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Medellín, 08 de octubre del 2021

Señor
David Hume
Filósofo, historiador y economista.

Cordial saludo.

Por la presente es grato dirigirme a usted, deseándole éxito en sus actividades cotidianas, al
mismo tiempo aprovecho en manifestarle las siguientes palabras.

Señor Hume, esta vez le escribo para resaltar la gran calidad de conocimientos que me ha
brindado a partir de su obra “Tratado de la naturaleza humana”, comentaré esta vez el
segundo capítulo, donde usted trata el tema del espacio y el tiempo. Me parece magnifica la
forma en que inicia discutiendo el tema de la divisibilidad de estas nociones para después
exponer sus consideraciones con respecto al tema.

Según la lectura realizada, usted expone al entendimiento como limitado, es un poco difícil
para el ser humano tener una generalidad clara del infinito. Por otra parte, también señala
que la imaginación puede pensar en divisiones extremas, pero esto no genera ideas
diferentes. El ejemplo que expuso sobre la milésima parte de un grano de arena no se
piensa en una idea diferente, entonces se puede llegar a decir que ¿se piensa en una parte
pequeña de un grano que resulta ser sólo un grano más pequeño?; no le niego que me
consta mucho entender este tema y me disculpa si no capte las ideas claramente.

Es indudable señor Hume que usted tiene una “teoría de la representación indicando que
ésta es el fundamento del conocimiento humano”. Una de las demostraciones que me
parece la más certera para probar la indivisibilidad de la extensión es la de un ejercicio
mental, donde se piensa aumentar incesantemente la magnitud de algún objeto, y esto a su
vez genera una gran infinitud de partes, entonces sería ya un objeto ilimitado; así pues, algo
ilimitado no se podría dividir infinitamente.

Cuando habla del tiempo es algo muy similar, es algo continuo, cada momento sigue al
otro; y nosotros como seres humanos ordenamos las situaciones teniendo como base el
tiempo; así pues, dos momentos no podrían convivir. La concepción del tiempo es un muy
peculiar al querer dividir las situaciones según el tiempo, desde mi punto de vista es un solo
tiempo en que suceden las cosas, pero tenemos la necesidad de brindarle un espacio a las
situaciones dentro del tiempo para buscar explicaciones y volverlo significativo.

Continuando con el tiempo también entiendo que no se aparece por sí solo en nuestra
mente. La idea de tiempo no está emparentada a determinada impresión, por el contrario, es
una idea que ordena los eventos, conocida como la “idea de sucesión de hechos de la
realidad”.

Es claro que usted entiende al espacio y el tiempo como ideas de la mente por medio de las
cuales se entienden las impresiones captadas por los sentidos y también es muy evidente
que la experiencia es muy importante para el conocimiento humano, “pero lo captado por
los sentidos no tendría ningún efecto si no fuera gracias a la idea de tangibilidad, color y
sucesión de la mente”. De tal modo es claro que usted señor Hume considera a la
subjetividad como centro del conocimiento, entonces ¿los autores que no este de acuerdo
con la subjetividad no tendrían alguna oportunidad de tener razón sobre la concepción del
conocimiento?

Agradezco de antemano la atención prestada, esta carta fue realizada especialmente


expresando lo que había entendido; espero que puedas corregirme y así poder entender de
mejor manera.
Atentamente,

Javier Hernández Pinilla


Misionero Javeriano de Yarumal
Cr. 82 #73 A -41

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