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Devocional Hebreos 2

Domingo 19/9

8. Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea
sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

Jesús no fue un hombre en quien Dios hizo algo. La humanidad de Jesús no significó que Él fuera
un genio religioso. No significó que Él fuera el mártir de una causa. Tampoco significó que Él
estaba dando un buen ejemplo. La humillación de Cristo logró dos cosas

Trajo gloria y honra para la persona de Cristo; y (2) logró la salvación del hombre, haciendo esa
salvación posible. Cristo llevó la humanidad al cielo, y allí hay no solo un Hombre en la gloria, sino
que también hay una gloria en aquel Hombre, gloria que no había estado allí antes

Lunes 20/9

9. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y
de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte
por todos.

En quinto y último lugar, vemos el resultado de su humillación. “Él fue coronado de gloria y de
honra” La humillación fue el camino que eligió Jesucristo para ser exaltado y en este estado
majestuosa exaltación, reina a la diestra del Padre en el cielo, una posición de honra y poder.
Tenemos entonces que el Hijo de Dios, Cristo, se hizo carne, para ser nuestro sustituto, pero no
sólo para eso, sino también para ser nuestro Salvador.

Martes 21/9

10. Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas
subsisten, que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor
de la salvación de ellos.

No importa lo que pudiera imaginar u objetar el soberbio, carnal e incrédulo, la mente espiritual
verá la gloria peculiar de la cruz de Cristo y se satisfará con que fue Él, quien en todas las cosas
despliega sus perfecciones al llevar a tantos hijos a la gloria, quien hizo perfecto al Autor por
medio de sus sufrimientos.

Miércoles 22/9

11. Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se
avergüenza de llamarlos hermanos,

Su camino a la corona pasó por la cruz y así debe ser con su pueblo. Cristo santifica; Él adquirió y
envió al Espíritu santificador; el Espíritu santifica como el Espíritu de Cristo.
Jueves 23/9

12. diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.

Los creyentes verdaderos son santificados, dotados con principios y poderes santos, puestos
aparte para usos y propósitos elevados y santos. Cristo y los creyentes son todos de un solo Padre
celestial, que es Dios.

Viernes 24/9

13. Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio.

Son llevados a una relación de parentesco con Cristo. Pero las palabras, que no se avergüenzan de
llamarlos hermanos, expresan la elevada superioridad de Cristo respecto de la naturaleza humana.

Sábado 25/9

14. Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo,
para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,

Es Cristo el único que ha podido vencer a Satanás y su imperio de la muerte, y por medio de Él,
nosotros también podemos vencer a este inexorable enemigo

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