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Resumen realizado por AMADOR LERMA DUART

TEMA 11: MOVIMIENTOS NARRATIVOS DE POSGUERRA Y DE NUESTROS


TIEMPOS.

1. REALISMO EXISTENCIAL Y NARRATIVA DEL EXILIO

- Después de la Guerra Civil y en plena Segunda Guerra Mundial, la narrativa representa un


testimonio explícito o implícito de estos horrores, y la filosofía existencialista rastrea los
estratos más problemáticos de la condición humana. Estas razones son las que llevan a
muchos historiadores de literatura a tildar la novela de estos años de Existencial. Desaparece
por tanto la tradición realista de preguerra y habrá que esperar algún tiempo para que se
incorporen los grandes descubrimientos que años atrás realizaron autores de la talla de James,
Proust, Faulkner o Dos Passos (se comentará en el apartado 3, “novela estructural”).
- Al igual que en otros géneros, gran parte de la narrativa siguió su desarrollo en el exilio a
pesar de que sus autores habían comenzado su actividad en España (Rosa Chacel, Gil-Albert,
Francisco Ayala, Max Aub...)
- La novela que se sigue realizando en el interior, pese a la censura, no deja de reflejar la
miseria, orfandad y frustración que vive la sociedad de estos años. En la década de los
cuarenta tres grandes obras ofrecen testimonios directos o indirectos de la situación social
mencionada en el párrafo anterior: La familia de Pascual Duarte(1942) de Camilo José Cela,
Nada (1945) de Carmen Laforet, y La sombra del ciprés es alargada (1947) de Miguel
Delibes.

2. NOVELA REALISTA

La corriente que domina la novela española de los cincuenta es el REALISMO, distinguiéndose


dos modalidades:

 Realismo objetivista:
- Su posición extrema sería el conductismo.
- Persigue alcanzar una distancia del narrador respecto a lo narrado, como intentaban
conseguir los naturalistas y que Clarín consideraba muy difícil.
- El Jarama (1956) de R. Sánchez Ferlosio es un de los ejemplos más significativos de
esta corriente.

 Realismo crítico o Realismo Social:


- El autor se implica en el enunciado narrativo, se compromete.
- Ha merecido más atención por parte de la crítica.
- El homenaje a Machado en febrero de 1959 en Collioure es uno de los
acontecimientos fundadores del movimiento.
- Sentían admiración por Machado, Galdós, Clarín, Baroja y los extranjeros Dos Passos
y Vasco Patrolini.
- Son habituales sus reuniones en los cafés de Madrid, convocadas muchas veces por el
dramaturgo Alfonso Sastre.
- En Barcelona, paralelamente, surge un grupo similar.
- Según Mainer, “el grupo va ligado a una significativa batalla política”.
- Otro encuentro decisivo en el desarrollo social son los COLOQUIOS
INTERNACIONALES en Formentor, donde se discutió sobre novelista y sociedad y
el porvenir de la novela.
- De gran importancia para la difusión de los presupuestos del realismo social fueron
las siguientes REVISTAS:
1. Revista Española: constituyó el punto de encuentro del núcleo inicial de la
corriente neorrealista.
2. Acento Cultural: reflejaba la coincidencia de los representantes de la postura
crítica.
3. Laye: en Cataluña, la más radical, se esforzó por dejar atrás la anemia cultural
y política de aquellos años mediante un proyecto opuesto al ambiente sumiso,
burocrático e integrista de la cultura y sociedad de postguerra.
4. Índice, El ciervo y La estafeta literaria. A pesar de tener una línea editorial
que no coincidía con el realismo social, contaron con colaboraciones de
algunos de sus escritores.
5. Ínsula, tuvo gran importancia y repercusión entre 1957 y 1967.

- Según Fernando Morán, en 1959, acaban los efectos culturales de la Guerra Civil por
las bonanzas económicas del momento.
- Desde las revistas se fue consolidando la teoría sobre la novela social, definida por
Gil Casado y Gonzalo Sobejano como aquella práctica narrativa que trata de mostrar
y criticar las injusticias sociales y de hacerlas artísticamente inteligibles.
- Los núcleos temáticos, según Gil Casado son: la abulia, el campo, el obrero y el
empleado, la vivienda, los vencidos, los viajes y la desmitificación.
- Según José Mª Castellet, los representantes de la novela social hablan desde la
perspectiva de una generación que no hizo la guerra, que trata de superar las actitudes
de los bandos contendientes y que busca con esfuerzo una voz propia teñida de
preocupación social y deseosa de paz y libertad (Recogido por Sobejano).
- Goytisolo, por otra parte lo caracterizó como un movimiento inconformista, rebelde,
muy preocupado por el marxismo, agnóstico y estéticamente tradicional.
- El término “social” se hace extensivo a toda la literatura según algunos estudiosos, en
cambio otros, lo delimitan únicamente a la novela que denuncia o postula un cambio
social. Así, y ante esta controversia, Joaquín Marco y Santos Sanz, especifican que la
novela social es aquella cuyo objetivo principal es analizar o mostrar una capa de la
sociedad con intención crítica.
- José Domingo, siguiendo la concepción de Luckás sobre “Realismo crítico”, agrupa
bajo esta denominación obras aparecidas entre 1954 y 1965 que se ajustan a las
condiciones exigidas comúnmente a la novela social: disconformidad con el régimen
planteada mediante los problemas que afectan a una capa social modesta. Asumen así,
una posición de denuncia contra la injusticia social.
- Domingo divide estas novelas en dos secciones: La de medios obreros (rurales y
urbanos) y la de ambiente burgués. Debe sumarse otra sección más ambiciosa: la que
abarca en su crítica el campo de la realidad sociopolítica del país.
- Algunos críticos e historiadores españoles, vinculan el realismo social con los
realistas sociales de preguerra, apuntando la existencia de un nexo con la mejor
tradición del realismo español por la similitud de las causas sociales. También cabe
mencionar las influencias, según algunos críticos, del neorrealismo italiano literario y
cinematográfico.
- Respecto al lenguaje y al estilo, aunque hay un grupo de críticos que lo tilden de
descuido del estilo o ramplonería estética, la opinión generalizada no es esta. En esta
línea resultan significativas las afirmaciones de Juan Goytisolo sobre el tema: “el
compromiso del escritor se sitúa en un triple plano: social, personal y técnico”, “Todo
un sector de la literatura española del período que examinamos, destaca por su
propósito de transformar la palabra en acto, de querer competir con la vida, de hacerse
performativa”. Las últimas revisiones historiográficas del realismo social defienden
que los representantes más significativos del movimiento no sólo intentaron
transformar el mundo, sino también renovar la lengua de la prosa literaria.
- Citemos algunos de los narradores de este grupo: Herrera Petere, Germán Bleiberg,
Gabriel Celaya, José Agustín Goytisolo, Juan Goytisolo, Gil de Biedma, López
Salinas, Antonio Ferres, Juan Benet, Ignacio Aldecoa, Castellet, Barral, Carmen
Martín Gaite y un largo etc.

3. NOVELA ESTRUCTURAL

- A raíz de la publicación de Tiempo de silencio (1962) de Luís Martín Santos, la


historiografía suele hablar de una etapa de novela de posguerra experimental, estructural o
barroca, de la que no son ajenos los procedimientos expresivos de la novela moderna
(Proust, Joyce, Dos Passos...). También resulta fundamental en este cambio de rumbo de la
novela el boom latinoamericano representado por Rulfo, Borges, Cortázar, García Márquez
y otros importantes novelistas.
- Con estos referentes, la narrativa española se embarca en un proceso de innovación y
experimentación que afecta a los procedimientos gramaticales, a las instancias enunciativas
de la narración; al punto de vista de la focalización, a la secuenciación temporal, a la
especial consideración del espacio y el nuevo estatuto concedido al lector. Detallemos
algunos de estos rasgos:
1. Junto a la 1ª y 3ª persona narrativa se introduce también el uso de la segunda.
2. Se rompe la presentación tradicional del tiempo con recursos como: retrospecciones
o flash-back, anticipaciones o prolepsis, narraciones simultáneas. Así, con estos
recursos se intentan reproducir los mecanismos caprichosos de la conciencia.
3. El tratamiento del espacio y el tiempo “reducidos” del Realismo Social se abren y
amplían, dejan atrás su función limitadora y se instrumentalizan para ofrecer
infinitas posibilidades de acción.
4. La voz del autor omnisciente se sustituye por muchas voces testigos de una realidad
plural, multiforme y dialéctica.
5. Se le confiere un especial protagonismo al estilo indirecto libre y al monólogo
interior.
6. Las apelaciones al lector ahora son invitaciones de colaboración en el proceso de
ficción. Ya no tienen función adoctrinante. En muchos casos se trata de “obras
abiertas”, con intencionados espacios en blanco, destinados a ser completados por la
competencia o el lector.
7. Participaron en este proceso renovador: Alfonso Grosso, Juan Goytisolo, Juan
Benet, Juan Marsé, Caballero Bonald... y autores ya consolidados que en sus nuevas
producciones incorporaron significativos experimentos técnicos, como Cela, Delibes
y Torrente Ballester...
4. LA NUEVA NARRATIVA

- La verdad sobre el caso Savolta (1975) de Eduardo Mendoza, es considerada una de las
novelas fundadoras de la “Nueva Narrativa”. Combina procedimientos estructuralistas con
los modos clásicos de contar historias.
- La novela policíaca es aclimatada por Vázquez Montalbán, que desarrolla la vertiente
policial europea que tiene en Simenon a unos de sus maestros más ilustres.
- Más fieles a la tradición de la novela negra dentro de la NUEVA NARRATIVA son: Juan
Madrid, Andreu Martín, Jorge Martínez Reverte, Pedro Casals. Algunos de estos autores
han visto sus novelas trasladadas al cine (“Días contados” de Juan Madrid).
- Con el elemento de la intriga, el suspense o la investigación y sin propiamente novelas
policíacas, están algunas obras de Juan José Millás, Fernando Savater, González Ledesma,
Manuel Rico, Clara Sánchez, José Antonio Millán y Juan Luis Cebrián.
- Otra serie de autores de las dos últimas décadas del siglo XX publicaron narraciones de
carácter estrictamente histórico. De la lista que sigue, algunos recrean fantásticamente la
historia, otros la focalizan en el imperio Romano, la Edad Media o los Siglos de Oro, hasta
llegar finalmente a los que se centran en la guerra civil. Los siguientes autores tienen
alguna obra al menos que pertenece a este tipo de narración: Ángeles Caso, Lourdes Ortiz,
Paloma Díaz Más, Pilar Pedrada, Torrente Ballester, José Luís Sampedro, Néstor Luján,
Juan Eduardo Zúñiga, Eduardo Alonso, Terenci Moix, Juan Benet, Julio Llamazares, Jesús
Fernández Santos, Vallejo Nágera, José Esteban, Juan Van Halem, Ricardo de la Cierva,
José María Merino, Arturo Pérez-Reverte.
- La Novela cultural o la Ficción metanovelesca no tiene como referente la vida cotidiana
como lo hacía la novela histórica, sino que tiene la propia creación. Sus procedimientos
empiezan con Cervantes, y en la posguerra ya se observan algunos en obras de Cela y Juan
Goytisolo, pero será La saga/fuga de J.B. (1972), de Torrente Ballester, la que consagre y
parodie esta modalidad narrativa. La metanovela proclama la autonomía de la novela
respecto a referentes exteriores, como se plantea en la tetralogía Antagonía de Luís
Goytisolo. Otra característica de este tipo de narraciones radica en que, bajo el pretexto de
narrar la experiencia creadora, se va narrando también lo que constituye la materia
literaria. Acabemos este párrafo con algunos de los nombres que han cultivado la ficción
metanovelesca: García Hortelano (Gramática Parda, 1982), Muñoz Molina (Beatus, ille,
1986), Álvaro Pombo (El hijo adoptivo, 1984), José María Merino, Manuel Longares...
- Aunque en buena parte de la narrativa más reciente, la denominada generación del 68,
domina la preocupación por el lenguaje, los recursos metafictivos y el vanguardismo
experimental van siendo orillados. Dentro de esta corriente vanguardista encontramos
múltiples valores simbólicos, historias interpoladas que remiten al Quijote.

- Por otra parte, también se encuentra en algunos autores un enfoque crítico de la realidad
social más comprometida como en Gregorio Gallego o Andujar.

- Pero ni el experimentalismo ni el compromiso político social animan la nueva narrativa.


El verdadero compromiso se intenta establecer con el lenguaje, con el texto y con la propia
estructura de la obra. Entre la diversidad de obras, existe una preocupación común de
presentar una realidad ambigua y fragmentada, un universo abierto y cambiante, pero
siempre con un lenguaje muy cuidado. Citemos algunos autores: Miguel Espinosos, Juan
Goytisolo, José Antonio Fortes, J. Daimel, Javier Mina, Julián Rios, Gregoria Gallego,
Manuel Andújar ...

- Signos del psicoanálisis, por los juegos de desdoblamiento del propio yo


(escindido/disociado), se encuentran en varias novelas de Millás, como por ejemplo en El
desorden de tu nombre.
- Otro rasgo de la generación del 68, es la tensión dialéctica entre la fantasía y la realidad, la
vigilia y el sueño, lo permanente y lo cambiante... Autores no incluidos en esta generación
por haber publicado sus obras más tarde, participan de análogas preocupaciones (Landero,
Muñoz Molina, Millás...)
- Muchos de estos narradores creen que el concepto tradicional de realidad es una
impostura, y están convencidos de que la novela moderna es más la representación de
voces que las descripciones verdaderas.
- Vuelve a tomar cuerpo el concepto de “realidad oscilante” aplicado al Quijote por
Américo Castro, con tratamiento multidimensional a aspectos como: salto de lo real a lo
fantástico, del pasado al presente y viceversa, caracterización de personajes, tratamiento
del espacio y del tiempo, desarrollo de la intriga. Además, en las estructuras de estas
ficciones es difícil diferenciar lo determinado por el curso lógico de las cosas y lo que
viene dado por el azar, por dominar las visiones abiertas y fragmentarias. Esta visión la
comparten algunos narradores de la denominada Generación X (Ray Loriga, José Ángel
Mañas, David Trueba, Javier Memba, Almudena Grandes, Espido Freire, Juan Manuel de
Prada y muchos más).
- M. Mar Langa Pizarro (2000) clasifica la novela actual en:
1. Antinovela: obras de García Hortelano, Juan Goytisolo...)
2. Metanovela: Obras de Luis Goytisolo, Álvaro Pombo... Se distingue entre la
metanovela de la escritura, de la lectura y del discurso oral.
3. Neonovela: Divide en erótica, policíaca, de ciencia-ficción, histórica,
testimonial, lírica y realismo sucio.
- Almela Boix (2000) la clasifica similarmente:
1. Posmodernismo
2. Novela experimental y la ficción metanovelesca
3. Realismo irónico
4. Otras formas de realismo
5. La vuelta a la literatura de género: novela histórica, policíaca, generacional,
poemática.
6. Las novelistas.

- Hay clasificaciones que reservan apartados para la narrativa escrita por mujeres, escritores
procedentes del periodismo, etc.
- Esta diversidad de tendencias demuestra la pluralidad de nuestra narrativa actual, cuyos
ecos oiremos dentro de algunos años.

BIBLIOGRAFÍA: Movimientos y Épocas Literarias, cap. 11 de Francisco Gutiérrez


Carbajo. UNED ediciones.

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