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“AÑO DEL BICENTENARIO DEL PERÚ: 200 AÑOS DE INDEPENDENCIA”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLITICA


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

TRABAJO DE INVESTIGACION FORMATIVA: LA TEORIA DEL


FRUTO DEL ARBOL ENVENENADO

ASIGNATURA : DERECHO PROCESAL PENAL I.

DOCENTE : MG. SEVILLANO LEYVA, José Javier.

ALUMNOS : PUELLES REYES, Ronald Clinger.

CICLO : VI

PUCALLPA – PERÚ

2021
DEDICATORIA

A Dios, por seguir dándonos vida en estos tiempos difíciles.

A mi familia, que es la fortaleza y apoyo, durante mi formación profesional.

A nuestro docente, por guiarnos en esta etapa universitaria.


INTRODUCCION

La teoría de "los frutos del árbol envenenado" es una doctrina que hace referencia a las

pruebas de un delito obtenidas de manera ilícita, las cuales impedirán posteriormente en

el proceso judicial que puedan ser utilizadas en contra de cualquier persona, en el

sentido de que cualquier prueba que directa o indirectamente y por cualquier nexo esté

viciada, debe ser prueba nula.

Un ejemplo puede ser la obtención de una prueba sin respetar el control de legalidad

originando que se convierta en ilegítima, y por tanto, ello significaría su radical nulidad,

conllevando que todas aquellas otras pruebas directamente relacionadas y derivadas en

el procedimiento seguido sean también nulas de pleno derecho.


LA TEORIA DEL FRUTO DEL ARBOL ENVENENADO

La teoría del fruto del árbol envenenado tiene la idea básicamente de que toda prueba

y/o evidencia que haya sido obtenido ilegalmente para un proceso penal no se pueda

utilizar en un juicio porque es nula de utilizarse dentro del mismo. Esta idea es muy

correcta ya que para obtener esa prueba se han violado derechos y principios esenciales

de las personas para la obtención del mismo.

Esta teoría tiene su base en EE.UU, cuando ocurrió el juicio del Sr Silverthorne Lumber ,

contra EE.UU. lo que ocurrió aquí es que los agentes federales realizaron allanamientos

y registros en las oficinas del sr Silverthone donde obtuvieron los registros contables de

la compañía para llevar esto a juicio, lo que ocurrió fue que el Sr Silverthorne Lumber ,

apelo contra este allanamiento que eran ilegales en este caso lo que ocurrió al apelar a

los mismos, el se acogió a su derecho de la corte enmienda de la constitución de los

EE.UU, y se declaró todas las pruebas obtenidas de esta manera ilegales.

También se menciona: “La teoría de la fruta del árbol envenenado en un concepto

metafórico su fundamente es reconocido, incluso, en pasajes bíblicos, al precisar que, si

el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el

fruto se conoce el árbol, encontramos esto en el libro del nuevo testamento, Mateo

12:33” (Ramon Parada, 1999)

Según nuestro ordenamiento jurídico: “Por lo tanto, será prueba prohibida, todo aquello

que ha sido obtenida quebrantando derechos fundamentales, no pudiendo ser estimada

por el juez, ni monopolizada para fundamentar una sentencia, tal como prescribe el Art.

159° del NCPP: "El Juez no podrá utilizar directa o indirectamente, las fuentes o medios

de pruebas obtenidos con vulneración del contenido esencial de los derechos


fundamentales de la persona"( Revista de Investigación Jurídica de Estudiantes Facultad

de Derecho y Ciencia Política Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo Nous)

Como ejemplo podemos mencionare que si nosotros tenemos ciertos principios en el

derecho penal estos principios como el de intimidad, inviolabilidad del domicilio,

correspondencia y de comunicación; estos tipos de carácter personal, se necesitaría una

orden de juez para ser intervenidos y poder ingresar a nuestros hogares, para interceptar

nuestra comunicación, en estos casos si esto se realiza de forma ilegal, como por

ejemplo en muchos países a través de las secretarias de inteligencia, pero si no se

obtiene por medio del juez no es utilizable dentro del juicio.(Midon, 2007)

Se deben destacar materias excepcionales y analizables en dicha doctrina.

1. La teoría de la fuente independiente, existencia de un cauce de investigación

diferente que permite obtener pruebas por una vía distinta de la empleada para

colectar los elementos de pruebas consideradas ilegales.

Esta excepción usando como ejemplo el caso en que la policía realiza la entrada

sin autorización judicial en el domicilio de un agresor, obtiene vídeos en el que

se gravan situaciones de agresiones, pero a la vez la policía tenga un testigo que

también les indique donde están los videos grabados por el acusado, de tal

manera que aun cuando la evidencia lograda mediante la entrada sin autorización

judicial es nula, se podría introducir al proceso por existir una fuente

independiente, mediante la cual se obtuvo la evidencia.(Prieto, 2015).

2. Teoría del descubrimiento inevitable, las circunstancias hubieran llevado al

mismo resultado, no siendo posible vincular casualmente la segunda prueba a la

anterior. Las circunstancias inevitablemente hubieran llevado al mismo

resultado.
La STS 885/2002 de lo penal de 21 de mayo,  “Todo resultado que se hubiera

producido, aunque una de sus condiciones no se hubiera producido, no es el

resultado de esa condición”.

Imaginar la obtención de molde de dentadura acordada judicialmente, sin que tal

molde pueda considerarse consecuencia de un anterior molde obtenido por la

policía con consentimiento del sospechoso antes de que se le atribuyese una

conducta delictiva, ya que con los conocimientos existentes en la causa la

comprobación de la autoría de aquél era inevitable. (Prieto, 2015).

3. Teoría de la conexión de antijuricidad denominada también prohibición de

valoración. STS 811/2012 de 30 de octubre, en consonancia con las sentencias

320/2011 de 22 de abril, y 988/2011, de 30 de septiembre, asumen la doctrina

del Tribunal Constitucional sobre la conexión de antijuricidad o prohibición de

valoración, entendido como enlace jurídico entre una prueba u otra. La

prohibición se refleja constitucionalmente, impide la utilización de un medio

probatorio cuya obtención se ha producido vulnerando los derechos

constitucionales y legalmente el art. 11.1 de la LOPJ:

“En todo tipo de procedimiento se respetarán las reglas de la buena fe. No

surtirán efectos las pruebas obtenidas directamente o indirectamente,

violentando los derechos o libertades fundamentales”.

El análisis jurisprudencial del anterior artículo de nuestra Ley Orgánica del

Poder Judicial es ejemplarizado al “declarar la infracción del derecho al secreto

de las comunicaciones, pues, directamente no es valorable el contenido de las

escuchas, es decir, las conversaciones que se hayan captado mediante algún

procedimiento de interceptación anticonstitucional, o si lo conculcado sea la


inviolabilidad del domicilio, en cuyos casos no podrá ser valorado el hallazgo

mismo obtenido de tal espuria fuente. La indirectamente es complicada de

establecer y ha de ser referida a la utilización de fuentes de información

procedentes de pruebas ilícitas, siempre que exista entre ellas una conexión de

antijuricidad y no exista desconexión con el hallazgo casual (descubrimiento

inevitable)”.

“las pruebas que de hecho están indisolublemente unidas con la prueba

primariamente viciada y, aquellas pruebas en que esa indisoluble conexión

fáctica no se da. En las primeras, dicha conexión es indudable desde una

perspectiva meramente interna y no pueden ser valoradas en ningún caso sin

infringir el artículo 24.2 de la Constitución, ya que lo que accede al juicio a

través de estas pruebas es pura y simplemente el conocimiento adquirido al

practicar la prueba constitucionalmente ilícita. Respecto de las segundas, es

preciso realizar un juicio para valorar si, también desde una perspectiva externa,

se han te tener en cuenta las necesidades de tutela del derecho fundamental, que

cabe inferir de la índole del derecho vulnerado, de la entidad de vulneración y de

la existencia o inexistencia de dolo o culpa grave”. (Prieto, 2015).

En dicha doctrina, ¿se incluye o no la imparcialidad del Juez? Es una

circunstancia legal similar prácticamente en todos los Estados miembros del

Consejo de Europa, y no ha sido considerada en modo alguno incompatible con

el CEDH. Las leyes vigentes prevén actuaciones anteriores al juicio oral de

Tribunales a los que luego se les impone el deber de juzgar sobre la culpabilidad

y la autoría del acusado. Desde nuestro punto de vista jurídico, la consideración

caso a caso constituye un criterio firme de la jurisprudencia del TEDH.


El Tribunal Constitucional, en sus SSTC 145/1988, 151/1991, 113/1992 y

136/1992, excluyó de manera general la resolución de un Recurso de Apelación,

sosteniendo que ello no implicaba intervenir propiamente en la instrucción de la

causa. Del mismo modo ocurrió en el dictamen que el TEDH emitió en el

conocido como caso “Castillo Algar”, en el que exigió una comprobación

individualizada de la forma en la que la resolución del recurso había tenido

lugar, y manteniendo este criterio en la STEDH en el también conocido como

caso “Garrido Guerrero”.


CONCLUSIONES

La doctrina del fruto del árbol envenenado no se refiere únicamente a

las pruebas obtenidas de manera ilícita, sino que extiende sus efectos a cualquier prueba

que directa o indirectamente y por cualquier nexo esté viciada, es decir, arrastra sus

efectos a todas aquellas pruebas relacionadas y derivadas. Es decir, mientras que las

reglas de exclusión desestiman cualquier medio probatorio obtenido por vías ilegítimas,

con la doctrina del fruto del árbol envenenado se extienden sus efectos a todos aquellos

medios que por alguna razón o nexo estén relacionados de manera directa o indirecta

con la primera prueba viciada.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1.  Midón, Marcelo Sebastián; Berizonce, Roberto Omar; Estigarribia de

Midón, Gladis (2007). Derecho probatorio. Ediciones Jurídicas Cuyo.

p. 366. ISBN 9789875271364.

2. «La prueba ilícitamente obtenida en un procedimiento puede tener

validez en otro, si en este pudo obtenerse lícitamente». Noticias

Jurídicas.

3. Prieto González, Janet Eurice. «Los frutos del árbol envenenado. Las

implicaciones del principio de exclusión de la prueba obtenida

ilícitamente, contemplado en la fracción IX, apartado A del artículo 20

de la Constitución política de los Estados Unidos

Mexicanos» (PDF). Facultad Libre de Derecho de Monterrey.

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