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Diferencia entre economía positiva y

normativa
José Francisco López
Lectura: 3 min
La diferencia entre economía positiva y normativa está basada en que
la economía positiva trata de explicar lo que la economía es, mientras
la economía normativa trata de indicar cómo debería ser.

Así pues, la diferencia está en el enfoque de cada una de ellas. Mientras la


economía positiva trata de describir la realidad, la economía normativa nos
propone recomendaciones de cómo podría mejorar según criterios subjetivos.

Economía positiva
Tal como indica nuestro diccionario económico, la economía positiva intenta
explicarnos cómo funciona en realidad la economía. En este sentido, al tener
en cuenta este enfoque estamos dando por hecho que los economistas se
comportan como científicos. Por ejemplo, si quieren describir cómo afecta la
subida de los impuestos sobre un determinado sector, realizarán un estudio
sobre los efectos de las subidas de impuestos y sus consecuencias.

Aunque no siempre es posible, pues la realidad es muy compleja y está


formada por muchas variables, la idea fundamental es describir los procesos
económicos y sus relaciones de una manera objetiva.

Economía normativa
Por su lado, la economía normativa propone políticas, recomendaciones o
acciones basadas en juicios de valor. Esto es, proponen lo que debería ser
según distintas ideas preconcebidas. Para ello se basa en la teoría económica
disponible (no siempre contrastada de forma empírica).

En este caso, las consideraciones se basan en la ética, la responsabilidad y la


concepción del mundo del economista que trata de explicarla. A diferencia de la
economía positiva, los hechos en los que se basa la economía normativa no
son siempre están demostrados.

Diferencia entre economía positiva y normativa por


pensamientos económicos
Durante la historia del pensamiento económico ha existido siempre el
debate sobre si era posible hacer una economía sin juicios de valor.
Los últimos escritores de la Escuela Clásica, como William Nassau Senior o
John Stuart Mill, estaban convencidos de que era posible dividir de forma clara
economía positiva de economía normativa. Al respecto, John Neville Keynes,
padre de John Maynard Keynes, estableció una distinción clara entre la
definición de los fines a seguir (economía normativa) y la determinación de la
mejor manera de alcanzar esos fines (economía positiva). Esta es la postura
ortodoxa seguida por Milton Friedman, Max Weber o Lionel Robbins.

Pero también hay autores como Myrdal o Pigou que están en contra de la
distinción positivo-normativo. Estos autores argumentan, o bien que la
economía está irremediablemente influenciada por nuestros valores y
consideraciones políticas (Myrdal), o bien establecen un juicio de valor de
antemano para lograr la objetividad en la economía normativa (Pigou).

De modo que hay corrientes económicas que afirman que no puede existir otra
economía que la positiva (lo que es), otros que defienden que no puede existir
otra economía que la normativa (lo que debería ser) y otros que se niegan a
distinguirlas pues piensan que la economía es un todo en este sentido.

Con todo, la diferencia entre economía positiva y normativa es que esta última
está influenciada por los juicios de valor y las consideraciones éticas.

Ejemplo de economía positiva y normativa


Imagina que hay un aumento del salario mínimo en el país Babilandia. Tras
aumentar el salario mínimo se realiza un estudio que demuestra que los
efectos han sido negativos. La economía positiva dice: «La subida del salario
mínimo ha provocado efectos negativos sobre el mercado de trabajo». La
economía normativa, por su parte dice, obvia el análisis y dice: «El salario
mínimo debe ser más alto para asegurar un nivel de vida digno a los
trabajadores».

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