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- VANESSA PAZ CARREÑO

- MARÍA PAULA CAMARGO CUEVAS


- FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL

LA LUCHA CONSTANTE DE SER MUJER

Las implicaciones de la existencia humana son más complejas de lo que parecen, nacer y respirar al
menos un segundo conlleva ser persona, lo que trae consigo ser sujeto de derechos y obligaciones,
según características físicas las personas se catalogan en un género u otro, es aquí donde el escrito
se detiene para hacer énfasis en ello; aparentemente ser hombre o mujer sólo tiene diferencias en la
biología del ser humano, los demás estándares entran en el parámetro de la igualdad según la
constitución política, pero ¿ realmente existe una igualdad de género en Colombia?

Desde tiempos remotos el poder femenino se ha menospreciado, en el siglo XIX ser mujer
conllevaba educación escasa, tener hijos, cocinar y depender de un hombre ya se tratara de papá,
hermano o hijo, en el siglo XX la situación avanzó un poco abriendo puertas a más oportunidades
de nivel laboral aunque con la circunstancia de salarios más bajos que los masculinos; es
preocupante ver que no es una problemática delimitada a algunos sectores, si no que se trata de una
especie de enfermedad que está propagada por todo el mundo, dependiendo del país y lugar ser
mujer es casi un delito, aún existen matrimonios forzados, aún se practican costumbres aberrantes,
como la ablación genital, en China cuando se dictaminó la ley de hijo único, las madres abortaban a
las niñas porque no eran varones, presenciar las disculpas de una princesa japonesa por tener una
niña en vez de un niño deja mucho que decir, en Arabia Saudita las mujeres no pueden salir solas y
es mal visto que manejen automóviles, en Rusia hay poco menos de 500 trabajos específicos
vetados para mujeres, en Qatar los esposos pueden impedir que sus esposas trabajen, en Surinam se
debe pedir permiso a los esposos para solicitar un pasaporte, en Egipto se trata a la mujer como bien
material, lo anterior hace énfasis a una mirada global, y en Colombia las cosas no son diferentes; en
la actualidad los atacantes al género femenino han cambiado de estrategia, son varios puntos a tener
en cuenta, el primero de ellos es el lenguaje, de forma subliminal se agrede el género femenino
generando similitudes entre debilidad y características propias de ser mujer, por ejemplo, es algo
cotidiano escuchar frases como ‘actúas como niña’ ‘va a llorar como una mujer’ ‘corres como niña’
que se contrarrestan con frases como ‘actué como hombre’ ‘los hombres no lloran’ ‘corra como
varón’ en la primer parte se denota claramente un insulto hacia el individuo al cual le comuniquen
el mensaje, pero la segunda parte sugiere empoderamiento, y la única diferencia es que unas frases
hacen alusión a un género y otras frases a otro, no es más, aunque el significado cambie por la
cultura machista que se implementa, lo anterior no sólo se ve reflejado en el lenguaje si no también
se puede ver sutilmente en algunas películas, cuando caracterizan a un personaje femenino superior
a las demás únicamente porque no le gustan las típicas cosas de chicas, es misógino, es decir
fomenta un rechazo al no querer que estos personajes se asocien con el resto de mujeres porque la
feminidad tiene connotaciones negativas, así mismo está la otra cara de la moneda, la cual es una
exageración y ridiculización de la feminidad en personajes caprichosos, huecos e irrelevantes
interpretados por mujeres, ya que alguien en su diminuto pensamiento se le ocurrió la brillante idea
de generar estereotipos que rayan en lo absurdo y exagerado en las cualidades de los personajes, es
extraño que algunos de los escritores no puedan redactar acerca de mujeres reales con un trasfondo
empático; de igual manera la gente tiene patrones de comportamiento que según algunos
caracterizan a un género, un ejemplo de ello es la sensibilidad, cuando una mujer es sensible y
delicada “está bien” pero si por el contrario le cuesta proyectar sus emociones y la delicadeza no es
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un factor que la describa en gran medida, es catalogada como “otro hombre más” lo cual no es justo
porque el comportamiento de la gente depende de cada ser humano, tener un género u otro no
encasilla el comportamiento que se pueda tener, lo mismo sucede con el lenguaje, pareciera que la
educación al momento de hablar es distinta y es celebrado u odiado que se digan malas palabras
según la variante de ser mujer u hombre; la forma de vestir también es un punto importante, los
señalamientos por llevar ropa que no es “adecuada” genera desde insultos por parte de los demás
hasta impedir que les nieguen el acceso a algún lugar, lo más hipócrita de esto es que las mismas
personas que ven desnudos por internet catalogan a una chica de atrevida por usar ropa que según
ellos es “sugerente” es un excelente ejemplo de doble moral, de ahí salen frases como “por usar
mini falda las violan” “la atacaron en la calle pero es que iba vestida muy provocativa” el cuerpo de
cada persona y su forma de vestir no debe ser justificación para algún tipo de agresión; además de
ello, las actividades y profesiones también tienen un limitante, hombre futbol mujer muñecas, es un
gran NO, es un estigma infundado, si cada individuo nace libre ante la ley no se debería tener que
escuchar esas frases, afortunadamente se ha venido rompiendo el paradigma con el ejemplo de
varias mujeres como Mariana Pajón ganadora olímpica de BMX y Yuri Alvear ganadora olímpica
en yudo, es autónomo escoger los intereses, el único limitante es el del pensamiento, al igual con los
colores, cuando esperan que a una niña le guste el rosa y no es así; sin hablar de los contantes casos
de violencia sexual, y violencia intrafamiliar, y la manipulación de los medios quitando peso a
problemas grandes hacia mujeres, por ejemplo existe un titular en internet de RCN llamado
‘REVELDÍA WAYÚU: niñas rehúsan casarse en rancherías de la Guajira’ ¿desde cuándo rebeldía
es que una NIÑA no se quiera casar? No se debería tener que explicar lo mal que está el título en
pleno siglo XXI, si cada ser humano es libre desde que nace la palabra “rebeldía” no existe ahí, si
alguien no se quiere casar no se casa y punto, si alguien obliga a otra persona a casarse y ésta no se
quiere casar tampoco es rebeldía porque está haciendo uso de su derecho natural, además del
terrible caso de que es una niña, ni siquiera una mujer, se entra en territorio de violencia sexual.

Se han expuesto diferentes puntos en los que describen las circunstancias en las cuales la mujer es
vulnerada, no se está diciendo que todos los hombres sean malos, no es que sea culpa de los
hombres ya que ellos también son víctimas del machismo, tampoco es una guerra de sexos, sólo
que, respondiendo a la pregunta del inicio, culturalmente no hay una igualdad de género en
Colombia, ser los pioneros en cambiar aspectos que no gustan en la sociedad es decisión de cada
uno, no hay que callar sobre situaciones que no se está de acuerdo, se propone alzar la voz ante
cualquier hecho que considere injusto hacia la mujer, es responsabilidad de todos cambiar la cultura
arcaica y logra que la civilización llegue a las mentes de todos.