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La serpiente de los tres pelos

Recopilado por: Karla Dávila / Luz Marina Castro
(Publicado por La Prensa, el sabado 18 de mayo del 2002)

Hace muchos años cuando se estaba formando Matagalpa, estaban ubicados sus primeros
habitantes, cuentan que hubo una discusión y que apalearon a un sacerdote, no se sabe el
motivo, pero el sacerdote agarró su mula y se fue, pero antes de irse dijo una maldición
para los pobladores de esta ciudad.

Con el tiempo buscaron al sacerdote para saber cuál era esa maldición, y él les comunicó
que existía una culebra gigante que cubría toda la ciudad y que estaba amarrada por tres
pelos, la cabeza de esta culebra está en la Catedral de Matagalpa y la cola en el cerro de
Apante, y los tres pelos están amarrados en la quebrada del Yaguare, ubicada en el barrio
de Palo Alto.

Según la historia, ya se han reventado dos pelos, sólo falta uno, cuando estos tres pelos se
revienten se derrumbará el cerro de Apante y se reventarán fuentes grandísimas de agua que
atraviesan esa zona, entonces Matagalpa se inundará.

Los habitantes en su mayoría conocen esta historia, muchos dicen que no creen en esto,
pero otros afirman que así será.

La cieguita

Mercedes Gordillo

Los sábados íbamos al Parque Central, me llevaba mi papá a darle de comer a las tortugas.
Los muchachos del colegio les tiraban piedras, ese día ellos estaban allí. Una tortuga ciega
sintió una pedrada en su concha, pero yo la llamé por su nombre.

– Cieguita, Cieguita le dije, me oyó y se vino caminando, salió de la pila y despacito me
siguió hasta mi casa.

Han pasado años, ya tengo 15. La Cieguita todavía vive aquí.

Leyenda de un gigante

Patricia Natalia Cuadra.

viendo la televisión en el sillón tan cómodo que . “Al fin”. y no el poder. y por tanto. E imploró el joven a los dioses su perdón por haber sido tan ambicioso e insensato. está logrado. cuya única ambición era la de poseer poder. existió en algún lugar de América. nadie se atrevía a desacatar una orden o deseo del mancebo por temor a su fuerza y tamaño. 1995) Varios siglos atrás. Los dioses al notar la presunción y orgullo que caracterizaban al mancebo. Los dioses. La Cita Por Arquímedes González Voy a salir. le hizo comprender la dulce verdad que por tanto tiempo había ignorado. pensó el indio. avisa el hombre en la sala con voz tan normal como decir “tengo hambre”. Antología. Pues a causa de su gran tamaño nunca podría desposarse con la doncella que supo despertar el amor en su corazón. soy el hombre más grande y poderoso de la tierra” Pero un día el amor enterneció por primera vez el corazón del indio. Y ten siempre presente que solo el amor. Todos en la tribu le temían y obedecían.(Tomado de Literatura para niños en Nicaragua. Y así aconteció que una mañana. “he logrado obtener el poder que deseaba. al ver que el arrepentimiento del indio era sincero. El joven era orgulloso y presumido. nosotros te otorgamos nuestro perdón y esperamos que nunca olvides esta lección. Entonces. sino para hacerle comprender que no es el poder lo que da la felicidad. puede brindar la felicidad”. pues. Tan solo deseaba amar y ser amado por la doncella que depositando en su corazón la semilla del amor. Consulta el reloj como si hubiera pasado una hora esperando a obtener respuesta y va al armario dejando a la esposa inalterable. Editorial Distribuidora Cultural /Fondo Editorial ASDI-INC. todos me temen y obedecen. Selección de Vidaluz Meneses y Jorge Eduardo Arellano. el indio realizó que los dioses no la habían transformado en un gigante para regalarle el poder que tanto anhelaba. le otorgaron su perdón diciendo: “Has comprendido ya en qué consiste la verdadera felicidad. y su deseo de adquirir pode. el joven indio se vio convertido en un enorme y robusto gigante. y fue entonces cuando su castigo empezó. un joven indio. Nuestro objetivo. Managua. el mancebo comprendió que el poder no da la felicidad. pensaron en darle un buena y dura lección. siempre quería estar por encima de los demás. triste y arrepentido. Hasta ese día. al despertar. sino el amor. El joven dio gracias a los dioses por aquella lección y nunca más volvió a desea poder. sino el amor.

Ella está inmóvil. El hombre ni siquiera se altera concentrado en la salida. Siempre me dejás sola los viernes. aprisiona el botón y asegura el trabajo con el cinturón. Escoge la camisa blanca almidonada que la empleada planchó dos días antes. Toma el derecho para lustrarlo.cada vez que el hombre se sienta ahí. tratando de evadir lo irremediable. Sos un desgraciado. Lo introduce en el bolsillo trasero. Recuerda la cartera y la recobra de la mesa de noche. Transpira. Se unta colonia y en el lavamanos cepilla los dientes viendo en el espejo su enojado rostro. lamenta la mujer. cansada de reclamar cada viernes desde que se casaron. . La saca de la percha. continúa desde el cuarto. dice ella sin ánimo ni fuerzas. No empecemos por favor. después extrae una espinilla del labio inferior. El hombre mete los faldones de la camisa dentro del pantalón acomodando la tela para evitar las arrugas y cierra la bragueta. con el perfil bombardeado por el intenso y vertiginoso cambio de luces de la pantalla. reclama la mujer como si resucitara de un estado cataléptico. Comprueba tener suficiente dinero y se la mete en el bolsillo derecho. Comprime la panza. No tardaré. ¡Ya imagino! . Se calza los zapatos. suplica el marido cepillando el zapato izquierdo. Busca un pañuelo y se seca. Se peina. con un énfasis en “mis amigos” que la deja excluida esperándolo hasta el amanecer. Están sucios. lo ataca el sueño. Voy con mis amigos. la deja caer en la cama y busca los zapatos. promete buscando la copia de llaves de la casa y la del vehículo. Ante el espejo confirma que los dientes están limpios y sale.