Está en la página 1de 4

MATERIAL COMPLEMENTARIO SOBRE CORAZÓN PARA 3º AÑO

Es necesario tener presente que nosotros, los humanos, como todos los
seres vivos, estamos formados por células. Cada célula de nuestro cuerpo
realiza el proceso de respiración celular como forma de obtener energía.
Todos los alimentos que nosotros consumimos, se digieren en el tubo
digestivo y cuando llegan al intestino delgado, los nutrientes que estaban
contenidos en esos alimentos (o sea las proteínas, glúcidos, lípidos, etc que
los formaban), pasan desde el intestino a la sangre y mediante ésta, se
dirigen a todas las células.
Por otro lado, el aire que inspiramos pasa a través de las vías respiratorias a
los pulmones. Allí, el oxígeno del aire, va de los pulmones a la sangre y la
sangre lo transporta hacia las células a través de los vasos sanguíneos.
Es decir, en este punto, tenemos nutrientes y oxígeno en todas las células
del cuerpo. Con estos “ingredientes”, cada célula realiza la respiración
celular mediante la cual diferentes enzimas (tipos de proteínas) “rompen”
los enlaces químicos de los nutrientes para liberar la energía química que
contienen.
Como producto de esta serie de reacciones químicas que se llama
respiración celular, se obtiene (como ya se mencionó) la tan preciada energía
pero además, se obtiene agua y CO2. Este último es un desecho de la célula
y como tal, es trasladado por la sangre, que lo lleva a los pulmones y de allí, a
través de las vías respiratorias, es eliminado (obviamente todo este
mecanismo se da a una gran velocidad), mediante la exhalación.
Entonces, en todo el cuerpo menos en aquellos vasos que forman al circuito
menor (arteria y venas pulmonares), las arterias son los vasos sanguíneos
que transportan sangre con gran contenido de oxígeno (recuerden que son
los glóbulos rojos de la sangre con su hemoglobina quien lo transporta) y las
venas son los vasos sanguíneos que transportan sangre con gran contenido
de CO2 (que se transporta asociado también a la hemoglobina de los
glóbulos rojos y en el plasma).

El corazón es el órgano encargado de dar el impulso a la sangre para que


pueda llegar a todas partes del cuerpo. Es un órgano hueco, que tiene cuatro
cavidades (dos aurículas y dos ventrículos). Las aurículas son las cavidades
superiores y los ventrículos las inferiores.
Además, al igual que muchos órganos, tiene tres capas que lo forman (de la
más externa a la más interna) son: el Pericardio, el Miocardio y el
Endocardio.
El Miocardio es la capa muscular y es a la que se le llama “el músculo
cardíaco”. De hecho es posible encontrar tres tipos musculares en el
cuerpo: el músculo cardíaco que únicamente se localiza en el corazón, el
músculo esquelético que se encuentra en todas partes del cuerpo
relacionado con los huesos y el músculo liso que se encuentra, como vimos,
formando parte de los vasos sanguíneos (entre otros órganos).

En el corazón hay válvulas que comunican a la aurícula derecha con el


ventrículo derecho (no viceversa) y a la aurícula izquierda con el ventrículo
izquierdo (no viceversa). La válvula que está del lado derecho se llama
tricúspide y la del lado izquierdo bicúspide o mitral.
El lado izquierdo del corazón no se conecta con el lado derecho, porque,
como se mencionó, la sangre con mayor concentración de O2 no se comunica
con la sangre con mayor concentración de CO2, pero, además, porque existe
un tabique que divide al corazón en sus dos partes: izquierda y derecha.
A su vez, los vasos sanguíneos que salen del corazón (la arteria pulmonar y la
arteria aorta), también tienen sus válvulas que se llaman semilunares.
Las válvulas aurículo-ventriculares (bi y tricúspide) tienen cuerdas
tendinosas que se unen a la pared del corazón y contribuyen al
funcionamiento de las mismas. Las semilunares no tienen cuerdas
tendinosas.

Para explicar el funcionamiento del corazón, hay que comprender que tanto
su lado derecho como su lado izquierdo funcionan en forma casi simultánea,
pero la sangre que circula en el lado derecho tiene mayor concentración de
CO2, mientras que la sangre que circula del lado izquierdo tiene mayor
concentración de O2.
Del mismo modo, la apertura y cierre de las válvulas bi y tricuíspide es casi
simultánea. Sucede lo mismo con las semilunares quienes funcionan en forma
alternada con las aurículo-ventriculares.

Por otra parte, se mencionó que el corazón está formado por una capa
muscular que se llama miocardio. Los músculos tienen la capacidad de
contraerse y relajarse. Cuando el músculo cardíaco se contrae (sea de las
aurículas como de los ventrículos) se llama (a esa situación de contracción),
SÍSTOLE.
Cuando el músculo cardíaco se relaja o distiende, se llama DIÁSTOLE.

Un ciclo es un evento o situación que se repite. Es posible comenzar el


estudio de un ciclo desde cualquier punto del mismo, y terminar regresando
al mismo punto. En un ciclo cardíaco la sangre que transportan las venas
llega a las aurículas, pasa a los ventrículos y de éstos, se dirige a las
arterias.

Es posible comenzar la explicación de ciclo cardíaco, por la aurícula derecha.


Ésta se encuentra en relajación o diástole es decir que se está llenando de
sangre proveniente de la vena cava inferior y de la vena cava superior. Las
venas cavas traen sangre con carboxigenada al corazón. Cuando la aurícula
está llena, la sangre ejerce presión sobre la válvula tricúspide (que estaba
cerrada) haciendo que se abra. Es así que la sangre desde la aurícula pasa al
ventrículo con fuerza, pues el miocardio auricular (el músculo cardíaco de la
aurícula) se contrae para bombear la sangre hacia el ventrículo, es decir la
aurícula entra en sístole y expulsa la sangre al ventrículo quien estará en
diástole pues se está llenando.
Una vez que la sangre con gran cantidad de CO2 llega al ventrículo derecho,
la válvula tricúspide se cierra impidiendo que la sangre vuelva a la aurícula
(quien nuevamente entra en diástole).
Cuando el ventrículo está lleno, el miocardio ventricular entra en sístole e
impulsa a la sangre en su interior hacia la arteria pulmonar. La sangre ejerce
presión y abre la válvula semilunar que se encuentra en la arteria pulmonar y
que estaba cerrada. El miocardio del ventrículo entra así en sístole, es
decir contraído, expulsando la sangre a través de la arteria pulmonar quien
la transporta a los pulmones para que sea oxigenada. Luego, la válvula
semilunar de la arteria pulmonar se cierra y el ventrículo entra en diástole o
relajación.
Una vez que los pulmones oxigenan la sangre (con el O2 proveniente del aire
que inspiramos), esa sangre debe volver al corazón para que se bombee a
todos los tejidos del cuerpo.
Es así que de cada pulmón salen dos venas pulmonares transportando sangre
con O2 hacia el corazón. Entran a la aurícula izquierda quien se encuentra en
diástole. La aurícula se llena y el miocardio auricular entra en sístole.La
sangre que contiene ejerce presión haciendo que se abra la válvula bicúspide
(que estaba cerrada) y pasa al ventrículo izquierdo quien pasa a estar en
diástole. La válvula bicúspide se cierra y la aurícula entra en diástole.
El ventrículo izquierdo se llena y el miocardio ventricular entra en diástole.
La sangre en su interior ejerce presión y hace que se abra la válvula
semilunar de la arteria aorta (que estaba cerrada mientras el ventrículo
estaba en diástole y se estaba llenando).
El ventrículo izquierdo expulsa la sangre oxigenada que es transportada
hacia todo el cuerpo a través de las múltiples ramificaciones de la aorta.
Es necesario aclarar que este mecanismo de “llenado” y “vaciado” se realiza
en décimas de segundos. Entre la sístole auricular y la sístole ventricular
hay una diferencia mínima de tiempo pero necesaria para permitir el llenado
de las cavidades.
Mientras las aurículas están en sístole, los ventrículos están en diástole y
viceversa.
Mientras las válvulas tri y bicúspide están cerradas, las semilunares están
abiertas y mientras las semilunares se cierran las tri y bicúspides están
abiertas.

Entonces, como ya se mencionó, ambos lados del corazón funcionan casi


simultáneamente. Es así que ambas aurículas se llenan al mismo tiempo pero
con sangres de contenido gaseoso diferente pues los vasos sanguíneos que
las transportan (a esas sangres) provienen de diferentes lugares: la aurícula
derecha recibe sangre carboxigenada proveniente de los tejidos y la
aurícula izquierda recibe sangre con oxigenada que viene de los pulmones.
Ambas aurículas están en diástole mientras son llenadas de sangre. Luego
entran en sístole auricular y se abren las válvulas tri y bicúspide (mientras
sucede la sístole auricular las válvulas semilunares de la arteria pulmonar y
la aorta están cerradas). Cuando se produce la sístole auricular los
ventrículos están en diástole pues están siendo llenados.
Una vez que los ventrículos son llenados, se produce la sístole ventricular (y
la diástole auricular pues las aurículas están siendo llenadas). Se abren las
válvulas semilunares de la arteria pulmonar y de la arteria aorta (mientras
las válvulas bi y tricúspide permanecen cerradas). La sangre carboxigenada
del ventrículo derecho es transportada a través de la arteria pulmonar a los
pulmones y la sangre con O2 del ventrículo izquierdo es transportada por la
aorta a todos los tejidos del cuerpo.

El corazón como todos los órganos del cuerpo, posee además, numerosos
vasos sanguíneos que lo nutren (como las arterias coronarias) y permiten su
funcionamiento. La primer rama de la aorta cuando sale del corazón, forma a
las arterias coronarias. También existen venas coronarias que transportan
el CO2 producido por las células cardíacas, a la aurícula derecha.