Está en la página 1de 3

Tema: LA MASONERÍA

16 de mayo de 2021

Definición y descripción del tema: Definir la masonería indicando de una manera precisa su
objeto real y fundamental es imposible, por las muchas variantes que se manifiestan en el decurso
de su historia y por la falta de una traducción segura de las fórmulas y voces de que, desde sus
comienzos ha usado y abusado la orden. Según los ritos inglés, escocés y norteamericano, se define
así: un hermoso sistema de moral revestido de alegoría e ilustrado con símbolos. También: una
ciencia que se ocupa en al investigación de la verdad divina. Los masones alemanes concretan más,
y la definen: La actividad de los hombres unidos íntimamente, sirviéndose de símbolos tomados
principalmente del oficio de albañil y de arquitectura, trabajando por el bienestar de la humanidad,
procurando en lo moral ennoblecerse a sí y a los demás y mediante esto, llegar a una liga y paz
universal, de que aspira a dar desde luego muestra en sus reuniones. El artículo 1º de los Estatutos
del gran Oriente de Bélgica define la masonería como “una institución cosmopolita y en progreso
incesante, que tiene por objeto la investigación de la verdad y el perfeccionamiento de la
humanidad. Se funda sobre la libertad y la tolerancia, no formula dogma alguno, ni descansa en él”.

Más completo es el concepto que el masón Jhon Truth formula diciendo que: “la
francmasonería es una asociación universal, filantrópica, filosófica y progresiva, que procura inculcar
a sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes, los
sentimientos de abnegación y filantropía y tolerancia religiosa; que tiende a extinguir los odios de
raza, los antagonismos de nacionalidad, de opiniones, de creencias y de intereses, uniendo a todos
los hombres por los lazos de la solidaridad y confundiéndolos en un tierno afecto de mutua
correspondencia”. Su objeto puede resumirse en estas palabras: borrar entre los hombres las
preocupaciones de casta, las distinciones convencionales de colores, orígenes, opiniones y
nacionalidades, combatir el fanatismo y la superstición, extirpar los odios nacionales y con ellos el
origen de la guerra, llegar por el progreso libre y pacífico a formular el derecho universal y eterno,
según el cual cada individuo debe libre e íntegramente desenvolver todas sus facultades y concurrir
en toda la plenitud de su poder al bien de todos, haciendo así del género humano una sola familia
de hermanos unida por el amor, la ciencia y el trabajo.

Los caracteres de la francmasonería son: 1. Constituir una sociedad secreta; 2. Ser una
sociedad que aspira a la universalidad borrando las diferencias de nacionalidad; 3. Tiene también
carácter político “sabe luchar contra todas instituciones enemigas del progreso y de la libertad”. La
masonería ha sido la principal fautora de revoluciones políticas; 4. Exige de sus miembros una
absoluta obediencia a las órdenes que reciban de los superiores masónicos y 5º finalmente, en el
orden religioso, se prescribía que en cada región perteneciese al culto en ella oficial, llegándose a
mandar a los masones a obedecer a Dios y a su santa Iglesia, y no admitir herejía, esto valió para los
tiempos en que aún era mal mirado entre las personas cultas hacer profesión de impiedad.

Desarrollo histórico: En la historia de la masonería es preciso distinguir dos épocas: una


anterior a 1717; otra desde esta fecha en adelante. La segunda de estas épocas corresponde a la
masonería moderna; la primera es el precedente a ésta. Primera época. La masonería hasta
1717:origen y desarrollo. Es sorprendente la obscuridad que reina en los orígenes de la masonería,
obscuridad que ha dado lugar a diferentes hipótesis, fabulosas muchas de ellas. Pero las tres
versiones que gozan de mayor crédito, son: 1. La que atribuye los orígenes de la masonería a los

1
templarios; 2. La que supone nació de la lucha entablada por las clases populares para librarse de la
presión del feudalismo, tomando aquellas por base la organización de los gremios y de las guildas y
3. La que atribuye su fundación a los judíos.

Segunda época. La masonería desde 1717 hasta nuestros días. El desarrollo de la masonería
moderna ha tenido lugar principalmente por los trabajos y a imitación de la masonería inglesa y de
la francesa. Establecida la logia en Inglaterra en 1717 sometieronse a ella las primitivas cuatro
logias, las que además, se declararon prontas a proteger toda nueva logia que en lo sucesivo se
constituyese. En 1718 fue elegido segundo Gran Maestre G. Payne, quien se propuso recoger los
documentos antiguos relativos a la fracmasonería inglesa. En 1719 fue Gran Maestre Th.
Desaguliers, en tiempo del cual se fundaron nuevas logias, en las que entraron muchos miembros
de la nobleza. En 1720 fue de nuevo Gran Maestre G. Payne, quien adopto por lema las palabras:
Alegría, Unión, Amor.

La Gran Logia de Inglaterra llevó su acción fuera de las islas Británicas, extendiendo la
francmasonería inglesa con la creación de logias a ellas sometidas en Francia, España, Portugal,
Bélgica, Alemania, Holanda, Suiza, Dinamarca, Suecia, Rusia, Polonia, Italia y Estados Unidos, sino
olvidar a la India (en donde se fundó la primera logia en Calcuta) y el África. En cuanto a las colonias
inglesas, la Gran Logia de la Australia del Sur existen logias de jóvenes que admiten niños desde
nueve años de edad. En la India británica la masonería se haya también bastante desarrollada,
existiendo en Calcuta una biblioteca masónica.

En cuanto a Francia, la masonería francesa pidió en 1735 a la Gran Logia de Inglaterra


formar un gran maestrazgo provincial, lo que obtuvo en 1743 constituyéndose en este año la Gran
Logia de Francia, la cual para ganar el ánimo de Luis XV nombro Gran Maestre al conde de Clemont,
individuo de la familia real. La masonería francesa influyó poderosamente en la transformación de
las ideas durante la segunda mitad del siglo XVIII y tomó parte activísima y principal en la
Revolución. Desde entonces la masonería francesa se ha declarado francamente anticatólica e
interviniendo en la política.

Contenido general: Ritos y grados: La instrucción masónica no se recibe de una vez, sino que
se va adquiriendo por grados. El número de estos varia según los sistemas o ritos. Los tradicionales,
que constituyen la base o esencia de la masonería, existen desde un principio y los tienen todas las
logias cualquiera que sea su rito. Son los tres primeros de aprendiz, compañero y maestro. Los
nombres que recibe el masón en cada uno de los 33 grados y el grado mismo son los siguientes:
Grados Simbólicos: 1. Aprendiz, 2. Compañero, 3. Maestro. Este grado confiere la plenitud de los
derechos masónicos. Grados capitulares: 4. Maestro secreto, 5. Maestro Perfecto, 6. Secretario
íntimo, 7. Preboste y Juez, 8. Intendente de los edificios, 9. Maestro elegido de los nuevo, 10. Ilustre
elegido de los quince, 11. Sublime caballero elegido, 12. Gran Maestro Arquitecto, 13. Del Real Arco,
14. Gran Elegido Perfecto o de la Bóveda Sagrada y Sublime Masón, 15. Caballero de Oriente o de
España, 16. Príncipe de Jerusalén, 17. Caballero de Oriente y Occidente, 18. Soberano Príncipe Rosa-
Cruz o Caballero Rosa-Cruz, 19. Grados filosóficos o consejiles: Gran Pontífice de Jerusalén Celeste o
Sublime Escoces, 20. Venerable Gran Maestro de la Logias regulares, 21. Caballero Prusiano, 22.
Príncipe de Líbano, 23. Jefe del Tabernáculo, 24. Príncipe del Tabernáculo, 25. Caballero de la
serpiente de bronce, 26. Príncipe de la Merced, 27. Gran comentador del templo, 28. Caballero del
Sol, 29. Gran Escoces de San Andrés, 30. Gran elegido caballero Kadosh. Grados sublimes: 31. Gran

2
Inspector Inquisidor Comendador, 32. Sublime y valiente príncipe del Real Secreto y 33. Soberano
Gran Inspector General.

Influencia dentro de la Iglesia y en la sociedad: La admisión de un sacerdote en una logia era


considerada, prácticamente en todas partes, como un honor para ésta última. La Logia francesa no
era anticatólica, como lo fue después. Tanto en su ritualismo como en sus asambleas, testimoniaba
un respeto evidente por la fe cristiana. La responsabilidad no incumbía a la Iglesia, sino a la
monarquía, que multiplicaba los excesos de poder en el domino de lo religioso, motivando ya
aquella frase de Fénolon: “Independencia frente al Papa; servidumbre frente al Rey”. El R. P.
Berteloot, a quien es siempre necesario referirse para el estudio de este periodo, cree poder atribuir
a tres razones esa mediocridad del clero: el reclutamiento del alto clero exclusivamente entre la
nobleza; el alejamiento de la Santa Sede; el racionalismo (ganó numerosos sacerdotes
insuficientemente formados en el seminario). El R. P. Berteloot distingue tres tipos de eclesiásticos
entre los que frecuentaban más habitualmente las logias: los abates filósofos, uno de los cuales fue
padrino masónico de Voltaire, los abates políticos, como el abate Allary, los prelados incrédulos,
como el cardenal Dubois o el cardenal Rohan, Loménie de Brienne, arzobispo de Toulouse.

La Iglesia católica ha luchado contra la masonería y los papas se han promulgado


abiertamente contra ella. Las condenaciones en contra de la masonería las inauguró Clemente XII
con sus constitución de 23 de abril de 1738, condenando y prohibiendo para siempre las sociedades,
asambleas, reuniones o conventículos llamados Liberi Muratori, Masones u otros nombres.
Finalmente León XIII, por su Encíclica Humanum genus también llamada De secta massonum, de 20
de Abril de 1884 confirmó todas y cada una de las condenaciones fulminadas contra la masonería.

La influencia de la masonería en la sociedad has sido considerable al influir para cambiar


sistemas políticos, económicos o generar cambios sociales o culturales; promoviendo una sociedad
en donde se sobre valoren las formas de pensamientos por ellos propuestos como el sobre valorar
la ciencia, la tolerancia religiosa, la filantropía, etc. Para lograr esto tienen gran influencia en los
medios de comunicación y en los gobiernos.

Comentario personal sobre el tema desarrollado: El tema de la masonería es muy amplio y


antiguo; por lo que estas agrupaciones secretas han influido notablemente en la conformación de
las sociedades a lo largo de la historia. Considero que su influencia en la educación, en la sociedad,
en la política, etc. Ha permitido la generación de una sociedad cada vez menos cristiana o una
educación más alejada de Dios y por lo tanto, una cultura en proceso de descristianización; o incluso
dentro de la Iglesia, como lo hemos visto hay masones infiltrados dentro de ella y en los más altos
cargos y al estar dentro de ella pueden crear sistemas de pensamiento centrados más en la
exaltación del hombre que del mismo Dios.

De ahí la importancia de una adecuada preparación espiritual e intelectual para poder


discernir el espíritu de Dios de lo que no procede de su espíritu.

Bibliografía:

Enciclopedia Universal Ilustrada, ESPASA CALPE, Madrid, Barcelona, Tomo XXXIII.

Colinon M. “La Iglesia frente a la masonería”, HUEMUL, Buenos Aires, Argentino, 1963.

También podría gustarte