Está en la página 1de 5

¿Qué significa?

La palabra filosofía (φιλοσοφία) proviene del griego y significa


literalmente “amigo o amante (filos) de la sabiduría
(sofía)”. Etimológicamente (por el origen de la palabra), pues, la filosofía
consiste en el deseo de saber, de conocer.

Parece que todos los seres humanos y todas las culturas compartimos
el deseo por saber. Pero cuando hablamos de filosofía, solemos hacerlo de
una peculiar forma de saber: aquel saber que es (o intenta ser) racional,
sistemático y crítico. Este tipo de saber no se ha dado siempre y en todas
partes, sino que tiene una fecha y un lugar de nacimiento.

¿Cuáles son esa fecha y ese lugar de


nacimiento?
Es tradicional situarlo en Jonia (costa griega en Asia Menor) en el siglo VI a. de
C. Allí, como en otros sitios, el ser humano observa lo que le rodea, lo que
tiene delante de sus ojos. Lo observa maravillado y extrañado, pero por
primera vez, según nos dicen, convencido de la existencia de una explicación
racional capaz de desvelar el sentido y el orden oculto de todo lo que ve. En
ese momento surge la filosofía.

Fernando Fernández-Savater Martín (San Sebastián, 21 de junio de 1947) es un filósofo e intelectual


español. Novelista y autor dramático, destaca en el campo del ensayo y el artículo periodístico.
¿SIRVE PARA ALGO LA
FILOSOFÍA?
La ciencia y la tecnología permiten construir de objetos que hacen nuestra vida
más cómoda. Pero, ¿tiene alguna utilidad la Filosofía?

Los filósofos antiguos, como ya hemos visto, insistieron en el carácter


desinteresado de la filosofía. El "amor a la sabiduría" no persigue la obtención
de resultados distintos al propio saber: se trata de saber por amor al
saber. En esta línea, Aristóteles sostenía que la Filosofía no nace de la
necesidad, sino de la admiración, y que no se busca en ella ninguna utilidad.

¿Significa esto que la Filosofía no sirve para nada? Evidentemente, no.

Recuerda que la sabiduría que busca el filósofo no es solamente un


conocimiento teórico, sino también práctico; debe permitirnos herramientas
para ser capaces de vivir mejor, más plenamente.

En general, podemos distinguir varias funciones filosóficas: la función


antropológica, la cultural y la crítica. Vamos a estudiarlas con detenimiento.

Función antropológica.
Afirma el filósofo español contemporáneo Fernando Savater que la Filosofía no
es una fuente de información, que la Filosofía no proporciona conocimientos de
hechos relevantes, que no puede competir con la ciencia y la tecnología. Pero,
sin embargo, y pese a estas evidentes limitaciones, opina Savater que la
Filosofía puede alzarse como mirada lúcida, como compendio de sabiduría
vital, como visión global acerca del sentido de la vida, del mundo, del ser.
Entonces, es la función "antropológica" de la Filosofía, es decir, aquélla que da
cuenta de los esfuerzos del ser humano por encontrar la "verdad", el sentido
de la vida, su verdadero y último significado a través del esfuerzo de la
razón. Esta es una de las dimensiones más puras del quehacer filosófico que
conecta directamente con ese significado originario de Filosofía como “amor a
la sabiduría”.

Baste recordar, al respecto, el gran impacto que provocó, hace algunos años,
un libro escrito por un filósofo americano, Lou Marinoff, titulado Más Platón y
menos Prozac (1999) y que fue un éxito de ventas en todo el mundo. En dicho
libro, Lou Marinoff decía:

“Mi misión en estas páginas es recordarle que la sabiduría de la filosofía de la


vida, que está relacionada con la vida real y la forma de vivirla, precede a la
institucionalización de la filosofía como una gimnasia mental que no tiene nada
que ver con la vida […]. La filosofía está volviendo a la luz del día, donde las
personas corrientes pueden entenderla y aplicarla”.

Función cultural.
Si intentamos extender la aplicación del quehacer filosófico al ámbito social y
colectivo del ser humano, es evidente que también aquí la Filosofía tiene un
papel que cumplir. Aunque hay períodos culturales en la historia de algunas
sociedades que están fuertemente teñidas por la influencia de los filósofos (por
ejemplo, en la Atenas de Pericles, en la Europa de la Ilustración, en la etapa de
las revoluciones del siglo XX), la Filosofía raras veces ha cumplido un papel
social relevante. Más bien, cabría señalar que ese papel relevante recayó y
recae sobre ciertas minorías y grupos.

Pues que no se puede aseverar que vivamos en una sociedad “filosófica”,


aunque sí vivamos bajo el influjo cultural de ciertas concepciones
filosóficas. De hecho, nuestra cultura maneja conceptos como “materia”,
“espíritu”, "justicia", "igualdad", etc., conceptos que por su inmanente carácter
filosófico reflejan toda una forma de entender la realidad.

La función social
La Filosofía puede ser empleada para denunciar injusticias, prejuicios y
mistificaciones. De hecho, en un pasado no muy lejano, algunos filósofos
justificaron la necesidad de revoluciones. Karl Marx (1818-1883), en contra del
evolucionismo pacifista del filósofo anarquista Pierre-Joseph Proudhon (1809-
1865), era un pensador que alentó la búsqueda de cambios políticos
drásticos. A a juicio de Marx, tenía que realizar, desde su función crítica, la
tarea de transformar la realidad.
Los grandes problemas de la
filosofía.
A medida que iba desarrollándose históricamente, la Filosofía se iban
perfilando sus ramas y objetos de estudio. Teniendo en cuenta la historicidad
de la Filosofía, podemos establecer la siguiente clasificación:

1) Metafísica u ontología.

Es la disciplina más "puramente" filosófica. Su objeto de estudio es la realidad


en su más última y radical esencia, la realidad última, el origen y razón de
todo lo existente. La ontología es, literalmente el "estudio del ser" (ontos
viene del griego, y significa "ser"). La ontología vendría a ser una parte de la
metafísica, aquélla destinada a la indagación e investigación del ser.

2) Epistemología o gnoseología.

Es la rama de la Filosofía que se ocupa del conocimiento y de cuestiones


como, por ejemplo, la verdad, los niveles de certeza, la posibilidad de
conocer, o no la realidad, etc.

3) La Lógica.

Ha sido una disciplina tradicionalmente filosófica, aunque en los últimos


tiempos y desde finales del siglo XIX se ha configurado como una ciencia
formal independiente que, por derecho propio, investiga la estructura de los
razonamientos.

4) La Ética

Constituye otra faceta de la Filosofía. De carácter pragmático, se centra en el


ser humano, en concreto trata de fundamentar las normas morales, definir
qué es el bien, lo moralmente correcto, y establecer el deber.

5) La Estética

Es la rama de la Filosofía que reflexiona acerca del arte, la belleza y sus


diferentes formas y manifestaciones.

6) La antropología filosófica.

Se diferencia de la antropología cultural y de la paleoantropología. Éstas


estudian respectivamente, la cultura humana y el origen del hombre, mientras
que la antropología filosófica se dedica a analizar al ser humano tratando de
encontrar y definir su esencia, su naturaleza real.

7) La Filosofía...
Entendida como investigación acerca de los fundamentos últimos de alguna
cuestión, puede aplicarse a muchos campos del saber y actividades humanas.
Por ejemplo, a la política. Así, tendríamos la Filosofía Política, que constituye
un área del conocimiento en torno a los fundamentos del orden social, el poder,
la formas de gobierno, etc.

Si observamos atentamente esta clasificación de las ramas de la Filosofía


parece claro que podríamos hacer tres grandes grupos de ramas o
especialidades filosóficas:

En primer lugar, podríamos hablar de las ramas de la filosofía que se ocupan


de la realidad objetiva, como la metafísica y la ontología.

En segundo término, tendríamos que hablar de aquellas ramas que tratan


del conocimiento, como la epistemología y la lógica.

Y, en tercer lugar, podríamos mencionar las ramas del conocimiento que giran
en torno al ser humano, como la ética o la filosofía política.

La realidad es que, tradicionalmente, se ha dicho que los grandes problemas


de la filosofía, o las preguntas que los filósofos tratan de responder, son
precisamente tres:

La pregunta o el problema del ser. Esta es la cuestión metafísica por


excelencia, la cuestión que indaga en lo que existe, en lo que es en tanto que
existe. La mirada filosófica, volcada hacia el exterior, hacia el mundo objetivo
que captamos a través de los sentidos, trata de encontrar respuestas ante la
perplejidad que nos produce encontrarnos inmersos en esta realidad. La
mirada filosófica tiene a preguntarse en qué consiste lo real, cuál es su
sustancia esencial, su sentido último.

La pregunta o el problema del conocimiento. Aquí la Filosofía da un giro de


180 grados y se vuelve hacia el interior, hacia la subjetividad. Los filósofos
siguen planteándose el problema de qué es lo real, su origen y sustancia
básica, pero lo hacen conscientes de que lo real es algo que aparece en
nuestra consciencia, que nosotros nos representamos en la mente. Así que el
foco de interés se desplaza hacia las cuestiones vinculadas al conocimiento:
¿puedo conocer lo real y cómo puedo estar seguro del conocimiento que
poseo?

La pregunta o el problema del hombre. La Filosofía se centra ahora en la


cuestión del ser humano y la sociedad. Es el giro antropológico de la
Filosofía, volcada en encontrar respuestas a las cuestiones del bien y el mal,
de lo que se debe o no hacer, de cómo ordenar la convivencia entre los
seres humanos, y, por supuesto, la gran cuestión: ¿qué es el ser humano?

También podría gustarte