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Los medicamentos, la automedicación y las publicidades

engañosas
Los medicamentos como un bien social deben estar al alcance de la ciudadanía en forma
igualitaria y para todos los niveles sociales. Por este motivo el ciudadano debe estar
informado correctamente sobre los efectos y consecuencias del uso y el abuso de los
medicamentos inducidos por publicidades engañosas transmitidas por los medios de
comunicación tanto televisivos, gráficos o radiales. Todo esto trae como consecuencia el
uso irracional de los medicamentos, siendo esto el pasaporte al abuso y luego a la
dependencia de las distintas drogas legales e ilegales.

La automedicación responsable es el uso de medicamentos sin receta por iniciativa propia


de la persona. Los farmacéuticos como agentes sanitarios que trabajan en un centro de
salud primario, como es la farmacia, desempeñan un papel clave en el suministro de
asistencia, asesoría e información acerca de las medicinas disponible para
automedicación.

En los últimos años el cambio cultural sobre la venta de medicamentos esta avalada por
el mercado, es decir, vender medicamentos y golosinas en el ámbito sanitario
es prácticamente lo mismo, y difundir a través de los medios de comunicación su
consumo, sin medir las consecuencias, es la puerta para el abuso de los medicamentos y
el trampolín para el consumo de drogas, legales e ilegales, donde el adolescente, en tal
sentido, es víctima de la publicidad engañosa, sin tener o sin saber a quién recurrir para
un correcto uso del medicamento.

Este punto es fundamental, dado que el promedio de edad de los clientes /pacientes de
las farmacias es de 45-65 años, por lo tanto, los adolecentes no son los destinatarios
directos de la asesoría farmacéutica, ya que no consultan y solo están influenciados, en
su mayoría, por la publicidad, comentarios familiares, de amistades, o los mitos populares
sobre los efectos de los fármacos de venta libre o de venta bajo receta.

Por este motivo, es de suma importancia en el ámbito de la educación tanto pública como
privada, poder trabajar en tal sentido, tomando conciencia de lo importante del cuidado de
la salud y las consecuencias de un mal uso de los farmacos, sobretodo en los
adolescentes donde son vulnerables a la información inducida, por este motivo la
importancia de la buena comunicación desde el ámbito de la educación media.

Los intereses públicos se alcanzarán mejor, si los responsables de la venta y dispensa


de los medicamentos, desde el ámbito sanitario, y los docentes desde el ámbito de
la educación, trabajan conjuntamente, para asegurarse que la automedicación se haga de
manera responsable, y que se ponga en práctica cuando verdaderamente se
requiere, transmitiéndole a los jóvenes el peligro del consumo de remedios en
forma indiscriminada.