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INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL

Escuela Superior de Comercio y Administración


Unidad Santo Tomás

Licenciatura En Negocios Internacionales

NS FBDI Desarrollo Sustentable


Unidad 5

Actividad 13. Foro. Humano contra humano

Asesor: CERON CARVAJAL LESLY ELIZABETH

Alumno: Ana Raquel Barrón Milián

Boleta: 20210A1203

Grupo: 1NX31

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NS FBDI Desarrollo Sustentable Actividad 13. Foro. Humano contra humano

Introducción:

Primero que nada, tendríamos que definir cada una de las definiciones de ser humano.

El ser humano es una persona cuyas acciones son importantes en el modo de pensar las del
hombre es solo un individuo que solo se preocupa por satisfacer sus necesidades.

Al investigar sobre este tema nos hemos enfrentado a que estas dos comparaciones son
propiamente diferentes, muchas personas piensan que son iguales o similares, pero en si son
completamente distintas, estas generan cierta confusión en lo que nosotros regularmente lo
entendemos de cierto modo.

El ser humano, es una de las razas más sobresalientes de este planeta, pues ha logrado
perdurar por muchos miles de años en él, ha sabido adaptarse a todos los cambios que se han
presentado, pero lo más importante es que ha evolucionado conforme a las etapas que con el paso
del tiempo ha ido mostrando el mundo, en pocas palabras podemos decir que, el ser humano es uno
de los seres más espectaculares que existen y que habitan el planeta tierra, pues además de la fácil
adaptación y la evolución, el hombre también ha desarrollado una gran inteligencia con la cual ha sido
capaz de aprovechar cada recurso que el planeta le ofrece para crear artículos y objetos para su uso
personal, con los cuales satisface sus necesidades. Ha creado una manera muy específica de
sobrevivir, pues ha instituido una sociedad muy bien planificada, en la cual actualmente vivimos todos,
complaciendo así su necesidad de relacionarse y formar grupos. Dicha sociedad tiene características
muy notables como son la economía, las castas y grupos sociales, la comunicación, la búsqueda de la
justicia, la implementación de normas, reglas y leyes fundamentales para hacer cumplir la justicia y la
creación de una cultura.
A mi punto de vista, la importancia de la raza humana en el mundo, radica justamente en esas
cualidades que ha generado y que ninguna otra especie ha logrado generar, la inteligencia del
hombre es de admirarse, pero también cuenta con otras características como son los sentimientos,
las emociones y el razonamiento, ya que somos la única raza sobre el planeta que razona, y no se
deja llevar por sus instintos para resolver situaciones complicadas, también somos la única raza que
tiene sexo por placer, somos los únicos que tenemos ideologías, somos la única raza que utiliza más
de un lenguaje articulado para comunicarse, de igual manera somos los únicos que podemos reír y
sonreír, y también somos los únicos que compartimos nuestras emociones pues realmente todos
sentimos lo mismo, por ejemplo, cuando sucede alguna tragedia todos nos unimos para apoyar a los
que están en desgracia, y a todos nos invade el mismo sentimiento cuando vemos que las demás
personas sufren. Otra característica importante para mí es la capacidad de apreciación, pues los
humanos podemos observar y disfrutar de todo lo que nos ofrece este bello planeta, como los
atardeceres, los sabores de los diferentes alimentos, los colores, los paisajes, la sensación que nos
causa tocar algún objeto, los sonidos como el canto de los pájaros o el sonido que causa el viento al
pasar entre los árboles, la belleza de alguna persona o de alguna planta etc.
En la actualidad, tras la revolución industrial y los innumerables descubrimientos científicos que
surgen a diario, la cantidad de bienes comerciales que se mueven hoy en el mundo, así como la
cantidad de materiales con que están hechos, supera en demasía lo que fue en sus orígenes.
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Desde entonces, la naturaleza ha proveído todo para satisfacer las necesidades del hombre, a través
de materias primas (vegetales, animales, minerales, fósiles), pero el hombre no ha sido igual de
bondadoso con ella: se ha encargado sólo de tomar y tomar y tomar recursos, sin tener en cuenta sus
plazos de regeneración. Esto, aunado a otros problemas vinculados con el crecimiento económico
irresponsable, como la contaminación, además de la sobrepoblación, nos está arrastrando hacia una
catástrofe sin precedentes. El ser humano es la única especie capaz de revertir los daños que originó.
Pero los esfuerzos de unos cuantos difícilmente darán resultados si el resto, que es la mayoría, y las
grandes empresas voraces, no ponen pronto de su parte.

A partir de los años 60, un movimiento conformado por científicos y organizaciones preocupados por
la sobreexplotación descontrolada de recursos lanza al mundo una seria advertencia, basada en
predicciones hechas a través de un software: o abandonan su estilo de vida de consumistas
irresponsables, o acabarán con los recursos mundiales en menos de 100 años. Y así nació el
concepto de “Desarrollo sustentable”, al cual se han adherido otras muchas organizaciones mundiales
y científicos que se han dedicado a impartir conferencias de sensibilización en todo el mundo, y han
creado agendas globales con objetivos específicos establecidos para detener y revertir el deterioro
ambiental.

Hoy en día, en todas las escuelas se nos habla de esta nueva cultura de responsabilidades que
debemos asumir como ciudadanos, conscientes de que también somos parte del problema y de que
contribuimos con él de muchas formas: con nuestros hábitos descontrolados de consumo, al utilizar
bolsas de plástico para las compras del supermercado, o el automóvil como único medio de
transporte, entre otras cosas. Pero también hoy se hace un llamado a las empresas para que, al igual
que nosotros, se conduzcan con ética y responsabilidad social; aunque este llamado pareciera no
tener eco, cuando nos topamos con datos como: “La extracción de recursos se ha más que triplicado
desde 1970”; o “para 2060, el uso global de material podría duplicarse a 190 mil millones de toneladas
mientras que las emisiones de gases de efecto invernadero podrían aumentar 43%”. Ello se debe a
que, aunque nosotros como individuos contribuyamos con la ínfima parte que nos corresponde, las
empresas, con su poderío y su enorme influencia sobre los propios gobiernos, urden las leyes a su
conveniencia o se aprovechan de los vacíos legales para hacer de las suyas.

Urge en las escuelas, desde los primeros niveles educativos, más que cantaletas de moral
rancia y de “valores” sin objetivos, verdaderos discursos éticos que sean asimilados conscientemente
por todos los niños y jóvenes, desde pequeños y con una finalidad clara. Creo que sólo así
tendremos, en un futuro, ciudadanos y empresarios comprometidos con todas las causas sociales,
ambientales, económicas y políticas, que encaminen al mundo hacia un destino distinto al que
actualmente lleva. Y para ello nos queda muy poco tiempo. Creo que es momento de redefinir el
discurso del Desarrollo sustentable, de “nos estamos acabando el mundo y sus recursos”, a “nos
estamos muriendo debido a nuestro propio consumismo irresponsable, nos estamos matando a
nosotros mismos”.

Es momento de que los gobiernos promulguen leyes más severas al respecto y que obliguen a
las empresas a respetarlas. Porque los empresarios parecen no darse cuenta de que todo el dinero
que ahora hacen a manos llenas, no les servirá de nada ni a ellos, ni a sus hijos, ni a sus nietos, si
este mundo colapsa. Ahora que leo al respecto y me doy cuenta de lo que ocurre, y a qué niveles
ocurre, me sorprende que no estén encendidas todas las alarmas mundiales y no estemos todos
trabajando en sanar a un planeta moribundo que se está quedando sin selvas, sin fauna y sin
recursos, debido a la sobrepoblación y a las desigualdades sociales y económicas; un planeta donde
los países más pobres alimentan a los más ricos a cambio de limosnas generadas de sus propios
recursos. Y en vez de ello nos llaman cada vez más a consumir, nos dan más ofertas, más préstamos
para satisfacer hábitos desordenados de consumo, y nos hablan del valor de la familia y la
importancia de concebir, y subvencionan a familias con decenas de hijos, en un mundo donde la
población se duplicó en las últimas cinco décadas; en vez de lanzar campañas urgentes para
disminuir la sobrepoblación y hacer conciencia de lo que nos está ocurriendo. El caso de nuestro
planeta es sumamente grave, pero pareciera que a nadie le importa realmente y que todo es un
discurso que los gobiernos y las empresas no entienden, o no quieren entender, y tal vez cuando lo
hagan ya sea demasiado tarde.

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