Está en la página 1de 2

El ciervo escondido

¿De qué trata “El ciervo escondido”

El sueño en la vida.

Según las correspondientes investigaciones un hombre de 60 años habría soñado, durmiendo, un


mínimo de cinco años. Si el sueño ocupa un tercio de vida, alrededor del 25 % del sueño está atravesado
por sueños. Pero no solamente se sueña dormido, sino que debemos agregar el sueño despierto y las
ensoñaciones, para alcanzar una parte impresionante de la vida.

El sueño es un algo que sucede y que escapa a nuestra voluntad y responsabilidad. Por eso, el que
sueña, vive esa historia como si existiese realmente fuera de su imaginación. No la puede provocar, es
solamente su testigo.

Para comunicarse con nuestra mirada consciente, el fenómeno de soñar utiliza el relato y los símbolos.
Algunos lo interpretan como señales del estado de nuestro inconsciente y el modo de conocer nuestra
alma en toda su plenitud. En los sueños residen los deseos no realizados o reprimidos como también las
potencialidades de todo lo que somos capaces de hacer. Todo esto se manifiesta a nuestra mente en
símbolos y relatos, algunos aparentemente de lo más absurdos.

Como en el cuento presentado, el sueño cumple funciones muy importantes para la vida humana. Hace
surgir impulsos reprimidos durante el día para eliminarlos. Otras veces presenta problemas que se están
ocultando, y en otras ocasiones encontramos soluciones representadas claramente. Su función selectiva
alivia la vida consciente.

Quizás la función más importante del sueño sea la de establecer un equilibrio compensador en el
psiquismo de una persona. Lo que deseamos, lo que nos angustia, o aquello a lo que aspiramos,
encuentran un contrapeso saludable en las imágenes que se presentan en el sueño. En toda
circunstancia de la vida, el descanso nos da equilibrio y nuestro mundo onírico nos brinda su luz y, la
mayoría de las veces, su solución.

La realidad del sueño.

Gracias a la tradición y a muchos estudiosos contemporáneos, hoy podemos entender que la realidad
abarca, en cada persona, dos ámbitos: lo que vive despierta, en lo que se llama vigilia, y lo que vive
durmiendo, en el sueño y en las ensoñaciones. Estos dos espacios de vida, que aparentemente están
tan lejanos uno del otro, son muy cercanos y complementarios, de tal forma que constituyen la única
realidad.

La experiencia común nos señala que muchas cosas que vivimos en nuestra vida, decisiones,
situaciones, lecturas, imágenes, se manifiestan de distintas maneras cuando soñamos. Del mismo modo,
esas situaciones que pasan por nuestra mente cuando soñamos, aún las más extravagantes o alteradas,
nos resuelven situaciones de vigilia o nos abren a dimensiones que no alcanzaríamos solo con nuestra
consciencia.

También podría gustarte