Está en la página 1de 3

PROTOCOLO DE LECTURA CAPITULOS 7 y 8 DEL “MANUAL DE LOGICA

FORMAL PARA SU EMPLEO PRACTICO EN EL DERECHO”.

VALENTINA CALDERON

I. NOCIÓN DE “RAZONAMIENTO”

En general, tenemos la posibilidad de conceptualizar al argumento como el acto por el


que, la razón, mediante lo cual ya conoce, consigue un entendimiento nuevo. Aristóteles
ha sido el primer filósofo en proponer las propiedades del argumento lógico al señalar que
“es un discurso (logos) en el que, establecidos determinados datos, resulta precisamente
algo distinto a los datos establecidos por el mero elaborado de haber sido establecidos”

Otras definiciones del argumento nos permiten detectar de mejor forma sus propiedades
fundamentales: “Es el proceso de la mente por el que, de una o más proposiciones
conocidas, se llega al entendimiento de una proposición desconocida”.

Por esa razón mencionamos que el conocimiento es generador de un entendimiento


nuevo, diferente a los recursos preexistentes en nuestra mente sin embargo subordinado a
esos. De esta forma puesto que, el pensamiento referente a su operación, a su iniciativa y
a su expresión, tenemos la posibilidad de descifrarlo de la siguiente forma:

Estamos frente a un “raciocinio psicológico”, en otras palabras, que la sabiduría recibe, en


su psique, nuevos conocimientos desde eso que ya conoce. pudimos encontrar un
“raciocinio lógico”, o sea, la sabiduría integra, ordenadamente como unidad, eso que
conoce (antecedente), para obtener un entendimiento (consecuente). Referente a la
expresión. Es la formalización de un “argumento”, o sea, expresión externa (o
exteriorización) del raciocinio, el cual se afirma.

II. ELEMENTOS DEL RAZONAMIENTO.

Si definíamos que mediante el razonamiento logramos un conocimiento nuevo en función


de aquello que conocemos, derivamos de esta noción los dos elementos constitutivos del
raciocinio, los cuales son:

a) Antecedente: es el juicio o juicios conocidos de los cuales se infiere un juicio


desconocido;

b) Consecuente: es el juicio nuevo inferido de los juicios conocidos. El consecuente


también suele denominarse inferencia, esto es porque el conocimiento nuevo que se
obtiene se logra de inferir (mediante una deducción o inducción) en función de los juicios
ya conocidos.

III. NATURALEZA DEL RAZONAMIENTO

definíamos al razonamiento como el acto por el cual, la razón, por medio de lo que ya
conoce, adquiere un conocimiento nuevo, porque son esos elementos conocidos a los que
la razón enfrenta para generar un auténtico saber, que sería el genuino elemento del
pensar. La naturaleza del razonamiento está compuesta por esa materia que nos permite
generar un conocimiento correcto conforme a la realidad. Para usar dicha materia de
manera adecuada, hemos de ser los artesanos del criterio y los labradores de la razón para
distinguir apropiadamente de qué está compuesto el razonamiento para utilizarlo como
argumentación.

Así pues, teniendo en consideración los elementos del razonamiento, podemos distinguir
que dicha operación mental está compuesta por una materia próxima y una materia
remota: Materia próxima. Son los tres juicios de los que está compuesto el razonamiento.
Materia remota. Son los tres conceptos de los que consta, también llamados términos. El
término con el que se comparan los otros dos se llama término medio, y los que se
comparan con el término medio son denominados términos extremos o premisas. i.
Término mayor (T): es el predicado de la conclusión; ii. Término menor (t): es el sujeto de
la conclusión; iii. Término medio (M): es el medio por el que se llega a la conclusión.

IV. RAZONAMIENTO Y ARGUMENTO

un razonamiento se descifra como un argumento. Pero para saber cómo se da esta


dinámica mental atendamos a los siguientes elementos. En el texto se toma como ejemplo
el Artículo 123 del Código Penal para el Distrito Federal que dice: “Al que prive de la vida a
otro, se le impondrá de ocho a veinte años de prisión”. En función de este precepto
realizamos el siguiente argumento: (I) El que priva de la vida a otro merece una pena de
ocho a veinte años de prisión. (II) Luis Gómez privó de la vida a Carlos Pérez. (III) Luego
entonces, Luis merece una pena de ocho a veinte años de prisión. De esta forma,
observamos que el antecedente es un instrumento o medio indispensable para que la
razón se mueva a establecer un consecuente. No podríamos razonar válidamente que Luis
merece una pena de ocho a veinte años de cárcel si no conociésemos que existe un tipo
penal que sanciona con dicho margen, y que Luis Gómez cayó en el supuesto normativo.

Aquí es importante puntualizar que la conclusión, por sí sola, no es el argumento, pues


aquella no existiría si no se conocieran los elementos que le dan existencia. No podemos
decir que “Luis Gómez merece una pena de ocho a veinte años de cárcel” sea un
argumento, pues dicho enunciado carece de sentido si no es derivado de algo; en dado
caso es una simple enunciación, pero no un argumento, puesto que este es una ilación
lógica de antecedentes y consecuentes.

V. RAZONAMIENTO CORRECTO E INCORRECTO; MATERIAL Y FORMAL.

Así las cosas, podemos identificar que existen razonamientos correctos y razonamientos
incorrectos. Esto se deriva de la ilación, pertinente o no, de los antecedentes y los
consecuentes. En este sentido podemos distinguir los siguientes aspectos: a)
Razonamiento correcto: existe cuando el consecuente se infiere realmente del
antecedente. b) Razonamiento incorrecto: existe cuando el consecuente no se infiere
realmente del consecuente.

Por otro lado, en el razonamiento debemos distinguir la materia y la forma: a) Materia:


constituida por los elementos de concepto incluidos en las proposiciones. b) Forma: es la
disposición de esos elementos de concepto cuyo acomodo implica una inferencia.

VI. REGLAS DE VERDAD MATERIAL Y FORMAL, EN CUANTO ANTECEDENTES Y


CONSECUENTES

De lo dicho anteriormente, podemos identificar que existen ciertas reglas que se aplican
en cuanto a la corrección formal y material de la relación entre los antecedentes y los
consecuentes: a) De un antecedente verdadero no puede seguirse un consecuente falso.
b) Si el consecuente es falso, por lo menos uno de los dos antecedentes debe ser falso. c)
De un antecedente falso puede seguirse, ya sea un consecuente falso (per se), o bien, un
consecuente verdadero (per áccidens). d) De la verdad del consecuente no se deduce
necesariamente la verdad del antecedente. e) Todo lo que está en el antecedente, está
también en el consecuente, pero no al revés. f) Todo lo que va en contra del consecuente,
va también en contra del antecedente, pero no al contrario. g) De lo contradictorio del
consecuente se deduce lo contradictorio del antecedente si es buena la consecuencia,
pero no viceversa.

VII. TIPOS DE RAZONAMIENTO

Atendiendo al origen material del razonamiento, podemos distinguir dos tipos de este,
ambos opuestos entre sí. De esta forma tenemos: a) Razonamiento deductivo: es el
conocimiento que parte de lo universal hacia lo particular. b) Razonamiento inductivo: es
el conocimiento que parte de lo particular hacia lo universal.

También podría gustarte