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Domingo 3 de octubre del año 2021.

Hola Saludos desde La Pedregosa. El Evangelio de hoy cuenta,


en primer lugar, la discusión con los fariseos sobre el
matrimonio; en segundo, habla de la acogida de Jesús a los
niños. Jesús respondiendo a la pregunta de los fariseos: ¿Es
lícito a un hombre divorciarse de su mujer?, afirma
rotundamente la indisolubilidad del matrimonio remitiéndose al
designio original de Dios: "Al principio de la creación, Dios los
creó hombre y mujer"; "por eso abandonará el hombre a su
padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola
carne". De ahí concluye: "Lo que Dios ha unido, que no lo
separe el hombre". La sentencia "hasta que la muerte nos
separe" es una realidad que viven gozosamente todos aquellos
que corren el riesgo total de una fidelidad enamorada. A
continuación aparece Jesús asediado por los niños. Como los
apóstoles trataban de alejar a los padres y niños para que no
molestaran al maestro, él les dice: "Dejad que los niños se
acerquen a mí, no se lo impidáis". Más todavía, continúa
diciendo Jesús: "Os aseguro que el que no acepte el reino de
Dios como un niño, no entrará en él". El amor de Dios y su
reino de salvación es ofrecido a todos. La única condición es
recibir esa oferta con la humildad y sencillez, receptividad y
gratitud de un niño. Vivir la experiencia filial del amor de Dios
como niños e hijos que sienten queridos de su Padre, es abrirnos
ya al Reino y entrar por sus puertas: "Mirad qué amor nos ha
tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
De la vivencia cristiana de la filiación surgirá la de la
fraternidad humana, porque "si Dios nos amó de esta manera,
también nosotros debemos amarnos unos a otros". Bueno que
pases un feliz día Habló para ustedes el Padre Gustavo, desde la
Comunidad Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao. Nos
vemos en el espejo.

Lunes 4 de octubre.

Hola, Saludos desde La Pedregosa. Hoy es día de San Francisco


de Asís. San Francisco, tan querido por todos como el pequeño
gran hermano de los hombres y de las criaturas que lo rodeaban,
supo descubrir el valor de cuanto le rodeaba como creación de
Dios así como su propia misión. Trataba a cada persona con la
mejor de sus sonrisas y su amabilidad porque veía en ellas la
imagen y semejanza de Dios. Mientras que respetaba y valoraba
al resto de las criaturas porque descubría en ellas el vestigio y la
huella de Dios. Su desapego de lo material le daba una libertad
de espíritu que le hacía descubrir la belleza de todo como
resplandor del Creador del bien y la belleza. Dice en su famoso
Cántico de las Criaturas: “Alabado seas, mi Señor, en todas tus
criaturas, especialmente en el Señor hermano sol y por la
hermana nuestra madre tierra Alabado seas, por aquellos que
perdonan por tu amor, bienaventurados los que sufran en paz,
porque de Ti, Altísimo, coronados serán». San Francisco dio a
su orden el nombre de “Frailes Menores” ya que quería que
fueran humildes. San Francisco tuvo un corazón alegre y
humilde. Nos enseña a saber contagiar ese entusiasmo por
Cristo a los demás. Predicar a Dios con el ejemplo y con la
palabra. Nos enseña a vivir con sencillez y con mucho amor a
Dios. Nos enseña a encontrar en la pobreza la alegría. Nos
enseña lo importante que es sentirnos parte de la Iglesia y
ayudarla siempre pero especialmente en momentos de
dificultad. El testimonio de Francisco, que amó la pobreza para
seguir a Cristo con entrega y libertad totales, sigue siendo
también para nosotros una invitación a cultivar la pobreza
interior para crecer en la confianza en Dios. Bueno que pases un
feliz día Habló para ustedes el Padre Gustavo, desde la
Comunidad Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao. Nos
vemos en el espejo.

Martes 5 de octubre.

Hola, saludos desde La Pedregosa. En el evangelio de Lucas de


hoy aparecen dos personajes femeninos, dos hermanas, Marta y
María, que viven con su hermano Lázaro. Cristo es huésped de
esta familia amiga. Marta se multiplica para dar abasto con el
servicio, María está sentada a los pies del Señor escuchando su
palabra. Llega un momento en que Marta pide a Jesús que su
hermana le eche una mano. Entonces él le dice cariñosamente:
Marta, estás inquieta y nerviosa con muchas cosas; sólo una es
necesaria. María ha escogido la parte mejor. En su respuesta,
Jesús no descalifica el trabajo de Marta al servicio de la
hospitalidad, sino que le advierte de un peligro: la ansiedad. Así
mismo, resalta una oportunidad que su hermana María ha sabido
aprovechar: la escucha de la palabra. Esta ha de tener la
primacía. No hay oposición entre trabajo y oración, porque una
y otra tienen un mismo origen: la palabra de Dios, y una misma
finalidad: el servicio del Reino. La escucha de la palabra se
orienta a la acción, y ésta se alimenta en las fuentes de la
palabra. Marta y María significan dos dimensiones matizadas de
un mismo quehacer, que deben ir unidas en equilibrio fecundo.
Es la fórmula síntesis que san Benito propuso a sus monjes: Ora
et labora, oración y trabajo. La oración auténtica no aliena al
cristiano de la vida y de los problemas humanos, sino que el
creyente saca precisamente de la oración la energía que necesita
para transformar la realidad para gloria de Dios. Bueno que
pases un muy feliz día. Habló para ustedes el Padre Gustavo,
desde la Comunidad Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao.
Nos vemos en el espejo.

Miércoles 6 de octubre del año 2021.

Hola, saludos desde La Pedregosa. Aparece hoy el padrenuestro


como tema central del evangelio del día. El Doctor de la paz y
Maestro de la unidad no quiso que hiciéramos una oración
individual y privada, de modo que cada cual rogara sólo por sí
mismo. No decimos: «Padre mío, que estás en los cielos».
Nuestra oración es pública y común, y cuando oramos lo
hacemos no por uno solo, sino por todo el pueblo, ya que todo
el pueblo somos como uno solo. El Dios de la paz y Maestro de
la concordia, que nos enseñó la unidad, quiso que orásemos
cada uno por todos. Aquellos tres jóvenes encerrados en el
horno de fuego observaron esta norma en su oración, pues
oraron al unísono y en unidad de espíritu y de corazón. Por eso,
fue eficaz su oración, porque agradó al Señor aquella plegaria
hecha en paz y sencillez de espíritu. Del mismo modo vemos
que oraron también los apóstoles, junto con los discípulos.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con
algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús, y con sus
hermanos. ¡Cuán importantes, cuántos y cuán grandes son,
hermanos muy amados, los misterios que encierra la oración del
Señor, tan breve en palabras y tan rica en eficacia espiritual!
Ella, a manera de compendio, nos ofrece una enseñanza
completa de todo lo que hemos de pedir en nuestras oraciones.
El hombre nuevo, nacido de nuevo y restituido a Dios por su
gracia, dice en primer lugar: Padre, porque ya ha empezado a
ser hijo. El que ha creído en su nombre y ha llegado a ser hijo
de Dios debe comenzar por hacer profesión, lleno de gratitud,
de su condición de hijo de Dios, llamando Padre suyo al Dios
que está en los cielos. Bueno que pases un muy feliz día. Habló
para ustedes el Padre Gustavo, desde la Comunidad
Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao. Nos vemos en el
espejo.

Jueves 7 de octubre de 2021.


Hola saludos desde La Pedregosa. Hoy es día de Nuestra Señora
del Rosario. La contemplación de Cristo tiene en María su
modelo insuperable. Nadie se ha dedicado con la asiduidad de
María a la contemplación del rostro de Cristo. Los ojos de su
corazón se concentran en Él ya en la Anunciación, cuando lo
concibe por obra del Espíritu Santo; en los meses sucesivos
empieza a sentir su presencia y a imaginar sus rasgos. Cuando
por fin lo da a luz en Belén, sus ojos se vuelven tiernamente
sobre el rostro del Hijo. Desde entonces su mirada no se
apartará jamás de Él. Será a veces una mirada interrogadora,
como en el episodio de su extravío en el templo; será una
mirada penetrante, capaz de leer en lo íntimo de Jesús, hasta
presentir sus decisiones, como en Caná; otras veces será una
mirada dolorida, sobre todo bajo la cruz; en la mañana de
Pascua será una mirada radiante por la alegría de la resurrección
y, por fin, una mirada ardorosa por la efusión del Espíritu en el
día de Pentecostés. María vive mirando a Cristo y tiene en
cuenta cada una de sus palabras: « Guardaba todas estas cosas, y
las meditaba en su corazón. Los recuerdos de Jesús, impresos en
su alma, la han acompañado en todo momento, llevándola a
recorrer con el pensamiento los distintos episodios de su vida
junto al Hijo. Han sido aquellos recuerdos los que han
constituido, en cierto sentido, el 'rosario' que Ella ha recitado
constantemente en los días de su vida terrenal. Cuando recita el
Rosario, la comunidad cristiana entra en sintonía con el
recuerdo y la mirada de María. Bueno que pases un muy feliz
día. Habló para ustedes el Padre Gustavo, desde la Comunidad
Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao. Nos vemos en el
espejo.

Viernes 8 de octubre del 2021.

Hola saludos desde La Pedregosa. Jesús acaba de expulsar un


demonio de un poseso. La multitud se quedó admirada; pero
algunos dijeron: echa los demonios por arte de Belcebú". Unos
admiraron el poder liberador y la misericordia de Dios que Jesús
manifestaba; otros lo atribuyeron a complicidad con el demonio.
Jesús echa los demonios "con el dedo de Dios", por eso ha
llegado al mundo de los hombres el reinado y la misericordia
liberadora de Dios. Pero esta convicción requiere la luz de la fe.
Todo signo de Dios apela a una decisión en favor o en contra. O
nos abrimos a Dios por la fe, reconociendo la presencia de su
Reino en la persona, vida y evangelio de Cristo, o nos situamos
en contra de él. La figura de Cristo se ha convertido para
nosotros en signo y sacramento de lo que Dios nos reserva: la
vida y no la muerte, la libertad y no la esclavitud, la felicidad y
no la desesperación. Dondequiera que impere el mal y sus
consecuencias: pecado y miseria, orgullo e injusticia,
explotación y opresión, allí puede transformarse todo por la
salvación de Cristo. Colaboremos con él y pongámonos de su
parte. Para conocerlo y amarlo, para estar de su parte
incondicionalmente, no tenemos otro camino y posibilidad que
la familiaridad con él mediante la oración y la escucha de su
palabra. Esta nos invita a una continua conversión; así iremos
venciendo con Jesús el mal que anida dentro de nosotros e
impera a nuestro alrededor. Bueno que pases un muy feliz día.
Habló para ustedes el Padre Gustavo, desde la Comunidad
Salvatoriana en La Pedregosa Alta. Chao. Nos vemos en el
espejo.

Sábado 2 de octubre del 2021.

Hola saludos desde La Pedregosa. El episodio evangélico de


este día rezuma el sabor del pueblo sencillo que, entusiasmado
por la figura de Jesús, se expresa espontáneamente por boca de
una mujer: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te
criaron!" A través de Cristo, el piropo se dirige a María, su
madre bendita, que debe sentirse orgullosa de tal hijo. Y el
Señor lo acepta complacido, pero añade una puntualización:
"Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la
cumplen!" Tenemos aquí una nueva bienaventuranza de Jesús,
la de la palabra, que en su intención primera tiene destinatario
universal, pero que viene a constituir un nuevo piropo para
María. Porque ella fue la primera que escuchó y aceptó la
palabra de Dios en el anuncio del ángel con un "sí"
incondicional. Su "hágase en mí según tu palabra" fue un
asentimiento de fe que abrió todo un mundo de salvación y de
nueva creación. Dentro de la gran familia de Cristo, María es la
madre de Jesús por excelencia y por doble parentesco: el de la
sangre y el del espíritu al nivel de la palabra escuchada
eficazmente. Entre luces y sombras alternas, entendiendo en
parte y preguntándose muchas veces, progresó María en la
comprensión del proyecto salvador que Dios estaba llevando a
término en la persona de su Hijo y en medio de la historia de los
hombres. La altura que María de Nazaret alcanzó en la fe
mediante la escucha y la práctica de la palabra de Dios la
convierte meritoriamente en tipo y ejemplar acabado de la fe del
discípulo de Cristo y de la misma comunidad cristiana. Bueno
que pases un muy feliz día. Habló para ustedes el Padre
Gustavo, desde la Comunidad Salvatoriana en La Pedregosa
Alta. Chao. Nos vemos en el espejo.