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II

Constitucionalidad del art. 64 de la ley 13.634

Ponentes: María Elena Baquedano y Wenceslao Fernández

§1. Introducción
Con este pequeño aporte se parte de la hipótesis que “el art. 64 de la Ley 13634 ha sido
de nominado “el agujero negro dentro del régimen de protección integral de los
derechos del niño”. La Corte Suprema de Justicia se ha negado a declarar la
inconstitucionalidad de este artículo, mientras que tribunales inferiores lo han hecho,
con el fundamento legal que contraviene lo dispuesto en la Convención de los Derechos
del Niño. Partimos de la base que por un lado rige la Ley 22278 y por otro, un sistema
de protección integral, que a nuestro entender, no necesariamente excluye las medidas
de seguridad, teniendo en cuenta el interés superior del niño.
Del análisis de la ley 22278, 23849, 26061, 13298, 13634, y de la normativa
internacional en la materia, nos planteamos como objetivos:
1.- Conocer el punto conflictivo de la aplicación del art. 64 de la Ley 13634.-
2.- Analizar si la aplicación de medidas de seguridad a menores de 16 años contradice la
normativa internacional.
3.- Por el contrario, analizar si en casos de extrema gravedad, puede ser aplicable, el art.
64 de la Ley 13634, en virtud del juego armónico de otros artículos de la Convención
introducidos con jerarquía constitucional luego del año 1994.-
4.- Analizar la jurisprudencia de la CSJN y de tribunales inferiores.
5.- Analizar la jurisprudencia de la CIDH.-

§2. Punto conflictivo: Art. 64 Ley 13. 634


“En los casos de extrema gravedad, en los que las características del hecho objeto de
intervención del sistema penal aconsejen la restricción de la libertad ambulatoria del
niño inimputable, el fiscal podrá requerir al juez de garantías el dictado de una
medida restrictiva de libertad ambulatoria, en los términos previstos por la legislación
de fondo”.

§3. El termino extrema gravedad.


El primer interrogante a dilucidar es el termino “casos de extrema gravedad” La
doctrina es mas o menos pacifica en considerar de extrema gravedad a los casos
contemplados en el art. 27 de la ley 13.634, es decir, aquellos en los que entiende el
tribunal de responsabilidad penal juvenil. Estos son: Art. 79, 80, 119 3º y 4º párrafo,
124 (violación seguida de muerte), 142 bis (secuestro extorsivo), 165 robo seguido de
muerte) y 170 (extorsión)

§4. Cual es la legislación de fondo a que hace referencia el art 64?


Según el reciente fallo de la corte suprema García Méndez, esta no es otra que la ley
22.278. Debido a la ausencia de una legislación específica y la imposibilidad de la Corte
de sustituir aquel régimen vía judicial.

§5. La ley 22.278


La Ley 22.278 establece en su art. 1 que “No es punible el menor que no hay cumplido
16 años. Cuando se impute a un menor la comisión de un delito penal, el juez debe
proceder a su comprobación, tomar conocimiento del joven y su familia y disponerlo
provisional o definitivamente de estimarlo conveniente”.
Por su parte el art 3 establece la obligada custodia del menor por parte del juez, para
procurar su adecuada formación Para alcanzar tal finalidad, el juez podrá ordenar las
medidas que crea convenientes. La resolución cesara en cualquier momento por
resolución judicial fundada o de pleno derecho cuando el menor alcance la mayoría de
edad.

§6. Art. 63 ley 13.634. Medidas de protección no penales.


Comprobada la existencia de un hecho calificado por la ley como delito, y presumida la
intervención de un niño que no haya alcanzado la edad exigida por la ley nacional (ley
22.278) para habilitar su punibilidad penal, el agente fiscal solicitara al juez de garantías
su sobreseimiento. Sin perjuicio del cierre del proceso penal, si se advierte la existencia
de de alguna vulneración de derechos específicos, el juez de garantías establecerá la
pertinencia de aplicar alguna medida de protección integral de los derechos establecidas
en la ley 13.298, en cuyo caso solicitara la intervención de los servicios de derechos.-

§7. Prohibiciones de restringir la libertad ambulatoria


Art. 33 de la ley 13.298 establece que “en ningún caso una medida de protección de
derechos ha de significar la privación de la libertad ambulatoria del niño”.
Por “privación de la libertad se entiende toda forma de detención o encarcelamiento así
como el internamiento en un establecimiento publico o privado del que no se permita
salir al menor por su propia voluntad.” Reglas de las Naciones Unidas para la
Protección de Menores.
El art 64 de la ley 13.634 seria una excepción al principio de imputabilidad
incompatible con los tratados internacionales firmados por nuestro país.
Ley 13.634 es complementaria de la ley 13.298.

§8. NORMATIVA INTERNACIONAL.


A) CONVENCION DE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y LA RESPONSABILIDAD
DEL ESTADO ARGENTINO EN LA IMPLEMENTACION DE DICHO TRATADO
INTERNACIONAL.-
En el año 1990 se aprueba por unanimidad la Convención de los Derechos del Niño, (en
adelante la CDN), y como todo tratado internacional establece obligaciones para los
Estados Partes. No obstante, como eran muchos los intereses a conciliar, en varios
artículos se dejó un amplio margen para que los Estados aceptaran la CDN y ello no
colisionara con su legislación interna.
Así, el art. 1º, al fijar la edad de 18 años como límite de la minoridad, se deja abierta la
posibilidad que si otros países establecen la mayoría de edad antes de los 18, ello es
aceptable.- Como también se discutió a partir de qué momento los Estados garantizan la
protección de los derechos, y así en el art. 6 se logró una fórmula de consenso, al
acordar que los Estados partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la
vida, para evitar hablar de “nacimiento”. Ello pareciera brindar un estándar menor de
protección, comparado con la Convención Americana de Derechos Humanos, se
garantiza – “en general, desde la concepción”, para salvaguardar la legislación interna
de aquellos países que reconocen el aborto.
Hay solamente en la CDN dos límites que resultan infranqueables, esto es que no puede
aplicarse la pena de muerte ni prisión perpetua a menores de 18 años (art. 37 CDN) y el
art. 38, que prohíbe la participación directa de menores de 15 años en conflictos
armados.-
La CDN establece varios principios: no discriminación, interés superior del niño, el
respeto por parte de los Estados a las responsabilidades, derechos y deberes de los
padres con relación a sus hijos.
En general, se opina que la CDN establece una protección especial del niño frente a la
sociedad, y también la familia requiere una protección, contra “injerencias arbitrarias”,
de allí que esta interacción da como resultado que se permita una injerencia estatal, o
del derecho, cuando es para la protección y no para una injerencia arbitraria.-1
Luego, en el art. 40 de la CDN, los Estados reconocen el derecho de todo niño que ha
infringido las leyes penales a ser tratado de manera acorde con el fomento de su sentido
de la dignidad y el valor, que se fortalezca el respeto del niño por los derechos humanos
y las libertades fundamentales de tercero y en la que se tengan en cuenta la edad del
niño, y la importancia de promover la reintegración del niño (no la rehabilitación como
se sostenía en el sistema de la situación irregular) y de que éste asuma una función
constructiva de la sociedad.
Y especialmente, en el punto 3 de dicho artículo, se pone en cabeza de los Estados
adoptar medidas apropiadas en relación a los niños a quienes se acuse que han
infringido la ley penal, en especial: a) establecer una edad mínima antes de la cual se
presumirá que los niños no tienen capacidad para infringir dichas leyes y b) “siempre
que sea apropiado y deseable, la adopción de medidas para tratar a esos niños sin
recurrir a procedimientos judiciales, en el entendimiento de que se respetarán
plenamente los derechos humanos y las garantías legales”.

B) OBSERVACIONES DEL COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO CON


RELACION A LA SITUACION DE LA REPUBLICA ARGENTINA.-
En el año 2002 el Comité expresó a la Rep. Arg. Su preocupación por la subsistencia de
legislación basada en la doctrina de la situación irregular, tales como la Ley de
Patronato 10903 (párrafo 15), sino también a la Ley 22278 (párrafo 40 y 62), porque no
trazan una línea entre niños que necesitan protección y cuidado y niños en conflicto con
la ley penal.
Si bien con la Ley 26061 se corrigió algo, mantiene su vigencia la Ley 22278, aún no se
ajustó a los estándares de la CDN.

1
.-O”Donnell, Daniel, en www.iin.oea.org/ en “La Convención de los Derechos del Niño – Estructura y
Contenido”.-
Tambien resaltó el gran número de niños, especialmente de familias pobres, que se
encuentran privados de un medio familiar y colocados en instituciones de asistencia
pública o internados, a menudo lejos de su hogar (CRG/C/15/Add, 187 parrafs, 15, 40,
42, 62 y 63). También lo hizo respecto de otros países: Paraguay, El Salvador,
Guatemala.

C) Reglas de BEIJING.- Para la Administración de la justicia de menores.-ONU – Res.


AG 40/33, 1985.-
Estas reglas son para los menores que esten en conflicto con la ley penal. Y en todo lo
que no expresan estas reglas, no pueden ser interpretadas con estándares menores a las
Reglas Mínimas de Naciones Unidas para el Tratamiento de Reclusos.-
La privación de libertad como último recurso – Se disponen una serie de medidas que
reproduce la Ley 26061ñ
´
D) Directrices de Riad.-
Para la prevención de la Delincuencia Juvenil, de 1990, se basan en tres puntos
fundamentales:
-Son de largo alcance
-Son proactivas en cuanto a la prevención
-Consideran al niño como un sujeto social pleno de derechos.-

§9. NORMATIVA NACIONAL.-


Ley 26061.
Art. 33.-Establece medidas de protección integral para los menores emanadas se los
servicios d protección.
Art. 36 establece “en ningún caso las medidas del art 33 podrán consistir en privación
de la libertad conforme lo establecido en el art 19 (la privación de la libertad de un
menor, entendida como la ubicación del menor en un lugar del que no pueda salir por su
propia voluntad, debe ser realizada según la normativa vigente.-
Art. 37.- Medidas de protección
Art. 38.- Medidas excepcionales, cuando el superior interes exige que no permanezcan
en su medio familiar.-
Art. 40 ley 26.061: establece mediadas de protección excepcionales, aplicadas por la
autoridad local, con comunicación a la autoridad judicial competente en materia de
familia. (Permanencias en ámbitos familiares alternativos)
Inc. E): en ningún caso, las medidas de protección pueden consistir en privación de a
libertad.

De las disposiciones arriba mencionadas, se desprende lo siguiente:


1) Los menores de 16 años son inimputables
2) Solo excepcionalmente se los puede privar de la libertad en virtud de lo
dispuesto por el artículo en cuestión.
3) Esta privación de la libertad es facultativa para el juez de garantías (a instancia
del fiscal) El juez debe controlar la “conveniencia” de la internación de los
menores, no sujeto a una disposición legal, sino al libre arbitrio judicial. No
existe pauta o criterio alguno que permita a los jueces establecer en que
supuestos corresponde recurrir a la internacional.
4) La interpretación de las leyes no debe darse en forma aislada, sino en conjunto
con todo el ordenamiento jurídico. (los art 36 y 40 de la ley 26.061 prohíben en
forma expresa la privación de la libertad de los menores)

§10.- JURISPRUDENCIA
A) INTERNACIONAL:
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS:
1.-Caso de “Los Niños de la Calle” – Villagran Morales y otros vs. Guatemala –
19/11/1999.
-Cuando los Estados violan los derechos de los niños en situación de riesgo están
violando el art. 19 CADH.- En segundo lugar atentan contra su propia integridad y
hasta contra su propia vida.
-Al interpretar un tratado no sólo su texto sino el sistema dentro del cual se inserta.
Esto es una “interpretación evolutiva”.-
El art. 19 reza “Todo niño tiene derecho a las medidas de protección que su
condición de menor requieren por parte de su familia, de la sociedad y del Estado”.
Las medidas de protección a la que alude el art. 19 CADH son: la no discriminación,
a la asistencia especial a los niños privados de su medio familiar; a la garantía de
supervivencia y el desarrollo del niño, al derecho a un medio de vida adecuado y a
la reinserción social de todo niño victima de abandono o explotación.-

2.- Instituto de Reeducación del menor vs Paraguay – sentencia del 2/9/2004.-


Se trata de menores alojados en un instituto de reeducación, el que no cumplía los
estándares mínimos para alojar personas adultas y mucho menos menores. Se
producen tres incendios como consecuencia de los cuales se alojan en distintos
centros de detención para adultos alejados de su familia, de su defensa y privados de
libertad sin sentencia.
Se responsabilizó al Estado paraguayo por haber violado el derecho a la vida, a la
integridad personal, a la libertad, a la protección judicial y como parte de la
reparación obligó a los poderes del Estado a adaptar su legislación interna a los
estandares de protección de la CADH y CDN.

B) NACIONAL
Pena encubierta y debido proceso
La Corte admite en forma expresa que el régimen penal de minoridad argentino se
encuentra en una situación de fuerte tensión con los tratados ratificados por nuestro país
en materia de garantía de menores. Ello es así toda vez que a titulo de “tutela” habilita
la privación de la libertad de menores no punibles. Cuando exista una pena encubierta
bajo la denominación de medida de seguridad, la misma no pierde su carácter de PENA,
y cualquier denominación que se le pretenda dar a estas medidas que contrarían
convenciones internacionales, es inconstitucional.
Esto se debe a que no existe un proceso propiamente dicho ya que el juez de garantías
dicta, penalmente hablando, su sobreseimiento inmediato.(debido proceso) y por otro
lado, a que la duración de las medidas impuestas al menor son por tiempo
indeterminado. Ello coloca a estos menores en una situación IRREGULAR que lejos de
situarlos en una situación preferencial respecto de los mayores de edad, los coloca en
una situación aun más desventajosa.

Postura de la corte respecto de la inconstitucionalidad.


La Corte Suprema sostiene que no corresponde dictar sentencias con carácter general
que deroguen disposiciones vigentes en la materia. La declaración de
inconstitucionalidad de esta norma no soluciona el problema de fondo, es decir, no le
dará el pleno goce de derechos a que hacen referencia los tratados internacionales, sino
que por el contrario, los volvería a colocar en la misma situación de vulnerabilidad en la
que se encontraban.
En reiteradas oportunidades se ha pronunciado sobre la necesidad de legislar en la
materia, establecer políticas públicas encaminadas a garantizar el goce de derechos de
menores.

1.-CSJN: CASO MALDONADO:


En lo que nos importa, resalta el voto del Ministro Fayt:
-La diferencia entre el régimen penal de adultos y el de la responsabilidad penal
juvenil es la gran cantidad de medidas y la excepcionalidad de pena de este último.
-La Ley 22278 debe ser interpretada a la luz del art. 75 inc. 23 CN.-
Ministro Argibay: “no puede atribuirse a la Convención sobre los Derechos del Niño
una prohibición absoluta de aplicar la prisión perpetua a personas que, al momento de
perpetrar el delito, eran menores de dieciocho años, sí se deriva de dicho instrumento
internacional con rango constitucional una regla de máxima prudencia y cuidado en la
imposición de penas de prisión y, con mayor razón, de la prisión perpetua, que obliga
para ello a descartar fundadamente la suficiencia de las alternativas más leves”.-

2.-CSJN - CASO GARCIA MENDEZ, Emilio y MUSA, Laura Cristina s/ Queja –


Causa 7537 – G. 147. del 2 de diciembre de 2008.-
En este caso, la CNCP había declarado la inconstitucionalidad del art. 1 de la Ley
22278 y exhortaba a los Poderes Legislativo para que en un plazo no mayor a un
año adecuaran la legislación penal e materia de menores a los standards
constitucionales y establezca un sistema de protección integral coordinado con la
Ley 26061; también encomendaba a los jueces de menores para que en un plazo no
mayor a 90 días convocaran a una Mesa de Dialogo invitando a los demás actores
involucrados en la problemática de menores (Secretaría Nacional de Niñez y
adolescencia, Directores y Encargados de Institutos de Menores y organizaciones
civiles para que: 1) en un plazo no mayor a 90 días se ordene la libertad progresiva
de todos los menores de 16 años que a la fecha se encuentren “dispuestos” en virtud
del art. 1 de la Ley 22278, y que con los demás operadores se adopten planes
individuales y las medidas que autoriza el art. 32 y ss de la Ley 26061; 2) respecto
de los menores de 16 años que ingresen al sistema penal con posterioridad a esa
fecha por una supuesta infracción a la ley penal se adopte la misma medida; 3)
planificar y evaluar las propuestas para una implementación estructural de los planes
y políticas mencionadas en el art. 32 y ss. de la Ley 26061, debiendo remitir a esa
Sala en forma bimestral dichos avances; 4) convocar a los jueces de menores a una
mesa de diálogo para el día 18 de marzo de 2008.
Contra esa resolución, el Fiscal General ante dicha Cámara interpuso recurso
extraordinario y ante su denegatoria, interpuso recurso de queja.
5.- La CSJN reconoce que entre los postulados de la CIDH respecto de los derechos
especiales que tienen los niños y la Ley 22278 existe una gran tensión, por la
subsistencia de la situación irregular.
6. Pero que esa tensión no puede justificar que vía pretoriana se arbitre una suerte de
régimen sustitutivo de la Ley 22278 y nada menos que con los alcances del fallo
apelado, que establece medidas de carácter general. Ello no es propio del art. 116 de
la CN, porque implicaría sustituir a competencias propias de otros poderes, máxime
cuando por el art. 75 inc. 23 se le confiere al Congreso la facultad de promover
medidas de acción positiva que garanticen el pleno goce de los derechos
reconocidos por la CN y por los tratados de derechos humanos, en especial respecto
de los niños.
La problemática de los menores es de una delicadeza, gravedad y complejidad
extrema – tanto en sus causas como en sus consecuencias personales, y el análisis de
tales aspectos ameritan un debate profundo y juicios de conveniencia que exceden la
competencia de la Corte.
7.- Que si bien el Tribunal no permanece indiferente ante esa gravedad y por eso
requiere al Poder Legislativo que en un plazo razonable adecue su legislación a
estándares razonables.
8.- Que esas medidas deben ser implementadas mediante la concertación articulada
de acciones entre la Nación, las Provincias y los Municipios.
10.- Que el deber del Estado de respetar los derechos humanos reconocidos en la
CADH incumbe a todos los poderes, so pena de incurrir en responsabilidad
internacional, y las sentencias judiciales son “las medidas de otra índole” que señala
la CADH, atendiendo al INTERES SUPERIOR DEL NIÑO.
11. Que la Ley 26061 establece un sistema de protección integral que únicamente
deroga a la Ley 10903. Por lo tanto, la Ley 22278 debe ser interpretada en conjunto,
con el total del sistema normativo, optando por la mejor que concuerde con los
principios y garantías de la CN.
12.-El Comité de los Derechos del Niño, reconoció en la Observación General
10/2007, que a los niños que aún no han cumplido la edad mínima para ser
responsabilizados penalmente, es necesario “adoptar medidas especiales de
protección en el interés superior del niño” – 25 de abril de 2007.-
“Es función de los Magistrados competentes en la materia, adoptar dichas medidas,
agotando todas las variables que permitan orientarse, prioritariamente hacia
servicios sustitutivos de la internación que puedan ser dispuestos, según las
circunstancias particulares de cada niño, teniendo como horizonte su interes superior
… Obviamente que en el ejercicio de dicho rol, les corresponde controlar, no solo su
procedencia en cada caso, sino también periódicamente, si las circunstancias que
motivaron han cambiado, tanto como la vigencia de su necesidad y razonabilidad
…”
El Ministro Petracchi, en su voto, dijo:
-Que la CDN tradujo una redefinición de los nexos que median entre el niño por un
lado, y las instituciones estatales y el universo de adultos, por el otro, y cita a la
observación del Comité “implementar los derechos humanos de los niños no debe
ser visto ni como un proceso caritativo ni como el otorgamiento de favores a
aquellos .OG Nro 5).
-uso del término reintegración del niño a la sociedad (tiene en cuenta el medio), en
lugar de rehabilitación (responsabilidad sólo del individuo).
-Tanto la CDN, como las observaciones del Comité, las Reglas de Beijing,
coinciden en que tanto a los niños acusados de haber infringido la ley penal como a
los que no lo han hecho, siempre que sea apropiado y deseable, adoptar medidas sin
recurrir a procedimientos judiciales.
-Para el niño NO PUNIBLE, son aplicables “las diversas medidas” que establece el
art. 40 de la CDN – ajenas a procedimientos judiciales.
-Pero el Poder Legislativo no ha sancionado una ley sustitutiva de la Ley 22278, la
que no puede derogarse por vía pretoriana, y mucho menos con el alcance general
del fallo apelado.
c) jurisprudencia de otros departamentos judiciales.-
1.- abril de 2008: Dpto. Judicial Mar del Plata – (periodo intermedio. Código Jofre -
Hace lugar a la medida del art. 1 Ley 22278).-
2.- Julio de 2008 – Dpto. Judicial Mar del Plata (período intermedio) – No hace
lugar a la medida
3.- Junio de 2008.- Dpto. Judicial Mar del Plata – Sala II de la Cámara de
Apelaciones y Garantías – Deben efectuarse determinaciones para la exteriorización
material y la participación – sobreseimiento y como consecuencia, a los 4 meses del
hecho, se ordenó el cese de la medida, respaldado por informes psicológicos, etc., y
se comunicó al Servicio Local quien determinará los planes a instrumentar-.-
4.-Setiembre de 2008.- Sentencia de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo
Penal de Mar del Plata – Sala I.- Declara prematuro el sobreseimiento. Debe
acreditarse la materialidad y la participación del menor en el hecho para luego
decretar el sobreseimiento.
5.-Dic. 2008.- La Plata – Habeas Corpus – Se declaró la inconstitucionalidad del art.
1 Ley 22278 e inaplicable.-

d) Jurisprudencia local.-
Fallo “XXX/ abuso sexual en bahía blanca” de la Cámara de Apelaciones y
Garantías en lo Penal de Bahía Blanca
Introducción:
El menor de 16 años fue sobreseído definitivamente del delito de abuso sexual por no
resultar punible. Hasta el momento del fallo se encontraba alojado en el hogar Carlos
Márquez de La Plata.
El fiscal solicito una medida de seguridad que fue rechazada por el juzgado de garantías
del menor.
La medida fue apelada y la Cámara resuelve de la siguiente manera:
1) Establece, siguiendo la doctrina de la corte suprema en el fallo “García
Méndez”, que la legislación de fondo a que hace referencia el art. 64, no es otra
que la ley 22.278, y que la misma no es inconstitucional, ya que la carencia de
legislación especifica no habilita a la corte a sustituirla por vía judicial.
2) Sostiene que la ley 22.278 en su art. 1 habilita al juez a “disponer” provisional o
definitivamente del menor en caso de estimarlo conveniente.
3) Hace mención a: A) la necesidad del menor de recibir apoyo psicológico en
forma inmediata (según informes del cuerpo técnico auxiliar)
B) a los esfuerzos con resultado negativo de los servicios de
protección de los derechos del niño de encontrar una solución alternativa al
conflicto.
C) al estado de abandono y falta de contención familiar.-
Hace lugar a la medida respecto del menor, estableciendo que es el juzgado de garantías
el órgano que deberá establecer la modalidad de la misma.

§11. Conclusiones.
Consideramos al igual que la CSJN, que la declaración de inconstitucionalidad de la
norma – sólo rige el caso concreto - y no soluciona el problema de fondo, sino que
coloca a los menores acusados de delitos graves, en la misma o peor situación en la que
se encontraban antes de cometer el ilícito.
La imposibilidad de los Servicios Locales y –zonales de protección de los derechos del
niño de someter coactivamente a los menores a las medidas que consideren adecuadas,
tales como tratamiento psicológico, a las adicciones, etc. Sumado a la carencia de planes
para el tratamiento integral a la familia del menor, ya que en su mayoría los menores
carecen de contención su seno familiar, no hacen más que afirmar la necesidad de algún
tipo de intervención por parte del estado.
Las medidas de los Servicios zonales, lejos de ser consideradas como una sanción,
pretenden encaminar la conducta de los jóvenes facilitando su reinserción social,
evitando así conductas que a futuro puedan clasificarse como reprochables.
La nueva ley de responsabilidad penal Juvenil hace hincapié en que el menor
comprenda la criminalidad de sus actos y tome responsabilidad por los mismos,
evitando de esta manera adentrarse en el futuro en el régimen penal de mayores, que
como es sabido, esta lejos de lograr una correcta reinserción del individuo en la
sociedad.
Seria lógico pensar que si la ley considera que los menores e 16 años no tiene el grado
de madurez necesario para comprender la criminalidad de sus actos, tampoco lo tengan
para determinar el camino a seguir en sus vidas. Y ya que no cuentan con una asistencia
o contención en su grupo familiar, considero necesaria la intervención estatal, todo ello
en virtud de garantizar su interés superior, ello por el menor tiempo posible y revisables
periódicamente.
Reflexionando por la vena de la temática, Wenceslao Fernández entiende que siguiendo
la obra de Federico Carlos Castillo en “Adecuación a la convención Internacional sobre
los derechos del niño, la libertad como principio general en el proceso judicial
bonaerense de los niños”, considero que si el texto de la ley reenvía las medidas de
seguridad en el contexto de la ley de fondo, una ingeniosa interpretación seria la de
aplicar el art. 34 del C. P.; con la salvedad de que no seria le juez de garantías penal del
joven el que seguirá el tratamiento, sino el juez de familia, quien previa derivación
entenderá. La justicia de familia con competencia civil seria la encargada natural del
tratamiento, que lógicamente debería ser en lugar apto para alojar niños y jóvenes.