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Las Mujeres y el Poder en México

“Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado


como persona y nadie debe ser divinizado.”
Albert Einstein
Por Marcela Guerra Castillo.
Diputada Federal LXI Legislatura

Las mujeres en los últimos años hemos logrado hasta ahora el avance más significativo
de su historia, obteniendo el reconocimiento de nuestros derechos y la equidad con los
hombres, no solo en el papel sino en la vida diaria donde nos desarrollamos.

Si bien existen espacios y aspectos en los cuales se debe de trabajar, nadie puede
negar que el papel de la mujer en los últimos años ha cambiado radicalmente y ahora
nos encontramos en puesto del ejercicio del Poder. Poder que da la sociedad a través
del voto y que para nosotras legisladoras representa una gran responsabilidad y
compromiso.

Sin embargo, todavía no llega a una equidad total, debido a que la presencia de la
mujer en cargos públicos y en el ejercicio de la política continúa siendo muy baja. Es
importante recordar que hace algunas décadas era infinitamente menor, además de que
en muchos aspectos y como nosotras sabemos bien, lo importante a veces no es la
cantidad sino la calidad.

Las mujeres en el Congreso ocupan cerca del 25% de la representación, 2 ocupan una
de las 18 Secretaría de Estado y cerca del 22% de las subsecretarías están ocupadas
por mujeres; tenemos 2 juezas en la Suprema Corte y 2 Gobernadoras.

Como se puede observar, hacen falta avances para lograr una verdadera equidad, sin
embargo sí hemos tenido avances gracias al trabajo y la dedicación que siempre hemos
mostrado en todo lo que hacemos.
El papel de las mujeres en el ejericio del Poder en los últimos años es un reclamo
mundial, el cual ha cobrado fuerza, ejemplo de esto son la jefas de Estado que han
estado y están al frente de distintos países:

 Margaret Thatcher en Inglaterra, Angela Merkel en Alemania, Lidia Gueiler en


Bolivia, Violeta Chamorro en Nicaragua, Ertha Pascal Troullot en Haití,
Mireya Mosoco en Panamá, Rosalía Arteaga en Ecuador, Michelle Bachelet
en Chile, Tarja Jalonen en Finlandia, Mary McAleese y Mary Robinson de
Irlanda, Vaira Vike Freiberga en Letonia, Ellen Johnson Sirleaf en Liberia,
Helen Clark en Nueva Zelanda, Gloria Macapagal Arroyo en Filipinas.

Con estos cambios en el ámbito mundial, la pregunta es: ¿está México preparado para
que una mujer lo gobierne?; mi respuesta es SI.

Ser una mujer en el ejercicio del Poder no tiene ninguna diferencia real a la de ser un
hombre, tenemos las mismas responsabilidades, las mismas complicaciones y, sin
duda, la misma capacidad de trabajo y respuesta. Las diferencias existirán en la forma
de pensar, pero esto está determinado por la formación de cada uno y no por la
diferencia de género.

No existen indicadores sociales para establecer si un país esta listo para que una mujer
llegue al Poder, tampoco si existe un grado de machismo o segregación, pero no
debemos olvidar, que mujeres y hombres debemos buscar los mecanismos y el marco
jurídico idóneo desde el Congreso de la Unión y desde los partidos políticos para hacer
que la sociedad recupere la confianza en sus gobernantes, en sus instituciones y en sus
integrantes para garantizar una representación equitativa, justa y transparente.

En América Latina ha habido gobiernos con reconocimiento y logros positivos


importantes, el caso más ejemplar sería Michelle Bachelet en Chile y es de mencionar
la probable sucesión del Presidente Lula de Brasil por una mujer.

Si en estos países que podríamos considerar los más cercanos a la cultura mexicana se
ha logrado tener gobiernos de mujeres, ¿por qué México no lo puede tener?, no son
países que estén significativamente más o menos avanzados que nosotros, no tienen
una historia marcadamente distinta, no se podría decir que son más o menos
machistas, entonces ¿por qué en México no podría suceder?

Los gobiernos encabezados por mujeres han tenido los mismos conflictos que los
demás países y no se puede hablar de que han sido más o menos exitosos, la sociedad
no debe de tener miedo a que llegue una mujer al Poder, al final será un gobernante
para todos y tendrá los mismos aciertos y errores.

México está listo para que una mujer lo gobierne, recordemos que cerca del 51% de la
población y del electorado son mujeres y como hemos visto en otros países, no son
cosas que puedan ser planeadas o que se les pueda poner un fecha de cumplimiento,
estas cosas simplemente suceden, no podemos ni debemos detener los avances,
nuevas tendencias y demandas de la sociedad.

Es cuestión de que los partidos políticos estén dispuestos a lanzar una candidatura
seria con una mujer al frente y como imagen principal de la campaña, no buscando un
voto minoritario, sino que en verdad represente los intereses de la mayoría.

Los partidos políticos ya se han dado cuenta de la necesidad de pluralidad en todos los
niveles de gobierno y han empezado a tomar medidas para generarla; sin embargo, es
algo que no se dará de inmediato, ya que hacer cambios profundos en la cultura
siempre lleva tiempo.

Los partidos políticos están poniendo a las mujeres en espacios de Poder cada vez más
frecuentemente, si bien aún existen algunas prácticas no óptimas, como el tema de las
llamadas “juanitas”, que sin ninguna duda es reprochable, existen muchos más casos
donde las mujeres asumen su responsabilidad y cumplen su labor debidamente.

El problema clave es; si no existe una verdadera pluralidad en el sistema político


tampoco podemos hablar de una verdadera democracia, México ya ha dado grandes
avances en esta materia, pero es momento de dar el siguiente paso hacia una
verdadera representatividad de las mujeres en el ejercicio del poder.
Las mujeres estamos listas para marcar un hito en este momento histórico, en continuar
generando los cambios necesarios para que la visión de México hacia sus mujeres
avance y no retroceda, para así lograr consolidar un sistema político donde hombres y
mujeres compartan el Poder de manera equitativa. Para ello, nos compete cultivar el
conocimiento, los valores y las prácticas democráticas ciudadanas, a través de su
ejecución, lo que dará como fruto el compromiso cívico de la sociedad, en sus hábitos
de la práctica cotidiana y formará parte de una nueva forma de vida política y
democrática.

La democracia necesita de capital social, del trabajo conjunto, de cooperación y


participación activa de todos los ciudadanos. Desarrollar este capital necesita la base
de la educación en todos los niveles de la enseñanza, para así lograr un cambio
permanente de la cultura política y de participación ciudadana; con ello generar una
ciudadanía democrática.

Las mujeres mexicanas hemos demostrado nuestra dedicación al trabajo duro y bien
hecho, para hacer de este nuestro México un país mejor. La ciudadanía democrática no
surge por sí sola ni de forma espontánea, la ciudadanía democrática se construye.