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¿El litio, una relación comercial sólida o una perspectiva de degradación ambiental

para territorios ancestrales?

Introducción
En la actualidad, la minería cumple un papel valioso en cada país, realiza una importante
contribución en aras de avanzar de manera positiva en economías locales y nacionales, sin
embargo, en la mayoría de escenarios, no se cumplen a cabalidad con los estándares de calidad
del medio ambiente al momento de instalar proyectos mineros, como tampoco, existe la
suficiente inclusión y diálogo con los grupos directamente implicados, como lo son las
comunidades indígenas.
Con este trabajo, analizaremos los daños ambientales y sociales causados por la
instalación de extractivos de la minería de litio en territorios ancestralmente habitados por
comunidades indígenas Kollas y Atacamas en el noroeste del país del Argentina, proyectos
instaurados entre el 2009 y 2010, cuando se inicia una serie de instalaciones por empresas
multinacionales para la extracción de litio. Solá, R. (2015; p.158-160). Como también, aclararemos
un punto que ha sido de controversia, dado que, no hay una respuesta dada por estas
comunidades que sea similar al momento de la instalación de dichos proyectos mineros. Las 10
comunidades indígenas ubicadas en el Salar de Olaroz, Jujuy, dieron su aval para la explotación
del litio en su territorio y guardan silencio. Lo opuesto, a lo que sucede con 33 comunidades que
habitan el territorio de Salinas Grandes, Jujuy, quienes no aceptaron el ingreso de una de las
empresas mineras, reclamando sus derechos tales como el de la consulta previa, libre e
informada, se movilizan y se organizan socialmente en pro de proteger su territorio, dando esto
como resultado, que fuera visible su problemática tanto en organizaciones nacionales como
internacionales. Pragier, D. (05 de Agosto de 2019).
Contexto actual: comunidades indígenas de la provincia de jujuy, Argentina
La carrera por el nuevo mineral estrella o también llamado “el oro del siglo XXI” empezó
hace algunas décadas por ser un factor de gran importancia en cuanto a la economía de muchas
naciones por su capacidad para almacenar energía.
Uno de los países que tiene más reservas mundiales de litio es Argentina que junto a
Bolivia y chile hacen parte del Triángulo del litio. Actualmente, en el estado de Argentina,
existen provincias como Catamarca, Salta y Jujuy en donde la distribución del recurso en
salmuera ha sido constante. Jujuy por ejemplo ha estado en manos de la japonesa Toyota Tsusho
del proyecto minero Sales de Jujuy, la minera australiana Orocobre y la nacional Jemse. La
provincia de Jujuy ha sido uno de los epicentros en donde se han extraído más de 17,000
toneladas de litio, la mayoría extraído del Salar de Olaroz ubicado a 50 kilómetros de Salinas
Grandes. Roth, S. (13 de 03 de 2019).
Argentina, tiene registradas 1687 comunidades indígenas y más de 300 tienen conflictos
en sus territorios. En salinas grandes 33 de estas comunidades resisten el avance de la minería,
pero un grupo de comunidades pertenecientes a Salares de Olaroz han permitido el ingreso de
una empresa minera “Sales de Jujuy S.A” fundada en 2010, quienes supuestamente a cambio de
permitirles el acceso a este territorio para la extracción del mineral de litio les ofrecen empleo,
donaciones entre otras cosas que podrían llegar a ser de beneficio para estas 10 comunidades del
Salar de Olaroz, según la empresa minera.
No obstante, en todos los discursos planteados por geólogos e ingenieros aparece la
preocupación por el cuidado de su territorio, puesto que generan un daño irreversible al medio
ambiente. Gullo, E., & Fernández Bravo, E. (22 de Abril de 2020).
Frente a esta situación, estas comunidades han optado por el silencio y por ende el estado
ha sido ajeno a esta situación. Aunado a esto, las 10 comunidades del Salar de Olaroz no cuentan
con títulos comunitarios al momento de la llegada de estas empresas mineras de litio ni tampoco,
han tramitado por lo menos su personería jurídica, lo opuesto a las 33 comunidades de Salinas
grandes, quienes a pesar de no tener respuesta del estado, han acudido a otros mecanismos de
protección, han realizado todo el protocolo posible y han logrado que la vulneración a sus
derechos sea visible no solamente a nivel nacional sino también a nivel internacional.
Gracias a la asonada de estas 33 comunidades de Salares Grandes, se instaura la “mesa de
comunidades originarias de la cuenca de salina grandes y Laguna de Guayatayoc para la defensa
y gestión del territorio”, que inicia cuando descubren que la empresa JEMSE (Energía y Minería
Sociedad del Estado) lanza una licitación de tres áreas para la explotación de litio sin una
consulta previa. Luego de instaurar esta mesa, las comunidades de Salinas Grandes recurren a
profesionales de la Universidad Nacional de Salta y de Jujuy, como también, a abogados con
experiencia en acompañamiento de comunidades indígenas quienes se encargan de acompañarles
y dirigirles en aras de proteger sus derechos. Svampa M., & Viale E. (2020).
A estas 33 comunidades, no solo las llena de valor haber recurrido a profesionales en el
tema sino que desde el 2019 han activado diversas organizaciones tanto nacionales como
internacionales. Entre ellas la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), el Consejo de
Organizaciones Aborígenes de Jujuy (COAJ), así mismo, gracias a ese coraje de hacerse visible
internacionalmente, se inicia una demanda ante el Foro Permanente de los Derechos Humanos de
la ONU en Ginebra y se logra con esto que el relator de los pueblos indígenas de la ONU, James
Anaya, hiciera visita a Salinas Grandes además el reclamo legal de estas comunidades llegó
hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Argento, M., & Zicarí, J. (03 de Julio de
2017).
Empero, tras la espera, ellos siguen en pie de lucha y han hecho una serie de
manifestaciones a lo largo de este tiempo. Las 33 comunidades, como manifestación, cortaron y
acamparon durante tres días sobre la ruta nacional 52 a la altura de Saladillo para hacer aún más
visible su problema y declaran a Salinas Grandes y a la Laguna de Guayatayoc como patrimonio
cultural ancestral y natural de los pueblos indígenas y con esto pidieron que se acercara el
gobernador encargado pero su respuesta fue mandar a la secretaria de pueblos indígenas. En la
actualidad hay un panfleto puesto en la entrada de Salinas Grandes en donde se manifiesta lo
siguiente: “Salinas Grandes, es una de las 7 maravillas de Argentina, las comunidades indígenas
decimos “No al litio, si al agua, si a la vida en nuestros territorios”. Fernández, R. (s.f).
En estos territorios, las comunidades practican actividades tales como la agricultura y
ganadería de subsistencia, cultivan papas, maíz y hasta algunas de estas comunidades que están a
orillas del Salar de Olaroz explotan la sal. Pragier, D. (05 de Agosto de 2019).

Preocupaciones ambientales
Las dos principales preocupaciones, del impacto ambiental por la extracción del litio en
Salar de Olaroz, percibidas a simple vista y manifestadas por sus habitantes con gran
preocupación por algunos son: los escases de agua y la posible carencia a futuro de ella. Esta
dificultad la asumen como el precio que deben pagar por los beneficios que les ofrece la empresa
“Sales de Jujuy”, pues estos pueblos indígenas estaban sumergidos en el olvido.
Cuando nos referimos a beneficios, éstos constan de diversas inversiones y donaciones
por parte de esta empresa tales como inversiones de infraestructura, salud y educación. Sales de
Jujuy, proporcionó acceso a internet a la escuela de esta comunidad, donó una ambulancia al
hospital, arregló el techo del edificio escolar, construyó un nuevo centro comunitario además de
otras donaciones monetarias a corto plazo para las actividades y festividades comunales a fin de
adquirir alimentos y bebidas. Marchegiani P; Höglund J., & Gómez L (s.f; p.28).
Ahora bien, existen un sinnúmero de inquietudes por parte de estas comunidades y para
esto, entrevistaron a varios. Uno de ellos indicaba: “No informaron sobre el agua, el ambiente.
Dicen que no contaminan y ya, cuando preguntas, ni dicen qué hacen para no contaminar, pero
en las haciendas hay animales jóvenes que se mueren, así que para mí si contaminan”
(Entrevistado 24). Otro de los entrevistados mencionaba que no han comprendido la información
que les proporcionó esta empresa, es decir, todo lo que les explicaban era de una forma muy
técnica: “No explican bien, mandan técnicos y no se entiende. Se hacen preguntas pero te dan
respuestas técnicas. Para mí el que dice que entiende no es verdad”. (Entrevistado 36).
Marchegiani P; Höglund J., & Gómez L (s.f; p.30).
Esta empresa minera, si bien, ha contribuido por el bienestar en cuanto a educación, salud
y demás donaciones, estas comunidades no participan de manera totalmente informada, no tienen
ni voz ni voto para defender sus intereses en cuanto a la afectación del medio ambiente, en este
caso, la contaminación del agua y la información que les brindan no es clara para ellos.
Otra de las cosas que han obtenido por parte de esta empresa, ha sido el empleo. El tener
un empleo, es algo que se valora mucho en la zona porque es un sector que no tiene otras
opciones laborales y es por esto, que la empresa representa para esta comunidad el acceso a
ciertos beneficios a cambio de que les dejen explotar el litio en su territorio pues, es algo que su
antigua actividad económica como la agricultura y la ganadería no les ofrece, además, pueden
educarse y educar a sus hijos, es por eso, que ellos sienten que es compensatorio el daño
ambiental de su territorio a cambio de la cobertura que les proporciona la empresa, no obstante,
siguen existiendo las mismas necesidades básicas como el agua abundante y potable.
“Se dice que hay impacto ambiental cuando una acción o actividad produce una
alteración, favorable o desfavorable, en el medio o en alguno de los componentes del medio. Y el
impacto ambiental es negativo, cuando su efecto se traduce en una pérdida de valor naturalístico,
estético-cultural, paisajístico, de productividad ecológica o en aumento de los perjuicios
derivados de la contaminación, de la erosión o colmatación y además riesgos ambientales en
discordancia con la estructura ecológico- geográfica, el carácter y la personalidad de una zona
determinada”. Conesa (1993; p. 3).
El método que se utiliza para realizar la extracción de litio de las salmueras es de muy
bajo costo por ser evaporítico por ende es muy lento y contiene efectos nocivos para el medio
ambiente, primero por la pérdida de agua y segundo por la generación de residuos químicos que
se esparcen por todo el ecosistema y su permanencia en el aire.
En cuanto al agua dulce subterránea, esta escaseando, es limitada por la rudeza del clima
ya que está ubicada en el desierto en zonas muy áridas y su calidad no es la adecuada pues suele
tener excesos de arsénico, boro, magnesio y sílice que no la hacen apta para el consumo humano
y tampoco sirve para ser usada en el proceso de obtención de carbonato de litio puesto que éste
no tolera estos niveles tan elevados de químicos. García, R. (2016).
El proceso extractivo requiere de grandes cantidades de agua para mezclar con químicos
solventes altamente contaminantes, obligan su evaporación y puede también potenciar efectos de
la sequía. La proporción es explicada por el Doctor Ernesto calvo y señala:
“Tomando una concentración del litio de 1 g/L, cada tonelada de litio extraída representa
la evaporación de un millón de litros de salmuera, por lo que la pérdida de agua por evaporación
no es despreciable más aún por tratarse de zonas desérticas. La operación para la extracción de
20.000 toneladas métricas de litio por año afecta la evaporación de la cuenca significativamente”.
Aranda Álvarez, M. (2018, p. 46).
Por lo cual, las cuencas hídricas, serán seriamente afectadas con el paso del tiempo y
cada vez será menos el agua dulce para uso de sus pobladores.
Los desechos, otra problemática de la minería del litio, estos son descartados en el
proceso de separaciones del metal, calcio, magnesio, boro, hierro, aluminio puesto que los
acumulan en montículos expuestos a los vientos convirtiéndose en un alto contaminante del aire
y que desgraciadamente afectará a las personas, suelos y atmósfera. Aranda Álvarez, M. (2018, p.
47).
La desertización, otra consecuencia fatal producida por la minería del litio para el
ecosistema, las perforaciones constantes y la filtración de químicos entre posos de aguas dulces y
salmueras de procesamiento, generan un impacto ambiental que pone en riesgo la sostenibilidad
de la zona.
Protección y legislación.
En 1992 el Estado de Argentina aprobó el convenio 169 de la OIT en donde se estipula
que los gobiernos deben realizar consultas previas, libres e informadas antes de adoptar alguna
decisión en cuanto a proyectos como la extracción de algún mineral que pueda afectar a
territorios ancestralmente habitados por comunidades indígenas. Courtis C. (Junio de 2009).

En la reforma de la constitución política de 1994 en donde se reconoce la preexistencia


étnica y cultural de los pueblos indígenas, garantiza el respeto a su identidad, reconoce la
personería jurídica de sus comunidades y la posesión de las tierras que tradicionalmente ocupan,
asegura su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses
que los afecten. Bazán V. (2003).

Existen unos principios rectores fundados por la ONU sobre la protección a los territorios
habitados por las comunidades indígenas tales como la obligación del Estado de proteger frente a
los abusos de derechos cometidos por empresas, la obligación y responsabilidad de las mismas
de respetar los derechos de estos pueblos indígenas y reparar todas aquellas actividades que les
han causado daños en su integridad en cuanto a su cultura e identidad y así mismo, garantizar a
las víctimas de estos daños y perjuicios, una reparación y acceso a mecanismos efectivos.
Aylwin, J., & Rohr, J. (01 de junio de 2021). Desde el año 2015 en Argentina, se ha buscado
sancionar por parte del Congreso de la nación la “ley del litio” lo infortunio es que la ley no
contempla la idea de incluir todo lo concerniente a las comunidades indígenas, como tampoco se
menciona la Ley General del Ambiente ni el “principio precautorio”.

“En caso de certeza de daño ambiental, debe ser prevenido como lo preconiza el principio
de prevención; pero en caso de duda o incertidumbre, también debe ser prevenido. Ésta es la gran
innovación del principio de precaución. La duda científica, expresada con argumentos razonables,
no dispensa la prevención. No es necesario que se tenga prueba científica absoluta de que ocurrirá
un deterioro, bastando el riesgo de que éste pueda ser grave e irreversible, para que no se deje de
disponer medidas efectivas de protección al medio natural”. Cafferatta, A (Diciembre 2004; p.
6).

Para este conflicto que nos ocupa, se logra comprobar que no existe un acompañamiento
eficaz por parte del gobierno a las comunidades indígenas ni tampoco en la protección especial
del medio ambiente al momento de realizar la contratación para la explotación en sus territorios
por parte de las multinacionales mineras. Incluso, se evidencia el abandono total por parte del
estado especialmente en el caso de los territorios de las 10 comunidades asentadas en el Salar de
Olaroz, Jujuy, comunidades que ya estaban incluidas desde 1992 en el registro provincial de
comunidades aborígenes que funciona actualmente en la secretaria de derechos humanos y a
partir del 2015 se crea en Jujuy “la secretaria de los pueblos” es decir, contaban con
reconocimiento ante el gobierno pero en realidad no había voluntad política para intervenir.
Contaban también con la ley 25688 del 2003 que establece los “presupuestos mínimos para la
protección y gestión ambiental de aguas ,su preservación y uso racional”. Miklavec, P. (06 de
Marzo de 2017).
En Argentina, no existe una legislación específica para la explotación del litio, ésta se
rige por el régimen minero general vigente desde 1990. Por otro lado, la constitución en su
artículo 124 determinó a partir de la reforma de 1994 que “corresponde a las provincias el
dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio y con ello el usufruto y las
regalías que serán administradas por su propia gobierno provincial”, y es por esto que hace que
sus gobernantes vean en la extracción el eje del desarrollo provincial , lo cual genera que sea
atractivo para las empresas trasnacionales negociar en una posición dominante.

Efectos trasnacionales
El litio, representa para Argentina el medio más importante para conseguir divisas de alta
rentabilidad, ha alcanzado ese sostenimiento y desarrollo de proyectos sociales del gobierno, los
cuales a su vez se verá reflejado en calidad de vida de sus habitantes, en la oportunidad como
país de negociar, comercializar y estar en el abanico de los grandes exportadores de materias
primas del mundo. A pesar de que hay una normativa vigente, el mal uso de los recursos
naturales, en especial el agua por parte de las empresas mineras es exorbitante, abusiva e
incontrolable y con todo esto, no se logra despertar el interés por parte del estado para colocar
sanciones o abrir investigaciones en contra de tales empresas, el gobierno permaneció apático
durante todo el tiempo que duró la gestión negociadora, hasta culminar en lo que hoy se vive
que ha dejado escases extrema de agua, contaminación y daños medioambientales irreparables
que se extienden y afectan a los territorios indígenas.
En la provincia de Jujuy, la minería del litio representa el eje de la economía local y la
única forma de subsistir y despertar interés o ser atractivos para los inversionistas, así sea a costa
del deterioro de su territorio. En el caso de las 10 comunidades del Salar de Olaroz, lo ven como
la única oportunidad de poder cubrir sus necesidades más urgentes, no obstante, se sienten
explotados, invisibilizados, avasallados y con ellos sus derechos, ya que hay engaños al
momento de negociar pues no se les informó del daño que la explotación causaría a sus
territorios, no han sentido ese apoyo por parte del estado, ni mucho menos, una asesoría jurídica
del gobierno para cambiar las cosas o por lo menos ser escuchados para discutir sobre la
propiedad de su tierra. Además de las necesidades básicas que padecen y que siguen latentes, no
han sido tenidas en cuenta para una retribución económica justa, considerando que es alto el
valor en el que se comercializa el litio y las regalías que deja, no las han invertido en estas
comunidades.
Ahora bien, en cuanto a las 33 comunidades de Salares Grandes, este fenómeno de
intento de extracción de litio se vivió de una forma diferente, por estar tal vez organizados en el
momento del conflicto y por enterarse a tiempo de los proyectos de exploración en búsqueda de
litio sin un permiso autorizado en su territorio, ellos tomaron acciones como comunidad, con sus
protestas, lograron paralizar las obras por su fortalecimiento organizacional, defendieron los
salares, categorizándolos como un “bien común” integrado a la naturaleza y disponible así para
generaciones futuras. Argento, M., & Zícari J (2018; p. 5). Estas comunidades, avanzaron con la
estrategia jurídica en el marco internacional puesto que se efectuaron acciones como: la denuncia
formal y el envío de un delegado de las comunidades a Ginebra ante la ONU.

Así las cosas, a mediados de julio de 2011, los representantes de las 33 comunidades de
Salares Grandes, elevan una denuncia ante el relator especial de Naciones Unidas sobre los
Derechos de los pueblos indígenas, James Anaya y es quien se encarga de avalar toda la
problemática de estos pueblos tanto como de sus preocupaciones como denuncias instauradas.
En su relatoría destaca entre las causas de incumplimiento, procesos de documentaciones donde
las comunidades no han participado ni mucho menos han sido consultadas. Argento, M., & Zícari J
(2018; p. 18-19).

Luego de que la CSJ diera un fallo no tan deseado y posteriormente, envían el delegado
ante la ONU (que si da resultados fructíferos), llega el caso ante la CIDH y con la espera del
fallo, las comunidades de Salinas Grandes instauran una mesa en compañía de expertos en donde
se realiza un proceso participativo por parte de las 33 comunidades que por su esfuerzo logran la
elaboración del primer protocolo de CPLI (Consentimiento libre, previo e informado) que tiene
el país de Argentina denominado “Kachi Yupi” o también “Huellas de la sal” Argento, M., &
Zícari J (2018; p. 21) que gracias a este protocolo, se establecen todas las formas en que las
comunidades indígenas deben ser consultadas de acuerdo a su identidad, usos, cultura,
costumbres como lo establece el convenio 169 de la OIT en 1992 aprobado por el estado de
Argentina.

Conclusiones
Esta problemática, vincula a las comunidades de toda la provincia de Jujuy, Argentina,
sin embargo, hemos hecho una distinción entre dos comunidades en específico y son las que
habitan en Salar de Olaroz y en Salinas Grandes. Las primeras, aún no se han levantado y aunque
haya inconformidad, no se han hecho visibles, no han optado por solicitar mecanismos de
protección, no han acudido a organizaciones internacionales que les puedan salvaguardar sus
derechos, lo opuesto, a las comunidades de Salinas Grandes, que al hacerse visible su
problemática, llega hasta la comisión interamericana de Derechos humanos por violación de
derechos indígenas (demanda instaurada en el año 2019 y se espera el fallo).

Vemos reflejada esa gran necesidad de que exista un marco normativo que dé pie a la
adecuada actuación de estas compañías extranjeras pues Argentina hace caso omiso a esta
vulneración de derechos que cometen aquellas empresas que han creado proyectos de extracción
de mineral de litio en sus territorios ancestrales, no se ha cumplido con la obligación de proteger
a estos pueblos frente a abusos como es el caso de Jujuy Energía y Minería (JEMSE), así como
otros proyectos mencionados.

Si bien, las 33 comunidades de Salinas Grandes tuvieron el coraje de luchar y hacer


visible la vulneración de sus derechos y de sus tierras, hay muchísimas comunidades como las 10
del Salar de Olaroz que aún el estado se ve ausente, no solo en Argentina sino en todo América
Latina, pues la mayoría de países, ven la figura de la minería no como una perspectiva de
degradación al medio ambiente sino como una relación comercial, siendo afectados un
sinnúmero de territorios ancestrales habitados por comunidades indígenas.

Frente a esta lucha y resistencia por mantener su cultura y forma de vida, muchos de ellos
son reprimidos, criminalizados. Es una lucha constante contra el extractivismo que si bien
meditamos, estas comunidades nos están favoreciendo a nosotros puesto que es una lucha en
defensa del medioambiente pues la megaminería y el fracking ha implicado la contaminación del
agua y muchos más recursos naturales.

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