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Texto: 2 Pedro 1:3

Tema: participes de la Naturaleza Divina

I. VIRTUD. Una vida de un solo carácter y disciplina (Gr. ἀρέτη aréte) termino que esencialmente
denota el conjunto de cualidades tales como la moralidad, bondad y el valor que caracteriza a una
persona o cosa por lo cual adquiere renombre excelencia o alabaza (Ex. 18:21-25). Es una energía
esencial en el ejercicio de la fe. Virtud es un buen hábito que capacita a la persona para actuar de
acuerdo a la razón recta. Un mal hábito se llama vicio. La Biblia nos habla que el creyente tiene que
ser una persona virtuosa y para eso tiene que desarrollar hábitos que contribuyan a su crecimiento
espiritual: leer la Biblia y otra literatura cristiana de provecho, orar, congregarnos con fidelidad,
estar ocupados en su obra, etc. Haciendo esto nuestra vida estará ocupada como para darle lugar a
pensamientos y acciones pecaminosas.

II. Conocimiento:   A nuestros buenos hábitos hay que agregarle el conocimiento de la palabra de
Dios y todo lo que nos ayude a edificarnos y ser mejores cada día:
ἐπίγνωσις epígnosis. de H1921; reconocimiento, i.e., (por implicación) pleno discernimiento,
reconocimiento:- ciencia, conocer, conocimiento.
A. En la filosofía griega se consideraba como sumo bien del hombre.
B. Toda persona posee un conocimiento parcial e insuficiente de Dios (Rom. 1:19-22).
C. El conocimiento completo se halla solamente en Cristo (Mt. 11:25-27; Col. 2:2-3) en quien
habita corporalmente toda la plenitud de la deidad.
D. Entonces el conocimiento de DIOS atraves de Cristo pone al hombre en una relación nueva con
Dios (Jn. 7:17-18; 17:3) este conocimiento es única fuente de libertad (Jn. 8:32).
E. Pablo destacaba que el conocimiento en sí mismo es vacío. Para que algo tenga valor, debe
conducir a un cambio de vida y a una correcta manera de vivir. Su oración por los colosenses
(1.9-14) tiene dos dimensiones: (1) que debían ser llenos del conocimiento de la voluntad de
Dios a través de la sabiduría espiritual y el entendimiento, y (2) que debían llevar fruto en toda
buena obra al crecer en el conocimiento de Dios. El conocimiento no existe solo para ser
acumulado, debe darnos dirección para vivir. Pablo quiso que los colosenses fueran sabios, pero
también que usaran su conocimiento. El conocimiento de Dios no es un secreto que solo
algunos pueden descubrir, está disponible para todos. Dios no quiere que solo sepamos más
acerca de El sino que también pongamos nuestras creencias en práctica ayudando a otros.

III. Dominio propio: 


A. Capacidad que tiene el individuo de controlar o de equilibrar sus acciones y emociones
(Rom. 13:13)
B. Es el resultado arduo y difícil de la personalidad
C. La moderación con que el cristiano debe controlar su vida
D. De nada sirve todo el conocimiento si no tenemos el dominio propio para mantener nuestros
deseos y sentimientos bajo perfecto control. Aunque el cristiano conozca que algunas
acciones son pecado, si no tiene el dominio propio caerá en ellas.

IV. Paciencia:
A. Como el fruto del espíritu y muestra del amor es un ingrediente muy importante para
perseverar en la vida cristiana es la paciencia.
B. Es decir, la tolerancia a las pruebas de la vida para mantenernos constantes en todo tiempo.
Esto complementa el dominio propio.
C. En el evangelio las grandes victorias no se dan de la noche a la mañana, sino antes se tiene que
sufrir y esperan con fe así como lo hicieron aquellos que esperaron en medio de la prueba y
alcanzaron la victoria, como Job, Jacobo, José, Rut, entre otros.(Pr. 25:15; 15:18; 16:32)

V. Piedad:
A. esta palabra se traduce como “devoción a Dios”. Es importante que llevamos una vida llena del
Espíritu y de adoración a Dios. La adoración no solo consiste en cantarle himnos a Dios, sino
más bien es un estilo de vida que glorifique su nombre. Nuestras acciones en la iglesia, en el
trabajo, en nuestra familia y en lo personal deben ser un acto de adoración delante de
Dios. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”, (Romanos
12:1).
B. Tambien se traduce como compasión y misericordia

VI. Afecto fraternal: el amor entre hermanos es otra cualidad que debe abundar en nuestra vida: “Si
alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su
hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”, (1 Juan 4:20). Es
nuestra responsabilidad contribuir con la unidad entre los hermanos de la iglesia a través del vínculo
perfecto de la paz.

VII. Amor: El amor es el cumplimiento de toda la ley y está basado en un acto de voluntad de amar
aun a nuestros enemigos. “Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el
Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es
semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.   No hay otro mandamiento mayor que éstos”,
(Marcos 12:29-31). Generalmente en el mundo se aman a las personas que han hecho algo bueno
por nosotros, pero el amor de Dios está basado en la voluntad de amar sin esperar nada a
cambio. “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.
No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se
deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo
espera, todo lo soporta”, (1 Corintios 13:4-7, NVI).

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