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Modelo tripartito sobre el afecto positivo y negativo, la depresión y la


ansiedad: Evidencia basada en la estructura de los síntomas y en diferencias
sexuales

Article  in  Revista de Psicopatología y Psicología Clínica · January 1996


DOI: 10.5944/rppc.vol.1.num.1.1996.3807

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26 384

5 authors, including:

Jeff Laurent Bonifacio Sandin


Western Illinois University National Distance Education University
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Janice A Blalock
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Revista de Psicopatología y Psicología Clínica
Vol. I. N° 1, pp. 27-34, 1996

MODELO TRIPARTITO SOBRE EL AFECTO


POSITIVO Y NEGATIVO, LA DEPRESIÓN
Y LA ANSIEDAD: EVIDENCIA BASADA
EN LA ESTRUCTURA DE LOS SÍNTOMAS
Y EN DIFERENCIAS SEXUALES
Thomas E. Joiner, Jr.\ Salvatore J . Catanzaro^, Jeff Laurent'',
Bonifacio Sandín' y Janice A. Blalock'
^University of Texas Medical Branch at Galveston, Galveston, Texas, USA
^Illinois State University, Normal, Illinois, USA
^Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, España

RESUMEN

El modelo tripartito sobre la depresión y la ansiedad sugiere que la depresión y


la ansiedad poseen componentes compartidos (afecto negativo generalizado) y espe-
cíficos (anhedonia e hiperactivación fisiológica). En este artículo comentamos cinco
estudios recientes que han abordado aspectos del modelo tripartito. Los estudios
indican que: 1) el afecto positivo y el afecto negativo representan dimensiones sepa-
rables del ánimo, lo cual es evidenciable a través de diferentes culturas incluida la
española; 2) el modelo tripartito de la depresión y la ansiedad parece ser una buena
descripción de las características de ambos síndromes; 3) hombres y mujeres parecen
diferir respecto a los síndromes asociados a la depresión, pero no en relación con la
depresión "pura" en sí misma. Se discuten la implicaciones teóricas y clínicas de estos
hallazgos.

PALABRAS CLAVE: depresión, ansiedad, modelo trtipartito, afecto positivo, afecto


negativo, PANAS

ABSTRACT

The tripartite model of depression and anxiety suggests that depression and anxiety
possess shared (generalized negative affect) and specific (anhedonia and physiological
hyperarousal) components. In this paper, we describe five recent studies that have
addressed aspects of the tripartite model. The studies indícate that: 1) positive affect
and negative affect represent separable dimensions of mood across cultures, including
Spain; 2) the tripartite model of depression and anxiety appears to be a valid description
ofthefeaturesof thetv/osyndromes; 3)v>/omenand men maydifferregarding depression-
related syndromes, but not regarding "puré" depression itself. Theoretical and clinical
implications are discussed.

KEY WORDS: depression, anxiety, tripartite model, positive affect, negative affect,
PANAS

Correspondencia: Dr. Thomas Joiner, D-25, Department of Psychiatry and Behavioral Science, Graves Bullding, University
of Texas. Medical Branch at Galveston, Galveston, Texas, 77555-0425, USA. Fax. 409-747-1311. E-mall: Thomas Joiner
©UTMB.edu.
28 T. E. JOINER, S.J. CATANZARO, J. LAURENT, B. SANDIN y J. A. BLALOCK

INTRODUCCIÓN moneda, sino que están separadas y pueden


Los trastornos de ansiedad y depresivos existir y funcionar de modo independiente. Este
frecuentemente ocurren de forma simultánea, resultado -que la afectividad positiva y la
es decir, son trastornos comórbidos. Las per- negativa no están entrelazadas- ha sido sufi-
sonas depresivas y ansiosas con frecuencia cientemente validado (e.g., Watson, 1988), y
se comportan y exhiben características simi- replicado transculturalmente (e.g., Watson,
lares. Así, ambos tipos de individuos pueden Clark y Tellegen, 1984, con muestras japone-
ser descritos como disgustados, tensos, estre- sas).
sados, preocupados, agitados, con dificulta- Tales resultados poseen importantes impli-
des para dormir, etc. Pero, ¿qué es lo que caciones con respecto a los trastornos de an-
distingue la depresión de la ansiedad? siedad y del estado de ánimo. Clark y Watson
Para abordar esta cuestión es preciso co- (1991) y Watson, Clark y Carey (1988) han
nocer la estructura del afecto. Este problema sugerido que la depresión "pura" se caracte-
posee una larga historia. Sirva de ejemplo riza por presentar baja afectividad positiva (i.e.,
cómo en el siglo XIII los teólogos escolásticos, anhedonia) y alta afectividad negativa. En
incluido el propio Santo Tomás de Aquino, in- contraste, la ansiedad "pura" se caracterizaba
tentaron llevara cabo una categorización de las por la presencia de elevada hiperactivación fi-
pasiones básicas. Su esquema clasificatorio siológica y alta afectividad negativa. Por con-
se reducía a dos categorías superiores tristitia siguiente, la depresión y la ansiedad "puras"
y gaudium (tristeza y alegría). Es de interés poseen un componente común (el afecto ne-
observar que tristitia y gaudium eran recono- gativo), y componentes específicos (bajo afecto
cidas como polos opuestos, de tal forma que positivo y alta hiperactivación fisiológica, res-
la presencia de una implicaba la ausencia de
pectivamente). Este modelo ha sido denomi-
la otra (véase Jackson, 1985, pp. 49-50).
nado "modelo tripartito de la depresión y la
Es interesante resaltar que Platón abordó
ansiedad".
también este problema en la República, si bien
Los componentes del modelo tripartito pue-
llega a una conclusión diferente a la de Santo
den ser utilizados para entender la combina-
Tomás de Aquino. El principal objetivo de
ción entre depresión y ansiedad, así como
Platón era describir una sociedad ideal, en la
también la distinción entre ambas. Por ejem-
cual el gobierno residiese en manos de filóso-
plo, el trastorno mixto de ansiedad-depresión,
fos-reyes. A modo de dilucidación de las carac-
que ha sido propuesto por el DSM-IV (American
terísticas de los reyes-filósofos. Platón, ha-
Psychiatric Association, 1994) como una ca-
blando sobre el carácter de Sócrates, argu-
mentaba que los placeres de los filósofos-reyes tegoría diagnóstica que requiere futuras con-
eran puros, descontaminados del dolor y de sideraciones, se caracteriza por presentar un
los placeres básicos. Puesto que los placeres incremento del componente compartido (no
elevados eran separables de los otros afectos. específico) del afecto negativo, y una ausen-
Platón concluye que no puede ser "correcto cia relativa en cuanto al incremento de los
suponer que la ausencia de dolor sea placer componentes específicos de anhedonia e hi-
o ausencia de dolor satisfactorio" (584-A). En peractivación fisiológica (para mayor informa-
otras palabras, Platón se decanta por un mo- ción sobre el síndrome mixto de ansiedad-
delo bidimensional mejor que por un modelo depresión, véase Zinbarg et al., 1994).
unidimensional del afecto. La finalidad del presente artículo consiste
El trabajo de Watson, Clark, Tellegen y cola- en revisar cinco de nuestros recientes estu-
boradores sobre la estructura del afecto (e.g., dios vinculados de forma relevante al modelo
Watson, Clark y Tellegen, 1988) se aproxima tripartito sobre la depresión y la ansiedad. El
al punto de vista bidimensional de Platón; sin primer estudio (Joiner, Sandín, Chorot, Lostao
embargo, también se han señalado algunos as- y Marquina, 1995) refiere resultados sobre una
pectos críticos a esta orientación (e.g., Green, medida del afecto positivo y negativo basados
Goldman y Salovey, 1993). Watson et al. han en una muestra extensa de mujeres en Espa-
referido datos que sugieren que la afectividad ña. Los estudios segundo y tercero (Joiner, en
positiva y negativa no son caras de la misma prensa; Joiner, Catanzaro y Laurent, en pren-
MODELO TRIPARTITO.. 29

sa) informan sobre datos relacionados con la SPANAS (Spanish Positive and Negative Affect
estructura tripartita de los síntomas asociados Schedule), versión española del questionario
al estado de ánimo. Los estudios cuarto y de Watson, Clark y Tellegen (1988) sobre el
quinto (Joiner y Blalock, en prensa; Joiner, afecto positivo y negativo. En el proceso del
Blalock y Wagner, 1995) se focalizan en las desarrollo de esta medida, nosotros esperába-
diferencias sexuales respecto a los tres com- mos validar la estructura bifactorial del afecto
ponentes del modelo tripartito. positivo y negativo partiendo de un nuevo grupo
cultural, esto es, a partir de una muestra de
mujeres españolas.
AFECTO POSITIVO Y NEGATIVO EN UNA LLevando a cabo técnicas de análisis fac-
MUESTRA DE MUJERES ESPAÑOLAS torial confirmatorio sobre datos obtenidos con
La conclusión de que el afecto positivo y una muestra de 708 mujeres del norte de
el negativo comprenden una estructura bi- España, obtuvimos evidencia demostrativa de
dimensional del afecto ha sido apoyada trans- la existencia de validez de constructo y de
culturaimente. Usando la técnica P de aná- fiabilidad razonables para esta nueva medida,
lisis factorial (i.e., análisis intrasujetos a través la SPANAS. Consistente con previos estudios
del tiempo) con los datos de una muestra transculturales, de los datos de esta investi-
japonesa, Watson et al. (1984) constataron la gación se obtuvo una estructura claramente
presencia de una clara estructura bifactorial, bifactorial de afecto positivo - afecto negativo,
cuyos dos factores representaban al afecto apareciendo el afecto positivo y el afecto ne-
positivo y al afecto negativo, respectivamen- gativo como dos entidades relativamente inde-
te. Esta estructura del afecto obtenida a partir pendientes. Se evidencia, por tanto, que esta
de la muestra japonesa era semejante a la estructura factorial se mantiene invariante a
encontrada con muestras norteamericanas través de múltiples grupos culturales en Asia,
(USA). Europa y Norte América.
Si bien su trabajo no estaba específica-
mente orientado a estudiar la estructura del
ESTRUCTURA TRIPARTITA DE LOS SÍN-
modelo del afecto positivo versus negativo,
TOMAS ASOCIADOS AL ESTADO DE ÁNIMO
Russell (1983) también encontró que se obte-
EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y
nía un modelo bifactorial del afecto, incluso PACIENTES PSIQUIÁTRICOS JÓVENES
con datos obtenidos a partir de cinco idiomas INTERNADOS
diferentes (i.e., chino, croata, inglés, guajarati
La investigación sobre el modelo tripartito
y japonés). El modelo del afecto positivo -
basada en el análisis factorial ofrece cierta
afecto negativo también ha sido apoyado base como para suponer que una estructura
empíricamente sobre la base de muestras fran- trifactoriai puede ser válida, al menos para po-
cesas (D. Moskowitz, comunicación personal, blación adulta. Por ejemplo, en el análisis de
9 de marzo de 1995), israelíes (Almagor y un cuestionario sobre síntomas del estado de
Ben-Porath, 1989) y rusas (Batalsky y Diener, ánimo y de ansiedad, Watson et al. (1995)
1993; León, Kanfer, Hoffman y Dupre, 1991). obtuvieron tres factores que correspondían a
Es sorprendente, sin embargo, que no se hayan las distinciones tripartitas de diestrés genera-
publicado datos basados en muestras de habla lizado, depresión específica (anhedonia) y
españolad ansiedad específica (hiperactivación fisiológi-
El objetivo del estudio de Joiner, Sandín, ca). Esta solución factorial, obtenida utilizando
Chorot, Lostao y Marquina (1995) consistió en análisis factorial de componentes principales,
llevar a cabo una validación preliminar del se repitió consistentemente a través de pacien-

' Es preciso señalar, no obstante, que Sánchez-Cánovas (1994; Sánchez-Cánovas y Sánchez, 1994a, 1984b) ha construido
un cuestionario sobre el afecto positivo y negativo basado, en parte, en los Ítems originales procedentes del grupo de A. Tellegen
y D. Watson. Este autor ha referido datos que apoyan la validez del modelo bidimensional del afecto.
30 T. E. JOINER, S.J. CATANZARO, J. LAURENT, B. SANDIN y J. A. BLALOCK

tes.no pacientes y de estudiantes universita- El propósito de los estudios de Joiner (en


rios (véase también Clark, Steery Beck, 1994; prensa) y Joiner, Catanzaro y Laurent (en
Jolly y Dykman, 1994). prensa) consistió en investigar la estructura de

Figura 1. Resultados de análisis factorial confirmatorio LISREL del modelo tripartito obtenidos
con una muestra de estudiantes universitarios. Las vías que conectan ios óvalos representan
interrelaciones de variables latentes; las vías desde los óvalos hasta los cuadros representan
relaciones de las variables latentes sobre las observadas; las vías debajo de los cuadros
representan los residuos error. BDI = Beck Depression Inventory. BAI = Beck Anxíety
Inventory.

ns

Afecto BDI BDI Auto- Afecto BAI BAI


Positivo Síntomas Síntomas Estíma Negativo Síntomas Síntomas
Psicológicos Cognitívos Somáticos Subjetivos

t .74 .48 t .62

-rre-

los síntomas asociados al estado de ánimo en Unas conclusiones semejantes fueron ob-
muestras de estudiantes universitarios y mues- tenidas a partir de la muestra del 16 pacientes
tras de pacientes psiquiátricos jóvenes (niños psiquiátricos jóvenes, tal y como se indica en
y adolescentes) respectivamente. En estos la Figura 2. Aquí, de nuevo, la estructura trifac-
estudios también se pretendía determinar si la torial resultó ser más apropiada que la basada
versión trifactorial del modelo tripartito de la en modelos uni- o bifactoriales.
depresión y la ansiedad podía ser apoyada em- Por tanto, parece deducirse que el modelo
píricamente, en comparación con otros mode- tripartito sobre la depresión y la ansiedad su-
los alternativos. gerido por Clark, Watson y colaboradores (e.g.,
Los resultados de ambos estudios, en ge- Clark y Watson, 1991) resulta ser una descrip-
neral, apoyaban con bastante firmeza el modelo ción válida sobre los componentes particula-
tripartito. Como puede apreciarse en la Figura res de los síndromes de la depresión y la an-
1, un análisis factorial confirmatorio LISREL siedad (i.e., antiedonia e hiperactivación fisioló-
sobre datos de 205 estudiantes universitarios gica, respectivamente), así como también del
apoyan la existencia de un modelo trifactorial. componente que comparten ambos síndromes
El modelo trifactorial era superior a otros mo- (i.e., afecto negativo general).
delos como el unifactorial o el bifactorial. En
el modelo trifactorial, el bajo afecto positivo
era un indicador específico de la depresión; la DIFERENCIAS SEXUALES ASOCIADAS A
hiperactivación fisiológica fue un indicador LOS COMPONENTES DEL MODELO
específico de la ansiedad; y los indicadores no TRIPARTITO
específicos, tal como el ánimo negativo, confi- La incidencia de la depresión clínica y de
guraron el factor de afecto negativo. los síntomas depresivos es entre dos y tres
MODELO TRIPARTITO.. 31

Figura 2. Modelo tripartito de la depresión y la ansiedad a partir de una muestra de in-


ternados psiquiátricos jóvenes, con estimaciones paramétricas de análisis factoriales con-
finnatorios LISREL. AP= Afecto Positivo. CDi= Children's Depression Inventory. RCMAS= Re-
vised Children's Manifest Anxiety Scale.

-.716
.879

Phi

Lambda X

.453 .722 870

Afecto CDI CDI Afecto RCMAS RCMAS


Positivo Anhedonla Estado Negativo Preocupación Ansiedad
de ánimo Fisiológica
negativo

t t r 1r t
.794 335 .479 .523 .243
>494 448

.260 .152
.165

Theta Delta

veces superior en la mujer que en el hombre partiendo de la hipótesis central de que todos
(Klemnan y Weissman, 1989). Este fenómeno los componentes excepto la depresión "pura"
parece ser más o menos invariable: tiende a deberían ser más comunes entre las mujeres.
persistir incluso cuando variables demográfi- Existen algunas líneas de evidencia que apo-
cas como la raza, el nivel económico, la educa- yan este punto de vista. Por ejemplo, Ochoa,
ción y la ocupación son controladas (McGrath, Beck y Steer (1992) informaron que no exis-
Keita, Strickiand y Russo, 1991). tían diferencias sexuales relativas al diagnós-
Se han ofrecido numerosas explicaciones tico de los trastornos del estado de ánimo, en
alternativas para dar cuenta sobre las diferen- aquellos individuos que no recibían ningún diag-
cias sexuales asociadas a ia depresión, pero nóstico comórbido de algún trastorno de an-
ninguna parece explicar totalmente la cues- siedad. En contraste, existía una proporción
tión. El que múltiples orientaciones teóricas mujer/varón de 2:1 para aquellas personas que
hayan sido incapaces de explicar conclusiva- recibían diagnósticos comórbidos de trastor-
mente las diferencias sexuales en la depre- nos del estado de ánimo y de ansiedad. Este
sión sugiere que podría ser importante determi- resultado sugiere que existen diferencias se-
nar en primer término si estas diferencias son xuales cuando existe comorbilidad entre an-
específicas de la depresión propiamente di- siedad y depresión, pero no cuando se trata de
cha, o si, por el contrario, si ellas se relacionan depresión "específica" o "pura".
con diversos síntomas, trastornos y rasgos con Nuestros resultados pertenecientes tanto al
los que la depresión y el sexo covarían. grupo de estudiantes universitarios como al de
El objetivo de los estudios de Joiner y jóvenes pacientes psiquiátricos apoyan el punto
Blalock (en prensa) y Joiner, Blalock y Wagner de vista de que no existen diferencias sexua-
(1995) consistió en analizar las diferencias les con respecto a la depresión "pura", pero que
sexuales con relación al modelo tripartito. las diferencias sexuales son sustanciales con
32 T. E. JOINER, S.J. CATANZARO, J. LAURENT, B. SANDIN y J. A. BLALOCK

respecto a los estados combinados de ansie- emocional (véase, por ejemplo, Kendall, Kort-
dad, depresión y alto afecto negativo. Más es- lander, Chansky y Brady, 1992). En consonan-
pecíficamente, dentro de la muestra de estu- cia con los enfoques cognitivos sobre el trata-
diantes universitarios, la proporción de muje- miento de la depresión y la ansiedad, las per-
res versus varones fue significativamente ele- sonas que reconocen las diferencias entre
vada en las categorías de depresión y ansie- depresión, ansiedad y afecto negativo genera-
dad comórbidas y en el cuadro mixto de an- lizado pueden identificar y alterar de fomna más
siedad-depresión, pero no en las categorías eficaz las cogniciones que preceden a dichos
de depresión" específica" ("pura"). Resulta- estados emocionales. Así mismo, como han
dos similares fueron obtenidos en pacientes sugerido Kendall et al. (1992), existe cierta
psiquiátricos internados (niños y adolescentes evidencia de que la ansiedad podría ser un
internados). Por tanto, parece concluirse que, precursor de la depresión (cf., Alloy, Kelly,
mientras la depresión "específica" posee pre- Mineka y Clements, 1990; Dobson, 1985). Por
valencias semejantes en el hombre y en la tanto, la identificación previa de ansiedad "es-
mujer, otros síndromes relacionados con la pecífica" podría servir como un indicador para
depresión parecen ser más comunes entre las llevar a cabo acciones que permitan evitar el
mujeres que en los varones. comienzo de la depresión "específica".
El modelo tripartito también puede resultar
útil para que los clínicos puedan entender mejor
SUMARIO Y CONCLUSIONES las bases de los síntomas y conductas asocia-
Los cinco estudios comentados atrás indi- das al estado de ánimo, especialmente aqué-
can que: 1) el afecto positivo y el afecto ne- llos comportamientos que implican déficits
gativo constituyen dimensiones separables del (e.g., déficits en habilidades sociales). Debido
estado de ánimo, lo cual ha sido observado a que los pacientes a veces experimentan difi-
a través de distintas culturas, incluida la es- cultades para transmitir y describir su malestar
pañola; 2) el modelo tripartito sobre la (diestrés) subjetivo, con frecuencia resulta difícil
depresión y la ansiedad parece ser una des- discernir la causa de un determinado déficit.
cripción válida sobre las características de Por ejemplo, la reticencia social evidenciada
ambos síndromes; 3) las mujeres y los varo- en una determinada persona puede deberse
nes pueden diferir en relación con los síndro- a una (depresotípica) falta de motivación, o a
mes asociados a la depresión, pero no parece un (ansiotípico) miedo a la interacción social.
que sea así respecto a la depresión "pura" En casos de este tipo, el modelo tripartito puede
como tal. servir como arbitro (para una discusión deta-
En cuanto a las implicaciones de estos es- llada sobre cuestiones de tratamiento, véase
tudios, el diagnóstico diferencial entre la de- Kendall et al., 1992; Stark, Rouse y Livingston,
presión y la ansiedad a veces puede resultar 1991).
difícil de establecer, especialmente entre per- ¿Cuáles son las razones por las que la
sonas durante edades infantiles, puesto que ansiedad y la depresión comórbidas yel cua-
este tipo de pacientes en ocasiones son inca- dro mixto de ansiedad-depresión serían más
paces de describir en qué consiste espe- comunes entre las mujeres que entre los
cíficamente su malestar subjetivo (diestrés), y varones? Aunque nuestros estudios no han
porque ambos trastornos con frecuencia son abordado específicamente esta cuestión, po-
fenomenológicamente similares entre sí. El drían ofrecerse algunas consideraciones a este
modelo tripartito, así como las herramientas respecto. En primer lugar, existe evidencia de
psicométricasque lo asisten, aportan una estra- que las mujeres puntúan más elevado que los
tegia útil para llevar a cabo una distinción, al varones en el rasgo de emocionalidad (Buss,
menos con respecto a la depresión y la ansie- 1986), y de que la emocionalidad está influen-
dad. ciada tanto por factores genéticos como de
Desde el punto de vista clínico, el modelo socialización (Buss y Plomin, 1984). Resulta
tripartito puede ser de utilidad para establecer interesante señalar que el cuadro mixto ansio-
con los pacientes estrategias de educación so-depresivo, así como también la ansiedad y
MODELO TRIPARTITO. 33

depresión comórbidas, requieren la existencia Buss, A. H. (1986). Social behavior and personality.
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mujeres, que posean mayor grado de emo-
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anxiety and depression. Clinical Psychology
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na efectúa atribuciones negativas seguras Jackson, S. W. (1985). Acedía the sin and its
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mujer sea menos decisiva que el hombre a la Kleinman y B. Good (Eds.), Culture and
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la mujer posee mayor probabilidad que el
depression and anxiety among college
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