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DIOS,

está vivo

Leonardo A. Ramón

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“A todas las almas que añoran a su
Señor, a todos los corazones que
luchan por su libertad y
a todos aquellos que hacen
de cada día su último vivir”

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INTRODUCCIÓN

Hermano mío, al leer estas páginas,


hemos de navegar con profundo
sentir en las aguas de la insondable
misericordia y sabiduría del Señor.

Hermano mío desata con todo tu


empeño las vendas y cadenas que
te hacen ciego y preso de ti mismo
y de otros muchos; mira hermano
mío que el Señor toca a tu puerta
con el deseo firme que tú como su
hijo le abras la puerta, para que Él

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como el buen pastor y amigo que
nunca falla entre y cenará contigo.

Hermano mío, al leer estas páginas


de amor, de bondad, de corrección
incluso, hemos de admirar al Dios
mismo que en tiempos antiguos
hablara a profetas, patriarcas, reyes
y a todo su pueblo por demás.

Hermano mío, yo te invito a ser sin-


cero contigo mismo, a que tú rom-
pas con tus propios esquemas y
nazcas de nuevo, recuerda lo que
dijo el Señor a Nicodemo “Nicodemo,
es menester nacer de nuevo, nacer
del espíritu”.

Yo te invito mi hermano a que seas


valiente en tu intento por cambiar,

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por ser nuevo y de forma única sier-
vo pleno y real del Señor.

Hermano, atrévete a navegar por las


aguas de libertad que te ofrece el
Señor, de las cuales es Él dueño
único. Ánimo, a vencer.

Anónimo

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PRÓLOGO

Recita la canción, “como las águilas,


como las águilas, sus alas
levantarán, los que esperan, los que
esperan en Jesús”

Así mismo hoy sea nuestra bandera


de batalla el levantar nuestras alas
para alcanzar vuelo seguro de la
mano firme de nuestro amantísimo
Jesús.

Que seamos nosotros señores y


gobernantes de todas y cada una de

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nuestras acciones y no sean ellas
nuestro gobierno.

Levantemos el espíritu adormecido


y el corazón abatido y digamos sí, a
la lucha por conseguir y alcanzar un
puerto seguro, con nombre
Mesiánico, Jeshua.

Autor

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I
CREES EN DIOS?, O
VIVES A DIOS!

En un mundo tan agitado y convul-


sionado como el de hoy, creer en Dios
es algo poco usual, mas vivirlo en
verdad representa rareza e incredu-
lidad; es así como hoy, por este
mundo tan poblado de odio, ambi-
ción, corrupción, vanidad, deshuma-
nidad, maltrato en todas sus mani-
festaciones, ídolos que nos llevan a
muerte, poder, dinero, sexo, drogas,
infidelidad, facilismo, exagerada y
malentendida comodidad, fanatis-

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mo, falsos credos, falsas doctrinas,
falsos profetas; falsos caminos, fal-
sas ideologías, padres y madres
desleales a su misión de educar y
formar, hijos en fuga, jóvenes sin
horizontes fijos, ancianos sin expe-
riencia santa para dar; hacen pen-
sar que hoy no es posible aceptar
un mensaje vivo y nuevo, como lo
es Dios, un Dios presente, un Dios
eterno, un Dios solidario y genero-
so, un Dios misericordioso y lleno
de amor!

Tanto desatino por parte de noso-


tros los hombres, nos ha llevado a
no creer en el Dios bueno, por tan-
to, mucho menos nos damos lugar
para vivirlo y hacerlo vida en nues-
tro diario caminar!

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Decir yo creo en Dios no basta; en
verdad, no basta; pues si bastara
con creer en Dios, se podría afirmar
que nuestra vida no sería tan funes-
ta, triste y melancólica como lo es!
Es común encontrar frases en dife-
rentes bocas y escenarios, como Dios
te bendiga, Dios los bendiga, Dios
los acompañe, Dios nos ilumine, y
podríamos seguir citando frases de
este tipo que van acompañadas
muchas veces de vacío, soledad,
engaño o simple formalidad por
cumplimiento a cierta ocasión!

Yo creo en Dios, pero a mi manera,


o forma; será posible, yo estudiar
y llegar a ser médico, abogado o
arquitecto a mi manera?, sin aplicar
los fundamentos básicos de la me-

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dicina, el derecho o la arquitectura,
o demás profesiones y artes que se
abren en abanico de elección?, su-
pongo que no, por la lógica huma-
na; pero a Dios que es Rey, Señor y
Padre, sí le puedo creer y asumirlo
de acuerdo a mi manera y forma de
pensar, siendo Él, el primero en afir-
mar sus preceptos y normas de vida
que nos llevan y nos hacen libres.

Es muy curioso cómo nosotros le ob-


servamos desde lejos, razonán-
dolo en todo tiempo y todo lugar,
colocando nuestro limitado intelec-
to al cuestionamiento y juzgamiento
del que es santo por excelencia!

Todos los grandes hombres, como


conquistadores, pensadores, líderes,

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se han vinculado a una disciplina de
vida, de años de esfuerzo y sacrifi-
cio, para lograr y ver sus sueños
realidad; mas somos nosotros quie-
nes decimos no, a normas de amor,
respeto y vida, dadas por Dios mis-
mo hace muchos años.

Creo en Dios?, no creo en Dios?, son


cuestionamientos que abaten nues-
tras vidas, en los momentos difíci-
les y crueles, creo en Dios ante la
pérdida de un hijo, de un ser muy
querido, ante una enfermedad lar-
ga y penosa, ante una ruina inevita-
ble, ante una separación, ante tris-
tes días y sombríos amaneceres,
muchas veces pongo en duda su
existencia, muchas veces reniego de
su actuar, así no tenga muy claro su

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existir, protesto con la más usual de
las frases, ¿Por qué a mí?, ¿será
Dios culpable de mi desgracia?
No seré yo responsable por mi ne-
cedad, por mi terquedad, por mi
total alejamiento de Dios, no tendré
parte de responsabilidad en los he-
chos y consecuencias de mi vida?
Te invito a cuestionarte, a dar un
vistazo franco y honesto a tu vida,
observa con verdad, cómo llevas y
has llevado tu vida. Podrías sorpren-
derte con tus propias respuestas.

En momentos hemos preguntado, si


Dios es Dios, por qué permite
tanta maldad en el mundo? Yo te
pregunto, si tú eres tan bueno(a),
por qué no haces algo? Si eres tan
bueno(a) por qué tu hogar se rom-

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pe? Por qué tus hijos no te observan
como un verdadero amigo o amiga,
mas te miran con miedo y temor?
Por qué si eres tan bueno(a) no res-
petas a tu esposa(o)? Por qué si eres
tan bueno(a) te comportas en for-
ma nociva para muchos? Por qué si
eres tan bueno(a) das tan mal ejem-
plo a otros? Por qué si eres tan
bueno(a) empleas la violencia como
norma? Por qué si eres tan bueno(a)
engañas a otros con mentiras y fal-
sedad? Por qué si presumes de
bueno(a) no estás en paz con tus
semejantes? Por qué si eres tan
bueno(a) no compartes con alegría
y gozo? Por qué si eres tan bueno(a)
malgastas tus bienes en vicios y
perdición? Por qué si eres tan
bueno(a) no pones tus talentos al

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servicio de los demás? Por qué si
eres tan bueno(a) no te dominas a
ti mismo(a)? Por qué si eres tan
bueno(a) no respetas a la mujer o el
hombre de tu hermano(a)? Por qué
si eres tan bueno(a) no te compa-
deces del otro?

Por qué no te preguntas, si soy tan


bueno(a) por qué no cambio yo?.
Respóndete por favor!

“VIVO A DIOS!”

Suelta la cuerda, le respondió Dios


al hombre que colgaba de ella en la
montaña y clamaba ayuda a Dios,
suelta la cuerda respondía Dios, mas
el hombre no confío en la palabra
dada por Dios, al día siguiente lo

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encontraron muerto a un metro de
distancia de la tierra.

Ejemplos tan sencillos como el an-


terior son muy comunes en nuestro
diario vivir; SÍ!, así como lo ves. Son
diarios, son nuestros estos ejemplos.
Nosotros muchas veces no escucha-
mos la voz de Dios, la voz del Señor
que nos invita a soltar la cuerda, es
decir nos invita a soltarnos en Él, a
creer en Él, confiar en Él, en su pa-
labra, en su poder.

Dios nos invita al acercamiento dia-


rio y continuo a través de su pala-
bra, de su bella y transformadora
enseñanza. Nos llama con amor, nos
llama a cada uno por nombre pro-
pio. Él desea darnos a conocer todo

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su poder, todo su amor, todo su es-
plendor. Soltarnos en Él, en su amor,
en su misericordia, en su bondad,
en su gracia, en su suma divinidad,
reconociéndolo como Señor de paz
y bien!

Vivir a Dios nos impulsa a un cam-


bio, SÍ!, definitivamente Él desea
derrumbar nuestras viejas estruc-
turas de barro, desea moldearnos
con manos del buen artesano; Dios
no obliga, Dios llama con amor, yo
como su hijo decido seguirlo o no!
Vivir a Dios en medio de tanta oscu-
ra confusión, vivir a Dios en medio
de tanta soberbia, vivir a Dios en
medio de tanta ambición, en medio
de tanta apariencia, en verdad que
es un reto.

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Sí, un reto sólo para valientes, un
reto para verdaderos hombres y
mujeres, que están dispuestos a
darlo todo por el todo, con la belleza
del amor, con la fuerza bravía de la
autenticidad; vivir a Dios es desa-
fiar la cotidianidad, es desafiar la
rutina de lo que llevamos como vida,
vivir a Dios es darle pelea abierta a
nuestro hombre viejo, a las viejas
costumbres, llevar a Dios en el ca-
minar diario representa romper los
esquemas actuales, los cimientos de
la sociedad de consumo; vivir a Dios
es darle SÍ al Rey, un no al mundo.
Es decir viviré en paz, bien y amor
en el mundo, sin permitirle al mun-
do que me envuelva en su peligroso
y mortal juego! Vivir a Dios es em-
pezar de nuevo, tomando con ale-

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gría cada día, dando a todos mis
hermanos y semejantes lo bello que
Dios implantó en mi corazón. Vivir
a Dios es ser pleno amante de su
ser y por hecho de todos mis seme-
jantes. Vivir a Dios es darlo todo
como un buen padre, madre, hijo,
esposo(a), amigo(a), sacerdote,
religioso(a), estudiante, profesional,
empleado, gobernante, artesano, lí-
der, es decir, vivir a Dios me lleva a
colocar un grano de arena en la for-
mación del inmenso valle de amor
que un día Dios puso para mi bene-
ficio, el cual yo mismo lo he conver-
tido en un valle muchas veces invi-
sible e insoportable.

Vivir a Dios es decirle no al pecado,


en todas y cada una de sus expre-

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siones, tan sutiles, tan delicadas,
mas al final tan venenosas y leta-
les!

Vivir a Dios es construir, no destruir,


vivir a Dios es dar, no quitar, vivir a
Dios es cambio, no letargo, vivir a
Dios es vida, no muerte.

Vivir a Dios cumpliendo sus precep-


tos, sus mandatos, cumpliendo en
nuestras vidas su plan de amor, su
plan de bondad y misericordia.

Vivir a Dios es la mejor elección que


tomé un día, la cual todos los días
renuevo dando a Él un rotundo y
profundo SÍ!

Vivir a Dios es dejarnos seducir por


el amor, vivir a Dios es dejarnos se-
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ducir por su pan vivo bajado del cie-
lo, vivir a Dios es dejarnos seducir
por la sangre del Cordero que lava
mis pecados, vivir a Dios es estar en
plenitud del año cero al año cien, es
ser sólo para Él dándonos en los
demás. Vivir a Dios es algo que no
se puede explicar, vivir a Dios em-
briaga como suave vino, vivir a Dios
es sólo para aquellos que desean
cambio, que no quieren ni desean
más tiempo como compañera de
vida a la mediocridad, a la bajeza, a
la mentira, a la traición, al engaño,
a la corrupción, a la muerte con ojos
abiertos.

VIVIR A DIOS, TE ARRIESGAS?

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ORACIÓN

Señor mío, Dios de eterna bondad, mí-


rame con misericordia, mírame con ojos
compasivos y llenos de piedad, mués-
trame la caridad de tu amor, guíame en
mi caminar por este valle, dame la fuer-
za y la gracia para vencer todos y cada
uno de mis obstáculos en la fe en el dia-
rio vivir.

Señor, permíteme no sólo creer en Ti,


mas aún vivirte cada día con intensidad,
con y por amor, permíteme ser en ver-
dad un hijo tuyo, dando a Ti el honor y
la gloria en todo tiempo, momento y lu-
gar.

No permitas Señor que te tome como un


fortín de milagros y nada más, haz que
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en mí se otorgue la inmensa gracia de
sentirte como Señor, Dios y Rey de mi
vida. Un Dios vivo que es y será para
siempre refugio de mi corazón.

Concédeme la gracia del poder llamar-


te con amor, por amor y en el amor, que
mi buscarte no se haga por vano interés
mas si por firme convicción, muéstrame
Señor tu bondad y tu rostro día a día,
siendo en mí la paz y el bien.

Que mis labios, lleguen con sinceridad


y franca honestidad a decir TE AMO
SEÑOR!

Por escuchar mi oración, gracias Señor.

Amén

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II
POR CONVENIENCIA O
POR CONVICCIÓN?

Seguir a Dios tiene dos grandes for-


tines, sí, fortines que el hombre ha
manejado siempre de acuerdo a su
conciencia, de acuerdo a su cora-
zón, de acuerdo a su voluntad.

No es, ni será un misterio o un grito


oculto en la noche, el saber que
muchos de nosotros y en muchas
ocasiones lo buscamos por la con-
veniencia.

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Conveniencia que nos atrapa y nos
presenta delante del Señor Dios
como mentirosos, como farsantes.
Diría el Señor Jesús a su amigo Fe-
lipe. “Felipe, una cosa me dicen
tus labios, otra me dice tu cora-
zón.” Así podría respondernos el
Señor a nosotros en muchas ocasio-
nes, cuando nos acercamos a Él con
la intensión baja del interés y no con
la intensión real del cambio.

En nuestros momentos de necesi-


dad, bien sea salud, trabajo, nego-
cios, familia, dinero, relaciones
interpersonales, etc., cambiamos
nuestro creer, nuestra estima a Dios
y rogamos a Él por obtención de
nuestro milagro. En esos momen-
tos es en los que decimos sí a Dios,
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son los labios nuestros los que se
abren para decir, “ceo en tu po-
der, creo que me sanas, creo que
me darás un empleo, creo que mi
familia estará mejor, creo que
me apartarás de esta ruina, creo,
creo, creo.” Ahí, en ese momento
creemos y manifestamos nuestra
confianza supuesta en el Señor, es
entonces cuando nuestros pies nos
convocan a La Eucaristía, a los actos
devocionales, a los grupos de ora-
ción, a la para muchos llamada abu-
rrida oración del Rosario. En fin es
el momento de decirle al Señor Creo
en Ti.

Él en su inmensa bondad escucha


mi oración, atiende mi plegaria y en
muchas ocasiones otorga lo que pido.
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Él espera como esperó a los diez le-
prosos sanos, mas sólo uno volvió y
dio gracias de corazón a lo que Je-
sús replicó “y los otros nueve,”
quedó plasmada nuestra hipocresía,
quedó plasmado nuestro interés,
nuestro quiero que me ayudes, mas
no quiero seguirte. Ahí en ese mo-
mento se dejó ver toda nuestra mi-
seria humana delante del Rey, de
diez hombres sanos de lepra, solo
uno regresó contento y lleno de con-
vicción por Jesús. Nueve volvieron
al mundo donde esperaban gozar en
tierra de un bien celestial.

Creo en Ti Señor, mas no en tus


normas, creo en Ti, mas no en tus
preceptos, creo en Ti Señor, mas no
en tu caminar, podría ser esta una
forma de descifrar nuestro compor-
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tamiento bajo, vano, frío y calcula-
dor delante del Rey y Señor de se-
ñores.

“Pedid y se os dará.” Es una de


las frases que más nos gusta de Je-
sús; es una promesa por parte del
Señor que nos fascina hacer efecti-
va, “cúmpleme Señor, Tú dijiste,
pedid y se os dará”. Ahí sí conoce-
mos la palabra, ahí sí creemos que
la palabra de dada por Jesús tiene
poder, ahí sí queremos que se cum-
pla esta promesa tan grande, bella
y maravillosa por parte del Salva-
dor.

Mas te pregunto, en la palabra dada


por Dios en la cual te dice, no
fornicarás, no cometerás adulterio,
no robarás, no matarás, no codicia-
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rás bienes ajenos, ni a la mujer de
tu prójimo, no jurarás en falso, no
levantarás falsos testimonios ni
mentiras, acaso no es el mismo
Dios? Acaso éste no es tu Dios? O
será que esta parte de su palabra
no la conocemos, no hemos leído,
no, no la han contado? O mi conve-
niencia me aparta de ésta, su pala-
bra, ya que yo llevo mi vida de
acuerdo a mi pensar, de acuerdo a
las falsas doctrinas, de acuerdo a la
libertad supuesta del mundo, del
avance en el pensamiento, llevo mi
vida de acuerdo a lo que me dicta el
momento, llevo mi vida de acuerdo
al antiguo pensamiento y dicho “co-
mamos, bebamos, que mañana
moriremos.”

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Por Convicción!

Amarás al Señor tu Dios con todo tu


corazón, con todas tus fuerzas, con
todo tu ser, es este el primer man-
damiento de la ley de Dios, y es en
este mandamiento donde se funda
todo camino y toda convicción por y
para Dios. Al amar con entrega ple-
na y total al Señor, mi vida se trans-
forma en un canto, en una alabanza
al Rey.

Es tan sólo por amor que yo acepto


La Voluntad del Señor, palabras de
Jesús en el monte de los olivos,
“mas no se haga mi voluntad sino
la tuya.” Jesús, el Hijo de Dios, el
Mesías, nos muestra la sumisión por
amor a la voluntad del Padre, es ahí,

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amando cuando descubro el inmen-
so sentido del sacrificio, de la entre-
ga, de la aceptación, de la confor-
midad con la Voluntad Divina, aman-
do a Dios, dejándome guiar por su
palabra, la cual llena de amor; Dios
es amor y el hombre habla mucho
de amor, mas no del amor real, ple-
no y sincero como lo es Dios.

Por convicción hombres y mujeres


han echado sus redes, por Cristo han
penetrado el mar ante la palabra de
Jesús mar adentro. Sí! Con Jesús
se navega mar adentro, con Jesús
se va más allá, con Jesús se rompen
los esquemas, se rompen las ruti-
nas, se rompe la cotidianidad, es
Jesús el Rey, el Señor. Nuestro
amigo, nuestro compañero de via-

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je, nuestro maestro bueno, es Jesús
quien con su palabra nos enseña el
verdadero sentido del amor, nos
enseña Jesús el desafío al mundo
con un mensaje claro y contunden-
te. Ama a tu hermano como a ti
mismo. Al lograr amar a todos y
cada uno de mis semejantes rompo
mis cadenas, libero mi vida de la
esclavitud, al amar a mi prójimo
rompo con el odio, rencor, rompo con
el egoísmo, rompo con la avaricia,
rompo con la codicia, rompo con el
engaño, rompo con la mediocridad,
rompo con la bajeza de mis instin-
tos, al amar con corazón pleno, al
amar con verdad, podré observar
diferente a todo aquel que me ha
ofendido, a todo aquel que me ha
lastimado en un pasado, en un pre-

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sente, retomando las palabras del
buen Jesús “que mérito tiene
amar a los que nos aman, amen
a quienes los odian.” Difícil man-
dato, imposible para muchos, posi-
ble para aquellos que se refugian de
corazón con Jesús, pues será Jesús
mismo quien nos enseñará a perdo-
nar, a dar en lugar de recibir, a con-
solar en lugar de buscar ser conso-
lados, a comprender en lugar de ser
comprendidos, a dar amor en lugar
de odio y venganza, a dar paz y bien,
en lugar intriga y traición. Es Jesús
mismo quien nos ensaña a entregar
todo nuestro ser en las manos san-
tas de un Dios Santo como lo es
nuestro Padre.

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Por convicción de amor, me ofrezco
al Rey, me ofrezco a mi Señor para
ser un verdadero testigo de su amor,
testigo de su grandeza, testigo de
su bondad, testigo de su misericor-
dia, testigo, Sí!, testigo en todos y
cada uno de los lugares donde yo
habite, testigo en el hogar, testigo
en el trabajo, testigo con mis ami-
gos, testigo con aquel que llega por
vez primera, testigo con el de la
calle, testigo con mi familia, testi-
go como esposo, testigo como pa-
dre, testigo como hijo, testigo como
hermano, testigo como profesio-
nal, testigo como estudiante, tes-
tigo como madre, testigo como con-
sagrado, testigo como amigo del
Señor Jesús. Por amor y convic-
ción llegaré a ser luz donde habita

37
la oscuridad, por amor a Él llevaré
esperanza donde la tribulación se
hace gigante, por amor a Él llevaré
fe donde la fe se apagó, por amor a
Él seré dispuesto a darme y a entre-
garme como fiel discípulo de su bon-
dad.

Por convicción, el hombre desem-


peña su profesión, su oficio, su es-
pecialidad; por convicción a su ta-
rea la hace con amor, con honesti-
dad de igual forma por convicción a
Dios le seguiré y le cumpliré todos
los días de mi vida, por convicción y
amor a Él caminaré con anhelo total
por compartir un día su casa celes-
tial.

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Por amor a Él, mi vida se torna en
paz, en bien, en un bálsamo de suma
misericordia, ya que Jesús es la mi-
sericordia misma!

Hermano mío, anímate, esfuerza por


alcanzar el mayor y sumo bien, es
Jesús. Déjate seducir por el buen
Jesús y dile no a tus cadenas, y dile
no a la esclavitud a la cual te ha
aferrado, dile no a los vicios que te
torturan lentamente, dile no al des-
amor, dile no al odio, dile no al en-
gaño, dile no a la infidelidad, dile no
a la falta de caridad, dile no al juego
de las drogas y del sexo, dile no a la
falsa libertad que el mundo te ofre-
ce, dile no a tu vida llena de dolor y
amargura, dile no a tus desaciertos,
dile no a la avaricia, dile no a la vio-

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lencia, dile no a ser mal padre y mala
madre, dile no a tu ceguera y ter-
quedad, DI NO!

Di sí a Jesús, di sí a su palabra, di sí
al cambio, SÍ!, di sí y arriésgate a
ser nuevo, di sí y arriésgate a ser
valiente dentro de un mundo que
ruge como león hambriento. Di sí y
no temas, di sí y alcanza la verda-
dera felicidad que posee nombre,
JESÚS.

40
ORACIÓN

Amado Señor y Dios, tómame fuerte en


tus manos y acógeme en tu amor, lléna-
me de Ti y sólo de Ti, permite que mi
pobre humanidad te siga por amor y
convicción. Aparta de mi Señor mío,
toda conveniencia, todo interés vano y
toda búsqueda a Ti en el falso amor, en
la falsa caridad.

Deseo ser tuyo en verdad, deseo acoger-


me a Ti limpiamente, honestamente, dan-
do lo entero de mi corazón, lo pleno de
mi alma, siempre dispuesto a reconocerte
como mi único Señor y Dios, siempre
dispuesto a entregarte hasta mi último
aliento.

41
Permite Rey mío y Señor mío que mis
labios puedan expresar con sincero co-
razón “te amo Señor”

Permite amado Dios que en todos los


momentos, que en todos los lugares pue-
da sin falta ver tus maravillas, ver tu ros-
tro y aun más, conforme con tu volun-
tad divina.

Por tu bondad, por tu amor y suma mi-


sericordia, gracias Señor.

Amén

42
III
INSISTIR, INSISTIR Y
VOLVER A INSISTIR

San Luis María de Monfort expresa-


ría con sonrisa plena a la pregunta:
Padre, y cómo hace usted para con-
seguir tantas gracias de Dios? Él
responde. “insistiendo, insistien-
do y volviendo a insistir.”

Es necesario que tomemos concien-


cia de la suma importancia que po-
see la oración, la oración con cora-
zón puesto, la oración con plenitud,
con honestidad. Es pues muy nece-

43
sario que tomemos el arma fuerte
de la oración en el curso de nuestra
vida. Es la oración donde en verdad
hallaremos un camino hasta Dios en
conocimiento y conformidad.

Alcanzando todo tipo de gracias y


bendiciones con lo que muchos has
aborrecido “la oración.”

Santa Teresa del Niño Jesús expre-


só “que nos falte tiempo para
todo, menos para hacer nuestra
oración y encontrarnos con nues-
tro Dios.”

El apóstol Santiago expresa “no


tenéis lo que queréis, porque no
lo pedís” y esto agrega “pide con
confianza, sin dudar nada”.

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Acerquémonos al Rey, al Señor, al
Todopoderoso y oremos confiados,
seguros y felices al saber que nues-
tra oración siempre es y será escu-
chada. Arrepentidos y entregados
al Señor, con un corazón contrito
como el que presentó Dimas en la
cruz, y su oración, su respuesta con-
siguió. “Acuérdate de mí cuando
estés en tu reino”; hoy estarás
conmigo en el paraíso”

Oremos con fe, oremos con confian-


za y en verdad, en verdad conse-
guiremos grandes gracias y divinas
bondades de la misericordia santa!

Oremos pidiendo al Señor gracias de


elevada santidad, pidamos nos con-
ceda el Señor sabiduría, fe, espe-
ranza, paciencia, temor del Se-
45
ñor, conocimiento, ciencia, equi-
librio. Y las gracias terrenas más
fáciles se darán, más plenas llega-
rán. Oremos con la convicción de
saber que Dios es nuestro Padre, es
nuestro Rey, Rey lleno de amor y
caridad.

El angélico Santo Tomás dice y nos


enseña “Así como la oración tie-
ne su mérito por la caridad, así
tiene su maravillosa eficacia por
la fe y la confianza.”

No dudemos un momento del gran


poder que tiene nuestro amado Dios,
no pongamos en duda que toda ora-
ción por nuestros labios tiene su
propia balanza, la cual es nuestro
propio corazón.

46
Dejemos que nuestro corazón abra
sus alas en dirección del Señor con
confianza y fe para que en nosotros
se cumpla lo dicho en antiguo por el
profeta Isaías “los que tienen
puesta su confianza en el Señor,
nuevas fuerzas tendrán, tomarán
alas como el águila, correrán y
no se fatigarán, andarán y no
desfallecerán.”

Aferrémonos al trono de gracia quien


es Jesús de Nazareth, aferrémonos
a su amor, a su bondad, a su mise-
ricordia, a todo su esplendor. Afe-
rrémonos, supliquemos a Él con con-
fianza. Él no es tan solo un hombre,
Él es Dios y un Dios mucho más
humano que nosotros.

47
Sin miedo, sin tambalearnos, sin
mentiras, sin ocultos hechos, hable-
mos a Jesús con verdad y hagamos
de nuestra oración un verdadero
canto de Amor!

San Juan Crisóstomo dice “a la ora-


ción deberíamos considerarla
como el colmo y término de to-
dos nuestros bienes.”

La oración nos conduce por correcto


camino al Señor y Dios nuestro, la
oración nos hace más cercanos al
corazón de Jesús, más cercanos a la
voluntad del Padre, más cercanos a
la efusión del Espíritu Santo.

La oración nacida y aplicada en el


ser mismo, la oración concebida por

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amor en el amor y al amor, la ora-
ción devota y fiel al Señor nos arran-
cará de innumerables males y erra-
dos caminos, nos fundirá con un Dios
bueno y bello, lleno y poderoso, santo
e inmaculado!

Decía San Buenaventura “A veces


más alcanzamos y más pronto
con una breve oración, que con
muchas obras buenas.” Y más allá
va San Ambrosio “pues dice que
el que reza, mientras reza, ya
alcanzó algo, pues el rezar es sin-
gular don de Dios.” Y San Juan
Crisóstomo escribe “no hay hom-
bre más poderoso en el mundo
que el que reza.” El que reza par-
ticipa del poder de Dios. Esto lo
comprendió San Bernardo con es-

49
tas palabras “para caminar por la
senda de la perfección hay que
meditar y rezar; en la meditación
vemos lo que tenemos; con la
oración alcanzamos lo que nos
falta.”

Que nuestra oración sea humilde y


llena de confianza en Dios, mas hay
que tener perseverancia, una per-
severancia final para alcanzar la sal-
vación eterna!

Orando, orando, orando y volviendo


a orar, es como logramos alcanzar
imposibles, así es como logramos
alcanzar el dominio propio, la en-
trega generosa y la confianza acer-
tada!

50
El padre Pío, quien nos dio grandes
muestras de la perseverancia en la
oración afirma “ora, ten fe y no te
preocupes”, invitándonos al despo-
jo total de nuestra muchas atadu-
ras y aferrarnos plenamente en la
confianza a Dios!

La palabra nos dice en Nehemías,


“en la confianza al Señor está
nuestra fortaleza” sea pues nues-
tra firme y sólida confianza en Dios,
el amparo diario de nuestras vidas,
nuestra confianza sea en verdad for-
taleza para avanzar en la conquista
y realización de nuestros sueños y
metas en Dios.

Es menester y un deber, el mante-


nernos firmes y sólidos en nuestros

51
propósitos de la santa devoción, de
la caridad y amor ardiente por nues-
tro santo y bello Dios; es aún más
necesario que el alimento diario, que
el vestido y el techo, el aferrarnos
con todas nuestras fuerzas a la Cruz
del Señor, viendo siempre su rostro
dador de misericordia y suma bon-
dad, alejándonos por completo de
toda ocasión de pecado y tentación;
oremos con devoción, con devoción
real, con devoción santa, oremos con
un corazón contrito, con un corazón
lleno de muchas ilusiones y deseos
por alcanzar al que es más bendito
y más santo, EL SEÑOR JESÚS.

52
ORACIÓN

Amado Señor, postrado a tus plantas y


aferrado a tu Cruz, te ruego me conce-
das la gracia de permanecer firme en tu
amor, firme en un camino nuevo, un ca-
mino que Tú me brindas, un camino que
Tú me das!

Permíteme Señor ser fiel testigo de tu


amor, fiel testigo de tu poder, concéde-
me Señor el ser siempre cercano a Ti! El
ser pleno en mi oración devota, en mi
oración diaria y continua, ¡Oh Señor!
No me sueltes de tu mano, acógeme con
tu bondad y misericordia; dame Señor
de esa paz y bien que solo Tú puedes
dar!

Gracias Señor!
Amén
53
IV
“LA VERDADERA
DEVOCIÓN”

(Palabras tomadas fielmente de San


Francisco de Sales).

“Querida Filotea, siendo cristiana,


bien sé que aspiras a la devoción,
por ser ésta una virtud en extremo
agradable a la majestad divina, mas
por cuanto las faltas pequeñas en
que se cae al principio de cualquier
obra se refuerzan y crece en el pro-
greso de ella, y son a la fin casi irre-
parables, es necesario que sepas qué
es la verdadera devoción; porque
54
como no hay sino una verdadera, y
gran cantidad de falsas y vanas, si
no conoces la cierta y segura, po-
drías fácilmente engañarte y seguir
alguna devoción impertinente y su-
persticiosa.

Aurelio pintaba todas las caras de


las imágenes que hacía; a semejanza
con el aire de las mujeres que ama-
ba; y cada uno pinta la devoción
según su pasión y fortaleza. El que
se da al ayuno, se tendrá por muy
devoto sólo porque ayuna, aunque
por otra parte, tenga el corazón lle-
no de rencor y malicia; y sin osar
tocar su lengua a vino ni agua por
templanza; no se le dará nada de
meterla y cebarla en la sangre de su
prójimo a fuerza de murmuración y

55
calumnia. Otro se tendrá por más
devoto porque cada día dice una
gran multitud de oraciones, aunque
después su lengua se deshaga en
palabras enojosas, arrogantes e in-
juriosas, así con sus domésticos
como con sus vecinos; otro sacará
de buena gana de su bolsa limosna
para los pobres, y no podrá sacar de
corazón dulzura y piedad para per-
donar sus enemigos. Otro perdona-
rá sus enemigos, y no querrá com-
ponerse con sus deudores sino a
fuerza de justicia, todos éstos son
tenidos vulgarmente por devotos,
nombre que de ninguna manera lo
merecen.

Buscando la gente de Saúl a David


en su casa, puso Micol en una cama

56
una estatua cubierta y adornada con
los vestidos del mismo que busca-
ban con lo que hizo creer a la gente
de Saúl que el que al parecer dor-
mía era David, que estaba enfermo.
Así muchas personas se cubren de
ciertas acciones exteriores, aparen-
tes a la Santa Devoción, con que el
mundo las tiene por verdaderamente
devotas y espirituales, no siendo en
suma sino estatuas y fantasmas de
devoción.

La verdadera y viva devoción presu-


me amor de Dios, y antes no es otra
cosa sino un verdadero amor divi-
no, y no amor como quiera, porque
en cuanto el amor divino hermosea
el alma, se llama gracia, haciéndo-
nos agradables a su divina majes-

57
tad, en cuanto nos da fuerza de bien
hacer, se llama caridad, más cuan-
do llega al grado de perfección, en
el cual no solamente nos hace bien
hacer, sino obrar cuidadosa, frecuen-
te y prontamente, entonces se lla-
ma devoción. Los avestruces no
vuelan jamás, las gallinas vuelan
poco aunque pesada y raramente,
más las águilas, palomas y golon-
drinas vuelan a menudo aprisa y alto.
Así los pecadores no vuelan en Dios,
antes hacen todos sus cursos en la
tierra y para la tierra. La buena gen-
te que aún no ha llegado a la devo-
ción, vuela en Dios por medio de sus
buenas acciones pero rara y pesa-
damente. Las personas devotas
vuelan en Dios frecuente, pronta y
altamente.

58
En fin, la devoción no es otra cosa
sino una agilidad y vivacidad espiri-
tual, por medio de la cual la caridad
ejercita sus acciones en nosotros, y
nosotros por ella obramos pronta y
aficionadamente, y como pertenece
a la caridad el hacernos guardar los
mandamientos de Dios general y
universalmente, pertenece también
a la devoción el hacer que guarde-
mos pronta y diligentemente, cau-
sa porque el que no guarda los man-
damientos de Dios no puede ser te-
nido por bueno ni devoto.

Porque para ser bueno es necesaria


la caridad y para ser devoto es ne-
cesaria una gran vivacidad y pronti-
tud en las acciones caritativas.

59
Y como la devoción consiste en cier-
to grado de excelente caridad, no
solamente nos hace prontos, acti-
vos y diligentes en la observación
de todos los mandamientos de Dios,
sino que fuera de esto nos provoca
a hacer pronto y aficionadamente las
más buenas obras que podemos.
Aunque las tales no sean de ningu-
na manera de precepto, sino sola-
mente aconsejadas o inspiradas,
porque de la misma manera que un
hombre que acusa de sanar de al-
guna enfermedad, camina aquello
que le es necesario, pero lenta y
pesadamente. Así el pecador, ha-
biendo sanado de su iniquidad, ca-
mina aquello que Dios le manda,
pero también lenta y pesadamente,
hasta que llega a alcanzar la devo-
ción.”
60
ORACIÓN

Amado y excelentísimo Señor Dios y Rey,


concédenos la gracia de poder lograr
en el caminar diario, la verdadera y
santa devoción.

Permite mi amado Señor que seamos


fieles cumplidores de tu palabra dada.

Sé nuestra fuerza, sé nuestro amparo y


divina misericordia.

Gracias mi amado Señor, Dios y Rey.

Amén!

61
V
ESFUÉRZATE Y
SÉ VALIENTE!

Para alcanzar a Dios, en medio de


tantos ofrecimientos del mundo; en
medio de tanto facilismo, en medio
de tanto racionalismo, en medio de
tanto alejamiento en la moral y la
fe; es necesario ser valientes y es-
forzarnos por mantenernos en la fe!

Así es, hay que ser muy valiente para


decirle no a un mundo que te ofrece
todo para un sí!, debemos esforzar-
nos demasiado y mucho para expre-

62
sar siempre en verdad, ante tanta
mentira y falta de moral.

Valiente ha de ser el hombre actual,


ante un mundo que ofrece el peca-
do como cosa natural, como cosa
normal y aún más, como cosa nece-
saria!

Valiente, muy valiente ha de ser el


hombre ante el facilismo de las co-
sas, ante la manera como se crece
el poder del que actúa atado al pe-
cado y al mal!

Jesús debió esforzarse y ser muy


valiente para guiar al pueblo de Is-
rael y sostenerse en la palabra dada
por Dios.

63
Nosotros debemos sostenernos con
valentía y mucha oración en la pala-
bra dada por Dios, cumpliendo el
mandamiento divino y dejando a un
lado la pauta del pecado.

Fuerza y valentía, coraje y oración,


herramientas nuestras en el cami-
nar por las sendas de este valle; sin
miedo, sin temores, sin odios y ren-
cores. Siempre libres elevando
nuestras alas al cielo y al buen Dios!

Decir SÍ!, a Dios, decir NO!, al peca-


do, decir aquí me tienes Señor, de-
cir, aléjate de mi Satanás.

Sólo y tan sólo en la búsqueda con-


tinua de Dios, en el diario caminar
llegaremos al conocimiento total y

64
pleno del amor, en el diario andar,
en la búsqueda del Señor, lograre-
mos ir venciendo todo obstáculo y
toda barrera que nosotros mismos y
el mundo tenga contra nosotros.
Orar perseverantemente, orar sin
dudas, orar sin miedo, despojando
de nuestro corazón todo odio, todo
rencor, toda envidia, todo sentimien-
to nocivo, toda avaricia y codicia,
todo desorden sexual y emocional,
dejando en las manos del Señor
nuestra vida entera, para lograr una
felicidad sonora, un vuelo seguro,
en el único que es verdad, Dios!

Siendo valientes y esforzándonos a


cada instante, en cada momento,
hemos de llegar a vencer y cose-
chando una devota y verdadera vida

65
sin duda alguna, lograremos ser los
hombres y mujeres que el buen Dios
desea, para el nuevo mundo!

Hermano mío, ¡Esfuérzate y sé va-


liente!

66
ORACIÓN

“Señor, santo, fuerte e inmortal, otór-


game la valentía suficiente y necesaria
para alcanzar tu amor, en plenitud y
bondad.

Alcánzame por tu misericordia, el apar-


tarme de todo aquello que me aparta
de Ti!

Regálame siempre tu bendición a fin de


ser yo un hombre verdadero, libre de
toda atadura y de toda cadena.

Gracias Señor, por tu amor, por tu mi-


sericordia, por tu gracia y bondad.”

Me abandono en tus manos haz de mí


lo que Tú quieras.
Amén
67
VI
“EN LA CASA DEL
JUSTO HAY
PROVISIÓN”

Uno de los mayores asuntos de


atención para el hombre, es el
sustento, el lograr el mantenimiento
de una casa, de un hogar, de una
vida, el lograr sostener los puntos
de equilibrio en la economía en
cualquiera de sus estados y
configuraciones.

La incansable búsqueda del hombre


por conseguir el sustento diario para

68
muchos, el aumentar los bienes para
otros, el sostenerse en el mundo de
los negocios para otros, en fin el
hombre busca incansablemente un
medio, un fin, para conseguir sus
metas de tipo económico y
financiero.

Todo se agota a la hora del buscar


dinero, mas la fuente de mayor
riqueza pareciera intacta, pareciera
que el hombre en su inmenso saber,
y haber, no se halla encontrado con
el mayor de los ricos Dios.

Mas sin embargo para alcanzar de


las riquezas divinas es necesario
hacer algunos ajustes a nuestras
vidas, así como en la economía se
deben practicar ajustes fiscales, es

69
necesario hacer ajustes a nuestro
diario caminar para lograr ser vistos
como justos delante de los ojos de
Dios.

Camina con rectitud, cumple sin


pérdida de tiempo todo mandato
divino, acércate sin miedo a Él y con
mucha valentía y suma decisión deja
a un lado aquello que no te permite
ser visto como justo delante de Dios!

Deja el pecado a un lado, deja tu


orgullo vano y póstrate delante del
Señor, Él y sólo Él tiene las mayores
riquezas, tanto del alma, como del
cuerpo!

En Él lograrás todo cuanto desees,


pues como dice el salmista “El Señor

70
concede hasta el más mínimo deseo
a su siervo.”

Practica el buen hacer, el buen obrar,


practica la caridad y entrégate al
Señor, no seas tonto al querer luchar
solo, teniendo un Padre tan poderoso
y tan rico como lo es Dios.

En Él lograrás las delicias del que


sueña y alcanza, en el Señor serás
capaz no sólo de conseguir todo tipo
de metas, más aún de llegar a la
felicidad plena.

Hermano mío, no seas terco, ni necio


en tu caminar, reconcíliate con Dios,
y mejora tu caminar con Él, y Él,
que todo lo puede, todo te lo
alcanzará!

71
Dios nos invita a ser en Él uno, a ser
con Él familia, y familia santa, y Él
como buen Padre y buen proveedor,
dispensará todo lo necesario para
que tú alcances tus sueños, metas
e ilusiones.

Ánimo, El Señor está a tu puerta!

72
ORACIÓN

Deseo ser tuyo Señor,


Deseo ser tu heredero de amor,
Deseo verme en Ti,
Deseo verte en mí!
Deseo verte en todos mis hermanos.

Oh Gran Señor y Dios, regálame tu


amor y bondad,
regálame la confianza total y plena en
Ti, para ser pleno y total para Ti!

Señor, mírame con amor,


Señor, regálame tu amor,
Señor, lléname con tu amor.

Amén

73
VII
“EN EL TEMOR DEL
SEÑOR, ESTÁ LA
FUERTE CONFIANZA”

En todo momento el Señor nos mira,


Él con su majestad y realeza desliza
su mirada sobre nosotros sus hijitos.

Tener al Señor no de miedo, no de


temidos y espantados, teniendo
como consecuencia al temor, el
castigo por parte del Señor, temer
al Señor no de considerarlo un
terrible y drástico Dios que impera
la crueldad y la masacre.
74
Temer al Señor no por el decir
antiguo “te va a castigar Dios.”

NO! Teme a Dios en el no ofenderlo


por amor, en el amarlo para no
hacerle daño; cualquiera puede
decir, y cómo hacerle daño a Dios?,
si es Dios?

Pues bien, Él al igual de muchos es


padre, amigo, hermano, familia, Él
más que ninguno nos ama, al punto
mismo que entregó a su único hijo,
Nuestro Señor por amor y en el amor,
por y para lavar nuestra culpa y
nuestra maldad, haciendo Él con
nosotros nueva y santa alianza,
haciendo un pacto de amor y
redención.

75
Ama tanto Dios, que sin dudar ha
entregado a su Unigénito por la
salvación del hombre y con Él toda
la creación.

Es así, como cada acto que en


nosotros brota le llena de gozo, o le
margina de tristeza y dolor.

Por amor, el hombre lo brinda todo,


por amor el hombre permite que de
su corazón afloren momentos de
ternura, dicha paz y fraternidad
expresados hacia alguien en
particular, la esposa, los hijos, los
padres, hermanos o amigos,
profesión o caridad misma, en el
amor el hombre manifiesta la
importancia del otro, así mismo de
tanto amor confía plena y total-

76
mente, así mismo el hombre de
tanto amor no desea el ser lastimado,
ni ofendido con el más mínimo de
los detalles, con el más mínimo de
los actos.

Pero el hombre en su insaciable


conformidad, ofende, lastima, hiere
y muchas veces mata de dolor y
pena a aquella persona, aquel ser
que le entregó vida, años de lucha y
esfuerzo.

De la misma manera Dios, nuestro


Padre, nuestro creador, es ofendido
por nuestros actos, por nuestros
pensamientos, por nuestras formas
y manera de llevar la vida.

77
Dios es el amor mismo, de Él han
brotado todas las maravillas y todas
las bondades, Él es el amor mismo,
Él lo es todo y nosotros sus hijos.
Así como un padre se lastima, le
duele ver a uno de sus hijos
caminando erróneamente, a Dios le
duele el corazón al vernos
provocando mal, pecado, nuestro y
ajeno. El pecado nos aparta de Dios,
el pecado nos aleja de su bondad y
gracia. El amor hacia Dios nos une
con fuerza, el amor hacia Dios nos
permite no ofenderlo, no lastimarlo
y aún más nos lleva a la fuerte
confianza de saber y reconocerlo
como nuestro Padre, como nuestro
Dios, Hermano y Amigo.

78
Si tú amas a Dios con todo tu
corazón, con toda tu fuerza, con todo
tu ser, sin duda alguna jamás
llegarás a ofenderle, lastimarle y
siempre estarías tan lleno de la
confianza a Él que nada sería
imposible para ti! Siendo en ti su
gracia permanente, siendo en ti su
luz antorcha tuya y antorcha para
otros.

Busca el amor de Dios, pues Él


siempre estará dispuesto ha
recibirte, a llenarte con su amor, y
colmarte con sus bienes de alma y
cuerpo.

Busca a Dios desde el fondo de tu


corazón, búscalo dentro de ti,
búscalo en el amor y por el amor, no

79
lo busques lejos de tu corazón,
recuerda hermano mío, que Él está
muy cerca de ti, tan cerca que tú lo
puedes ver, tan cerca que si tú
quieres lo puedes sentir, búscalo, no
temas buscar al que es Amor mismo.

80
ORACIÓN

Dios mío, enséñame a amarte, enséñame


a ser tu amigo por amor, enséñame a
no ofenderte ni herirte, ni lastimar tu Ser,
Señor muéstrame tu gracia infinita, cual
me lleve siempre al fondo de tu corazón,
sea yo tu hijo de entrega y bondad, sea
yo tu hijo dándote amor y satisfacción
en todo mi obrar, en todo mi hacer.

Que duela mi corazón, ofenderte, que


me duela el corazón herirte.
Que sea en Ti y Tú en mí! Dame amado
mío, siempre tu bendición.

Amén

81
VIII
“MI PRESENCIA IRÁ
CONTIGO Y TE DARÉ
DESCANSO”
(ÉXODO 33 – 14)

Hermosa promesa del Señor Dios y


Rey, presencia del amado, dando a
nuestras vidas, a nuestro agitado
caminar descanso.

Extendamos nuestra mano al Señor


y seamos a Él y sólo para Él!

Permitámosle al Señor, ser nuestra


compañía, permitámosle al Señor,

82
nos arrulle con su amor, con su
bondad, permitámosle al Señor nos
conceda descanso y sea su inmensa
presencia nuestra fuerza.

Así como gozó del arrullo San Juan


al poder descansar su cabeza sobre
el hombro del Maestro, nosotros
coloquemos nuestras vidas, nuestras
metas, nuestras tristezas, nuestras
angustias, nuestras penas, nuestras
luchas, nuestras familias, nuestras
derrotas y victorias sobre ese
Hombre fuerte y santo, sobre ese
Hombre bendito y generoso!

Confiemos al modo mismo que lo


hiciera San Juan, al ser tan joven y
llenarse por completo del amor y de

83
la presencia del Señor, dando un SÍ!
pleno y total, dando su vida por
completo al Maestro, dando su vida
por entero al más santo de todos,
Jesús!

Demos un SÍ!, demos un verdadero


sí al Señor, al igual que nos enseñara
la Santísima Virgen María, al ser tan
joven, tan niña, mas tan confiada
en la gracia de Dios.

Caminemos confiados y seguros en


el amor de Dios, soltémonos en sus
manos, sea Él nuestro compañero
de viaje, sea Él nuestro refugio
sagrado, sea Él nuestra fuerza, sea
Él nuestro descanso, sea Él nuestra
vida entera!

84
Sólo a la manera en que nosotros
confiemos en Dios, así serán las
gracias a recibir por parte del
Altísimo Señor de Israel, por parte
de Nuestro Amado Jesús, por parte
del Bendito Señor Dios Espíritu
Santo.

Siendo Abraham constituido por


Dios mismo como el padre de la fe,
nos muestra Abraham la grande
fuerza que surge de la fuerte
confianza hacia Dios, y Dios en
manifiesto pone su amor y poder a
favor de Abraham, colocando
siempre Dios a Abraham por encima
de sus enemigos, venciendo toda
dificultad, rompiendo toda cadena,
generando toda fe!

85
Es el padre Abraham el primero en
mostrarnos cómo es la hermosura
al ser nosotros compañeros de viaje
y camino del Señor. Abraham nos
deja en claro lo que representa el
soltarnos firmemente y contunden-
temente en las sagradas, benditas
y poderosas manos del Señor!

Hermosa gracia de aquel que


siempre cuenta con la presencia del
Señor en todo momento y en todo
lugar, oh, majestuosa bondad del
Señor al permitirnos tenerle como
nuestra compañía, nuestro
descanso!

Amado Dios, recógeme en tus manos


y más que mi compañero, más que
mi descanso, sé todo para mí,

86
regálame siempre la gracia del poder
mantenerme firme delante de Ti!

Que sean mis ojos alertas para


observarte, mi corazón fino para
sentirte, mis pasos ligeros para llegar
a Ti, mis labios prontos para
expresarte mi amor.

Oh Dios, en tus manos coloco mi


vida, en tus manos encomiendo mi
ser!

87
ORACIÓN

Rey Santo y Bendito, Amado de mi


corazón, otórgame tu presencia y por
entero tu descanso; sea yo oh! Mi
Amado, tu amado, sea yo Mi Amado
quien requiera tu cuidado intenso, ya
que yo sin Ti me pierdo, sin Ti no soy
nada, mas en Ti todo lo puedo, en Ti
todo lo poseo, en Ti todo lo alcanzo,
Oh! mi buen Amado no me sueltes, Oh!
mi buen Amado déjame dormir sobre tu
hombro, permite que tu amado se funda
en Ti.

Gracias mi Amado Bien

Amén!

88
IX
POR QUÉ TEMÉIS
HOMBRES DE POCA
FE?

El miedo ha hecho reserva en


nuestra vida, el miedo nos ha
acompañado desde siempre, el
miedo ha limitado nuestra vida, el
miedo nos corroe, nos frustra, nos
envenena, mas es tan propio el
miedo del ser humano, que resulta
difícil encontrar a ese alguien sin
miedo! Y sobre todo causa miedo el
enfrentarnos o adentrarnos a lo
nuevo, a lo que golpea de frente,
nuestros planteamientos, nuestros
89
pensamientos y nuestra forma de
vivir.

Causa miedo encontrarnos de frente


con Jesús, SÍ! aunque resulte
extraño es así, encontrarnos con
Jesús requerirá del absoluto cambio
y completa libertad de lo que era
nuestra vida, nuestro pensar,
nuestro obrar, al encontrarnos con
Jesús nos hemos de encontrar un
espejo, que nos delata, y nos
manifiesta aquello que por años
hemos llevado como vida y Él siendo
Dios y Rey nos dice NO. Causa en
verdad miedo el decirle no, a nuestro
hombre viejo, a nuestra vida vieja,
a lo deteriorado, a lo obsoleto. Causa
miedo decirle SÍ a Jesús, a su amor,
a su bondad, a su ir más allá, al dejar

90
por Él el pecado, la vida del vicio, la
vida de la concupiscencia, la vida
del desorden. Él nos conduce por
mares nuevos, por valles distintos a
los que hemos andado, Él nos lleva
al cambio, Él nos dice como a Pedro
VEN.

Jesús nos mueve desde el fondo del


corazón, Jesús nos impulsa al
cambio, a ser nuevos, únicos con Él
y para Él!

Jesús desafía el mal, y me invita a ir


tomado de su mano desafiando mi
propio hombre viejo. Jesús me reta
por amor al nuevo amanecer, Jesús
me reta por amor a ser libre, a ser
auténtico como lo es Él!

91
Jesús me dice no temas hombre de
poca fe! Jesús me desafía a creer en
lo nuevo, Jesús me confronta
conmigo mismo para unirme a la
verdad y la verdad es Él!

Jesús me llama, Jesús me espera,


Jesús, el Maestro está a la puerta
deseoso de mi SÍ!, del sí de mi
corazón, el sí pleno, completo,
sincero, honesto y leal, dispuesto
con el sí al cambio, dispuesto con el
sí al nuevo caminar.

Deja tu miedo hombre dice el Señor,


acércate a Mí y te mostraré un nuevo
sol, deja atrás tus razonamientos,
suéltate a la mansedumbre de mi
amor, a la ternura de mi corazón!

92
Yo te doy mi mano, para que no te
hundas, te doy mi mano para que te
sostengas siempre en ella, te doy
mi amor para que en él te refugies,
te doy mi vida para que tú, hijo mío
tengas vida.

93
ORACIÓN

Amado mío, déjame en tu corazón ser


nuevo, ser libre,
Amado mío, tómame de tu mano,
Amado mío, soy tuyo, quiero ser tuyo,
Amado mío, libérame del miedo,
libérame de la angustia,
Amado mío, hoy, mañana y siempre
otórgame tu Bondad, al modo mismo
de Pedro extiende tu mano y no me dejes
hundir en lo hondo de mi vida que sin
Ti no es vida.

Gracias mi amado Jesús!

94
X
MUNDO

El mundo se estrecha en tanto y


tantos problemas, los fenómenos
naturales, la desgracia que asumen
muchos países por hambre, guerra
deshonestidad, lujuria, libertinaje,
salvajismo de sus habitantes
indiferentes ante el que sufre y llena
sus ojos de lágrimas que no son
secados por nadie, el misterio del
que sólo desea y desea acaparar,
acaparar más y más.

El hombre se olvidó de sí mismo,


como hermano, amigo y fraterno, el

95
hombre no piensa, sólo actúa de
acuerdo a sus instintos bajos y
rebeldes, el hombre se apartó del
eterno y divino Señor, el hombre sólo
posee hambre, soledad, violencia,
miseria, ruina, niños y niñas sin
derecho a soñar, sin derecho a crecer
con la dignidad, ancianos con la
suerte de morir por abandono y
descuido, jóvenes con la ola de la
vida siempre a su espalda, llevados
a sitios de muerte y desolación,
hogares que lloran la muerte del
padre a causa de las balas de la
guerra, viudas sin un sustento, sin
una mano amiga y sincera, los
hogares que se derrumban como
castillos de naipes, todo se nos
derrumba, todo se nos cae, por qué
no hacemos algo?, por qué no

96
estamos atentos al llamado del
Señor?, decir como dijo Samuel
“Habla Señor que tu siervo escucha”,
actuemos y hagamos lo que dice el
Señor, no lo convirtamos en un
capítulo más de farándula.

Actuemos, actuemos, por Dios


actuemos.

97
ORACIÓN

Míranos con misericordia Señor,


míranos con suma misericordia, Gran
Señor, no apartes tus ojos bondadosos
de estos tus pequeños hijos que nos
ahogamos lentamente en nuestro propio
océano de muerte y soledad, piedad
Señor, piedad.

Amén

98
XI
TRINIDAD

Cae la lluvia, cae el rocío, cae tu


bendición Dios, cae el viento con su
caricia, cae el granizo con su fuerza,
cae tu amor oh Cristo, sopla el
viento, sopla de norte a sur, de este
a oeste, da fresco y alegría, sopla tu
fuerza oh Espíritu Santo.

Resplandece el sol, abriga al labriego


y al citadino, resplandece el sol
dando calor a niños, jóvenes y viejos,
resplandece hoy tu rostro divino Rey,
resplandece tu amor eterna Trinidad,

99
Trinidad que eres un sólo Dios,
Trinidad bendita y santa, Trinidad
que viene siempre a favor de todo
hombre, de toda nación y pueblo,
Trinidad santa que estás presente
en todo cuanto existe en la creación,
eres verdadero, eres único y real, Tu
grande y eterno Dios, te amo Señor,
te amo Trinidad bendita y santa.

100
XII
MÍRAME

Mírame Dios, mírame Rey, mírame


amigo, mírame Santo de los Santos,
mírame Altísimo, mírame con esos
tus ojos que llenan, mírame con esos
tus ojos que cobijan, mírame con
esos tus ojos que propician amor,
paz y bien, mírame con esos tus ojos
que brillan como dos soles, que
penetran como dos dagas de filo
mortal, mírame con esos tus ojos
que son más bellos que el océano
en toda su inmensidad, mírame con
esos tus ojos que son más altos que
los montes más altos, mírame con
esos tus ojos que son más extensos
101
que el valle del Sinaí, mírame con
esos tus ojos tan grandes e
inexplotables como el universo
mismo, mírame con esos tus ojos
siempre francos, siempre abiertos,
siempre amigos, mírame con esos
tus ojos siempre fiesteros, siempre
escrutadores, mírame con esos tus
ojos siempre compasivos y
misericordiosos, mírame con esos
tus ojos siempre majestuosos,
siempre reales, mírame con esos tus
ojos siempre justos, siempre castos,
siempre bellos, mírame con esos tus
ojos siempre consejeros, siempre
paternos, mírame con esos tus ojos
siempre dispuestos a más, siempre
dispuestos a navegar mar adentro,
mírame con esos tus ojos siempre
tuyos, siempre Jesús.

102
XIII
POR CENTAVOS

Por pesos, por centavos, hoy se


vende el cuerpo, se vende la
integridad, se vende la intimidad
dada por Dios, para el uso sagrado
del amor, así es, así pasa, por
centavos se ofrece al mejor postor,
por centavos se venden momentos
de placer, momentos de pasión, por
centavos se pierde la gracia santa y
bella, por centavos se pierde el
sentido real del cuerpo, del amor,
del sentir, por centavos se ha perdido
todo, por centavos muchos hijos

103
nacen sin padre, por centavos
muchos mueren sin ver la luz del
sol, por centavos unos violan, otros
lo disfrutan, por centavos en
centavos muchos se han enriquecido
a costa de la vergüenza y humillación
de otros muchos y muchas.

Por centavos o pesos, por pesos o


centavos, da igual, pues todo se
vendió.

104
XIV
VIDA

La vida es corta, muy corta, sesenta,


setenta o tal vez ochenta años, qué
son delante de la gracia y majestad
del eterno Dios?, la vida corta muy
corta es, la vida muy corta es, más
nosotros la desperdiciamos muchas
veces, no sabemos entender, que la
vida se nos ha dado para alabar,
bendecir y glorificar el nombre del
eterno Dios. Acabamos nuestros
días y noches en medio de
discusiones, en medio de guerras
funestas con nosotros mismos y con
los demás, acabamos nuestros días
105
con la locura de pasión, con la locura
de violencia, con la locura de
maldición, oh Dios danos la gracia
de entender que nuestro paso por
este mundo es corto, muy corto,
danos la gracia de apreciar mejor la
vida, de valorarla en mejor forma y
manera, gracias amado y bendito
Rey por todo tu santo e inmenso
amor. Amén.

106
XV
COSTADO

Llaga bendita del costado sagrado


de mi Señor, costado santo, costado
abierto, permíteme refugiar en Ti,
permite que este pobre y pequeño
hombre descanse en Ti, costado
bendito del Señor que te has abier-
to a punta de lanza y de Ti brotó
sangre y agua, lávame, lava mi pe-
cado, aliéntame en mis días de fati-
ga, en mis noches de soledad. Cos-
tado bendito del Cristo bendito cól-
mame con todas las gracias y favo-
res al ver claramente la inmensidad
del sagrado ser, así mismo como el

107
romano al verte abierto y brotando
sangre y agua te reconoció y vio, de
igual forma y manera yo te vea y te
reconozca, oh costado bendito y san-
to, oh costado de amor, cúbreme y
sana mi alma enferma, sana mi co-
razón herido y abatido, oh costado
sagrado, mira que yo no soy más
que una arena en la inmensidad del
océano, oh costado sagrado y ben-
dito deja caer sobre mí tus torren-
tes abundantes de misericordia, de
amor y compasión, oh costado sa-
grado y bendito unge mis pies des-
calzos para que no deambulen más
por este valle sin ir a Ti, sin estar en
tu presencia, oh costado sagrado y
bendito ábrete para guardarme a mí,
oh costado bendito y santo, cuna
eucarística, permíteme tomar de tu
sangre, de tu agua, permíteme em-
108
briagarme con todo tu amor, oh cos-
tado sagrado de mi Señor, hoy ven-
go confiado a Ti, oh costado sagra-
do de mi Señor aquí me tienes, aquí
estoy, oh costado sagrado de mi
Señor, riqueza esperanzadora del
pobre pecador, oh costado sagrado
de mi Señor, latir fuerte del corazón
que te ama con pasión, oh costado
sagrado de mi Señor bendíceme hoy,
oh costado sagrado de mi Señor no
me dejes caer, oh costado sagrado
de mi Señor no me dejes solo en
este batallar contra las huestes del
mal, oh costado sagrado de mi Se-
ñor aliéntame a continuar, oh costa-
do sagrado de mi Señor dame tu
abrigo, dame tu calor, oh costado
sagrado de mi Señor, de la mano de
María a Ti vengo hoy.

109
XVI
RISA Y LLANTO

La risa y el llanto se mezclan en todo


momento, unos ríen de gozo, de
alegría, de burla otros lloran de dolor,
de angustia, de pena y suma
aflicción, la risa del que gana, la risa
del que pasa encima y por encima
de los demás, la risa del que logra y
alcanza siempre, la risa del que
posee, la risa del que viaja con
ilusión y gran felicidad, la risa del
soñador y vencedor, la risa del que
vuela con alas del halcón.

110
El llanto del que duerme sin comer,
el llanto del que vive en pena, en
soledad, el llanto del que lo ha
perdido todo, el llanto del huérfano
y la viuda, el llanto del que se va
para no volver, el llanto del niño sin
sueños ni esperanzas, el llanto del
que anhela y no alcanza, el llanto
del que mira el tiempo pasar sin nada
por dar, el llanto del que lágrimas
no tiene ya por derramar, risa y llanto
siempre juntos, risa y llanto siempre
serán.

111
XVII
DAR

Dar con generosidad,


Dar para amar,
Dar para bendecir,
Dar para la esperanza,
Dar para la caridad,
Dar para alimentar,
Dar para consolar,
Dar para alentar,
Dar para socorrer,
Dar para fortalecer,
Dar para amistad,
Dar para perdonar,
Dar para creer,
Dar para confiar,
Dar para rectificar,
112
Dar para alcanzar,
Dar para vencer,
Dar para permanecer,
Dar para vivir,
Dar para nacer,
Dar para crecer,
Dar para compartir,
Dar para congregar,
Dar para aliviar,
Dar, siempre dar, dar como máxima
del evangelio vivo, dar como máxi-
ma del corazón, dar para la bien-
aventuranza del amado Rey, dar,
siempre dar, como muestra grande
del corazón que ama, del corazón
dispuesto, dar, siempre dar, como
antorcha encendida que da luz al que
vaga en tinieblas y oscuridad, dar,
siempre dar, viviendo para morir,
recibiendo de la mano santa del Rey
y sumo Señor.
113
XVIII
AMISTAD

Expresión plena del que lo da todo


sin esperar nada,
Amigo, aquel que te escucha, aquel
que te consuela, aquel que te corrige,
Amigo, aquel que te busca para
alentar,
Amigo aquel que te habla con
verdad,
Amigo, aquel que no traiciona,
Amigo, aquel que es leal,
Amigo, aquel que te respeta en tus
idas y venidas,
Amigo, aquel que te fortalece,
114
Amigo, aquel que te impulsa para
continuar,
Amigo, aquel que busca siempre tu
bien,
Amigo, aquel que te enseña,
Amigo, aquel que te cree,
Amigo, aquel que te llena de ilusión,
Amigo, aquel que guarda silencio
junto a ti,
Amigo, aquel que reirá junto a ti,
Amigo, palabra llena de hermosura
para el corazón lleno de sensibilidad,
Amigo, aquel que por ti y por mí se
acostó en la cruz, dándonos su mayor
prueba de amor y amistad.

115
XIX
ESPOSO

Esposo mío,
Ven esposo mío,
Tómame en tus brazos,
Tómame con tus santas y blancas
manos,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Lléname con la caricia suave del
rocío,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Apacigua mis temores en tu pecho
ardiente de amor,
Esposo mío,
116
Ven esposo mío,
Has brillar tu rostro en mí,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Dame a tomar del vino de tu viñedo,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Perdona mi ofensa y recíbeme en tu
casa de amor,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Lava mis pies en tu palantena y
purifica mi ser,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Déjame contemplar a tu lado el
atardecer,
Esposo mío,
Ven esposo mío
Déjame susurrarte al oído el inmenso

117
amor que poseo por Ti,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Y descansaré por siempre a tu lado,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Y calmaré mi sed de ti,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Y hazme sentir el fuego infinito de
tu amor,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Y graba tu sonrisa en mí,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Y dame a comer tu cuerpo, hostia
santa para mí,
Esposo mío,
Ven esposo mío,

118
Que ansío tu llegada muy pronto a
mí,
Esposo mío,
Ven esposo mío,
Que vivo y muero por Ti.

119
XX
MADRE

¡Madre y Reina!

Señora de la Porcíncula,

Reina de los ángeles, Madre mía,


Señora mía, a tus pies rendido.

Señora mía Madre mía, consuelo de


mi corazón, Señora mía mírame con
amor, recíbeme en el seno maternal
de tu ser, Madre mía, Señora mía,
mírame hoy y guárdame en la cuna
santa de tu santo corazón, Señora
mía, Madre mía, no deseches a este
120
pequeño hijo de tu corazón, Señora
mía, Madre mía, cobíjame con tu
manto, cobíjame con tu amor, Señora
mía, Madre mía, alivio en mi caminar,
Señora mía, Madre mía, fortaleza en
mis momentos de falencia y soledad,
Señora mía, Madre Mía, auxilio mío,
Señora mía, Madre mía, torre mía,
Señora mía, Madre mía, esperanza
mía ante Cristo, Señora Mía, Madre
mía, relicario sagrado de amor,
Señora mía, Madre mía, a tus pies
rendido vengo yo.

Siempre Tú, Señora mía y Madre


mía.

121
XXI
GRACIAS

Gracias, por cada bocado de pan que


mi boca hambrienta saborea por tu
amor y gracia, gracias por cada gota
de agua que mi garganta seca recibe
para ser saciada, gracias por cada
prenda de tela que cubre mi
desnudez, gracias por el barro que
forma la teja que cubre mi casa,
dándome cobijo, gracia por las
sandalias que favorecen mis pies del
suelo ardiente o fangoso, gracias por
mis piernas firmes que me sostienen
y conducen, gracias por las manos

122
mías, vivas para trabajar y alabarte,
gracias, gracias, gracias.

Gracias por mirarme con suma


misericordia, gracias por un día
nuevo para acercarme a Ti, gracias
por darme tanto sin yo merecerlo,
gracias, gracias, gracias.

Gracias por la familia que me espera


en casa al atardecer, gracias por
tanta bondad, gracias por cubrir mi
vida con tu amor, gracias por no
mirarme con justicia conforme mis
actos, conforme mi maldad, gracias,
con mi corazón doblegado, gracias
te doy, gracias, gracias, gracias.

Gracias mi amado Señor por


permitirme decir gracias Señor.

123
XXII
ALABADO

Alabado seas hoy mi santísimo y


eterno Señor,
Alabado seas promotor de todo bien
y gracia,
Alabado seas cuna santa de la santa
misericordia,
Alabado seas insondable océano de
paz,
Alabado seas mi torre y fortaleza,
Alabado seas majestuoso y bendito
Rey,
Alabado seas fuente de amor y
caridad,
124
Alabado seas mi cercano y fraterno
amigo,
Alabado seas cena santa,
Alabado seas justificador de mi vida,
Alabado seas creador de todo cuanto
existe,
Alabado seas trino y uno,
Alabado seas en todos tus servidores
angélicos,
Alabado seas en tus santos y santas,
Alabado seas fuente infinita de
sabiduría,
Alabado seas dueño de la existencia,
Alabado seas amado mío,
Alabado seas fuerza del profeta,
Alabado seas brazo fuerte de
liberador,
Alabado seas fortaleza y templanza
del mártir,
Alabado seas sigilo del confesor,

125
Alabado seas pacificador del que se
refugia en ti,
Alabado seas permanencia perpetua
del santo,
Alabado seas, alabado seas, alabado
seas, santo de los santos,
Alabado seas, antorcha encendida,
alabado seas, fuente de agua viva,
Alabado seas cordero de Dios,
Alabado seas Cristo humanado,
Alabado seas verbo eterno,
Alabado seas mi buen pastor,
Alabado seas puerta de bondad,
Alabado seas, alabado seas, alabado
seas nueva alianza,
Alabado seas hijo del Dios altísimo,
Alabado seas mi Jesús.

Alabado por siempre seas.

126
XXIII
ESE ES MI DIOS,
ESE ES MI REY

Fuerza mía, roca mía, alcázar mío,


fundamento de mi vida, caricia de
mi ser, alivio de mi corazón, bálsamo
de mis heridas, fragancia de mi
alma, sustento de mis caminos,
bronce forjante de mi espada
acerada, ese es mi Dios, ese es mi
Rey.

Palabra de fuego, daga de doble filo,


arca de amor, miel en mi paladar,
sacerdote sumo y santo, crisol que
127
purifica mi vida, aliento en mi
desaliento, calma en mi tormenta,
consuelo en mi desconsuelo,
descanso en mi cansancio, ese es
mi Dios, ese es mi Rey.

Brisa fresca en los días de calor,


suave frazada en las noches de
intenso frío, melodía mía, abrazo
mío, ese es mi Dios, ese es mi Rey,
quien lo es todo, quien todo lo será.

128
XXIV
CELO

Celo por Ti, oh Dios mío,


Celo por tu casa,
Celo por tu amor,
Celo por tu nombre,
Celo por tu majestad,
Celo por tu tronío,
Celo por tu obrar,
Celo por tu santidad,
Celo, siempre celo,
Celo por todo tu hacer,
Celo por tu santo sacrificio,
Celo por tu magisterio,
Celo por tu ministerio,
Celo, siempre celo.
129
XXV
COPA

Copa sagrada que lleva la sangre del


Cordero,
Copa bendita que lavas con tu
contenido sagrado la mancha de
pecado,
Copa de amor que sirves de
depositaria a la casta y pura sangre
de mi Señor,
Copa bendita que eres elevada por
las manos del ministro para
presentarte al Padre creador,
Copa sacra que empapas el cuerpo
sagrado de mi Señor,
130
Copa que en las manos del santo te
volviste santa,
Copa que te revistes de magisterio
y majestuosidad,
Copa que fuiste puesta para dejarte
llenar por la sangre de salvación,
Copa que has sido y serás para ser
puesta en la mesa del Rey,
Copa a ti digo amén.

131
XXVI
DAME

Dame la gracia Señor,


Dame la gracia de ser un hombre
pleno y verdadero,
Dame la gracia de ser limpio y puro,
Dame la gracia de ser libre de mi
pecado y de toda mancha que
ensucia mi alma Señor,
Dame la gracia de ser tuyo en todo
tiempo, momento y lugar,
Dame la gracia de amarte cada vez
más y más,
Dame la gracia Señor de honrarte y
servirte con la debida devoción,
132
Dame la pureza del pensamiento y
de la mente,
Dame la gracia de ser puro en mi
corazón y en mis sentimientos,
Dame la gracia de ser puro en mi
cuerpo,
Dame la gracia de unas manos
limpias para Ti Señor,
Dame la gracia Señor, dame siempre
tu gracia Señor,
Dame la gracia Señor de alcanzar la
plenitud del espíritu,
Dame la gracia Señor de
encontrarme una y otra vez contigo,
Dame la gracia de ser tu servidor y
guerrero fiel,
Dame la gracia mi amado salvador
de ser llamado entre tus elegidos,
Dame la gracia de tu amén Señor,
Dame la gracia de decirte siempre
te amo Señor.
133
XXVII
SÁBANA

Sábana santa que cubriste el


sagrado cuerpo de mi Señor,
cúbreme hoy a mí,
Sábana santa que delicadamente
rozaste el sacro cuerpo de mi Rey
desfigurado y con suave aroma daba
descanso a su cuerpo cansado,
rózame hoy a mí y otórgame
descanso en mi agitado camino lleno
de cansancio,
Sábana santa que guardas las
reliquias copiosas de la sangre

134
sagrada del Rey de amor
envuélveme hoy y lléname del rocío
santo de mi amado,
Sábana santa que has adornado
delicadamente el ensangrentado
cuerpo del Redentor, cubre mi alma
para ser llena de adorno ante mi
Salvador.

135
XXVIII
RECONCILIACIÓN

Sacramento de amor, sacramento de


perdón, sacramento de la reconci-
liación,
Sacramento que devuelves la amis-
tad a los hombres con Dios,
Sacramento de lo alto,
Sacramento divino humanizado,
Sacramento del Altísimo puesto al
servicio del mortal,
Sacramento de perdón,
Sacramento de confesión,
136
Sacramento que acercas al hombre
con Dios,
Sacramento, sacramento,
Siempre bello, sacramento de la paz
y del bien,
Reconciliación bendita y perdón sa-
grado, reconciliación de Dios, abso-
lución al hombre, reconciliación san-
ta, perdón sagrado que lavas la
mancha mortal del hombre,
Reconciliación de amor,
Reconciliación de bien,
Reconciliación de paz,
Reconciliación y perdón siempre de
Dios.

137
XXIX
LOADO SEAS

Loado seas Altísimo mío,


Loado seas Tú mi eterno,
Loado seas bálsamo de bendición,
Loado seas hijo altísimo del Dios
altísimo,
Loado seas Señor de señores,
Loado seas Tú, verbo eterno,
Loado seas Tú, Cristo,
Loado seas Tú, Dios - hombre,
hombre – Dios,
Loado seas Tú, mártir del calvario,
Loado seas Tú, vencedor de la
muerte,
138
Loado seas Tú, luz divina,
Loado seas Tú, sol naciente de
eternos rayos,
Loado seas Tú, amantísimo del
Padre,
Loado seas Tú, nazareno sacro,
Loado seas Tú, príncipe de paz,
Loado seas Tú mi Señor, en todo lo
creado,
Loado seas Tú mi Señor, en tus coros
angélicos,
Loado seas Tú mi Señor, en tus
santos y santas,
Loado seas Tú por siempre mi Rey.

139
XXX
CRISTO

Cristo, has venido a la tierra, tus pies


han caminado por este valle, has
dado tu palabra, mensaje vivo del
amor, de la paz y del bien, tus
prodigios son grandes, tus obras
inmensas.

Eres realeza misma, has estado entre


nosotros, más nosotros no te hemos
escuchado, ni hemos atendido tu
palabra, ni hemos querido ver en Ti
la grandeza, el amor y la
majestuosidad, hemos sido ciegos

140
viéndote, hemos sido sordos
escuchándote, hemos sido torpes
admirando tus maravillas,
Cristo, míranos una vez más por
favor, Cristo, míranos con amor,
Cristo escúchanos con bondad,
Cristo amado no tomes en cuenta
nuestros enormes delitos, Cristo
amado ten compasión de este pobre
género humano que deambula sin
saber a donde ir teniéndote a Ti como
fuente inagotable de vida.

Cristo, piedad,

Cristo, piedad.

141
XXXI
A LOS PIES

A los pies de tu altar,


A los pies de tu santuario,
A los pies de tu cruz,
A los pies santos de vuestra
majestad,
A tus pies mi excelentísimo Señor,
A tus pies mi amantísimo
Redentor,
A tus pies mi siempre sacratísimo
Jesús,

142
A los pies de tu insondable
misericordia,
A los pies de tu inagotable fuente
de vida,
A los pies de tu palabra santa,
A los pies de tus venerables
llagas,
A los pies de tu enseñanza,
A tus pies, mi loado Rey y Señor.

143
XXXII
FRATERNIDAD

Fraternidad viene de la amistad


misma,
Fraternidad, aquella que endulza los
días sombríos de la vida,
Fraternidad, enseñanza de la verdad
divina,
Fraternidad, melodía bella al corazón
afligido,
Fraternidad, encuentro duradero de
la amistad,
Fraternidad, consuelo del atribulado,

144
Fraternidad, canción al ritmo del arpa
y la cítara,
Fraternidad, misericordia copiosa del
Señor,
Fraternidad, mano abierta del
Redentor,
Fraternidad, amada fraternidad que
da brillo en la oscuridad,
Fraternidad, conjugación perfecta de
la caridad.

145
XXXIII
QUIERO

Quiero encontrarme contigo Señor,


Quiero caminar junto a Ti,
Quiero ver tus ojos Señor,
Quiero sentir tus manos sobre mí,
Quiero ser prenda de tu amor,
Quiero deleitarme en la miel de tu
misericordia,
Quiero siempre navegar contigo,
Quiero una y otra vez vivir por y para
Ti,
Quiero que me abraces en fervoroso
deseo,

146
Quiero ser tuyo de verdad,
Quiero ser sólo para Ti,
Quiero ser ungido por tu bálsamo
bendito,
Quiero arriesgarme por Ti,
Quiero ser templo de tu Espíritu,
Quiero ser tu voz que clama en el
desierto,
Quiero amado mío morir en Ti,
Quiero siempre decir te amo Señor.

147
XXXIV
RUEGO

Ruego al Dios Altísimo me lave con


su bálsamo de amor,
Ruego al Dios Altísimo cure mis
heridas,
Ruego al Dios Altísimo purifique mi
alma,
Ruego al Dios Altísimo entusiasme
mi corazón al encuentro diario con
ÉL,
Ruego al Dios Altísimo consuele mi
vida en las jornadas largas de la
predicación,

148
Ruego al Dios Altísimo guíe mis
pasos por sus sendas de paz y bien,
Ruego al Dios Altísimo me conforte
en la prueba y tribulación,
Ruego al Dios Altísimo guíe mis
manos en el obrar sublime del amor,
Ruego al Dios Altísimo abunde en
mí la fe, la esperanza y la caridad,
ruego al Dios Altísimo prospere mis
días conforme su infinita
misericordia,
Ruego al Dios Altísimo asegure mi
alma, en la inmensidad de su
corazón,
Ruego al Dios Altísimo me otorgue
su bendición.

149
XXXV
EL ROSTRO DE JESÚS

El rostro de Jesús, qué lindo el rostro


de Jesús, qué lindo son sus ojos, qué
lindos son esos tus ojos mi Señor,
ojos de bondad, ojos de paz, ojos de
bien, ojos misericordiosos y
compasivos, ojos escrutadores, ojos
que dan la abundancia de tu amor,
tus ojos, que lindos son tus ojos mi
Señor.

Qué lindos son tus ojos que todo lo


ven, que todo lo conocen, me
enamoró, me enamoré, de esos tus
ojos amado Señor, el rostro de Jesús,
qué lindo el rostro de Jesús.
150
Qué lindos son sus labios, qué lindos
son esos tus labios mi Señor, labios
de predicador, labios de pacificador,
labios que emiten palabra justa,
palabra santa, palabra casta, palabra
de vida, vida en abundancia, palabra
de amor, palabra de perdón, que
lindos son tus labios mi Señor, labios
que llaman con nombre propio,
labios que no mienten, labios que
no engañan, labios que no maldicen,
labios que no injurian, labios de
salvador, que lindos son tus labios
mi Señor, labios que me llaman por
mi nombre, para honrarte mi Señor,
el rostro de Jesús, que lindo el rostro
de Jesús.

Qué linda es su barba, qué linda es


tu barba mi Señor, qué linda tu

151
barba mi Señor, barba de profeta,
barba de predicador, barba de sumo
sacerdote, barba de ungido, barba
de Mesías, barba del hijo eterno del
Padre eterno, barba del santo, barba
del verbo eterno, que linda es tu
barba mi Señor, que linda tu barba
mi Señor, barba de terciopelo, barba
del linaje sagrado de David, barba
de raza divina, barba de raza
celestial, barba humana y divina,
qué linda es tu barba mi amantísimo
Señor, el rostro de Jesús, qué lindo
el rostro de Jesús, qué lindo tu rostro
mi Señor, rostro de luz, rostro de
salvación, rostro luminoso como el
sol, rostro de gracia, rostro de la
divinidad, por siempre, qué lindo tu
rostro mi Señor.

152
XXXVI
GUADALUPE

Morena linda, morena bella, mírame


desde lo alto del Tepeyá, María
morena, María Guadalupe, tómame
dulce Señora, Tú cólmame en tu
amor maternal, dulce Señora
morena de Guadalupe, ampárame y
bendíceme, dulce Señora
Guadalupana, obséquiame todo tu
amor, obséquiame tu mirar, como lo
hiciste con el humilde Juan Diego.
Al amparo de tu amor me suelto yo,
a los pies de tu amor me postro yo,

153
al abrigo de tu manto vengo hoy, en
el abrigo de tu corazón deseo dormir
yo, dulce morena, dulce Guadalupe,
hoy te miro desde este valle, mañana
deseo mirarte desde la cercanía e
inmensidad del cielo azul de tu hijo
Jesús, te amo mamá morena, te amo
Señora Guadalupana.

154
XXXVII
AL AMOR DE LOS
AMORES

Al amor de los amores escribo yo,


Al amor de los amores adoro yo,
Al amor de los amores glorifico yo,
Al amor de los amores canto yo,
Al amor de los amores mi vida doy
yo,
Al amor de los amores sirvo yo,
Al amor de los amores amo yo,
Al amor de los amores comunico yo,
Al amor de los amores predico yo,
Al amor de los amores rendidamente
caigo yo,
Al amor de los amores, por siempre
al amor de los amores mi vida entera
entrego yo.
155
XXXVIII
AMARÁS AL SEÑOR
TU DIOS

Amarás al Señor tu Dios, primer


mandamiento entregado por Dios a
Moisés en lo alto del Sinaí,
Le amarás a Él y solo a Él, le darás
honor gloria y bendición, con tus
fuerzas te entregarás a Él, haciendo
de Él tu suma devoción, clamarás a
Él y Él que santo es te escuchará
concediendo tu oración.

Amarás al Señor tu Dios, primer


mandamiento entregado por Dios a
Moisés en lo alto del Sinaí,
156
Harás del Señor tu morada eterna y
el de Ti hará su bella y amada
inspiración, tú serás su pueblo, Él
será tu Dios.

Amarás al Señor tu Dios, primer


mandamiento entregado por Dios a
Moisés en lo alto del Sinaí,
Él guiará tus pasos por sendas de
justicia y paz, haciendo de ti libre y
próspero en tus idas y venidas, nada
que temer, pues Él a tu lado va, tú
mantente fiel a Él y Él te sostendrá.
Amarás al Señor tu Dios, primer
mandamiento entregado por Dios a
Moisés en lo alto del Sinaí.

157
XXXIX
PASA EL TIEMPO

El tiempo pasa tanto para el viejo


como para el joven, todos y cada
uno ocupados en tantas cosas que
terminan siendo vanidad de
vanidades. El afán trae, el afán lleva,
los rumores toman fuerza acabando
con lo poco que queda, todo se viene
abajo, todo se derrumba, todo se
aniquila, mas no vemos hacia
delante y no entendemos lo
necesario que significa cambiar, no
nos damos cuenta que si no hay
cambio de corazón continuará la
caída, la guerra, la infamia, el legado
maldito de tantos que ya no están,
158
pero que nos enseñaron a odiar, a
matar, a guardar rencor a volver
nuestros corazones fuentes de hiel,
nos enseñaron que más vale dar
muerte que dar vida.

Hombres reaccionemos, miremos al


que murió por nosotros en la cruz y
al tercer día se levantó, dándonos
como legado la vida, el amor, la
caridad, el compartir, el darnos y no
el quitarnos, hombres, miremos al
mundo con ojos de fe, con ojos de
bondad y amor, desarmemos el
corazón, soltemos tanta maldad,
tanta cadena de odio que nos priva
del nuevo mundo, nos priva de un
mejor mañana, reaccionemos,
tomemos conciencia por Dios,
tomemos firme conciencia y vamos
adelante, siempre adelante.
159
XL
AMOR DE CRUZ

Amor de cruz, amor de sacrificio,


amor de vida a la muerte y a la vida,
amor de entrega, amor del todo por
el todo, amor firme y digno, amor
de paz y bien, amor de calma y
bondad, amor de renuncia, amor de
sentencia santa, amor de ir más allá,
amor, siempre amor, amor de cruz,
amor de Cristo, amor del Dios vivo,
amor de salvación, amor de lo que
no se explica, amor de lo que no se
entiende, amor de lo irracional, amor
de cumbres altas y valles cálidos,
amor de océano insondable, amor
160
de sangre, amor de caridad y
compasión, amor de servicio y
generosidad, amor de lo alto, amor
de lo inmortal, amor de lo eterno,
amor de lo poderoso, amor de cruz,
amor de amor, amor de perdón,
amor que sana, amor que libera,
amor que llena, amor que da vida
después de la muerte, amor que da
descanso después del trabajo, amor
que suma y multiplica ,amor que no
resta ni divide, amor de cruz, es el
amor que cambió el significado del
amor, amor de cruz, amor limpio y
puro, amor de realeza, no de bajeza,
amor de cruz, amor de lealtad, no
de falsedad, amor de cruz, amor del
Rey hecho hombre, amor de acogida,
amor de fraternidad, amor de cruz,
es amor de verdad.

161
XLI
CENTAVO

La lucha de cada centavo, la lucha


de alcanzar un bien, un bienestar, la
lucha de conseguir, la lucha por no
ver los día pasar, la lucha por no
dejar que nuestros amados pasen
por tanta adversidad, la lucha,
siempre una lucha con promesas
falsas, con promesas que llegan y
no alcanzan, una eterna batalla del
que no tiene por llegar a tener
siempre, una batalla por lograr
tantos y tantas cosas, es tan sólo la
guerra del centavo.

162
Justa o no, es una batalla día a día,
justa o no, es una batalla que nos
involucra a todos, puesto que todos
hemos creado el pensamiento del
centavo, por tal motivo pasamos
gran parte del tiempo pensando en
cómo conseguir una fuente que nos
brinde unos mejores centavos y al
final todo permanece igual, y al final
todo sigue, todo pasa, y los hombres
nacen y mueren y todo sigue igual,
unos con grandes lotes, unos sin
pan, unos con derroches de poder y
dinero, otros sin lágrimas que
derramar por tantas que se han
derramado sin tanto que dar, así es
esto, unos con viaje de ilusión y
fascinación otros con viaje de papel
y desilusión, todo gira así, todo pasa
así, unos con grandes buffet en la

163
mesa otros con la mesa llena de
comején, todo sigue así, todo pasa
así, unos mueren, con cajas de lujo
irán a su última morada,
acompañados de sociedad, amigos
y falsedad, otros mueren con
derecho a una tumba comunal donde
los acompañarán la soledad, la
miseria y la sucia indiferencia del
que sólo mira, no presta, ni da, así
todo pasa, así todo será, pues el
hombre no cambia su corazón,
lamentable situación del hombre
que sin Dios vaga, sin Dios anda,
sin Dios vive, y sin Dios morirá.

164
XLII
DUELE

Címo duele saber del amigo que no


es tan amigo, cómo duele saber del
que dice querer y no quiere tan de
verdad, como duele la traición, cómo
duele la falsedad y la hipocresía,
cómo duele el comportamiento del
hombre ante el mismo hombre,
duele, en verdad duele, duele ver
cómo la intriga, la cizaña, la mentira
acaban y opacan la vida de alguien,
duele ver el juego de mentiras por
parte del hombre, duele ver cómo
ya no importa la amistad, lo que vale
es el interés.
165
¡Soy tu amigo porque me ayudas!,
oh triste infamia del hombre, más
duele aún hoy día la traición que le
procuramos al Rey, la traición con la
que seguimos dándole bofetadas al
Señor Dios y Rey, duele, en verdad
duele, cuanta hipocresía, cuanta
falsedad, son como cristales rotos
dentro del corazón, como duele mi
Señor.

166
XLIII
AMIGO

Dónde estás amigo?, dónde estás tú


que dices ser mi amigo?, dónde te
escondes cuando mi vida se disipa
en el dolor y la vergüenza?, mas tú
acampas cerca de mi tienda cuando
ves en mis campos los cultivos lis-
tos para la cosecha, cuando ves la
mesa servida, y en mis bolsas pro-
visión, ahora cantas conmigo, aho-
ra ríes conmigo y bebes de mi copa,
mas dónde estabas cuando no ha-
bía un sólo grano?, dónde estabas
cuando en mi mesa sólo había pena
y hambre?, dónde estabas cuando
mi copa era copa de pordiosero?,
167
amigo mío, dime dónde estabas?,
ahora me besas y me abrazas, sí,
ahora cuando el perfume exhala por
mis poros y mi vestido luce con afec-
to, mas dónde estabas amigo mío,
cuando mi perfume era la fatiga del
día sin premio?, cuando mi traje
estuvo roto y manchado con tanto
dolor?, dónde estabas amigo mío?,
ahora me tomas de la mano para
que mi pie no tropiece, ahora me
das tus sandalias, tu capa y tu man-
to, pero… Dime amigo mío, dónde
estabas cuando mi pie se tropezó y
caí?, dónde estabas cuando, cuan-
do no tenía sandalias, ni capa ni
manto y el frío, el sol me desgarra-
ban cruelmente?, amigo mío, dime
dónde estabas?
Amigo!, dime, tú eres mi amigo de
verdad?

168
XLIV
VALLE

Valle de paz,
Valle de bien,
Valle de amor,
Valle de gracia,
Valle de bondad,
Valle de misericordia,
Valle de luz,
Valle de pureza,
Valle de fraternidad,
Valle de calidez,
Valle de tolerancia,
Valle santo,
Valle de comprensión,

169
Valle santo, así es tu corazón mi
amado Jesús, un valle de paz, un
valle de bondad, así es tu corazón,
un dulce valle para todo aquel que
te busca, que te busca con amor, así
es tu valle, así es tu corazón.

170
XLV
QUIERO

Quiero navegar en tu mar, quiero ir


por tus aguas cálidas y suaves,
quiero ver tu rostro santo y bello en
altamar, quiero compartir mi barca
contigo, quiero que tú me brindes
tu mano, mano de amor y bondad,
quiero ver el atardecer junto a Ti,
sentados en la parte alta de tu barca
y de mi barca, quiero dormir en tu
pecho al ritmo suave de las olas de
tu mar, quiero permanecer siempre
junto a Ti y contigo siempre ir mar
adentro, siempre mar adentro, oh

171
Jesús de mi corazón permite que yo
tu siervo pueda siempre navegar
junto a Ti, siempre a tu lado,
descubriendo tus inmensas
maravillas y bondades, gracias mi
amado por darme tu sí.

172
XLVI
VALE LA PENA?

Vale la pena confiar tanto en el


hombre?, Vale la pena darse por
completo a un alguien cuando este
alguien no quiere amar de verdad ni
actuar con verdadero sentimiento de
lealtad?, Vale la pena ser todo y no
alcanzar nada?, Vale la pena dar
años, años y años a una causa de la
cual se es desechado como mueble
viejo?, Vale la pena navegar con
tanta incertidumbre?, Vale la pena
estar siempre en lo vano?, en lo
siempre lleno de falsedad e
hipocresía?, Vale la pena?
173
Vale la pena estar siempre en lo no
válido, en lo no fecundo?, sólo Dios
basta, sólo Dios es lealtad, y con Él
y sólo con Él lograremos cambiar
tanta miserableza, tanta
mediocridad, sólo con Dios se puede
aceptar y tolerar a todo aquel y
aquellos que son hermanos nuestros
por Cristo Jesús, anímame Señor a
ser más tuyo y al lado tuyo ver a
todos como mis hermanos.

174
XLVII
CÓMO AMARTE?

Cómo amarte Rey?, cómo amarte


Señor?, cómo poder estar cerca de
Ti?, cómo poder alcanzar tu gracia?,
cómo alcanzar tu bondad?, cómo
alcanzar tu infinita misericordia?,
cómo alcanzar tu paz y bien?, cómo
alcanzar tu generosidad?, con un
corazón santo, con un corazón
limpio, con un corazón puro y
fraterno, con un corazón de entrega
y abnegación, con un corazón dador
del todo por el todo, con un corazón
175
contrito y humillado, con un corazón
de firmeza y dignidad, con un
corazón dispuesto siempre a alabarte
y bendecirte, con un corazón de
mansedumbre, con un corazón lleno
para Ti, con un corazón vacío para el
mundo, con un corazón dispuesto al
perdón, con un corazón, siempre con
un corazón.

176
XLVIII
CONCIENCIA

Conciencia de pecado, conciencia de


muerte,
Conciencia de pecado, argumento
para morir,
Conciencia de pecado, alejamiento
del Señor Dios,
Conciencia de pecado, destrozo del
alma,
Conciencia de pecado, fracaso del
hombre tarde o temprano,
Conciencia de pecado, horror y
división del corazón,

177
Conciencia de pecado, es muerte en
vida, es no tener a Dios, es bofetear
la cara de Jesús,
Conciencia de pecado, horror del que
busca a Dios.

Concédeme oh Dios, el alejarme por


amor a Ti, de todo aquello que me
lleve al pecado, Tú Señor, da forma
a mi alma y a mi corazón.

178
IL
PERDÓN

El amor es una rosa hermosa y


valiosa, mas como toda rosa tiene
espinas, espinas punzantes y
dolientes al contacto con la piel, así
mismo, la espina de la rosa hermosa
es el perdón, perdón que procede
de lo alto, de lo bello, de lo divino,
amor que se fecunda en el alma que
es de Dios y pertenece al Rey, el
perdón el la máxima del amor, el
perdón, bálsamo del corazón, el
perdón, nutrición de hermanos y
amigos, el perdón la base del buen

179
cristiano, el perdón, inmenso océano
de misericordia, el perdón, consuelo
y alivio del derrotado, el perdón,
puerta de las almas desesperadas,
el perdón, lucha real del bien y el
mal, el perdón, mandato divino, el
perdón viene de Dios, el perdón es
Dios.

180
L
HAGAMOS UN PACTO

Hagamos un pacto Tú y yo, hagamos


un pacto amado Señor, hagamos un
pacto por siempre en toda la
eternidad, hagamos un pacto de
hermanos, de amigos, hagamos un
pacto de padre e hijo, hagamos un
pacto real, hagamos un pacto para
siempre contar, hagamos un pacto
Tú y yo mi amado Rey, hagamos un
pacto, siempre un pacto de los dos,
hagamos un pacto de luz y caridad,
hagamos un pacto de bonanza y
prosperidad, hagamos un pacto de

181
perdón y bondad, hagamos un pacto
de fe y fraternidad, hagamos un
pacto de amor, hagamos un pacto
de sapiencia y conocimiento,
hagamos un pacto de vida y
eternidad, hagamos un pacto de
edad en edad, hagamos un pacto
de heredad, hagamos un pacto de
bien en bien, hagamos un pacto
amado Rey, hagamos un pacto de
entrega y bondad, hagamos un pacto
entre Tú y yo, hagamos un pacto de
pureza y libertad, hagamos un pacto
de sanación y vocación, hagamos un
pacto donde yo descanse siempre
en Ti y siempre llegue a Ti, hagamos
por siempre y para siempre un pacto
de los dos.

182
LI
ALMA

Alma blanca, alma bella, alma pura,


alma santa, alma de amor, alma de
bondad, alma que ha sido llamada
por Dios, alma que has sido llena
con el amor del Señor, póstrate ante
el Rey, póstrate ante el Señor, y da
al Señor todo el honor y la gloria,
alma bendecida por el más bendito,
búscalo siempre, alma que ha sido
rescatada del pecado, da honor a tu
Señor y Rey, alma hermosa por la
hermosura de Dios, hónralo y
bendícelo, todo el tiempo y en todo

183
lugar, alma santa y bella, alma de
Dios, ven siempre en busca de tu
Señor y Rey, alma blanca y pura,
regocíjate en Dios tu Señor, amén.

184
LII
DÉJAME

Déjame entrar en tus altares Señor,


déjame dormir en tus recámaras,
déjame sentir el suave aroma del
incienso, déjame estar a solas
contigo, déjame recrear en Ti,
déjame mirarte una y otra vez,
déjame servirte y honrarte, déjame
comer de tu cuerpo y beber tu
sangre, déjame amado mío dormir
para siempre en tus brazos, y estar
seguro en tu regazo, amado mío,
siempre déjame a tu lado.

185
LIII
EL HOMBRE HABLA

El hombre habla creyendo tener la


razón, el hombre se expresa con la
firme intención de procurar
credibilidad ante los hombres, ante
Dios, el hombre presume ser lo que
no es, el hombre ha obrado sin la
voluntad del Señor, cometiendo una
significativa cantidad de errores, el
hombre siempre intentando
encontrarle lógica a lo ilógico, a lo
irracional, Dios no está en el
portafolio de opciones racionales del

186
hombre, Dios se hace esquivo ante
la razón del hombre, Dios se oculta
ante la mirada escrutadora del
hombre que intenta saberlo todo
ante nuestra limitada mente y razón,
por lo tanto, el hombre al no poderlo
interpretar a su forma y manera
decide atacarlo con toda suerte de
falsos pensamientos, queriendo
dejar en ridículo al grande y
poderoso, mas sólo queda en ridículo
el mismo hombre.

¡VANIDAD DE VANIDADES!

187
LIV
NOCHE OSCURA,
NOCHE DE LLANTO

Noche oscura, noche de tribulación,


noche de llanto, ha muerto el
salvador.

Los hombres y mujeres que en las


horas vestidas por el sol gritaban
extasiados por la sangre derramada
del cordero ahora en las horas
vestidas por la luna, lloran su muerte
y se dan golpes de pecho.

Noche oscura, noche de tribulación,


la que viven en sus corazones
188
quienes con mayor insistencia
gritaban crucifícale, crucifícale.

Noche cubierta de llanto y cobardía


de aquellos que sus amigos se
decían.

Noche oscura, mas siempre serena


de aquellos que firmes y dignos le
acompañaron en su pena.

Noche de llanto angelical para


aquellos pocos que al pie de su cruz
la vida quisieron dar.

Noche oscura, mas con la dulce y


segura esperanza para aquellos que
pronto le ansían ver resucitar.

Noche tenebrosa para aquellos a

189
quienes les grita su conciencia:
asesino, asesino.

Noche de llanto y soledad para


aquella mujer a quien más le dolió,
noche de llanto y soledad para María
la madre de Dios.

190
LV
MUÉSTRAME
TU ROSTRO SEÑOR

Muéstrame tu rostro Señor,


muéstrame tu gracia mi Salvador,
muéstrame tu bondad amigo mío,
muéstrame tu santa faz en mi noche
oscura, muéstrame tus manos
extendidas en mis momentos de
falencia y llévame siempre a tu
santa mesa.

Muéstrame tu rostro Señor,


muéstrame la dulzura que se
desprende de tu pecho que arde en
191
la hermosura, muéstrame tu rostro
Señor, y deja a este pobre pecador
extasiarse con el brillo de tus ojos
sin igual, muéstrame tu rostro Señor
y déjame sin aliento pues quiero en
tus manos y vida entregar mi último
aliento.

Muéstrame tu rostro Señor


Muéstrame tu rostro Señor.

192
LVI
ÉL ES LA GLORIA

Él es la gloria de Israel,
Él es la gloria del alma bendecida,
Él es la gloria del pueblo santo,
Él es la gloria de los santos,
Él es la gloria bajada del cielo,
Él es la gloria que derrota el mal,
Él es la gloria que sana nuestras
enfermedades,
Él es la gloria que venda nuestras
heridas,
Él es la gloria hecha visible,
Él es la gloria amada por los hombres
que saben amar,
193
Él es la gloria hecha camino, verdad
y vida,
Él es la gloria y su nombre es
JESHUA

194
LVII
CUERPO

Cuerpo sagrado de mi amado Señor,


cuerpo bendito del que es más que
bendito, cuerpo que eres pan vivo
bajado del cielo, cuerpo que te
deshaces por amor, cuerpo que
traspasado de clavos y lanza quedas
por mi vida entera, cuerpo que te
glorificas en la mañana del tercer
día, dando paso a la gloria del alma
abatida, cuerpo que te haces hostia,
cuerpo que te haces vida, cuerpo
santo, cuerpo sacro, cuerpo amado,
por cada instante cuerpo que eres
más que brillante, por cada instante

195
cuerpo que eres más que
amantísimo, por cada instante
cuerpo a Ti glorifico.

Permíteme amantísimo Señor ser


digno para yo lograr alimentar mi
alma con tu cuerpo, en forma limpia
y santa, permíteme Señor fundirme
con tu carne y vivir por siempre en
comunión contigo.

Amén

196
LVIII
FUERZA TUYA

Fuerza tuya mi Señor,


Fuerza de roca,
Fuerza del Altísimo,
Fuerza tuya dame amado mío, fuerza
tuya ven a mí,
Fuerza tuya para caminar con
rectitud,
Fuerza tuya para ser tuyo,
Fuerza tuya para ser firme y digno,
Fuerza tuya para vencer,
Fuerza tuya para ser libre,
Fuerza tuya para ser bendecido,
Fuerza tuya para alcanzar tu gloria
Señor,
Fuerza tuya siempre fuerza tuya
sobre mí.
197
LIX
QUIÉN ES ESTE
HOMBRE?

Quién es este hombre misterioso que


camina sobre el agua?, quién es este
hombre misterioso que multiplica
panes y peces?, quién es este
hombre misterioso que la vida da a
los muertos?, quién es este hombre
misterioso que reprende a los vientos
y al mar?, quién es este hombre
misterioso que inquieta el corazón?,
quién es este hombre misterioso de
mirada profunda y desconcertante?,
quién es este hombre misterioso de

198
palabra libre, pura y casta?, quién
es este hombre misterioso de figura
atrayente?, quién es este hombre
misterioso que me invita a seguirle?,
quién es este hombre misterioso de
rostro curtido por el sol?, quién es
este hombre misterioso de sonrisa
al viento y manos generosas?

Es Jesús y su emblema es una cruz.

199
LX
JUDÍO Y SAMARITANA,
ENCUENTRO DE AMOR

Ahí, sentado está en el pozo de


Jacob, sandalias ajustadas como un
buen caminante que es, el manto
cubre su cabello y protege su rostro
del fuerte sol, ahí está, como en
espera, qué espera?, ha despedido
a sus amigos y solo queda, mirando
al cielo, tal vez por un momento mira
su morada celestial, su soledad ha
sido interrumpida, una mujer
samaritana viene al pozo, cansada
del camino, sedienta de tanto andar,

200
el sol inclemente, los caminos
polvorientos, tantos pasos errados
que han sido dados, la fatiga se ve
en la mujer, Él le observa y le pide
de beber, ella se asombra y tal vez
se enoja al ver a un judío, pedir a
ella beber, ella reprocha, Él habla
suavemente y una fuente de agua
viva comienza a descender de sus
labios santos y hermosos, ella queda
a sus pies, escucha con atención lo
que éste hombre dice y cuenta, habla
y transmite, su cansancio terminó,
su fatiga se durmió en el sueño de
vida, de esperanza, de ilusión, Él
abre sus brazos enseñándole con
sumo amor y profunda devoción, sus
ojos le traspasan, su corazón se
inquieta, su alma se recrea, su ser
se estremece, Él rompe barreras, Él

201
acaba con años de conflicto, Él
termina con la inconciencia vivida,
Él, sí, Él hiere de amor el corazón de
esta mujer, ella herida queda de
amor y grita en su corazón, no te
vayas mi Señor, mas las sandalias
justas están para emprender el viaje
arduo de la predicación, ella le mira,
jamás olvidará este judío de palabra
santa que hiere el corazón con su
mirada de amor, jamás olvidará este
hombre que transformó su vida, ella
jamás olvidará a su Señor.

Jesús de Nazareth

202
LXI
HERMOSO

Hermoso, muy hermoso ver el rostro


del peregrino que recibe de la mano
extendida y generosa.
Hermoso, muy hermoso sentir el
gozo del que lo da todo sin negar
nada.
Hermoso, muy hermoso ver la
sonrisa del que se aleja, dando
gracias a Dios por la bondad de un
corazón que se brinda sin
restricción.
Hermoso, muy hermoso es sentir el
corazón traspasado de amor por los
hermanos que en su peregrinaje van.

203
Hermoso, muy hermoso es saber que
aún queda alguien en quien confiar.
Hermoso, muy hermoso es sentir la
suave caricia de la generosidad.

204
LXII
TRES AMIGOS

Son tres amigos con alguien en


común, los tres suben con Él la
montaña, la suben suave, despacio,
la cima les espera, allí han llegado,
con exactitud no saben a que van,
los anima su palabra, los anima su
andar, algo nuevo sucede ante ellos,
algo sin explicación humana, una
nube les cubre, el rostro de Él se ve
más brillante que el sol, sus ropas
son más blancas que la nieve, al lado
de Él dos grandes del pasado Moisés
y Elías, todo pareciera detenerse,
todo pareciera estar contemplando
205
aquello tan grande, bello y
majestuoso, una voz como trueno
se hace presente “este es mi hijo
amado, escúchenlo”, ellos caen
rostro en tierra, uno de ellos toma la
palabra, ¡qué bien que estamos
aquí!, hagamos tres chozas dice sin
saber, queriendo tal vez algo más
por decir, todo pasa en corto tiempo,
mas parece eterno y vibrante, Él les
mira, Él les habla, ellos están llenos,
tienen sus tinajas llenas de buen
vino, extasiados deslumbrados por
tanta belleza, Él los ha inquietado,
Él los quiere libres, nuevos, Él los
ama, tanto que muestra su gloria,
muestra su esplendor, es el
momento de volver, es el momento
de bajar la cima, llegar al campo y
dar a todos a beber de aquel buen

206
vino que embriaga, que llena de
gozo el corazón, es el momento de
dar un paso más allá, un paso por
amor, por amor a Él, es el momento
de decir, Él es Jesús de Nazareth.

207
LXIII
AMOR

Conjugar amor,
Sentir amor,
Anhelar amor,
Soñar amor,
Desear amor,
Vivir amor,
Alcanzar amor,
Dar amor,
Recibir amor,
Comprar amor,
Vender amor,
Respirar amor.

Todos tenemos necesidad de amor,


208
mas pocos felizmente dicen lograr
el amor, el amor en todas sus
manifestaciones, el amor en todo su
concurrir, el amor en todo su
esplendor, el amor en toda su
majestuosidad, sí, majestuosidad,
así como suena, ya que el amor
proviene de Dios y Dios es majestad,
Dios es real, Dios es realeza, todos
buscamos amor, mas muchas veces
lo buscamos en los lugares
equívocos y sitios extraños, es
menester que revaluemos nuestro
caminar, giremos hacia Dios nuestro
mirar, nuestro corazón, y en Él
hemos de transformar nuestros
corazones, con Él hemos de advertir
lo que es el verdadero amor, y en Él
hemos de lograr ver en todos
nuestros hermanos un pedacito del

209
corazón del amado Dios, amor
divino, amor real, amor de vida,
amor del todo por el todo, amor, sí,
el amor existe, tan sólo hay que mirar
hacia su fuente real, Dios.

210
LXIV
AQUÍ ME TIENES

Aquí me tienes elevando mi vuelo,


aquí me tienes mi amado Señor, mi
amado Rey, yo doy honor, gloria y
alabanza a Ti, y cómo no darla si Tú
eres todo, y cómo no darla si Tú eres
realeza, majestad y gloria, Tú eres
mi absoluto, Tú eres mi Señor de
cielo y tierra, te amo Señor, sí, te
amo, y cómo no amarte si Tú me
brindas tu amor, y cómo no amarte
si Tú me concedes la suave caricia
del rocío, la suave caricia de la

211
mañana, el suave calor de la tarde,
te amo amado mío, te amo con mi
corazón, te amo con todo mi ser,
gracias por tu ser, gracias, gracias,
gracias, y cómo no agradecerte si
todo lo haces en procura de mi bien,
y cómo no agradecerte si eres y
serás mi sumo bien, por siempre
aleluya, amén.

212
LXV
FUENTE

Fuente inagotable de vida,


Fuente inagotable de bondad,
Fuente inagotable de perdón,
Fuente inagotable de caridad,
Fuente inagotable de generosidad,
Fuente inagotable de misericordia,
Fuente inagotable de piedad,
Fuente inagotable de gracias,
Fuente inagotable de bendición,
Fuente inagotable de sanación,
Fuente inagotable de liberación,
Fuente inagotable de enseñanza,

213
Fuente inagotable de amor,
Fuente inagotable de verdad,
Fuente inagotable de nombre
Jeshua,
Fuente inagotable dispuesta para
todos y cada uno de nosotros los
hombres, fuente inagotable dada al
buen hombre de buen corazón,
fuente inagotable, esperanza
siempre de mí, pobre pecador,
fuente inagotable por siempre
inagotable.

214
LXVI
CAE LA LLUVIA

Cae la lluvia,
Como riego santo,
Cae la lluvia,
Como bendición divina,
Cae la lluvia,
Como gozo del Señor,
Cae la lluvia,
Como fuente de renacimiento,
Cae la lluvia,
Como misericordia del cielo,
Cae la lluvia,
Como mano extendida de Dios,
Cae la lluvia,

215
La lluvia cae entonando una canción,
canción de gloria, canción de
alabanza, canción de júbilo para el
santo que es nuestro Señor.

216
LXVII
SEGUIRÉ

Seguiré tus huellas Maestro, las


seguiré a donde vayan Señor,
seguiré tus huellas Maestro, yo las
seguiré por valles, ríos y montes,
siempre las seguiré, seguiré tus
huellas Maestro, huellas de amor paz
y bien, seguiré tus huellas Maestro,
en la arena las seguiré, adonde ellas
vayan yo iré, seguiré tus huellas
Maestro, tus huellas seguiré, siendo
yo tu discípulo, siendo yo tu
aprendiz, seguiré tus huellas
Maestro, a donde ellas vayan yo iré,
217
ajustaré mis sandalias Señor, para
poder caminar en tu andar, seguiré
tus huellas Maestro, tus huellas
seguiré, andando y andando,
camino en Ti forjaré, seguiré tus
huellas Maestro, tus huellas seguiré,
dando pasos firmes contigo
avanzaré, seguiré tus huellas
Maestro a donde ellas vayan yo iré,
pondré todo mi empeño para no
apartar mis pies de tus huellas, pues
tus huellas seguiré, seguiré tus
huellas Maestro, por siempre tus
huellas seguiré.

218
LXVIII
SONRISA DE NIÑO

En la sonrisa del niño estás Tú,


En la sonrisa del niño caminas Tú,
En la sonrisa del niño sonríes Tú,
En la sonrisa del niño transmites Tú,
En la sonrisa del niño amas Tú,
En la sonrisa del niño vives Tú,
En la sonrisa del niño esperas Tú,
En la sonrisa del niño bendices Tú,
En la sonrisa del niño tu reino está,
En la sonrisa del niño tu paz nos das,
En la sonrisa del niño albergue das,
En la sonrisa del niño fuerza das,
En la sonrisa del niño siempre estás,
219
Quien se hace como niño tu reino
alcanzará, quien se hace como niño
a Ti tendrá.
En la sonrisa del niño quiero estar,
En la sonrisa del niño mírame Tú,
En la sonrisa del niño guárdame Tú,
Con la sonrisa del niño quiero morir,
para vivir en Ti, con la sonrisa del
niño.

220
LXIX
VUESTRA SOY,
PARA VOS NACÍ

Soberana majestad,
Eterna sabiduría,
Bondad buena al alma mía,
Dios, Alteza, Un ser, bondad,
La gran vileza mirad,
Que hoy os canta amor ansí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vuestra soy, pues me criastes;


Vuestra, pues me redimistes;
Vuestra, pues me sufristes;
Vuestra, pues me llamastes;
Vuestra, porque me esperastes;
Vuestra, pues no me perdí;
221
¿Qué mandáis hacer de mí?
¿Qué mandáis, pues, buen Señor,
que haga tan vil criado?
¿Cuál oficio le habéis dado a este
esclavo pecador?
Veisme aquí mi dulce amor,
Amor dulce, veisme aquí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Veis aquí mi corazón,


Yo le pongo en vuestra palma,
mi cuerpo, mi vida y alma,
mis entrañas y afición,
dulce esposo y redención,
pues por vuestra me ofrecí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme muerte, dadme vida,


Dad salud o enfermedad,
Honra o deshonra me dad,
Dadme guerra o paz crecida,
Flaqueza o fuerza cumplida,
222
Que a todo digo que sí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme riqueza o pobreza,


Dad consuelo o desconsuelo,
Dadme alegría o tristeza,
Dadme infierno o dadme cielo,
Vida dulce, sol sin velo,
Pues del todo me rendí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis, dadme oración;


Sino, dadme sequedad,
Si abundancia y devoción,
Y si no esterilidad,
Soberana majestad,
Sólo hallo la paz aquí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme, pues, sabiduría,


O por amor, ignorancia,
Dadme años de abundancia,
223
O de hambre y carestía,
Dad tiniebla o claro día,
Revolvedme aquí o allí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis que me esté holgando,


Quiero por amor holgar,
Si me mandáis trabajar,
Morir quiero trabajando,
Decid, ¿Dónde, cómo y cuándo?
Decid, ¿Dulce amor, decid?
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme calvario o Tabor,


Desierto o tierra abundosa,
Sea Job en el dolor,
O Juan que al pecho reposa;
Sea viña fructuosa,
O estéril, si cumple así.
¿Qué mandáis hacer de mí?

224
Sea José puesto en cadenas,
O de Egipto adelantado,
O David sufriendo penas,
O ya David encumbrado;
Sea Jonás anegado,
O libertado de allí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Esté callando o hablando,


Haga fruto o no le haga,
Muéstrame la ley mi llaga,
Goce de evangelio blando;
Esté penando o gozando,
Sólo vos en mí viví,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Santa Teresita del Niño Jesús

225
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 5

PRÓLOGO 9

I. Crees en Dios?, o vives a Dios! 11


II. Por conveniencia o por convicción!27
III. Insistir, insistir y volver a insistir 43
IV. La verdadera devoción 54
V. Esfuérzate y se valiente 62
VI. En la casa del justo hay provisión 68
VII. En el temor del Señor está
la fuerte confianza 74
VIII. Mi presencia irá contigo y
te daré descanso 82
IX. Por qué teméis hombres de
poca fe? 89
X. Mundo 95
XI. Trinidad 99
XII. Mírame 101
XIII. Por centavos 103
XIV. Vida 105
XV. Costado 107

226
XVI. Risa y llanto 110
XVII. Dar 112
XVIII. Amistad 114
XIX. Esposo 116
XX. Madre 120
XXI. Gracias 122
XXII. Alabado 124
XXIII. Ese es mi Dios, ese es mi Rey 127
XXIV. Celo 129
XXV. Copa 130
XXVI. Dame 132
XXVII. Sábana 134
XXVIII. Reconciliación 136
XXIX. Loado seas 138
XXX. Cristo 140
XXXI. A los pies 142
XXXII. Fraternidad 144
XXXIII. Quiero 146
XXXIV. Ruego 148
XXXV. El rostro de Jesús 150
XXXVI. Guadalupe 153
XXXVII. Al amor de los amores 155
XXXVIII.Amarás al Señor tu Dios 156
XXXIX. Pasa el tiempo 158
XL. Amor de Cruz 160
XLI. Centavo 162
XLII. Duele 165
XLIII. Amigo 167

227
XLIV. Valle 169
XLV. Quiero 171
XLVI. Vale la pena? 173
XLVII. Cómo amarte? 175
XLVIII. Conciencia 177
XLIX. Perdón 179
L. Hagamos un pacto 181
LI. Alma 183
LII. Déjame 185
LIII. El hombre habla 186
LIV. Noche oscura, noche de llanto 188
LV. Muéstrame tu rostro Señor 191
LVI. Él es la gloria 193
LVII. Cuerpo 195
LVIII. Fuerza tuya 197
LIX. Quién es este hombre? 198
LX. Judío y samaritana,
encuentro de amor 200
LXI. Hermoso 203
LXII. Tres amigos 205
LXIII. Amor 208
LXIV. Aquí me tienes 211
LXV. Fuente 213
LXVI. Cae la lluvia 215
LXVII. Seguiré 217
LXVIII. Sonrisa de niño 219
LXIX. Vuestra soy, para vos nací 221

228

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