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PERFIL PROYECTO HIDROELÉCTRICO ALTO MAIPO

El Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM) es la principal iniciativa


de generación energética mediante centrales de pasada que se ha
desarrollado en Chile. Cuando entre en operación tendrá una potencia
máxima proyectada de 531 MW, lo que equivale a más de un tercio
de la capacidad conjunta de las centrales de pasada que operan en la
actualidad en el país, las cuales hoy aportan el 30% de la capacidad
de generación hidráulica y el 11% del total de la matriz energética
nacional1.

Este proyecto, que requerirá de una inversión de aproximadamente


600 millones de dólares, forma parte de las obras que AES Gener ha
planificado en respuesta a la futura expansión de la demanda
eléctrica en el país, la cual hacia el año 2020 se triplicaría a cerca de
19 mil MW por consecuencia de las necesidades energéticas de la
minería y la industria2.

La existencia de centrales de pasada de la envergadura del complejo


Alto Maipo permitirá compensar los menores incentivos que hoy
existen para la construcción de embalses para generación eléctrica, lo
cual en el largo plazo puede ser un factor de descompensación de la
matriz energética. Este sistema, que captura el agua en lo alto de las
montañas mediante bocatomas y aprovecha su caída libre para
movilizar las turbinas, permite que se siga aprovechando la gran
riqueza hídrica que existe en el centro y sur del país sin necesidad de
inundar terrenos, además de ser una alternativa amigable con el
medio ambiente por el hecho de restituir toda el agua utilizada a la
fuente de origen y por no emitir gases de efecto invernadero.

AES Gener ya posee experiencia en la operación de las centrales de


pasada Maitenes, Queltehues, Volcán y Alfalfal, todas ellas ubicadas
en el Cajón del Maipo -zona donde se establecerá el PHAM-, las que
poseen una capacidad conjunta de 244 MW. En el caso de Alto Maipo,
se captará parte de las aguas provenientes de la zona norte del río
Volcán, del río Yeso, de parte de las aguas de la cuenca intermedia
del río Colorado y de aquellas ya turbinadas por la central Alfalfal.

El proyecto Alto Maipo destaca por tratarse de una instalación


ubicada a poca distancia de un centro de alto consumo eléctrico como
Santiago, como también por su capacidad de operar
permanentemente incluso en condiciones de sequía, dada la baja
variabilidad hidrológica de la zona donde se sitúa. También presenta
una serie de fortalezas ambientales, como el hecho de que el 95% de
sus instalaciones sean subterráneas, su compatibilidad con el riego y

1
Estadísticas 2008 de la Comisión Nacional de Energía
2
Proyección de la Comisión Nacional de Energía
el turismo, por aprovechar gran parte de los tendidos eléctricos
existentes y por no afectar el suministro de agua potable en la
capital.

Tras la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental por parte de la


Comisión Regional de Medio Ambiente de la Región Metropolitana y
haber recibido por parte de la Dirección General de Aguas los
permisos para el traslado de los derechos de agua, el PHAM se
encuentra en una etapa terminal de los trámites necesarios para
poder iniciar las obras de construcción, las que requerirán de
aproximadamente 3 años.

CENTRALES ALFALFAL II Y LAS LAJAS

El Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo consiste en la construcción y


operación en la cuenca alta del río Maipo de las centrales de pasada
Alfalfal II y Las Lajas para la generación conjunta de hasta 2.500
GWh al año de electricidad, la cual equivale al 35% del consumo
residencial que es abastecido por el Sistema Interconectado Central
(SIC) y al 14% de la demanda eléctrica de la Región Metropolitana.

La Central Alfalfal II, que tendrá una potencia máxima de 275 MW,
fue diseñada para un caudal máximo de 27 m3/s. En el sector alto del
río Volcán, afluente del río Maipo, se ubicarán 4 bocatomas para
captar hasta 12,8 m3/s desde igual número de esteros. Este caudal
será conducido por un túnel subterráneo para unirse a otra captación
a la altura del río Yeso, lugar donde se inicia un pique de 1.146
metros de altura que la convertirá en la central de pasada con la
caída más grande de Chile. Luego, través de un túnel de descarga de
2,5 km, el caudal será entregado al túnel de aducción de la Central
Las Lajas.

La Central Las Lajas fue diseñada para un caudal máximo de 65 m3/s,


el que permitirá una potencia máxima de 256 MW. Recibirá las aguas
utilizadas para las centrales Alfalfal I y II, así como aportes de la
cuenca intermedia del río Colorado y de la quebrada Aucayes. Su
pique tiene una caída bruta de 485 metros, tras el cual las aguas son
descargadas directamente en el río Maipo poco antes de la localidad
de El Canelo. Esta salida estará ubicada unos 5 km aguas arriba de
las bocatomas que utiliza la empresa Aguas Andinas para abastecer
de agua potable a la ciudad de Santiago.

El proyecto contempla la construcción de un total de 70 km de


túneles, ubicados en promedio a 800 metros de profundidad, de los
cuales alrededor de 60 km corresponden a conductos por donde
circulará el agua; el resto servirá como acceso a los túneles
principales y a las cavernas de máquinas, las cuales también se
ubicarán bajo la superficie.

Cada una de estas centrales de pasada utilizarán dos turbinas Pelton


de cuatro o seis chorros, con una capacidad de producción individual
de 130 MW. Éstas generarán energía según el caudal que exista en
los ríos que aporten a las bocatomas, el cual -según las estadísticas
hidrológicas de los últimos 50 años- en promedio alcanza su nivel
máximo durante unos tres meses al año, cuando se producen los
mayores deshielos. Sólo en esa época las centrales estarán en
condiciones de captar el máximo de agua establecido en el diseño, lo
que les permitirá operar a su máxima potencia. Para el resto del año,
su diseño les permite operar incluso a un 50% de su capacidad.

El proyecto no tiene forma de ocupar más agua de la contemplada en


el diseño. En la eventualidad de que la suma de los caudales
disponibles en las bocatomas supere el valor del caudal de diseño, el
excedente de agua se devolverá automáticamente a los cauces a
través de los vertederos de las respectivas obras de captación.
Además, la cámara de carga de la Central Las Lajas, de 300 mil m3,
está diseñada para operar como estanque de contrapunta de la
Central Alfalfal II; es decir, puede restituir el régimen natural de los
ríos Colorado y Maipo cuando ella opere en punta, como también
cuando se produzcan situaciones que interrumpan la operación.

OBRAS DE CONSTRUCCIÓN

La construcción de las centrales significará la habilitación de 7


instalaciones de faenas y requerirá la contratación simultánea de
hasta 4.500 personas, para quienes se habilitarán 5 campamentos.
Para su movilización, así como para el traslado de maquinarias e
insumos, se construirán aproximadamente 31 km de caminos y se
realizarán mejoras en vías ya existentes como la Ruta G-25 (sector El
Volcán) y de la Ruta G-455, que dirige al embalse El Yeso.

Se han contemplado obras tanto a nivel superficial como subterráneo.


Para las primeras, que implican el retiro de la capa vegetal, la
limpieza y despeje de los terrenos requeridos para la construcción y
habilitación de las obras, se intervendrán unas 105 hectáreas y se
excavarán unos 675 mil m3. Parte de este material será reutilizado en
el relleno de las excavaciones, construcción de terraplenes y
mejoramiento de caminos, entre otros.

Respecto la construcción de los túneles, dadas sus características y la


composición de la roca, se utilizará el método “drill and blast”,
consistente en la perforación en avanzada con barrenos y voladuras
controladas. En forma complementaria se utilizarán máquinas
tuneleras para perforar la roca. Se estima que este proceso generará
1,7 millones de m3 de material rocoso, por lo cual al sumarse con el
material extraído en los trabajos superficiales y considerando el
“esponjamiento” natural de la roca se alcanza un total de de 2,7
millones de m3 de material extraido.

Todo este material será trasladado a 14 sitios de acopio de marina


que se habilitarán especialmente, mediante un sistema de carros
sobre rieles y en cintas transportadoras, con lo cual se evitará la
generación de polvo en suspensión que causaría el uso extensivo de
camiones tolva, a los cuales sólo se recurrirá en ocasiones
justificadas.

Durante la disposición del material extraído en los sitios de acopio se


priorizará que su altura y su morfología final se ajuste a las
características del relieve donde esté emplazado. Luego, los acopios
serán recubiertos con una cubierta vegetal proveniente del material
de escarpe extraído previamente desde los mismos sitios y acopiado
de manera provisoria. Además, está considerado el uso de barreras
verdes con especies existentes en el entorno, particularmente en los
sitios ubicados en las riberas de los ríos Maipo y Colorado.

GESTIÓN AMBIENTAL

Durante su operación, el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo no


generará impactos ambientales que afecten a la vida silvestre ni a las
actividades humanas.

Como toda obra hidráulica bajo la supervisión de la Ley de Bases del


Medio Ambiente, el proyecto respetará el caudal ecológico o nivel de
caudal suficiente para preservar la vida acuática del curso intervenido
como también las necesidades de las especies silvestres que ocupan
las riberas. Incluso, en el cálculo del caudal ecológico se consideraron
las necesidades que otros usos y servicios requieren para su normal
funcionamiento, como ocurre por ejemplo con la práctica del rafting y
kayak. En tanto, en ningún caso se verán afectadas las labores
agrícolas en el valle del Maipo, pues la fuente de descarga de las
aguas utilizadas para la generación eléctrica estará ubicada aguas
arriba de las bocatomas de riego y para uso sanitario.

Para garantizar el caudal ecológico de los ríos y esteros intervenidos


durante toda la vida útil del proyecto, AES Gener instalará estaciones
fluviométricas en los ríos intervenidos y dispositivos para medir los
caudales captados en todas las bocatomas. En caso que se advierta
que el caudal ecológico no es capaz de satisfacer el real
requerimiento del sistema acuático, se activarán las medidas de
mitigación, reparación y compensación incluidas en el plan de manejo
integrado.

Sólo durante la construcción se advertirán impactos sobre el paisaje,


aunque transitorios, por cuanto las obras producirán cierta
obstrucción visual y dificultarán el acceso a ciertos parajes. No
obstante, esto no incidirá en el desarrollo del turismo, pues los
principales atractivos ubicados en la zona del proyecto (el embalse El
Yeso y el sector Alto Volcán) no serán alterados de manera notoria.

También está descartado cualquier efecto sobre el Monumento


Natural El Morado, el cual está regulado por el Sistema Nacional de
Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE). Si bien una
pequeña sección del túnel El Volcán aparece dentro del límite norte
del monumento, ésta se ubicará a unos mil metros de profundidad.

En cuanto al efecto sobre la flora y fauna, se estima que la


construcción de Alto Maipo afectará 31 hectáreas de bosques y 70
hectáreas de matorrales, junto con identificarse 16 especies animales
en categoría de conservación, principalmente reptiles y anfibios.
Como remediación, la autoridad ambiental exigió que AES Gener
reponga 10 ejemplares por cada árbol que se intervenga, cuyo
cumplimiento será visado por CONAF y el SAG.