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Múltiples en la escuela.

1: Tomar la decisión sobre la colocación en el


aula
Has sobrevivido a las noches de insomnio de la infancia y al caos de la niñez
temprana. Ahora es el momento de conquistar el próximo gran desafío en la vida
de tus múltiples: comenzar la escuela. Junto a este hito viene una decisión
importante con respecto a su educación: si tus gemelos (trillizos o más) asistirán
a la misma clase, o irán con diferentes profesores en aulas separadas.
A diferencia de los exámenes tipo test, no hay una única respuesta correcta a la
pregunta sobre la colocación en el aula de gemelos y otros múltiples. Hay buenas
razones para apoyar ambas opciones. Sin embargo, es una cuestión que no puede
tomarse a la ligera, y lo ideal sería que fueran reevaluados cada año escolar. En
última instancia, la decisión debe ser tomada por los padres, basándose en las
recomendaciones de los maestros del pasado y presente, del resto del personal
de administración del colegio y teniendo en cuenta los deseos de los niños
involucrados.
Sin embargo, muchos sistemas escolares prefieren no dejar la elección a los
padres, mediante el establecimiento de una política general que cubre a todos los
múltiples que se matriculan en la escuela pública. Una encuesta reciente de la
National Organization of Mother of Twins Clubs (NOMOTC) indicó que el 43% de
los educadores creen que todos los múltiples deben estar separados en la
escuela, comenzando por infantil. En general, estas políticas reflejan esa creencia,
afirmándose en los beneficios de la separación de los niños. Sin embargo, muchos
padres sospechan que estas políticas se aplican para la comodidad de los
educadores, y que se basan en una interpretación errónea de la verdadera
naturaleza de la gemelaridad. Los padres que creen que la separación sería
perjudicial para sus hijos pueden tener que enfrentarse a los administradores de
la escuela con el fin de mantenerlos juntos.
Entonces, ¿cómo pueden los padres tomar esta decisión crucial para sus hijos con
plena confianza? Este artículo ofrece algunos criterios que es necesario
considerar. En los últimos años, los psicólogos y los expertos individuales
recomendamos que, si no hay una razón de peso para separar a los múltiples, los
beneficios de mantenerlos juntos - sobre todo en los cursos de primaria - superan
a los inconvenientes.
A medida que transcurre el proceso de toma de decisiones, busca las
aportaciones de todas las fuentes disponibles:
• Haz preguntas y escucha sus respuestas cuidadosamente.
• Habla con otros padres de múltiples que tienen hijos en edad escolar.
Averigua lo que ha funcionado y lo que no funciona para sus hijos, y los
factores que influyeron en su decisión.
• Habla con los maestros. Habla con los maestros de tus múltiples en el
pasado, presente y futuro. Si aún no te has visto envuelto en un ambiente
escolar, habla con el personal de la guardería, con personas que los hayan
cuidado… Pregúntales cómo se relacionan tus múltiples con otros
compañeros de juego y entre ellos cuando no estás cerca. ¿Son sociables?
¿Juegan sólo entre sí y excluyen a otros? ¿Es uno más tímido o extrovertido?
Te sorprenderá la discrepancia entre las percepciones que tenéis los padres
de vuestros hijos y la que tienen los maestros con su experiencia. A pesar
de que tú conoces mejor a tus hijos, no descartes la evaluación del profesor.
• Discute el tema con los administradores y consejeros de la escuela a la que
asistirán tus hijos. Averigua cuáles son sus políticas y cuestiona las razones
que las argumentan.
• Habla con tus gemelos, trillizos, cuatrillizos o más. Pregunta a tus múltiples
lo que quieren. Incluso si sus deseos no cuentan en las decisiones finales,
debe tener en cuenta sus sentimientos. Puedes sorprenderte por lo que le
dicen. Dependiendo de su nivel de madurez, trata de hablar del tema con
cada niño en privado.
• Escucha a tu corazón. Tú conoces a tus hijos mejor que nadie. Ten confianza
en tus instintos. A medida que los múltiples crecen y se desarrollan, pueden
hacerlo sus necesidades y la mejor opción puede fluctuar de un año escolar
a otro año escolar. Reconocer que la situación puede ser diferente el
próximo año, y a veces incluso el mes que viene, te servirá para darte
flexibilidad a ti misma con el fin de poder reconsiderar tus opciones.

Autor: Pamela Prindle Fierro, de http://multiples.about.com.

Traducción: Marisol

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