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Nº 229.- DECLARACION.

EXPLICACION

Artículos 83 - 91 - 93 - 98 - 100 - 165 - 181 - 191 - 192 - 193 - 196 - 220 - 259 - 280 - 288 300
- 301 - 302 - 309 - 311 - 319 - 325 - 326 - 327 - 329 - 330 - 331 - 332 - 333 y 445

En el Libro I, en relación con el tema, están los siguientes artículos.

El artículo 83 del Nuevo Código Procesal Penal, dice relación con las actuaciones de la
Policía, sin orden previa ni instrucciones particulares de los Fiscales.

Entre esas, según la letra d) está la de identificar a los testigos y de consignar las
declaraciones que éstos presten voluntariamente, tanto en caso de detención cuando se ha
cometido un delito flagrante, como para resguardar el sitio del suceso.

El imputado, necesariamente, debe ser interrogado en presencia de su Abogado defensor, si


éste no está presente en el interrogatorio ante el Fiscal las preguntas se limitarán a constatar
la identidad del sujeto.

Pero, si, en ausencia del defensor, el imputado manifiesta su deseo de declarar, la Policía
debe tomar las medidas necesarias para que preste declaración, inmediatamente, ante el
Fiscal. Si esto no fuere posible la Policía podrá consignar las declaraciones que el imputado
se allane a prestar, bajo la responsabilidad y con la autorización del Fiscal. El defensor
podrá incorporarse, siempre y en cualquier momento, a esta diligencia. Artículo 91.

Entre los derechos y garantías del imputado, según la letra d) del artículo 93, está la de
solicitar, directamente al Juez, que cite a una audiencia, a la cual podrá concurrir con su
Abogado defensor o sin él, con el fin de prestar declaración, sobre los hechos materia de la
investigación.

Durante todo el procedimiento, y en cualquiera de sus etapas, el imputado tiene siempre


derecho de prestar declaración, como un medio de defenderse de las imputaciones que se le
dirijan.
La declaración judicial del imputado, se debe prestar en la audiencia a la cual deben concurrir
los intervinientes en el procedimiento, quienes deben ser citados al efecto.

La declaración del imputado no se podrá recibir bajo juramento. El Juez, o en su caso, el


Presidente del Tribunal -del juicio oral-, se limitará a exhortarlo a que diga la verdad y a que
responda con claridad y precisión las preguntas que se le formulen. Regirá,
correspondientemente, lo dispuesto por el artículo 326, que diremos más adelante. Si, con
ocasión de su declaración judicial, el imputado o su Abogado defensor, solicitan la práctica de
diligencias, el Juez podrá "recomendar" al Ministerio Público -el Fiscal- la realización de las
mismas, cuando lo considere necesario para el ejercicio de la defensa y respetando el
principio de objetividad.

El mismo artículo 98, se refiere al imputado que no sabe castellano, al sordo y al mudo, lo que
se verifica de conformidad con el artículo 291 incisos 3º y 4º que diremos más adelante. El
artículo 100 del Código se refiere a la declaración de rebeldía del imputado, que procede en
los casos del artículo 99.

Por último, el artículo 165 del Código, atinente a la declaración de nulidad de un acto judicial
se establece que el tribunal no puede reordenar la reapertura de la investigación, y que las
nulidades declaradas durante el desarrollo de la audiencia del juicio oral, no retrotraerán el
procedimiento a la etapa de investigación o a la audiencia de preparación del juicio oral, de
modo que no es necesario una nueva declaración del imputado, en tal caso.

***

El Libro II del Código, en relación con declaraciones, contiene diversas normas.

El artículo 181 determina que, en relación con las actividades de la investigación, es


obligación hacer constar el estado de las personas, las cosas y los lugares y la obligación de
identificar a los testigos del hecho investigado y la obligación de consignar sus declaraciones.

En relación con la institución de "anticipación de pruebas", al concluir la declaración de un


testigo, el Fiscal debe hacerle saber la obligación que tiene, de comparecer y de declarar
durante la audiencia del juicio oral, así como la de comunicar cualquier cambio de domicilio o
de morada, hasta esa oportunidad.
En este caso, si el testigo manifiesta la imposibilidad de concurrir a la audiencia del juicio oral,
por tener que ausentarse a larga distancia o por existir motivo que haga temer la
sobrevinencia de su muerte, su incapacidad física o mental o algún otro obstáculo semejante,
el Fiscal tiene la facultad de solicitar, del Juez de Garantía, que se reciba su declaración
anticipadamente.

Al efecto, el Juez está obligado a citar a todos aquellos que tengan derecho a asistir al juicio
oral, quienes tendrán todas las mismas facultades previstas para su participación en la
audiencia del juicio oral. Artículo 191.

En relación con la anticipación de prueba testimonial en el extranjero, nos remitimos al texto


del artículo 192, del Código.

Durante la etapa de investigación, el imputado está obligado a comparecer ante el Fiscal,


cuando éste así lo dispusiere. No dice el Código que esta obligación sea más de una vez;
pero, no cabe duda de que puede ser citado en cada oportunidad en la que sea necesaria su
comparecencia y sus declaraciones.

Respecto del imputado detenido y del imputado preso, el Fiscal debe solicitar, al Juez, la
autorización para que aquél sea conducido a su presencia.

Si el privado de la libertad está en prisión preventiva, la autorización del Juez basta para que
el Fiscal ordene su comparecencia cuantas veces sea necesario. Artículo 193.

Si la declaración del imputado se prolonga por mucho tiempo, o si se le ha dirigido un número


de preguntas tan considerable que provoque su agotamiento, es obligación concederle un
descanso prudente y necesario para su recuperación.

Es obligación hacer constar, en el registro, el tiempo que se invirtió en el interrogatorio Artículo


196.

El inciso 2º del artículo 220 del Código, se refiere a las limitaciones que tiene la incautación de
documentos y la prohibición de incautación y determina, que en los casos en que la persona
no está obligada a prestar declaración, según el artículo 303 del Código, la limitación se debe
extender a las oficinas y a los establecimientos en los cuales esas personas ejercen su
profesión y actividad.

El artículo 259 del Código, sobre contenido de la acusación, en su inciso penúltimo refiere que
si el Fiscal ofrece rendir prueba de testigos, deberá presentar una lista; individualizarlos y
señalar los puntos sobre los cuales habrán de deponer. Estos testigos, lógicamente, deben ser
citados a la audiencia del juicio oral.

En relación con prueba anticipada, además de lo dicho, durante la audiencia de preparación


del juicio oral, también, se podrá solicitar la prueba testimonial anticipada, conforme lo previsto
en el artículo 191 referido más arriba.

Asimismo, se puede solicitar la declaración de peritos, a los cuales se les debe citar. Artículo
280.

La no comparecencia del querellante o de su Abogado defensor a la audiencia, o el abandono


de la misma sin autorización del tribunal, da lugar, obligatoriamente a la declaración de
abandono establecida en la letra c) del artículo 120 del Código, que debe declarar el tribunal
de oficio o a petición de cualquiera de los intervinientes. Artículo 288.

En cuanto a los que no están obligados a declarar el artículo 300 enumera los siguientes:

a) El Presidente de la República y los ex Presidentes; los Ministros de Estado; los Senadores


y Diputados; los miembros de la Corte Suprema; los integrantes del Tribunal Constitucional; el
Contralor General de la República y el Fiscal Nacional;

b) Los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, el General Director de Carabineros de


Chile y el Director General de la Policía de Investigaciones;

c) Los chilenos o extranjeros que gozaren en el país de inmunidad diplomática en conformidad


a los tratados vigentes sobre la materia, y

d) Los que, por enfermedad grave u otro impedimento calificado por el Tribunal, se hallaren en
imposibilidad de hacerlo.
Con todo, si las personas enumeradas en las letras a) b) y d) renunciaren a su derecho a no
comparecer, deberán prestar declaración conforme a las reglas generales. También deberán
hacerlo si, habiendo efectuado el llamamiento un tribunal de juicio oral en lo penal, la
unanimidad de los miembros de la sala, por razones fundadas, estimare necesaria su
concurrencia ante el tribunal.

Las personas comprendidas en las letras a), b) y d) del artículo 300 del Código, que no están
obligadas a concurrir al llamado judicial, para declarar como testigos, deben ser interrogadas
en el lugar en que ejerzan sus funciones o en su domicilio, para lo cual deben proponer,
oportunamente, la fecha y el lugar correspondientes. En la realidad, en vez de proponer un día
y hora en el que, probablemente, el Juez no tenga disponible, el Abogado respectivo se
pondrá de acuerdo con el Juez para fijar la fecha, el día y el lugar. Si el testigo no comparece
se aplican las normas generales; vale decir, que debe comparecer a la audiencia ante el
tribunal, a la que siempre tendrán derecho de asistir los intervinientes. Las personas indicadas
en la letra c) del mismo artículo 300, vale decir, los chilenos y extranjeros que gocen en el
país, de inmunidad diplomática, en conformidad a los tratados vigentes sobre la materia,
declararán por informe, si consienten en ello, voluntariamente, para lo cual se les debe dirigir
un "oficio respetuoso", por medio del Ministerio respectivo. Artículo 301.

Además de las personas que no están obligadas a declarar según el artículo 300, no lo están
el cónyuge, el conviviente del imputado, sus ascendientes, sus descendientes, sus parientes
colaterales hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad (hermanos y cuñados), el
pupilo y su guardador, el adoptante y el adoptado.

Lo propio, las personas que, por su inmadurez o por insuficiencia o alteración de sus
facultades mentales, no comprendan el significado de la facultad de abstenerse, caso en el
cual se requerirá la decisión del representante legal o, en su caso, de un curador ad litem.

Si el representante interviene en el procedimiento, éste debe resguardar los intereses del


testigo. La sola circunstancia que el testigo fuere menor de edad, no configura,
necesariamente, alguna de las situaciones previstas en la primera parte del inciso 1º del
artículo 302.

Todas las personas comprendidas en este artículo 302, es obligatorio informarles acerca de su
facultad de abstenerse de prestar declaración, antes de comenzar cada deposición. El testigo
puede retractarse, en cualquier momento, del consentimiento que hubiere dado para prestar
su declaración y la declaración de aquellos que son inmaduros o tienen problemas mentales,
siempre se llevará a cabo en presencia del representante legal o del curador.

En el nuevo procedimiento penal, según la norma del artículo 309, determina que no existen
los testigos inhábiles. Sin perjuicio, los intervinientes (ver explicación respectiva), podrán
dirigir al testigo, las preguntas tendientes a demostrar su credibilidad o la falta de ésta, la
existencia de vínculos con algunos de los intervinientes que afecten o que puedan afectar su
imparcialidad o algún otro defecto de idoneidad.

Todo testigo debe razón circunstanciada de los hechos sobre los cuales declare, expresando
si los hubiere presenciado, si los dedujere de antecedentes que les fueren conocidos o si los
hubiere oído de otras personas (testigo de oídas).

En cuanto a los testigos sordos y los testigos mudos. Ver la explicación "SORDOS, MUDOS Y
SORDOMUDOS". Artículo 311.

En cuanto a la declaración de peritos, ver la explicación "PERICIA Y PERITOS". Artículo 318.

La declaración de los peritos en el juicio oral, se rige por las normas del artículo 329 del
Código; vale decir, las comunes con los testigos. Artículo 319.

En el desarrollo del juicio oral, cuando se produce la apertura del juicio oral, lo será con la
asistencia del Fiscal, del acusado, de su Abogado defensor y de los demás intervinientes.
Asimismo, se verificará la disponibilidad de los testigos, peritos, intérpretes y demás personas
que hubieren sido citadas a la audiencia, y declarará iniciado el juicio, todos ellos, prestarán la
declaración del caso, en el juicio oral. Artículo 325. El acusado en la misma audiencia de
apertura del juicio oral, tiene la posibilidad de "ejercer su defensa", de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 8º del Código, lo que significa, en verdad, una verdadera declaración
suya.

El Abogado defensor del acusado podrá exponer, en la misma oportunidad, los argumentos en
que funda su defensa.

En su declaración, el imputado, autorizado por el Juez Presidente de la Sala, declara lo que


crea por conveniente, respecto de la o de las declaraciones formuladas, luego de lo cual
puede ser interrogado directamente por el Fiscal, por el querellante y por su propio Abogado
defensor, en este mismo orden. Finalmente, el o los jueces pueden formularle preguntas
destinadas a aclarar sus dichos y su declaración.

El acusado, en cualquier estado del juicio, podrá ser oído, con el fin de aclarar o de completar
sus dichos.

La expresión "podrá" induce a error, dado que si fuere una facultad, le podría ser negado,
totalmente su derecho. Artículo 326.

El acusado, que siempre puede comunicarse libremente con su defensor durante el juicio, si
no perturba el orden de la audiencia, no podrá hacerlo mientras él presta declaración ante el
Tribunal Colegiado. Artículo 327.

Durante la audiencia del juicio oral, los peritos y los testigos deben ser interrogados
personalmente. Su declaración en persona no podrá ser sustituida por la lectura de los
registros en los que constaren anteriores declaraciones o de otros documentos que las
contuvieren, sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 331 y 332 del Código, que diremos
más adelante.

El perito y el testigo pueden prestar juramento o promesa de decir verdad.

La declaración de los testigos se sujetará al interrogatorio de las partes. Los peritos deben
exponer, brevemente, el contenido y las conclusiones de su informe y, a continuación, se au-
torizará que sean interrogados por los intervinientes. El orden de los interrogatorios es el
siguiente:

Primero, la parte que hubiere ofrecido la respectiva prueba; y, luego, las restantes. Si en el
juicio intervienen como acusadores el Ministerio Público o el querellante particular, o el
interrogatorio se realiza contra dos o más acusados, es obligación conceder, sucesivamente,
la palabra a todos los acusadores y a todos los acusados, según corresponda.

Nosotros entendemos que la palabra se concede a estas partes y, además, a sus respectivos
Abogados.

Al final, los miembros del Tribunal tienen la facultad de formular preguntas al testigo o al
perito, con el fin de aclarar sus dichos.
A la solicitud de alguna de las partes, el tribunal deberá autorizar un nuevo interrogatorio de
los testigos o de los peritos que ya hubieren declarado en la audiencia.

Antes de declarar, los peritos y los testigos no podrán comunicarse entre sí, ni ver, no oír, ni
ser informados de lo que ocurra en la audiencia. (Artículo 329). Está prohibido que las partes
que hubieren presentado a un testigo o a un perito, formulen sus preguntas, de tal manera que
ellas sugieran la respuesta. Aunque la ley no lo dice, entendemos, que lo mismo vale para los
testigos de las partes contrarias.

Durante el interrogatorio, las partes podrán confrontar al testigo o al perito, con sus propios
dichos o con otras versiones de los hechos, presentadas en el juicio.

En ningún caso, se admitirán preguntas engañosas, las que estén designadas a coaccionar
ilegítimamente al testigo o al perito, y las que fueren formuladas en términos poco claros para
éstos.

Estas mismas normas, relacionadas con métodos de investigación, se deben aplicar al


imputado, cuando en el juicio oral se allana a prestar declaración. Artículo 330.

En contra de la exigencia de que el juicio sea enteramente oral, el artículo 331 del Código,
determina que es posible dar lugar lectura a los registros, en que consten anteriores
declaraciones de testigos, de peritos o de imputados, en los siguientes casos:

a) Cuando se tratare de declaraciones de testigos o peritos que hubieren fallecido o caído en


incapacidad física o mental, o estuvieren ausentes del país, o cuya residencia se ignorare o
que por cualquier motivo difícil de superar no pudieren declarar en el juicio, siempre que ellas
hubieren sido recibidas por el Juez de Garantía en una audiencia de prueba formal, en
conformidad con lo dispuesto en los artículos 191 y 280;

b) Cuando constaren en registros o dictámenes que todas las partes acordaren en incorporar,
con aquiescencia del tribunal;

c) Cuando la no comparecencia de los testigos, peritos o coimputados fuere imputable al


acusado, y
d) Cuando se tratare de declaraciones realizadas por coimputados rebeldes, prestadas ante el
Juez de Garantía. Artículo 331.

El artículo siguiente, el 332, establece que sólo una vez que el acusado o el testigo hubieren
prestado declaración, se podía leer en el interrogatorio, parte o partes de sus declaraciones
anteriores que fueron prestadas ante el Fiscal o ante el Juez de Garantía, cuando fuere
necesario para ayudar la memoria del respectivo acusado o testigo, para superar
contradicciones o para solicitar las aclaraciones pertinentes. Ahora, no se pueden elevar tales
antecedentes.

Con los mismos objetivos se podrá leer, durante la declaración de un perito, parte del informe
que él hubiere elaborado; pero no de las pericias anteriores al juicio oral.

Por último, del libro II, el artículo 333 determina que los documentos serán leídos y exhibidos
en el debate, con indicación de su origen. Ver. PRUEBA. EXPLICACION.

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En el libro IV, una sola disposición dice relación con declaración, que es el artículo 445,
relacionado con la extradición pasiva, que establece que en la audiencia del caso, prevista en
el artículo 448, el imputado tendrá, siempre, derecho de prestar declaración, ocasión en la que
podrá ser libre y directamente interrogado por el representante del Estado requirente y por su
propio Abogado defensor.

***