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4° Encuentro de Educación Financiera

Dilemas de Pe$o

Muy buenos días tengan todos ustedes. Este es un día verdaderamente especial
para el programa Saber Cuenta. Yo diría que también es un momento muy
significativo para Banamex. Y, sin temor a equivocarme, creo que puede ser un
muy buen día para México, por la riqueza que encierra este inmenso salón y por
las posibilidades que pueden salir de él.

Es un momento trascendente para mi equipo y para mí; por eso quiero iniciar este
evento expresando la gratitud que siento. Y en estos agradecimientos quiero
abarcar a cada uno de ustedes, nuestros acompañantes durante tanto tiempo.

Muchas gracias, maestro Alonso Lujambio, por estar con nosotros una vez más.
Nos llena de orgullo que el Secretario de Educación Pública inaugure este evento,
porque de manera institucional lleva el rumbo de la política educativa del país.

Es un privilegio que Alonso Lujambio —como persona comprometida, maestro con


ferviente vocación, catedrático, investigador, escritor de innumerables artículos y
libros, funcionario público y muy buen amigo—nos acompañe en esta trayectoria
que construimos juntos, no solo hoy sino todos los días del programa.

Gracias, doctor Amartya Sen. Lo hemos admirado por varios años a través de sus
magníficas obras y tenerlo entre nosotros hace realidad un sueño y una búsqueda
de varios años. Anoche él me preguntó al llegar que si esperamos mucho rato
aquí en la entrada, y le dije que “nada más tres años”. Entonces, es una ilusión
tenerlo aquí.

Le agradecemos el largo viaje desde Londres. Hace 45 años estuvo en nuestro


país y ahora nos honra con su regreso. Sabemos que fuimos demasiado
insistentes; sin embargo, el esfuerzo valió la pena solamente por conocerlo y
escuchar sus conceptos, que inspiran constantemente nuestro trabajo.

Doctor Sen, coincidimos con su idea de justicia y equidad, con sus conceptos de
ética inserta en la economía. Buscamos constantemente el desarrollo de
capacidades que permitan a las personas vivir en libertad, tal como usted lo
señala en sus profundas aportaciones. Y estamos hoy ávidos de absorber algo de
su sabiduría.
Gracias Javier, gracias Enrique por su apoyo constante, porque desde su visión
institucional dan cabida a la educación financiera de los mexicanos como parte del
quehacer del Grupo Financiero y desde su sensibilidad personal se han integrado
estos siete años a todos nuestros programas de Saber Cuenta.

Gracias Andrés, por cobijarnos en el área de Compromiso Social, que con tu


dirección favorece una mejor calidad de vida para los mexicanos.

Gracias a los integrantes del equipo de Educación Financiera, por su trabajo


esmerado y comprometido, por su talento y creatividad y por la calidad que
demuestran en todo lo que realizan.

Y gracias a cada uno de ustedes por participar con nosotros en este 4°


Encuentro de Educación Financiera. Aquí están presentes muchos de
nuestros socios estratégicos, familiares, amigos, algunos beneficiarios del
programa y clientes de Banamex. Muchos nos han acompañado a lo largo de
estos cuatro encuentros, otros responden por primera vez a la convocatoria
abierta.

La finalidad es reunir a un grupo plural. A través de estos eventos, entre todos al


país que podemos convivir en un mismo espacio personas de diversas edades,
profesiones, ocupaciones, regiones e intereses.

Les voy a mostrar la composición de nuestra audiencia mediante esta gráfica.


Tenemos más de 2,200 inscritos, integrantes de un público heterogéneo. Un
sueño de hace cinco años: lograr diversidad de públicos para que transmitan en su
entorno algo de los aprendizajes o de las reflexiones que aquí vivan.

Y bueno, para empezar permítanme hablarles de lo que es educación financiera.


Son dos palabras apasionantes, que tienen mucho que ver con el presente y el
porvenir de nuestro país.

Educación, una palabra cargada de significado, porque estoy convencida de que


la educación es el único medio para el desarrollo y el crecimiento de un país.

La educación del presente tiene una relación estrecha con el futuro de la sociedad.
Si pensamos que la educación simplemente se limita a preservar los esquemas
convencionales o “las glorias del pasado”, tendremos una sociedad estática que
conserve dichas glorias, pero quizá desadaptada a los tiempos y a los espacios.
Si pensamos que educar es simplemente enseñar, entonces les aseguro que el
que más sabe y el que más aprende es el mismo enseñante, el profesor y alguno
que otro alumno que tiene el mismo estilo de aprendizaje.

Si pensamos que la educación es adiestrar, traerá como consecuencia una


sociedad con conductas obedientes, sumisas, uniformes y poco o nada reflexivas.

Si pensamos que es transmitir conocimientos o valores, esa palabra que a veces


nos llena la boca, crearemos personas informadas, capaces de repetir, de replicar,
quizá con un gran cúmulo de conocimientos, pero no necesariamente con
capacidades y con competencias.

Si pensamos que la educación es imponer, resultará una sociedad dependiente,


una masa con buenos seguidores con base en el temor o al cuidado de quien lo
impone. O, por otro lado, una masa rebelde que no quiere seguir los mismos
esquemas.

Pero si pensamos que la palabra que más concuerda con educación es liberar,
dejar salir, ayudar a que emerja ese potencial latente en cada persona, entonces
sí habrá una sociedad integrada por personas que se responsabilizan de sí
mismas, porque son parte de su propia conquista. Y aquí el doctor Sen tiene unas
aportaciones maravillosas acerca de la libertad.

Entonces, creemos que los sinónimos de educar tienen mucho más que ver con
acciones como liberar e impulsar ese potencial. Facilitar los aprendizajes propios,
significativos, los de cada quien, y acompañar en el proceso educativo. Y vamos a
ver qué tiene que ver esto con las finanzas.

Finanzas es otra palabra interesante. Cuando empezamos, hace siete años, la


educación financiera era un tema inexplorado. Nos aproximábamos a ver qué
entendía la gente por finanzas. Fíjense en lo que dicen los diccionarios: “Es un
conjunto de bienes, especialmente dinero, que posee una persona”. O “un
conjunto de actividades mercantiles relacionadas con el dinero de los negocios, de
la banca y de la bolsa”. O “un conjunto de mercados o instituciones financieras de
ámbito nacional o internacional”.

Pero, ¿qué pasa con quienes no poseen dinero o no están en actividades


mercantiles, ni en negocios y menos en la banca o en la bolsa, ni siquiera
entienden qué es una institución financiera?

Optamos por encontrar el significado en las necesidades de las mismas personas


de aquí y de ahora. Asumir que nuestra labor en torno a la educación financiera
abordaría todo aquello que tiene que ver con los recursos personales y
económicos que forman parte de un patrimonio, abarcando los temas específicos
de reconocer los recursos y buscar cómo generarlos, administrarlos y optimizarlos.
Esto nos llevó a hacer una gama amplísima de temas para tratar y que son mucho
más acordes a la vida de los mexicanos.

Entonces, la educación financiera —con ambas palabras juntas— pretende lo


mismo que la educación en general, en el amplio sentido de la palabra, como
trayectoria de vida y de crecimiento personal.

Nuestros objetivos se centran en impulsar la emergencia de personas que:

 Creen en sí mismas y buscan mejores respuestas.


 Se allegan información para analizar diferentes alternativas.
 Reflexionan y eligen la opción que juzgan más conveniente.
 Son capaces de tomar sus propias decisiones y responsabilizarse de las
consecuencias.
 Utilizan sus propios recursos para construir su vida.
 Visualizan los recursos como un medio para alcanzar los objetivos de vida.
 Desarrollan habilidades para generar con ingenio, para administrar con
destreza y para optimizar con creatividad.
 Son capaces de integrarse con otros en el establecimiento y logro de metas
comunes.
 Se comprometen y participan responsablemente en la construcción del
bienestar social.
 Muestran su capacidad para solidarizarse y crear un ambiente de paz,
justicia y armonía.
 Viven con integridad, autonomía y de manera sostenible el sentido de
ciudadanía y buscan trascender ese concepto a las futuras generaciones.

Nuestro programa se llamó y se llama Saber Cuenta. A través de estas dos


palabras quisimos encerrar el significado de lo que acabo de decir. Saber es lo
que busca cualquier persona, saber ser, saber hacer, saber convivir y en este
término de saber hablamos de conocimientos, habilidades, destrezas,
capacidades y competencias. Y me encantará, después de que escuchemos al
doctor Sen, la similitud o el impulso que él nos ha dado para encontrar estos
términos dentro de nuestro concepto.

Y contar, contar con qué. Contar con uno mismo, con los recursos personales, y
materiales, con un pequeño o con un inmenso patrimonio, contar como persona
dentro de una sociedad que requiere de cada uno de nosotros.
Para lograr acercarnos a estos ambiciosos objetivos había que crear un programa
que no fuera igual a otros; de hecho, no había programas de educación financiera
en ese momento, y al ser un tema inexplorado, decidimos que no podíamos elegir
un solo grupo de población objetivo, ni un solo tema, ni un solo recurso didáctico.
Había que entrar a fondo, y para transformar una cultura había que hacerlo de
manera integral.

Por lo tanto, buscamos hacer un proyecto original, práctico, trascendente, versátil


e integral. Y en este sentido de integralidad es en lo que se basa el concepto de
Saber Cuenta. Esto le da sentido a todo lo que el doctor Amartya Sen nos viene a
aportar ahora y al programa Responsable_Mente.

¿Qué se necesita, pues, para esta integralidad? Un equipo interdisciplinario,


diversidad de públicos objetivo (niños, jóvenes, adultos, de todas las condiciones
socioeconómicas, del ámbito rural, del ámbito urbano, clientes de Banamex, pero
también grupos indígenas, personas que están muy alejadas de aquí y al mismo
tiempo que viven en las grandes ciudades o que están en las universidades),
variedad de temas (generación de recursos y proyectos productivos,
microempresas, uso de recursos y servicios financieros, portafolios de inversión,
presupuesto, crédito, etc.), versatilidad en la oferta educativa, que no podía ser
igual porque sabemos que cada persona aprende de diferente manera:
conferencias, cursos presenciales, cursos en línea, talleres, obras de teatro, un
servicio de atención telefónica para dar asesoría y capacitación a capacitadores.

Otra forma de integralidad son los instrumentos didácticos. Si cada quien


aprende de diferente manera y con diferentes metodologías, pues los instrumentos
también tienen que ser variados: libros, manuales, simuladores electrónicos,
videos, cómics, juegos, interactivos y seis unidades Movicine, que es un
camioncito que ahorita les cuento, en la siguiente lámina en donde hablamos de la
ubicación geográfica.

Hemos llegado a toda la República, 31 estados y el Distrito Federal, más de 335


municipios han tenido la participación de nuestros seis tráileres Movicine, que
llevan dos películas y 36 videos educativos adonde no hay posibilidad de llegar.
También en los estados tenemos como aliados a las universidades públicas y a
los museos.

Por último, estamos convencidos de que en México tiene que haber sinergias.
Aquí todos ponen, todos participan, todos están dentro de una misma tónica, por
lo tanto tenemos voluntarios, pero también socios estratégicos; muchos están aquí
presentes para agradecérselos públicamente. Gracias a ellos podemos llegar a tal
cantidad de población.
Con nuestros socios tenemos siempre una relación diferente —contenido, recurso
económico, población—, pero están con nosotros y se van sumando cada vez
más.

Tenemos la gran suerte de tener voluntarios y esto también es integralidad.


Voluntarios que son colaboradores de Banamex, desde los directores corporativos
hasta el personal de mantenimiento, el personal de servicio en los comedores, los
cajeros. Tenemos ahorita 2,334 voluntarios. Unos van y dan clases en las
escuelas públicas en primaria, otros a los padres de familia, otros dan
conferencias, otros asesoran cursos en línea, algunos otros asesoran a jóvenes
del Politécnico dentro de programas para emprendedores.

Me quedan dos cosas. Primera, los certámenes. Resalto cuatro importantes:


Bancos en Acción, que hacemos con Impulsa y en el que participan jóvenes de
aquí y de toda Latinoamérica; el Premio Banamex a la Microempresa, en donde
se otorga un reconocimiento económico y de capacitación a microempresarios
exitosos que tienen de dos a cinco empleados en su microempresa. Esto nos ha
llevado al ámbito más más alejado de la zona urbana y a trabajar con personas
con gran valía y creatividad.

Otro es el interuniversitario, junto con un simulador de Accigame, y un premio muy


interesante que lleva tres años funcionando y que es el Premio Banamex de
Educación Financiera, en donde tenemos como jueces de este premio a Miguel
Mancera, Pablo Aveleyra, Juan Lafarga, Felipe Bracho. Tenemos a
personalidades que nos ayudan a evaluar los trabajos. Este año, para ser muy
afines al congreso de hoy, el tema será invertir responsablemente. Entonces
vamos a lanzar la convocatoria en abril.

Y por último tenemos los encuentros que hemos tenido: Decisiones de pe$o,
Acciones de pe$o, Respuestas de pe$o y Dilemas de pe$o.

Dilemas de Pe$o, en honor a eso que nos encontramos todos los días en la vida
diaria. Dilemas entre los que hay que optar. Dilemas por los que hay que elegir.
Conflictos, de estos conflictos agradables, cognitivos que nos hacen mover
nuestra inteligencia para elegir cuál es la mejor respuesta y la más acorde.

Durante todo el día de hoy trabajaremos en estos Dilemas de pe$o. Vamos a


poder escuchar las ideas del doctor Amartya Sen, y después vamos a lanzar
nuestro nuevo programa Responsable_Mente, y durante la tarde tendrán la
oportunidad de participar en talleres que les presentan diversos dilemas.
Muchas gracias por estar aquí, disfruten mucho el día y sacaremos muchos
aprendizajes de él. Muchas gracias.

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