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EL SISTEMA ELECTORAL CUBANO [1]

Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba

ÍNDICE

1. SISTEMA POLÍTICO Y ELECTORAL

1.1. Características del sistema político y electoral cubano

2. ACERCA DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO

3. ACERCA DE LAS ELECCIONES EN CUBA

3.1. Mínimo índice de abstenciones en Cuba

3.2. De cara a las listas

3.3. La elección más transparente

3.4. Miles de candidatos.

4. RESPUESTA A INTERROGANTES ACERCA DEL PROCESO ELECTORAL

5. CUBA, EXPERIMENTO DE DEMOCRACIA

5.1. Sin parecidos

5.2. Una mirada a la actual contienda

5.3. No hay mitos, sino realidades

5.4. Cultos para ser libres

6. MARCHA DEL PROCESO ELECTORAL 2002-2003

6.1. Convocan a segunda etapa de elecciones para el 19 de enero

6.2. Votó el 97.61% de los electores registrados

6.3. 91,35% por el voto unido

6.4. El imperio de la voluntad popular

6.5. Constituidas las Asambleas Provinciales del Poder Popular en todo el país

6.6. Votó el 95,64%

6.7. Elegidos presidentes y vicepresidentes de las 169 Asambleas Municipales

6.8. Acuerdo del Consejo de Estado

6.9. Tomarán posesión de sus cargos los 1567 delegados municipales


1. SISTEMA POLÍTICO Y ELECTORAL

El cuestionamiento al sistema político y electoral cubano, constituye uno de los pilares


fundamentales de la campaña enemiga contra nuestro país, liderada por los Estados Unidos. La
actividad contra Cuba en materia de democracia y derechos humanos, no sólo constituye la
principal herramienta de Estados Unidos para tratar de “legitimar” su política de hostilidad y
agresión hacia Cuba; sino que responde también al interés de los principales países capitalistas
industrializados de imponer a los países en desarrollo un modelo de organización política que
facilite la dominación.

En su campaña contra Cuba, Washington pretende demostrar la incompatibilidad del sistema


político que establece la Constitución del país con las normas internacionalmente aceptadas en
materia de democracia y derechos humanos, y fabricar la imagen de una sociedad intolerante,
que no permite la más mínima diversidad y pluralidad política. Para ello cuenta con poderosos
instrumentos de propaganda y cuantiosos recursos que utiliza para el reclutamiento,
organización y financiamiento de grupúsculos contrarrevolucionarios, que presenta como
“oposición política”, tanto dentro como fuera del país.

La manipulación del concepto de la democracia por las principales potencias occidentales ha


alcanzado recientemente magnitudes muy peligrosas. Aquellos que se aparten del modelo
democrático que preconizan, de los patrones y valores que promueven, no sólo son sometidos
al cuestionamiento y la demonización a través de la propaganda y las instituciones
internacionales que controlan la llamada “defensa de la democracia”, sino que además se
convierten en potenciales “víctimas” de la doctrina de intervención que desarrollan las
potencias imperialistas.

Cuba defiende y apoya el derecho de los pueblos a la libre determinación, reconocido


internacionalmente como un derecho inalienable en el consenso alcanzado en la Conferencia
Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena, en 1993. En la propia Declaración y
Programa de Acción de Viena se estableció, asimismo, que “la democracia se basa en la
voluntad del pueblo, libremente expresada, para determinar su propio régimen político,
económico, social y cultural, y en su plena participación en todos los aspectos de la vida”, y se
reconoció la importancia “de las particularidades nacionales y regionales, así como de los
diversos patrimonios históricos, culturales y religiosos”.

Es sobre la base de estos postulados, ignorados abiertamente por quienes intentan imponer
sus modelos como “únicos”, que se erige el sistema político cubano, un modelo escogido y
defendido por los propios cubanos, genuinamente autóctono y auténtico, fundamentado en la
igualdad y solidaridad entre los hombres y mujeres, en la independencia, la soberanía y la
justicia social.

Nuestro país ya conoció el modelo que hoy intentan imponerle, ya vivió la triste experiencia del
sistema “pluripartidista” y “representativo” que le recetó Estados Unidos, y que trajo como
consecuencia la dependencia externa, la corrupción, el analfabetismo y la pobreza de amplios
sectores de la población, el racismo, en resumen, la completa negación de los más
elementales derechos individuales y colectivos, incluido el derecho a unas elecciones
verdaderamente libres y democráticas.

Este sistema y la permanente política injerencista norteamericana, no sólo procrearon


gobernantes ladrones y corruptos, sino que gestaron dictaduras tiránicas y asesinas,
promovidas y apoyadas directamente por el gobierno de los Estados Unidos.

Por todo ello, la Revolución cubana no podía asumir este sistema si verdaderamente quería
resolver los males heredados producto de éste. De esta forma, el país se enfrascó en diseñar
su propio modelo, para lo cual hurgó en sus propias raíces y acudió al pensamiento social,
humanista y patriótico de los más preclaros próceres de la nación cubana.

Lo primero que habría que subrayar, entonces, para explicar el sistema político cubano, es que
nuestro modelo no es importado, nunca fue una copia del modelo soviético ni del existente en
los países socialistas en aquel momento, como quisieron hacer ver los enemigos de la
Revolución. El sistema político de Cuba nace y se corresponde con el devenir de la evolución
histórica del proceso político-social de la nación cubana, con sus aciertos y desaciertos, con sus
avances y retrocesos. El hecho de que la formación y desarrollo de la nación cubana durante
sus apenas 130 años de existencia haya enfrentado prácticamente los mismos factores
externos e internos, favoreció una historia coherente, permitiendo desarrollar la idea de
construir una nación forjada por los propios cubanos.

La existencia de un solo partido en el sistema cubano está determinada, entre otros, por
factores históricos y contemporáneos. Nuestro Partido, es la continuidad histórica del Partido
Revolucionario Cubano fundado por José Martí para unir a todo el pueblo con el objetivo de
alcanzar la absoluta independencia de Cuba. Aquellos factores que dieron origen a dicho
Partido, liberar a Cuba e impedir su anexión a los Estados Unidos, son los mismos que están
presentes hoy cuando nuestro pueblo enfrenta un férreo bloqueo económico, comercial y
financiero y otras acciones hostiles que tienen como objetivo deponer el gobierno y destruir el
sistema instaurado en el país por decisión soberana de todos los cubanos.

Nuestro Partido desarrolla su labor mediante la persuasión, el convencimiento y en estrecha y


permanente vinculación con las masas, y las decisiones que adopta son de obligatorio
cumplimiento únicamente para sus militantes. No es un partido electoral y le está prohibido no
sólo nominar candidatos, sino participar en cualquier otro momento del proceso electoral. Esta
concepción y esta práctica, garantizan que en un sistema donde existe un solo partido, se
desarrolle y prevalezca la más amplia pluralidad de opiniones.

1.1. Características del sistema político y electoral cubano.

1- Inscripción universal, automática y gratuita de todos los ciudadanos con derecho al voto, a
partir de los 16 años de edad.

2- Postulación de los candidatos directamente por los propios electores en asambleas públicas
(en muchos países son los partidos políticos los que nominan a los candidatos).

3- Inexistencia de campañas electorales discriminatorias, millonarias, ofensivas, difamatorias y


manipuladas.

4- Total limpieza y transparencia en las elecciones. Las urnas son custodiadas por niños y
jóvenes pioneros, se sellan en presencia de la población, y el conteo de los votos se hace de
manera pública, pudiendo participar la prensa nacional y extranjera, diplomáticos, turistas y
todo el que lo desee.

5- Obligación de que todos los electos lo sean por mayoría. El candidato sólo es electo si
obtiene más del 50% de los votos válidos emitidos. Si este resultado no es alcanzado en la
primera vuelta, irán a la segunda los dos que más votos obtuvieron.

6- El voto es libre, igual y secreto. Todos los ciudadanos cubanos tienen el derecho a elegir y
ser elegidos. Como no hay lista de partidos, se vota directamente por el candidato que se
desee.

7- Todos los órganos representativos del Poder del Estado son elegidos y renovables.

8- Todos los elegidos tienen que rendir cuenta de su actuación.

9- Todos los elegidos pueden ser revocados en cualquier momento de su mandato.

10- Los diputados y delegados no son profesionales, por tanto no cobran salario.

11- La participación del pueblo en las elecciones. En todos los procesos electorales que se han
celebrado desde el año 1976, han participado más del 95% de los electores. En las últimas
elecciones para Diputados en 1998 votaron un 98,35% de los electores, resultaron válidos el
94,98% de los votos emitidos, fueron anuladas el 1,66% de las boletas y depositadas en
blanco sólo el 3,36%.

12- Los Diputados a la Asamblea Nacional (Parlamento) se eligen para un mandato de 5 años.

13- La integración del Parlamento es representativa de los más disímiles sectores de la


sociedad cubana.

14- Se elige un diputado por cada 20 000 habitantes, o fracción mayor de 10 000. Todos los
territorios municipales están representados en la Asamblea Nacional, y el núcleo base del
sistema , la circunscripción electoral , participa activamente en su composición. Cada municipio
elegirá como mínimo dos diputados, y a partir de esa cifra, se elegirán proporcionalmente
tantos diputados como habitantes existan. El 50 % de los diputados tienen que ser delegados
de las circunscripciones electorales, los cuales tienen que vivir en el territorio de la misma.

15- La Asamblea Nacional elige, de entre sus Diputados, al Consejo de Estado y al Presidente
del mismo. El Presidente del Consejo de Estado es Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. Ello
quiere decir que el Jefe del Gobierno cubano tiene que someterse a dos procesos electorales:
primero tiene que ser electo como Diputado por la población, por el voto libre, directo y
secreto, y después por los Diputados, también por el voto libre, directo y secreto.

16- Al ser la Asamblea Nacional el Órgano Supremo del Poder del Estado y estarle subordinada
a ella las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales, el Jefe de Estado y de Gobierno no
puede disolverla.

17- La iniciativa legislativa es patrimonio de múltiples actores de la sociedad, no sólo de los


diputados, del Tribunal Supremo y la Fiscalía, sino también de las organizaciones sindicales,
estudiantiles, de mujeres, sociales y de los propios ciudadanos, requiriéndose en este caso que
ejerciten la iniciativa legislativa 10 000 ciudadanos como mínimo que tengan la condición de
electores.

18- Las leyes se someten al voto mayoritario de los Diputados. Lo específico del método
cubano es que una ley no se lleva a la discusión del Plenario hasta tanto, mediante consultas
reiteradas a los diputados y teniendo en cuenta las propuestas que han hecho, quede
claramente demostrado que existe el consentimiento mayoritario para su discusión y
aprobación. La aplicación de este concepto adquiere relevancia mayor cuando se trata de la
participación de la población, conjuntamente con los diputados, en el análisis y discusión de
asuntos estratégicos. En esas ocasiones el Parlamento se traslada a los centros laborales,
estudiantiles y campesinos, haciéndose realidad la democracia directa y participativa.

Lo expresado hasta aquí pone de manifiesto la esencia de la democracia cubana, del sistema
que ha instituido, refrendado y apoya la inmensa mayoría de los cubanos.

Sin embargo, no pretendemos haber alcanzado un nivel de desarrollo democrático perfecto.


La principal calidad del sistema político cubano es su capacidad para el constante
perfeccionamiento en función de las necesidades planteadas para la realización de una
participación plena, verdadera y sistemática del pueblo en la dirección y el control de la
sociedad, esencia de toda democracia.

2. Acerca de los órganos de gobierno

Por: María Julia Mayoral [2]

Elaborar la concepción del Poder Popular y asegurar, aun en las más difíciles circunstancias
económicas y sociales, la intervención de los ciudadanos en el gobierno de los asuntos locales
y nacionales, sustentada en principios ajenos a la politiquería y el fraccionalismo de los
electores, constituye uno de los hallazgos teóricos y prácticos más importantes de la
Revolución Cubana.

Desde su I Congreso (diciembre de 1975), nuestro Partido señaló que la fuerza y la unidad
alcanzadas debían traducirse y adquirir permanencia en instituciones sólidas y de calidad,
eficientes y perdurables que "consoliden las conquistas del pueblo y aseguren por siempre el
imperio de la capacidad y el mérito".

Tras casi 18 años de experiencia revolucionaria, nacieron las estructuras representativas del
Estado socialista: las primeras que tendría el país como resultado de la voluntad popular,
divorciadas por completo de las maquinarias de los partidos políticos tradicionales, las
rivalidades electoralistas y la enajenación de las grandes mayorías del poder real.

Ninguno de los cinco congresos partidistas celebrados hasta la fecha ha dejado de examinar el
desempeño del Poder Popular con transparencia y alto sentido crítico, cumpliendo su deber y
su derecho de trazar las pautas generales, los principios y los fundamentos que hagan posible
el perfeccionamiento constante de esos órganos.

Cuando el Poder Popular apenas llegaba a sus cuatro años de existencia, el Partido, junto a los
éxitos, indicó problemas y deficiencias. El II Congreso llamó a mejorar el funcionamiento de las
asambleas, el apoyo a los delegados y diputados, así como a erradicar las causas que habían
determinado en muchos casos la rutina y la formalidad en las asambleas de rendición de
cuenta a los electores.

También exhortó a luchar contra la tendencia a las deformaciones burocráticas, la falta de


agilidad en la solución de los problemas, el papeleo, la negligencia y la insensibilidad ante los
problemas y las necesidades de la población. Para concretar ese propósito, solicitó de los
órganos locales del Poder Popular una fiscalización más exigente sobre las dependencias
administrativas, empresas y unidades.

Al comienzo del período especial, cuando los enemigos auguraban el colapso definitivo de la
Revolución, el Partido, en vez de amilanarse, prosiguió el examen a fondo de las deficiencias y
sentó nuevas premisas para perfeccionar nuestro sistema político y ampliar la participación de
los ciudadanos.

El IV Congreso (octubre de 1991) señaló contradicciones e imprecisiones que subsistían en las


normas constitucionales y legales para la organización de las instituciones representativas del
Estado; caracterizó las limitaciones de las asambleas para ejercer debidamente sus funciones
de dirección y de contrapartida de las entidades administrativas y, en resumen, solicitó al
Poder Popular decisiones propias para afirmar todo lo positivo y valioso alcanzado por esos
órganos.

Lejos de restringir la democracia en aquellas adversas condiciones de crisis económica, la


Revolución apostó por perfeccionarla. El IV Congreso, que había suscitado un amplio debate
nacional, recomendó también establecer el voto directo del pueblo para la elección de los
delegados provinciales y los diputados.

Hoy muchas de las indicaciones realizadas por el Partido desde su primer Congreso poseen
plena vigencia. No por gusto el documento El Partido de la Unidad, la Democracia y los
Derechos Humanos que defendemos (V Congreso, octubre de 1997) consideró, entre otros
asuntos, que el delegado de circunscripción debe contar con mayor apoyo de las entidades
administrativas y de las organizaciones de masas y sociales para fortalecer su gestión y
reforzar su autoridad.

Ya desde finales de 1976, al quedar constituidas las primeras asambleas provinciales, el


Comandante de la Revolución Ramiro Valdés apuntó en declaraciones públicas: "El pueblo
juzgará el Poder Popular no en términos teóricos sino por sus resultados prácticos y por su
capacidad para responder a las esperanzas que se depositan en él. El pueblo no pedirá lo
imposible; pero sí tiene legítimo derecho a esperar que todos los problemas que puedan
resolverse sean resueltos, y que todos sus planteamientos tengan siempre una respuesta".

Para estas estructuras, en especial para las asambleas municipales, ha sido muy difícil el
trabajo durante estos años de período especial. Los problemas con el transporte, la
alimentación, los viales, el suministro de agua potable y de combustible doméstico; la lucha
por mejorar el deficiente alumbrado público, la distribución de medicamentos, entre otros de la
vida de la comunidad, preocupan a los vecinos y demandan agilidad en la gestión del delegado
con las entidades administrativas a la vez que información para ofrecerla a los electores.

Buscar las alternativas posibles y poner en práctica cuantas soluciones estén al alcance del
país resulta a veces un verdadero "rompecabezas", y no pocas son las necesidades
acumuladas. Pero la gente no le pide al Poder Popular lo imposible, pues conoce cuánto se
hace por mejorar la vida cotidiana. Pruebas concretas de ese colosal esfuerzo son la reparación
y construcción de los miles de viviendas dañadas por el huracán Michelle, la recuperación y
edificación de numerosas escuelas --todas las primarias en la capital-- y la edificación de otras
nuevas, y las decenas de programas sociales y educacionales que hoy lleva adelante la
Revolución.

Resulta significativo también el número creciente de demarcaciones donde los vecinos junto a
su delegado encaran con recursos locales disímiles dificultades materiales y humanas, al
mismo tiempo que refuerzan el control comunitario sobre entidades productivas y de servicio.

Al considerar las fortalezas del sistema político cubano, el IV Congreso del Partido recalcó: "La
Revolución necesita ciudadanos que ejerzan libre y conscientemente sus responsabilidades y
sean capaces de practicar de forma cabal sus deberes y derechos". En la gestión cotidiana del
Poder Popular encontramos un inmenso laboratorio para hacer realidad esas prerrogativas y
obligaciones ganadas en buena lid.
Durante este mes de septiembre tenemos la oportunidad de seleccionar a los candidatos a
delegado por la circunscripción donde vivimos. Se trata de un momento clave, pues en la
medida que postulemos a las personas idóneas para cumplir el mandato, estaremos sentando
las bases para contar con asambleas del Poder Popular capaces de cumplir las complejas
tareas a su cargo y de contribuir al necesario perfeccionamiento de nuestro socialismo. Es
momento de pensar en el asunto.

3. Acerca de las elecciones en Cuba. CONFIRMACIONES QUE NO SALEN DE LA


ARITMÉTICA
Por Maria Julia Mayoral [3]

De modo invariable, las elecciones en Cuba, durante los últimos 26 años, han sido expresión
de la alta participación popular en los mecanismos creados por la Revolución y una clara
confirmación de la identificación ideológica con el sui generis proyecto socialista. ¿Pero son los
elevados porcentajes de concurrencia a las urnas el único elemento a tener en cuenta?

En los diez sufragios realizados desde 1976, la proporción de electores que en cada momento
ejerció sus derechos, ha ido como tendencia en aumento desde el 95,2% registrado en las
primeras votaciones.

Hasta 1992, esas convocatorias permitían al ciudadano común postular y seleccionar de forma
directa a sus representantes de base (delegados de circunscripción), y correspondía a estos
últimos la elección de los delegados provinciales y diputados, también mediante voto secreto y
directo.

Con la reforma constitucional de 1992 y los consiguientes cambios en la legislación electoral, el


sufragio de primer grado por parte de la ciudadanía contempló por primera vez a diputados y
delegados provinciales. A finales de ese año, 7 886 039 personas estaban reconocidas como
potenciales votantes, y el 99,57% de ellas decidió determinar con el sufragio individual
quiénes serían los ocupantes de esas responsabilidades en las provincias y en el órgano
legislativo.
Un lustro después, en los siguientes comicios generales, volvió a producirse una elevada
respuesta para el caso de los delegados provinciales y los miembros de la Asamblea Nacional.
El 98,35% de los electores fue a las urnas.

Aunque en Cuba votar no constituye una obligación legal, sino un derecho, la participación en
los procesos electorales es vista por buena parte de la población como un deber patriótico y
una responsabilidad ciudadana, a lo cual ha contribuido la labor movilizadora desarrollada en
cada oportunidad por las organizaciones de masas.

Si no fuera por la obra humanista de justicia e igualdad de la Revolución, sería imposible que
la mayoría de las personas, con la inclusión de los jóvenes incorporados en cada momento a la
vida electoral, identificara una y otra vez a los comicios como un momento de unidad nacional
y de defensa de la Patria.

De no existir plena comunidad de intereses e identificación entre pueblo y Estado, la rebeldía,


el elevado nivel de instrucción y la vocación del cubano de pensar con "cabeza propia", se
hubieran contrapuesto radicalmente a cualquier intento de elegir y renovar los órganos
representativos del poder estatal con el respaldo de las masas. No obstante, como afirmé al
inicio, los porcentajes de asistencia no lo dicen todo. También de forma coincidente, la calidad
en las votaciones ha sido un rasgo distintivo de cada proceso, aun en los momentos en que la
mayoría de la población se vio obligada a sobrellevar las más difíciles condiciones materiales
de la etapa revolucionaria debido al período especial.

En el secreto de las urnas, cuando no hay más testigo, ni más "juez" que uno mismo, casi la
totalidad de las personas ha optado por respaldar con su voto a los candidatos. Confirmación
de esa postura invariable son los bajos niveles de boletas en blanco y anuladas en los últimos
dos comicios generales, a la hora de seleccionar a delegados provinciales y diputados. En
1992, tales índices fueron del 3,04% y 3,99%, respectivamente, y en 1998 apenas 3,36 y
1,66.

A favor de la identificación popular con sus representantes hablan también la elevada cantidad
de hombres y mujeres que resultan reelegidos, la contribución voluntaria de decenas de miles
de personas a la organización de los procesos electorales, así como la participación de millones
en las reuniones para postular candidatos.
Hasta el 9 de septiembre en cada barrio estarán a la luz pública los registros de electores,
condición dada de oficio a todo aquel con derecho legal a elegir y resultar electo. Es este el
preámbulo para iniciar nuevamente un camino que solamente el pueblo cubano puede recorrer
desde la condición de soberano, porque ganó el poder político.

3.1. Mínimo índice de abstenciones en Cuba


Lídice Valenzuela

Las cifras demuestran que casi la totalidad de la población ejerce derecho al sufragio.Mientras
que en una inmensa mayoría de países un alto por ciento de la población se abstiene de votar
en las elecciones para escoger sus dirigentes políticos, sea en el nivel que fuere, en Cuba, por
el contrario, el índice de ausentes a las urnas es ínfimo.

En Estados Unidos, por ejemplo, el 40% de ciudadanos evitó enfrentarse a las boletas en los
últimos comicios presidenciales que, luego de conocidas operaciones fraudulentas en el estado
de Florida, llevaron a George W. Bush a ocupar la Casa Blanca.

Ejemplos como el de la renuencia de la ciudadanía a responsabilizarse con elegir a quienes


guiarán el destino nacional hay muchos en el concierto de naciones. Brasil, abocado a las
Presidenciales de octubre, ya previó que el 45% de los electores se quedará en casa el día de
escoger al nuevo mandatario.

Sin embargo, en Cuba, acusada de no ejercer la democracia al estilo representativo imperante


en las sociedades capitalistas, la ciudadanía se vuelca de manera libre a ejercer su voto,
aunque no constituya una obligación legal, sino un derecho reconocido en la Constitución .

El proceso eleccionario en la Isla comienza varios meses antes de que el ciudadano acuda a las
urnas.
Es un trámite transparente, en el que los vecinos de cada circunscripción (integrada por varios
barrios) proponen sus delegados a las 169 asambleas municipales del Poder Popular, y para
ello exigen que la persona propuesta sea ejemplo en su trabajo, su hogar, su actitud ante la
vida.

Cualquier ciudadano puede ser propuesto. Es el colectivo de vecinos, que conoce


personalmente al candidato, el que decide quiénes tienen posibilidades de representarlos de
manera digna y eficiente en el primer escalón de los órganos de gobierno del Poder Popular.

Los delegados son electos cada dos años y medio, mientras que los miembros de las
asambleas provinciales y de la Asamblea Nacional lo son cada lustro, mediante el voto secreto
y directo.

¿Qué mueve a los cubanos a acudir de manera masiva a los colegios electorales, tal como con
seguridad ocurrirá el próximo 20 de octubre, en un hecho que se repite en las diez elecciones
realizadas en los últimos 26 años, desde que se instauró este ejercicio democrático en la
nación, tras la creación del Poder Popular?

En un hecho inédito en la mayoría de los países. Ya en las primeros comicios se observó que el
95,2% de los ciudadanos ejercieron el voto, y en las últimas elecciones generales, de 1997, la
cifra se elevó al 98,35%. Es decir la tendencia siempre ha sido la de una participación
elevada.Een la soledad del voto, sin testigos, a solas con la conciencia, la ciudadania optó, en
todos estos años de dura prueba en la economía nacional, por respaldar el proyecto socialista
cubano.

Si la abstención es bajísima, el nivel de boletas en blanco y anuladas en los últimos dos


comicios generales, cuando son electos los delegados provinciales y diputados, fue, en 1992,
de 3,04% y 3,99 %, y en 1998 apenas 3,36 y 1,66 respectivamente Tales cifras desmienten a
quienes tratan de ignorar el apoyo de los cubanos a su sistema social, que les ha traído la
dignidad humana, sus derechos ciudadanos a la salud, la educación, el deporte, la cultura, la
seguridad social, la protección del Estado ante catástrofes naturales o humanas, desde 1959,
cuando triunfó la Revolución.

Para quienes tratan de averiguar qué moviliza a una población de casi ocho millones de
posibles votantes mayores de 16 años un domingo a las sedes electorales, hay que decirles
que no existe secreto. La vida, la realidad cotidiana, es la fuerza única que los guía.

3.2. De cara a las listas

Luis Jesús González

Resulta muy común en estos días encontrar a los cubanos escudriñando el registro de
electores, una escena que se repite en los más recónditos lugares.

Pese a que los enemigos de la Revolución han pretendido ignorarlos, una decena de procesos
electorales confirman la vocación democrática de un pueblo que ha demostrado en las urnas su
respaldo mayoritario a la opción socialista.

Y es que en este país bloqueado y difamado por décadas, participar en un proceso electoral es
un derecho y no una obligación, ya que al arribar a los 16 años todo ciudadano puede ejercer
el sufragio si está inscripto en el registro de electores.

De acuerdo con la Ley Electoral sólo se excluirán de dicha relación los incapacitados mentales,
los condenados a privación de libertad, sanción subsidiaria o limitados por decisión judicial de
sus derechos políticos por un tiempo.

La lista primaria de electores se conforma a partir de los registros de dirección actualizados por
los Comités de Defensa Revolución (CDR), por lo que en esta ocasión han sido confeccionadas
más de 128 mil listas en todo el país, las cuales constituyen la versión inicial del registro
definitivo.

A diferencia de otras naciones que blasonan de democracias y en las que inscribirse en el


registro electoral es una obligación, incluso bajo el temor de represalias judiciales, la
organización de nuestra sociedad libra al ciudadano de cualquier trámite adicional para ejercer
sus derechos políticos, toda vez que las listas responden a las mismas estructuras de los
registros de direcciones elaborados por los CDR.
Según la legislación electoral vigente, el plazo de exposición de estas listas tiene un mes de
duración, período en el que los electores tendrán la responsabilidad de agregar, modificar o
esclarecer cualquier dato, así como incluirse en el caso que no hayan sido registrados.

Para los venideros comicios del 20 de octubre tendrán derecho al voto todas las personas que
disfruten de sus derechos políticos, incluidos los que arriben ese día a la edad de 16 años, de
ahí que todo ciudadano dispondrá hasta el 9 de septiembre para cualquier variación en las
listas, incluso los que ingresen a la comunidad antes de esa fecha.

Votar es un derecho de cada cubano, pero para ejercerlo es preciso aparecer primero en el
registro de electores, una responsabilidad individual.

Por eso es que la escena se multiplica y repite frente a las listas.

3.3. La elección más transparente

Francisco Rodríguez Cruz

Quien tenga la posibilidad de navegar por Internet, que haga la prueba. Escriba en cualquier
programa de búsqueda la frase "elecciones fraudulentas". Miles y miles de sitios web de todos
los confines del planeta claman por mayor transparencia electoral en sociedades
presuntamente democráticas.

Las palmas en número de páginas sobre el tema se las lleva posiblemente nuestro vecino del
Norte, donde la última y muy traumática elección presidencial reveló al mundo los entresijos
de una farsa electorera que se vendía como modelo de democracia representativa y resultó un
fraude espectacular.

Entre mucha anécdota que aburriría, resalta una investigación de la Universidad venezolana de
Zulia, que se adentra en el tema de la credibilidad de las elecciones en América Latina, sobre
la base de un acercamiento a ocho países de la región. El fundamentado estudio arrojó que en
la mitad de ellos prácticamente el 70% de los encuestados considera fraudulentas las lidias
electorales de sus respectivas naciones.

Por supuesto que Cuba no se incluyó en ese estudio, entre otras cosas tal vez porque la
investigación se hizo mucho antes del 20 de mayo del 2002, y no fue hasta ese día que el
mundo al parecer se enteró por boca del presidente George W. Bush, de que en Cuba hay
elecciones.

Es una broma, claro. Lo cierto es que nuestro sistema electoral es incomparable con cualquier
otro en el hemisferio occidental, y lamentablemente vivimos en una era donde no se admiten
excepciones a la regla del orden político capitalista, o si me permiten trasladar un término de
José Ingenieros, en una "mediocracia" imperial que desconoce o acosa a cualquier estado que
vaya contra el dogma inoperante y desprestigiado de sus elecciones "libres".

Me dediqué entonces a revisar nuestra Ley electoral, y a contrastar algunos principios de


nuestro funcionamiento democrático con las conclusiones de la mencionada investigación de la
Universidad de Zulia. Y... ¡sorpresa! Los conocedores de los ordenamientos políticos plantean
que la integración de los órganos electorales mediante mecanismos ajenos a los intereses
partidistas favorecen la credibilidad de las elecciones. De arriba a abajo, y de abajo a arriba,
no encontré en la Ley electoral cubana una sola mención al Partido, o a mecanismo partidista
alguno en las comisiones electorales desde la circunscripción hasta la nación.

La confianza de la población en los poderes públicos y su apoyo y satisfacción con la


democracia son otros dos factores que el estudio asocia a la valoración de transparencia de
unas elecciones. Se parece bastante a ello, creo, el 85% de electores que tradicionalmente
participan en Cuba en la nominación de candidatos y los porcentajes de votantes superiores
siempre al 95 por ciento.

El otro elemento con el que determinan la valoración social de los sistemas electorales es la
cantidad de partidos políticos involucrados, para concluir que mientras más existen -repito que
lo dice una investigación de una prestigiosa universidad latinoamericana- menor es la
credibilidad del proceso eleccionario. En Cuba, como se sabe, no hay ningún partido envuelto
en las elecciones.
¿Por qué entonces hay quienes se empeñan en descalificar nuestras elecciones? ¿Porque no
son iguales a otras? ¿O tal vez porque no dejan resquicio al desconocimiento de la voluntad
popular, empeñada en no volver al pasado de república bananera en su versión contemporánea
estilo Miami?

3.4. Miles de candidatos

Iliana Hautrive [4]

Grandísimo error es creer que, en materia de elecciones, en Cuba hay un solo candidato.
Quienes mejor lo podemos atestiguar somos los que por estos días participamos en los plenos
de las organizaciones de masas y estudiantiles del país, para proponer a quienes componen la
cantera de la que resultarán los delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular y los
diputados al máximo órgano legislativo de la Nación.

Eso por no hablar de los miles de compatriotas que han sido nominados por el pueblo como
candidatos a delegados a las asambleas municipales, que serán elegidos por votación popular
el próximo día 20 de octubre, y en segunda vuelta, si fuera necesario, el 27 del próximo mes.

En los plenos de las organizaciones de masas y estudiantiles, también representantes del


pueblo están proponiendo a miles de ciudadanos de reconocida capacidad, prestigio y valores.
Así fue en el del Consejo Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, efectuado este
martes, en el que fueron aprobados unos 450 compañeros, quines conforman un abanico de
oficios y profesiones representativos de toda la sociedad cubana.

Inicialmente las propuestas eran unas 435, pero los asistentes ejercieron, democráticamente,
su derecho a opinar en favor de otros que hasta el momento no habían sido contemplados. Y
así se argumentaron las propuestas de jóvenes destacados en la batalla de ideas que libra el
país; o la de aquella mujer negra que conoció en carne propia los rigores del capitalismo en un
apartado rincón del oriente cubano, nunca pudo calzar zapatos hasta que el triunfo
revolucionario le abrió las puertas de La Habana para estudiar, y hoy es una destacada
licenciada en enfermería en su provincia natal; o la del científico de la zona central del país
empeñado en hacer avanzar la investigación de viandas tropicales.
Tal como ocurrió en el movimiento obrero, así lo están haciendo las organizaciones que en el
país agrupan a las mujeres, a los campesinos, a los estudiantes de la enseñanza media y
superior, en sus diferentes instancias. De hecho, la cantera es amplísima, salida desde el barrio
y desde las mencionadas organizaciones, compuesta por miles de ciudadanos.

Valiosa gente como esta son las que en este país acceden a los órganos de Gobierno en los
distintos niveles, incluida la Asamblea Nacional del Poder Popular, sin distinción de razas o
creencias religiosas, y sólo por el talento, mérito y consagración a la obra de la Revolución.
Entonces, ¿quién dice que en Cuba sólo hay un candidato?

4. RESPUESTAS A INTERROGANTES ACERCA DEL PROCESO ELECTORAL

-¿Cuántas personas votan en cada colegio?

-Trescientas como máximo, aunque si por las características específicas de una circunscripción
el número de electores en un colegio fuese superior, se requiere la aprobación de la Comisión
Electoral Provincial si es hasta 330 electores, y de la Comisión Electoral Nacional si son más de
331 y hasta 350.

-¿Dónde se ubican los colegios?

-Se ubican en lugares céntricos dentro de cada circunscripción electoral, de manera que se
encuentren en un punto que esté a una distancia similar para todos los electores y que les
permita un fácil acceso por igual. Para ejercer el derecho al voto el elector presenta su Carné
de identidad o documento de identidad de los institutos armados.

-¿Pueden los colegios instalarse en viviendas particulares?

-Cuando no exista otra posibilidad de hallar lugares públicos o de fácil acceso de todos los
electores, se pueden instalar en viviendas particulares, siempre que garanticen condiciones
para efectuar el voto tal como lo establece la Ley Electoral.

-¿Está permitido usar viviendas de los candidatos o allegados como colegios electorales?
-No. En ningún caso pueden utilizarse esas viviendas. Ni de candidatos ni de sus familiares
allegados ni de otras personas que puedan comprometer la transparencia e imparcialidad del
proceso.

-¿Cuántos colegios se constituyen en el actual proceso electoral?

-Son más de 36 mil colegios electorales en las 14 941 circunscripciones existentes.

-¿Cuántos candidatos se han nominado para delegados a las Asambleas Municipales?

-Hay casi 32 600 nominados. De ellos resultarán electos, por el voto libre, directo y secreto, en
los comicios del 20 de octubre o el 27, en la segunda vuelta, como delegados a las Asambleas
Municipales, un total de 14 941.

-¿Quiénes integran las mesas electorales?

-Personas designadas por la Comisión Electoral de Circunscripción, y aprobadas por la


Comisión Electoral Municipal, que estén en el pleno disfrute de sus derechos electorales, gocen
de un buen concepto público, no sean candidatos a delegado a la Asamblea Municipal, y no
tengan relación de parentesco, amistad íntima, enemistad manifiesta o ser conviviente con
algunos de los candidatos a elegir por la circunscripción electoral a la que corresponde la Mesa
donde ejerce sus funciones.

-¿Cuántos son los miembros de una Mesa Electoral?

-Son cinco. En cada colegio se constituye una Mesa Electoral integrada por un Presidente, un
Secretario, un vocal y dos suplentes. Para la realización de las elecciones la Mesa se constituye
con los tres primeros, y los suplentes cumplen las funciones que les asigne el Presidente, y
sustituyen temporalmente a los restantes integrantes de la Mesa Electoral cuando así
corresponda.

-¿Cuándo se designan los integrantes de las mesas electorales?

-Se hizo en el actual proceso 35 días antes de la fecha fijada para las elecciones a delegado a
las Asambleas Municipales, por la necesidad de que haya tiempo suficiente para que sus
integrantes reciban una preparación previa, mediante la realización de conferencias,
seminarios y talleres.
-¿En qué momento se instalan las mesas electorales?

-Lo hacen el día señalado para la celebración de las elecciones, es decir el 20 de octubre. Ese
día, a las 6 de la mañana, una hora antes de la señalada para la apertura de los colegios, se
constituyen por derecho propio.

-¿Qué hace la Mesa una vez constituida?

-Verifica en particular que el local tiene las condiciones que garantice el carácter secreto de la
votación. Constata que tiene toda la documentación requerida para el ejercicio de sus
funciones. Revisa el Registro de Electores y la lista anexa con las inclusiones aprobadas para
determinar que se encuentran debidamente actualizados. Coloca las biografías y fotos de los
candidatos en lugar visible. Fija boletas de muestras en el exterior del colegio electoral.
Sintoniza la radio en la emisora establecida por las Comisiones Electorales Provinciales y
Nacional. Organiza la participación de los pioneros en la custodia de las urnas.

-¿Todos los colegios abren el día de las elecciones a la misma hora?

-Sí. Lo hacen a las 7 de la mañana. En caso de que un colegio, por razones extraordinarias,
tuviese que iniciar la votación a una hora distinta, se requiere la aprobación previa de la
Comisión Electoral Nacional.

-¿Qué pasa a las 7 de la mañana en cada colegio electoral?

-Concluida la preparación de las condiciones para iniciar las elecciones, el Presidente de la


Mesa Electoral y los electores presentes cantan el Himno Nacional en el momento en que se
transmite para todo el país por la radio. Seguidamente, los integrantes de la Mesa prestan
juramento y firman el acta de toma de posesión de sus cargos. Luego, el Presidente, en
presencia de los electores, revisa la urna para comprobar que se encuentra totalmente vacía y
procede a sellarla. También se dispone la custodia de la urna por los pioneros. Se emite
entonces el primer parte con las incidencias de la apertura. Finalmente, el Presidente invita a
los electores a iniciar la votación.

-¿Qué documentos debe presentar el elector para ejercer el sufragio?

-Su Carné de Identidad o documento de identidad de los institutos armados. Los miembros de
la Mesa Electoral realizan la comprobación de que se encuentra inscripto en el Registro de
Electores y, si no aparece, verifican a través del Carné de Identidad o documento de identidad
de los institutos armados, y mediante el testimonio de algunos de los electores presentes, que
el interesado, atendiendo al lugar de residencia y por no conocerse impedimento legal alguno,
puede ejercer el derecho al voto. Realizadas esas comprobaciones y conforme a sus resultados
se procede a su inscripción o no en la lista de inclusiones dispuesta para el día de las
elecciones.

-Si un elector ha extraviado su Carné de Identidad, ¿qué debe hacer?

-Debe acudir a la Oficina Municipal del Carné de Identidad y Registro de Población


correspondiente, las que permanecerán habilitadas durante todo el día de las elecciones.

-¿Qué ocurre con un joven que ha arribado a los 16 años de edad y no tenga su Carné de
Identidad el día de las elecciones?

-Puede ejercer el derecho al voto con la presentación de la Tarjeta de Menor.

-¿Cuándo se cierra el Registro de Electores?

El 18 de octubre las Comisiones Electorales de Circunscripción transmiten la cifra final de


electores de su demarcación consignada por cada colegio electoral, la que se considera el parte
básico previo a la celebración de elecciones. La cifra de electores informada en el parte básico
es la que tiene la Mesa Electoral para el inicio de las elecciones. Ahora bien, si con
posterioridad a la emisión del parte básico se presenta algún caso que con arreglo a lo
dispuesto en la Ley Electoral deba producir una inclusión o exclusión en el Registro de
Electores, esto se decide por la Mesa Electoral el propio día de las elecciones. Las inclusiones
que se produzcan ese día se listan en el anexo del Registro de Electores expresamente
habilitado para su uso ese propio día. Las exclusiones se tachan en el Registro de Electores del
colegio y su lista anexa. Las exclusiones que se produzcan ese mismo día con posterioridad al
tercer parte, a las 11 de la mañana, requieren de la previa aprobación de la Comisión Electoral
Municipal correspondiente.

-¿Quiénes están incapacitados para ejercer el derecho de sufragio activo?

La Ley Electoral establece que no pueden hacerlo los ciudadanos que estén comprendidos en
los casos siguientes: los incapacitados mentales, previa declaración judicial de su incapacidad;
los sancionados a privación de libertad, aun cuando se encuentren disfrutando de libertad
condicional, licencia extrapenal o gozando de pase; los que se encuentren cumpliendo una
sanción subsidiaria de la privación de libertad; y los que hayan sido sancionados a privación de
sus derechos políticos, durante el tiempo establecido por los Tribunales.

-¿Los integrantes de la Mesa Electoral pueden instruir a los electores sobre el modo de votar?

Sí pueden y deben hacerlo, al entregarle la boleta, aunque sin hacer manifestación alguna que
pueda inclinar la decisión del elector hacia uno u otro de los candidatos. Solo puede decirle que
debe votar por uno solo de los candidatos nominados haciendo una cruz (X) en la casilla
correspondiente al nombre del que resulte de su elección.

-¿Cómo debe ejercer el elector el derecho al voto?

Principio inviolable es que se haga de forma secreta. Una vez recibida la boleta, el elector pasa
a la casilla de votación o local designado a ese fin para ejercer de modo secreto tal derecho.

-¿Se puede votar por más de un candidato a delegado?

No. Cada elector debe votar por uno solo de los candidatos nominados, entre dos, tres o más.
Debe hacer, pues, una cruz (X) en la casilla correspondiente al nombre del que resulte de su
elección.

-Si el elector no puede dentro del colegio ejercer por sí mismo, por razones de enfermedad o
impedimento físico, el derecho al voto, ¿alguien puede auxiliarlo?

-Sí. Puede auxiliarse de otra persona seleccionada por él para ejercer ese derecho, siempre
que no sea uno de los candidatos nominados en esa Circunscripción Electoral, ni miembro de la
Mesa Electoral u otra autoridad electoral.

-¿Puede algún elector votar fuera del colegio electoral?

-La votación se realiza en el colegio electoral, salvo en aquellos casos en que el elector no
pueda asistir por causas previstas en la Instrucción número 9 de la Comisión Electoral
Nacional, entre ellas enfermedad o impedimentos físicos, estén los enfermos en sus domicilios
u hospitalizados, quienes pueden, excepcionalmente, ejercer el derecho al sufragio siempre
que lo hayan solicitado expresamente, estén en un lugar próximo al colegio electoral, existan
condiciones para ello y se observen todos los requisitos legales respecto al secreto del voto y
la votación. En esos casos, el Presidente de la Mesa Electoral dispone lo pertinente a esos
fines.

-¿Qué ocurre si el elector, al votar, comete un error en la boleta o esta sufre algún deterioro?

Puede recibir otra boleta de la Mesa Electoral, siempre que el elector así lo solicite y
previamente haya devuelto la que se le entregó inicialmente. La boleta devuelta se invalida por
los integrantes de la Mesa Electoral con una raya transversal y se escribe con tinta, en letra
grande, clara y legible, la palabra "INVALIDADA". El Presidente y el Secretario de la Mesa
Electoral firman esa boleta.
-¿Cómo procede la Mesa luego que el elector dobla su boleta y la deposita en la urna?

El integrante de la Mesa Electoral, quien observa la realización de ese acto, dispone que se
escriba en el Registro de Electores o en la lista de inclusiones anexa, la palabra VOTÓ a la
derecha del nombre del elector que acaba de votar.

-¿Pueden hacerse reclamaciones durante el desarrollo de la votación?

Tanto un elector como un candidato pueden presentar al Presidente de la Mesa Electoral las
reclamaciones que estimen procedentes, oral o por escrito. El Presidente da cuenta a los
demás integrantes de la Mesa y deciden por mayoría. Las reclamaciones que se presenten y la
solución que se haya adoptado se hacen constar en el acta. La decisión que corresponda se
adopta en un término máximo de dos horas, y se comunica de forma verbal al reclamante. Si
su reclamo es denegado, el elector o candidato pueden apelar de inmediato a la Comisión
Electoral de Circunscripción. Si esta se encuentra en funciones de Mesa Electoral, la apelación
se interpone ante la Comisión Electoral Municipal. La decisión que se adopte en ambos casos
es definitiva e inapelable.

-¿A qué hora se cierra la votación el 20 de octubre?

A las 6 de la tarde.

-Si a esa hora, es decir las 6 de la tarde, quedan electores esperando para ejercer el sufragio,
¿qué ocurre?

En ese caso, el Presidente o cualquier miembro de la Mesa Electoral que a ese efecto se
designe, si fuera necesario, toma nota de los nombres de los electores que se encuentren
esperando para ejercer su derecho al voto, a los cuales se les permite votar.

-¿Cuándo y quién da por cerrada la votación?

Una vez depositada la última boleta, el Presidente de la Mesa Electoral declara cerrada la
votación.

-¿Puede cerrarse la votación antes de las 6 de la tarde?

Si antes de esa hora hubiesen votado todos los electores que aparecen inscriptos en el
Registro de Electores de un colegio electoral, el Presidente de la Mesa da cuenta a la autoridad
electoral superior, la cual debe dar autorización. En ese caso, el Presidente declara cerrada la
votación cuando haya depositado su boleta el último elector.

-¿Es público el escrutinio de los votos?

Por supuesto. Eso es un principio. Terminada la votación, el Presidente de la Mesa Electoral


abre la urna y procede, conjuntamente con los demás miembros de esta, a realizar el
escrutinio, el que, una vez iniciado, se continúa sin interrupción hasta su conclusión. El
escrutinio se efectúa en el propio colegio por los integrantes de la Mesa Electoral únicamente.
Es público. y pueden estar presentes miembros de las Comisiones Electorales, integrantes de
las organizaciones políticas y de masas, los candidatos, la prensa y cualquier otra persona que
lo desee, incluso extranjeros. Ahora bien, estas personas deben respetar las indicaciones del
Presidente de la Mesa Electoral, y no interferir en la realización de este importante paso de la
elección.

-¿Qué boletas se declaran nulas?

Aquellas en que se haya votado por más de un candidato; aquellas donde se haya escrito el
nombre y apellidos de una persona que no sea de las nominadas, y votado por ella; aquellas
donde se hayan hecho marcas o rayas que afecten toda la boleta; o aquellas donde se hayan
escrito palabras o frases de cualquier tipo.

-¿Quién declara la nulidad de una boleta?

Lo hacen por unanimidad o por mayoría de votos los integrantes de la Mesa Electoral. El
Presidente de la Mesa escribe, al dorso de las boletas declaradas nulas, las causas que
motivaron esa decisión, y las firma.

-¿Pueden darse casos de dudas sobre la expresión de la voluntad del elector, al realizarse por
la Mesa Electoral la lectura de la boleta depositada en la urna?

-Sí, y a tales efectos la Comisión Electoral Nacional ha establecido que no se declaran nulas
las boletas en las que:
-Se advierta claramente la marca del voto del elector al lado del nombre del candidato,
aunque no esté hecha precisamente dentro del espacio de la boleta destinado a ese fin,
siempre que no ofrezca dudas y se pueda determinar el candidato al que quiso favorecer con el
voto.
-Se advierta la X (equis) u otra marca evidente del voto, cualquiera que esta sea, que
permita identificar la voluntad del elector.
-Se hayan escrito por el elector el nombre y los apellidos del candidato por quien quiso
votar, siempre que sea de alguno de los nominados, sin que, al mismo tiempo, haya votado
por otro.
-Se hayan tachado el nombre de uno o varios de los candidatos de los relacionados, siempre
que el elector haya votado por otro de los nominados sin haberlo tachado.

-¿En qué momento el pueblo conoce del resultado del escrutinio?

-Una vez concluido el escrutinio, en una boleta de muestra, se fija en el exterior del colegio
electoral el resultado. Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50% de los sufragios, se
establece por la Comisión Electoral de Circunscripción cuáles de ellos deben ir a elecciones de
segunda vuelta.

-¿Quién hace la proclamación de los delegados electos?

-Le corresponde tal tarea a la Comisión Electoral Municipal, una vez verificada la validez de los
resultados de la elección. Esta misma Comisión entrega a los delegados electos dentro de las
72 horas siguientes a la fecha de la elección, los certificados.

-¿Cuándo se realizan las elecciones de segunda vuelta?

-Serán el 27 de octubre en aquellas circunscripciones en que queden empatados dos


candidatos o más, o en las que ninguno haya obtenido más de la mitad del número de votos
válidamente emitidos en la circunscripción.

-¿Qué votación debe obtener el ganador en esta segunda vuelta?

-Es elegido aquel candidato que obtenga la mayor cantidad de votos válidos.

-¿Y si hay un empate?

-En tal caso se va a una nueva elección que se celebra dentro de los diez días siguientes. Y si
se repite un empate, se llevan a efecto sucesivamente nuevas elecciones hasta lograr que
obtenga mayor votación uno de los candidatos. La Comisión Electoral Nacional o la Comisión
Electoral Municipal, en su caso, disponen la fecha en que se celebran estas elecciones.

-¿Cuándo se constituyen las Asambleas Municipales del Poder Popular?

-Será el próximo 9 de noviembre. Los delegados elegidos se reúnen para constituir las
Asambleas Municipales del Poder Popular y eligen a sus presidentes y vicepresidentes.
5. CUBA: EXPERIMENTO DE DEMOCRACIA

Por Agnerys Rodríguez Gavilán

José Luis Toledo, el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y


presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, es un prestigioso académico con los pies en la tierra, conoce muy bien casi
todos los entresijos de la tan traída y llevada Señora Democracia, "sobre la cual se han escrito
ríos de tinta y existen bibliotecas enteras, más grandes que las de Alejandría".

Por consiguiente, un defensor incansable del sistema democrático que impera en esta nación,
probablemente uno de los más jóvenes en el mundo actual, tan embriagado con las falacias de
las democracias representativas.

De tales asuntos conversó con JR, pocas horas antes de este especial domingo, doblemente
significativo porque además de las elecciones de los delegados a las Asambleas Municipales del
Poder Popular, celebramos el aniversario 134 de la primera vez que se entonara en público la
letra de nuestro Himno Nacional.

5.1. Sin parecidos.

"¿Mi definición de democracia cubana? Primero, habría que decir que nuestro sistema político e
institucional no se puede medir ni analizar partiendo de las premisas preconcebidas y
preestablecidas de otros sistemas políticos. El cubano es sui generis, novedoso y muy ajustado
a las características, a las exigencias y a las realidades de estos tiempos.

"En segundo lugar, es un sistema muy joven, tiene apenas 26 años y meses. Tomemos en
cuenta que la nueva organización institucional de la Revolución y los órganos del Poder Popular
se crearon a partir de 1976, cuando entra en vigor, el 24 de febrero de ese año, la Constitución
de la República de Cuba. Insisto, nuestra democracia es muy joven.

"A partir de estos elementos, cabe señalar los aspectos fundamentales que la caracterizan.
Uno de ellos es la ausencia de partidos políticos en los procesos eleccionarios.
Constitucionalmente está consagrada en este país la existencia de uno solo, el Partido
Comunista de Cuba, que tiene como función la dirección política de la sociedad, pero que no
participa en el proceso electoral.

"Ese es el primer rasgo que desmarca el sistema cubano de los restantes. El partido ni postula,
ni presenta, ni promueve candidatos. El nuestro más bien actúa como un órgano garante, que
vela por la transparencia y la debida honestidad del acto electoral, pero no participa en la
contienda.

"Vale recordar que demos es pueblo, cracia es gobierno, luego, democracia es el gobierno del
pueblo, la forma en que institucional y políticamente se organiza un Estado para ejercer con
mayor efectividad un gobierno por parte del pueblo y para el pueblo, eso es la democracia.

"En los países cuya democracia es denominada representativa, esta pasa por dos principios
fundamentales: el multipartidismo y las elecciones, pero lo que se esconde de verdad detrás
de esos dos conceptos es que los partidos políticos y las elecciones no son más que un juego
que limitan real y efectivamente el ejercicio del gobierno por el pueblo.

"Por ello, uno de los aspectos más destacables de nuestro sistema es el cómo se elige a los
delegados, en particular para las Asambleas Municipales, que es el acto que acontece hoy. No
va nadie a reunirse con los vecinos y decirle: 'voten por fulano o mengano', o 'elijan a
melgarejo', es de allí, de entre los propios ciudadanos de la barriada, de donde salen las
propuestas; el pueblo lo aprueba o no, y selecciona a su delegado.

"La inscripción automática, sin ningún tipo de requisito ni costo en el registro de electores de
la nación, a partir de que arribe a los dieciséis años de edad, es otra característica. Aquí nadie
tiene que ir a gastar dinero de su bolsillo para inscribirse en ese listado.

"Otro elemento: el voto en Cuba es totalmente libre. Tú revisas legislaciones electorales de


otros estados, incluso constituciones, y establecen la obligatoriedad del voto. Los ciudadanos
están obligados a votar, hay lugares donde se penaliza a quienes no ejercen el voto. En Cuba
es totalmente voluntario."
5.2. Una mirada a la actual contienda.

Los electores que ejercen hoy su derecho al voto elegirán a su candidato de entre 8 144
mujeres, 24 432 hombres y 3 223 jóvenes de hasta treinta años de edad. Llama la atención
que creció en esta nominación el sexo femenino, a la vez que fue menor la cifra de jóvenes con
respecto a procesos anteriores. Y eso no pasó inadvertido para mi entrevistado.

"Debe ser para todos nosotros un orgullo que haya más compañeras nominadas a los cargos
del Poder Popular. Es un reflejo de cuánto hemos avanzado en uno de las grandes empeños de
la Revolución en todos estos años, traducido en llevar a la mujer a un plano de igualdad y
equidad reales. No es ninguna concesión, es un espacio que se han ganado, y se les reconoce.

"Sobre la nominación de jóvenes, realmente no tengo una reflexión acabada, porque habría
que meditar sobre varias cosas. Por ejemplo, la cubana es una sociedad que envejece, y ese
fenómeno hace lógico que haya en los cargos más personas adultas que jóvenes, eso pudiera
ser una respuesta matemática.

"Yo te voy a dar otro enfoque que tengo de eso: en la Facultad de Derecho mandamos todos
los cursos a los estudiantes de los dos primeros años de la carrera a realizar prácticas en la
secretarías de los órganos municipales del Poder Popular. De esa experiencia la impresión que
tengo es que los alumnos regresan con una alta estima del trabajo del delegado y en más de
una ocasión he oído que ellos les dicen a los secretarios de las asambleas municipales:
cuenten con nosotros; nosotros estamos dispuestos a asumir responsabilidades dentro de los
órganos.

"Otro elemento que he visto en algunas estadísticas y que habrá que tener en cuenta para el
análisis es el alto índice de ratificación y reelección que ha habido en este proceso. Habría que
ver también si los más viejos les abrimos espacio..."

Vale mucho su opinión porque Toledo lleva ocho años como Decano de la Facultad de Derecho,
suficiente tiempo para conocer a los jóvenes: preguntones, rebeldes, cuestionadores pero
fieles.
"Siempre tienen una disposición a avanzar dentro de una posición de fidelidad a la Revolución,
pero, como jóvenes al fin, buscan más y mejores aristas para perfeccionar nuestra democracia.
A veces ellos salen de la facultad con un criterio de cómo actúa un delegado, de cómo funciona
un Poder Popular, pero cuando van a la práctica e interactúan con estos hombres, saben de las
grandes tareas que cotidianamente enfrentan y regresan con una valoración muy alta de su
trabajo.

"Eso necesariamente los lleva a discutir, analizar, plantear, buscarle soluciones a aquellos
aspectos que han identificado que afectan la actuación del delegado, para contribuir a su mejor
desempeño. Ese es el debate fundamental que se produce en la universidad, el de cómo
buscar dentro de la fidelidad al proceso un funcionamiento cada vez más efectivo, más cabal y
más comprometido del modelo democrático nuestro."

5.3. No hay mitos, sino realidades.

Como todo buen hombre de ley, a Toledo le sobran argumentos para seguir desmintiendo a los
paladines de la democracia. Ninguno de ellos podrá negar la total transparencia del proceso
cubano, que se manifiesta, por ejemplo, en la constitución de las comisiones electorales y de
candidaturas, integradas por hombres y mujeres del pueblo.

"Y, ¿quién custodia las urnas electorales?: los pioneros. Véase cualquier país de este
continente: cuando se va a efectuar un acto electoral, prácticamente se declara un estado de
emergencia en el país, movilización de las fuerzas armadas, tanques en las calles, ejército con
armas largas, todo un acontecimiento militar. En Cuba, son los niños.

"Y no voy a referirme a lo que son las elecciones en otros países, que se pierden urnas, que
ponen boletas que inducen a cometer errores a las personas, que votan hasta los muertos... Ni
qué decir de las campañas electorales. Hoy en muchos países es un gran show, y además,
hace más campaña el que más dinero tiene. En Cuba no, la única divulgación electoral es la
publicación de las biografías y las fotos de los candidatos en aquellos lugares de mayor
concurrencia del pueblo."

Son estos algunos de los principios de la democracia cubana, pero pensar que en nuestro país
el proceso democrático se manifiesta únicamente en la contienda electoral es un error, es
quedarnos a medias en un análisis, "porque él no se agota en el acto electoral, sino que los
comicios constituyen uno de los elementos que matizan e integran la democracia en Cuba. El
acto democrático en Cuba es una actividad cotidiana del ejercicio del poder.

"Aquí todos los funcionarios electos son revocables de sus cargos, sencillamente, cualquier
compañero, a cualquier nivel de este país, es revocable en las responsabilidades que le fueron
otorgadas. Nadie es inamovible.

"La rendición de cuentas de los delegados a las asambleas municipales ante sus electores es
otra muestra del ejercicio del poder, cada seis meses están obligados a informar lo que han
hecho, oír opiniones, planteamientos, quejas y dar cuantas explicaciones sea menester dar.

"Están además las otras formas continuas que tiene el pueblo, por distintas vías, de manifestar
su opinión, de dar sus criterios, que no caen en un saco roto, porque deciden conductas
gubernamentales."

5.4. Cultos para ser libres.

Toledo conoce como nadie la trascendencia del actual proceso electoral. Para él es una
manifestación de apoyo a la Revolución, pues "nunca ha habido una elección en Cuba con
menos del noventa y cinco por ciento de asistencia a las urnas. Y esta vez será también un
voto para decir que el socialismo sigue siendo irrevocable, perfectible pero nuestro.

"Hoy el cubano es un pueblo libre, y será más libre en la medida que sea más culto. En la
medida en que su saber se ensanche más, en esa búsqueda incesante, alcanzará mayores
cuotas de libertad. Y en la medida en que la Revolución materialice todo su programa cultural
--ya en marcha--, seremos capaces de alcanzar cotas mayores de libertad y de democracia."

6. MARCHA DEL PROCESO ELECTORAL 2002-2003


6.1. Convocan a segunda etapa de elecciones para el 19 de enero. Se elegirán a los
Delegados a las Asambleas Provinciales y Diputados a la Asamblea Nacional. [5]

FIDEL CASTRO RUZ, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba.

HAGO SABER: Que el Consejo de Estado ha considerado lo siguiente:

POR CUANTO: Mediante Acuerdo de este Órgano, de fecha 9 de julio de 2002, se convocó a los
electores de la República para las elecciones generales con vistas a elegir Delegados a las
Asambleas Municipales y Delegados a las Asambleas Provinciales y Diputados a la Asamblea
Nacional del Poder Popular, respectivamente; se estableció la fecha en que se efectuarían las
elecciones para elegir a los Delegados a las Asambleas Municipales y se expresó que la fecha
de las elecciones para elegir Delegados a las Asambleas Provinciales y Diputados a la
Asamblea Nacional, respectivamente, sería dispuesta en el momento que correspondiera.

POR CUANTO: Teniendo en cuenta que ya se efectuaron las elecciones de la primera etapa, en
las que se eligió por un período de dos años y medio a los Delegados a las Asambleas
Municipales del Poder Popular, es procedente disponer la fecha en que se celebrarán las
correspondientes a la segunda etapa, en las que se elegirán, por el término de cinco años, los
Delegados a las Asambleas Provinciales y los Diputados a la Asamblea Nacional,
respectivamente, del Poder Popular.

POR TANTO: El Consejo de Estado, en uso de las atribuciones conferidas, tanto en la


Constitución de la República como en la Ley No. 72/ 92, Ley Electoral, adopta el siguiente

ACUERDO
PRIMERO: Disponer que el próximo diecinueve de enero de dos mil tres se celebren las
elecciones en la que los electores de la República elijan, por el término de cinco años a los
Delegados a las Asambleas Provinciales y Diputados a la Asamblea Nacional, respectivamente,
del Poder Popular.

SEGUNDO: Comuníquese a los Presidentes de las Comisiones Nacionales Electoral y de


Candidaturas, respectivamente, y publíquese en la Gaceta Oficial de la República para general
conocimiento.

DADO en el Palacio de la Revolución, en la ciudad de La Habana, a los 20 días del mes de


noviembre de 2002, "Año de los Héroes Prisioneros del imperio"

FIDEL CASTRO RUZ

Presidente del Consejo de Estado

6.2. Votó el 97.61% de los electores registrados

Por Francisco Rodríguez Cruz [6]

Al concluir la votación a las 6:00 pm de ayer domingo, ocho millones 115 mil 215 cubanos
habían ejercido su derecho al sufragio, lo cual representa el 97.61% de los electores
registrados, según datos preliminares de la Comisión Electoral Nacional (CEN) ofrecidos al
cierre de esta edición.

"Es lo que se esperaba de este pueblo que está en el centro de la batalla de ideas y ha
respondido siempre a nuestra Revolución, a nuestro Partido y a nuestro Comandante en Jefe
Fidel", expresó el doctor Juan Vela Valdés, presidente de la CEN, quien calificó de
extraordinarios los resultados de esta segunda etapa de las elecciones generales.
Desde las 7:00 a.m. del domingo, los 37 mil 988 colegios electorales previstos abrieron sus
puertas, en una jornada que se caracterizó por la masiva asistencia de los cubanos a las urnas
desde horas bien tempranas y a pesar de las bajas temperaturas registradas en todo el país y
las lluvias reportadas en algunas zonas aisladas de varias provincias orientales.

Resaltó también en estos comicios el entusiasmo, combatividad y cultura política de la


población, hecho que se evidenció en las constantes manifestaciones de apoyo a la estrategia
revolucionaria del voto unido, elemento clave para elegir a los 609 diputados al Parlamento y a
los mil 199 delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular. De acuerdo con la Ley
Electoral, los candidatos para ser electos deben obtener más de la mitad de los votos válidos
emitidos en el municipio o distrito electoral.

El presidente de la CEN calificó de muy bueno el funcionamiento durante los comicios del
sistema informativo y de comunicaciones, y la disciplina en los colegios y demás eslabones
organizativos del proceso, en los cuales laboraron más de 263 mil personas en todo el país.
Además reconoció a todo el personal de apoyo y en particular a los pioneros que participaron
en la custodia de las urnas.

El ejemplar proceso eleccionario se convirtió así en una nueva muestra del respaldo del pueblo
a su sistema democrático y al Socialismo, y corroboró la justeza de las palabras del
Comandante en Jefe al ejercer su derecho al voto en horas de la mañana de ayer, cuando
afirmó que estas eran las mejores elecciones de nuestra historia y las mejores que puedan
celebrarse en cualquier rincón del mundo

6.3. 91,35% por el voto unido

Por María Julia Mayoral

Elegidos todos los diputados y delegados provinciales. Aumentó la calidad de los sufragios.
Válidas el 96,14% de las boletas; las anuladas y en blanco descendieron a 3,86%.
Electos los 609 diputados y los 1 199 delegados provinciales. El 91,35% de los electores que
votaron de forma válida, optaron por respaldar a todos los candidatos. Por primera vez en la
historia de Cuba, la cantidad de ciudadanos que acudió a las urnas rebasó los ocho millones.
De estas realidades, confirmadoras de la unidad y la consolidación política de la Revolución, dio
cuenta este lunes la Mesa Redonda Informativa.

Según las informaciones preliminares brindadas por el doctor Juan Vela, presidente de la
Comisión Electoral Nacional (CEN), el registro actualizado de votantes incluyó a 8 313 770
personas; de ellas ejercieron el sufragio 8 115 215, para un 97,61% de asistencia.

Pero no solo resulta trascendente el elevado índice de participación, sino también la calidad de
los comicios. Vela indicó que resultaron válidas 7 803 893 boletas, el 96,14%, lo cual en
números absolutos supera en 241 378 a las consideradas de ese modo en los sufragios de
octubre último cuando se eligieron a los delegados de circunscripción.

Esta vez, explicó, también disminuyó el saldo de las boletas en blanco y las anuladas, que
fueron 243 431 y 69 863. Mientras en octubre constituyeron el 2,78 y 2,54%,
respectivamente, del total, el domingo pasado representaron apenas el 3 y el 0,86% de las
depositadas. Tal comportamiento es claro reflejo de la posición de nuestro pueblo, pues como
es sabido los empleados del imperio hicieron insistentes llamados a no participar en las
elecciones, así como dejar las boletas en blanco o anularlas.

Nuestro pueblo, comentó el profesor universitario y Presidente de la CEN, sabe lo que quiere,
está convencido de sus principios y lo demostró con su voto secreto. La gente hizo lo que su
conciencia le dictó, podía votar por uno, por varios, por todos los candidatos o por ninguno.

El haber logrado un 91,35% de voto unido, comentó Rubén Pérez, secretario de la CEN, es de
igual manera un hecho de extraordinario valor. Significa que 14 992 electores más optaron por
esa decisión, si se compara con las elecciones generales de 1997-98. Ese porcentaje, dijo,
subraya el respaldo al sistema democrático cubano, expresa la unidad y la cultura alcanzadas
por el pueblo en 44 años de Revolución.
ÉXITO EN LAS DOS EVALUACIONES

Lo ocurrido este 19 de enero también habla a favor del rigor con que se llegaron a postular los
609 candidatos a diputados y los 1 199 a delegados provinciales. Ernesto Freire, presidente de
la Comisión de Candidaturas Nacional, comentó que para los representantes de las
organizaciones de masas y estudiantiles incorporados a esas comisiones hubo dos importantes
evaluaciones. La primera, afirmó, fue cuando las asambleas municipales tuvieron el derecho de
aprobar o rechazar nuestras propuestas de precandidatos, y la segunda ocurrió este domingo
con el resultado de las votaciones porque todos los nominados resultaron electos, al lograr
mucho más del 50% de los sufragios válidos emitidos en la correspondiente demarcación
electoral, como exige la Ley.

Freire resumió además la amplitud y el significado de los intercambios entre los candidatos y el
pueblo. En total, la cantidad de encuentros ascendió a 11 102 y en ellos estuvieron presentes
más de 2 161 150 cubanos.

HAY TRABAJO POR DELANTE

Como informaron Freire y Vela, todavía las comisiones de candidaturas y electorales, en las
provincias y en el nivel nacional, no han concluido su faena. Deberán, según el caso, cumplir
sus funciones en el proceso que permitirá la elección de las presidencias de las asambleas
provinciales y nacional del Poder Popular, así como en la elección de los 31 integrantes del
Consejo de Estado, de su Presidente, Primer Vicepresidente, cinco Vicepresidentes y
Secretario, en la fecha que fije el actual Consejo de Estado.

El Presidente de la CEN informó además que en las próximas semanas, una vez terminada la
validación de las elecciones, se publicará la información acerca de los votos obtenidos por cada
uno de los 609 diputados, como se ha hecho en las anteriores ocasiones.

LAS ESTRELLAS QUE LLEVAMOS EN LA FRENTE


Al resumir la Mesa Redonda Informativa, el moderador y dirigente de la UJC, Randy Alonso,
aseguró que los resultados de los comicios permiten afirmar que la Patria está orgullosa de
nosotros. Hemos dado al mundo un ejemplo de cohesión, fortaleza y respaldo abrumador a la
Revolución y a nuestra democracia socialista; 8 115 215 cubanos ejercimos nuestro derecho al
voto, el 97,61% de los registrados, en una extraordinaria demostración de civismo y
participación democrática.

El llamado de Fidel y la Revolución, indicó, encontraron el respaldo de un pueblo que sabe lo


mucho que defiende con su voto, que vio resumidos en los candidatos las virtudes y méritos de
este pueblo heroico, de estirpe patriótica de donde han surgido hombres como René, Ramón,
Antonio, Gerardo y Fernando, y que sigue teniendo al frente a Fidel y Raúl, electos de forma
abrumadora como diputados.

Demostramos al imperio, concluyó, que la victoria no está en la suma de armas en las manos,
sino en el número de estrellas en la frente.

6.4. El imperio de la voluntad popular.

Por Maria Julia Mayoral [7]

Las estadísticas preliminares presentadas por la Comisión Electoral Nacional (CEN) a unas 12
horas del cierre de los colegios, constatan la rotunda victoria alcanzada por nuestro pueblo el
19 de enero.

A diferencia de otros países donde el padrón electoral se conforma con los ciudadanos que se
inscriben, y no con todos los que tendrían derecho --caso ilustrativo, Estados Unidos--, el
confeccionado en Cuba nuevamente buscó todas las vías posibles para no dejar fuera a
ninguna persona apta.

El propio día de las votaciones fueron incluidos 165 549 electores: unos que se habían dado de
baja del colegio pues no estarían en su sitio de residencia el 19 de enero, otros no apuntados
anteriormente, y un tercer grupo de 77 483 inscritos previamente, pero que por diversas
razones también se presentaron a votar en un sitio distinto al de su domicilio y fueron
anotados bajo el concepto de inscripción excepcional para evitar doble conteo en los cálculos
nacionales.

Ningún criterio político o de status social influyó en la confección del registro electoral, solo
bastaba tener 16 años de edad, ser residente permanente en el país por un período no menor
de dos años antes de las elecciones, y no estar incapacitado por razones de salud mental o por
el cumplimiento de sanciones judiciales.

Si el 3,86% de boletas nulas y en blanco y el 2,39% de electores que no fue a votar,


constituyeran indicadores de rechazo al proceso revolucionario, de todas formas no pasaron de
ser una reducida minoría.

Las cifras preliminares ofrecidas este lunes por el doctor Juan Vela, presidente de la CEN,
aunque podrían sufrir variaciones al concluir su actual proceso de validación, ratifican el nuevo
fracaso de los enemigos de nuestro sistema político y la extraordinaria victoria protagonizada
por millones de cubanos.

De los tres comicios generales con la elección directa de los delegados provinciales y los
diputados, este tercero es el de mejor comportamiento cualitativo. El 96,14% de los asistentes
a las urnas (7 803 893 personas) votó de forma válida. En 1993 ese índice fue de 92,97% (7
300 629) y en 1998 llegó a 94,98% (7 533 222). Además, en relación con esos dos años, la
cantidad de boletas válidas crece en 503 264 y 250 671, respectivamente.

Este 19 de enero apenas el 3,86% de los que ejercieron el sufragio dejó en blanco o anuló las
boletas, contra el 7,03% computado en 1993 y el 5,02% de 1998. Lo anterior no solo significa
un mejor resultado porcentual. En estos momentos, aun con mayor cantidad de electores en
las urnas, los votos nulos y en blanco se redujeron comparativamente en 238 411 y 84 732.

Por ser la capital el territorio más complejo desde todos los puntos de vista, siempre llama la
atención conocer lo ocurrido allí. Al establecer la misma correlación, comprobamos también la
reducción de las boletas en blanco y las anuladas. En 1998, las primeras ascendieron a 66 650
(4,15%) y las segundas llegaron a 54 908 (3,42%). Ahora, con un cuerpo electoral mayor y
superior número de asistentes, esos indicadores decrecieron a 55 234 (3,41%) y a 29 215
(1,80%).

En 1993, cuando por primera vez se eligieron los diputados y delegados provinciales mediante
sufragio directo y secreto del pueblo, no faltaron ilusos pronósticos. "Afuera, comentó Fidel el
15 de marzo de ese año, se publicaban toda clase de noticias escandalosas: que el 30%
anularía o votaría en blanco, que el 40%, que el 60%".

Sin embargo, "no dieron la batalla allí entre los vecinos, no dieron la batalla en la base, no la
dieron en la comunidad porque reconocen, en el fondo, a pesar de todas las ilusiones, la fuerza
de la Revolución, pero llegaron a hacerse la idea, incluso, de una mayoría de la población
votando en blanco o anulando las boletas, donde no estaban los candidatos que no quisieron ir
allí a competir libremente en la base. Esperaban eso, y el resultado final fue el 7,03% de
boletas en blanco o boletas anuladas -y no todas las boletas anuladas fueron con la intención
de anularlas-, y un 92,97% de votos válidos; y ese 92,97% de votos válidos, el 95,06% de
voto unido", agregó el Comandante en Jefe en esa misma oportunidad, durante la sesión
constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular resultante de aquellos comicios.

Los enemigos habían vuelto a olvidar que "este pueblo es creador de la Revolución y es a la
vez fruto de la Revolución; este pueblo es padre de la Revolución e hijo de la Revolución",
según sintetizara el propio Comandante en Jefe.

Incapaces de aprender lecciones, cinco años más tarde retomaron el show propagandístico con
similares intenciones y augurios. Cuando aquello, reportes de prensa preveían que más de 2
400 000 cubanos iban a abstenerse, ya sea por la inasistencia a los colegios o por dejar las
boletas en blanco o anularlas.

Hoy, sin contar todavía con las cifras oficiales que resulten de la validación, puede afirmarse
con entera certeza que otra vez los enemigos fallaron en sus cálculos e hicieron el ridículo.

¿Serán capaces de entender alguna vez? "En nuestro país no es obligatorio votar; sin
embargo, debemos decir que en Cuba hasta los contrarrevolucionarios asisten a las elecciones;
votarán en blanco, o tacharán la boleta como una manera de expresarse, pero votan", afirmó
Fidel en diciembre de 1997.
"En el sistema electoral nuestro, agregó entonces, si la contrarrevolución fuera mayoría podía
ganar las elecciones y tomar el gobierno pacíficamente. ¡Ah!; ellos saben que no van a tener la
mayoría, desde luego, porque nuestro Partido es un Partido, pero no postula ni elige; en
nuestro país postula y elige el pueblo desde la base."

Otro valor indiscutible de los recientes sufragios estuvo en el ejercicio consciente del voto
unido. En un artículo publicado en Granma días antes del 19 de enero, recalcamos el derecho
de cada cual a votar como estimara pertinente, pues aunque el voto unido se vuelve también
instrumento de unidad, la Revolución no pide ni necesita falsos consensos.

Recordamos también en aquella ocasión la idea reiterada por Fidel de que "nadie fuera a
ejercer el voto unido por una cuestión de disciplina, sino que fuera por una cuestión de
conciencia. Si a alguien no le gustaba un candidato, que no votara por el candidato, bien
porque no quiere, con razón o sin razón, o porque conoce algún rasgo de su carácter que no le
agrada".

Esa misma idea fue expuesta nuevamente por el Comandante en Jefe a pocas horas del día de
las elecciones. En su intervención en la Mesa Redonda Informativa, defendió la estrategia
revolucionaria del voto unido, pero al mismo tiempo ponderó que los electores podían votar
por uno, dos, tres... o por ninguno de los nominados.

Que 7.129.142 electores hayan decido respaldar a la totalidad de los candidatos, evidencia el
reconocimiento a la calidad de los propuestos y a la par demuestra que esa elevada aceptación
no respondió a decisiones mecánicas ni formales, pues otros 674 751 votantes tuvieron
motivos para no aprobar a uno o a varios de los incluidos en las candidaturas, y con todo el
derecho que les asistía votaron de manera selectiva.

De no haberse postulado como candidatos a diputados y delegados provinciales a personas


valiosas por sus méritos, talento y capacidades, hoy sería imposible hablar de resultados tan
favorables. No obstante, siempre existirá la posibilidad de realizar un mejor trabajo de
selección, esa es la meta explícita para los próximos comicios generales. Se trata de un
permanente perfeccionamiento que el pueblo concibe, defiende y promueve porque confía en
el valor y el papel de los órganos electivos del Poder Popular. Así lo acaba de testimoniar.
6.5. Constituidas las Asambleas Provinciales del Poder Popular en todo el país.
Electos los Presidentes y Vicepresidentes de esos órganos. Designados los
Secretarios

María Julia Mayoral [8]

Luego del elevado respaldo popular en las urnas, este domingo los 1 199 delegados
provinciales se reunieron por derecho propio para dejar constituidos los órganos superiores del
poder del Estado en cada provincia, y elegir por votación secreta a sus respectivos Presidentes
y Vicepresidentes.

Con la conformación de estas 14 Asambleas del Poder Popular tiene lugar otro de los
momentos más significativos de los presentes comicios generales, al cobrar vida las instancias
que durante los próximos cinco años, en el ámbito de sus territorios, deberán -entre otras
funciones- cumplir y hacer cumplir las leyes, aprobar y controlar la ejecución del plan y el
presupuesto ordinario de ingresos y gastos, participar en la elaboración y control del
presupuesto y el plan técnico-económico del Estado, correspondiente a las entidades radicadas
en su demarcación y subordinadas a otros niveles; así como fortalecer la legalidad, el orden
interior y la capacidad defensiva del país.

Se abre una nueva etapa de trabajo que requerirá seguir mejorando el funcionamiento del
Poder Popular en beneficio del pueblo, en momentos difíciles debido a carencias materiales y
limitaciones financieras unidas a no pocas deficiencias subjetivas. Tal situación volverá a exigir
el mayor esfuerzo de las presidencias de las Asambleas y de todos los delegados de forma
individual y colectiva agrupados por comisiones, pues no en balde desde la Carta Magna queda
fijado que estas instancias "son los órganos superiores locales del poder del Estado, y, en
consecuencia, están investidas de la más alta autoridad para el ejercicio de las funciones
estatales en sus demarcaciones respectivas y para ello, dentro del marco de su competencia, y
ajustándose a la ley, ejercen gobierno".

Bajo la conducción de las Comisiones Electorales Provinciales comenzaron estas sesiones, en


las cuales los delegados suscribieron el juramento de cumplir de manera cabal el mandato que
les otorgara el pueblo, y los presidentes de las Comisiones de Candidaturas presentaron las
propuestas para ocupar los cargos de Presidente y Vicepresidente.
Una vez aprobadas las candidaturas fueron sometidas a la votación secreta de los delegados.
En todas las provincias los nominados alcanzaron altos índices de aprobación.

Dentro de estas sesiones también pasaron a ocupar su puesto en la conducción de las


Asambleas los Secretarios, quienes asumen el cargo por designación de la presidencia.

6.6. Votó el 95,64%

Lourdes Pérez Navarro [9]

Elegidos 13 563 delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular. Pasan a segunda
vuelta 1 383 circunscripciones electorales. Crece la presencia de mujeres entre los elegidos.

Siete millones 997 983 ciudadanos ejercieron este domingo su derecho al voto en la primera
etapa de las elecciones generales para escoger a los delegados de las Asambleas Municipales
del Poder Popular que ejercerán su mandato en los próximos dos y medio años.

Esta cifra representa el 95,64% de los electores registrados. En esta ocasión, acudieron a las
urnas 84 871 personas más que en las elecciones celebradas en el 2000, informó Roberto Díaz
Sotolongo, presidente de la Comisión Electoral Nacional (CEN), en conferencia de prensa
ofrecida la víspera.

El también Ministro de Justicia resaltó los excelentes resultados de los comicios y destacó la
calidad del voto, el trabajo relacionado con los Registros de Electores, el entusiasmo y la
voluntad de nuestro pueblo, y el cumplimiento cabal de la Constitución, de la Ley Electoral, y
de las disposiciones emanadas de la CEN. Este proceso, dijo, es genuina expresión de nuestra
democracia socialista.

Una vez más los resultados de los escrutinios reflejan la confianza del pueblo en aquellos que
los representan. En las 14 946 circunscripciones fueron elegidos 13 563 delegados
municipales. De ellos, 6 493 (47,87%) resultaron reelectos, 3 079 (22,7%) son mujeres -un
4% más que en el proceso precedente-, y 920 (6,78%) jóvenes menores de 30 años.

Estos delegados fueron elegidos de entre los 32 585 candidatos nominados por el pueblo, a
través del voto libre, directo y secreto, muestra fehaciente del carácter democrático de nuestro
proceso electoral, el cual estuvo supervisado paso a paso por la propia población.

En esta ocasión el Registro de Electores finalmente abarcó a 8 362 010 ciudadanos cubanos
residentes permanentes en el país con derecho al sufragio --292 249 más que en las
elecciones precedentes. Las estadísticas reflejan un crecimiento en el Padrón Electoral en un
período de dos años y medio, demostrativo del trabajo puntual y con calidad realizado al
respecto.

Díaz Sotolongo significó que más del 90% de los electores registrados votó por uno de los
candidatos propuestos en las asambleas de nominación, lo cual calificó como un voto de
calidad. Los por cientos de boletas anuladas (2,42) y en blanco (2,81), se comportaron en
ambos casos por debajo de los indicadores del año 2000. Cerca del 50% de las anulaciones fue
mayormente motivado por haber votado por más de un candidato.

El domingo 27 se celebrará la segunda vuelta de las elecciones en las 1 383 circunscripciones


donde ninguno de los candidatos logró más de la mitad de los votos. Posteriormente se
efectuará la constitución de las Asambleas Municipales del Poder Popular y la elección de sus
presidentes y vicepresidentes -que de acuerdo con la ley se realiza después de los 21 días
posteriores a las votaciones, en fecha que determina el Consejo de Estado- donde los
delegados electos por derecho propio toman posesión de sus cargos.

Ellos constituyen cantera para integrar las candidaturas de diputados al Parlamento y


delegados a las Asambleas Provinciales, lo que hace doblemente importante esta etapa del
proceso electoral.

Recordó el Presidente de la CEN que el proceso se vio afectado por situaciones climatológicas
adversas, refiriéndose a los dos huracanes que azotaron al país y con mayor fuerza a la
provincia de Pinar del Río y al municipio especial de la Isla de la Juventud. Esto trajo como
consecuencia que numerosas personas actualmente estén ubicadas en lugares lejanos al de su
residencia, efectuando trabajos de construcción, agrícolas, eléctricos, entre otros.

Incluso el domingo, motivado por las fuertes y continuas lluvias, hubo que mantener abiertos
una hora más los Colegios Electorales en todos los municipios de la capital, 11 de La Habana y
3 en Pinar del Río, a fin de facilitar a la población la posibilidad de votar. Pese a ello, dijo, hubo
una alta participación de la población y quedó demostrada la eficiente organización con que
trabajaron las Mesas, las Comisiones y autoridades electorales, además del personal de apoyo.

RESULTADO DE LAS ELECCIONES

COMISIÓN ELECTORAL NACIONAL

PROCESO DE ELECCIONES GENERALES 2002-2003

ELECCIONES DE DELEGADOS A LAS ASAMBLEAS MUNICIPALES


DEL PODER POPULAR

Electores en Electores que Por Boletas en Por Boletas Por


PROVINCIAS
el Registro votaron ciento blanco ciento anuladas ciento

PINAR DEL RÍO 543106 527031 97.04 20861 3.96 10900 2.07

LA HABANA 540664 532710 98.53 17634 3.31 23799 4.47

CIUDAD DE LA
HABANA 1696118 1578468 93.06 41898 2.65 60916 3.86

MATANZAS 514655 495811 96.34 14430 2.91 18013 3.63

VILLA CLARA 623056 601835 96.59 20743 3.45 17865 2.97

CIENFUEGOS 298800 290079 97.08 9728 3.35 8871 3.06

SANCTI
SPÍRITUS 357894 344688 96.31 7970 2.31 7170 2.08

CIEGO DE
ÁVILA 303496 291766 96.14 6467 2.22 5246 1.80

CAMAGÜEY 577587 550931 95.38 14628 2.66 13478 2.45


LAS TUNAS 382025 373098 97.66 8509 2.28 5187 1.39

HOLGUÍN 762301 730099 95.78 25105 3.44 12036 1.65

GRANMA 587630 570729 97.12 13038 2.28 6355 1.11

SANTIAGO DE
CUBA 751197 714701 95.14 13396 1.87 8070 1.13

GUANTÁNAMO 352245 336753 95.60 6328 1.88 3716 1.10

I. DE LA
62174 59362 95.48 1841 3.10 1248 2.10
JUVENTUD

TOTAL
8352948 7998061 95.75 222576 2.78 202870 2.54
NACIONAL

Con
De De De De
nivel
Delegados Por 16- Por 31- Por 41- Por 51 ó Por Por
PROVINCIAS medio
elegidos ciento 30 ciento 40 ciento 50 ciento más ciento ciento
sup. y
años años años años
superior

PINAR DEL
RÍO 1285 16.96 61 4.75 481 37.43 430 33.46 313 24.4 1036 80.62

LA HABANA 1091 26.03 88 8.07 404 37.03 349 31.99 250 22.9 877 80.38

CIUDAD DE LA
HABANA 1567 34.84 94 6.00 428 27.31 460 29.36 585 37.3 1435 91.58

MATANZAS 925 27.68 54 5.84 352 38.05 302 32.65 217 23.5 765 82.70

VILLA CLARA 1315 21.29 100 7.60 479 36.43 417 31.71 319 24.3 1029 78.25

CIENFUEGOS 617 30.15 50 8.10 259 41.98 178 28.85 130 21.1 462 74.88
SANCTI
SPÍRITUS 715 22.94 66 9.23 280 39.16 237 33.15 132 18.5 562 78.60

CIEGO DE
ÁVILA 670 21.79 39 5.82 282 42.09 221 32.99 128 19.1 529 78.96

CAMAGÜEY 993 22.56 61 6.14 378 38.07 338 34.04 216 21.8 799 80.46

LAS TUNAS 800 22.63 59 7.38 319 39.88 276 34.50 146 18.3 642 80.25

HOLGUÍN 1472 17.12 96 6.52 557 37.84 506 34.38 313 21.3 1134 77.04

GRANMA 1265 18.66 107 8.46 517 40.87 407 32.17 234 18.5 1015 80.24

SANTIAGO DE
CUBA 1321 24.22 95 7.19 493 37.32 427 32.32 306 23.2 1043 78.96

GUANTÁNAMO 823 21.14 80 9.72 339 41.19 269 32.69 135 16.4 692 84.08

ISLA DE LA
JUVENTUD 87 29.89 2 2.30 32 36.78 30 34.48 23 26.4 77 88.51

TOTAL
NACIONAL 14946 23.37 1052 7.04 5600 37.47 4847 32.43 3447 23.06 12097 80.94

6.7. Elegidos presidentes y vicepresidentes de las 169 Asambleas Municipales

Por Juan Marrero [10]

Como parte del proceso de elecciones generales, en la fecha señalada por el Consejo de Estado
de la República de Cuba, los
14 946 delegados electos en los comicios del 20 y 27 de octubre constituyeron, por derecho
propio, el pasado sábado las 169 Asambleas Municipales del Poder Popular, y procedieron a
elegir, mediante el voto secreto, al Presidente y Vicepresidente de cada Asamblea, máximo
órgano de dirección estatal a ese nivel.
Tal como lo establece la Ley Electoral, las propuestas para esos cargos fueron presentadas por
las Comisiones de Candidaturas de cada municipio. Como expresión del ejercicio democrático
que caracteriza el proceso electoral cubano, los delegados de cada una de las Asambleas
eligieron, de entre ellos, con más del 50% de los votos válidos, a quienes ocuparán tales
responsabilidades durante un período de mandato de dos años y medio.

El proceso de constitución y elección de cada Asamblea estuvo bajo la dirección del presidente
de la Comisión Electoral Municipal, quien dio posesión de sus cargos a los electos como
Presidente y Vicepresidente de la Asamblea.

Algunos datos preliminares sobre los resultados de las elecciones para Presidentes y
Vicepresidentes de las 169 Asambleas Municipales del Poder Popular:

198 de los 338 integrantes de la dirección de las Asambleas Municipales fueron reelegidos o
promovidos desde el cargo de Vicepresidente, un 58,5%, lo cual constituye, sin duda alguna,
una garantía de continuidad del trabajo de dirección en ese nivel.

Sesenta mujeres quedaron electas para las direcciones de las Asambleas, lo que significa un
17,8%.

Respecto a las edades de los Presidentes y Vicepresidentes electos, el 96,45% tiene hasta 50
años de edad, de los cuales el 46,7% menos de 40 años.

Todos los elegidos tienen nivel medio superior o superior. De ellos, un 82,2% son graduados de
diferentes carreras universitarias.

La Asamblea Municipal como órgano de gobierno local tiene, entre sus funciones, además de
elegir a sus Presidente y Vicepresidente, designar al Secretario, al Consejo de la
Administración Municipal, a los directores de las entidades administrativas subordinadas a ese
órgano y aprobar el plan económico y social del municipio. Por su vínculo con la comunidad,
con sus intereses y aspiraciones, constituye, pues, un engranaje esencial dentro del sistema de
Gobierno en el país.
Otra tarea importante deben tener próximamente los delegados de cada Asamblea Municipal
del Poder Popular, cuando, en representación del pueblo y a propuestas de las Comisiones de
Candidaturas, procedan a nominar, en reunión extraordinaria, los candidatos a Delegados a las
Asambleas Provinciales y a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular para las
elecciones generales que tendrán lugar a principios del año próximo.

6.8. Acuerdo del Consejo de Estado

La Habana, enero 27.

El Consejo de Estado de la República de Cuba, en uso de las atribuciones que le están


conferidas en el Artículo 90 de la Constitución de la República y en cumplimiento de lo
dispuesto en el Artículo 135 de la Ley número 72, del 29 de octubre de 1992, Ley Electoral, ha
adoptado el siguiente

Acuerdo.

Primero: Disponer que el día dos de febrero de 2003 los delegados elegidos el pasado día 19
de enero para integrar las Asambleas Provinciales del Poder Popular, reunidos por derecho
propio, procedan a dejar constituidas las mismas para un nuevo mandato de cinco años.

Segundo: Comuníquese el presente Acuerdo a los Presidentes de las Comisiones Nacionales


Electoral y de Candidaturas y sea publicado en la Gaceta Oficial para general conocimiento.

Dado en el Palacio de la Revolución, en la Ciudad de La Habana, a los 24 días del mes de enero
de 2003. "Año de Aniversarios Gloriosos de Martí y del Moncada. Firmado Fidel Castro Ruiz,
Presidente del Consejo de Estado.
6.9. Tomarán posesión de sus cargos los 1567 delegados municipales

Por Liset García

La ciudad celebrará su 483 cumpleaños el 16 de noviembre próximo, con la constitución de las


quince Asambleas Municipales del Poder Popular, el último paso de esta primera parte de las
elecciones generales.

Ese día tomarán posesión de sus cargos como delegados de circunscripción e integrantes de
los órganos locales de Gobierno, los 1.567 elegidos durante la primera y segunda vueltas del
sufragio de los domingos anteriores, quienes decidirán de entre sus miembros al presidente y
vicepresidente.

Las comisiones de candidaturas del territorio, integradas por representantes de las


organizaciones sociales y de masas de la ciudad, llevan a cabo actualmente la consulta acerca
de los posibles a ocupar tales responsabilidades, y será mediante el voto directo y secreto de
los delegados que queden electos.

De los 1.567 elegidos por los ciudadanos ante los Gobiernos municipales de esta capital, 546
son mujeres, o sea, el 34,8 por ciento, lo cual significa un reconocimiento a la real y eficaz
participación de ese sector poblacional en diversas esferas sociales.

Luego de la constitución de las Asambleas se dará paso a la segunda etapa de los comicios, en
los cuales serán elegidos los delegados provinciales y diputados al Parlamento, escaños que
serán cubiertos por hasta un 50 por ciento de delegados de base.

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[1] http://www.cubaminrex.cu/Enfoques/ddhh_sistema%20politico%20y%20electoral.htm

[2] Tomado de Granma Digital

[3] Tomado de Granma Diario

[4] Tomado del Trabajadores Digital

[5] Tomado de Granma Digital

[6] Tomado de Trabajadores, 20/01/03

[7] Tomado de Granma Digital, 28/01/03

[8] Tomado de Granma Digital, 3/02/03

[9] Tomado de Granma

[10] Tomado de Granma Digital