Teorías del Comercio Internacional

Unidad Introductoria: El mercantilismo
No existió una escuela de pensamiento que se autodefiniera como “mercantilista”; ni siquiera una corriente de opinión consciente de su propia homogeneidad teórica que pudiera definirse como tal. Sin embargo, teóricos posteriores agruparon bajo la categoría de 'sistema comercial o mercantil' al conjunto de ideas económicas que dominaron los ambientes políticos y comerciales europeos en los siglos XVI, XVII y parte del siglo XVIII. Más allá de las fronteras nacionales existía un núcleo común de teoría que era lo que permitía el diálogo y el debate y lo que daba cierta homogeneidad a las diferentes políticas económicas nacionales, aunque resulta difícil identificar un 'sistema' en relación con aquellas ideas. Siguiendo la evolución histórica se pueden distinguir dos fases del mercantilismo. En la primera fase, también conocida como fase bullionista, tienen una posición preponderante en las opiniones que circulaban en las cortes europeas hasta finales del siglo XVI (o principios del siglo XVII). Se caracterizaba por la creencia de que la moneda, o bien el oro, era la riqueza. Existía la opinión generalizada de que el tesoro era el único tipo de riqueza que valía la pena acumular, opinión no del todo insensata desde el punto de vista del Estado, en una época en la que las guerras se ganaban con oro. Ni desde el punto de vista del comerciante, para el cual la moneda es capital, o mejor, el único tipo de capital que tiene valor en sí mismo. Los economistas de la época consideraban que la moneda era un medio para aumentar las riquezas y el poder. No admitían la idea de que éste medio debiera utilizarse para acrecentar el bienestar colectivo, la riqueza de las naciones, como pretendería Adam Smith un siglo y medio más tarde. Sucede que en su contexto, no tendrían por qué el Estado y los comerciantes plantearse ese objetivo. En realidad, estos primeros economistas, cuando no eran comerciantes, eran administradores de las finanzas privadas del soberano más que funcionarios públicos, por lo tanto se ocupaban de cuestiones de economía doméstica. Pero el punto clave que distingue claramente a estos economistas de los mercantilistas del siguiente siglo (los de la segunda fase) estaba en los métodos propuestos para perseguir sus objetivos de acumulación de oro. Una amplia circulación de moneda dentro del territorio nacional se consideraba garantía de una gran capacidad contributiva. Por eso debía obstaculizarse la salida de los metales preciosos fuera de las fronteras. El método más sencillo para hacerlo consistía en la prohibición de exportar oro y plata, que se aplicó con rigor, y hasta ferocidad, en muchos países. Otro método era el “alza de las monedas”, que consistía en hacer aumentar el poder adquisitivo de las monedas extranjeras en el territorio nacional, induciendo así una afluencia de moneda del extranjero. También se trató de obligar a las empresas nacionales a pagar las importaciones con mercancías en lugar de hacerlo con dinero. Finalmente, otro método que se utilizó, principalmente en España, fue la “balanza de contratos” que consistía en adquirir de cada país extranjero mercancías por un importe que no excediera el de las mercancías exportadas a dicho país. Estos economistas de la primera fase cometían el error de buscar las causas de la salida sistemática de metales preciosos en fenómenos de naturaleza puramente monetaria, en particular en las desviaciones del tipo de cambio de las paridades determinadas por el contenido de metálico. Tales desviaciones se atribuían a comportamientos ilícitos, falsificaciones y manipulaciones de banqueros y comerciantes. Pero los soberanos también recurrían con frecuencia a técnicas monetarias ilegales, como el 'recorte' (reducción del contenido de metálico de la moneda respecto 1

El primero de ellos señala que es el superávit o el déficit de la balanza comercial el que hace variar el tipo de cambio y no al revés. Y este es el núcleo de la doctrina mercantilista.del valor de acuñación). Para conseguir este objetivo se tomaban medidas tales como bloquear la salida de oro y plata. deteriorado. Si en un país circulan dos tipos de monedas. Su afluencia neta de oro correspondía al excedente de ventas al extranjero respecto a las compras del extranjero. de los de la colectividad. porque una de las dos tiene menos contenido de metal precioso ya sea porque se ha falsificado. Se estableció entonces que lo que verdaderamente cuenta es la balanza comercial general. expuesta por Mun de manera más sistemática que cualquier otro economista de su época. Edward Misselden y Thomas Mun plantean su oposición a esta tesis. la riqueza 'artificial'. la nación debía evitar que el tesoro se mantuviera inactivo. mientras que la buena será atesorada. considerando que los metales son fijos. el 'alza' (aumento mediante un edicto del valor oficial de las monedas corrientes en relación con su contenido metálico real) Investigaciones a este respecto realizadas en el siglo XIX llevaron a la formulación de “Ley de Gresham” según la cual la moneda mala ahuyenta a la buena. para eso debía reinvertirlo bajo la forma de stock para adquirir (importar) las mercancías necesarias para producir nuevos bienes. En este punto comienza a distinguirse entre los intereses de una clase social. resultaba admisible mantener un déficit comercial con determinados países. e indirectamente aumentando la cantidad de metales preciosos en el país. Muchos de estos bienes podían venderse a precios altos debido a las ventajas de naturaleza monopolista ligadas a la superior tecnología requerida para producirlos. Disminuyendo la moneda en circulación en el interior del país en cuestión se reducirían los precios y empeoraría la relación de intercambio. atraer metales del extranjero y reducir la importaciones. con estos podría aumentar las ventas (exportar) y las ganancias (el superávit comercial). la de los comerciantes.. por ejemplo aquellos de los que se importaban materias primas. etc. Y. al igual que el comerciante. Esta diferencia correspondía a la acumulación de dinero. Más que preocuparse por el cambio el Estado debería fomentar las exportaciones y desalentar las importaciones. fundida o se usará en los pagos internacionales. En conclusión. Así. es el paso de la economía doméstica a la economía política. Los beneficios de esa clase se derivaban de un exceso de valor de las ventas sobre el de las compras. únicas responsables de las fluctuaciones del cambio. si con ello se favorecía la producción nacional de los productos industriales. y esto haría aumentar el déficit comercial. Ahora la nación entera se consideraba una gran compañía comercial. es decir. En la transición entre una fase y otra aparece la tesis elaborada por Gerald de Malynes. Más tarde. por lo tanto desaparecerá de la circulación. Es de ésta de la que depende la entrada y salida de oro y es a esta a la que el Estado debe dirigir su atención. con igual valor nominal pero diferente valor intrínseco. la gente tenderá a utilizar la moneda mala en los pagos internos. El comercio internacional es un juego de suma cero: uno acumula metales a expensas de otro. La solución señalada por Malynes para esta situación es la intevención del “Royal Exchanger” contra las prácticas ilegales y manipulaciones monetarias. El objetivo primordial era enriquecer el tesoro (este era un objetivo fiscalista) directamente a través de los derechos sobre las exportaciones e importaciones. en esta primera fase del desarrollo mercantilista se ponía mucho énfasis en el balance monetario. Igualmente todavía se veía 2 . según la cual un tipo de cambio más alto que la paridad metálica produciría la salida de los metales preciosos.

Teoría Política Económica La teoría política económica derivada de esta doctrina es sencilla: La política comercial debía ser proteccionista. estaba presente esta manía demográfica. con Colbert. Se puede hablar de una auténtica psicosis mercantilista respecto a la escasez de población. Lo mismo Inglaterra hacia finales del siglo XVII. por ejemplo. Incluso en países como Italia.sólo al excedente de las ventas sobre las compras como la fuente de los beneficios tanto para la colectividad como para el individuo. se recurrión incluso a la creación de fábricas estatales. Con ella se prohibía la importación de mercancías si no eran naves inglesas. También se concedían privilegios a la navegación y se establecían medidas orientadas a reforzar las marinas mercantes. La política debía favorecer el incremento de la población. En Alemania. hasta llegar a la prescripción por vía administrativa de los procedimientos de fabricación y los controles de calidad. La justificación consistía en que los obreros eran considerados unos depravados. Teorías y Políticas Demográficas El problema consistía en asegurar una oferta de trabajo abundante para satisfacer las exigencias de expansión de la naciente industria. También la política de expansionismo colonial se adecuaba a esta óptica sobre todo por la demanda de productos de la madre patria y por la oferta de materias primas a bajo coste que se esperaba de las colonias. También se recurría a la importación de tecnologías avanzadas. según la cual el salario de subsistencia comportaría la máxima oferta de trabajo. La libre importación de materias primas útiles para la industria nacional no se obstaculizaba mientras que se prohibía la exportación de materias primas importantes como la lana. En este ámbito sobresalió el mercantilismo francés que. de subvenciones estatales y de excenciones de impuestos. se adecuaba perfectamente a estos principios. atraídos por el vicio y la embriaguez. El Acta de Navegación inglesa data de 1651. Finalmente. También hay una motivación económica apoyada en su peculiar teoría del salario. llevó la política industrial a niveles obsesivos. pero admitía excepciones. pagarles por encima del nivel de subsistencia significaba 3 . Esta obseción por el crecimiento demográfico se explica solo en parte en la continua y famélica demanda de soldados en una época de guerra permanente. Se podían fomentar las exportaciones con premios y obstaculizar las importaciones con prohibiciones. en los que no había un problema real de escasez de población. La Tarifa aduanera francesa instituída por Colbert en 1644. por ejemplo. Había que abolir impuestos a las exportaciones y aumentar los impuestos a las importaciones. si el salario aumentara por encima de ese nivel la oferta disminuiría en lugar de aumentar. Política Industrial La política industrial se orientaba a la promoción de la actividad productiva en el territorio nacional y se servía de instrumentos como la concesión de privilegios monopolistas. se recurrió a la abolición de los impedimentos que dificultaban el matrimonio e incluso a la asignación de premios para las familias numerosas. a la compra de secretos de fabricación y al fomento de la inmigración de obreros cualificados.

en una época en la que sólo se podía aumentar la circulación monetaria interna a expensas del extranjero. sino más bien como una teoría del nivel de las transacciones. A mediados del siglo XVII se inicia una época de depresión. provocar una reducción de la oferta de trabajo. Así. y consiste en la reducción del tipo de interés provocado por el aumento de la cantidad de moneda. de que no ahorrara: el crecimiento del tesoro estatal sustraería moneda de la circulación. Hasta el punto de que a las sugerencias de políticas proteccionistas se añadía el consejo dirigido al soberano. El otro mecanismo es indirecto. y permaneció así hasta después de mediadios del siglo XVIII. Ese cambio se relaciona con la interrupción ocurrida entre 1620 y 1640 del secular proceso inflacionario iniciado con el descubrimiento de América. El incremento de la afluencia de metales preciosos provocado por el superávit de la balanza comercial. Entonces sería comprensible que un aumento del jornal cause un incremento en la demanda de tiempo libre y quizá de alcohol. “La moneda se utiliza para activar la procucción y el comercio: el interés es el precio que se paga para obtener este uso1)”2. que la causa princiapl del aumento de los precios había que buscarla en el incremento de la cantidad de oro en circulación. ceteris paribus. La verdadera explicación debería decir que solo un salario de subsistencia obligaría a los obreros a aceptar jornadas de trece o catorce horas diarias. Después de Bodín. Los economistas y comerciantes ya no se preocupaban por la inflación sino por la carencia de las diponibilidades monetarias necesarias para financiar el comercio. Esa tendencia secular de los precios. permite reducir el precio del crédito y. el coste de la financiación de las inversiones. La relación entre el aumento de los precios y el aumento de la cantida de oro en circulación fue señalado ya por los primeros mercantilistas españoles. no podía pasar desapercibida. 2 Malynes. en el siglo XVII se estabilizó. el aumento de la cantidad de moneda. Teorías y Políticas Monetarias Los mercantilistas realizan las primeras formulaciones de la Teoría Cuantitativa del dinero. la teoría cuantitativa fue adoptada por muchos otros mercantilistas. Hacia 1568 el autor francés Bodín demuestra. 4 . se veía como una condición necesaria para el aumento de la producción y por lo tanto de la riqueza. En resúmen. Éste precio depende de la demanda y de la oferta de moneda. La idea difundida era que “la moneda estimula el comercio”. La revolución de los precios que tuvo lugar en Europa tras el descubrimiento de América y que determinó un proceso inflacionario secular. y. Malynes afirmaba que “la abundancia de moneda disminuye la usura”.fomentar la pereza y la inmoralidad. que había sido creciente desde comienzos del siglo XVI. El primero es un mecanismo directo. El flujo de oro y plata de las Américas se redujo drásticamente y la lucha entre los países europeos para acaparar metales preciosos se convirtió casi en un juego de “suma cero”. Se señalaban dos mecanismos mediante los cuales el aumento de la oferta de moneda estimularía los niveles de actividad. fomentando de este modo la 1 Interés se utilizaba como sinónimo de usura y de uso. consistente en el aumento de las rentas y el consumo provocado por el aumento de la oferta monetaria. por tanto. en consecuencia. Pero a partir de mediados del siglo XVII tuvo lugar un importante cambio: la Teoría Cuantitativa se difunde entre los mercantilistas pero ya no interpretada como una explicación del nivel de precios. incluso con datos cuantitativos.

Cualquier política orientada a reducir el interés se valoraba positivamente y toda teoría capaz de justificar dicha política se consideraba buena. italiano. No sería la utilidad absoluta la que cuenta. 1690) 5 . por tanto. Sólo hacia fines del siglo XVIII comenzaron a buscar la solución del problema en los costes de producción.expansión económica. Para la primera explicación hay que tener en cuenta que los mercantilistas consideraban el intercambio como la verdadera fuente de riqueza y del beneficio. El nivel de interés era otra de las obsesiones mercantilistas. dada la demanda. italiano. Finalmente. el precio tiende a incrementarse cuando la oferta es insuficiente. el comerciante no obtenía beneficios en virtud de un control sobre el proceso productivo (en la primera fase este proceso estaba en manos del artesano) sino gracias al poder que lograba ejercer sobre el mercado. Y éste es para él el orígen del proceso de intercambio. 1. Las condiciones de la oferta desempeñan un papel unicamente en el sentido de que. El efecto de una mayor rareza sería el de acrecentar el valor de uso de las mercancías y. Y la demanda lleva fácilmente a la utilidad. El beneficio del comerciante nació de la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra de las mercancías. Teorías del Valor Entre el sigloXVII y la primera mitad del siglo XVIII todos los autores daban una explicación del valor basada en la utilidad. “El valor de las mercancías dependería de su utilidad y de su rareza.” (Bernardo Davazanti. puesto que estos se identificaban en gran medida con el punto de vista del comerciante. y viceversa. En efecto. el valor de uso es el factor principal del que depende el precio de mercado. hay que dirigir preferentemente la atención a las fuerzas que determinan la demanda de las mercaderías. sino la utilidad en realición a la cantidad de que se dispone. Así. el precio al que éstas se pueden vender.” (Nicholas Barben. Por otra parte. son las fuerzas de la oferta y la demanda las que determinan el precio de mercado. 1588) “El valor natural de las mercancías está representado sencillamente por su precio de mercado.

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