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Cómo Escribir con Claridad, Parte I:

Cómo Contar un Cuento

Primera parte de una serie de artículos sobre los principios básicos de una prosa clara y
contundente

Una buena historia cautiva a todos. El inicio captura nuestra atención y posteriormente nos
llegamos a identificar con (o a odiar) al protagonista; los eventos subsecuentes nos subyugan y
deseamos saber cuál va a ser el desenlace final. Al fin y al cabo nos hace sentir completos y
satisfechos.

Una buena oración puede tener ese mismo efecto, aún en la prosa para los negocios. Las
personas tienden a pensar en términos de historias, por lo tanto tiene mucho sentido escribir
utilizando las mismas técnicas. Si lo hacemos de otra manera es como si intentáramos
comunicarnos por medio de formas que van totalmente en contra de la misma estructura de
nuestros cerebros. Los resultados de la investigación nos han demostrado que aprendemos por
medio de las acciones y al ver las conexiones que existen con los resultados de esas acciones. Por
ejemplo, digamos que tiramos un vaso y observamos como la leche cae y se derrama sobre el
piso. Luego vemos, con gran regocijo, como la gente corre de un lado al otro tratando de limpiar el
líquido blanco. Esos inicios insignificantes finalmente nos proporcionan un pensamiento lógico, una
forma clara de escribir y una buena forma para contar un cuento.

¿Cuál es la esencia de una buena historia? Como mínimo necesitamos a un actor, una acción y un
objeto/complemento, sobre el cual se lleva a cabo la acción: El Terrorista secuestró al hijo del
diplomático. Ese es un buen principio de una buena historia (en potencia). El actor es el terrorista,
la acción es el secuestro y el hijo del diplomático funciona como el objeto/complemento.

De hecho, este pequeño cuento no es nada más que una oración bien redactada. Sin embargo hay
que notar que de igual manera es el principio-el gancho- de una película que recientemente fue
llevada a la pantalla bajo el nombre de Rush Hour, protagonizada por Jackie Chan. La estructura
subyacente de ambas cosas es esencialmente similar. Las buenas historias y las buenas oraciones
funcionan de la misma manera.

Tanto las historias como las oraciones requieren de estructuras sencillas, claras y lógicas para que
funcionen de manera efectiva. Considere las diferencias que existen entre las dos siguientes
oraciones:

Debido a que (nosotros) no conocíamos a la competencia, (a nosotros) no nos fue posible montar
un contra-ataque eficaz.

Nuestra falta de conocimiento del clima competitivo que nos rodeaba obstaculizó el
establecimiento de un adecuado mecanismo de respuesta.

La mayoría de los lectores dirían que la primera versión es más fácil de entender que la segunda.
Dirían que la segunda contiene más palabras, es más pretenciosa, torpe, difícil de descifrar o
confusa. Es casi necesario traducir la segunda oración para entenderla. Sin embargo muchas
personas escriben de esta manera.

¿Por qué? Tal vez porque tienen un deseo equívoco de tratar de impresionar a los lectores con
palabras alambicadas o quizás, puesto que la oración incluye una admisión de ignorancia, en un
deseo de disimular de la mejor manera esta confesión.

Pero el problema de la segunda oración de la dos presentadas es mucho más profundo.


Considere la "estructura básica de la historia" de la primera parte de la primera oración. Existe un
actor: "(nosotros)". Hay una acción: "no conocíamos" y hay un objeto/complemento "la
competencia". La segunda parte de la oración sigue la misma forma del actor ("a nosotros"), acción
("no nos fue posible montar"), un objeto/complemento ("un contra-ataque eficaz").

Ahora vamos a comparar eso con la segunda versión. ¿Quién es el actor? Una cantidad de
palabras, algo parecido a lo siguiente: "Nuestra falta de conocimiento del clima competitivo que nos
rodeaba." ¿Cuál es la acción? Un verbo bastante sofisticado: "obstaculizó" y el objeto/complemento
es igualmente pretencioso: "el establecimiento de un adecuado mecanismo de respuesta."

De tal manera que el primer problema que tenemos con la segunda versión es que el actor se ha
vuelto algo mucho más abstracto y más difícil de encontrar. Algo similar le sucedió al
objeto/complemento, y la acción se ha vuelto débil y abstracta como resultado de lo mismo. Pero
aún más que eso, el verdadero actor de la historia - nosotros - ha desaparecido del sujeto de la
oración. Como resultado la acción se ha separado definitivamente de la actividad importante de la
historia y de la oración. El punto medular es que "nosotros" no hicimos nada, pero "obstaculizó" no
lo expresa de la mejor manera.

Las buenas historias y las buenas oraciones requieren de una estructura


sencilla, clara y lógica para que funcionen de manera efectiva.

En términos generales el primer principio para una buena redacción es que el sujeto de sus
oraciones debe nombrar a los actores principales de su historia. En otras palabras si "usted" ha
hecho algo, cerciórese de que "usted" sea el sujeto de cuando menos algunas de las oraciones. Si
usted se da cuenta que ha utilizado una gran cantidad de frases, algunas que inician con frases
preposicionales en lugares donde deberían estar los actores ("de conocimiento" "del clima
competitivo" y "que nos rodeaba") ésta es una buena señal de que los actores y los sujetos de sus
oraciones se han divorciado.

De forma similar, los verbos que van con esos sujetos deben nombrar las acciones esenciales que
los sujetos están llevando a cabo y los objetos/complementos deben nombrar las cosas principales
o a las personas que son objetos/complementos de la acción. Cualquier otra cosa que utilice será
motivo de que el lector piense que es necesario traducir lo que está leyendo.

No obstante hay dos lecciones más que se pueden aprender de esa segunda y pésima oración del
ejemplo que se dió anteriormente:

La primera oración funciona mejor que la segunda debido a que nos da la causa y el efecto dentro
de la estructura de la oración misma. " Debido" a nuestra ignorancia, no "nos" fue posible contra-
atacar. Recuerde que la causa y el efecto - actor, acción y objeto/complemento - son la base para
saber cómo experimentamos la realidad y cómo aprendemos. Por lo tanto nos resulta de gran
ayuda leer el tipo de prosa que lleve la relación causal a la superficie de manera clara, en lugar de
dejar que nosotros mismos tratemos de desenmarañar las cosas. A la segunda oración le falta la
sencilla y clara lógica del "debido" y nos obliga a sacar nuestras propias conclusiones de la causa
de ese verbo tan torpe como "obstaculizó."

Muchos escritores y por alguna razón son los escritores comerciales los que adolecen
específicamente de este mal, tienen la tendencia a transformar buenos verbos en frases nominales
que son vagas y abstrusas. En este caso nos alejamos de un sencillo y claro " no conocíamos" a
"nuestra falta de conocimiento." La acción esencial en este caso ha quedado transformada en una
frase nominal y el verbo ha desaparecido.

Cuando a lo escrito le faltan verbos fuertes, esa sensación de que se tienen que traducir las frases
en algo que se pueda entender aumenta con rapidez. Esto se debe a que pensamos en términos
de acciones de verbos sobre los sustantivos como sujetos y no en frases nominales interactuando
con otras frases nominales.

Recuerde estas reglas básicas cuando esté desarrollando sus propias historias efectivas de prosa
y no vaya a exagerar y tirar a la basura el verbo bueno con la frase nominal mala.

Auto-Evaluación de la Redacción

¿Escribe usted de ésta manera? ¿O de ésta otra?

Es imperativo que los excedentes de


costo sean considerados por las partes Los gerentes de los proyectos deben
responsables, es decir los gerentes de los explicar las razones de los excedentes de
proyectos. costo.

Es muy probable que el olor de las


emanaciones de pintura pueda ser Es probable que perciba un olor a pintura
percibido en todo el edificio, aunque este fin de semana, sin embargo haremos
medidas de control quedaran establecidas todo lo posible para minimizarlo.
para minimizarlo.
Favor de presentar a tiempo sus tarjetas
En cuanto a la presentación de las de asistencia.
tarjetas de asistencia es absolutamente
necesario que los empleados sean
puntuales.

No obligue a sus lectores a tener que esforzarse para traducir sus palabras. Cerciórese de
que cada oración cuente con una estructura lógica y con un actor, una acción y un
objeto/complemento claramente definido.

Cómo Escribir con Claridad, Parte II: El Párrafo

Segunda parte de una serie de artículos sobre los principios básicos para una prosa clara y
contundente

"Haga que el párrafo sea la unidad de la composición." Con éstas pocas palabras William Strunk
Jr. y E.B. White capturaron una de las reglas más importantes para escribir bien. Su libro, Los
Elementos del Estilo, es el clásico manual instructivo para los escritores. Pero, ¿Qué significa
hacer que el párrafo sea la unidad de la composición? Y ¿Cómo se hace?

Los mismos Strunk y White no son de gran ayuda. Ellos continúan diciendo que un párrafo puede
ser tan largo como se quiera, desde una oración hasta muchas. De hecho, ellos argumentan que ni
siquiera es necesario que un escrito corto de prosa, que expresa una sola idea, tenga párrafos. El
punto es que los párrafos introducen los temas dentro de una composición mayor. Ellos le avisan al
lector que otro paso dentro del argumento está por llegar. Como tales existen para ayudar
primordialmente al lector, pero también para el escritor, para ayudarle a mantener un pensamiento
claro y conciso conforme escribe la obra.

Los gurus de la redacción, que llegaron después de Strunk y White, han agregado tres ideas
principales que ayudan a darnos una idea más clara de cómo abordar un párrafo.

Inicie con lo conocido, termine con lo nuevo


Las buenas oraciones y los buenos párrafos deben empezar igual que un buen político inicia
hablándonos de lo que ya conocemos o de lo que tenemos en común. Guarde la nueva idea para
el final. Ésta sencilla artimaña funciona porque respeta la forma como aprende la mente, se
desarrolla basándose en lo que ya conoce.

Compare las siguientes versiones de la misma idea. ¿Cuál es más fácil de entender?

La pregunta es si los inversionistas serán capaces de aprender de la sorprendente caída en la


valuación de las acciones que hasta la fecha habían sido de altos rendimientos. El reciente colapso
de los precios de las acciones de Internet fue mayor que todos los otros desplomes ocurridos en la
bolsa de valores durante este siglo.

De todos los desplomes de la bolsa de valores ocurridos durante este siglo, el reciente colapso en
el precio de las acciones de Internet fue el peor. ¿Servirá esta sorprendente caída en la valuación
como una lección sobre las acciones de altos rendimientos para que puedan aprender los
inversionistas?

La primera versión menciona lo nuevo en primer lugar y lo conocido al final, tanto en las oraciones
mismas como en el pequeño párrafo en general. La primera oración inicia con una pregunta sobre
el tema de la segunda parte de la oración. Esto es desconcertante. Sería mejor escribirlo a la
inversa, colocando primero la idea de la caída en los precios seguida por la pregunta que surge por
esa caída. De forma similar la segunda oración coloca lo nuevo antes de lo conocido ( la caída
reciente antes que las caídas anteriores). En términos generales el pequeño párrafo pone lo nuevo
primero. El escritor desea preguntar si es probable que los inversionistas aprendan o no de la caída
en los precios, pero para lograrlo eficazmente antes que nada debe establecer la caída y luego
formular su pregunta. Pero en lugar de esto lo hace al revés.

La segunda versión lo maneja correctamente. Comenzamos con la historia y pasamos al colapso


reciente, de lo conocido a lo nuevo. Luego repetimos lo ya conocido para hacer la pregunta, que en
realidad es el objetivo del párrafo. Nótese como la segunda versión aparenta ser muchísimo más
clara y más contundente, simplemente debido a que cumple con esta regla de colocar lo conocido
antes de lo nuevo, tanto dentro de las oraciones como dentro del párrafo.

Limite el número de sujetos en las oraciones de cada párrafo

De hecho la mayoría de los párrafos son más complicados que el pequeño ejemplo anterior, que
fue simplificado para establecer una comparación. Típicamente hablando, un párrafo suele tener
desde tres hasta una docena de oraciones. Cada una de estas oraciones debe tener un sujeto. El
segundo punto clave para poder estructurar un buen párrafo es que hay que limitar el número de
sujetos al mínimo, cuidando que el escrito no se asemeje a un libro de primaria para niños

Ahora analicemos la parte inicial de uno de los discursos más conocidos del siglo veinte, el que
pronunció el Presidente John F. Kennedy el día en que tomo posesión de la presidencia. Muchas
personas consideran que sus últimas palabras (" No pregunten que puede hacer el país por
ustedes, pregunten que pueden ustedes hacer por su país.") son las responsables de que el
discurso haya hecho vibrar las cuerdas del patriotismo y la renovación para una generación de
estadounidenses. Sin embargo, el discurso de Kennedy es mucho más que una recopilación de
unas cuantas líneas famosas. Es una obra maestra de redacción, muy bien elaborada que hace
que lo que Kennedy tiene que decir se vuelva personalizado por medio de la selección de los
sujetos de sus oraciones.

"El día de hoy (nosotros) no estamos conmemorando una victoria del partido si no una
celebración de libertad, que simboliza tanto un final como un inicio, que significa tanto una
renovación como un cambio. Puesto que (yo) he prestado juramento ante ustedes y ante Dios
Todopoderoso el mismo solemne ofrecimiento que nuestros antepasados prescribieron hace ya
casi ciento setenta y cinco años.

El mundo es muy diferente ahora, debido a que el hombre tiene en sus manos mortales el poder
para abolir toda forma de pobreza humana y toda forma de vida humana. Sin embargo las mismas
creencias revolucionarias por las que lucharon nuestros antepasados siguen siendo motivo de
discusión en todas partes del mundo &

(Nosotros) No debemos olvidar hoy que somos los herederos de aquélla primera revolución.
(Ustedes) Dejen que salga la palabra desde este momento y desde este lugar, igualmente hacia
los amigos y los enemigos, diciendo que la antorcha ha sido entregada a una nueva generación de
Norteamericanos.

(Ustedes) Háganle saber a todas las naciones, sin importar que nos deseen el bien o el mal, que
estamos dispuestos a pagar cualquier precio, aguantar cualquier carga, enfrentarnos a cualquier
adversidad, apoyar a cualquier amigo y luchar contra cualquier enemigo para asegurar la
supervivencia y el éxito de la libertad.

Todo esto (nosotros) lo juramos, y aún más."

El número de sujetos en estas largas y complejas oraciones iniciales está totalmente controlado y
es sorprendentemente sencillo. (Nosotros)-Yo--mundo-hombre-creencias-(nosotros)-(ustedes)-
(ustedes)-(nosotros). De hecho varias de las siguientes oraciones continúan la misma estructura
del sujeto, ya que la mayoría inician con (nosotros).

¿Qué está haciendo Kennedy? Aún al redactar las largas y complejas oraciones Kennedy se
mantiene enfocado en sus sujetos que son los pronombres más personales: Yo-nosotros-ustedes.
El resultado es que el lector o el escucha percibe que Kennedy le está hablando personalmente a
él o a ella y que lo hace desde el corazón. A pesar de las oraciones tan elaboradas y, en
ocasiones, de la prosa tan ostentosa no existe ningún sentimiento de ofuscación burocrática. El
segundo punto clave, para darle a su lector un sentido de coherencia y de simplicidad aún cuando
el tema sea complicado y las oraciones largas, es por medio del control de los sujetos a través de
sus párrafos.

Haga esta sencilla prueba. Tome una parte de sus propios escritos. Subraye todos los sujetos en
las oraciones. Si existen más de tres o cuatro sujetos diferentes en un párrafo típico de un largo
promedio, esto significa que sus escritos no tienen coherencia. Sin embargo debe utilizar ésta
medida con cuidado y tacto. Si usted hace que todos los sujetos de sus oraciones dentro de los
párrafos sean iguales, entonces sus escritos empezarán a parecerse a los libros para niños.

Cerciórese de que cada párrafo contenga un asunto a tratar, un punto y una discusión

La clave para redactar un buen párrafo estriba en recordar que cada uno debe contener un asunto
a tratar, un punto y una discusión. El asunto a tratar es lo primero. Esta es una presentación
compuesta de una o dos oraciones que nos dice, en términos generales, de que se trata el párrafo.
Lo que sigue es el punto; un enunciado de una sola oración que comprende el comentario principal
sobre el tema que usted ha traído a colación. Finalmente hay que agregar varias oraciones para la
discusión que amplíen o defiendan aún más su punto, por medio de algún tipo de evidencia de
apoyo o algo similar. Usted puede variar esta estructura al insertar la oración que contiene el punto
justamente al final del párrafo. Sin embargo la mayoría de los lectores inconscientemente esperan
encontrar el punto al final del asunto a tratar, por lo tanto sólo debe variar la estructura del párrafo
básico cuando realmente exista una buena razón.
La mente aprende al desarrollarse sobre lo que ya conoce. Por esa razón, los párrafos
deben iniciar con lo conocido y terminar con la nueva idea.

Aquí tenemos un ejemplo:

ASUNTO A TRATAR: La estrategia de segunda generación para los titulares inicia con el
reconocimiento de que el alcance es vital para la supervivencia. Aquellos proveedores de
productos que están en el juego para ganar, necesitan entender que lo que pudiera parecerles
como un salto cuántico en el alcance, a menudo es bastante inadecuado con relación al alcance
del navegador independiente. Los proveedores necesitan enfocarse hacia el alcance dentro de un
dominio de búsqueda, definido por el cliente que imite la forma en que el independiente define su
negocio. PUNTO: La metáfora del navegador se transforma en cómo solucionarle un problema al
consumidor y no en darle un vistazo a un folleto del producto. DISCUSIÓN: Si eso requiere de más
productos que los que el proveedor puede fabricar, entonces él debe desarrollar el alcance
necesario por medio de alianzas con proveedores complementarios. Si el alcance para los
competidores es una parte esencial del valor de navegación, entonces los proveedores que están
compitiendo deben encontrar una manera neutral (y legal) para lograr ésto antes de que un extraño
lo haga por ellos...

El tema a tratar de este párrafo tomado de Blown to Bits: the New Economics of Information
Transforms Strategy (Hecho Pedazos: La Nueva Economía de la Estrategia de la Transformación
de la Información) es que las compañías que están reaccionando ante una amenaza competitiva
deben meditar sobre su "alcance." El punto es que necesitan volver a definir ese alcance con
relación al problema del consumidor. A continuación la discusión hace hincapié en algunas de las
implicaciones de ese punto.

La mayoría de las personas aprenden en la escuela que todo párrafo debe tener una oración tema
y que la oración tema debe colocarse en primer lugar. Ahora es el momento preciso para olvidarse
de esta regla. En su lugar es mejor recordar los tres puntos claves que se requieren para redactar
un buen párrafo: progresar de lo conocido a lo nuevo, mantener el número de sujetos al mínimo y
que cada párrafo cuente con un asunto a tratar, un punto y una discusión.