literales f, g e i.

153 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.g.

46
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

(UNTAET) de 2000154 se refirió a las conductas de violencia sexual que


constituyen crímenes contra la humanidad.

• Crimen de lesa humanidad de desplazamiento forzado. El Estatuto del Tribunal


Militar Internacional de Nuremberg de 1945155 contempló como crímenes de
lesa humanidad la deportación, así como “otros actos inhumanos cometidos
en contra de la población civil”. Los Principios de Nuremberg se refirieron de
manera general a la deportación y “otros actos inhumanos” cometidos en
contra de la población civil156. El Estatuto del Tribunal Penal Internacional
para la ex Yugoslavia de 1993157 y el Estatuto del Tribunal Penal Internacional
para Ruanda de 1994158 contemplaron la expulsión o deportación de
población civil. Este es el mismo caso del Estatuto del Tribunal Especial para
Sierra Leona de 2002159. La Regulación de la Administración de Transición de
las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET) de 2000 160 contempló la
deportación o transferencia forzada de población.

104. Finalmente, es necesario mencionar que el Acuerdo entre las Naciones Unidas
y Camboya relativo a la Persecución de Crímenes cometidos durante el periodo de
la Kampuchea Democrática bajo el derecho camboyano de 2001 permite la
aplicación de los crímenes de lesa humanidad según se definen en el Estatuto de
Roma de la Corte Penal Internacional de 1998 y de las transgresiones graves de los
Convenios de Ginebra de 1949 y los demás crímenes de esa índole tipificados en el
capítulo II de la Ley sobre el establecimiento de las Salas Especiales, promulgada el
10 de agosto de 2001161.

105. La determinación de los hechos y las conductas realizadas mediante el Auto


19 de 2021 y esta providencia, no altera las competencias que correspondan a la
Sección de Primera Instancia en casos de reconocimiento de verdad y
responsabilidad del Tribunal para la Paz, en el caso en que prosiga el proceso
dialógico, o a la Unidad de Investigación y Acusación ante la JEP y la Sección de
Primera Instancia para casos de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y
Responsabilidad, para los casos en los que se produzca un juicio contradictorio,
conforme a las leyes aplicables. En estos términos, la Sala de Reconocimiento

154 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.g.


155 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c.
156 Principios de Nuremberg, principio VI.

157 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, artículo 5.d.

158 Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, artículo 3.d.

159 Estatuto del Tribunal Especial para Sierra Leona, artículo 2.d.

160 Regulación de la UNTAET 2000/15, artículo 5.d.

161 Acuerdo entre las Naciones Unidas y Camboya relativo a la Persecución de Crímenes cometidos

durante el periodo de la Kampuchea Democrática bajo el derecho camboyano, artículo 9.

47
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

adiciona, reitera y complementa los argumentos expuestos en el aparte “D.3. La


determinación de hechos y conductas no amnistiables cometidos en el Caso No. 01
a partir del Estatuto de Roma” del Auto No. 19 de 2021 frente a la aplicación de
dicho instrumento internacional.

D.2. Solicitud de reconocimiento del carácter sistemático del desplazamiento


forzado cometido por las FARC-EP

106. Los representantes comunes de la CCJ solicitaron a la Sala reconocer la


sistematicidad del desplazamiento forzado cometido como parte de las dinámicas
de control territorial de las FARC-EP y una política tácita de las FARC-EP pues, en
su concepto, de la argumentación presentada en el Auto No. 19 de 2021 es posible
concluir que no fue una conducta aislada por parte de las FARC-EP especialmente
en las zonas oriental y sur del país162. En sus palabras:

"Pese al evidente nexo entre los destierros y los desplazamientos forzados


como parte de las dinámicas de control social y territorial, la SRVR consideró
que el desplazamiento forzado había sido aislado. Sin embargo, creemos que
del marco fáctico que se desprende del Caso 01, en especial mediante las
categorías de análisis propuestas por la Sala en el auto de referencia, puede
llegarse a una conclusión distinta. En efecto, si las FARC-EP para lograr una
hegemonía en los territorios de su influencia recurrieron al destierro de
hacendados pudientes y personas que se oponían a que sus hijos fueran
reclutados para la guerra, se configura entonces un patrón de conductas que
pueden ser catalogadas como desplazamiento forzado.

[…]

La sistematicidad de esta conducta, por ende, no puede limitarse a un análisis


de una masiva cantidad de víctimas, por cuanto son supuestos distintos. En
vez de ello, debe ceñirse a los patrones que surgen de las conductas realizadas
por las FARC-EP, donde el desplazamiento forzado era una consecuencia del
control territorial desplegado por las FARC-EP, al igual que lo fue el secuestro
y fue una herramienta usada por el grupo para crear o garantizar el
mantenimiento de sus “zonas de retaguardia”"163.

Consideraciones de la Sala

162 Escrito de observaciones de la CCJ, párrafo 147.


163 Escrito de observaciones de la CCJ, párrafos 144 y 145.

48
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

107. La Sala de Reconocimiento debe establecer si la determinación de los hechos


y las conductas sobre el desplazamiento forzado cometido por parte de las FARC-
EP hace parte de sus funciones en el macrocaso No. 01. La Sala procederá a negar la
solicitud de reconocimiento del desplazamiento forzado como táctica de dominio
territorial de las FARC-EP por las siguientes razones: (i) la solicitud de la CCJ no se
refiere al objeto de investigación del macrocaso 01, ya que este se limita al
desplazamiento que ocurre de manera concurrente con la toma de rehenes o las
privaciones graves de la libertad, y (ii) de las fuentes analizadas, dentro de las cuales
están los informes de víctimas y organizaciones de derechos humanos, no se
encontró la existencia de un patrón de desplazamiento forzado asociado a las
privaciones de la libertad cometidas por parte de las FARC-EP en todo el país.

108. La Sala de Reconocimiento determinó los hechos y las conductas del Caso No.
01, anteriormente llamado “Retenciones ilegales cometidas por parte de las FARC-
EP”, lo que comprende tanto los hechos y las conductas de la privación de la libertad
en sí, como las conductas relevantes para la SRVR ocurridas durante el cautiverio y
su desenlace. En este sentido, el objeto fundamental del análisis de la Sala en el
macrocaso No. 01 es la determinación de las conductas no amnistiables en el marco
de las privaciones de la libertad y de la responsabilidad de quienes tuvieron una
participación determinante en tales conductas. Así, la actividad de la Sala en el
macrocaso No. 01 no está orientada hacia la determinación de otras conductas que
puedan ser objeto de análisis en otros macrocasos abiertos como el de reclutamiento
forzado o de identificación de otras conductas como la utilización del
desplazamiento forzado como una táctica de control territorial por parte de las
FARC-EP en sus “zonas de retaguardia”. Esto no descarta que en el marco de otras
investigaciones de la Sala se llegue a tal conclusión, si es del caso.

109. Por otra parte, la Sala de Reconocimiento determinó que las antiguas FARC-
EP y algunos de los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021
tienen responsabilidad por el desplazamiento forzado como crimen de guerra y
crimen de lesa humanidad que siguió a la toma de rehenes o a la grave privación de
la libertad. No obstante, la Sala determinó que no contaba con información suficiente
que le permitiera afirmar la existencia de un patrón. Así, la Sala señaló que:

“765. Como en el caso de la violencia sexual, en las solicitudes de


acreditación de las víctimas en el Caso No. 01, hay reportes de
desplazamiento forzado como desenlace de la privación de la libertad,
aunque no se repiten de manera consistente. Estos relatos no aparecen en el
SIJYP relacionados con secuestros cometidos por las FARC-EP, y la Sala no

49
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

recibió en los informes del Estado sentencias que condenen a miembros de las
FARC-EP por estos hechos. De la misma forma como ocurre en los casos de
violencia sexual, el ejercicio de contrastación de los informes, los reportes de
la Fiscalía dentro de este caso y los hechos por los cuales se acreditaron las
víctimas, no revelan la existencia de un patrón. Sin embargo, el contexto del
ataque a la población civil, y en particular las circunstancias del control
territorial que conllevan el control de las personas que viven en el territorio,
hacen concluir que los casos de desplazamiento forzado son parte de un
mismo ataque contra la población civil y, como tal, crímenes de lesa
humanidad”. (Énfasis suplido).

110. En este sentido, la Sala de Reconocimiento identificó que la toma de rehenes


o la grave privación de la libertad estuvo seguida del desplazamiento forzado de la
víctima y/o su familia y, por ello, determinó que tal conducta debía ser objeto de
reconocimiento como crimen de guerra, así como que hizo parte del ataque a la
población civil por lo que fue determinada como un crimen de lesa humanidad. Así,
la Sala determinó que el desplazamiento forzado como acto hizo parte del curso de
conducta del ataque a la población civil determinado por la Sala conforme a la
jurisprudencia internacional, el ER y los elementos de los crímenes.

111. En todo caso, y como se desarrollará a profundidad más adelante, la Sala de


Reconocimiento se permite reiterar que los elementos contextuales de los crímenes
de lesa humanidad están dados por la presencia de un ataque que debe ser
sistemático o generalizado contra una población civil y con conocimiento de dicho
ataque164. Los elementos de los crímenes del Estatuto de Roma señalan que el
“ataque contra una población civil” se entiende como “una línea de conducta que
implique la comisión múltiple de los actos a que se refiere el parágrafo 1 contra una
población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización
de cometer ese ataque o para promover esa política” 165. Así lo señaló la Sala de
Reconocimiento en el Auto No. 19 al afirmar que lo que debe ser sistemático o
generalizado es el ataque, más no cada uno de los actos o crímenes internacionales
que son cometidos en el curso de tal ataque por parte del Estado o la organización
responsable166.

112. Así, la Sala de Reconocimiento procederá a negar la solicitud de los


representantes comunes de la CCJ. En un primer lugar, porque la solicitud tiene
como objeto el reconocimiento de un patrón de conducta “general” de las FARC-EP

164 Estatuto de Roma, artículo 7.1.


165 Estatuto de Roma, artículo 7.2.a. y los Elementos de los Crímenes, artículo 7.
166 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafo 736.

50
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

que evidentemente escapa a los propósitos del macrocaso No. 01. En un segundo
lugar, lo que debe ser sistemático o generalizado es el ataque a la población civil y
no cada uno de los actos constitutivos de tal ataque. En tercer lugar, debido a que,
de las fuentes analizadas, dentro de las cuales están los informes de víctimas y
organizaciones de derechos humanos, no se encontró la existencia de un patrón
nacional del crimen de desplazamiento forzado cometido de manera concurrente
con la toma de rehenes y otras graves privaciones de la libertad. Ello no obsta para
que más adelante este comportamiento pueda tener tal carácter en alguna región del
país, lo cual se reflejaría en los autos de determinación de hechos y conductas de los
bloques de frentes. En estos términos se negará la solicitud de los representantes
comunes de la CCJ.

D.3. Observación relacionada con la posible configuración del crimen de lesa


humanidad de esclavitud

113. La Procuraduría General de la Nación señaló que la Sala de Reconocimiento


no determinó la conducta de esclavitud en los casos de venta del secuestrado y de
explotación de las víctimas para la realización de trabajos en favor de las FARC-EP.
En sus palabras no se tuvieron “en cuenta los casos de venta del secuestrado y
explotación (casos concretos donde se utilizaban a las víctimas para tareas
específicas como cocinar, o limpiar carreteras) que son conductas descritas por el ER
como formas de esclavitud”, sin adicionar casos en concreto167.

Consideraciones de la Sala

114. La Sala de Reconocimiento determinó en el Auto No. 19 de 2021 que el trabajo


forzado de los cautivos, fuera como castigo o no, correspondía al crimen de guerra
de atentados a la dignidad personal168 y al crimen de lesa humanidad de graves
privaciones de la libertad169. Frente a esto último, la Sala aclaró que:

“752. Podría argumentarse que no todas estas privaciones de la libertad


fueron graves en el sentido del numeral 2 del artículo 7.1.e del Estatuto de
Roma. Sin embargo, fueron sin duda privaciones arbitrarias de la libertad, es
decir, cumplen con el requisito mínimo para considerar que hay una violación
de los fundamentos del derecho internacional. No siempre, sin embargo, se

167 Escrito de observaciones de la Procuraduría, página 87.


168 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafo 727.
169 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 751. “Se trata de privaciones de la libertad

para el ejercicio del control territorial en las cuales, de manera arbitraria (por fuera del derecho), los
civiles fueron llevados como cautivos de la organización armada para hacer averiguaciones sobre su
presencia en la zona o para castigarlos con trabajos forzados y otros castigos”.

51
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

dieron circunstancias de gravedad que las haga similares a otros delitos de


lesa humanidad, lo cual es una cuestión que sin duda la Sala deberá abordar
al considerar las responsabilidades de los autores. Sin embargo, en lo que se
refiere a los comandantes objeto de esta providencia, como ya determinó esta
Sala, las órdenes dadas por ellos resultaron en diversas y bien documentadas
violaciones a la dignidad humana (ver el acápite C) de manera que, en su
conjunto, así como en suficientes hechos individuales, se configuró la
gravedad que es requisito del artículo en cuestión”170.

115. Por otra parte, la Sala de Reconocimiento determinó que las FARC-EP obligó
a varias de las víctimas a realizar trabajos forzados a su favor durante su cautiverio
en el marco de las políticas de “privar de la libertad civiles para financiar a la
organización armada” y “privar de la libertad a civiles como parte de sus dinámicas
de control social y territorial”. En el primero de los casos, la Sala determinó que dos
víctimas del Bloque Sur fueron castigadas por no pagar las sumas impuestas por las
FARC-EP, por lo que fueron privadas de la libertad y obligadas a trabajar
forzadamente171.

116. Por otra parte, la Sala determinó que en el caso de la política de “privar de la
libertad a civiles como parte de sus dinámicas de control social y territorial” los
trabajos forzados se realizaron por parte de otras estructuras de las FARC-EP. Así,
en el caso del Bloque Oriental varias víctimas acreditadas manifestaron haber estado
cautivas para prestar algún servicio, como conducir canoas, carros o camiones para
atender heridos en combate, entre otros servicios172. La Sala destacó el caso de una
enfermera del Hospital de Miraflores (Guaviare) obligada a desempeñarse como tal
en combates y en curación de heridos de las FARC-EP173. En el caso del Bloque
Caribe, la Sala determinó que un profesor informó ser plagiado mientras estaba
entregando alimentos a los estudiantes de una escuela rural y que fue maltratado,
obligado a trabajar y amenazado de muerte en su cautiverio 174. Por su parte, en el
caso del Bloque Noroccidental varios conductores de servicio público informaron
ser plagiados para movilizar combatientes y heridos de la organización
guerrillera175. En el caso del Bloque Occidental se identificaron varios casos de

170 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021.


171 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 330.
172 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 485.

173 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 486.

174 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 524. Expediente Caso No. 01. Cuaderno

público de acreditación de víctimas. Matriz de acreditación y observaciones de víctimas. Relato No.


842. Fechas del hecho: 01/02/1998 a,04/02/1998.
175 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 538. Expediente Caso No. 01. Cuaderno

público de acreditación de víctimas. Matriz de acreditación y observaciones de víctimas. Relato No.


918. Fecha de los hechos: 03/09/2000.

52
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

trabajos forzados, por ejemplo, una víctima fue plagiada porque un familiar se
encontraba prestando servicio militar y durante el cautiverio fue obligada a realizar
trabajos para la guerrilla176. En esta estructura también se identificaron dos casos de
privaciones de la libertad como castigo o para imponer trabajos como limpiar
caminos y carreteras177. En el Bloque Magdalena Medio varias personas señalaron
que tuvieron que realizar actividades de manera forzada, entre las que se destacaron
raspar coca en el caso de los hombres y cocinar para los combatientes en el caso de
una mujer178.

117. En el caso del Bloque Sur, la Sala determinó que las privaciones de la libertad
de civiles como expresión del control territorial reportaron trabajos forzados para
prestar servicios de salud, recolectar madera, abrir caminos en la selva, transportar
remesas y ayudar en la construcción de vías y puentes. Algunas mujeres reportaron
que, privadas de la libertad, eran obligadas a cocinar y miembros de grupos étnicos
declararon que fueron plagiados para, entre otras cosas, forzarlos a sembrar coca y
amapola. Igualmente, se documentó un caso en el que la víctima, que fue acusada
de colaborar con los grupos paramilitares, estuvo cautiva por un lapso de dos años,
donde fue obligada a ayudar a la construcción de una carretera bajo la constante
amenaza de ser asesinada y sufrió maltratos físicos y verbales179.

118. La Sala de Reconocimiento debe determinar, de acuerdo con la solicitud


efectuada por la Procuraduría, si aquellos casos de toma de rehenes y graves
privaciones de la libertad en donde la víctima fue sometida a realizar trabajos de
manera forzada en favor de las FARC-EP, además de ser calificados como el crimen
de guerra de ultrajes a la dignidad personal y como el crimen de lesa humanidad de
graves privaciones de la libertad, constituyen el crimen de lesa humanidad de
esclavitud. Esto, bajo la consideración de que la Procuraduría no incluye
información sobre “casos de venta del secuestrado” por parte de las FARC-EP y a
que la Sala no tiene información sobre una conducta en este sentido distinto a la de
los elementos del crimen de toma de rehenes. Al respecto, la Sala ha evidenciado
que las FARC-EP daban una especie de “comisión” a los grupos de delincuencia
común que privaban de la libertad a personas para su posterior entrega a las FARC-
EP, sin que ello tenga los elementos fácticos de una venta, si bien al parecer este
lenguaje era en ocasiones usado para referirse a esta práctica de comisiones a bandas
criminales.

176 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 539 y 547.


177 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 553.
178 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 570.

179 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 496 y siguientes.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

119. Ante la solicitud de la Procuraduría, la Sala de Reconocimiento procedió a


verificar el tipo penal del crimen de lesa humanidad de esclavitud contenido en el
artículo 7.1.c. del ER. Así, la esclavitud se caracteriza en el Estatuto de Roma por
ejercer “atributos del derecho de propiedad sobre una o más personas, como
comprarlas, venderlas, prestarlas o darlas en trueque, o todos, ellos, o les haya
impuesto algún tipo similar de privación de libertad”180. Al respecto, los elementos
de los crímenes señalan lo siguiente respecto de la última expresión “algún tipo
similiar de privación de la libertad”, entendida como una circunstancia distinta al
ejercicio de los atributos de la propiedad. Dijo entonces:

“Se entiende que ese tipo de privación de libertad podrá, en algunas


circunstancias, incluir la exacción de trabajos forzados o la reducción de otra
manera a una persona a una condición servil, según se define en la
Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, la trata de
esclavos y las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud, de 1956. Se
entiende además que la conducta descrita en este elemento incluye el tráfico
de personas, en particular de mujeres y niños”181.

120. Adicionalmente, la Sala encontró que, en efecto, la Corte Penal Internacional


estableció criterios para determinar caso a caso cuándo se está ante el ejercicio de
facultades inherentes al derecho a la propiedad -como conducta comprendida por
el crimen de lesa humanidad de esclavitud-. Así, la CPI señaló que:

“2712. Indicios del ejercicio de las facultades inherentes al derecho de


propiedad incluyen: (i) control o restricción del movimiento y, de manera más
general, medidas para prevenir o disuadir el escape, (ii) control del entorno
físico, (iii) control o presión psicológica, (iv) fuerza, amenaza con el uso de la
fuerza o coerción, (iv) duración del ejercicio de poderes vinculados al derecho
de propiedad, (v) afirmación de exclusividad, (vii) sujeción al trato curel y al
abuso, (viii) control de la sexualidad, (iv) trabajo forzoso o sometimiento de
la persona al estado servil, y (x) la vulnerabilidad de la persona y las
condiciones socioeconómicas en las cuales el poder es ejercido”182. (Enfasis
suplido)

180 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.
181 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.. Nota al pie
No. 11.
182 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2711 y siguientes. La Sala de Juicio además hace referencia a los asuntos Ntaganda y Katanga de la
CPI, Duch de las Camaras Extraordinarias de Camboya, Taylor y Sesay y otros del Tribunal Penal
para Sierra Leona y Kunarac del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Disponible en:
https://www.icc-cpi.int/CourtRecords/CR2021_01026.PDF

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

121. En este fallo, en el caso Ongwen, la Sala de Juicio IX de la CPI determinó que
actividades como la abducción de civiles para forzarlos a cargar por largas distancias
bienes robados, cargas pesadas y, en algunos casos, miembros del Ejército de
Resistencia del Señor bajo amenazas de muerte o golpizas correspondían al ejercicio
de atributos del derecho de dominio sobre una persona183. La CPI llegó a la misma
conclusión cuando se trató de mujeres abducidas, obligadas a llevar a cabo tareas
domésticas y abusadas física y psicológicamente, pero no sujetas a violencia
sexual184. Igualmente, la CPI señaló que no era necesaria la realización de
transacciones comerciales para entender que se estaba en la presencia del delito185.

122. Por otra parte, la práctica judicial del derecho penal internacional ha
entendido de manera constante que el crimen de lesa humanidad de esclavitud no
está restringido al ejercicio de atribuciones del derecho a la propiedad sobre otros
seres humanos. Este es el caso del Tribunal de Nuremberg que, pese a que no tenía
una definición de esclavitud como crimen de lesa humanidad186, condenó a varios
lideres nazis por haber sometido a judios a trabajos forzados187. Este es el mismo caso
de la Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control que contempló la esclavitud como
un crimen de guerra y la esclavitud como un crimen de lesa humanidad188. Bajo esta
última ley se entendió que la esclavitud de judíos eslavos en campos de trabajo
implicó la eliminación de la posibilidad de moverse libremente, escoger el lugar de
residencia, vivir con sus familiares, organizar sindicatos, expresar libremente su
opinión y reunirse189. Adicionalmente, cabe precisar que el Tribunal Militar
Internacional de Nuremberg señaló que la servidumbre involuntaria y el trabajo
obligatorio sin compensación constituyeron esclavitud, aun cuando los malos tratos
y las torturas no se hubieran cometido190. Este es el mismo caso del Tribunal del

183 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos
2839-2840; 2895-2896; 2948-2949 y 2994-2995.
184 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2839-2840; 2895-2896; 2948-2949 y 2994-2995.


185 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2839-2840; 2895-2896; 2948-2949 y 2994-2995.


186 Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg de 1945, artículo 6.c) crímenes contra la

humanidad.
187 Por ejemplo, pueden verse la condenas a Baldur von Schrrach y Martin Bormann. Trial of Major

War Criminals Before the International Military Tribunal, Nuremberg, 14 November 1945 – 1 October 1946
(Vol 22, 1947). Páginas 565 y 566 para Von Schirach y 586 y 587 ´para Bormann.
https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/NT_Vol-XXII.pdf.
188 Ley No. 10 del Consejo Aliado de Control, artículo 2, literales b) y c).

189 Tribunal de Nuremberg, US v Milch, Sentencia de 31 de julio de 1948, páginas 29 y 30.Disponible

en: http://www.worldcourts.com/imt/eng/decisions/1947.04.17_United_States_v_Milch.htm
190 Tribunal de Nuremberg, US v Oswald Pohl y otros. Sentencia de 3 de noviembre de 1947. Página

270. Disponible en:


http://www.worldcourts.com/imt/eng/decisions/1947.11.03_United_States_v_Pohl.htm

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Lejano Oriente que contempló la esclavitud como un crimen de lesa humanidad en


su Estatuto191, y que señaló que la utilización de personas con fines laborales hasta
el límite de su resistencia correspondía a este comportamiento192.

123. Este es el mismo caso de los tribunales ad hoc que han contemplado la
realización del crimen internacional de esclavitud en supuestos adicionales al
ejercicio de derechos de dominio sobre una persona. El TPIY estableció que la
realización de trabajos forzados y labores domésticas se encuentra comprendido en
el concepto de esclavitud como crimen de lesa humanidad. Para llegar a esta
conclusión, el TPIY señaló que la “imposición de servicios o trabajos forzosos u
obligatorios” estaba cubierta por ese comportamiento, aclarando que tener a alguien
cautivo sin los demás elementos del delito no constituía este crimen. Igualmente, ese
tribunal señaló que la adquisición o disposicion de personas no es un requisito
obligatorio del crimen de esclavitud, por lo que comportamientos que impliquen el
control sobre la autonomía individual y la libertad de movimiento, así como la
ausencia de libre albedrío por parte de la víctima hacian parte de este delito193.

124. En otro caso, el TPIY estableció que detenidos en la prisión de Foca fueron
sometidos a esclavitud desde mayo de 1992 hasta agosto de 1993. Para llegar a esta
conclusión, la Cámara de Apelaciones del TPIY estableció que el ambiente de terror
de la prisión y la intención de los detenidos de evitar ser golpeados, desaparecidos
o la esperanza de tener más alimento anulaban la posibilidad de un libre
consentimiento a las actividades194. Este fallo revocó lo considerado por la Primera
Instancia que había considerado que en algunos casos las víctimas habían
consentido la realización de estas actividades considerando la posibilidad de que
privados de la libertad puedan trabajar según el artículo 5.1.e. del Protocolo
Adicional II a los Convenios de Ginebra195.

125. Igualmente, la Sala encuentra necesario señalar que la imposición de tales


trabajos no corresponde a castigos legítimos por varias razones. En un primer lugar,
las FARC-EP no pueden invocar las normas del derecho internacional de los

191 Estatuto del Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente, artículo 5.c.
192 Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente. The Tokyo Judgment, reprinted in The
International Military Tribunal for the Far East (IMTFE) 29 April 1946-12 November 1948, Vol VIII.
Página 1083. https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/Judgment-IMTFE-Vol-II-PartB-Chapter-
VIII.pdf
193 TPIY, Fiscal vs. Kunarac et al, Sentencia de Primera Instancia, Caso No. IT-96-23-T & IT-96-23/1-T,

febrero 22, 2001, párr. 539 a 543.


194 TPIY, Fiscal vs. Krojnelac, Sentencia de Segunda Instancia, Caso No. IT-97-25-A, 17 de septiembre

de 2003, párrafo 194.


195 195 TPIY, Fiscal vs. Krojnelac, Sentencia de Primera Instancia, Caso No IT-97-25-T, 15 de marzo de

2002, párrafo 357.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

derechos humanos que aceptan castigos legítimos al no ser un Estado como sujeto
obligado por ese cuerpo normativo, además de no tener procedimientos que
garantizaran el debido proceso en la imposición de castigos a civiles objeto de toma
de rehenes o graves privaciones de la libertad196. Adicionalmente, el derecho
internacional humanitario de los conflictos armados no internacionales no otorga a
los grupos armados organizados en conflictos armados las prerrogativas dadas a
una potencia ocupante en los conflictos armados internacionales197, entre los que se
encuentra gobernar (y castigar) a la población ocupada con sujeción al derecho
penal198. Por ello, la Sala de Reconocimiento determinó que la imposición de trabajos
forzados a las víctimas ocurrió en el marco de las políticas de “privar de la libertad
civiles para financiar a la organización armada” y “privar de la libertad a civiles
como parte de sus dinámicas de control social y territorial” y las calificó como el
crimen de guerra de atentados contra la dignidad personal y el crimen de lesa
humanidad de graves privaciones de la libertad199.

126. En este auto la Sala examina si la imposición de trabajos forzados a las


víctimas durante el cautiverio hace posible la calificación de las conductas como un
crimen de lesa humanidad adicional al de graves privaciones de la libertad en el caso
concreto de los trabajos forzados impuestos a algunas víctimas del caso 01. Es decir,
la Sala debe determinar si habría un concurso o una concurrencia entre los crímenes
de guerra y de lesa humanidad contenidos en el Auto No. 19 de 2021, o si cabe la
calificación de un crimen de lesa humanidad adicional.

127. Al respecto, la Sala desea precisar que aún cuando la concurrencia de


crímenes internacionales es posible, esta no está condicionada a que los crímenes a
concursar: i) protejan bienes jurídicos distintos, ii) tengan elementos diferentes, y iii)
sea necesario registrar una condena por ambos delitos para describir completamente
lo que hizo el acusado200.

196 Artículo 8 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (adoptado el 16 de diciembre de


1966, entrado en vigor el 23 de marzo de 1976); Artículo 4 Convenio Europeo de Derechos Humanos
(adoptado el 4 de noviembre de 1950, entrado en vigor el 3 de septiembre de 1953 y Convención
Americana de los Derechos Humanos, artículo 6.
197 Spoerri, Philip. The Law of Occupation. En: The Oxford Handbook of International Law in Armed

Conflict. Oxford: OUP, 2014. Pág. 185. Dinstein, Yoram. The international law of belligerent
occupation. Cambridge: CUP, 2009, Pág. 34.
198 Convenio de Ginebra IV, Artículos 64-77.

199 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Párrafo 751. “Se trata de privaciones de la libertad

para el ejercicio del control territorial en las cuales, de manera arbitraria (por fuera del derecho), los
civiles fueron llevados como cautivos de la organización armada para hacer averiguaciones sobre su
presencia en la zona o para castigarlos con trabajos forzados y otros castigos”.
200 TIPR, Sala de Primera Instancia I. Sentencia de 2 de septiembre de 1998. Fiscalía vs. Jean-Paul

Akayesu. Pár 468.

57
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

128. En este sentido, la Sala se permite reiterar que, aún cuando los crímenes
contra la humanidad existen para proteger a las poblaciones civiles de la
persecusión201, estos dos crímenes protegen bienes jurídicos distintos en el caso
concreto. El crimen de lesa humanidad de graves privaciones de la libertad, como
su nombre lo indica protege la libertad de quienes son víctimas del comportamiento,
mientras que el crimen de lesa humanidad de esclavitud protege la autonomía
personal de quienes ya estaban privados de la libertad por parte de las FARC-EP.

129. Adicionalmente, en el caso concreto el crimen de lesa humanidad de


esclavitud sí presenta un elemento materialmente distinto al de las graves
privaciones de la libertad: la imposición de trabajos a las víctimas durante su
cautiverio. Según la jurisprudencia internacional, un crimen internacional tiene
elementos materialmente distintos a otros cuando “requiere la prueba de un hecho
no requerido por el otro” 202, en otras palabras, un elemento se considerará distinto
si requiere la prueba de un hecho no requerido por los demás”203. Así, la Sala
encontró que el derecho internacional penal consuetudinario ha considerado la
imposición de trabajos forzados de la víctima como un elemento del crimen de lesa
humanidad de esclavitud ya sea como una de las “facultades inherentes al derecho
a la propiedad” en los términos que lo ha definido la Corte Penal Internacional204 o
como otras conductas comprendidas por este delito, en los términos definidos por
el derecho internacional penal consuetudinario. Además, se desprende de ello la
necesidad de dar cuenta de los trabajos forzados impuestos a algunas víctimas de
manera más precisa que en la calificación anterior de trato cruel, inhumano y
degradante.

130. Por estas razones, la Sala accede a la petición de la Procuraduría y califica la


imposición de trabajos forzados por parte de las víctimas durante el cautiverio como
el crimen de lesa humanidad de esclavitud, por lo que complementará los apartes
“D.3.2.4. Las FARC-EP cometieron otros crímenes de lesa humanidad de manera
concurrente con las privaciones graves de la libertad” e incorporará los siguientes
párrafos:

201 TIPR, Sala de Primera Instancia I. Sentencia de 2 de septiembre de 1998. Fiscalía vs. Jean-Paul
Akayesu. Pár 469.
202 TIPY, Cámara de Apelaciones. Sentencia de 20 de febrero de 2001. Fiscalía vs. Delelic y otros “Caso

Celebici”. Pár. 412.


203 CPI. Sala de Primera Instancia II. Sentencia de 7 de marzo de 2014. Fiscalía v. Germain Katanga.

Pár. 1695.
204 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2711 y siguientes. La Sala de Juicio además hace referencia a los asuntos Ntaganda y Katanga de la
CPI, Duch de las Camaras Extraordinarias de Camboya, Taylor y Sesay y otros del Tribunal Penal
para Sierra Leona y Kunarac del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Disponible en:
https://www.icc-cpi.int/CourtRecords/CR2021_01026.PDF

58
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

“765A. Esclavitud. La esclavitud es un crimen de lesa humanidad según el


artículo 7.1.c. del ER. Este delito comprende ejercer atributos del derecho de
propiedad sobre una o más personas o imponer sobre ellas algún tipo similar
de privación de la libertad205. Los Elementos de los Crímenes señalan que la
imposición de trabajos forzados o la reducción de una persona a una
condición civil corresponde a la imposición de algún tipo similar de privación
de la libertad según la Convención suplementaria sobre la abolición de la
esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas análogas a la
esclavitud, de 1956206. Adicionalmente, la CPI ha señalado que la imposición
de trabajos forzados constituye el ejercicio del atributo del derecho de
propiedad sobre alguien207. La CPI, además ha señalado que cuando se obliga
a personas, especialmente a mujeres, a realizar tareas domésticas y se abusa
física y psicológicamente de ellas se incurre en este delito aun en ausencia de
violencia sexual208. Varios tribunales internacionales e internacionalizados se
han referido a este delito. El Tribunal de Nuremberg condenó a varios lideres
nazis por haber sumetido a judios a trabajos forzados209210 y el Tribunal del
Lejano Oriente211. El TPIY señaló que comportamientos que impliquen el
control sobre la autonomía individual y la libertad de movimiento, así como
la ausencia de libre albedrío por parte de la víctima hacian parte de este
delito212, sin que sea posible consentir la realización de la actividad cuando la

205 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.
206 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.. Nota al pie
No. 11.
207 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2711 y siguientes. La Sala de Juicio además hace referencia a los asuntos Ntaganda y Katanga de la
CPI, Duch de las Camaras Extraordinarias de Camboya, Taylor y Sesay y otros del Tribunal Penal
para Sierra Leona y Kunarac del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Disponible en:
https://www.icc-cpi.int/CourtRecords/CR2021_01026.PDF
208 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2839-2840; 2895-2896; 2948-2949 y 2994-2995.


209 Por ejemplo, pueden verse la condenas a Baldur von Schrrach y Martin Bormann. Trial of Major

War Criminals Before the International Military Tribunal, Nuremberg, 14 November 1945 – 1 October 1946
(Vol 22, 1947). Páginas 565 y 566 para Von Schirach y 586 y 587 ´para Bormann.
https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/NT_Vol-XXII.pdf.
210 Tribunal de Nuremberg, US v Oswald Pohl y otros. Sentencia de 3 de noviembre de 1947. Página

270. Disponible en:


http://www.worldcourts.com/imt/eng/decisions/1947.11.03_United_States_v_Pohl.htm
211 Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente. The Tokyo Judgment, reprinted in The

International Military Tribunal for the Far East (IMTFE) 29 April 1946-12 November 1948, Vol VIII.
Página 1083. https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/Judgment-IMTFE-Vol-II-PartB-Chapter-
VIII.pdf
212 TPIY, Fiscal vs. Kunarac et al, Sentencia de Primera Instancia, Caso No. IT-96-23-T & IT-96-23/1-T,

febrero 22, 2001, párr. 539 a 543.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

víctima trata de evitar riesgos para su vida e integridad213.

765B. la Sala documentó la imposición de trabajos forzados a las víctimas


durante su cautiverio por parte de los Bloques Oriental, Caribe,
Noroccidental, Occidental, Magdalena Medio y Sur como parte de las
privaciones de la libertad en el marco del control social y territorial, y por
parte del Bloque Sur en el caso de privaciones de la libertad para financiar la
organización armada como se señaló en el acápite (C) del presente auto. La
Sala determinó que las FARC-EP no expidieron órdenes respecto del trato
dado a los cautivos, más allá de la afirmación genérica de “buen trato” y que
la comprensión de esta orden en la organización era evitar la muerte del
cautivo, lo que conllevó la discrecionalidad del comandante de Frente y de la
misma guardia frente a lo que sucedía con las víctimas214. En este sentido, la
imposición de trabajos forzados a las víctimas durante su cautiverio fue un
hecho grave pero aislado en sí mismo, en el sentido que no conforma un
patrón independiente. Sin embargo, sí hizo parte del ataque sistemático y
generalizado en contra de la población civil, ya que la imposición de trabajos
forzados por algunos comandantes, como la de otros malos tratos, se derivan
precisamente de la vulnerabilidad y sometimiento del cautivo a la voluntad
del comandante y de la guardia que resultaba de la política de privaciones de
la libertad. En consecuencia, los comparecientes deben reconocerla en el
marco de su responsabilidad de mando por no haber prevenido ni castigado
estas graves violaciones de la dignidad humana de los cautivos”.

131. En consecuencia, requerirá a los comparecientes individualizados en el


resuelve de esta providencia, complementar su reconocimiento con fundamento en
el literal q del artículo 79 de la Ley 1957 de 2019 para agregar, respecto de su
responsabilidad de mando por los hechos de trabajos forzados ya reconocidos, la
calificación jurídica de estos hechos como crimen de lesa humanidad de esclavitud
cometida de manera concurrente con el de graves privaciones de la libertad. Los
comparecientes contarán con un término de diez (10) días hábiles bajo la
consideración de que la modificación aquí realizada corresponde a la calificación
jurídica de hechos y conductas ya determinadas por parte de la Sala de
Reconocimiento en el Auto No. 19 de 2021 y reconocidas por los comparecientes en
su escrito del 30 de abril del mismo año.

213 TPIY, Fiscal vs. Krojnelac, Sentencia de Segunda Instancia, Caso No. IT-97-25-A, 17 de septiembre
de 2003, párrafo 194.
214 Sala de Reconocimiento. Auto No. 019 de 2021. Consideración 793.

60
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

D.4. Observaciones presentadas por la Comisión Colombiana de Juristas


CCJ sobre los móviles de las torturas, tratos crueles o inhumanos y ultrajes a
la dignidad personal

132. La CCJ solicitó un análisis de los móviles o intenciones de las torturas, tratos
crueles o inhumanos y ultrajes a la dignidad personal inferidos por parte de
exintegrantes de las FARC-EP a las víctimas. Para ello, los representantes señalaron
que el Auto No. 19 de 2021 “es una descripción de las formas en las cuales esos tratos
crueles, tortura, se materializaban (…) pero no se evidencia un análisis de las mismas
que permita identificar los propósitos (…) de tal manera que se pueda construir
patrones de comportamiento y su posterior calificación”215. Para ello, solicitaron que
se identificaran los móviles y finalidades con base en las siguientes reglas, extraídas
de su entendimiento del Derecho Internacional Humanitario:

“● Tortura: existencia de un propósito concreto, sumada al hecho de


infligir sufrimiento o dolor graves en forma intencional.
● Tratos crueles o inhumanos: sin propósito concreto; se inflige un nivel
considerable de sufrimiento o de dolor.
● Ultrajes a la dignidad personal: sin propósito concreto; se inflige un
nivel considerable de humillación o de degradación” 216.

Consideraciones de la Sala

133. Contrario a lo que afirma la CCJ, la Sala de Reconocimiento sí determinó


varias de las conductas referidas al maltrato al que fueron sometidos los civiles y los
miembros de la Fuerza Pública conforme al derecho penal internacional. En efecto,
es con base en ese estándar que la Sala caracterizó las siguientes conductas como
crímenes de guerra concurrentes a la toma de rehenes cometidas por parte de las
FARC-EP:

“723. Tortura y tratos crueles. En segundo lugar, las FARC-EP incurrieron en


el crimen de guerra de tortura y en el crimen de guerra de tratos crueles,
contemplados en el artículo 8. 2) c) i) del ER. Este artículo establece que el
crimen de guerra de tortura (artículo 8. 2) c) i).4)) se presenta cuando el autor
inflige graves dolores o sufrimientos físicos a la víctima con la intención de
obtener información o una confesión, o con la razón de castigar, intimidar o
coaccionar, o por razones discriminatorias. El crimen de guerra de tratos
crueles ((artículo 8. 2) c) i)3)) por su parte, también se da cuando el autor

215 Observaciones de la CCJ al Auto No. 19 de 2021, párrafos 284 y siguientes.


216 Observaciones de la CCJ al Auto No. 19 de 2021, párrafos 284 y siguientes.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

inflige graves dolores o sufrimientos físicos o mentales, pero no requiere


propósito alguno.

724. En ambos casos los dolores y sufrimientos deben ser graves, gravedad
que no es la misma de los crímenes de guerra en general, donde está definida
como la afectación de valores importantes y las graves consecuencias para la
víctima. La gravedad específica de los dolores y sufrimientos, también
traducida como la seriedad de los mismos, se evalúa teniendo en cuenta
diversos factores específicos a este crimen que profundizan los elementos de
afectación de valores importantes y graves consecuencias para las víctimas.
Entre estos factores están la naturaleza y severidad de la conducta, el contexto
en que esta ocurrió, su duración, su repetición, y, cuando sea relevante, las
circunstancias personales de vulnerabilidad de la víctima como su edad,
género y estado de salud. Las consecuencias de los hechos, en especial el daño
causado, tanto físico como mental, es un factor relevante para estimar de la
gravedad de la conducta, y si bien no tiene que ser duradero, sí debe ser “real
y grave”.

725. Los informes del Caso No. 01 así como las narraciones de los hechos por
las víctimas acreditadas como intervinientes, han descrito graves dolores y
sufrimientos causados por las FARC-EP. De las descripciones, y de los
reconocimientos hechos por los comparecientes, se puede concluir que en la
mayoría de los casos estos dolores y sufrimientos tuvieron como intención
castigar, intimidar o coaccionar a los cautivos. En algunos hechos narrados
por las víctimas, los dolores y sufrimientos tienen la intención de obtener
información o una confesión, en especial en referencia a la cercanía o no de
las víctimas al Ejército o a grupos paramilitares. En otros, sin embargo, se
infligen sin propósito evidente alguno, como consecuencia del desprecio de
la guardia y los comandantes de frentes por la dignidad humana de los
cautivos. El sufrimiento y sus consecuencias, denotando la gravedad de los
hechos, son descritos en el presente auto en el acápite (C). Lo ilustran los casos
que allí se presentan, así como las narraciones de las solicitudes de
acreditación de las víctimas en el anexo al presente auto.

726. Atentados contra la dignidad personal. En tercer lugar, las FARC-EP


cometieron el crimen de guerra de atentados contra la dignidad personal, un
crimen de guerra distinto al de tortura y tratos crueles. Los Elementos de los
Crímenes lo definen como el “trato humillante o degradante” o “cualquier
atentado a la dignidad personal” contra personas que no hayan participado
en las hostilidades o que estén fuera de combate. El pie de página 57 a esta

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

definición en el tratado Elementos de los Crímenes expresamente señala que


estos incluso pueden ser contra personas fallecidas, y que deben tener en
cuenta los aspectos pertinentes de la cultura de la víctima. Sin embargo, no se
trata de una consideración subjetiva: por lo menos así lo ha dicho el TPIY al
señalar que los actos que constituyen ataques contra la dignidad personal se
caracterizan porque “la humillación a la víctima debe ser tan intensa que
cualquier persona razonable se indignaría”, de manera que la valoración no
se basa únicamente en el sentir de la víctima o de los aspectos pertinentes de
su cultura, sino que debe incluir algún tipo de criterio objetivo.

727. En los hechos del Caso No. 01, tanto los reportados en los informes, como
en las solicitudes de acreditación de las víctimas y en sus observaciones a las
versiones, hay múltiples reportes de tratos que pueden corresponder al
crimen de guerra de atentados a la dignidad personal cometidos contra
rehenes de la extinta guerrilla. La Sala determina que el trato dado a los
cautivos, descrito en el acápite (C) de esta providencia, y en especial el
observar a los cautivos defecando y otras ofensas al pudor y la sanidad que
pueden ser apreciadas como violatorias de la dignidad personal por cualquier
persona razonable. Además, el trabajo forzado de los cautivos, fuera como
castigo o no, es también un atentado a la dignidad personal. Estos hechos se
ilustran en el acápite mencionado, pero también se encuentran en las
descripciones que hacen las víctimas en sus solicitudes de acreditación anexas
a la presente providencia”. (Énfasis suplido)

134. En este sentido, la Sala de Reconocimiento reitera que la calificación jurídica


sobre los malos tratos sufridos por las víctimas de toma de rehenes y graves
privaciones de la libertad realizada en el Auto No. 19 se dio conforme al derecho
internacional penal. Así, de la lectura del anterior apartado, es necesario señalar que
la identificación de los móviles, finalidades o propósitos del comportamiento no son
requeridos por todos los crímenes de guerra anotados de acuerdo con las
definiciones de ese cuerpo normativo. Pero más importante aún, la Sala de
Reconocimiento sí realizó una caracterización de las conductas que corresponderían
a unos y otros en los párrafos 725 y 727 anteriormente anotados, con remisión al
acápite C “Hechos y conductas determinados por la Sala para los antiguos miembros
del Secretariado de la extinta guerrilla FARC- EP” del Auto No. 19 de 2021 y en
donde se caracterizan las políticas y malos tratos sufridos por las víctimas.

135. Así, la Sala no observa que los representantes comunes de la CCJ hayan
formulado una observación concreta sobre la actividad de contrastación de la Sala,
ni que hayan fundamentado la misma señalando cómo la información objeto de

63
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

contrastación habría sido valorada de manera diferente. La ausencia de esta carga


argumentativa, y la contradicción entre lo afirmado por la CCJ y el texto del Auto
No. 19 ya citado, conlleva negar la solicitud.

D.5. Observaciones sobre el desarrollo de algunos de los elementos de los


crímenes de guerra y de lesa humanidad en el Auto No. 19 de 2021

136. En este aparte la Sala resolverá tres observaciones sobre los elementos
contextuales y subjetivos de los tipos penales de la calificación jurídica propia. En
primer lugar, la Procuraduría General de la Nación señaló que la Sala no analizó los
elementos subjetivos de los crímenes de guerra y de lesa humanidad atribuidos a los
comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021. En sus palabras, no es
posible imponer una pena sin tener en cuenta los elementos subjetivos en respeto al
principio de culpabilidad217.

137. En segundo lugar, los representantes comunes de la CCJ señalaron que de su


lectura del Auto No. 19 de 2021, “se desprende que la SRVR considera que el único
elemento de los crímenes de guerra es la existencia de un conflicto armado” 218. En
este sentido, solicitaron que la Sala desarrollara los elementos de existencia de un
nexo entre el acusado y las fuerzas armadas, conocimiento del autor sobre la
existencia del conflicto armado y nexo entre el crimen y el conflicto armado219.

138. En tercer lugar, los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de


2021 solicitaron que en la Resolución de Conclusiones la Sala fuera más rigurosa
respecto de los elementos de todas las calificaciones imputadas a los antiguos
miembros del Secretariado “y no solo cuando se refiere al crimen de guerra de toma
de rehenes y al crimen de lesa humanidad de graves privaciones de la libertad”220.

Consideraciones de la Sala

139. La Sala de Reconocimiento reiterará los planteamientos hechos más arriba en


relación con la naturaleza del Auto de Determinación de los Hechos y las conductas
y del procedimiento dialógico y restaurativo ante la Sala de Reconocimiento. El
propósito del Auto No. 19 de 2021 fue el de poner en conocimiento de los
comparecientes el resultado de la contrastación de información y su identificación
como partícipes determinantes para su reconocimiento de verdad y de

217 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 73.


218 Escrito de observaciones de la Comisión Colombiana de Juristas, página 16.
219 Escrito de observaciones de la Comisión Colombiana de Juristas, páginas 15 y 16.

220 Escrito de los comparecientes, párrafo 1048.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

responsabilidad. Así, el literal h del artículo 79 de la Ley 1957 de 2019, citado en el


Auto No. 19 de 2021, establece que:

“(…) en caso de apreciar que existen bases suficientes para entender que la
conducta existió, que la persona mencionada participó y que la conducta
corresponde a tipos penales no amnistiables, deberá ponerlos a disposición
de los presuntos responsables para que por ellos se tome la decisión de
comparecer o no comparecer a efectuar el aporte de verdad y reconocimiento
o no de responsabilidad o comparecer a defenderse de las imputaciones
formuladas” 221.

140. A partir de este razonamiento, la Sala de Reconocimiento adicionará al


apartado “E. Individualización de responsabilidad de los comparecientes
pertenecientes al Secretariado de las extintas FARC-EP” del Auto No. 019 de 2021,
los siguientes párrafos:

“E. Individualización de responsabilidad de los comparecientes


pertenecientes al Secretariado de las extintas FARC-EP”

766A. El derecho internacional penal requiere que las conductas se realicen


con conocimiento e intención222 y la jurisprudencia de los tribunales ad hoc
ha aceptado la posibilidad de cometer crímenes internacionales a título de
dolo eventual223. Este estándar corresponde con la necesidad de que el delito
se haya conocido con conocimiento de los elementos objetivos del tipo penal
(elemento intelectual o cognitivo), y queriendo realizarlos (elemento volitivo)
en el derecho nacional224. Además, el Código Penal225 acepta tanto el dolo
directo (de primer o segundo grado) como el dolo eventual, que se distinguen
por la intensidad de uno u otro de los componentes del dolo.226 De este modo,

221 Reproducido de manera casi idéntica en el artículo 27 B de la Ley 1922 de 2019.


222 Artículo 30(1) del Estatuto de Roma: “Salvo disposición en contrario, una persona será penalmente
responsable y podrá ser penada por un crimen de la competencia de la Corte únicamente si los elementos materiales
del crimen se realizan con intención y conocimiento de los elementos materiales del crimen.”
223 Véase, por ej., TPIY, SPI II, Fiscal v. Stakic, Sentencia de 13 de julio de 2003, párrs. 587 y 642.

224 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia de12 de febrero de 2014, rad. 36312.

225 Artículo 22 del Código Penal: “La conducta es dolosa cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la

infracción penal y quiere su realización. También será dolosa la conducta cuando la realización de la infracción penal
ha sido prevista como probable y su no producción se deja librada al azar.”
226 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia de 25 de agosto de 2010, rad. 32964: “El

dolo directo de primer grado se entiende actualizado cuando el sujeto quiere el resultado típico. El dolo directo de
segundo grado, también llamado de consecuencias necesarias, cuando el sujeto no quiere el resultado típico pero su
producción se representa como cierta o segura. Y el dolo eventual, cuando el sujeto no quiere el resultado típico, pero
lo acepta, o lo consiente, o carga con él, no obstante habérselo representado como posible o probable”.

65
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

la Sala de Reconocimiento ha determinado227 que tratándose del tipo subjetivo


requerido en los crímenes de guerra el conocimiento de las circunstancias de
hecho que hayan determinado la existencia de un conflicto armado, sin que
esto signifique que el autor haya hecho una evaluación acerca de la existencia
un conflicto228. En el caso de los crímenes de lesa humanidad basta con que el
autor haya tenido conocimiento de que la conducta era parte de un ataque
generalizado o sistemático contra una población civil, sin que sea necesario el
conocimiento de todas las características del ataque ni de los detalles del
plan229.

141. En estos términos, se acogerá la solicitud de la Procuraduría General de la


Nación advirtiendo que estos apartes deberán ser leídos en conjunto con las demás
consideraciones del aparte “E. Individualización de responsabilidad de los
comparecientes pertenecientes al Secretariado de las extintas FARC-EP”, en especial,
aquellos contenidos para cada uno de los comparecientes en el aparte “E.3.
Individualización y atribución de responsabilidad individual a los antiguos
miembros del Secretariado de la extinta guerrilla FARC-EP”.

142. Por otro lado, los representantes comunes de la CCJ argumentan que para la
Sala el único elemento de los crímenes de guerra es la existencia de un conflicto
armado, y obviando (i) la “existencia de un nexo entre el acusado y las fuerzas
armadas”, (ii) el conocimiento del autor sobre la existencia del conflicto armado y
(iii) el nexo entre el crimen y el conflicto armado230.

143. Al respecto la Sala se permite precisar que los Elementos de los Crímenes del
Estatuto de Roma señalan como elementos comunes al artículo 8.c. que la conducta
i) haya ocurrido en el contexto de un conflicto armado que no era de índole
internacional, ii) haya estado relacionada con él y iii) que el autor haya sido
consciente de las circunstancias de hecho que establecían la existencia de un
conflicto armado231. Ese documento también señala que frente al último requisito
únicamente es necesario que el autor conozca las circunstancias de hecho que hayan
determinado la existencia de un conflicto armado232, sin que haya tenido que hacer
una evaluación en derecho acerca de la existencia de un conflicto armado ni de su

227 Sala de Reconocimiento, Auto No. 128 de 2021, Determina los hechos y conductas ocurridas entre
enero de 2002 y julio de 2005 atribuibles a algunos integrantes del Batallón de Artillería No.2 “La
Popa”.
228 Elementos de los Crímenes, Art. 8, Crímenes de guerra, Introducción.

229 Elementos de los Crímenes, Art. 7, Crímenes de lesa humanidad, Introducción.

230 Escrito de observaciones de la Comisión Colombiana de Juristas, páginas 15 y 16.

231 Últimos dos elementos de cada crimen de guerra contemplado en el artículo 8.c.

232 Elementos de los Crímenes, Introducción a los Crímenes de Guerra, artículo 8, Introducción c).

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

carácter internacional o no internacional, o haya tenido que ser consciente de los


hechos que hayan determinado que el conflicto tenga carácter internacional o no
internacional233.

144. De este modo, la Sala reitera que, en un primer lugar, la ocurrencia de las
conductas en el marco del conflicto armado es uno de los criterios de competencia
material de la Jurisdicción Especial para la Paz además de ser el elemento contextual
de los crímenes de guerra. En este sentido ya en la declaración de competencia se
estableció la existencia no solo del conflicto armado como tal, sino además el nexo
entre los comparecientes y la antigua guerrilla, así como el nexo entre los crímenes
por los cuales se acreditaron las víctimas que solicitaron participar en este caso y el
conflicto armado. Por lo tanto, no es de recibo esta solicitud de la CCJ, y no parece,
una vez más, corresponder a una lectura juiciosa de la normatividad aplicable.

145. Aun así, la Sala reitera a los representantes de víctimas que acreditó
repetidamente que las conductas determinadas estuvieron relacionadas con el
conflicto. Así, la Sala determinó que las FARC-EP “adoptaron, entre 1982 y 2012, la
política de privar de la libertad a civiles para financiar sus operaciones a través del
pago para obtener la libertad” (aparte C2), “implementaron en todo el territorio
nacional la política de privar de la libertad civiles para financiar a la organización
armada” (aparte C3), “tenían una política de privar de la libertad a civiles, así como
a militares y policías puestos fuera de combate, para forzar un intercambio por
guerrilleros presos” (aparte C4), “tenían como política privar de la libertad a civiles
como parte de sus dinámicas de control social y territorial” (aparte C5), que el “trato
brindado a los cautivos fue violatorio de la dignidad humana” (aparte C6) y que “el
sufrimiento causado durante el cautiverio conllevó graves daños y secuelas para
muchos cautivos, sus familias y sus comunidades” (aparte C7). En cada uno de los
apartes de determinación de hechos la Sala explicó la relación entre las conductas
determinadas y el conflicto armado interno, lo cual adicionó que “las privaciones de
la libertad cometidas por parte de las FARC-EP se dieron dentro del contexto del
conflicto armado” (aparte D.3.1.1.). Es decir, la Sala determinó, repetidamente, las
motivaciones y consecuencias de las políticas de victimización formuladas e
implementadas por las FARC-EP, así como la ocurrencia de otros hechos de
gravedad y consecuencias para las víctimas, para esa organización y para la
sociedad colombiana.

233 Elementos de los Crímenes, Introducción a los Crímenes de Guerra, artículo 8, Introducción a) y
b).

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

D.6. Observaciones sobre la posibilidad de que miembros de la Fuerza


Pública sean víctimas de crímenes de lesa humanidad

146. Los representantes de víctimas adscritos a la Comisión Colombiana de


Juristas solicitaron a la Sala que establezca que hubo una concurrencia de crímenes
de lesa humanidad y de guerra en contra de los miembros de la Fuerza Pública. Así,
manifestaron: “no compartimos las afirmaciones del auto que señalan que los
miembros de la fuerza pública no pueden ser objeto de crímenes de lesa
humanidad”234. Para soportar su solicitud, los representantes comunes señalaron
que la Sala de Reconocimiento debe “definir” si los crímenes de lesa humanidad
tienen o no esta comprensión de “población civil” como carácter definitorio y
esencial proveniente de la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.
Igualmente, señalaron que el TPIY tiene una concepción amplia del concepto de civil
para efectos de determinar quién puede ser considerado como víctima de este tipo
de comportamiento. En sus palabras:

“Blaskic (sic) se ha entendido que un civil es cualquier persona que no sea un


combatiente activo en la “situación específica” del momento en que se comete
el crimen, indicando incluso que los integrantes de cuerpos policivos, al estar
a cargo del orden civil, no son combatientes. A partir de esta definición, se
considera entonces que cuando un militar se encuentra de civil, sin realizar
ninguna función de índole militar, o de inteligencia, debe ser considerado
como tal, por lo que, si de entrada la SRVR ha considerado que las “pescas
milagrosas” fueron una política sistemática dirigida contra la población civil,
el hecho de que estas personas hayan sido militares no evita que se les
niegue”235.

147. Los apoderados comunes de la CCJ hicieron referencia a miembros de la


Fuerza Pública que no desarrollaban sus funciones o portaban uniformes al
momento de ser privados de la libertad236. Así, hicieron referencia a los casos de los
señores Rodolfo Castaño Ramírez, quien se encontraba prestando su servicio militar
en el Batallón de Infantería Mecanizados No. 6 de Riohacha cuando fue privado de
su libertad el 2 de febrero de 1991 en Tarazá (Antioquia) mientas se movilizaba en
transporte intermunicipal durante un permiso para visitar a su padre. Según la
solicitud de acreditación presentada por el señor Ramírez, “esta retención la hicieron
para poder tener diálogos de paz y acercamientos con el gobierno” y su liberación

234 Escrito presentado por la CCJ, párrafos 78 y 79.


235 Escrito presentado por la CCJ, párrafo 100. En este párrafo citan TPIY. Judgement. The Prosecutor
Vs. Tihomir Blaskic. 3 de marzo de 2000.
236 Escrito de observaciones de la CCJ, páginas 25 y 26.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

se produjo el 23 de mayo de 1991. Igualmente, los representantes comunes hicieron


referencia al caso de los señores Adriano Portura Pérez y Johan Alexander Mujica
Mesa, auxiliares bachilleres de la Policía Nacional residentes en Mitú retenidos en
su casa durante la toma a esa población por parte de las FARC-EP. Del mismo modo,
mencionaron el caso del señor Guillermo Solorzano Julio, policía secuestrado en una
casa de descanso cuando se encontraba celebrando un cumpleaños y quien afirma
en sus escritos de acreditación y observaciones que fue incluido posteriormente
entre las personas que iban a ser canjeadas y que fue liberado por intermediación de
la senadora Piedad Córdoba. Adicionalmente, los apoderados se refirieron a la
necesidad de calificar como crímenes de lesa humanidad hechos en los que
miembros de la Fuerza Pública fueron privados de su libertad en el marco de “pescas
milagrosas”, para lo cual refirieron el caso del mayor Elkin Hernández Rivas y el
teniente coronel Édgar Yesid Duarte Valero plagiados en un retén militar en la vía
Paujil-Florencia (Caquetá) en octubre de 1998 y quienes murieron asesinados
durante la Operación de Rescate “Júpiter”, realizada el 26 de noviembre de 2011,
cuando las víctimas llevaban más de 13 años de cautiverio. Este caso fue incluido
como un hecho ilustrativo de la política de privar de la libertad a militares y policías
para intercambiar por guerrilleros presos en el Auto No. 19 de 2021.

148. Finalmente, los representantes de víctimas de la CCJ señalaron que era


necesario que la Sala determinara los móviles para atentar contra un cierto grupo de
poblaciones. En sus palabras “la jurisdicción debe hacer una labor para determinar
la circunstancia de la cual deriva el móvil de los ataques dirigidos en contra de la
población civil, y en especial contra miembros de la fuerza pública”237.

Consideraciones de la Sala

149. La Sala estudia entonces el siguiente problema jurídico: ¿pueden ser


considerados víctimas de crímenes de lesa humanidad, además de víctimas de
crímenes de guerra, los miembros de la Fuerza Pública privados de la libertad
cuando no estaban de uniforme, y no estaban ejerciendo funciones de combate?

150. Sin embargo, antes de examinar el problema jurídico, la Sala aclara a los
representantes de la CCJ que de la lectura del Auto No. 19 de 2021 se desprende
claramente que la SRVR no excluye que los miembros de las Fuerzas Armadas
puedan ser víctimas de crímenes de lesa humanidad en general. La presencia de
miembros de la Fuerza Pública entre la población civil objeto del ataque propio de
un crimen de lesa humanidad permite que estas personas sean víctimas de este

237 Escrito de observaciones de la CCJ, párrafo 92.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

comportamiento siempre y cuando se encuentren dentro del grupo bajo agresión. Al


respecto, el Auto No. 19 de 2021 precisó que la presencia de combatientes en la
población civil objeto del ataque no afectaba la naturaleza de este comportamiento:

“667. El criterio definitorio para saber si el ataque es contra la población civil


es que quienes son objeto de este ataque no deben participar en las
hostilidades, ni como individuos, ni como parte de un grupo238. Ello no quiere
decir que quienes participan de las hostilidades, armados o no, no puedan
llegar a ser víctimas de “ataques a la población civil”. Lo que determina si el
ataque es contra la población civil es el objetivo del ataque, no la condición
de civiles de todas y cada una de las víctimas. Esta regla recoge lo que ha
aplicado la CPI para los conflictos armados internacionales, que a su vez
acoge la jurisprudencia internacional que ha señalado que la existencia de
combatientes en la población no cambia en esencia la naturaleza civil de la
misma, siempre que el ataque se dirija principalmente contra los civiles239. En
el mismo sentido, la CPI ha señalado que, si bien la población objeto del
ataque debe estar compuesta predominantemente de civiles, la presencia de
personas que no tengan esta calidad entre las víctimas no cambia la
naturaleza del ataque240. Así, la CPI señaló que basta con probar que “los
civiles fueron atacados en un número suficiente o de tal manera que el ataque fue
efectivamente dirigido contra la población civil”241”. (Énfasis suplido)

151. Esto quiere decir que no es cierto afirmar, como hacen los representantes
comunes, que el Auto señala que los miembros de la fuerza pública no pueden ser
víctimas de crímenes de lesa humanidad. Precisamente la definición de si lo son o
no en el caso concreto requiere analizar los casos puestos de presente a la luz de las
conductas y los móviles determinados por la Sala. Esto es: si el hecho victimizante
se dio en el marco de la política de las FARC-EP para financiarse con privaciones de
la libertad de civiles, y se priva de la libertad a un miembro de la fuerza pública para
efectos de financiación de la guerrilla, pues se trataría de un miembro de la fuerza
pública víctima de un ataque dirigido a la población civil. Sin embargo, este no es el
caso de aquellas privaciones de la libertad destinadas a forzar un intercambio por

238 En este sentido la SAI en el caso de Diego Armando Mina decidió que el ataque a la estación de
Policía de Orito Putumayo había sido un ataque a un bien civil, dado que en el momento de los
hechos la Policía no participaba en las hostilidades. Ver SAI Resolución SAI-OID-D-014-2019.
239 CPI. Sala de Primera Instancia II. Sentencia de 7 de marzo de 2014. Fiscalía v Katanga. Párrafo 1103;

TPIY, Cámara de Apelaciones. Sentencia de 8 de abril de 2015. Fiscalía v Tolimir. Párrafo 142.
240 CPI. Sala de Primera Instancia II. Sentencia de 7 de marzo de 2014. Fiscalía v Katanga. Párrafo 1105.

Ver también: CPI. Sala de Primera Instancia III. Fiscal v Jean-Pierre Bemba Gombo. Sentencia de 21
de marzo de 2016. Párrafo 153-156.
241 Ibid. Párrafo 154.

70
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

guerrilleros presos, política que en los hechos concretos estaba principalmente


dirigida contra miembros de la fuerza pública, y como tal es el crimen de guerra de
toma de rehenes, pero no constituye un crimen de lesa humanidad.

152. Los casos referidos por la CCJ corresponden precisamente a miembros de la


Fuerza Pública que sufrieron la privación de su libertad en el marco de las políticas
identificadas por la Sala. Así, los casos referidos se dan respecto de tres miembros
de la Fuerza Pública y un miembro de la Policía Nacional que, si bien fueron
privados de su libertad durante una “pesca milagrosa”, un permiso y en una casa
de descanso, todos fueron incluidos posteriormente entre quienes serían objeto de
intercambio humanitario. Como lo determinó la Sala, la identificación de las
víctimas de esta política obedecía a criterios muy precisos: la pertenencia a la Fuerza
Pública, y el rango o la duración del cautiverio realizadas las liberaciones
unilaterales por parte de las FARC-EP, o la condición de un civil “político” o
servidores públicos de cierta jerarquía242. Igualmente, la Sala llama la atención sobre
la privación de la libertad de dos miembros de la Policía Nacional en sus casas
durante la toma a Mitú y, frente al cual, no se reporta que otros civiles en esta u otras
tomas hayan sufrido el mismo tratamiento, lo cual deja saber que se trataba de un
ataque a miembros de la fuerza pública. Por lo tanto, se negará la solicitud de la CCJ
de determinar que estos casos corresponden a crímenes de lesa humanidad, además
de crímenes de guerra. En el siguiente aparte, y con ocasión de la solicitud de los
comparecientes que allí se estudia, se profundiza en la naturaleza civil o no de la
Policía Nacional según el artículo 218 de la Constitución Política.

D.7. Observaciones de los comparecientes sobre el carácter amnistiable de


las conductas de privación de la libertad de combatientes efectuadas en
operaciones militares y liberados de manera unilateral y sobre el marco
jurídico aplicable respecto de la privación de la libertad de miembros de la
Policía Nacional

153. Los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021 se refirieron


a la ilicitud de las privaciones de libertad de miembros de la Fuerza Pública, de
manera separada para combatientes y para miembros de la Policía Nacional. En
primer lugar, los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021
señalaron que esperaban “que las decisiones de la Sala en su Resolución de
conclusiones incluyan, además, la concesión amplia de amnistías o indultos para
aprehensiones de combatientes efectuadas en operaciones militares que ocurrieron
como parte de las políticas señaladas en el auto" conforme a lo señalado en el artículo

242 Sala de Reconocimiento. Auto No. 19 de 2021. Consideraciones 381 y siguientes.

71
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

23 de la Ley 1820 de 2016243.

154. Para ello, los comparecientes señalaron que la detención de combatientes


durante una confrontación militar y con el fin de asegurar una ventaja militar en
conflictos armados no internacionales no está prohibida por el Derecho
Internacional Humanitario. Así, señalaron que en los conflictos armados
internacionales los Convenios III y IV244 regulan las figuras de la detención judicial
y administrativa tanto para combatientes como para civiles que participan
directamente en las hostilidades en casos de necesidad militar imperativa en los
conflictos armados internacionales. De otro lado, señalaron que el artículo 3 común
a los Convenios de Ginebra no prohíbe per se las privaciones de la libertad en el
conflicto armado. Puntualmente, señalaron que “el artículo 5 del Protocolo adicional
II reconoce la posibilidad de que en el conflicto armado no internacional existan
personas privadas de la libertad (sean combatientes o civiles) “ya estén internadas o
detenidas””245. Así, concluyeron señalando que la privación de la libertad es
permitida en el DIH como un instrumento para preservar la vida
“independientemente del rol que se juegue dentro del conflicto armado”246.

155. Dicho esto, los comparecientes señalaron que el Auto No. 19 de 2021 no tuvo
en cuenta las liberaciones unilaterales de miembros de la Fuerza Pública realizadas
por las FARC-EP cuando estas personas fueron privadas de su libertad en el
contexto de operaciones militares para preservar la vida y contar con una ventaja
militar. En sus palabras:

“no se puede desconocer que las FARC-EP retuvo muchos policías y militares
en el marco de los enfrentamientos. Estas personas fueron, posteriormente,
puestas en libertad sin durar más de 1 mes en cautiverio. Tal circunstancia
ocurría en tanto se buscaba retirar el armamento y posteriormente concertar
un mecanismo (con la Cruz Roja o con alguna iglesia) para hacer la entrega y
preservar la vida tanto de los retenidos como de los guerrilleros encargados
de esta misión. En la versión colectiva nacional fueron documentadas muchas
liberaciones unilaterales, hecho que el Auto no tiene en cuenta.

[…]

243 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1035.


244 Respecto a este convenio los comparecientes hicieron referencia a los artículos 27, 41, 42 y 78.
245 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1060.

246 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1060.

72
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Los policías y militares que fueron retenidos en virtud de diversas tomas


guerrilleras o enfrentamientos, tal como la SRVR lo resaltó en el Auto 19,
gozaban de la calidad de combatientes hasta que los mismos quedaron en
nuestro poder, momento a partir del cual podía decidirse, en virtud del ius in
bellum y la clausula Martens, cuál sería la suerte de los combatientes
reducidos. Así se decidió retenerlos hasta lograr su liberación previo a 1997
y, como se argumentará a continuación, desde dicho momento, en la mayoría
de los casos y con miras a promover el reconocimiento de la beligerancia, se
procedió con la retención con fines de intercambio, canje o acuerdo
humanitario, por encima de ser asesinados y tener con ello la capacidad de
conservar una cierta ventaja militar o desmoralizar a las tropas estatales que
actuaban como combatientes"247.

156. Adicionalmente, los comparecientes señalaron que el Auto No. 19 de 2021 no


tuvo en cuenta que el Acuerdo Humanitario fracasó por la política del Estado
Colombiano de promover las acciones militares sobre mecanismos de diálogo. En
este sentido, mencionaron que el Estado estaba en la obligación de buscar opciones
y alternativas viables para preservar la vida de las víctimas según el informe de la
Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en
Colombia de 2004, la figura de los acuerdos especiales y “una mayor aplicación
progresiva de las normas del Protocolo II, lo cual alivia la suerte de las víctimas de
la guerra, permite consensos y acrecienta la confianza recíproca de los enemigos de
la paz”248.

157. También los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021


señalan que los miembros de la Policía Nacional desarrollaron una función continúa
de combate “lo que les da el carácter de combatientes y no sólo partícipes en las
hostilidades”249. Igualmente, afirmaron que hubo una incorporación de facto de la
Policía Nacional a las Fuerzas Militares colombianas al considerar “su adscripción
al Ministerio de Defensa, el uso de armas de combate que exceden sus funciones
civiles, el contexto político en el cual fueron entrenadas con funciones
contrainsurgentes, y los múltiples operativos conjuntos realizados con las fuerzas
militares para realizar acciones de combate en contra de las FARC-EP” 250
. Así,
reiteraron que “al igual que con los militares, que, en principio, la captura o
detención de estos miembros de la fuerza pública no puede constituir per se un

247 Escrito presentado por los comparecientes, párrafos 1061 y 1068.


248 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1072.
249 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1082.

250 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1086.

73
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

crimen de guerra” 251.

Consideraciones de la Sala

158. La Sala de Reconocimiento determinó que la privación de la libertad de


miembros de la Fuerza Pública -compuesta por las Fuerzas Militares y la Policía
Nacional252- constituyó el crimen internacional de toma de rehenes cuando,
habiéndose producido o no la detención de manera legal, surgieron las finalidades
de forzar el intercambio por guerrilleros presos. Así, el Auto No. 19 de 2021 señaló
que:

“719. Las víctimas del crimen de guerra de toma de rehenes son personas que
no participan en el conflicto o están fuera de combate, incluyendo militares y
policías253. Se podría argumentar que en el caso de la privación de la libertad
de algunos combatientes fuera de combate estaba ausente la intención de
condicionar su libertad a la liberación de guerrilleros presos, y en cambio
fueron privados de la libertad por las necesidades de la guerra. Sin embargo,
desde el momento en que su libertad queda condicionada a la liberación de
guerrilleros presos ya se configura el crimen de guerra de la toma de rehenes.
En este sentido la SRVR adopta la misma posición que el Tribunal Especial
para Sierra Leona (CESL) cuando concluyó que no es necesario que desde el
momento de la privación de la libertad se tenga la intención de pedir algo a
cambio de la libertad o vida del rehén. Esta intención puede ser sobreviniente
y formarse mientras la persona está privada de la libertad. Se configura la
toma de rehenes incluso cuando la detención inicial es legal o no está
prohibida, ya que la forma como se cae en poder del perpetrador no es lo que
define la ofensa, sino la intención de condicionar la libertad”254.

159. Así, la Sala determinó los eventos en los cuales una privación de la libertad
de un miembro de la Fuerza Pública constituye un crimen de guerra de toma de
rehenes. Esta determinación ofrece elementos para señalar que hay privaciones de
la libertad de militares y policías permitidas por el Derecho Internacional
Humanitario o al menos que no corresponden al crimen de guerra descrito, aun
cuando es cierto que el Auto No. 19 no profundizó sobre este tema. No obstante, del

251 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 1087.


252 Constitución Política de Colombia, artículo 216.
253 Una vez un combatiente es privado de la libertad, se entiende que ha despuesto las armas, por lo

cual está “fuera de combate” y es población protegida. Este es el fundamento para que los combatientes
puedan ser sujetos pasivos de crímenes de guerra.
254 Para ello, la Sala citó a la Cámara de Apelaciones del CESL. Sentencia de 26 de octubre de 2009.

Fiscalía v Sesay. Párrafo 597.

74
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

párrafo citado, es posible establecer que estos eventos corresponderían a aquellas


detenciones en las cuales la libertad, vida o integridad de la víctima no fue
condicionada a la acción u omisión de una persona o entidad, como elemento del
crimen de guerra de toma de rehenes. Además, esta finalidad no debió haberse
presentado con posterioridad a la privación de la libertad legal a la luz del
ordenamiento jurídico aplicable, pues de otro modo también se configuraría el
crimen internacional anteriormente mencionado.

160. El CICR en efecto ha señalado reiteradamente que el internamiento puede


llevarse a cabo en los conflictos armados no internacionales por razones de
seguridad y que su legalidad dependerá de la vigencia de las razones que llevaron
a la privación de la libertad255. Al respecto, el artículo 3 común se refiere al trato
humanitario de “las personas puestas fuera de combate […] por detención”. Igualmente,
el Protocolo II se refiere a las garantías fundamentales de quienes no participan
directamente en las hostilidades “estén o no privadas de la libertad”256 y establece una
serie de salvaguardas para quienes se encuentran privados de la libertad257.
Adicionalmente, la Regla No. 99 del DIH consuetudinario que prohíbe toda
privación arbitraria de la libertad. Así, el CICR se ha señalado que las normas
anteriormente mencionadas se refieren a internamiento, entendido como “la
detención por razones de seguridad en situaciones de conflicto armado, por ejemplo, la
detención no criminal de una persona basada en la amenaza seria que su actividad genera
para la seguridad de la autoridad que le detiene en relación con el conflicto armado” 258. Así,
el CICR ha afirmado que si bien no existen normas expresas para establecer la
facultad de detener “ambos el DIH consuetudinario y convencional contienen el poder
inherente de detener en los conflictos armados no internacionales. Sin embargo, los
fundamentos y el procedimiento para la privación de la libertad en conflictos armados no
internacionales deben ser proporcionados con garantía del principio de legalidad”259.

255 CICR, Expert Meting on procedural safeguards for security detention in non-international armed
conflict, Chatham House and International Comitte of the Red Cross, London, 22-23 September 2008.
CICR, Comentary on the Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wonded and
Sick in Armed Forces in the Field, 2016, Párrafo 728. International Comitte of the Red Cross,
Commentary on the Second Geneva Convention, Convention (ii) for the Amelioration of the
Condiction of Wonded, Sick and Shipwrecked Membes of Armed Forces at Sea, Cambridge
University Press, 2017. Párrafo 678.
256 Protocolo II, artículo 4.

257 Protocolo II. “Artículo 5. Personas privadas de libertad”.

258 International Comitte of the Red Cross, Commentary on the Second Geneva Convention,

Convention (ii) for the Amelioration of the Condiction of Wonded, Sick and Shipwrecked Membes
of Armed Forces at Sea, Cambridge University Press, 2017. Párrafo 739.
259 International Comitte of the Red Cross, Commentary on the Second Geneva Convention,

Convention (ii) for the Amelioration of the Condiction of Wonded, Sick and Shipwrecked Membes
of Armed Forces at Sea, Cambridge University Press, 2017. Párrafo 749.

75
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

161. De este modo, resulta relevante señalar que la Sala determinó que la privación
de la libertad de miembros de la Fuerzas Pública en el marco de acciones bélicas no
fue uniforme por parte de las FARC-EP y obedeció a distintos propósitos que
cambiaron históricamente. En palabras del Auto No. 19:

“381. La Sala determinó que en 1998 las FARC-EP decidieron forzar el


intercambio de guerrilleros presos por los militares y policías en su poder. No
hay evidencia de que antes de este año la organización armada tuviera como
política o práctica la privación de la libertad de civiles o integrantes de las
Fuerzas Armadas, con la finalidad de forzar un intercambio por guerrilleros
presos.

382. A través de la contrastación, la Sala encontró suficiente evidencia para


determinar que esta política tuvo estrecha relación con el despliegue
territorial y el crecimiento en poderío económico y militar de las FARC-EP
entre 1993 y el 2001, periodo en el que aumentó significativamente el número
de miembros de las Fuerzas Armadas en poder de la guerrilla. Como ya se
determinó al inicio de este auto, en la década del noventa las FARC-EP
lograron consolidar sus zonas de retaguardia, crear nuevas estructuras,
incorporar nuevos combatientes y adquirir nuevos recursos para la guerra,
especialmente por medio de economías ilegales. Es entonces que se dan los
ataques más emblemáticos y reconocidos en contra de las fuerzas de
seguridad del Estado y sus instituciones, y que las FARC-EP inician la práctica
de mantener cautivos a policías y militares que son capturados en incursiones
guerrilleras, como está ampliamente documentado en fuentes abiertas. Con
anterioridad a este periodo los ataques a las fuerzas de seguridad del Estado
se basaban en confrontar al enemigo y luego retirarse de la zona, sin tener
como meta el capturar integrantes del bando contrario. Esto fue afirmado por
algunos comparecientes en versiones voluntarias, así como por
exfuncionarios públicos de los gobiernos de los presidentes Ernesto Samper
y Andrés Pastrana, y por fuentes abiertas. Sin embargo, esto cambia en la
década de los noventa, cuando las FARC-EP adoptaron la política aquí
descrita”.

162. En este sentido, la Sala reitera que la privación de la libertad de miembros de


la Fuerza Pública constituye el crimen de guerra de toma de rehenes cuando la vida
o integridad de la víctima es condicionada a la acción u omisión de una persona o
entidad. Esto se desprende de los hechos determinados en el Auto No. 19, basado
en informes, relatos de víctimas e incluso del reconocimiento de los mismos
comparecientes sobre las condiciones que en medio del conflicto armado vivieron

76
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

los cautivos para forzar el intercambio. En efecto, con el escalamiento de la guerra y


con el fin de la Zona de Distensión la guerrilla dejó de contar con las condiciones
para brindar a los cautivos un mínimo de condiciones de supervivencia física, y los
sometió durante años a condiciones de persecución, bombardeos, hambre, escasez
de medicamentos, marchas forzadas y otras condiciones ampliamente
documentadas que convertían la extensión indefinida del cautiverio, ante la
negativa del gobierno de turno de acceder al intercambio, en una amenaza constante
a la vida e integridad física de los cautivos. Varios murieron en estas circunstancias
y todos han reportados severas secuelas de daño de salud física y mental por estas
condiciones de cautiverio equivalentes a una amenaza permanente de la vida e
integridad de la física. El que esta amenaza fuera en ocasiones incluso compartida
con los combatientes, muchos de los cuales murieron y sufrieron también hambre y
las duras condiciones de la guerra, solo ilustra aún más las condiciones de amenaza
a la vida e integridad física que representaba la finalidad de forzar el intercambio
por guerrilleros presos.

163. Igualmente, la Sala reitera que fueron crímenes de guerra los asesinatos,
desapariciones, torturas y otros malos tratos cometidos en contra de los miembros
de la Fuerza Pública en el marco de la privación de su libertad por parte de las
FARC-EP. Estos hechos son de la mayor gravedad y corresponden a los crímenes
internacionales determinados por la Sala en el Auto No. 19 de 2021.

164. Al respecto de la condición de los miembros de la Policía Nacional en


cautiverio, la Sala reiterará lo establecido anteriormente: el crimen de guerra de toma
de rehenes se configura cuando la libertad, vida e integridad física de un miembro
de la Fuerza Pública haya sido condicionada a la acción u omisión de una persona o
entidad -y aún cuando esta finalidad haya nacido con posterioridad a la privación
de la libertad legal a la luz del ordenamiento jurídico aplicable-.

165. Estas determinaciones no alteran la competencia y obligación de la Sala de


Reconocimiento de hacer las remisiones que correspondan al interior de la
Jurisdicción Especial para la Paz. De este modo, la Sala de Reconocimiento
procederá a remitir a la Sala de Amnistía o Indulto los casos en los que puedan
aplicarse tales beneficios, conforme a las funciones señaladas en el literal l del
artículo 79 y el artículo 81 de la Ley 1957 de 219 y 25 de la Ley 1820 de 2016 cuando
se trate de otras conductas que puedan ser amnistiables. Al respecto, la Sala de
Reconocimiento acogerá el derecho aplicable. Entre este, y con una intencionalidad
meramente ilustrativa, es necesario recordar que el artículo 3 común otorga
protección a “las personas que no participen directamente en las hostilidades”
separando a los “civiles” de “los miembros de las fuerzas armadas que hayan

77
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate”260. Debido a que el
artículo 3 común y el Protocolo Adicional II a los Convenios de Ginebra se refieren
a los “civiles”, “fuerzas armadas” y “grupos organizados” sin definirlos, usualmente
se apela al derecho internacional humanitario consuetudinario y al aplicable a los
conflictos armados internacionales para su definición.

166. Así, el Comité Internacional de la Cruz Roja incorpora el criterio distintivo de


“función continua de combate” para determinar el umbral de protección de los
civiles ante la falta de definición convencional. De este modo, la función continua de
combate acarrea una pérdida permanente de la protección brindada por el DIH a la
luz del principio de distinción debido a la continuidad de su participación directa
en las hostilidades, en contraste con la participación directa pero esporádica de los
civiles que hace que pierdan la protección únicamente cuanto dure tal participación.
Según la Guía de Participación Directa en las Hostilidades del Comité Internacional
de la Cruz Roja, un civil participa directamente en las hostilidades cuando su
conducta satisface los siguientes requisitos acumulativos: (i) supera el umbral de
daño, definido como la probabilidad que su acto tenga un efecto adverso sobre el
enemigo o que cause muerte, heridas o destrucción a personas o bienes protegidos
por el DIH; (ii) existe una causalidad directa entre el acto y el daño y (iii) tiene un
nexo beligerante, es decir causar el daño en apoyo a una parte del conflicto y en
menoscabo de otra261.

167. En el derecho nacional se tiene que la Corte Constitucional ha señalado que


en el conflicto armado colombiano la caracterización de la Policía Nacional como un
cuerpo civil “no siempre obedece a la realidad de los hechos. Por tanto, esta Corte
ha reconocido que el cuerpo de policía se encuentra en una “zona gris” pues en
muchas ocasiones debe defender a la población civil en escenarios de guerra”262. De
este modo, la Sala de Amnistía o Indulto de la JEP ha sostenido que, si bien la regla

260 Artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949, numeral 1). Así lo interpreta el Comité
Internacional de la Cruz Roja en: ICRC, Commentary on the Convention (iii) relative to the Treatment
of Prisoners of War, Comentary of 2020, párrafo 553. Disponible en: https://ihl-
databases.icrc.org/applic/ihl/ihl.nsf/Comment.xsp?action=openDocument&documentId=31FCB9705
FF00261C1258585002FB096
261 Dice el CICR: “1. debe haber probabilidades de que el acto tenga efectos adversos sobre las operaciones

militares o sobre la capacidad militar de una parte en un conflicto armado, o bien, de que cause la muerte,
heridas o destrucción a las personas o bienes protegidos contra los ataques directos (umbral de daño), / 2. debe
haber un vínculo causal directo entre el acto y el daño que pueda resultar de ese acto o de la operación militar
coordinada de la que el acto constituya parte integrante (causalidad directa) y / 3. el propósito específico del acto
debe ser causar directamente el umbral de exigido de daño en apoyo de una parte en conflicto y en menoscabo
de otra (nexo beligerante)”. En: Melzer, Nils. Guia para interpretar la noción de participación directa en
las hostilidades según el derecho internacional humanitario, Comité Interancional de la Cruz Roja,
Ginebra, 2010, 46. Disponible en: https://www.icrc.org/es/doc/assets/files/other/icrc_003_0990.pdf
262 Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-280 A de 2016, pág. 14.

78
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

general es que la Policía Nacional tiene carácter civil, deben evaluarse las
circunstancias de cada caso en concreto para determinar si esta podría haber actuado
como parte combatiente en el marco del CANI. Así, esa Sala ha determinado tres
criterios orientadores para hacer dicha determinación: i) el contexto existente al
momento de los hechos en el lugar de la ocurrencia; ii) la presencia del Ejército
Nacional en el lugar de ocurrencia de los hechos; iii) las funciones de la Policía
Nacional en el caso concreto y iv) el tipo de armamento utilizado por la Policía
Nacional263.

168. En la misma línea, la jurisprudencia de la Sección de Apelación se ha referido


a la naturaleza civil del cuerpo de Policía como regla general y sus excepciones264.
Así, la Sección ha dicho que los miembros de los cuerpos de policía podían perder
la protección otorgada por el DIH cuando i) eran incorporados de iure o de facto a
las Fuerzas Militares (dimensión orgánica) o ii) cuando uno de sus miembros
participaba activamente en las hostilidades (dimensión funcional)265. De este modo,
la SA estableció que los miembros de la Policía Nacional se podían clasificar en tres
grupos: i) aquellos dedicados de manera exclusiva a labores de mantenimiento del
orden público y de cumplimiento de la ley; ii) aquellas unidades destinadas a
operaciones militares y en trabajo conjunto con las fuerzas militares, y iii) los
miembros de la Policía Nacional que, de manera individual, espontáneamente o en
cumplimiento de órdenes superiores, participan de manera directa en las
hostilidades, de forma temporal y en hechos concretos. De estos, solo el primer
grupo gozaría de la protección otorgada a los civiles por el DIH266.

169. Teniendo en cuenta estos criterios, la Sala de Reconocimiento profundizará


sobre los eventos en los cuales la restricción de la libertad en los conflictos armados
no internacionales en las providencias que hagan remisiones a la Sala de Amnistía o
Indulto de la JEP, las cuales no están restringidas a un momento procesal específico
y tampoco deben ser concomitantes a la emisión de una resolución de conclusiones
por parte de la Sala267.

263 JEP. Sala de Amnistía o Indulto, Resolución SAI-AOI-D-014-219 de 08 de octubre de 219. Pár.
109. También, Resolución SAI-AOI-RC-MGM-016-2021 de 10 de marzo de 2021. Par. 29 y 30.
264 JEP. Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-AM 168 de 2020, párr. 73,
indicó: “Existen razones suficientes para considerar a la Policía Nacional como un cuerpo civil,
protegido de manera general como las personas civiles por el DIH, y solo excepcionalmente sin esa
protección cuando la persona individual toma parte en las hostilidades y mientras dura tal
participación, o restarle la protección de forma general, respecto de las unidades que han sido
incorporadas de hecho o de derecho a las fuerzas militares. Esta interpretación no solo está basada
en la jurisprudencia internacional, como se ha mostrado en este acápite, sino en la práctica y
jurisprudencia colombiana”.
265 JEP. Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-AM 168 de 2020, párr. 72.
266 JEP. Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-AM 168 de 2020, párr. 78.
267 Ley 1957 de 219, artículo 79, literal l.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

170. La Sala de Reconocimiento es consciente del deber de la JEP de aplicar la


amnistía más amplia posible conforme al artículo 6.5 del Protocolo Adicional II y el
artículo 40 de la Ley 1957 de 219. No obstante, el objeto del Auto No. 19 de 2021 era
determinar aquellos hechos que ocurrieron, en los cuales hubo participación por
parte de los ex miembros del Secretariado de las extintas FARC-EP que no
constituyen conductas amnistiables, con fundamento en el artículo 79 literal h) de la
Ley 1957 de 219, y del artículo 27b de la Ley 1922 de 2018. Así, la Sala se permite
precisar que la resolución de conclusiones tiene como vocación tratar los delitos no
amnistiables y los hechos más graves y representativos. La resolución tiene como
finalidad presentar a la Sección de Primera Instancia del Tribunal para la Paz para
casos de reconocimiento de verdad y responsabilidad la identificación de los hechos
más graves y las conductas o prácticas más representativas, la individualización de
las responsabilidades, en particular de los máximos responsables, la calificación
jurídica de las conductas, los reconocimientos de verdad y responsabilidad y el
proyecto de sanción propuesto según lo señalado en el literal m del artículo 79 de la
Ley 1957 de 219.

E. Observaciones sobre la modalidad de comisión de las conductas

E.1. Observaciones sobre el concepto de máximo responsable

171. La Procuraduría General de la Nación solicitó que se aclaren los criterios con
base en los cuales se considera que una persona es un máximo responsable dentro
del macrocaso No. 01. A esto, el Ministerio Público agregó que la determinación de
responsabilidad del auto “reduce la asunción de responsabilidad a un escenario
colectivo, el cual si bien está permitido para efectos simbólicos, no excluye ni elimina
la obligación de hacer reconocimientos individuales en el marco del régimen de
condicionalidades”268.

172. Por otra parte, la PGN señaló que la Sala debió utilizar la coautoría en los
supuestos en los que imputó responsabilidad por mando debido a que la ausencia
de una orden directa en ciertos casos demuestra el desinterés absoluto por el
bienestar de los cautivos. La doctrina nacional contempla una postura amplia de la
coautoría que permite imputar aún cuando el aporte no se da en la fase ejecutiva 269.
Así, señaló que esta determinación “tendrá efectos directos en las formas de
imputación a los frentes y bloques. Analizar a profundidad estas figuras permitirá
reconocer que en las estructuras que estaban por debajo del Secretariado no existió

268 Escrito de observaciones del Ministerio Público, página 40.


269 Escrito de observaciones del Ministerio Público, páginas 78 y 79.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

una mera instrumentalización, propia de la autoría mediata. Por lo contrario, que


existió un plan común en el cual participó un numeral plural de personas” 270.

Consideraciones de la Sala

173. La Sala de Reconocimiento procede a aclarar los criterios de determinación


de los máximos responsables ante la solicitud de la Procuraduría General de la
Nación conforme a lo señalado por la Sección de Apelación del Tribunal para la Paz.
Así, la Sección ha señalado:

“con base en un análisis de la práctica internacional en el procesamiento de


violaciones masivas a los derechos humanos y al DIH, y una interpretación
que toma en cuenta la jurisprudencia constitucional y el orden transicional
que administra la JEP, la SA encuentra que un máximo responsable puede ser
definido como aquel que haya tenido un “rol esencial” en la organización
criminal. Puede clasificar en esta categoría (i) aquella persona que, en razón
de su posición jerárquica, rango o liderazgo, de facto o de iure, de tipo militar,
político, económico o social, ha tenido una participación determinante en la
generación, desenvolvimiento o ejecución de patrones de macrocriminalidad,
v.g. de dominio de dichas tipologías paradigmáticas de criminalidad
ocurridas en el CANI, y (ii) aquel que, sin importar su posición jerárquica,
rango o liderazgo, participó de forma determinante en la comisión de delitos
especialmente graves y representativos que definieron el patrón de
macrocriminalidad, al punto que su judicialización contribuiría
sustancialmente a las finalidades de la transición en un grado comparable al
procesamiento del artífice de la política”271.

174. De este modo, la Sección de Apelación abordó los diferentes criterios de


definición de la categoría de máximos responsables a nivel nacional e internacional
para concluir que es posible extraer dos elementos para la interpretación de esta
noción en la JEP: i) el liderazgo, a través de la autoridad de facto o de iure, militar,
política y social, que permitió la planeación o ejecución de una política criminal
masiva o ii) la participación, o desempeño de un rol decisivo mediante la
contribución efectiva en delitos internacionales particularmente graves y
representativos sin que deban ser concurrentes272.

270 Escrito de observaciones del Ministerio Público, páginas 86 y 87.


271 Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 10 de febrero de 2021.
Asunto Moreno Jaimes.
272 Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 10 de febrero de 2021.

Asunto Moreno Jaimes, párrafo 52.

81
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

175. Adicionalmente, la Sección de Apelación determinó que la noción de


“partícipe determinante” corresponde a uno de los criterios de valoración de
máximo responsable. En sus palabras:

“es suficientemente claro que estas dos terminologías, máximos responsables


y sujetos con participación determinante, se deben asociar y complementar
en la interpretación del orden transicional, de manera que el entendimiento
de cada una de ellas depende necesariamente de la otra. Como se evidenciará
más adelante, para esta Sección la máxima responsabilidad se encuentra
ligada al tipo o relevancia de participación en los planes y políticas de la
criminalidad de sistema: participación determinante o no determinante” 273.

176. De este modo, la Sala de Reconocimiento da respuesta a la inquietud del


Ministerio Público sobre la noción de máximo responsable. Adicionalmente, la Sala
se permite señalar que, aun cuando la JEP contempla el reconocimiento colectivo de
conductas, la responsabilidad penal individual también recae en la “generación,
desenvolvimiento o ejecución de patrones de macrocriminalidad”, lo que no excluye
la satisfacción del régimen de condicionalidad frente a casos concretos. Por ello, el
Auto No. 19 de 2021 requirió a los comparecientes allí individualizados la
satisfacción de las demandas de verdad y de reconocimiento dirigidas por las
víctimas de manera particular a cada uno de ellos de conformidad con el mandato
legal contenido en el artículo 79 literal h) de la Ley 1957 de 219, Ley Estatutaria de
Administración de Justicia en la Jurisdicción Especial para la Paz (LEAJEP) y en el
artículo 27b de la Ley 1922 de 2018 (Ley de procedimiento de la JEP) 274. En estos
términos, la Sala procede a aclarar los criterios de determinación del máximo
responsable, considerando que en el Auto 19 de 2021 efectivamente se determinaron
las trayectorias individuales que hace que los comparecientes individualizados allí
lo sean efectivamente.

E.2. Observaciones sobre la imputación realizada por autoría o coautoría mediata


en virtud del control de los aparatos organizados de poder

177. Por otra parte, los representantes comunes de la CCJ solicitaron a la Sala
considerar la determinación de la responsabilidad a título de coautores por el control

273 Tribunal para la Paz, Sección de Apelación, Sentencia TP-SA-RPP No. 230 de 10 de febrero de 2021.
Asunto Moreno Jaimes, párrafo 38.
274 Ley 1957 de 219 “Ley estatutaria de administración de justicia en la Jurisdicción Especial para la

Paz”. Art. 79. Literal h; Ley 1922 de 2018 “Por medio de la cual se adoptan unas reglas de
procedimiento para la Jurisdicción Especial para la Paz” Art. 27b.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

sobre el aparato organizado de poder. Así, señalaron que es posible dar cuenta en
esos supuestos de los requisitos de i) existencia de un aparato organizado de poder,
ii) su desvinculación del ordenamiento jurídico, iii) fungibilidad del ejecutor
inmediato y iv) una considerable disponibilidad del hecho al ejecutor. Así, señalaron
que:

“consideramos de manera respetuosa que la sala deberá abordar este punto


con mayor precisión en la resolución de conclusiones, ante la imposibilidad
de establecer, partiendo de los presupuestos objetivo-formales de autor que
los miembros del antiguo secretariado de las FARC-EP sean coautores de los
crímenes en donde no hayan intervenido directamente y de manera conjunta,
como lo hace la sala en el párrafo 790 del auto, al considerarlos coautores por
las políticas establecidas en el literal B y C del mismo y al considerar que
simplemente con la existencia de un plan común, expresado en múltiples
documentos y declaraciones detalladas y reconocido por los comparecientes,
basta para indicar la existencia de la coautoría"275.

Consideraciones de la Sala

178. Frente a la solicitud de los representantes comunes de la CCJ, la Sala


encuentra necesario aclarar que, a pesar de que el aparte “E.1. Los comandantes de
las extintas FARC-EP son coautores mediatos de los crímenes de guerra de toma de
rehenes y homicidio y de los crímenes de lesa humanidad de otras privaciones
graves de la libertad, asesinato y desaparición forzada cometidos por sus
subalternos” no incluye en su título el control del aparato organizado de poder, la
Sala sí desarrolló cada uno de los elementos de la misma de los párrafos 774 a 778.
En este sentido, la Sala procederá a aclarar que el Auto No. 19 de 2021 hizo referencia
a la coautoría mediata por control del aparato organizado de poder, cuando se hace
alusión a la “autoría mediata” endilgada a los comparecientes en esa decisión en el
aparte “E.3. Individualización y atribución de responsabilidad individual a los
antiguos miembros del Secretariado de la extinta guerrilla FARC-EP”. Igualmente,
la Sala incorporó esta claridad en el aparte sobre la observación relacionada con la
posible configuración del crimen de lesa humanidad esclavitud.

E.3. Observaciones sobre la imputación realizada por responsabilidad de mando


en el Auto No. 19

179. Por otro lado, los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021

275 Escrito de observaciones de la CCJ, párrafo 264.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

señalaron que la Sala debió haber hecho un trabajo más riguroso respecto de la
responsabilidad de mando en los casos de violencia sexual, pues la responsabilidad
no puede estar únicamente justificada en el rango o jerarquía. Así, señalaron que
estas conductas estaban prohibidas en el régimen disciplinario cumpliendo con el
deber de prevenir276 y que “las medidas materiales para prevenir los hechos
debieron adelantarse directamente desde el órgano de autoridad de la columna,
frente o bloque que hubiere conocido el hecho de primera mano”277.

180. El despacho relator del Caso No. 01 en el Auto JLR 01 No. 299 de 2021 reiteró
a los comparecientes que la Sala no imputó violencia sexual por jerarquía sino por
el control efectivo que tenían los miembros del Secretariado sobre el bloque de
frentes a su cargo, en términos de la responsabilidad por omisión en el Acuerdo
Final de Paz y la LEAJEP. No obstante, el despacho señaló que pondría a
consideración de la Sala los argumentos expuestos por la defensa.

181. Adicionalmente, y a propósito de la observación presentada por los


comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021, la Sala debe recalcar
que cuando determinó la responsabilidad de mando por los crímenes de guerra de
torturas, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal, violencia sexual y
desplazamiento forzado, y de lesa humanidad de torturas y otros actos inhumanos,
de violencia sexual y desplazamiento forzado se refirió al control efectivo, el
conocimiento de los crímenes y la ausencia de prevención o castigo de tales
conductas278. Como señaló el despacho relator en el Auto JLR 01 No. 299 de 2021:

“105. De este modo, la atribución por responsabilidad de mando que hace el


Auto No. 19 no obedeció exclusivamente a la jerarquía dentro de la
organización, sino al control efectivo y la omisión de control. Así, la Sala
determinó que “la organización armada no expidió órdenes respecto al trato
dado a los cautivos, más allá de la afirmación genérica de buen trato”. Para lo
cual, la Sala determinó que esta orden otorgaba de manera deliberada un
amplio grado de discrecionalidad a los integrantes de las FARC-EP, sin
control por parte de los comandantes a pesar de tener a su disposición la
información sobre los crímenes internacionales cometidos de manera
concurrentes a la toma de rehenes y las graves privaciones de la libertad.

106. La Sala determinó además que este control efectivo incluía no sólo la
capacidad de pedir y recibir informes frecuentes y dar órdenes, sino también

276 Escrito de observaciones de los comparecientes, párrafos 1115 y 1116.


277 Escrito de observaciones de los comparecientes, párrafos 1121 y 1122.
278 Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafos 792 y siguientes.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
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Caso No. 01 SRVR

las de realizar cambios en la estructura, promover, reemplazar o disciplinar


subalternos. De manera puntual, la Sala determinó que la responsabilidad de
mando se predica del control del comandante del “día a día de la
organización lo ejercieron en el bloque que comandaban o coordinaban y, en
consecuencia, es sobre esta comandancia que tienen la responsabilidad de
mando que aquí se determina”. Es por este motivo, que la determinación de
la responsabilidad individual al final de cada decisión imputa a título de
responsabilidad de mando únicamente aquellas actuaciones
correspondientes al periodo de comandancia en los Bloques sobre los cuales
realizaban estas funciones como comandantes o como “coordinadores” a
nombre del Secretariado mas no, las políticas de la organización armada
FARC-EP en todo el país .

107. Por otra parte, la Sala determinó que en lo que se refiere al


conocimiento de los crímenes que “los comparecientes contaban con
elementos de juicio que les permitían concluir que esos crímenes se estaban
cometiendo”; en términos del Acuerdo Final de Paz, la información sobre el
trato dado a los cautivos estaba a su disposición. Conocían o podían conocer
la manera en la que en realidad se cumplía su directriz de “buen trato” y, por
ende, estaba a su disposición el conocimiento de las situaciones que podían
ocurrir por el sometimiento del cuerpo del cautivo a la voluntad de los
comandantes y de la guardia sin instrucción y control. Es precisamente por
esto, que la Sala fundamentó la atribución de responsabilidad en la ausencia
de medidas de prevención y, sobre todo, investigación y sanción de estas
conductas. Un aspecto sobre el cual se resalta no se ha documentado sanción
alguna impuesta al interior de la organización por la comisión de conductas
de violencia sexual contra las personas cautivas”.

182. En este sentido, no es de recibo para la Sala el cuestionamiento a la


responsabilidad de mando por los hechos de violencia sexual bajo la consideración
de que “las medidas materiales para prevenir los hechos debieron adelantarse
directamente desde el órgano de autoridad de la columna, frente o bloque que
hubiere conocido el hecho de primera mano”279. Esto, debido a que los
comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021 precisamente hacían
parte de los órganos de autoridad de los bloques respecto de los hechos que les
fueron imputados por responsabilidad por mando. En estos términos, se reiterarán
los criterios de determinación de la responsabilidad por mando contenidos en el
Auto No. 019 de 2021.

279 Escrito de observaciones de los comparecientes, párrafos 1121 y 1122.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

F. Solicitudes varias

F.1. Solicitud de los comparecientes sobre el reconocimiento del carácter de


las extintas FARC-EP como organización política y el derecho a rebelarse y
observaciones presentadas por el IIRESODH sobre el lenguaje utilizado
acerca de la población civil en las denominadas “zonas de retaguardia”

183. Los comparecientes individualizados en el Auto No. 19 de 2021 solicitaron a


la Sala de Reconocimiento que reconozca que las FARC-EP fueron más que un grupo
armado y la simpatía que tenía la población civil hacia su actividad. Así señalaron
que “[q]ueremos hacer un llamado a reconocer que nuestra historia se basa en un
derecho legítimo, como es el de rebelarse"280. Al respecto, agregaron que:

“999. La historia política de nuestro país y, particularmente, los 53 años de


lucha armada de las extintas FARC – EP demuestran la imperiosa necesidad
que tuvo el pueblo colombiano de ejercer el derecho a la rebelión.
Consideramos que la Sala de Reconocimiento de Verdad reconoce
parcialmente esta realidad fáctica de la historia sociopolítica del país

[…]

1000. Sin embargo, llama la atención que no se reconoce la simpatía y la


vinculación profunda que tenía parte de la población civil con las extintas
FARC-EP. Lo cual omite un elemento fundamental de la trayectoria de esta
organización político-militar: la legitimidad de la insurgencia en
comunidades rurales, en organizaciones políticas, en capas medias urbanas y
en la intelectualidad” "281.

184. Esta observación de los comparecientes puede ser agrupada con una
presentada por los representantes de las víctimas del IIRESODH, referida a que el
lenguaje utilizado por la Sala podría provocar estigmatizaciones a los civiles
residentes en los que se ha denominado las “zonas de retaguardia” de la antigua
guerrilla de las FARC-EP. En su concepto, la decisión contiene afirmaciones
revictimizantes que contribuyen a mantener la percepción del otro en términos de
amigo-enemigo. Así, esa organización señaló:

“Bajo ninguna circunstancia puede dejarse a interpretación del lector que los
naturales de esas zonas de retaguardia y de dominio absoluto de las FARC-

280 Escrito presentado por los comparecientes, párrafo 968.


281 Escrito presentado por los comparecientes, párrafos 999 y 1000.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

EP, en general, tenían afinidad guerrillera, compartían el mismo origen o


tenían una relación "estrecha" con la organización. Por el contrario, debe
dejarse claro que dicho control social y territorial suponía un abuso de poder,
y en muchos casos de secuestros, asesinatos y tratos crueles e inhumanos,
como los que ya ha puesto de presente el IIRESODH ante este despacho” 282.

Consideraciones de la Sala

185. La Sala de Reconocimiento tiene la función de concentrar su actividad en


quienes tuvieron la participación determinante en los hechos más graves y
representativos del conflicto armado283. Así, como enunció repetidamente el Auto
No. 19 de 2021, la Sala materializa este mandato a través de la determinación de
hechos y conductas más graves y representativas, que constituyen crímenes no
amnistiables. Estas misionalidades hacen que la Sala deba concentrar su análisis en
las conductas que tienen este carácter para lo cual fue necesario determinar que la
antigua guerrilla de las FARC-EP fue una organización armada capaz de cometer
crímenes internacionales, que son una gran parte de las conductas que no son
susceptibles de amnistía según el ordenamiento jurídico aplicable.

186. La Sala de Reconocimiento no desconoce la existencia del delito político. La


Jurisdicción Especial para la Paz, como parte del Sistema Integral de Verdad,
Justicia, Repetición y Garantías de No Repetición, nace a partir de la celebración del
Acuerdo Final para la Paz suscrito entre el Estado Colombiano y las FARC-EP. No
obstante, la administración de justicia sobre conductas en las que la existencia del
delito político adquiere más relevancia corresponde a otras Salas de Justicia de la
Jurisdicción a las cuales realizará las remisiones que correspondan cuando se trate
de delitos en los que tiene cabida ese análisis.

187. Por otra parte, la Sala de Reconocimiento no puede ser ajena a las diversas
manifestaciones de las víctimas al interior del procedimiento sobre su
inconformidad frente a algunas afirmaciones realizadas tanto por la Sala como por
los comparecientes frente a la relación o afinidad de la población civil con las FARC-
EP. Es por este motivo, que la Sala agrupa esta observación con la presentada por
los representantes comunes de las víctimas acreditadas frente a varios apartes del
Auto No. 19 de 2021 en los que, en su opinión, la Sala afirma que hubo una estrecha
relación entre la población civil en algunas zonas de frontera agrícola donde se
originaron las FARC. Esta manifestación también había sido presentada por varias
de las víctimas en sus escritos de observaciones a las versiones voluntarias

282 Escrito de observaciones del IIRESODH, página 6.


283 Ley 1957 de 219, artículo 19.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

trasladados a los comparecientes, consideraciones que fueron reflejadas en los dos


autos de sistematización de observaciones de 28 de agosto de 2020 y 15 de julio de
2021.

188. Así, la Sala procederá a aclarar que el control territorial y el establecimiento


de normas sociales y sanciones en las zonas de retaguardia no implicaba, per se, un
aprecio general o favorecimiento de la presencia de las FARC-EP, y mucho menos
una relación estrecha con la comunidad, anque en ocasiones esta se puede haber
dado. En estos términos, la Sala aborda las manifestaciones de los comparecientes y
de los representantes de las víctimas del IIRESODH.

F.2. Solicitud de cambio de nombre del macrocaso

189. La representante judicial del Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa -


SAAD- Víctimas solicitó a la Sala de Reconocimiento considerar el cambio de la
denominación del macro caso para incluir en él las demás conductas no amnistiables
cometidas en el marco de las tomas de rehenes y graves privaciones de la libertad
por parte de las FARC-EP. En concreto señaló:

“conforme a lo decantado en el Auto 19 de 2021, durante la ejecución de los


actos de toma de rehenes se produjo la comisión de diversos delitos de igual
gravedad que configuran el crimen de guerra y el crimen de lesa humanidad:
homicidios, torturas, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal,
violencia sexual y desplazamientos forzados. Los cuales no tuvieron eco de
reconocimiento en la nueva denominación o no se ajustan en la frase “…otras
privaciones graves de la libertad”. [...] Con el respeto que merece la Sala y con
ella la Jurisdicción Especial para La Paz, se sugiere la aplicación de los
siguientes nombres: 1. Toma de rehenes y comisión de otras conductas del
crimen de guerra y crimen de lesa humanidad. 2. Toma de rehenes y otras
privaciones graves de la libertad concurrentes con los delitos de homicidios,
torturas, tratos crueles, atentados contra la dignidad personal, violencia
sexual y desplazamientos forzados”.

Consideraciones de la Sala

190. Al respecto, la Sala de Reconocimiento señala que las “tomas de rehenes y


graves privaciones de la libertad” corresponden a los nomen iuris de un crimen de
guerra y uno de lesa humanidad, respectivamente. En este sentido, cabe entonces
preguntarse si sería necesario adicionar ese nombre que incorpora la denominación
de las conductas de privación de la libertad de personas por parte de las FARC-EP

88
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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

y hacer algún tipo de referencia a las demás conductas no amnistiables encontradas


por la Sala de Reconocimiento en su actividad de contrastación.

191. Dado que el fundamento de la modificación del nombre del macrocaso fue la
calificación jurídica realizada por la Sala284, se procederá a acoger la solicitud para
modificar la denominación: “Toma de rehenes y graves privaciones de la libertad
cometidas por parte de las FARC-EP” por “Toma de rehenes, graves privaciones de
la libertad y otros crímenes concurrentes cometidos por las FARC-EP”.

F.3. Encuentros privados para la restauración de las víctimas

192. Los representantes comunes de la CCJ incluyeron a modo de observación del


Auto No 19 de 2021, una solicitud para que la Sala reconozca la capacidad de agencia
propia de las víctimas en las versiones voluntarias y se les permita participar
directamente en las versiones voluntarias. De forma similar, la Fundación Defensa
de Inocentes afirmó en su escrito que es necesario que la Sala estableciera en “qué
momento deberán contar plenamente la verdad y establecerse ese encuentro entre
víctima y victimario”.

193. El despacho relator del Caso No. 01 señaló que pondría a consideración de la
Sala de Reconocimiento la posibilidad de llevar a cabo encuentros privados para la
restauración de las víctimas. Así, el despacho señaló que no desconocía la capacidad
y agencia de las víctimas acreditadas en el macrocaso y reiteraba que el
procedimiento dialógico ante la Sala de Reconocimiento debía buscar, por mandato
constitucional, la restauración. En ese marco, tomó argumentos de los Autos No. 080
de 219 y No. 184 de 2020285, para señalar que el acercamiento entre las partes debía
ocurrir de forma progresiva, evitando reproducir la lógica del adversario, propia de
otros juicios, así como los escenarios de confrontación que conducen únicamente a
la revictimización o a posibles vulneraciones a la dignidad humana.

“57. Por otra parte, la justicia restaurativa presupone un acercamiento entre


la víctima y el victimario que es progresivo a lo largo del procedimiento y que
está mediado por un tercero, que en este caso es el juez transicional. Al
respecto, se ha reconocido que, para que un encuentro cara a cara sea exitoso
es deseable que el mediador se reúna con cada uno de los actores antes de un

Sala de Reconocimiento, Auto No. 19 de 2021, párrafo 705.


284

Mediante los cuales se trató la participación de víctimas en las versiones voluntarias para los
285

macrocasos No. 03 y No. 01, respectivamente.

89
SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

cara a cara286 y que en el caso de delitos graves estos espacios pueden requerir
de un proceso de preparación mayor287. En ese contexto, y valorando que
algunas víctimas y sus representantes han expresado su voluntad de
participar de manera directa desde los primeros espacios disponibles con los
comparecientes, la Sala resalta que la versión voluntaria es uno y el primero
de los espacios de comparecencia al interior del procedimiento ante la
Sala”288.

194. Al respecto, la Sala de Reconocimiento se permite informar que se encuentra


valorando la propuesta técnica para la implementación de estos encuentros y que en
una decisión posterior abordará el asunto debido a que la adopción de esta decisión
no incide en la determinación de los hechos y las conductas realizada mediante el
Auto No. 19 de 2021.

F.4. Solicitud de reconocimiento de nuevos patrones elevada por el


IIRESODH

195. Los representantes comunes del IIRESODH solicitaron a la Sala adicionar dos
de los patrones de toma de rehenes y graves privaciones de la libertad reconocidos
en el Auto No. 19 de 2021. En un primer lugar, solicitaron adicionar el patrón “Las
FARC-EP implementaron en todo el territorio nacional la política de privar de la libertad
civiles para financiar a la organización armada” para que además comprendiera los
supuestos en los que la privación de la libertad i) estuvo condicionada al aporte de
información por parte de la víctima, ii) cuando se usó como mecanismo para
presionar a un tercero que era el objetivo final del secuestro o a quien se deseaba
extorsionar o iii) para la realización de actividades de saqueo y hurto de dinero y
bienes. En sus palabras:

“la manera generalizada en que tales secuestros sucedieron hace que para las víctimas
que fueron objeto de los mismos sea relevante que este modus operandi sea
expresamente manifestado y, de esta manera, sus vivencias sean reconocidas por los
antiguos integrantes del Secretariado de las FARC-EP. Lo dicho, partiendo de la idea
de que, según la definición utilizada por la Sala, esta clase de secuestros descrito
corresponde a un patrón, en la media en que obedece a la "repetición no accidental de

286 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Manual sobre programas de justicia
restaurativa. Serie de Manuales sobre Justicia Penal. Viena. 2006. P. 18. Disponible en:
https://www.unodc.org/documents/justice-and-prison-
reform/Manual_sobre_programas_de_justicia_restaurativa.pdf
287 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Manual sobre programas de justicia

restaurativa. Serie de Manuales sobre Justicia Penal. Viena. 2006. P. 60.


288 Sala de Reconocimiento, Auto No. 184 de 2020.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

una conducta delictiva similar en cuanto a sus finalidades, modo de comisión, y


características de las víctimas"289.

196. Adicionalmente, los representantes comunes del IIRESODH solicitaron a la


Sala adicionar el patrón “Las FARC-EP tenían como política privar de la libertad a civiles
como parte de sus dinámicas de control social y territorial” para incluir conductas en las
que las FARC-EP incidieron en el ejercicio de los derechos políticos de las víctimas
con la finalidad de controlar la actividad electoral en los territorios. Así, señalaron
que “[e]ste tipo de privaciones, ya sea de candidatos o de votantes (bajo el contexto de
oposición a celebrarse elecciones), no se enmarcan en ninguna de las situaciones que fueron
descritas por la Sala para ejemplificar los secuestros que se dieron por control territorial y
social de las FARC-EP” 290. En ambos casos los representantes comunes dieron varios
ejemplos de este tipo de hechos que serán abordados en profundidad en la decisión
en la que la Sala se pronuncie sobre la solicitud.

Consideraciones de la Sala

197. El IIRESODH mencionó haber documentado un importante número de


víctimas que fueron retenidas e instrumentalizadas, no con el objetivo de exigir
dinero por su liberación, sino para (i) obtener información o ejercer presión sobre la
persona que deseaban secuestrar o extorsionar; o (ii) mientras realizaban actividades
delincuenciales como el saqueo o el hurto de dinero y bienes. Con objeto de esta
solicitud, la Sala realizó una revisión detallada de los relatos de acreditación y
encontró que, los casos que cumplen estas características no sucedieron en todo el
territorio nacional y no representan una modalidad intencionada de secuestro.

198. En primer lugar, se han encontrado 42 casos que podrían cumplir esta
descripción, con algunas excepciones que se describirán a continuación. Este
número de casos representa el 3,5% del total de casos acreditados y el 13% dentro
de los casos identificados con una finalidad financiera. Ahora bien, dentro de estos
42 casos se encuentran algunos relatos de víctimas que fueron retenidas durante
horas o pocos días para ejercer presión sobre terceros (por ejemplo, la empresa
contratante) y la víctima fue puesta en libertad una vez realizado el pago, modalidad
que fue incluida dentro del patrón financiero identificado por la Sala. Por otro lado,
22 de estos 42 casos, corresponden a un mismo hecho ocurrido en el área de
injerencia del Bloque Caribe; se trata de la privación de la libertad de los trabajadores
de la finca “La Esmeralda”. Sin embargo, ningún otro caso como este se presentó en
la región del Bloque Caribe.

289 Intervención del IIRESODH, página 3.


290 Intervención del IIRESODH, página 5.

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

199. Por otra parte, el IIRESODH manifiesta que dentro del análisis de los
secuestros realizados con fines de control territorial no se ha tenido en cuenta la
modalidad bajo la cual se privaba de la libertad a candidatos a cargos de elección
popular o a votantes con la finalidad de incidir en las decisiones políticas de los
territorios como una modalidad que podría ser identificada a nivel nacional. La Sala
realizó una revisión detallada de los relatos de acreditación y encontró que esta
dinámica no se presentó en todo el territorio nacional, encontrándose casos en los
Bloques Sur (cinco casos), Oriental (dos casos), Occidental (cuatro casos),
Noroccidental (un caso) y Comando Conjunto Central (un caso) para un total de 14
hechos. Esto representa un 2,2% dentro de los casos identificados con una finalidad
de control territorial y un 1,1% dentro del total de casos acreditados.

200. En estos términos, la Sala negará la solicitud de identificación de nuevos


patrones a incluir en el Auto No. 19 de 2021 elevada por el IIRESODH, lo que no
obsta para que sean determinados como patrones de victimización a nivel regional
en el marco del macrocaso.

III. DECISIÓN

En virtud de las anteriores consideraciones y en ejercicio de sus funciones


constitucionales, legales y reglamentarias, la Sala de Reconocimiento de Verdad, de
Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y las Conductas:

RESUELVE

Primero. – MODIFICAR la denominación del Caso No. 01 de acuerdo con lo


solicitado por representante judicial del Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa -
SAAD- Víctimas. En consecuencia, en adelante, el Caso No. 01 se denominará “Toma
de rehenes, graves privaciones de la libertad y otros crímenes concurrentes
cometidos por las FARC-EP”, de acuerdo con lo expuesto en las consideraciones de
esta providencia.

Segundo. – OTORGAR la solicitud de aclaración de los efectos del auto de


determinación de hechos y conductas presentada por la representante judicial del
Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa -SAAD- Víctimas, de acuerdo con lo
expuesto en las consideraciones de esta providencia.

Tercero. – ACLARAR el término “escogencia” y NEGAR la solicitud de selección


de hechos, de acuerdo con lo solicitado por la CCJ y la Procuraduría General de la

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SALA DE RECONOCIMIENTO DE VERDAD, DE
RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

Nación, respectivamente, de acuerdo con lo expuesto en las consideraciones de esta


providencia.

Cuarto. – REITERAR los argumentos expuestos en el aparte “D.3. La determinación


de hechos y conductas no amnistiables cometidos en el Caso No. 01 a partir del
Estatuto de Roma” del Auto No. 19 de 2021 frente a la aplicación de dicho
instrumento internacional y ADICIONAR a estos argumentos lo considerado en el
presente auto.

Quinto. – NEGAR la solicitud de reconocimiento del carácter sistemático del


desplazamiento forzado cometido por las FARC-EP elevada por los representantes
comunes de la CCJ, de acuerdo con lo expuesto en las consideraciones de esta
providencia.

Sexto. – OTORGAR la solicitud de la Procuraduría General de la Nación y


DETERMINAR que la imposición de trabajos forzados por parte de las víctimas
durante el cautiverio constituyó el crimen de lesa humanidad de esclavitud. En
consecuencia:

a. COMPLEMENTAR los apartes “D.3.2.4. Las FARC-EP cometieron otros


crímenes de lesa humanidad de manera concurrente con las privaciones
graves de la libertad” del Auto No. 19 de 2021, para incorporar los siguientes
párrafos:

“765A. Esclavitud. La esclavitud es un crimen de lesa humanidad según el


artículo 7.1.c. del ER. Este delito comprende ejercer atributos del derecho de
propiedad sobre una o más personas o imponer sobre ellas algún tipo
similar de privación de la libertad291. Los Elementos de los Crímenes señalan
que la imposición de trabajos forzados o la reducción de una persona a una
condición civil corresponde a la imposición de algún tipo similar de
privación de la libertad según la Convención suplementaria sobre la
abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas
análogas a la esclavitud, de 1956292. Adicionalmente, la CPI ha señalado que
la imposición de trabajos forzados constituye el ejercicio del atributo del
derecho de propiedad sobre alguien293. La CPI, además ha señalado que

291 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.
292 Elementos de los crímenes, Crimen de lesa humanidad de esclavitud, artículo 7.1.c.. Nota al pie
No. 11.
293 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2711 y siguientes. La Sala de Juicio además hace referencia a los asuntos Ntaganda y Katanga de la

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DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

cuando se obliga a personas, especialmente a mujeres, a realizar tareas


domésticas y se abusa física y psicológicamente de ellas se incurre en este
delito aún en ausencia de violencia sexual294. Varios tribunales
internacionales e internacionalizados se han referido a este delito. El
Tribunal de Nuremberg condenó a varios lideres nazis por haber sumetido
a judios a trabajos forzados295296 y el Tribunal del Lejano Oriente297. El TPIY
señaló que comportamientos que impliquen el control sobre la autonomía
individual y la libertad de movimiento, así como la ausencia de libre
albedrío por parte de la víctima hacian parte de este delito 298, sin que sea
posible consentir la realización de la actividad cuando la víctima trata de
evitar riesgos para su vida e integridad299.

765B. La Sala documentó la imposición de trabajos forzados a las víctimas


durante su cautiverio por parte de los Bloques Oriental, Caribe,
Noroccidental, Occidental, Magdalena Medio y Sur como parte de las
privaciones de la libertad en el marco del control social y territorial, y por
parte del Bloque Sur en el caso de privaciones de la libertad para financiar
la organización armada como se señaló en el acápite (C) del presente auto.
En esa providencia la Sala determinó que las FARC-EP no expidió órdenes
respecto al trato dado a los cautivos, más allá de la afirmación genérica de
“buen trato” y que la comprensión de esta orden en la organización era que,
fuera de evitar la muerte del cautivo, lo que conllevó la discrecionalidad del
comandante de Frente y de la misma guardia frente a lo que sucedía con las
víctimas300. En este sentido, la imposición de trabajos forzados a las víctimas

CPI, Duch de las Cámaras Extraordinarias de Camboya, Taylor y Sesay y otros del Tribunal Penal
para Sierra Leona y Kunarac del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Disponible en:
https://www.icc-cpi.int/CourtRecords/CR2021_01026.PDF
294 CPI, Cámara de Juicio IX, Fiscalía v. Dominic Ongwen, Sentencia de 4 de febrero de 2021, párrafos

2839-2840; 2895-2896; 2948-2949 y 2994-2995.


295 Por ejemplo, pueden verse la condenas a Baldur von Schrrach y Martin Bormann. Trial of Major

War Criminals Before the International Military Tribunal, Nuremberg, 14 November 1945 – 1 October 1946
(Vol 22, 1947). Páginas 565 y 566 para Von Schirach y 586 y 587 ´para Bormann.
https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/NT_Vol-XXII.pdf.
296 Tribunal de Nuremberg, US v Oswald Pohl y otros. Sentencia de 3 de noviembre de 1947. Página

270. Disponible en:


http://www.worldcourts.com/imt/eng/decisions/1947.11.03_United_States_v_Pohl.htm
297 Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente. The Tokyo Judgment, reprinted in The

International Military Tribunal for the Far East (IMTFE) 29 April 1946-12 November 1948, Vol VIII.
Página 1083. https://www.loc.gov/rr/frd/Military_Law/pdf/Judgment-IMTFE-Vol-II-PartB-Chapter-
VIII.pdf
298 TPIY, Fiscal vs. Kunarac et al, Sentencia de Primera Instancia, Caso No. IT-96-23-T & IT-96-23/1-T,

febrero 22, 2001, párr. 539 a 543.


299 TPIY, Fiscal vs. Krojnelac, Sentencia de Segunda Instancia, Caso No. IT-97-25-A, 17 de septiembre

de 2003, párrafo 194.


300 Sala de Reconocimiento. Auto No. 019 de 2021. Consideración 793.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

durante su cautiverio fue un hecho grave pero aislado en sí mismo, en el


sentido que no conforma un patrón independiente. Sin embargo, sí hizo
parte del ataque sistemático y generalizado en contra de la población civil,
ya que la imposición de trabajos forzados por algunos comandantes, como
la de otros malos tratos, se derivan precisamente de la vulnerabilidad y
sometimiento del cautivo a la voluntad del comandante y de la guardia que
resultaba de la política de privaciones de la libertad. En consecuencia, los
comparecientes deben reconocerla en el marco de su responsabilidad de
mando por no haber prevenido ni castigado estas graves violaciones de la
dignidad humana de los cautivos”.

b. REQUERIR a los siguientes comparecientes complementar su


reconocimiento con fundamento en el literal q) del artículo 79 de la Ley 1957
de 2019 en los siguientes términos:

RODRIGO LONDOÑO ECHEVERRY, identificado con la cédula de ciudadanía


No. 79.149.126, como RESPONSABLE POR MANDO del crimen de lesa humanidad de
esclavitud, cometido de manera concurrente con el de graves privaciones de la
libertad por las unidades militares de las FARC-EP sobre las cuales tuvo mando
efectivo, en los términos del apartado E.3.1. del Auto No. 19 de 2021. Ello basado en
la calificación jurídica que hace esta providencia de los hechos ya reconocidos por el
compareciente de trabajos forzados impuestos a los cautivos.

JAIME ALBERTO PARRA, identificado con cédula de ciudadanía No.


1.214.464.706, como RESPONSABLE POR MANDO del crimen de lesa humanidad de
esclavitud, cometido de manera concurrente con el de graves privaciones de la
libertad por las unidades militares de las FARC-EP sobre las cuales tuvo mando
efectivo, en los términos del apartado E.3.1. del Auto No. 19 de 2021. Ello basado en
la calificación jurídica que hace esta providencia de los hechos ya reconocidos por el
compareciente de trabajos forzados impuestos a los cautivos.

MILTON DE JESÚS TONCEL, identificado con la cédula de ciudadanía No.


15’237.742, como RESPONSABLE POR MANDO del crimen de lesa humanidad de
esclavitud, cometido de manera concurrente con el de graves privaciones de la
libertad por las unidades militares de las FARC-EP sobre las cuales tuvo mando
efectivo, en los términos del apartado E.3.1. del Auto No. 19 de 2021. Ello basado en
la calificación jurídica que hace esta providencia de los hechos ya reconocidos por el
compareciente de trabajos forzados impuestos a los cautivos.

PABLO CATATUMBO TORRES VICTORIA, identificado con cédula de

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

ciudadanía No. 14.990.220, como RESPONSABLE POR MANDO del crimen de lesa
humanidad de esclavitud, cometido de manera concurrente con el de graves
privaciones de la libertad por las unidades militares de las FARC-EP sobre las cuales
tuvo mando efectivo, en los términos del apartado E.3.1. del Auto No. 19 de 2021. Ello
basado en la calificación jurídica que hace esta providencia de los hechos ya
reconocidos por el compareciente de trabajos forzados impuestos a los cautivos.

PASTOR LISANDRO ALAPE LASCARRO, identificado con cédula de ciudadanía


No. 71.180.715, como RESPONSABLE POR MANDO del crimen de lesa humanidad
de esclavitud, cometido de manera concurrente con el de graves privaciones de la
libertad por las unidades militares de las FARC-EP sobre las cuales tuvo mando
efectivo, en los términos del apartado E.3.1. del Auto No. 19 de 2021. Ello basado en
la calificación jurídica que hace esta providencia de los hechos ya reconocidos por el
compareciente de trabajos forzados impuestos a los cautivos.

Los comparecientes contarán con un término de diez (10) días hábiles bajo la
consideración de que la modificación realizada en esta providencia corresponde a la
calificación jurídica de conductas ya determinadas por parte de la Sala de
Reconocimiento en el Auto No. 19 de 2021 y reconocidas por los comparecientes en
su escrito del 30 de abril del 2021.

Séptimo. – NEGAR la solicitud de análisis de los móviles o intenciones de las


torturas, tratos crueles o inhumanos y ultrajes a la dignidad personal inferidos por
parte de exintegrantes de las FARC-EP a las víctimas impetrada por la CCJ, de
acuerdo con lo expuesto en las consideraciones de esta providencia.

Octavo. –. ADICIONAR al apartado “E. Individualización de responsabilidad de


los comparecientes pertenecientes al Secretariado de las extintas FARC-EP” del Auto
No. 019 de 2021 los siguientes párrafos:

“E. Individualización de responsabilidad de los comparecientes


pertenecientes al Secretariado de las extintas FARC-EP”

766A. El derecho internacional penal requiere que las conductas se realicen


con conocimiento e intención301 y la jurisprudencia de los tribunales ad hoc
ha aceptado la posibilidad de cometer crímenes internacionales a título de

301 Artículo 30(1) del Estatuto de Roma: “Salvo disposición en contrario, una persona será penalmente
responsable y podrá ser penada por un crimen de la competencia de la Corte únicamente si los elementos materiales
del crimen se realizan con intención y conocimiento de los elementos materiales del crimen.”

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
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Caso No. 01 SRVR

dolo eventual302. Este estándar corresponde con la necesidad de que el delito


se haya conocido con conocimiento de los elementos objetivos del tipo penal
(elemento intelectual o cognitivo), y queriendo realizarlos (elemento volitivo)
en el derecho nacional303. Además, el Código Penal304 acepta tanto el dolo
directo (de primer o segundo grado) como el dolo eventual, que se distinguen
por la intensidad de uno u otro de los componentes del dolo.305 De este modo,
la Sala de Reconocimiento ha determinado306 que tratándose del tipo subjetivo
requerido en los crímenes de guerra el conocimiento de las circunstancias de
hecho que hayan determinado la existencia de un conflicto armado, sin que
esto signifique que el autor haya hecho una evaluación acerca de la existencia
un conflicto307. En el caso de los crímenes de lesa humanidad basta con que el
autor haya tenido conocimiento de que la conducta era parte de un ataque
generalizado o sistemático contra una población civil, sin que sea necesario el
conocimiento de todas las características del ataque ni de los detalles del
plan308.

Noveno. – NEGAR la solicitud de los presentantes comunes de la CCJ frente a la


posibilidad de considerar que los miembros de la Fuerza Pública sean víctimas de
crímenes de lesa humanidad y, en consecuencia, REITERAR el criterio adoptado en
el párrafo 751 del Auto No. 19 de 2021, en los términos precisos de lo expuesto en
las consideraciones de esta providencia.

Décimo. – REITERAR que la privación de la libertad de miembros de la Fuerza


Pública en las cuales la vida o integridad física de la víctima fue condicionada al
intercambio por guerrilleros presos satisface el elemento del crimen de guerra de
toma de rehenes. La Sala reitera que los asesinatos, desapariciones, torturas y otros
malos tratos cometidos en contra de los miembros de la Fuerza Pública en el marco
de la privación de su libertad por parte de las FARC-EP son de la mayor gravedad

302 Véase, por ej., TPIY, SPI II, Fiscal v. Stakic, Sentencia de 13 de julio de 2003, párrs. 587 y 642.
303 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia de12 de febrero de 2014, rad. 36312.
304 Artículo 22 del Código Penal: “La conducta es dolosa cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la

infracción penal y quiere su realización. También será dolosa la conducta cuando la realización de la infracción penal
ha sido prevista como probable y su no producción se deja librada al azar.”
305 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia de 25 de agosto de 2010, rad. 32964: “El

dolo directo de primer grado se entiende actualizado cuando el sujeto quiere el resultado típico. El dolo directo de
segundo grado, también llamado de consecuencias necesarias, cuando el sujeto no quiere el resultado típico pero su
producción se representa como cierta o segura. Y el dolo eventual, cuando el sujeto no quiere el resultado típico, pero
lo acepta, o lo consiente, o carga con él, no obstante habérselo representado como posible o probable”.
306 Sala de Reconocimiento, Auto No. 128 de 2021, Determina los hechos y conductas ocurridas entre

enero de 2002 y julio de 2005 atribuibles a algunos integrantes del Batallón de Artillería No.2 “La
Popa”.
307 Elementos de los Crímenes, Art. 8, Crímenes de guerra, Introducción.

308 Elementos de los Crímenes, Art. 7, Crímenes de lesa humanidad, Introducción.

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

tal y corresponden a los crímenes internacionales determinados por la Sala en el


Auto No. 19 de 2021.

Undécimo. – ACLARAR que la Sala de Reconocimiento procederá a remitir la Sala


de Amnistía o Indulto los casos en los que deban aplicarse tales beneficios, conforme
a las funciones señaladas en el literal l) del artículo 79 y el artículo 81 de la Ley 1957
de 219 y 25 de la Ley 1820 de 2016.

Decimosegundo. – INFORMAR a la Procuraduría General de la Nación los criterios


de determinación de máximos responsables conforme a lo señalado en el presente
auto.

Decimotercero. – ACLARAR que la determinación de los hechos y las conductas


realizada en el Auto No. 19 de 2021 al hacer alusión a la autoría o coautoría mediata
en el aparte “E.3. Individualización y atribución de responsabilidad individual a los
antiguos miembros del Secretariado de la extinta guerrilla FARC-EP” se refiere a la
autoría mediata por control de aparato organizado de poder.

Decimocuarto. – REITERAR los criterios de determinación de la responsabilidad


por mando contenidos en el Auto No. 019 de 2021 ante la solicitud de los
comparecientes individualizados en esa decisión.

Decimoquinto. – ACLARAR que el control territorial y el establecimiento de


normas sociales y sanciones en las zonas de retaguardia no implicaba, per se, un
aprecio general o favorecimiento de la presencia de las FARC-EP ni una relación
estrecha con la comunidad, lo cual no obsta para que, en ocasiones, sí se hubiera
dado.

Decimosexto. – INFORMAR que la Sala de Reconocimiento se encuentra valorando


la propuesta técnica para la implementación de estos encuentros y que en una
decisión posterior abordará el asunto debido a que la adopción de esta decisión no
incide en las decisiones que se toman en el presente auto.

Decimoséptimo. – NEGAR la solicitud de identificación de nuevos patrones a


incluir en el Auto No. 19 de 2021 elevada por el IIRESODH, lo que no obsta para que
sean determinados como generalizados o sistemáticos a nivel regional en el marco
del macrocaso cuando se encuentren documentados.
Decimoctavo. – NOTIFICAR esta providencia a las víctimas acreditadas y a sus
representantes en el Caso No. 01, teniendo en cuenta los mecanismos previstos en la

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RESPONSABILIDAD Y DE DETERMINACIÓN
DE LOS HECHOS Y CONDUCTAS
Caso No. 01 SRVR

sentencia interpretativa TP-SA-SENIT 1 de 2019 de la Sección de Apelación del


Tribunal para la Paz y en el Código General del Proceso.

Decimonoveno. – NOTIFICAR esta providencia a los comparecientes del Caso No.


01 individualizados en el Auto No. 19 de 2021, a través de sus abogados defensores
y a la Procuraduría Delegada con funciones de Coordinación e Intervención ante la
JEP, de acuerdo con los mecanismos de notificación previstos en la sentencia
interpretativa TP-SA-SENIT 1 de 2019 de la Sección de Apelación del Tribunal para
la Paz y en el Código General del Proceso.

NOTÍFIQUESE, PUBLÍQUESE Y CÚMPLASE

En situación administrativa
NADIEZHDA HENRÍQUEZ CHACÍN
Presidenta

BELKIS FLORENTINA IZQUIERDO TORRES


Vicepresidenta

CATALINA DÍAZ GÓMEZ


Magistrada

JULIETA LEMAITRE RIPOLL


Magistrada

ÓSCAR PARRA VERA


Magistrado

LILY ANDREA RUEDA GUZMÁN


Magistrada

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